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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 456

La tipología del “superbloque”, desarrollada ampliamente como respuesta al déficit de vivienda de interés social por el Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO) entre 1951 y 1958, en momentos en que la dictadura de Marcos Pérez Jiménez declaraba la “guerra contra el rancho” a través del “Programa Presidencial para Erradicar la Vivienda Insalubre en Venezuela” (que se desplegó fundamentalmente en Caracas y el Litoral), tal vez por su connotación e imagen ligadas a edificios multifamiliares de alta densidad dirigidos a personas de escasos recursos, contó con pocas manifestaciones que puedan servir de ejemplo desde el ámbito inmobiliario privado.

1. Unidad de habitación Cerro Grande, El Valle (1952-1954). Guido Bermúdez con la colaboración de Pedro Lluberes y Carlos Brando. Inspirado en la Unidad de Habitación de Marsella ((1947-1952) de Le Corbusier, es considerado el primer superbloque construido en Caracas perteneciente al Plan Nacional de Vivienda del Banco Obrero (1951-1955) desarrollado desde el TABO.

Como excepción que confirma la regla, hoy hemos querido dedicar la postal nº456 y la nota que la acompaña al edificio Junín, proyectado, calculado y construido en 1958 por el ingeniero Oscar Urreiztieta Botger (1925-2008), ubicado en el sector La Paz de la urbanización El Paraíso, en la Calle Junín, entre la Calle Boyacá y la Calle B, a una cuadra del final al oeste de la avenida José Antonio Páez.

2. Unidad Residencial El Paraíso (1952-1955). Carlos Raúl Villanueva y Carlos Celis Cepero con la colaboración de José Manuel Mijares. Junto a la Unidad de Habitación Cerro Grande formó parte de las primeras iniciativas emprendidas por el Banco Obrero en Caracas como parte del Plan Nacional de Vivienda (1951-1955). Terminó siendo dirigido a la clase media.
3. Izquierda: Las Quintas Aéreas (cuya denominación formal es edificio Las Torres), Natalio Yunis (1958). Derecha: Edificio Los Morochos, Alejandro Pietri (1956-1959). Dos claros ejemplos presentes en El Paraíso en los que la vivienda multifamiliar se convirtió en laboratorio experimental durante los años 1950.

De inicio, parece pertinente recordar que, pese a su condición de ser históricamente la primera urbanización trazada al sur del río Guaire, ejemplo de suburbio para familias pudientes que querían alejarse del “bullicioso” centro de la capital construyendo allí amplias viviendas unifamiliares que fueron denominadas “quintas”, el desarrollo urbano de El Paraíso derivó en cambios importantes de las condiciones iniciales que la originaron conllevando a modificar radicalmente su zonificación abriéndole la puerta, entre otros cambios, a la aparición, de desarrollos de viviendas multifamiliares. Cabe destacar que, dentro de este marco, el sector se convirtió durante la década de los 50 en laboratorio arquitectónico de edificios habitacionales de gran calidad dirigidos a la clase media entre los que sobresalen: la Unidad Residencial El Paraíso (superbloque diseñado por Carlos Raúl Villanueva y Carlos Celis Cepero con la colaboración de José Manuel Mijares para el TABO que cambió su perfil social inicial,1954), las Quintas Aéreas (Natalio Yunis, 1958) y el edificio Los Morochos (Alejandro Pietri, 1956-1959), a los cuales habría que sumar el edificio Junín.

4. Ubicación del edificio Junín (resaltado en amarillo) en el contexto y relación de proximidad con las Quintas Aéreas (resaltadas en amarillo ocre).

Urreiztieta adaptó la propuesta a las condiciones longitudinales de la parcela en la que debió realizar el proyecto (con orientación favorable norte-sur), aprovechando al máximo las ventajas que le ofrecía la ordenanza, adoptando las condiciones establecidas en la Ley de Propiedad Horizontal que estaba a punto de aprobarse (promulgada el 15 de septiembre de 1958) y enfocando su solución hacia una clase media y profesional emergente.

En tal sentido, se decantó por prefigurar un contenedor prismático puro que se ubicaría paralelo a la calle Junín próximo al lindero norte de la parcela, creciendo en altura hasta configurar un paralelepípedo laminar con planta baja libre, el cual estaría acompañado por un cuerpo bajo ubicado al sur (definiendo el frente hacia la calle Junín), donde se colocarían áreas sociales, rentales y de servicios.

5. Fachada sur del edificio Junín.

El volumen vertical fue dividido en dos partes de desigual dimensión en planta separados por la circulación vertical (escalera y dos ascensores) que acentúa la asimetría: el localizado hacia el este de 9 pisos (más corto) y el oeste de 10 (más largo).

6. El edificio Junín visto desde el sureste.

Sin embargo, más allá de lo descrito, el interés consistió en manejar el programa mediante unidades habitacionales de 2 pisos que ocupan todo el ancho y que, por estar desplazadas verticalmente, le permitieron a Urreiztieta generar un muy interesante dinamismo en la fachada sur en la cual se pueden leer, tras los paños de bloque calado, los pasillos de acceso a los apartamentos, utilizando como recursos adicionales las perforaciones de las ventanas de las habitaciones y baños así como unos pequeños balcones que surgen tanto en medio de los calados como en ciertas áreas de los propios apartamentos. El dinamismo se acrecienta gracias al desfase vertical que aprovecha la diferencia de un piso entre uno y otro cuerpo lo cual permite tener paradas no secuenciales de los ascensores y acceder a algunos apartamentos por la planta baja y a otros por la planta alta. De más está decir que la usada al sur se trata de una envolvente que responde con absoluta pertinencia a la orientación a la que está expuesta.

7. El edificio Junín visto desde el noroeste. Los grandes ventanales acusan la presencia de las áreas sociales de los apartamentos que aprovechan a su vez las vistas lejanas hacia el norte.

Por su parte, la fachada norte, más austera, refleja, con grandes ventanales que aprovechan la vista lejana, la ubicación de las áreas sociales y, en un perfecto juego rítmico, la presencia de los dormitorios mediante las perforaciones de las ventanas.

8. Vista cercana de la fachada sur del edificio Junín en la que se puede apreciar el impecable manejo y coordinación geométrica con la cual se proyectó basada en la utilización de bloques de concreto sin frisar y bloques de ventilación que determinaron el tamaño de las aberturas (ventanas y balcones).

También cabe destacar como dato resaltante el impecable manejo y coordinación geométrica con la cual se proyectó el edificio: paredes construidas con bloques de concreto sin frisar, sólo pintados, en número exacto de piso a techo, al igual que los bloques de ventilación, dentro de cuyos paños se colocan los marcos para ventanas y puertas que conducen a los pequeños balcones cuyos antepechos prefabricados están enmarcados con barandas metálicas.

La estructura se encuentra modulada con luces de aproximadamente seis metros en sentido longitudinal y diez en sentido transversal con volados de dos metros, mostrándose las vigas y columnas en las fachadas laterales evidenciándose allí la disminución de sección de las últimas a medida que el cuerpo se eleva.

9. Edificio Junín. Vista cercana del módulo de circulación vertical donde destaca el ligero desarrollo de la escalera y el revestimiento del volumen de los ascensores.

El núcleo de circulación vertical está resuelto casi como un añadido, libre, donde las escaleras parecen flotar suspendidas al exterior sostenidas por columnas y pasamanos metálicos. Este volumen de circulación, dos niveles más alto que el ala oeste del edificio, está recubierto de cerámica, de un color contrastante que realza la limpieza de diseño de este.

10. Vista cercana que muestra el acceso y parte de la cubierta que cubre el frente sur del edificio Junín .

Confesando que no hemos podido obtener información gráfica (plantas y cortes) del edificio y que nuestras apreciaciones proceden de la lectura que ofrecen las fotografías publicadas por internet y de la información que hemos obtenido de la página de la Bolsa Inmobiliaria de Caracas donde se ofrece un apartamento en venta de los que componen el Junín, nos aventuramos a resumir que consta de un total de 28 apartamentos dúplex de aproximadamente 120 m2 cada uno: 16 ubicados en el ala oeste entre el piso 2 y el piso 9 (donde en el piso uno se detecta la presencia de otros 2 de un nivel también de 120 m2 cada uno); 12 ubicados en el ala este entre el piso 1 y el piso 8; siendo ocupados los pisos 9 al este y 10 al oste por los pent houses a un nivel: el del este de aproximadamente 240 m2 y el del oeste de 360 m2.

11. Sala-comedor en la planta baja de uno de los apartamentos dúplex del edificio Junín que se ofrece actualmente en venta.
12. Dos de las habitaciones ubicadas en la planta alta.
13. La cocina y uno de los baños.

Serían en total 32 unidades de vivienda compuestas por: sala-comedor, cocina-lavadero, 3 habitaciones, dos baños, correspondiéndoles un puesto de estacionamiento (ver https://bolsainmobiliariacaracas.com/apartamento-venta-el-paraiso-caracas-libertador/9470048).

Como ya adelantamos, la planta baja de la torre y el retiro del norte se dispusieron para estacionamientos correspondiéndole a la interesante cubierta que cubre el lindero norte el contener las áreas ya señalas y definir el acceso.

14. Parte de la planta baja del edificio Junín destinada a estacionamiento (izquierda) y parque infantil ubicado en la esquina sureste del terreno (derecha).

De la nota publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), redactada por Iván González Viso, rescatamos lo siguiente: “El carácter austero y sobrio del edificio, cuya expresividad se muestra en las variaciones con que se construye su rica fachada, lo señala como uno de los edificios modernos más contundentes de la ciudad, cuyo carácter contrasta con el colorido de las Quintas Aéreas” (su vecino al sur). Vale la pena agregar que su condición actual en cuanto a mantenimiento nos presenta una obra en buen estado gracias a la escogencia de los materiales que la componen.

