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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 371

La comercialización en Venezuela de los productos destinados a la industria de la construcción elaborados por la empresa Westinghouse Electric Company LLC (anteriormente conocida como Westinghouse Electric Corporation), estuvo durante los años 1950 a cargo de la S.A. Eugene Capucio y Cía, Sociedad Técnica Comercial (SOTECO C.A.), ubicada inicialmente entre las esquinas de San Francisco y Sociedad del centro de Caracas y posteriormente en la avenida principal de San Agustín del Sur, anunciante desde su primer número de la que fue la primera revista de arquitectura producida en el país (1954): A, hombre y expresión, de cuyo número 2 proviene la imagen de nuestra postal del día de hoy.

1. Otros dos anuncios publicados por S.A. Eugene Capucio y Cía, Sociedad Técnica Comercial (SOTECO C.A.) en las páginas de A, hombre y expresión. El de la izquierda en el nº1 (1954) y el de la derecha en el nº4 (1957).

Al inicio, la firma estuvo muy enfocada en presentarse como proveedora de aparatos destinados a facilitar el transporte vertical (ascensores y montacargas) de la conocida firma norteamericana, ampliando luego paulatinamente su oferta a otra serie de aparatos electrodomésticos que ya formaban parte de la cartera de la multinacional.

2. Catálogo de 1888 de la Westinghouse Electric Company anunciando su «Sistema Alterno».

De lo que hemos podido recoger en internet, George Westinghouse, Jr. (1846-1914) fue un empresario, ingeniero e inventor estadounidense titular de más de cuatrocientas patentes, muchas de ellas relativas a la tecnología de los transportes. Se hizo famoso por inventar en 1869 un freno de aire comprimido, ampliamente aplicado en los trenes, posteriormente transformado en automático, que se constituyó en su primera patente. Ese mismo año creó la Westinghouse Air Brake Company.

En 1886 fundó en Pittsburgh la Westinghouse Electric & Manufacturing Company, que contó en los primeros años con la decisiva colaboración el científico croata Nikola Tesla quien revolucionó la teoría eléctrica desarrollando las bases para la generación de corriente alterna (CA).

3. De izquierda a derecha: George Westinghouse (1848-1914), Nikola Tesla (1856-1943) y Thomas Alva Edison (1947-1931)
4. La Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893, iluminada con corriente alterna.

Westinghouse, proveniente del sector del ferrocarril, fue el principal responsable de la adopción de la corriente alterna para el suministro de energía eléctrica en Estados Unidos al impulsar las tesis sostenidas por Tesla, para lo cual hubo de vencer la enconada oposición del popular inventor Thomas Alva Edison, partidario de la corriente continua (CC), fundador a su vez de su más acérrima e histórica competencia: la empresa General Electric. Lo que se conoció como la “guerra de las corrientes” encontró durante la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893 su punto culminante, cuando Westinghouse presentó un presupuesto por la mitad de lo que pedía General Electric. Así, la iluminación de la Feria le fue adjudicada, Tesla pudo exhibir sus generadores y motores de CA y se superó definitivamente a Edison.

La interesante historia que acompaña a Westinghouse Electric permite detectar, entre sus múltiples actividades e incursiones, cómo en 1895 instala generadores de CA en la planta hidroeléctrica de Adama, Cataratas del Niágara, que proporciona electricidad a la ciudad de Búfalo, Nueva York; en 1899 funda la British Westinghouse Electric and Manufacturing Company; en 1909 introduce las bombillas de filamento continuo de tungsteno y en 1914 entra en el mercado de los electrodomésticos.

5. Sistema de control de velocidad Ward-Leonard.

Sin embargo, la participación de la firma en la evolución y desarrollo del ascensor como medio de transporte vertical se hará sentir luego de ser introducido en 1900 el motor de inducción para corriente alterna, que contribuyó a acelerar el avance hacia el accionamiento eléctrico, y de que en 1903 aparecieron en Estados Unidos los modelos de ascensor con corriente de tracción, donde la cabina estaba conectada a un contrapeso mediante un cable y una polea, empleando corriente de tracción. Puesto que sólo se necesitaba un pequeño motor eléctrico para desplazar la cabina por una distancia vertical mucho mayor, fue posible elevar las cabinas en edificios de gran altura con docenas de pisos.

Poco después, la adopción del método Ward-Leonard se convirtió en un extraordinario avance en la evolución de la tecnología de los ascensores. El sistema, introducido por Henry Ward Leonard en 1891, permitió, controlando el voltaje de salida del generador, también controlar la velocidad del motor y con ello permitir que los elevadores lograran su cometido sin alteraciones bruscas de aceleración. Aunque el método se comenzó a utilizar para controlar la velocidad de un motor de corriente continua, en su perfeccionamiento también participó Westinghouse desarrollando la posibilidad de su uso con corriente alterna. Además, mientras la empresa Otis Elevator Company lo presentó en el mercado como un sistema multivoltaje, Westinghouse lo comercializaba como un sistema de voltaje variable. Con ello, un sistema de corriente continua de precisión que usaba un dispositivo de nivelación de cabina automático, mejoró la calidad del desplazamiento y de la detención en el hall en cada piso.

6. Anuncios de los productos Westinghouse publicados en 1920 (izquierda), 1924 (centro) y 1934 (derecha).
7. DuMont Building, 515 Madison Avenue, Nueva York. Arquitecto: J.E.R. Carpenter. Año: 1929. Equipado con ascensores Westinghouse.

En 1922, Westinghouse instaló un ascensor sin engranajes en el Physical Education Building de Chicago; en 1931 instaló también en el Edificio Rockefeller, Nueva York, los ascensores más rápidos de la época con dispositivo de detención en hall automática, que alcanzaban una velocidad de 420 metros por minuto (1.378 pies/min.). Dentro de esta competencia sostenida con Otis Elevator Company, empresa pionera fundada en Nueva York en 1853 por Elisha Graves Otis (quien resolvió el principal problema que afectaba a los ascensores de esa época: el fallo del cable) y que fabricó el primer ascensor de servicio de pasajeros del mundo para un hotel de cinco pisos en Broadway, Nueva York, en el año 1857 accionado a vapor, Westinghouse perdería en 1930 la oportunidad de instalar los 58 ascensores del Edificio Empire State en Manhattan (en aquel momento el más alto del mundo), destinado a prestar servicio a unos 15.000 usuarios diarios, correspondiéndole a Otis hacerlo. Hoy en día Otis es el principal fabricante de ascensores y escaleras mecánicas en el mundo.

8. Edificio Botica Nueva, Maracaibo (1925).

En nuestro país, se registra el año 1925 como la primera ocasión en que en una edificación se instaló un ascensor de pasajeros. Se trata del edificio Botica Nueva ubicado en Maracaibo, propiedad de M.A Belloso & Hermano y proyecto de la oficina de ingeniería Rojas y Poveda, siendo el responsable de la ejecución de la obra el Dr. Pedro José Rojas.

9. Izquierda: Hotel Majestic. Derecha: Ministerio de Educación Nacional (hoy Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez).

En Caracas le corresponderá la primicia al hotel Majestic, inaugurado en 1930 (hoy demolido), diseñado por Manuel Mujica Millán y construido por Eloy Pérez Alfonso. En el sector público el primer edificio que contó con ascensor fue el Ministerio de Educación Nacional (hoy Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez), construido entre 1935 y 1938 ubicado en la esquina de El Conde, proyecto de los ingenieros Guillermo Salas y Armando Vegas. Vale aclarar que todos los edificios señalados contaron con ascensores Otis.

10. Anuncios de oferta de servicio de instalación de ascensores publicados en el nº2, septiembre 1955, de la revista A, hombre y expresión.
11. Propaganda de 1951 publicada en la prensa nacional ofreciendo la lavadora automática Laundromat de Westinghouse.

Durante los años 1950, década de febril actividad constructiva en nuestro país, se detecta la presencia como proveedores de ascensores y escaleras mecánicas de tres empresas: las norteamericanas Otis y Westinghouse y la suiza Schindler, que acapararon la casi totalidad de las instalaciones de esos equipos que se realizaron en la capital. En el ramo de electrodomésticos de la ya prestigiosa marca Westinghouse, será la firma González & Bolívar C.A. la que distribuya y lidere las ventas en Caracas.

12. Evolución en el tiempo del logo de Westinghouse.

En cuanto a la trayectoria de Westinghouse, la compleja diversificación de los negocios en los que fue incursionando a través del tiempo y los cambios de propietarios han devenido en que actualmente, como marca, se encuentre a la cabeza de la producción mundial de electrodomésticos, además de lo cual desarrolla una notable actividad en el sector nuclear.

13. Skidmore, Owings & Merril (SOM). Sears Tower (hoy Willis Tower), Chicago, Illinois. 1973. Se eleva a 442 metros (1.451 pies) repartidos en 110 pisos. Si se toman en cuenta sus inmensas antenas de transmisión, alcanza una altura máxima de 527 metros. Fue dotada por Westinghouse con un total de 104 ascensores. El diseño incluyó un sofisticado sistema de skylobbies (vestíbulos intermedios) conectados por 16 ascensores expresos de dos pisos (doble cabina), que permitían mover a miles de personas de forma eficiente.

En medio de dicho proceso Westinghouse, quien llegó dotar en su momento todo el transporte vertical del que fuera el edificio más alto del mundo entre 1973 y 1998 (la Sears Tower en Chicago, Illinois, diseñada por Skidmore, Owings & Merril), dejó de atender el mercado de ascensores de manera definitiva en 1989, cuando vendió su división norteamericana al grupo suizo Schindler Holding A.G.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista A, hombre y expresión, nº2, septiembre 1955

  1. Revista A, hombre y expresión, nº1, enero 1954 y Revista A, hombre y expresión, nº4, julio 1957.

2. https://es.wikipedia.org/wiki/George_Westinghouse

3. https://es.wikipedia.org/wiki/George_Westinghouse, https://es.wikipedia.org/wiki/Nikola_Tesla y https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Alva_Edison

4. https://viambox.com/biografia-de-nikola-tesla/

5. http://electroteoriadigital.blogspot.com/2019/05/sistema-de-control-de-ward-leonard-es.html

6. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:W.F._Burnett%27s_Publi_westinghouse.png, https://www.periodpaper.com/products/1924-ad-westinghouse-electric-manufacturing-heat-pittsburgh-pennsylvania-future-183019-sca4-090 y https://www.periodpaper.com/products/1934-ad-kitchen-appliance-refrigerator-westinghouse-original-advertising-049614-sep3-020

7. https://biblio.sg/book/westinghouse-electric-elevator-company-515-madison/d/987656426

8. https://twitter.com/Vzla_Inmortal/status/1406945148672659463

9. https://iamvenezuela.com/2019/05/manuel-mujica-millan-el-espanol-que-modernizo-la-arquitectura-en-venezuela/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10. Revista A, hombre y expresión, nº1, septiembre 1955

11. https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/publicidad-nuevas-lavadoras-westinghouse-1951/421355804630025/?paipv=0&eav=Afab1U-fSxvaDsxofL7d5l3bk-m-0meqPyXbshLpiVZEF9LmdpU5e7QUEB3mEW8n2-I&_rdr

12. https://logos.fandom.com/wiki/Westinghouse

13. World’s Tallest Towers (https://skyscraper.org/tallest-towers/sears-tower/)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 370

Cuando Oscar Niemeyer (1907-2012) arribó a su cumpleaños nº100 el 15 de diciembre de 2007, fueron numerosas las celebraciones y eventos que se organizaron en torno a tan importante fecha, considerada todo un acontecimiento en Brasil. Oscar, como se le conocía popularmente, se encontraba aún lúcido y activo y por ello, con la finalización ese año del Teatro Popular de Niterói, también se conmemoraron 70 años de actividad profesional ininterrumpida desde su primer proyecto realizado en 1937: la Obra do Berço en Río de Janeiro.

Desde el gobierno brasileño varias fueron las iniciativas emprendidas de entre las cuales algunas fueron exposiciones que empezaron a recoger, una vez más, lo más relevante de una trayectoria centrada en la pasión por la arquitectura y la política, determinada por una serie de relaciones profesionales, políticas y de amistad, tanto en Brasil como en Europa y Estados Unidos que, traducidas en encuentros, acontecimientos, encargos, viajes, y vínculos personales, lo situaron en el epicentro de las enormes transformaciones ocurridas en Brasil y el mundo durante el correr del siglo XX.

1. Izquierda: Portada del libro The Curves of Time. The Memoirs of Oscar Niemeyer (Phaidon) reeditado en 2007 con motivo del centenario del maestro brasileño. Derecha: Imagen del acceso al capítulo «Poética de la forma» que formó parte de la exposición «OSCAR NIEMEYER» realizada en Santiago de Chile en 2008.

Tomando como antecedente, por un lado, la aparición en 1998 de la autobiografía As curvas do tempo. Memórias (traducida a varios idiomas), publicada en inglés en 2000 con el título The Curves of Time. The Memoirs of Oscar Niemeyer (Phaidon), y reeditada en 2007 con motivo del centenario y, por el otro, la exposición itinerante procedente de Brasil titulada “OSCAR NIEMEYER” abierta en Santiago de Chile en 2008, que contó con dos capítulos (La invención del tiempo y Poética de la forma) y se mostró en dos lugares (Espacio ArteAbierto y Museo Nacional de Bellas Artes, respectivamente), curada por Marcus Lontra con fotografías de Kadu Niemeyer (nieto del arquitecto) y la presentación de un video-documental realizado por Fernando Maciel, será inaugurada en Caracas el 21 de mayo de 2009 la muestra con el mismo título que contó, fundamentalmente, con el material elaborado para el primer capítulo.

2. Oscar Niemeyer fotografiado por su nieto Kadu Niemeyer.
3. Detalle del afiche-invitación elaborado con motivo de la inauguración de la exposición en Caracas.

Montada en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas -MACC- (antes “Sofía Imber”), “OSCAR NIEMEYER. Una invención del tiempo” se trató de un esfuerzo conjunto entre la Embajada de la República Federativa del Brasil en Venezuela, el Museo de Arquitectura (MUSARQ) y el Instituto Cultural Brasil-Venezuela, que contó con el patrocinio del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Fundación Museos Nacionales y la empresa Odebrecht.

Para la inauguración se contó con la presencia de Antonio José Simoes (Embajador de Brasil en Venezuela), Marcus Lontra (Curador de la Exposición), Heloisa Alves (Coordinadora Técnica de la exposición), Kadu Niemeyer (Fotógrafo), Luis Angel Duque (Director del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas), Juan Pedro Possani (Director del Museo de Arquitectura) y Domingo Álvarez (Museógrafo).

Aunque su estructura estuvo basada en el proyecto expositivo realizado desde Brasil por Kadu Niemeyer y Heloisa Alves con Marcus Lontra como curador, responsables todos del guión, y estuvo constituida por croquis, maquetas y fotografías (tomadas Kadu Niemeyer), la muestra, que llegaba a Venezuela procedente del Museo de Arte de las Américas de la OEA, Washington (donde había recalado proveniente la estadía en Chile ya comentada), contó con una curaduría particularmente adaptada a nuestro país asumida por el arquitecto Domingo Álvarez (1935-2018), pionero de la museografía venezolana.

Álvarez, quien manifestó en su momento que se había hecho muy amigo de Niemeyer cuando llevó en 1992 la exposición retrospectiva de Armando Reverón a Brasilia, Río de Janeiro y finalmente a Sao Paulo, también confesó que en aquel momento Oscar le manifestó el deseo de que su obra fuese mostrada en suelo venezolano, por lo que tenía una deuda con el maestro brasileño de montar una exposición, “y por coincidencia aparece la oportunidad”, 17 años después.