Oscar Ureiztieta, de quien sólo tenemos registrado el edificio Junín como obra suya en lo relacionado a la arquitectura, estuvo junto a Gustavo Larrazábal, a cargo de la ejecución del emblemático Hotel Humboldt de Caracas, diseñado por Tomás José Sanabria. Fue, además, el responsable de todos los cálculos estructurales que fueron necesarios para construirlo.

15. Imágenes del hotel Humboldt (Tomás José Sanabria, 1956-1957) en construcción del cual Oscar Ureiztieta fue el responsable del cálculo estructural.

Loly, la hija de Tomás Sanabria, al comentar el momento en el que su padre se reunió por primera vez con Pérez Jiménez para plantearle sus ideas respecto al hotel y le son rechazadas (“trece habitaciones que no fueran vistas desde Caracas, un mirador para disfrutar de la amplia visual y un casino que justificara los costos de servir en ese mágico sitio”), remarca la importancia que cobró la incorporación de Oscar Urreiztieta como calculista de la nueva propuesta: una torre de 16 pisos y de una serie de cubiertas onduladas intersecadas que contenían los cuerpos bajos, donde la estructura se convirtió en parte fundamental del proyecto, resultando en una fluida y valiosa relación interdisciplinaria entre arquitecto e ingeniero. “Papá siempre decía que, sin Oscar, no hubiera logrado este proyecto”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 2, 7, 8 y 9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1. Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.flickr.com/photos/juliocesarmesa/26335962106/sizes/z/)

3. Colección Arquitectura y Ciudad; y Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.epdlp.com/edificio.php?id=11247)

4. Captura de Google Earth; y Recorrd El Paraiso 15 6 24 PDF (https://es.scribd.com/document/764739850/Recorrd-El-Paraiso-15-6-24-pdf)

5 y 10. Julio César Mesa @juliotavolo (https://www.flickr.com/photos/juliocesarmesa/15267443461/sizes/c/)

6. CONSTRUIDO EN CARACAS (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/30/edif-residencias-junin/)

11, 12, 13 y 14. Bolsa Inmobiliaria de Caracas (https://bolsainmobiliariacaracas.com/apartamento-venta-el-paraiso-caracas-libertador/9470048)

15. Tomás José Sanabria. Arquitecto (https://tomasjosesanabria.com/2016/06/20/hotel-humboldt-caracas/); IAM Venezuela (https://iamvenezuela.org/2018/02/el-hotel-humboldt-la-joya-que-corona-el-avila/); y archdaily.com (https://www.archdaily.cl/cl/768218/clasicos-de-arquitectura-hotel-humboldt-tomas-jose-sanabria)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 455

El estudio de la evolución de las cerraduras es, fundamentalmente, la historia de cómo la humanidad ha buscado proteger la propiedad privada y asegurar los espacios personales. Una cerradura representa la tensión inherente entre dos objetivos de ingeniería: debe ser excepcionalmente simple de operar para el usuario legítimo que posee la clave, mientras que debe ser prohibitivamente complejo y resistente para el intruso no autorizado. Esta dualidad define el campo de la seguridad mecánica y, más recientemente, de la seguridad cibernética.

1. Breve muestra de la evolución de las cerraduras a través del tiempo.

Cualquier intento por establecer una cronología técnica y conceptual alrededor del tema conlleva el análisis de cómo la seguridad de acceso ha migrado desde un acto simbólico de verificación hasta una función de ingeniería de alta precisión y, finalmente, un sistema integrado que depende tanto de la física del hardware como de la resiliencia del software.

2. Sello cilíndrico del período Uruk (antigua Mesopotamia) y su impresión, c. 3100 a. C.

La invención de la cerradura está intrínsecamente ligada (como ya se insinuó) al desarrollo del concepto de propiedad privada. Antes de la cerradura mecánica, la seguridad dependía en gran medida de los contratos sociales y la amenaza de castigo. Las primeras formas de «seguridad» no estaban diseñadas para prevenir físicamente el acceso, sino para proporcionar evidencia innegable de que la barrera había sido violada. Así, en la antigua Mesopotamia, los métodos iniciales de protección de puertas se basaban en el uso de sellos de arcilla. La destrucción de este sello permitía la apertura de la puerta, pero el propietario habría sabido inmediatamente que se había producido una intrusión. La función principal de este sello era la verificación posterior, no la prevención activa. Es de notar que la palabra para el clavo utilizado en el sello de la puerta era «Sikkatu». La evolución lingüística de «Sikkatu» a un término que describía un mecanismo de cerrojo implica una evolución mecánica paralela, indicando una transición conceptual de la seguridad basada en el honor a la seguridad basada en el dispositivo físico.

Sin embargo, será la aparición de la cerradura mecánica la que marque una transición crítica en la historia humana: el cambio de la seguridad comunal basada en la confianza hacia la protección individual, verificable y ejecutable de la propiedad privada, donde la prevención es prioritaria.

Los registros arqueológicos sugieren que los precursores de las cerraduras mecánicas comenzaron como simples restricciones físicas. En el período de la cultura Yangshao en China, alrededor del 5000 a.C., se ha encontrado evidencia del uso de barras de madera o cerrojos que podían instalarse en marcos de edificios. Estos dispositivos representaban la forma más básica de restricción física, la cual requería esfuerzo o una herramienta específica (posiblemente hecha de hueso o dientes de animales) para ser removida.

3. Recreación del sistema de pasadores de cerrojo (pin-tumbler), desarrollado por los egipcios.

Como se insinuó, el desarrollo del título rab sikkāte (maestro de cerrojos) atestiguado en el período babilónico antiguo (c. siglo XVIII a.C.), parece indicar que la cerradura con pasadores de cerrojo ya estaba en uso en ese momento. Esto sitúa la transición crucial de la seguridad simbólica (sellos) a la mecánica de precisión en Mesopotamia en algún momento entre el 2500 a.C. y el 1800 a.C. Será entonces cuando surgirá el principio mecánico más significativo y duradero en la historia de la cerrajería: el sistema de pasadores de cerrojo (pin-tumbler), desarrollado por los egipcios que consistía en un gran cerrojo deslizante de madera y una carcasa de madera fija. La seguridad se lograba mediante pasadores de retención (tumblers o pines) que caían por gravedad en orificios en el cerrojo deslizante, bloqueando su movimiento.

4. Dos ejemplos de cerraduras antiguas de madera.

A pesar de que estos sistemas primitivos estaban limitados por la fragilidad de la madera, su contribución conceptual fue inmensa. La invención del sistema pin-tumbler estableció el requisito esencial para la seguridad de acceso: la necesidad de alinear componentes internos ocultos a una configuración precisa, definida por un patrón externo (la llave). La durabilidad de este concepto es asombrosa; el diseño de cerradura de cilindro más utilizado en el mundo moderno (el cilindro Yale) es una miniaturización y refinamiento directo de este principio egipcio. Esto subraya que la solución mecánica inicial era de una genialidad fundamental, ya que su núcleo conceptual ha resistido miles de años de cambio material y tecnológico.

5. Cerradura romana.
6. Llaves de la antigua Roma.

A partir de allí la historia registra primero cómo el Imperio Romano marcó un avance crucial en la materialidad de las cerraduras. Los romanos mejoraron el diseño, sustituyendo la madera por hierro y bronce, lo que aumentó la durabilidad y la resistencia de las cerraduras a la fuerza bruta, aunque no abordó inherentemente la vulnerabilidad del mecanismo interno. Por otra parte, el sistema dominante adoptado por los romanos y que prevaleció durante la mayor parte de la Edad Media fue la cerradura de guardas (warded lock). A diferencia del sistema de pasadores egipcio, que dependía de la alineación vertical de elementos móviles, la cerradura de guardas dependía de la geometría de obstáculos fijos utilizando un mecanismo basado en una serie de placas metálicas estacionarias (las guardas o wards) colocadas dentro de la cerradura.

Durante la Edad Media las cerraduras se vuelven más complejas y, a menudo, muy decorativas, reflejando el estatus. Los cerrajeros europeos, especialmente los ingleses, desarrollaron mecanismos más elaborados, incluyendo cerraduras de varios pernos y los primeros diseños con tambor de pines, enfocándose en sistemas que requerían una alineación precisa para el desbloqueo.

7. Dos ejemplos de cerraduras medievales.

Vale decir que las cerraduras de guardas que prevalecieron durante ese período representaron una desviación conceptual en la ingeniería de seguridad. En lugar de utilizar la precisión oculta (como el shear line del pasador), este sistema priorizaba la complejidad visible y la fuerza material. Además, el sistema de guardas resistía la fuerza bruta gracias a su construcción en hierro, pero fallaba contra la habilidad y la manipulación, lo que demostró que la resistencia material sin precisión mecánica era insuficiente para la alta seguridad.

Con el advenimiento de la Revolución Industrial y el crecimiento exponencial del comercio y la banca, el valor asegurado de la propiedad aumentó drásticamente. Las cerraduras de guardas y los sistemas basados en hierro se volvieron inadecuados, ya que los avances en metalurgia y en las herramientas de ganzúa hacían que la manipulación fuera más sencilla.