4. Disposición de la exposición «OSCAR NIEMEYER» dentro del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas.
5. Izquierda: Vista de la Sala Principal del MACC durante la exposición. Derecha:Oscar Niemeyer. Memorial de la América Latina, Sao Paulo, 1989.

De tal manera, sería Álvarez con la colaboración de Carola Barrios quien trabajaría en la adaptación de 5 salas del MACC a la exposición itinerante agregando “unos elementos que consideraba fundamentales dentro de la obra de Niemeyer, dedicando a ellos la sala principal del Museo. Utilizando la ambientación como recurso museográfico recibía al público con una réplica de la escultura ubicada en el Memorial de América Latina construido en Sao Paulo. Esta escultura que representa una mano abierta y en la palma dibuja con sangre el mapa de América Latina, la hicimos prácticamente a escala 1:1 aprovechando la altura de la sala, estaba acompañada de imágenes, videos y otros elementos complementarios. También añadimos un espacio (sala 8, Oscar Niemeyer: Imágenes y juegos) dedicado a los niños donde podían jugar con una geometría que en cierta forma se acercaba a la volumetría de la arquitectura del Maestro y podían también hacer dibujos sobre la exposición que habían visto”. Además, se tomó en consideración por parte del equipo del Museo de Arte Contemporáneo facilitar el recorrido y apreciación de lo exhibido a personas invidentes.

6. Oscar Niemeyer. Proyecto para el Museo de Arte Moderno de Caracas, Colinas de Bello Monte, 1955.

Adicionalmente, se incorporaría en una de las salas un capítulo titulado Venezuela, con la propuesta del Museo de Arte Moderno de Caracas (MAMC). Este proyecto realizado por Niemeyer en 1955, que nunca fue construido, fue gestionado por el empresario urbanizador Inocente Palacios y contó con la colaboración de los estudiantes de arquitectura de la UCV cursantes de los últimos años de carrera: Fruto Vivas, Henrique Hernández, Elio Vidal, Gustavo Legórburu y Pedro Valenti. La presentación se complementó con los planos originales y la maqueta del edificio que el arquitecto brasileño hizo durante su estadía en nuestra ciudad que, procedentes del archivo de Inocente Palacios, fueron cedidos por la Fundación para la Memoria Urbana, un boceto perteneciente a la FAU UCV, cartas, un video donde el arquitecto Fruto Vivas (uno de los jóvenes colaboradores de entonces) aportó datos interesantes acerca de la propuesta, y una maqueta del proyecto realizada para la ocasión.

7. Fotografías de Kadu Niemeyer que formaron parte de la muestra. Arriba izquierda: Interior de la Catedral de Brasilia (1960). Arriba derecha: Sede de la editorial Mondadori, Milán, 1968. Centro: Museo Oscar Niemeyer, Curitiba, 2002. Abajo: Casa das Canoas, Rio de Janeiro, 1952.

La exposición, para la que se elaboró un catálogo y de la cual hemos podido encontrar sólo una imagen, además de concentrar sus mayores obras, recogió los 40 proyectos que a pesar de su avanzada edad Niemeyer había realizado en los últimos tres años. También, se presentaron el Sambódromo de Río de Janeiro; el Conjunto de Ibirapuera, en São Paulo; el Museo Oscar Niemeyer, en Curitiba; el centro cultural que también lleva su nombre en Goiana; la Torre del Parque, de Natal; y el Museo de Arte Contemporáneo en Niteroi (donde busca recrear, sin lograr el mismo efecto y potencia, la idea del MAMC). Tuvo especial significado la proyección de una video-entrevista en la que el maestro dibuja mientras conversa y la presencia de una réplica a gran escala del vitral de la catedral de Brasilia.

En el marco de la muestra el crítico y presidente del DO.CO.MO.MO. del Brasil, arquitecto Hugo Segawa, dictó una charla sobre el legado y vigencia del maestro Niemeyer que estaba a punto de cumplir 102 años.

Ante el interés que el evento despertó, la clausura prevista inicialmente para el 16 de agosto logró prorrogarse hasta 6 de septiembre.

8. Foto de la exposición «OSCAR NIEMEYER» montada en los espacios de la Fundación Telefónica, Madrid, en 2009.

Nota

Aquel mismo año 2009 del 18 de septiembre hasta el 22 de noviembre se realizó en Madrid, España, en la Sala de Exposiciones de Fundación Telefónica otra exhibición titulada “OSCAR NIEMEYER”, comisariada en este caso por el arquitecto, antropólogo y escritor Lauro Cavalcanti, considerada como la retrospectiva más completa realizada en España hasta aquella fecha del maestro brasileño.

De acuerdo a lo que aparece en https://www.fundaciontelefonica.com/noticias/17_01_2014_esp_6370-124/, “La muestra incluye desde sus primeros proyectos de arquitectura moderna en Brasil hasta las obras más recientes, como el Centro Niemeyer de Avilés, en proceso de construcción y el único trabajo en España de este arquitecto que a sus 102 años de edad continúa con su tarea creativa. La exposición (…) está compuesta por maquetas, dibujos, croquis, libros, fotografías, un sofá, una escultura, proyecciones y películas”.

Se trató, como se puede observar, de otra iniciativa en paralelo a la que hoy nos ha ocupado vinculada a la celebración del centenario del más importante arquitecto brasileño del siglo XX.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3 y 4. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2009/05/29/la-creatividad-de-niemeyer-llega-a-caracas-21-de-mayo-al-16-de-agosto-2009-venezuela/

  1. https://www.amazon.com/Curves-Time-Memoirs-Oscar-Niemeyer/dp/0714840076 y https://www.archdaily.cl/cl/02-9667/exposicion-oscar-niemeyer-en-el-mnba

2. https://www.archdaily.cl/cl/02-345089/proyecto-de-ley-busca-declarar-a-niemeyer-como-patrono-de-la-arquitectura-brasileira

5. https://lacalledelembudo.wordpress.com/tag/museo-de-arte-contemporaneo-de-caracas/ y https://en.wikipedia.org/wiki/File:Sal%C3%A3odeatosTiradentes.jpg

6. http://arxiubak.blogspot.com/2012/12/museo-de-arte-moderno-de-caracas-oscar.html

7. https://www.studiointernational.com/that-man-from-rio-celebrating-oscar-niemeyer-s-centennial

8. https://cementerio.montera34.com/aaaaarte.com/index.html%3Fp=23917.html

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 369

La revista Imagen, “Quincenario de Arte, Literatura e Información Cultural”, nace en la segunda quincena de mayo del año 1967, dos años después de que en 1965 la institucionalidad cultural lograse recuperarse gracias a la creación Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA), órgano que auspició su aparición y continuidad.

Estrechamente ligados la una y el otro, tal vez valga la pena recordar que el INCIBA tuvo como primer presidente a la poetisa Lucila Velásquez y que alrededor de la iniciativa que permitió su surgimiento estuvieron Mariano Picón Salas en su concepción, Simón Alberto Consalvi en acciones programáticas puntuales y Guillermo Sucre en las áreas del libro y la lectura.

1. Lucila Velásquez (1928-2009) primera presidente del INCIBA y logo de la institución.

Como bien señala Antonio López Ortega en el texto “Un siglo de cultura venezolana”, que recoge las palabras que pronunció como pregón de la Feria del Libro del Oeste de Caracas, FLOC UCAB 2022, publicado  en el portal Prodavinci el 3 de diciembre de 2022, “Muy inteligentemente, el INCIBA fue un ministerio sin serlo: agrupó todas las instituciones culturales públicas bajo su seno, les dio direccionamiento y propósito; evitó la burocratización; y tuvo presupuesto propio, sin depender de ninguna instancia superior. Cuando revisamos hacia 1965 el desarrollo de la institucionalidad cultural en América Latina, se hace difícil encontrar en algún país hermano una iniciativa tan moderna como el INCIBA; en este aspecto, íbamos a la vanguardia. En el marco de esta feria del libro, conviene recordar las dos grandes realizaciones que en ese campo tuvo esta naciente institución: la primera, inolvidable, fundar Monte Ávila Editores, la gran editorial pública venezolana; y la segunda, de no menor nivel, crear la revista Imagen que, como su nombre lo indica, fue durante varias décadas seguidas el espejo de la cultura venezolana”.

2. Guillermo Sucre (1933-2021) y Esdras Parra (1939-2004) primeros dos directores de la revista Imagen.

Con esa responsabilidad, Imagen comenzó a circular bajo la dirección del poeta, traductor y crítico Guillermo Sucre con el apoyo siempre incondicional de Esdras Parra en la jefatura de redacción, corriendo la diagramación a cargo de Karmele Laizaola. Se lanzó con un inconfundible formato de 41,5 x 28 cms (medio folio) y se producía en el edificio Gran Avenida, Plaza Venezuela, ya hoy desaparecido. Su nombre con la letra «G» destacada en su escritura se convirtió desde entonces en su sello de identidad.

Su primer número que abarcó del 15 al 30 de mayo de 1967, importante año en el que se conmemoraba el cuatricentenario de la fundación de Caracas, recogió en la portada dos dibujos del gran artista plástico norteamericano Alexander Calder de quien, en páginas interiores, bajo el título “Calder sobre Venezuela” (que también acompañó los dibujos de la portada), se reprodujeron fragmentos de su autobiografía publicada el año anterior. Como todos sabemos, Calder, “inventor del móvil y precursor de la escultura cinética”, contribuyó de manera notable en la experiencia de síntesis de las artes llevada a cabo por Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria de Caracas, realizando las “Nubes flotantes” combinación de arte y tecnología que hacen las veces de paneles acústicos en el interior del Aula Magna.

3. Editorial del nº 1 de la revista Imagen.

Con 24 páginas de valioso contenido y a un costo de Bs. 2,50, el nº1 de Imagen se inició con el texto “Presentación. Nuestro propósito”, editorial donde se exponían los objetivos del ambicioso compromiso que se emprendía desde el INCIBA, su perfil y sus características, de entre las que destaca la significativa escogencia del nombre. “La palabra IMAGEN da una noción bastante exacta de lo que queremos, del papel que aspiramos cumplir dentro del mundo cultural venezolano. Tarea, fundamentalmente, de diálogo y de comunicación de ideas; de expresión, de información crítica vivaz, de ponerse al día en todo cuanto al dominio de la Cultura ocurre o acontece en el mundo, no sólo en Venezuela, sino en toda América Latina donde hoy se experimenta una actividad artística extraordinaria hasta el punto que ya estamos mostrando mayoría de edad. Aunque esto resulte ambicioso, confesarlo abiertamente no indica sino nuestra disposición; al margen quedan las dificultades que puedan presentarse en el camino, sean materiales o de otro orden”.

Dicho lo anterior y luego de tomar conciencia del momento que transcurre, de la cercanía del fin de siglo y del avasallante avance de las innovaciones tecnológicas y sus implicaciones para con la actividad cultural y su divulgación, los editores señalan lo siguiente: “…queremos cumplir con IMAGEN una tarea de difusión, de comunicación, de información, de diálogo entendido en su mejor acepción. No existe en nuestro país un órgano con las características que quiere o aspira tener IMAGEN. Y el vacío que puede llenar es más que evidente. Un estudiante de artes plásticas, de música o de letras de Barcelona, Maracaibo o San Cristóbal, por ejemplo, no dispone de una información oportuna … sobre los hechos de Cultura (los hechos actuales), las ideas, los grandes libros, las grandes exposiciones pictóricas, los movimientos literarios o las más significativas experiencias o experimentaciones en las Artes o las Ciencias que se vienen llevando a cabo en América Latina. IMAGEN quiere ser, simplemente, la imagen y reflejo de todo esto”.

4. Páginas interiores del nº1 de la revista Imagen.

Para corroborar el reto asumido, el resto de aquel primer ejemplar lo ocuparon: “La versión inglesa de un poeta español. Rafael Alberti y sus imágenes” de Thomas Merton; “La sombre de tu sonrisa” de Jesús Alberto León”; “Lecturas de espacio y tiempo. Jorge Semprún: El largo Viaje” de Antonia Palacios; “Mateo Manaure. Suelos de mi tierra”; el suplemento nº 1 que, ocupando las páginas centrales (10-17), contenía el ensayo “La situación de la novela” de Julio Cortázar; tres páginas dedicadas a Jean-Luc Godard cuya filmografía había sido recientemente presentada en la Cinemateca Nacional, promoviéndose desde Imagen una polémica en la que participan Rodolfo Izaguirre (“Godard: La tenacidad de una confusión”), Roberto Guevara (“Godard: Un gusto amargo de libertad”) y Román Chalbaud (“Godard”); “Sábato. Una loca cabalgata” de Maurice Nadeau; “IV Bienal ‘Armando Reverón’” de Peran Erminy; “Araya. La sal de la tierra venezolana” de Georges Sadoul; Notas sobre “Araya” de Jean de Baroncelli y Pierre Billard; y las dos páginas finales dedicadas a noticias varias bajo el título de “Mesa redonda”, donde destaca la mención al avance del montaje del espectáculo audiovisual “Homenaje a Caracas” (que luego sería denominado como “Imagen de Caracas”) a ser inaugurado en julio con motivo de la celebración del cuatricentenario de la ciudad. El evento estuvo bajo la dirección artística de Jacobo Borges y se desarrolló dentro de un dispositivo ubicado en la avenida Bolívar a la altura de El Conde diseñado por Juan Pedro Posani.

5. Páginas interiores del nº1 de la revista Imagen.

Para el nº2 de la revista se ofrecía publicar un fragmento del libro Borges, el poeta “un interesante estudio de Guillermo Sucre sobre la poesía del escritor argentino que acaba de ser editado por la Universidad Autónoma de México”. Con esta segunda entrega los editores de Imagen empezaban a marcar claras distancias, por un lado, con los nacionalismos o el pintoresquismo literario, que todavía tenían tanta fuerza en Venezuela, y, por el otro, con el arte utilitario, que perdía su carácter crítico en favor de la recompensa o el éxito. Así, Guillermo Sucre consideró que Borges y la literatura que salió de él eran el ejemplo a seguir: El hecho concreto y significativo es que lo mejor de la literatura latinoamericana ha dado el salto: «ni realismo superficial, ni modelos o cánones del pasado, ni una mala conciencia de preocupación social. No por casualidad la obra de Jorge Luis Borges es la que ejerce influencia sobre los escritores de este continente», dirá Sucre.

6. Portadas de los números 6 y 19 de la primera etapa de Imagen.

En adelante, la concepción de la literatura que aparece en Imagen presentará un vínculo evidente con la que en ese mismo momento impulsaba la revista Mundo Nuevo en París, dirigida por Emir Rodríguez Monegal a quien Sucre conoció personalmente en agosto de 1967, con motivo de la celebración en Caracas del XIII Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (IILI). También, Imagen dio cabida en sus páginas a los autores del boom, especialmente a Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa ya habiéndolo hecho en el primer número con Julio Cortázar.

En julio de 1968, Guillermo Sucre dejó su puesto de director de la revista en manos de Esdras Parra, quien hasta entonces había estado a cargo de editarla, y se fue a Estados Unidos, específicamente a la Universidad de Pittsburgh, para enseñar Literatura Hispanoamericana.