Esta época estuvo marcada por una intensa competencia entre cerrajeros (casi en su totalidad de origen inglés) para crear la «cerradura perfecta» y con ello la invención de mecanismos de alta seguridad que forman la base de los sistemas actuales. Cronológicamente aparecieron:

8. Robert Barron: Cerradura de palanca de doble acción (1778).
  • Robert Barron y la “cerradura de palanca de doble acción” (o cerrojo de tambor de doble acción) (1778), que usaba un conjunto de palancas internas que debían alinearse a una altura específica por la llave para permitir el movimiento del cerrojo, dificultando la manipulación.
9. Joseph Bramah: Cerradura de desafío (1784).
  • Joseph Bramah y la “cerradura de desafío” (1784), sistema que redefinió el concepto de alta seguridad. Bramah utilizaba un diseño cilíndrico que requería una llave cilíndrica. El mecanismo interno consistía en un sistema de palancas o vasos (lever tumblers) que debían ser elevados a alturas exactas y uniformes por la llave.
10. Jeremiah Chubb: Cerradura detectora (1818).
  • Jeremiah Chubb y la “cerradura detectora” (1818), mecanismo que llevó la innovación un paso más allá, mediante la utilización de un complejo sistema de palancas, pero con una característica conceptual crucial: la capacidad de detección que indicaba si alguien había intentado forzarla.
11. El Palacio de Cristal, sede de la Gran Exposición Universal de 1851, fue la primera Feria Mundial donde Gran Bretaña mostró su poderío industrial y desarrollo de sistemas de seguridad.

En torno al tema de la “cerradura perfecta”, un hito clave ocurrió durante la Exposición Universal de 1851, donde el cerrajero estadounidense Alfred Hobbs logró vulnerar los mejores sistemas de seguridad ingleses, que anteriormente se consideraban inquebrantables, particularmente la «cerradura de desafío» de Bramah y la «cerradura detectora» de Chubb. Esta demostración pública del fracaso de la seguridad existente catalizó una carrera global para desarrollar cerraduras verdaderamente inviolables, con Hobbs mismo fundando su propia marca, Hobbs Hart & Co. Ltd.

Anécdotas aparte, si bien las cerraduras de palancas de Bramah y Chubb ofrecían alta seguridad, eran costosas y complejas de fabricar. Es así como la estandarización global de la seguridad de acceso llega gracias a la estadounidense familia Yale.

12. Linus Yale Sr. (izquierda) y Linus Yale Jr. (derecha).
13. La cerradura de pasador cilíndrico patentada por Linus Yale Jr. en 1863.

Linus Yale Sr. (1797-1858), quien en la década de 1840 se especializó en cerraduras bancarias artesanales de alta seguridad en su taller de Newport, Nueva York, desarrolló la cerradura de tambor de pines en 1848. Su hijo, Linus Yale Jr. (1821-1868), mejoró el diseño en 1861 patentando la cerradura de pasador cilíndrico (la popular cerradura Yale), perfeccionando y reinventando el mecanismo de pasadores de retención conocido por los antiguos egipcios. A diferencia de las cerraduras egipcias, el diseño de Yale utilizaba un mecanismo deslizante en lugar de giratorio para mayor seguridad. Este diseño que utiliza una llave pequeña, plana y con bordes dentados (el bitting) y un cilindro con pernos de diferentes longitudes que deben ser alineados por la llave, se convirtió en el estándar mundial y es la base de muchas cerraduras mecánicas modernas y en inspiración, por ejemplo, de la cerradura cilíndrica de pomo (invención de Walter Schlage de 1920), cuya característica principal es el botón de seguridad en el pomo interior y cilindro para la llave en el exterior para puertas de entrada y dormitorios y ranura de apertura de emergencia, para puertas de baños.

Con su invento, que no es otra cosa que la aplicación tecnológica de un principio antiguo y superior (el pin-tumbler) utilizando técnicas de fabricación del siglo XIX (precisión y estandarización), Yale Jr. produjo dos impactos trascendentales:

  • Aumento de la Variabilidad: El sistema Yale incrementó exponencialmente el número de posibles combinaciones y permutaciones de claves. Los sistemas anteriores ofrecían alrededor de 2,500 variaciones, mientras que el diseño de Yale, mediante la combinación de pasadores, permitió millones de variaciones. Esto mejoró masivamente la seguridad y minimizó la posibilidad de llaves duplicadas.
  • Democratización de la Seguridad: La fabricación estandarizada y la miniaturización hicieron que la seguridad de alta calidad fuera apta para la producción en masa y el uso residencial general, desplazando a las cerraduras de palanca voluminosas y costosas.
14. Fábrica de Yale & Towne Mfg. Co., Stamford, Connecticut, 1873.

Yale Jr. quien en 1862 también introdujo la cerradura bancaria Monitor, que marcó la transición de las cerraduras de llave a las de combinación para las cajas fuertes de los bancos, se asoció con Henry R. Towne para fundar en 1868 la Yale Lock Manufacturing Company en Stamford, Connecticut, utilizando sus patentes para fabricar una variedad de cerraduras, incluyendo las de puertas y los candados pasando a ser el paradigma universal de la seguridad mecánica.

15. Dos páginas del catálogo de cerraduras Yale de 1880.
16. Fábrica de Yale & Towne Mfg. Co., Stamford, Connecticut, 1903.

A finales del siglo XIX y principios del XX, Yale & Towne Manufacturing Co. amplió su gama de productos, incorporando grúas, polipastos y máquinas de prueba, y expandió su presencia internacional. Ya para entonces la empresa empleaba a más de 12.000 personas en todo el mundo.

17. Anuncio publicitario de 1920 de Yale Bank Lock, en referencia a su uso en alrededor de 3/4 de todos los bancos en Estados Unidos.

Como muestra de estatus, Yale equipó con cerraduras y herrajes edificios emblemáticos de comienzos del siglo XX dentro del paisaje newyorkino como el Metropolitan Life (1909), el Woolworth (1912), el Lincoln Building (1930) y muy especialmente el Chrysler Building (1930) donde la empresa tuvo un showroom exclusivo para sus productos.

18. Vista del centro de Manhattan en 1932 donde destaca la presencia del Chrysler Building equipado en su totalidad con cerraduras Yale..
19. Promoción de Yale como proveedor de las cerraduras del Chrysler Building (izquierda) y showroom abierto en las instalaciones del edifico (derecha)

Desde entonces Yale ha acompañado y liderado el desarrollo de sistemas de seguridad durante todo el siglo XX y lo que va del XXI.

20. Poster que promociona la participación de Yale en la Feria Internacional de Nueva York de 1939-1940.

Nuestra postal del día de hoy que recoge un anuncio que revela la presencia y promoción de las cerraduras Yale en Venezuela durante la década de 1960, marca un momento importante a partir del cual, con la llegada de la electrónica, la firma siguió innovando en el sector de la seguridad con el desarrollo de cerraduras inteligentes, sistemas de alarma y cajas fuertes digitales, basándose en la herencia de sus productos mecánicos de alta calidad, marcando el paso a las soluciones smart.

Dichos avances se pueden resumir de la siguiente manera:

  • Cerraduras Electrónicas (décadas de 1970-1980): Inicialmente usadas en hoteles, funcionan con teclados numéricos (códigos) o tarjetas magnéticas.
  • Cerraduras de Alta Seguridad: Las mecánicas tradicionales se mejoran con sistemas antibumping, antipalanca y antitaladro, y el uso de cilindros de alta gama y cerraduras multipunto (que bloquean la puerta en varios puntos simultáneamente).
  • Cerraduras Inteligentes (Actualidad): Son la cúspide de la evolución. Estas cerraduras pueden ser controladas a través de aplicaciones móviles (vía Wi-Fi o Bluetooth) y se activan mediante diversos métodos de autenticación:
  • Códigos de acceso (teclado).
  • Biometría (huella dactilar, reconocimiento facial).
  • Tarjetas de proximidad o tags RFID.
  • Llaves mecánicas de respaldo.
21. Catálogo de productos Yale 2023.

Para concluir, se puede decir que la evolución de las cerraduras continúa enfocándose en la seguridad multipunto (varios pestillos de cierre), la resistencia a técnicas modernas de forzamiento como el bumping, y la integración en sistemas domóticos (hogares inteligentes) priorizando la conveniencia sin sacrificar la seguridad.

22. Cerraduras digitales Yale.
23. De izquierda a derecha: Cerrojos, Gatillos y Perillas ofrecidos por Yale en su catálogo.
24. Manijas (izquierda) y Candados (derecha) ofrecidos por Yale en su catálogo.

A lo largo del tiempo, Yale pasó a formar parte del grupo de empresas ASSA ABLOY, un conglomerado sueco-finlandés, en 2000. Posteriormente, en 2023, para los Estados Unidos y Canadá la firma pasará a ser propiedad de Fortune Brands Innovations. Actualmente, la marca opera en más de 120 países, ofreciendo una amplia gama de productos, desde cerraduras mecánicas tradicionales hasta soluciones inteligentes y conectadas para el hogar. 

Nota

El presente artículo fue elaborado con el apoyo de Gemini de Google, asistente de inteligencia artificial.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista SVA, nº 11, mayo-junio 1963

1. Kaadas (https://www.kaadas.cl/blogs/noticias/evolucion-de-las-cerraduras-en-la-historia)

2. Wikipedia. Sello cilíndrico (https://es.wikipedia.org/wiki/Sello_cil%C3%ADndrico)

    3. RedHistoria (https://redhistoria.com/historia-de-las-cerraduras-de-la-antiguedad-hasta-las-antibumping/)

    4. Mundillaves (https://www.mundillaves.com/historia-de-las-cerraduras-parte-1/)

    5 y 6. MuyInteresante (https://www.muyinteresante.com/historia/63378.html)

    7. Disportancia (https://disportancia.blogspot.com/2019/04/cerraduras-medievales.html); y TokLock (https://tocklock.com.mx/blogs/noticias/historia-de-la-cerradura-tradicional-a-la-cerradura-digital)

    8, 10 y 11. LockPickWorld (https://www.lockpickworld.com/es/blogs/news/spectacle-of-security-locksport-competitions-in-the-nineteenth-century)

    9. The Colour of Hope (https://www.thecolourofhope.org/114-joseph-bramah.html)

    12. Wikipedia (https://en.wikipedia.org/wiki/Linus_Yale_Sr.) y (https://en.wikipedia.org/wiki/Linus_Yale_Jr.).

    13 y 17. Kiddle (https://kids.kiddle.co/Linus_Yale_Jr.)