7. Colección de revistas Imagen correspondientes a su primera etapa.

El quincenario, dirigido primero por Sucre y luego por Parra entre 1967 y 1970, no dejó de aparecer con férrea puntualidad, dinámico diseño y gran rigor durante los más de 50 números (de 24 páginas cada uno) que constituyeron su primera etapa. En el lapso siguiente, bajo la dirección del poeta Félix Guzmán, la revista amplió su equipo de colaboradores y con ello creció en formato y páginas manteniendo por un tiempo la regularidad de su circulación quincenal, hasta que las condiciones que le habían dado origen desmejoraron notablemente, acompañadas de la entrada en crisis del hecho literario y del auge de la TV. Los menguados recursos por los que se luchaba desaparecieron, las deudas con las imprentas se abultaron y la revista comenzó a descontinuarse y variar su formato hasta desaparecer en 1977 habiendo alcanzado el número 99.

A partir de entonces Imagen sufrió una importante interrupción de siete años hasta noviembre de 1984 cuando es relanzada con periodicidad mensual desde el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC, ente que sucedió en 1975 al INCIBA), mostrando una nueva numeración comenzando con el nº 100-1, manteniendo su inconfundible formato de medio folio, papel bond y las mismas aspiraciones.

8. Algunos ejemplares de la segunda etapa de la revista Imagen bajo la dirección de Juan Calzadilla.

Con el número 100-1, comienzo de una nueva etapa, asumirá la dirección de Imagen el poeta Juan Calzadilla (acompañado una vez más por la siempre solidaria Esdras Parra y un Consejo de Redacción de lujo), imprimiéndole a la publicación carácter propio siempre dentro de la línea que desde 1967 se declaró. Calzadilla en la contraportada del nº 100-27 (febrero 1987) señalará cómo dentro de la misma tradición que identificó a la revista durante sus primeros diez años “… para los miembros del actual Consejo de Redacción es importante que se entienda la revista IMAGEN no sólo por lo que es y continuará siendo en adelante, sino también por lo que ha sido. (…) … (una) revista que por comprender el papel que le ha sido asignado, ha venido a representar la voz integradora y la plataforma que el dinámico presente está necesitando para el desarrollo de la cultura venezolana”.

Sin embargo, los tiempos cambian y si antes Imagen mostraba un sesgo marcadamente literario con vocación latinoamericanista, a partir de ahora se miraría más hacia el país y se daría cabida a otras disciplinas propias de la actividad creativa como es el caso del cine, las artes escénicas, la fotografía y la arquitectura con la intención firme de apoyarlas, fortalecerlas y ofrecerles un espacio para su divulgación.

Dentro de esta etapa en la que se producen cambios en el equipo encargado del diseño gráfico y en el consejo de redacción de la revista (con Calzadilla siempre a la cabeza) manteniéndose, sin embargo, el más alto nivel de los colaboradores que le daban vida a la publicación, vale la pena señalar los números 100-27 (febrero 1987), 100-39 (marzo 1988) y 100-47 (noviembre 1988) en los que se le abrió espacio a temas arquitectónicos.

9. Portadas de los números 100-27 (izquierda) y 100-47 (derecha) de Imagen.

El 100-27 recoge en la portada la celebración ese año de la VIII Bienal de Arquitectura y en su interior (página 39) el texto “La ciudad recobrada” de William Niño Araque, que luego con el mismo título formará parte de un extenso ensayo incorporado al catálogo del evento llevado a cabo entre febrero y marzo de 1987 en el Museo de Bellas Artes de Caracas. En el número 100-39 se publica en tres páginas una “Conversación con Fruto Vivas” sostenida entre el maestro venezolano (Premio Nacional de Arquitectura en 1987), Zuleiva Vivas y William Niño Araque. En el nº 100-47 se le rinde homenaje a Carlos Raúl Villanueva. Con una fotografía del Maestro en la portada, acompañada de un dibujo Kees Verkaik de los bloques de El Silencio procedente de la publicación “Arquitecturas de Villanueva (Cuadernos Lagoven, 1978, textos de Juan Pedro Posani y fotografías de Paolo Gasparini), Imagen mostrará entre las páginas 18 y 27 los textos “El Villanueva nuestro” de Oscar Tenreiro, “Síntesis de las artes” (fragmento) de Carlos Raúl Villanueva, “Villanueva y la invención del trópico” y “Villanueva: una lección de creatividad estética y humana” de Enrique Larrañaga, así como parte de “El testimonio de Margot Arismendi de Villanueva”.

10. Revista Imagen. 1997 Año 30 nº 4 (izquierda) y 1998  Año 31 nº1 (derecha).
11. Revista Imagen. 2001 Año 34 nº 2 (izquierda) y 2005  Año 38 nº2 (derecha).
12. Revista Imagen. Nº 1-2 Extraordinario, Nueva Época, marzo 2011 (izquierda), nº 6 Nueva Época, primer semestre, año 2014 (centro) y nº 7 Nueva Época, segundo semestre, año 2015 (derecha).

Tras sufrir nuevos problemas que impidieron su continuidad y que produjeron un claro desorden en su numeración, comenzando el siglo XXI Imagen vuelve a sufrir otra interrupción, siendo relanzada en marzo de 2011 desde el Ministerio del Poder Popular para la Cultura con un número extraordinario que abarcaba los ejemplares 1 y 2, marcando una “nueva época”, en cuyo editorial, escrito por su director Gabriel Jiménez Emán, se expresaba lo siguiente: “En un espacio de por lo menos cuatro décadas, Imagen dio cabida a lo mejor de las expresiones de la cultura, afianzándose como una publicación de vanguardia en América Latina (donde) un vasto conjunto de creadores dejaron su huella … durante la segunda mitad el siglo XX, hasta que en la hora actual tiene la posibilidad de retomar esa misión. En esta ocasión trazará un vínculo y establecerá un diálogo con el imaginario profundo de nuestros pueblos. (…) Hemos aceptado el reto de relanzar Imagen y abrir esta segunda década del siglo XXI desde una óptica necesariamente distinta, que incorpore los cambios que se efectúan en el seno de la cultura popular en medio de terreno abonado por un proyecto socialista, que toma la voluntad de un pueblo para emanciparse, para independizarse de las ideologías que lo ataban a esquemas culturales anquilosados y a formatos colonizadores y dependientes, para forjarse un presente con identidad propia y un futuro más esperanzador, en diálogo fértil con el pueblo creador y trabajador”.

Luego de este impetuoso arranque, en el que también se incorporaron retoques en la grafía del nombre de la publicación, sólo hemos podido rastrear la salida de hasta 7 números de Imagen (hasta noviembre de 2015), no existiendo una forma fácil de accederle. Desconocemos, por tanto, si continúa circulando.

Según López Ortega, Imagen como revista cultural “se abrió hacia la contemporaneidad del mundo y también nos trajo esa contemporaneidad a casa”. Y añade “no hubo en Venezuela durante la segunda mitad del siglo XX revista más importante y más influyente que Imagen: fue el espejo que nos devolvía el rostro que hoy tenemos”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3, 4 y 5. https://icaa.mfah.org/s/es/item/1168300#?c=&m=&s=&cv=&xywh=-1451%2C83%2C4551%2C2550

  1. https://mariasolaeche.wordpress.com/2010/12/03/lucila-velasquez/ y https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:INCIBA_Logo.png

2. https://www.elnacional.com/papel-literario/guillermo-sucre-la-libertad-y-la-cordura/ y https://digopalabratxt.com/2016/11/06/5-ocho-poemas-de-esdras-parra-merida-1939-caracas-2004/

6. https://www.iberlibro.com/revistas-y-publicaciones/Revista-Imagen-Quincenario-Arte-Literatura-Informacion/30370178903/bd#&gid=1&pid=3

7. https://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-885713673-imagen-revista-arte-literatura-cultura-lote-47-nros-caracas-_JM

8, 9, 10 y 11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

12. https://es.scribd.com/document/179679573/Revista-Imagen-1-y-2-Web, https://www.yumpu.com/es/document/view/50513438/imagen-revista-latinoamericana-de-cultura-n-6-primer-semestre-2014 y https://issuu.com/latintainvisibleeditores/docs/imagen_7_2015

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 368

La actividad de mercado en el casco de Chacao estuvo durante décadas cubierta de dos maneras: de un lado, por un espacio de muy poca calidad arquitectónica y cuestionable nivel de salubridad donde se expendían la mayoría de los productos perecederos; y, del otro, por el armado durante uno o dos días de la semana de puestos removibles para la venta del resto de los insumos que ocupaban un buen porcentaje de sus calles, generando una interesante y muy rica dinámica urbana.

1. Ubicación del mercado y el centro cívico dentro del casco de Chacao.

Sin embargo, llegado el momento, las autoridades municipales, ante las dificultades que para la movilidad vehicular generaba aquella feria semanal, con el correspondiente perjuicio que se causaba a los propietarios de los comercios que ocupan la planta baja de los edificios del centro del antiguo pueblo, a lo cual se sumaba el deterioro ambiental del espacio tradicional del mercado, tomaron la decisión de acometer un proyecto que ordenara la actividad y también los alrededores de la zona elegida para la intervención.

El trabajo le sería encargado a la oficina M&T (Manrique & Tamayo Arquitectos C.A.), conformada por Alberto Manrique y Guadalupe Tamayo, quienes, una vez fijada el área que se afectaría, una manzana ubicada al noreste del casco central (de tamaño mayor que el convencional de la zona a la que le falta el cuadrante sureste), entre las avenidas Ávila (al norte), Mohedano (al este), Mata de Coco (prolongación de la Santa Teresa de Jesús) al oeste y Monseñor Juan Grilc Resman -Calle 3- (al sur) con las calles Urdaneta y Cecilio Acosta actuando de limites para el quebrado sector sureste, proceden a la realización del plan maestro de un centro cívico del cual el mercado se constituiría en la primera etapa.

2. Etapas de desarrollo del Plan Maestro del Centro Cívico de Chacao.
3. Isometría explicativa de la propuesta del Plan Maestro.
4. Perspectiva del proyecto para el Centro Cívico de Chacao .

Tal y como exponen los diseñadores en http://mtarquitectosca.blogspot.com/2008/09/centro-civico-de-chacao.html, “El Proyecto del Centro Cívico de Chacao … surge como respuesta indispensable a una carencia del casco antiguo de albergar los nuevos usos comerciales y sociales que requiere el sector. En este sentido la intervención efectuada sobre la trama viene a conservar y revalorizar los aspectos de tipo históricos y de identidad del contexto, reforzando la trama existente y dinamizando el área con nuevas edificaciones para usos ya existentes (Mercado, Casa de la Cultura, Colegio Municipal) y con la introducción de una nueva edificación con un uso contemporáneo como es el caso del Gimnasio Vertical”. Se contemplaban, por tanto, áreas culturales, deportivas y de estacionamiento grave carencia esta última para un sector que abarca unos 300 edificios de vivienda y un número algo superior de comercios que ocupan sus plantas bajas, cuyos usuarios hoy deben utilizar las insuficientes calles para dejar los vehículos.

En consonancia con el Plan Maestro, Manrique & Tamayo proponen el mercado con el carácter de un edificio institucional que establece el límite este de una plaza que techa los estacionamientos (con capacidad para más de 700 puestos) y que al sur se cierra con los tres volúmenes que contendrían a la nueva sede de la escuela Andrés Bello, el Centro Cultural y el Gimnasio Vertical, ocupando el área donde se ubica el mercado actual.

A poco que uno observa la isometría y la perspectiva del conjunto, el establecer un símil con lo que podría ser el espacio ceremonial de un pequeño poblado donde por lo general se encuentran el poder político y el religioso, luce inevitable. Sin estar ellos presentes pasan a ocupar su lugar nuevos componentes los cuales son objeto de un lenguaje unificador basado en la utilización del ladrillo y el concreto como materiales, cobrando el mercado una particular solemnidad que engaña, hasta el punto de ocultar un uso que lejos de volcarse hacia la plaza (como tradicionalmente ocurre) vive hacia adentro.

5. El mercado dentro del conjunto.

Es así como el mercado se concibe, según sus autores, con la idea de construir “un gran atrio de encuentro ciudadano, que sea el corazón de la vida comercial del municipio de Chacao y consolide su dinámica urbana cuya tradición es reconocida en toda la ciudad de Caracas”, lo cual le otorgaba una absoluta autonomía que premonitoriamente se adelantaba a la posibilidad de que el resto del centro cívico no fuese ejecutado.

Volumétricamente el mercado, de hermético aspecto exterior, está compuesto de dos prismas verticales, intersecados con un volumen de planta rectangular que ocupa el equivalente a una manzana, revestidos todos de ladrillo y articulados con calados de ventilación logrados con el mismo material. Las fachadas están trabajadas, además y dependiendo de la orientación, con una serie de pequeños aleros horizontales de concreto que replican a otra escala la sombra que arroja el gran alero del techo.

6. Corte, fachada oeste y modelo en 3D mostrando las fachadas este y sur del Mercado Municipal de Chacao.

Se organiza el edificio en torno a un patio de cuatro niveles de altura que alcanza los 20 metros cuyo centro “está protegido por un sistema de cubiertas acristaladas que permiten la entrada de luz natural, lo que le confiere la calidad de espacio abierto”. Si hacia el exterior predomina el hermetismo y el controlado color que provee el ladrillo, hacia el sorprendente interior son la luz y el concreto obra limpia los que ofrecen el marco ideal para el desarrollo tanto horizontal como verticalmente de la dinámica, bulliciosa y colorida actividad que se alberga.

7. Dos vistas del espacio central del mercado en pleno funcionamiento.

Funcionalmente, se establecieron tres áreas diferenciadas: la subterránea para servicios y estacionamientos (con capacidad para 52 puestos, altura libre de 6 metros, zona de carga y descarga y acceso desde la avenida Mohedano); la de mercado propiamente dicha que ocupa la planta baja y los dos niveles superiores donde se estratificaron las mercancías según rubros, forma de transporte, peso, caducidad y forma de venta, optimizando el espacio para un mejor servicio; y las terrazas previstas para ubicar locales dedicados a la gastronomía desde las que se disfruta de una privilegiada vista de la ciudad y del Ávila. La circulación vertical está compuesta por un sistema de rampas que se desarrolla sobre la fachada este y dos núcleos de escaleras, ascensores y servicios, resueltos de modo que permiten definir los accesos desde el este y el oeste, respectivamente. La fachada oeste, tratada como la principal, reconoce lo que a futuro sería la plaza del centro cívico y remata con un reloj, lo cual acentúa la solemnidad de un edificio destinado a un uso que pide mayor ligereza y libertad.

La estructura en concreto armado, constituida por cuatro columnas de 20 metros de altura que soportan la cubierta central y un sistema aporticado con losas nervadas en dos direcciones para el resto del edificio, fue calculada por el ingeniero Emilio Aguirre; las instalaciones eléctricas fueron responsabilidad del ingeniero Daniel Stembach y las sanitarias del ingeniero Ángel Lobatón.

8. Planta baja y dos vistas del espacio central del mercado.
9. La vida del mercado y parte del equipamiento diseñado pa los puestos de venta.

La planta baja, verdadero corazón del mercado, cuenta con 1.700 m2 y 333 de circulación. En su centro se acomodan las 260 bateas dispuesta para los puestos de productos perecederos, como verduras, hortalizas, tubérculos, hierbas, casabe, gallinas y huevos; y en el perímetro se suceden 32 locales de carne, pescado, café, quesos, charcutería y chicharrón.

En la mezzanina, de 1547 m2 y 258 de circulación, se expenden en 57 locales perimetrales y 156 bateas, ropa, lencería, cosméticos y artesanías, así como pequeños puestos con comida tradicional.

El nivel uno prevé la existencia de una feria de comida, áreas de oficina y guardería.