    14. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Factory_of_Yale_%26_Towne_Mfg._Co.,_Stamford,_Connecticut,_1873.jpg)

    15. Yale (https://www.yale.co.th/en/about-us)

    16. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Factory_of_Yale_%26_Towne_Mfg._Co.,_Stamford,_Connecticut,_1903.jpg)

    18. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Chrysler_Building_Midtown_Manhattan_New_York_City_1932.jpg)

    19 y 20. Yale (https://yalehome.co.uk/yale-heritage-campaign-celebrating-182-years-of-yale)

    21, 22, 23 y 24. Yale (https://www.yalelatinoamerica.com/es/catalogos)

    ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 454

    1868 fue un año particularmente activo en la historia de Venezuela y de gran inestabilidad política. Una vez concretada la victoria liberal en la Guerra Federal en 1863 tras cuatro años de disputa, y junto a ello el ascenso al poder de Juan Crisóstomo Falcón en junio de ese año como 12º presidente de los Estados Unidos de Venezuela, casi de inmediato se desencadenó un clima general de discordia con el que Falcón tuvo que lidiar a lo largo de todo su mandato.

    1. Caracas vista desde El Calvario según una ilustración publicada en Travels and adventures in South and Central America de Ramón Páez (1868).

    En ese incómodo ambiente, la cada vez más represiva administración central, las convulsiones internas y los desórdenes en varios estados sumados a la precaria salud del mandatario originaron el estallido de nuevos conflictos. Entre ellos la “Revolución azul” o “Revolución Reconquistadora”, insurrección armada liderada por José Tadeo Monagas (quien había presidido el país de 1847 a 1851 y de 1955 a 1958), estalla en 1867 concluyendo el 28 de junio 1868 con el derrocamiento del presidente encargado Manuel Ezequiel Bruzual, sucesor de Falcón, quien había renunciado en junio de aquel año tras presiones populares. Se sumaba así un nuevo episodio en el contexto de las guerras civiles venezolanas sucedidas durante el siglo XIX.

    2. Cuatro fueron los personajes que ocuparon la presidencia de los Estados Unidos de Venezuela a lo largo del año 1868. De izquierda a derecha en orden de sucesión: Juan Crisóstomo Falcón, Manuel Ezequiel Bruzual, José Tadeo Monagas y Guillermo Tell Villegas. Los retratos de Falcón y Monagas fueron elaborados por el pintor Martín Tovar y Tovar (1827-1902).

    Aquel acontecido año tendría como corolario no sólo el derrocamiento de Bruzual y la asunción de la jefatura de Estado por Monagas el ya mencionado 28 de junio, sino el fallecimiento inesperado de este último el 18 de noviembre. A la muerte de Monagas, Guillermo Tell Villegas se encargaría de la presidencia hasta el 20 de febrero de 1869. Lo sucedería José Ruperto Monagas en otro corto lapso que transcurrió entre el 20 de febrero de 1869 y 16 de abril de 1870 para finalmente ver la llegada al poder de Antonio Guzmán Blanco y con ello dar inicio al septenio, su primera etapa en la más alta magistratura. De tal manera, el llamado “Gobierno azul” derivado de la revolución del mismo nombre duraría poco menos de dos años.

    3. Carátula del Almanaque portátil – Guía de Caracas impreso por la imprenta Espinal e Hijos en 1869.

    Así pues, dentro de aquella frágil institucionalidad donde Caracas buscaba alcanzar un crecimiento sostenido y despertar a la cultura, en 1869, circuló en la capital el Almanaque portátil – Guía de Caracas impreso por la imprenta Espinal e Hijos (fundada por Valentín Espinal), ubicada en la esquina de Gradillas número 38. La empresa se especializaba en imprimir desde folletos, letras de cambio, timbres, recibos, carteles y trabajos de imprenta con “finura, limpieza y corrección”, según reza su publicidad en la página final de la publicación. 

    El curioso libro, a pesar de estar dedicado a la descripción detallada de la ciudad, también contenía numerosas páginas con todo el calendario religioso católico para practicantes mes a mes, detallando el cómputo eclesiástico (número áureo, epacta, ciclo solar), los eclipses de sol y de luna, el santoral mensual y las fiestas movibles (Septuagésima, Miércoles de Ceniza, Domingo de Ramos, Resurrección, Corpus Cristi). También especificaba los días de ayuno y abstinencia de consumir carne, las cuatro témporas y los días de órdenes eclesiásticas y velaciones.

    4. «Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela» realizado en la litografía de Jorge Laue y Compañía inserto en el Almanaque portátil – Guía de Caracas.

    Como toda buena guía, tenía un plano de la ciudad, realizado en la litografía de Jorge Laue y Compañía, llamado “Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela”.

    5. «Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los E.E.U.U de Venezuela» de 1852 levantado por Lino J. Revenga y Gregorio Fidel Méndez, litografiado por Jorge Laue cuando recién llegado a Venezuela trabajó para Guillermo Stapler (Müller & Stapler).

    Laue (1832-1887), litógrafo y grabador de origen alemán, entra en la escena gráfica venezolana a distancia, cuando trató al litógrafo Henrique Neun en Schweinfurt (Alemania) entre 1848 y 1851 y conoció en Berlín a Federico Lessmann (su futuro socio en Caracas) en 1850. Formó parte de la segunda oleada de impresores provenientes de Europa, poseía formación y contactos en el oficio en el país, lo que lo lleva a unirse a los litógrafos alemanes migrantes en el desarrollo de las artes gráficas y la ilustración. Así, al llegar a Venezuela en 1852 con 19 años, trabajó con Guillermo Stapler en cuyo taller (Müller & Stapler) litografió el Plano topográfico de la ciudad de Caracas de 1852, levantado por Lino J. Revenga y Gregorio Fidel Méndez.

    6. Dos escenas de la Guerra Federal, «El Combate de Maiquetía» (izquierda) y «El Combate de la Plaza de San Pablo» (derecha), primeras cromolitografías impresas en el país realizadas en 1859 por Lessman & Laue.
    7. Anverso y reverso de la fotografía del Gral. Manuel E. Bruzual, ca. 1860, realizada por Lessman & Laue, estudio fotográfico.
    8. Los generales José Antonio Páez y Juan Crisóstomo Falcón, quienes fueran presidentes de Venezuela, fotografiados, ca.1864, por Lessman & Laue, estudio fotográfico.

    Poco después (en 1856) Laue se asociaría con Federico Lessmann (quien también fuese primero empleado y luego socio de Stapler entre 1853 y 1854), produciendo algunas de las más importantes impresiones a color de la ciudad del siglo XIX en Venezuela, e incluso incursionando en el campo de la fotografía especializándose en ambrotipos (fotografía en placas de vidrio) y retratos de gran formato. Su sociedad con Lessmann se prolongaría hasta 1865.

    9. Federico Lessmann. Convento de las Monjas Concepciones y la Plaza de San Jacinto, 1865.

    Tal y como señala Agalia Berlutti, en “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte 1)”, artículo publicado en el portal Prodavinci el 29/11/2020, “Con Laue -Lessmann- compartiría no sólo trabajo, sino también la afición por reproducir los espacios y lugares de la ciudad -ya mucho más elaborada y enfocada la mirada urbana- sino también, los primeros intentos fotográficos que se le atribuyen a Lessmann”. Por otro lado, Belutti asegura que Lessmann y Laue tras trocar en fotógrafos de retratos también se convertirían en los primeros cronistas visuales de Caracas, logrando captar la ciudad con técnicas que estaban en auge en Europa.

    10. Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1875 impreso por Henrique Neun y revisado por Aureliano Fernández en el cual participó Jorge Leue.

    En relación con la producción cartográfica de Laue como grabador, de él se conoce su participación en 3 planos de Caracas fechados en 1852 (ya mencionado), 1868 (incluido en el Almanaque y que engalana nuestra postal del día de hoy) y 1875, este último impreso por Henrique Neun y revisado por Aureliano Fernández.

    En el testimonio urbano grabado por Laue en 1868 se aprecia una ciudad dividida en 6 municipios, con un trazado colonial, una cuadrícula de 16 x 16 calles tanto en sentido de Norte a Sur (como Eras, Verde, Carabobo, Roscio, Uztáriz, Rivas) como en Este a Oeste (como Las Fuentes, La Paz, Madariaga, Ciencias, Comercio, Unión).

    11. Referencias al Plano de la ciudad de Caracas de 1868 que acompañó el Almanaque portátil – Guía de Caracas.

    Las referencias del plano incluyen una extensa lista de más de 140 esquinas. Igualmente 20 edificaciones religiosas entre iglesias, capillas y conventos incluyendo la Catedral, La Pastora, La Trinidad, San Francisco, Candelaria, y los conventos de Dominicas y Carmelitas.

    Por otro lado, menciona el río Guaire, y las quebradas Caroata, Anauco, Catuche, Coticita y Gambón, así como 10 puentes, y edificios y lugares clave como el Palacio de Gobierno, la Plaza Bolívar, la Universidad, el Mercado central, la Tesorería general, el Palacio Arzobispal, el Cuartel veterano, y varios hospitales y cementerios.

    Por otro lado, Laue promociona su profesionalismo en el plano, destacando que su litografía “se desempeña exquisito gusto, esmero, puntualidad y precios equitativos”, evidenciando la competencia en la industria de las artes gráficas en ese momento.

    De este Almanaque impreso por Valentí Espinal (1803-1866), se conocen ediciones de 1867, 1868 y 1869.

    IGV

    Procedencia de las imágenes.

    Postal, 3, 4 y 11 . Biblioteca Digital César Rengifo (http://bibliotecadigital.bnv.gob.ve/wp-content/uploads/Almanaque-port%C3%A1til-Gu%C3%ADa-de-Caracas1869.pdf)

    1. Ramón Páez. Travels and adventures in South and Central America. New York, 1868 (https://archive.org/details/travelsadventure00paezuoft/travelsadventure00paezuoft/page/n5/mode/2up?ref=ol)

    2. Wikipedia. Anexo:Gobernantes de Venezuela (https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Venezuela); La Venciclopedia (https://www.venciclopedia.org/index.php?title=Manuel_Ezequiel_Bruzual); Gema (https://co.pinterest.com/pin/477029785553166108/)

    5. La Caracas de antes, la Caracas de ahora (https://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html)

    6 y 8. THE VAGO (https://gabhrieltoro.blogspot.com/2018/12/cronologia-de-las-artes-graficas-en_58.html)

    7. Agalia Berlutti. “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte I)”. Portal Prodavinci, 29/11/2020.

    9. Agalia Berlutti. “Federico Lessmann: un recorrido por la Caracas inolvidable (Parte II)”. Portal Prodavinci, 06/12/2020.

    10. Irma de Sola Ricardo. Contribución al Estudio de los planos de Caracas, 1967.

    ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 453

    En nuestro interés por ir reconstruyendo una cronología de los concursos de arquitectura realizados en Venezuela a lo largo del siglo XX, nos hemos topado con un caso que desconocíamos y del que, luego de intentar documentar con suficiente consistencia, debemos reconocer que nos hemos quedado cortos en el intento.

    Se trata de la sede del Ilustre Colegio de Abogados de Caracas (hoy Colegio de Abogados del Distrito Capital) ubicado en la avenida José Antonio Páez de El Paraíso frente al Instituto Pedagógico de Caracas.

    Sea como sea, quizás valga la pena recordar que, aunque el ejercicio del derecho en nuestro país se remonta a la época de la colonia, fue muy lento el proceso transcurrido entre el momento que comenzó a ser necesaria la presencia de hombres versados en leyes y la creación, establecimiento y difusión de Audiencias y Cancillerías Reales, a las cuales pudieran recurrir las partes en apelación cuando se sintieran lesionadas por sentencias y disposiciones de los alcaldes o corregidores.

    1. Vista del Palacio de la Real Audiencia de Santo Domingo, también conocido como el Museo de las Casas Reales, en la Ciudad Colonial, en Santo Domingo, República Dominicana.

    Si bien la autorización para ejercer el derecho en América se inicia a partir de la creación en las Indias de los Tribunales denominados Reales Audiencias (siendo pionera la Real Audiencia de Santo Domingo abierta en 1511 a la que siguieron la de México en 1527, la de Panamá en 1527, la de Lima en 1542, la de Santa Fe en 1549), y que la primera universidad en otorgar títulos académicos de abogados fue la establecida también en Santo Domingo en 1538, en Caracas hubo que esperar hasta la transformación del Colegio-Seminario de Santa Rosa de Lima en la Universidad Real y Pontificia de Caracas el 22 de diciembre de 1721 para que comenzara a dictarse formalmente la carrera de derecho canónico junto a filosofía, teología y medicina siendo la de Leyes una de las nueve Cátedras con las cuales la Universidad comenzó a funcionar. Sin embargo, hay que precisar que con la apertura el 16 de agosto de 1716 de una Cátedra de Instituta o Leyes en el propio Seminario de Santa Rosa de Lima bajo la dirección del licenciado Antonio Álvarez de Abreu ya se había dado el primer paso para instruir a los jóvenes del país en el conocimiento jurídico.

    2. Palacio Municipal de Monjas a San Francisco. Postal circa 1930. Lugar donde estuvo ubicado el Colegio-Seminario de Santa Rosa de Lima.

    Por otro lado, dado que la creación de la Real Audiencia de Caracas no se produjo hasta 1786 (nueve años después de la creación de la Capitanía General de Venezuela), los primeros abogados obtuvieron su licencia para ejercer en Santo Domingo y de Santa Fe, principalmente, por ser las instituciones más cercanas.

    3. Retrato de Antonio José Álvarez de Abreu, atribuido a Antonio González Ruiz. Museo de Parthenay (Francia).

    Con respecto al momento en que los profesionales del derecho se empiezan a establecer como gremio, la referencia que se tiene remite a 1788 como el año cuando se instaló el Colegio de Abogados de Caracas, tras la necesidad de una organización que representara a los juristas en Venezuela y facilitara la administración de justicia, existiendo ya para entonces un buen número de profesionales ejercían su labor en las luchas tribunalicias tanto en la capital como en el interior de la Capitanía General, algunos de ellos, inclusive, formando parte del cuerpo docente de la ya mencionada universidad.

    4. Miguel José Sanz (1756-1814). Abogado, político y periodista venezolano considerado una de las figuras influyentes en los inicios del proceso de la independencia de Venezuela. Entre 1790 y 1793 fue secretario y decano del Colegio de Abogados de Caracas.

    Luego, de acuerdo con el texto titulado “El Colegio de Abogados Historia en Venezuela” (https://es.scribd.com/document/654058535/EL-COLEGIO-DE-ABOGADOS-HISTORIA-EN-VENEZUELA), “el año de 1797, a raíz del abortado movimiento revolucionario de Gual y España, se forma la Compañía de Abogados y Pasantes que se ejercitaban en la Plazuela de San Jacinto para defender al régimen colonial de España. Y era común mirar a aquellos personajes -ya maduros- como Francisco Espejo, Tomas Hernández Sanabria, Juan Agustín Arnal, el Doctor Agustín de la Torre, notable jurista y rector de la Universidad, dirigirse al sitio de reunión con su fusil al hombro y espada de mano, acompañados por un esclavo ‘de a pie’”.

    5. Esquina de Las Monjas vista desde la Plaza Bolívar en Caracas. Fotografía tomada a comienzos del siglo XX.

    Durante muchísimos años, el Ilustre Colegio de Abogados de Caracas careció de sede propia. “En la época colonial las reuniones se efectuaban en la casa de habitación de los señores Decanos. En el siglo XIX, en plena era republicana, tenían lugar en diferentes sitios. (…) Cuando a principios de la pasada centuria el gobierno del General Cipriano Castro construyó en la esquina de Las Monjas un edificio para sede de los Tribunales, llamado por ello entonces Palacio de Justicia, y es hoy dependencias del que fuera el Consejo Municipal del Distrito Federal, allí se le dio al Colegio de Abogados un salón en el cual funcionó hasta 1928. A partir de ese año, por cuestiones políticas, la Institución permaneció inactiva, hasta el año de 1936”, cuando reinició sus labores en el mismo local.

    La creación de nuevos Tribunales y la necesidad de espacio en aquella sede llevó a desplazar la sede del Colegio a diversas casas tomadas en arrendamiento: “primero una entre las Esquinas de San Francisco y Pajaritos y luego otra entre las Esquinas de Salvador de León y Socarrás, donde más tarde se construyó la sede de lo que fue el Banco Agrícola y Pecuario. Entre tanto, los Doctores Alonso Calatrava, Numa Quevedo y Carlos Eduardo Stolk, cuando respectivamente ejercieron la Presidencia del cuerpo, lograron éxito en las gestiones realizadas en el sentido de conseguir sede propia para la Corporación”.

    6. Aspecto que presentaba la esquina de Piñango en la parroquia Catedral, a fines de los años 40’s.

    Las gestiones cristalizan cuando en 1939 el Gobierno Nacional, presidido entonces por el General Eleazar López Contreras, donó al Colegio una casa situada en Caracas, entre las esquinas de Piñango y Llaguno (sobre la avenida Norte 6), dedicándose las Juntas Directivas de turno a recolectar fondos entre los asociados para iniciar la construcción del anhelado edificio.

    7. Detalle del «Plano de Caracas y sus alrededores» de 1946 publicado por ESSO donde el punto azul indica la ubicación del terreno donado para la construcción del Colegio de Abogados.

    Finalmente, a instancias del Dr. César González, el Gobierno Nacional, presidido por el General Isaías Medina Angarita, donó al Colegio un terreno situado en la prestigiosa urbanización El Paraíso sobre la avenida José Antonio Páez muy cercano al Hipódromo (inaugurado en 1908), al Liceo Caracas (Cipriano Domínguez, 1936-1939) y la sede de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1931) y donde también ya habían sido construidos como sedes sociales el Club Paraíso (Alfredo Jahn López, 1921-1928) y el Club Venezolano Alemán (Carlos Guinand Sandoz, 1935). El Gobierno además “autorizó la venta de la casa donada por el Gobierno del General López Contreras, con facultad para invertir el producto de esa venta en la edificación de referencia. Encaminada la operación, se logró el precio de noventa mil bolívares. (Bs. 90.000,00)”.