10. Vistas exteriores del Mercado Municipal de Chacao en la actualidad.

En pleno proceso de construcción de la obra, el viejo mercado fue declarado el 20 de febrero de 2005 mediante resolución oficial por el Instituto de Patrimonio Cultural como “Tradición oral” del municipio, decisión de claro tinte político que impidió su demolición y, en consecuencia, el inicio de las obras que permitirían concluir el Centro Cívico. Transcurridos 18 años sin que de parte del gobierno central haya habido ninguna intención de mejorar el espacio ocupado por la ruinosa edificación, el deterioro del lugar se ha acrecentado y la comunidad sigue a la espera de que hubiese sido una beneficiosa renovación urbana.

Entretanto, el nuevo mercado, muestra de buena parte de la calidad arquitectónica que acompaña a varias edificaciones del Municipio Chacao (donde la participación de Manrique & Tamayo es notable), ha debido seguir actuando solo lo cual no ha impedido que se convierta en referencia a escala de toda la ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://mtarquitectosca.blogspot.com/2010/09/nueva-sede-mercado-municipal-de-chacao.html

  1. Google Earth (trabajado por Fundación Arquitectura y Ciudad)

2. https://es.slideshare.net/joseleogb/mercado-municipal-de-chacao-caracas-venezuela

3. http://danielpalaciosybarra.blogspot.com/2012/08/chacao-aguarda-por-su-centro-civico.html

4. https://www.instagram.com/p/CGSW-8WnwWs/?hl=es

5. https://issuu.com/mtarquitectos/docs/mercadochacao y https://www.instagram.com/p/CGU-ceHnhiV/?hl=es

6. https://www.instagram.com/p/CGH7h9bnzc-/?img_index=1, https://www.instagram.com/p/CGDAt3cHLP4/?img_index=1 y https://www.instagram.com/p/CF-UpthnWFN/?hl=es

7 y 10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

8. https://issuu.com/mtarquitectos/docs/mercadochacao y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://issuu.com/mtarquitectos/docs/mercadochacao

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 367

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española, sarteneja significa en Venezuela “Grieta que se forma con la sequía en algunos terrenos”. Esta definición, que podría dar una idea de las características del suelo que conformaba el valle donde se implantó la Universidad Simón Bolívar, hermoso paraje ubicado a 15 kilómetros de Caracas que era atravesado por una quebrada, contrasta con lo expresado por Ermila Troconis de Veracoechea en su obra La tenencia de la tierra en el litoral central de Venezuela (1979) donde precisa que «el sitio de Sartenejas fue un lugar pantanoso e insalubre y sus tierras no eran aptas para el cultivo».

En todo caso, ese sitio fue uno de tantos que fue presa de la “terrofagia” que caracterizó a los descendiente de los conquistadores españoles y, tal y como ha registrado Egilda Rangel en “El Mayorazgo de Sartenejas en la Venezuela Colonial 1740 – 1858”, artículo publicado en Historia y Memoria (enero-junio 2013), “la Hacienda de Sartenejas en sus primeros años estuvo en manos del primer marqués de Mijares, Juan Mixares de Solórzano, y era un trapiche de caña de azúcar con su casa de hacienda y enseres”. Y continúa: “Las tres familias vinculadas a la hacienda pertenecieron a la ‘aristocracia territorial’ Mixares de Solórzano, Ponte y Tovar. Pero, fueron los Ponte quienes fundaron el Mayorazgo según la ley 33 de Toro en 1754. Sus sucesores continuaron con la propiedad hasta que en 1812 pasa a manos del conde de Tovar por matrimonio con una hija descendiente de los Ponte”.

Eliminados los mayorazgos en la Gran Colombia en 1824, el valle de Sartenejas continuó hasta 1859 en manos de los descendientes del conde de Tovar pasando a finales del siglo XIX e inicios del XX a ser propiedad de los Santaella, y “entre los años 1955 a 1962 funcionó en esas tierras un club campestre” donde se enfatizó en la cría y cuidado de caballos.

1. El valle de Sartenejas a mediados del siglo XX.

Desde que el 18 de julio de 1967 se firma el decreto mediante el cual se crea la Universidad de Caracas, Instituto Experimental de Educación Superior “destinada a instituir los estudios y las investigaciones de carácter científico, tecnológico y humanístico que requería para ese momento el país” y ofrecer una contracara a los problemas políticos que arropaban a la Universidad Central de Venezuela, se da inicio a un largo proceso de búsqueda y adquisición de los terrenos idóneos para que la institución funcionara a cabalidad.

Un informe de la Comisión Organizadora señala la inclinación por el este de la ciudad de Caracas, seguramente en tierras del estado Miranda mencionándose, en principio, predilección por las zonas de La Urbina y Sartenejas, de acuerdo a lo aportado por Luis Loreto el 30 de marzo de 2014 en la entrada “Del noreste a Sartenejas” de su blog Loretadas.

Fueron los primeros tres meses de 1968 momentos de arduas tareas de evaluación de muy diferentes opciones: Los Teques; los Valles del Tuy y en particular Santa Lucía; la Hacienda “Caicaguana” colindante con la urbanización La Lagunita; Santa Rosa de Lima; los terrenos del Haras Shangri–La de los Hermanos Azpurua en Los Teques; la Hacienda Montalbán-La Vega; la intercomunal de El Valle; Los Naranjos; el edificio Mereani en la avenida Andrés Bello y hasta El Helicoide propuesto por el Banco Obrero a quien correspondía desembolsar el dinero para la compra del terreno, fueron manejados como posibilidades.

2. Otra vista general del valle de Sartenejas antes de la construcción de la USB.

Objetada inicialmente por su distancia, elevado costo y problemas de accesibilidad, finalmente, tal y como señala Loreto, “De la reunión posterior que sostuviera la Comisión Organizadora con el Ministro de Obras Públicas, se eligió la hacienda Sartenejas tanto para las instalaciones provisionales como para las definitivas. Se visitó el sitio el día 19 de marzo y se ratificó que los terrenos reunían las condiciones necesarias para la ubicación definitiva del Núcleo principal de la Universidad de Caracas; se señaló que la vialidad y otros servicios existentes permitirían, sin muchos gastos adicionales, la construcción de las edificaciones provisionales”. El propietario, Antonio Santaella, “ratificó su oferta de venta y su disposición a permitir la iniciación de las construcciones provisionales una vez que se llegara a un compromiso sobre la compra-venta. Informó que la parte de la hacienda dedicada a cultivos sería desocupada en un plazo de noventa días, conforme al convenio que él tenía con la Federación Campesina. También informó que de la venta quedaría excluida una extensión de unas veinte hectáreas a la entrada del valle en la parte plana de la hacienda, correspondiente al ‘Gran Coliseo de Caracas’, que estaría destinado a corridas de toros y a espectáculos de carácter cultural. (…) También excluía de la oferta la casa principal de la hacienda y otras construcciones adyacentes, pero que se podrían incluir en las negociaciones”.

3. Fotografía de los años 1950 de la casa de la Hacienda Sartenejas construida en 1850, sede actual del rectorado de la USB, restaurada en 1976 por el arquitecto Graziano Gasparini.

Los difíciles arreglos con los Santaella se extendieron por 6 meses hasta que el gobierno tomó la decisión de elaborar un decreto de expropiación que aparece el 27 de agosto de 1968, incluyendo también las áreas que en principio no habían sido ofrecidas. El 30 de diciembre de 1968 se nombraron las primeras autoridades rectorales de la Universidad de Caracas: Eloy Lares Martínez, como Rector y Francisco Kerdel Vegas y Miguel Angel Pérez, Vicerrector y Secretario, respectivamente.

El rector Lares informó en marzo de 1969 “que el arquitecto José Hoffmann ya había elaborado los proyectos para los primeros edificios, cuya construcción había sido encomendada por el MOP a la Compañía Anónima Técnica Constructora. (…) El MOP había pintado la casa de la hacienda, la cual se había destinado a las autoridades universitarias, y había colocado luces de neón, las cuales el Rector pidió al MOP que fueran cambiadas por no armonizar con el estilo de la casa; también les solicitó otras modificaciones que convirtieran a dicha casa en una digna oficina rectoral”, acotará Lares.