    8. Dos vistas de la fachada del edificio del Colegio de Abogados de Caracas en la actualidad.
    9. Izquierda: escultura de Miguel José Sanz (1756-1814) realizada por Pietro Ceccarelli. Derecha: Busto de Cristóbal Mendoza, abogado y primer presidente de Venezuela.

    Es justamente en el documento que hemos consultado a través de internet donde se destaca que con el dinero obtenido la Junta Directiva elegida en 1942 toma la iniciativa de llevar adelante la realización del proyecto a construirse en El Paraíso, para lo cual “abrieron un certamen entre los ingenieros y arquitectos del país, el cual fue ganado por el Arquitecto Doctor Camilo Arcaya. Procediéndose luego a la colocación de la primera piedra y a dar comienzo a la obra bajo la dirección del dicho Dr. Arcaya”.

    10. Acceso y hall de llegada del edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas.

    La propuesta de Arcaya consistió en desarrollar una sobria edificación de una planta cuyo limpio frente hacia la avenida Páez, en el que destaca el acceso y junto a él una escultura del destacado jurista Miguel José Sanz (1756-1814) realizada por Pietro Ceccarelli y un busto de Cristóbal Mendoza (también abogado y Primer Presidente de Venezuela), fue resuelto adoptando con sobriedad un lenguaje que remite al clasicismo usualmente utilizado en edificaciones que han fungido de sedes de instituciones ligadas a la impartición justicia. El programa contemplaría la presencia de las oficinas del gremio, un auditorio, áreas reuniones y una zona recreativa con sus respectivos servicios que cubriría las necesidades propias de un club social.

    11. Edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas. Auditorio.

    De resto, como ya insinuáramos al comienzo de la nota, no poseemos más información sobre los entretelones del Concurso (jurado, participantes, plazos, etc.). Sólo sabemos que el edificio se concluyó en 1945 y que “la obra costó la cantidad de ciento ochenta y nueve mil quinientos ochenta y tres bolívares con ochenta céntimos de bolívar (Bs. 189.583,80) incluido el mobiliario nuevo. Tal precio se cubrió con los noventa mil bolívares, producto de la venta de la casa situada de Piñango a Llaguno; con las contribuciones extraordinarias de varios miembros del Colegio; y con setenta mil bolívares obtenidos en calidad de préstamo de la Compañía Anónima de Seguros ‘La Nacional’, gracias a las gestiones realizadas por los miembros de la Junta Directiva de entonces a través del Doctor Néstor Luis Pérez”.

    También hemos conocido que “el acto de inauguración del inmueble y de la toma de posesión de la nueva Junta Directiva tuvo lugar el 30 de diciembre de 1945, a las once de la mañana”.

    12. Edificio sede del Colegio de Abogados de Caracas. Vistas de las áreas recreativas.

    Pasaría de esta manera a tener el tercer más influyente gremio su propia sede luego de que se construyera entre 1939 y 1941 la del Colegio de Ingenieros de Venezuela en el sector Santa Rosa aledaño al parque Los Caobos (ganado también por concurso y proyectado por Luis Eduardo Chataing), siendo seguida por la del Colegio de Médicos del Distrito Federal sobre la Plaza Las Tres Gracias en 1956 diseño de Diego Carbonell.

    13. Camilo Arcaya como presidente del CSB y José Antonio Ron Pedrique como director técnico. Proyecto de Centro Cívico para la Avenida Bolívar de Caracas. Centro Simón Bolívar. Desarrollo integral. Plan de obras y financiamiento, Caracas, 1961.

    En cuanto al ingeniero venezolano Camilo Arcaya, ganador del concurso y proyectista de la sede del Ilustre Colegio de Abogados de Caracas, sabemos que destacó principalmente por su papel como presidente del Centro Simón Bolívar (CSB) dentro de la Junta Directiva nombrada en 1959. Durante su gestión se decidió constituir una Comisión de Estudio integrada por calificados ingenieros, arquitectos y economistas, que se abocaron a realizar los estudios necesarios para determinar el uso racional de las áreas que componían el acervo de la Compañía ubicadas sobre el eje de la avenida Bolívar. Resultado de ello fue la presentación pública el mes de enero de 1961 por parte de Arcaya y del arquitecto José Antonio Ron Pedrique (director técnico del CSB y coordinador de un amplio equipo interdisciplinario) de la propuesta que sirvió de base para la elaboración del Proyecto Definitivo del Centro Cívico de Caracas.

    14. Izquierda: La avenida José Antonio Páez frente al edificio del Colegio de Abogados. Derecha: Vista del Instituto Pedagógico de Caracas desde el edificio del Colegio de Abogados.
    15. Entorno actual y localización del edificio del Colegio de Abogados.

    Desde su puesta en servicio hasta nuestros días el entorno donde se construyó en 1945 la sede del Colegio de Abogados ha sufrido severas transformaciones, principalmente a raíz de la construcción del ramal norte sur del distribuidor La Araña que conduce al Cementerio y El Valle. La ampliación del Instituto Pedagógico de Caracas y su conversión en Universidad Pedagógica Experimental Libertador, importante vecino ubicado frente a la obra que nos ha ocupado, es sin duda una dramática representación del nefasto efecto producido por la autopista sobre la zona donde el sencillo y severo edificio del Colegio de Abogados, con modestia, puede considerarse como referencia.

    ACA

    Procedencia de las imágenes

    Postal. Globovisión (https://globovision.com/article/colegio-de-abogados-de-caracas-reconocio-la-trayectoria-de-sus-agremiados)

    1. La América Española (https://laamericaespanyola.com/2019/06/25/reales-audiencias-americanas/)

    2. REDpatrimonio.VE (https://www.redpatrimonio-ve.com/forum/publicaciones/la-capilla-del-antiguo-seminario-de-santa-rosa-de-lima-de-caracas-vientre-bendito-de-la-patria)

    3. Wikipedia. Antonio José Álvarez de Abreu (https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Jos%C3%A9_%C3%81lvarez_de_Abreu)

    4. Cámara de Caracas (https://camaradecaracas.com/la-camara-caracas-y-sus-historias/por-aqui-pasaron/sanz-el-licurgo-venezolano/)

    5. @micaracasantigua (https://www.instagram.com/p/CdSB0t9tjhg/)

    6. La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/4966984890071634/)

    7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

    8 y 9. @elgallego33 (https://www.instagram.com/p/DLP352Lsh60/?img_index=1)

    10, 11 y 12. @ilustrecolegioabogadoscaracas

    13. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Entre lo cierto y lo verdadero (https://oscartenreiro.com/2013/12/28/una-pequena-historia-necesaria-ii/)

    14. Ilustre Colegio de Abogados de Caracas (https://www.google.com/maps/place/Ilustre+Colegio+de+Abogados+de+Caracas/)

    15. Capturas de Google Earth

    ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 452

    Desde la creación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) el 4 de julio de 1945, confirmada el 15 de abril de 1946, siempre estuvo entre sus objetivos el “dar impulso al estudio y desarrollo de la Arquitectura; cultivar la ética profesional; establecer vínculos de unión entre sus miembros y propender a la defensa y mejoramiento de la profesión”.

    Para ir evaluando periódicamente el cumplimiento de tales metas se llegaron a realizar hasta tres Convenciones Nacionales, todas en los espacios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela por entonces sede de la SVA: la primera en 1959, la segunda en 1962 y la tercera entre el 4 y el 9 de mayo de 1965 un año antes de que el organismo gremial decidiera cambiar su denominación por el de Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) el 7 de junio de 1966.

    1. Afiches elaborados con motivo de la celebración de la Primera Convención Nacional de Arquitectos (1959) y la Tercera Convención Nacional de Arquitectos (1965).

    Si bien los temas relacionados a la función social, la labor profesional y la formación universitaria del arquitecto coparon las agendas de aquellas tres convenciones, desde muy temprano fue cobrando en ellas gran importancia el tema relativo a la “colegiación” con motivo de la promulgación en 1958 de la nueva Ley de Ejercicio de la Ingeniería, la Arquitectura y Profesiones Afines que en el artículo 12 establecía: “ningún profesional podrá ejercer sino la especialidad para la cual le autoriza expresamente el título que posee”. Ello abría, sin duda, grandes expectativas en cuanto al deslinde definitivo de la figura del arquitecto de la del ingeniero cuya injerencia en las actividades del primero históricamente había sido notable.

    Lo recogido en las Actas Finales de aquellos eventos en las que se precisaba que existía entre los arquitectos el convencimiento de que el momento era propicio para iniciar gestiones encaminadas a lograr su colegiación independiente, lo cual implicaba superar serios obstáculos (que hasta hoy aún perduran), se convirtió en la principal razón de peso esgrimida para la conversión de la SVA en CAV que “no poseía la fuerza ni los instrumentos legales para realizar lo que se había propuesto” y acordado en aquellas tres convenciones.

    Constituido el CAV, lo que antes se denominaban “convenciones” ahora empezarán a llamarse “jornadas” o “congresos” siempre de carácter nacional, llamados que mantendrían similares agendas que se incrementaron con la incorporación de otros temas de interés profesional.

    2. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1971 de las Primeras Jornadas Nacionales de Arquitectura y Urbanismo que incluyeron la realización del Primer Congreso Nacional de Arquitectos.

    A las ambiciosas “Primeras Jornadas Nacionales de Arquitectura y Urbanismo”. desarrolladas en las instalaciones del Parque Recreacional El Conde, Av. México, entre el 23 de febrero y el 15 de marzo de 1971 en las que se incluyó el Primer Congreso Nacional de Arquitectos de Venezuela cuyo tema central fue “El Desarrollo Urbano en función del Desarrollo Nacional”, siguieron las celebraciones del Segundo realizado en Mérida en 1975 y del Tercero montado en Caracas del 19 al 22 de julio de 1982 al cual dedicamos la postal y nota del día de hoy.

    Organizado por el CAV y realizado en la Universidad Simón Bolívar el evento fue cubierto por reseñas publicadas en las revistas Croquis nº7 (octubre de 1982) y Punto nº 65 (1983)  donde encontramos que los objetivos del III Congreso Nacional de Arquitectos fueron: “Propiciar la divulgación y el conocimiento más amplio de las disciplinas urbanas y arquitectónicas, así como de las experiencias y adelantos logrados en esta materia en Venezuela” e “intercambiar experiencias y estrechar vínculos en beneficio de la profesión y el desarrollo integral y armónico de nuestro país”.

    El desarrollo del encuentro contempló un amplio temario organizado con base en 5 áreas fundamentales: Vivienda, Centros Urbanos, Centros Históricos, Educación y Actividad Gremial.

    El debate de cada tema se estructuró con base en la presentación de dos ponencias centrales el cual a su vez contemplaba la presencia de varias sub-áreas de trabajo coordinadas por reconocidos profesionales que a su vez desarrollaron el contenido central de cada una (cuyo nombre colocaremos entre paréntesis más abajo).

    3. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1982 del Tercer Congreso Nacional de Arquitectos.

    De tal manera, el área de la Vivienda, que contó con las ponencias centrales de Leopoldo Martínez Olavarría y Leandro Quintana, fue quizás el que más discusiones provocó dada la necesidad que exigía su atención. La diversidad de sub-áreas que en torno a él se organizaron son una clara muestra del interés que el tema suscitaba. Ellas fueron: Vivienda y participación (Beatriz Sorne); Vivienda y producción (Enrique Vila); Vivienda y normativa (Arturo Berroterán); Vivienda y organización (Ana Brumlick); Vivienda y financiamiento (Carmen Lucía Guerra); Vivienda y política de tierra (Daniel Barreiro); y Vivienda e investigación (Máximo Rojas), a las que se sumaron la consideración de Barrios nuevos de mejoramiento progresivo con especificaciones mínimas como política de vivienda para familias de más bajos recursos (Luis López R.), y la presentación del “Manual de Construcción Popular” como auxiliar en los programas de mejoramiento progresivo, esfuerzo mutuo y ayuda mutua (Luis López R.).

    Para el área de Centros Urbanos las ponencias principales estuvieron a cargo de José Luis Vethencourt y Manuel Delgado Arteaga. Contó con las siguientes sub-áreas: el Diseño urbano como política de los organismos oficiales (Meyer Cohen y Alberto Atilano); el Diseño Urbano como práctica docente e investigación (Luis Carlos Palacios); el Diseño Urbano como Arquitectura (Pablo Lasala); y el Diseño Urbano como ideología (Roberto Briceño León).

    El área de Centros Históricos tuvo como ponentes principales a Rafael Armando Rojas y Ramón Paolini y presentó las siguientes sub-áreas: Legislación e institucionalidad (José Antonio Arrieta); La restauración en Venezuela (Rafael Conde Barrios); Centros Históricos (Omar Hernández); y Arquitectura Popular en Venezuela (Federico Vegas).

    Para Educación prepararon las ponencias centrales Rafael Fernández Heres y Leopoldo Provenzali y se dieron las sub-áreas: Demanda actual de edificaciones para educación pre-escolar, básica y media (Carlos Morales); Demanda actual de edificaciones para educación superior (Marcos Miliani); Visión histórica de la arquitectura escolar en Venezuela (Ciro Caraballo); Los actuales programas educativos y su repercusión en el diseño y construcción de las nuevas edificaciones escolares (María Isabel de Rivas); Conservación y mantenimiento de edificaciones escolares (César Rojas); FEDE y la organización de la producción de edificaciones escolares en Venezuela (Leopoldo Provenzali); Experiencias del IDEC-FAU-UCV en la producción de edificaciones escolares en Venezuela (Gustavo Flores); y Experiencias del MINDUR en el desarrollo del programa de edificaciones escolares en el país (Marisabel De Lucca).

    En cuanto al área de Actividad Gremial fueron presentadas como sub-áreas: Estado actual y perspectiva del procedimiento de autorización de urbanización y edificación (Francisco Pimentel), El Egresado (Filial Mérida) y Nuevas ciudades (Filial Zulia).

    4. Notas publicadas en las revistas Croquis nº 7 (izquierda) y Punto nº 65 (derecha) dedicadas a reseñar el Tercer Congreso Nacional de Arquitectos.

    Para Raquel Silvera en su reseña elaborada para la ya mencionada revista Croquis nº7, el tema de la Vivienda fue el más discutido en este Congreso y, dentro de él, el debate suscitado en torno a la consideración de la tierra urbana como un recurso escaso y agotable que no se usa racionalmente, lo que hace que su conjugación económica y social se haga difícil. De allí la necesaria implementación de una política concertada de Tierras Urbanas que involucre a organismos nacionales e internacionales “conscientes tanto de la voluntad técnica como política, para así lograr un balance positivo entre el uso de la tierra, el agua, el aire y nuestros recursos naturales no renovables, contra la creciente e implacable acción enajenante del hombre sobre nuestro medio ambiente”.

    También destacó Silvera la creciente relación entre arquitectura y ciudad dentro de los más recientes enfoques del desarrollo urbano a lo cual se suma la preocupación por la preservación del patrimonio construido y donde se considera indispensable que la Administración Nacional tome medidas en la conservación y rehabilitación tanto de los centros históricos como de la arquitectura popular.

    El tema Educacional junto al de Vivienda alcanzó un interés fundamental durante el Congreso, “por cuanto se elaboraron conclusiones para los planes de Desarrollo Económico y Social del país, que implican planes de Reordenamiento y Desarrollo Urbano con su correspondiente equipamiento de Servicios Educacionales necesarios”.

    Finalmente, dentro del tema Actividad Gremial fue interesante el debate desarrollado en torno al asunto de la “permisología” del cual derivaron una serie de recomendaciones dirigidas al Ministerio de Desarrollo Urbano (Mindur) y a los órganos municipales para que se proceda, por un lado, a revisar, elaborar, aprobar y publicar de forma oficial “Normas, Especificaciones y Procedimientos Técnicos para obras de Urbanismo, Arquitectura, Ingeniería y Construcción” y, por el otro, a revisar de forma integral “las Ordenanzas de Arquitectura y Urbanismo, tratando de unificarlas a nivel nacional, separando normas técnicas y procedimientos del cuerpo de las Ordenanzas de Zonificación”.

    El Congreso, digna muestra de la amplitud y complejidad de asuntos que forman parte de amplio abanico que abarca la profesión, culminó, como es costumbre, con la elaboración de una serie de conclusiones y recomendaciones, quedando fijada para junio de 1984 la realización de la cuarta edición en la ciudad de Maracay.

    5. Afiche elaborado con motivo de la celebración en 1989 del Cuarto Congreso Nacional de Arquitectos.

    Cabe recordar que el IV Congreso Nacional de Arquitectos, desarrollado en torno al tema “Tiempo Libre, Turismo y Recreación”, terminó llevándose a cabo por el CAV, con el auspicio del Ministerio del Ambiente, Corpoturismo y Fedeturismo, los días 17 y 20 de julio de 1989 en el Círculo Militar, Caracas, cinco años después de lo inicialmente acordado. A partir de entonces se produjo la desaparición paulatina de este tipo de eventos.

    ACA

    Procedencia de las imágenes

    Postal, 3 y 4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

    1, 2 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

    ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 451

    Para engalanar nuestra postal del día de hoy hemos vuelto a recurrir a otro excelente dibujo de Manuel Mujica Millán (1897-1963). En este caso se trata de uno de entre los elaborados para el proyecto para la reforma completa de la casa y jardines de la Hacienda Montalbán (Caracas), concluida en 1940, propiedad del Sr. Alfredo Vollmer, trabajo en el que Mujica demostró un manejo depurado del neocolonial elegido como estilo que desarrolla con énfasis en la perfección de los detalles (relieves en piedra artificial para el portal, ventanas y otros elementos decorativos, así como rejas y barandas en hierro forjado), del cual la representación es claro ejemplo.

    1. Carátula del catálogo de la exposición Manuel Mujica Millán. Arquitecto. Galería de Arte Nacional (1991).

    Esta selección nos permite no sólo resaltar el sitial que el dibujo siempre ocupó en la manera de exponer sus ideas y como recurso para la resolución técnica de sus propuestas por parte de uno de los arquitectos pioneros de la incorporación de la modernidad en Venezuela, sino también recordar la realización en 1991 de la primera exposición antológica de su obra en los espacios de la Galería de Arte Nacional (actual Museo de Bellas Artes): “Manuel Mujica Millán. Arquitecto”, donde la representación que recoge la postal estuvo presente.

    2. Manuel Mujica Millán. Quinta Las Piedras (residencia «estilo vasco») en Los Chorros, Caracas, 1928. Propietario: Sr. Rotundo Mendoza.
    3. Manuel Mujica Millán. Remodelación del Panteón Nacional, Caracas, 1930.

    Abierta el 11 de julio de 1991, la muestra impulsada por la Fundación Galería de Arte Nacional (FGAN) y la Fundación Museo de Arquitectura (FMA), tuvo como base la curaduría realizada por los arquitectos Bernardo Moncada (profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes), Martín Padrón (profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, quien además tuvo a su cargo la edición del catálogo) y William Niño (profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad José María Vargas, quien fungió como Coordinador General por parte de la FGAN). Contó, además, con el respaldo institucional de la FAD-ULA y la FAU-UCV cumpliendo los roles de asistentes generales la arquitecta Meridalba Muñoz Bravo (representando a la primera) y el bachiller Jesús Yépez (representando a la segunda, quien luego, ya graduado, iniciaría en 1992 la experiencia editorial, aún vigente, de la revista Entre Rayas).

    4. Manuel Mujica Millán. Fuente, Campo Alegre (c.1933). Acuarela.
    5. Manuel Mujica Millán. Patio del Norte (c.1933). Acuarela (11,3 x 10,6 cms).

    Como bien narra Martín Padrón en “Historia de la muestra de Mujica Millán en Caracas” (accesible en https://es.scribd.com/document/891885459/El-11-de-julio-de-1991-MUJICA), para el trabajo de curaduría de la exhibición se pudo contar con el aporte de la viuda del arquitecto, doña Bertha Heny de Mujica, quien, a pesar de su avanzada edad, residenciada aún en su casa Las Guaicas (urbanización Campo Alegre, Caracas, 1932-1935), atesoraba recuerdos lúcidos de su esposo celosamente conservados en cuadernos llenos de precisas notas. También con los extraordinarios dibujos del arquitecto conservados por el Sector de Historia y Crítica de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV, “devueltos posteriormente a la Biblioteca de la FAU y ubicados en la sección de incunables debidamente protegidos”.

    6. Manuel Mujica Millán. Corredor y patio (c.1934). Acuarela (26,3 x 22,1 cms).
    7. Manuel Mujica Millán. Estudio para un patio interno (c.1937). Acuarela (34 x 27,3 cms).

    El modesto pero sustancioso catálogo preparado para la ocasión permitió, por un lado, apreciar parte de los expresivos bosquejos, apuntes, planos y fotografías del trabajo de Mujica Millán realizado en Venezuela los cuales conformaron el eje central de la muestra y, por el otro, una selección de textos que podrían considerarse como una valiosa aproximación crítica a su obra con los cuales se reafirmaba el valor antológico de la exposición y su vocación de trascender como referencia a futuro.

    8. Manuel Mujica Millán. Serie de dibujos en los que el arquitecto muestra su valor como instrumento creativo indispensable y como aproximación a la comprensión del espacio.

    Los escritos presentes en el catálogo están encabezados por una sucinta “Biografía”, elaborada por Cruz Barceló, que repasa el origen vasco de Mujica Millán (nace en Vitoria, Álava el 26 de mayo de 1897); el traslado de su familia a Barcelona siendo aún muy joven; su formación en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona con maestros como Josep María Jujol (colaborador de Gaudí), Eusebi Bona i Puig, Pedro Domenech y Joaquím Bassegoda i Amigó; la obtención del título de arquitecto el 27 de enero de 1925; su intensa actividad en Barcelona durante dos años hasta su llegada a Venezuela el 12 de octubre de 1927 requerido por Eloy Pérez para corregir defectos de distribución y reforzar las bases del edificio del hotel Majestic; sus inicios como proyectista de una casa de “estilo vasco” en Los Chorros, su incorporación en el desarrollo de la urbanización La Florida a partir de 1929 desarrollando obras en estilo neo-colonial y su contratación para remodelar el Panteón Nacional concluido en 1930 para conmemorar el centenario de la muerte del Libertador, con lo cual obtendrá gran notoriedad tras haber cambiado radicalmente su aspecto neogótico a una forma neobarroca y a proporciones más monumentales.

    9. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre, 1932.
    10. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Izquierda: Dibujo de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen (c.1935). Derecha: Casa Tucker o Atalaya (1935). Ambas edificaciones, con el Ávila como telón de fondo, rematan el Paseo central de la calle El Parque y la Avenida 4, respectivamente. Cabe añadir que la quinta (hoy ya demolida) constituyó un trabajo de acondicionamiento de la vieja casa de la Hacienda Pan Sembrar donde se desarrolló la urbanización.

    También resalta Cruz Barceló su participación como proyectista de la Urbanización Campo Alegre a solicitud de Carlos Heny Benítez a partir de 1929 y el posterior matrimonio con una hermana de éste (Bertha Heny Benítez) el 31 de agosto de 1931; la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y de hasta 39 quintas en Campo Alegre de diferentes estilos, destacando dos diseñadas para él, siendo reconocida la primera (“Las Guaicas”, iniciada en 1932 y finalizada en 1935) como el primer ejemplo de arquitectura abstracta realizado en el país, y la segunda (su “casa-estudio” de 1936 -demolida-), como la de mayor calidad diseñada por él; el haber revalidado el título de arquitecto en la UCV en 1937; el haber sido declarado ganador del Concurso Internacional para la Basílica de Santa Rosa de Lima (Perú) en 1943 de formas neobarrocas que no se construyó; la invitación en 1945 del Arzobispo de Mérida para encargarse de la remodelación de la antigua Catedral y su traslado definitivo a esa ciudad en 1950 donde tuvo una importante participación, particularmente en el corazón urbano proyectando el Palacio de Gobierno y el Edificio Sede de la Universidad de Los Andes; y, finalmente, su fallecimiento allí el 13 de febrero de 1963 de donde fua trasladado a Caracas para ser enterrado en el Cementerio General del Sur.

    11. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Quinta Las Guaicas (1932-1935).
    12. Manuel Mujica Millán. Urbanización Campo Alegre. Casa de habitación o Casa-estudio (1936). Demolida.

    Ya en un tono más crítico el catálogo recoge en estricto orden: “Mujica Millán y la Modernidad en Venezuela” y “Mujica Millán y la Arquitectura Urbana” de Bernardo Moncada; “Manuel Mujica Millán: Dibujante y Alarife”, “Los Estilos y Mujica Millán” y “Mujica Millán y la relación espacio-forma” de Martín Padrón; “Tiempo de Mujica: Inicio de la Modernidad” y “’Lo extraño’ como poética” de William Niño Araque; las notas dedicadas a la descripción de tres obras: “Las Guaicas”, “Casa de Habitación” y “Casa Blanca” elaboradas también por Niño Araque; “Memoria Descriptiva del Proyecto de la Basílica de Santa Rosa de Lima” de Manuel Mujica Millán; para cerrar con una completa “Cronología” donde se detecta que a pesar de haber adoptado, gradualmente, el diseño moderno para varias de sus arquitecturas, permanece contemporáneamente fiel al repertorio ecléctico.

    13. Manuel Mujica Millán. Tres de los dibujos elaborados para la presentación del Proyecto ganador del concurso para la Basílica de Santa Rosa de Lima (Perú).

    Mujica Millán, previamente a la muestra reseñada, tuvo un primer e importante reconocimiento cuando Juan Pedro Posani lo convirtió en bastión de su discurso en tres de los capítulos de la segunda parte (1900-1968) de Caracas a través de su arquitectura (1969): “La arquitectura neo-colonial”, “La quinta un modelo para la expansión de la ciudad” y “El Estilo Internacional”, temas en los que su obra jugó un papel relevante. Luego, en 1985, la Revista CAV dedicó especialmente el número 25 al arquitecto, y también en 1985 se dictó una conferencia-homenaje como parte del ciclo “Encuentros con la Arquitectura” en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen organizada por el Instituto de Arquitectura Urbana. Posteriormente a la realización de la exposición de 1991, en marzo de 1993 el semanario Arquitectura HOY dedicaría los números 5 y 6 a debatir en torno al efecto pernicioso que la nueva ordenanza aprobada para la urbanización Campo Alegre acarrearía (como en efecto ocurrió) a la preservación patrimonial de la amplia obra de Mujica Millán desplegada en ese lugar.

    14. Manuel Mujica Millán. Remodelación de la Catedral de Mérida (1945-1960). Arriba izquierda: Croquis de estudio. Arriba derecha: Fachada hacia el espacio urbano. Abajo: Nave central. El trabajo transformó sustancialmente la espacialidad interna.

    En resumen, la realizada en la GAN se convirtió en la primera exposición organizada por la Fundación Museo de Arquitectura dedicada a mostrar la obra de un arquitecto nacional, que posteriormente sería seguida por otra serie de propuestas museísticas que llenaron un importante vacío durante la última década del siglo XX y la primera del XXI.

    15. Manuel Mujica Millán. Izquierda: Claustro del edificio Sede de la Universidad de Los Andes (1955-1956). Derecha: Palacio de Gobierno de la ciudad de Mérida (1946).

    Al año siguiente, del 11 de marzo al 29 de abril de 1992, “Manuel Mujica Millán. Arquitecto”, fue montada de nuevo en la sala de exposiciones de la FAU UCV, el lugar de donde provino la mayor parte del material que la constituía, auspiciada una vez más por la FGAN y la FMA.

    Nota

    Desde estas páginas al menos en tres ocasiones anteriores hemos abordado la obra de Mujica Millán por lo que, como información de apoyo y para no repetir conceptos y referencias, remitimos a revisar:

    ACA

    Procedencia de las imágenes

    Postal, 1, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 derecha, 11, 12, 13, 14 y 15. Catálogo de la exposición Manuel Mujica Millán. Arquitecto. Galería de Arte Nacional (1991).

    2. DOCOMOMO VE (https://www.facebook.com/DOCOMOMO.VE/posts/tbt-en-el-cat%C3%A1logo-de-la-exposici%C3%B3n-sobre-manuel-mujica-mill%C3%A1n-realizada-en-la-g/3782539998452669/?locale=zh_CN&_rdr)

    10 izquierda. Colección Crono Arquitectura Venezuela