Aprobado el 4 de mayo de 1969 el primer Reglamento, por solicitud de numerosos integrantes de la comunidad universitaria, la Academia Nacional de la Historia, la Sociedad Bolivariana de Venezuela y otras instituciones que manifestaron su deseo de que la Universidad se vinculara al nombre del Libertador, el 9 de julio de 1969, por decreto, se cambió el nombre de la institución por el de Universidad Experimental Simón Bolívar.

El 15 de julio, se designarán las nuevas autoridades de la USB: Ernesto Mayz Vallenilla, Francisco Kerdel Vegas y Federico Rivero Palacios, como Rector, Vicerrector Académico y Vicerrector Administrativo, respectivamente.

Le corresponderá, por tanto, a la gestión de Mayz Vallenilla abrir en 1970, una vez inaugurada el 19 de enero por Rafael Caldera, la primera cohorte de la universidad, impulsar la construcción de su planta física (tanto las edificaciones provisionales como las definitivas) y de lo que fue su gran sueño: el diseño de los jardines que se ubicarían definiendo la entrada de la casa de estudios a modo de bienvenida para quienes debían estudiar y trabajar allí o visitarla.

4. Vista panorámica del campus de la Universidad Simón Bolívar.
5. Diferentes tomas del diseño de los jardines y algunos de las obras y elementos que los acompañan. Destacan la escultura «La Lucha del Hombre por la Cima» donada en 1972 por el artista venezolano Carlos Prada (centro abajo) y el «Espejo solar» de Alejandro Otero (1973-1974).

Como señalará José Rosas Vera en el texto “Jardines de la Universidad Simón Bolívar, 1972-1974” aparecido en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “Irrigados por fuentes de agua de diferentes quebradas, principalmente la quebrada de Sartenejas, se proyectó el diseño del campus privilegiando el paisajismo. En efecto, el Dr. Mayz Vallenilla ‘concibió la universidad como un Parque de las Naciones en homenaje a Simón Bolívar’. El paisajismo, a cargo de (Eduardo) Robles Piquer y (Pedro) Vallone, centró su actuación en el área conectada a la carretera Hoyo de la Puerta, en la primera etapa, desarrollada en el sector sur inmediato a la casa rectoral, donde se colocó la escultura de Bolívar Académico (Joaquín Roca Rey, 1923-2004). En la segunda etapa, al norte, organizada alrededor de la laguna de los patos, se ubicó la escultura Espejo Solar (Alejandro Otero, 1921-1990). Ambas etapas se articulan por una vía principal, flanqueadas por palmeras que delimitan el parque, dejando en la parte posterior las edificaciones y pabellones. El parque conjuga espacios abiertos con prado, masas de árboles de sombra, arbustos con floración y plantas ornamentales, agrupadas conformando puntos de interés, dentro de un trazado de caminos. La riqueza de recorridos y la relación de la flora y fauna con una variedad de ámbitos constituyen sus principales valores. Complementan el paisajismo, los pinos caribes formando bosques alrededor del campus, y un gradiente de caminos, áreas arborizadas, prados y espacios abiertos”.

Definido como “Parque Universitario Simón Bolívar”, el sector sur de los jardines (su primera etapa, el área más inundable del valle y donde se previó en algún momento el estacionamiento del «Gran Coliseo de Caracas»), fue inaugurado el 31 de octubre de 1972 abarcando aproximadamente el 25% de la extensión total de dicho parque. Su diseño “sigue el estilo del denominado parque inglés, donde masas tupidas con árboles de sombra se entrelazan con espacios abiertos interiores, tipo prado, donde las plantas decorativas se agrupan formando conjuntos, con espacios para el descanso”, tal y como se recoge en “La cota sur del Parque Universitario Simón Bolívar” (https://www.cenda.usb.ve/node/138).

6. Portada del libro Guía de las Plantas Ornamentales del Valle de Sartenejas (izquierda), toma aérea con el laberinto cromo-vegetal de Carlos Cruz-Diez al centro (centro arriba) y dos de las piezas que forman parte de los jardines: estructura hidro-cinética concebida por el bachiller y luego arquitecto Gabriel Martín Landrove (centro abajo) y estatua de «Bolívar Académico» obra del escultor peruano Joaquín Roca Rey (derecha)

Finalizados los trabajos de paisajismo “Un grupo de estudiantes de los últimos años de la Carrera de Biología de la propia USB llevaron adelante un estudio sistemático y pormenorizado entre 1988 y 1991 de las plantas existentes en Sartenejas con la asesoría del Dr. Rubén Antonio Montes Rodríguez del Departamento de Estudios Ambientales y con la participación del Profesor Oswaldo Lares como arquitecto paisajista”, de donde se derivó la publicación en 1992 de la Guía de las Plantas Ornamentales del Valle de Sartenejas (avalada por el Instituto de Recursos Naturales de la USB y financiada por el Banco Mercantil), que arrojó “la localizaron e identificaron más de 100 plantas pertenecientes a 41 familias botánicas que se encuentran dentro del Parque Universitario Simón Bolívar”.

Para terminar sólo añadir, siguiendo lo publicado por Lorenzo González Casas y Henry Vicente Garrido en “Mundos que se desvanecen: el exilio arquitectónico español en Venezuela”, texto presentado en 2010 en el XIV Encuentro de Latinoamericanistas Españoles (https://shs.hal.science/halshs-00530495/document), que “Eduardo Robles Piquer (Madrid, 1910-Caracas, 1993): es el último arquitecto exiliado en llegar a Venezuela. En 1957, y tras diversos problemas judiciales que sufre en México, vive un segundo exilio. (…) Pero, en Venezuela, reconstruyó su carrera a tal punto que llegó a convertirse en sinónimo de arquitectura paisajista en el país, llegando además a ejercer una notable influencia pública debido a las múltiples actividades desarrolladas, las que incluían su labor profesional cotidiana, la escritura de la sección fija que tenía en el periódico El Nacional, llamada «Ras-guños», con el subtítulo «Así lo vi yo», que firmaba bajo el seudónimo Ras, y en la que incluía siempre la caricatura de un personaje de la actualidad del país; la realización de críticas teatrales y artísticas; y la participación constante en actividades mediáticas como programas de televisión y radio, o en los foros y conferencias que se sucedían en la Universidad Central de Venezuela, y en otros ámbitos culturales. (…)

7. Eduardo Robles Piquer en 1961 (izquierda). Parque Galindo. Plano del conjunto (derecha).
8. Seis obras paisajísticas de Robles Piquer. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Casa González-Gorrondona, Parque Arístides Rojas, Jardines xerófilos en diversas zonas de Caracas, Remodelación de la Plaza La Concordia, Parque Miranda y Parque Zoológico Caricuao.

(…) Una de sus obras iniciales fue el diseño del jardín de la Casa González Gorrondona en el cerro Ávila, obra de Richard Neutra (1958). Los trabajos por los que obtiene reconocimiento en el país son, sobre todo, el paisajismo de la Universidad Simón Bolívar (1973), consistente en un jardín surcado por senderos organicistas en la más pura línea del paisajismo brasileño; y el Parque Zoológico Caricuao (1977), ambas obras realizadas con Pedro Vallone”.

A la obra de Robles Piquer habría que añadir la remodelación de la Plaza La Concordia (1961), el Parque Arístides Rojas (1961), el paisajismo del Club Camurí Grande (1962), del Parque Miranda (1962) y del Parque Galindo (1976, junto a Pedro Vallone), el rescate y ampliación del Parque El Calvario (1981, junto a Pedro Vallone), así como los trabajos de adecuación y siembra para la creación de jardines xerófilos en diferentes puntos de la vialidad de Caracas (1966).

Robles Piquer y Vallone obtuvieron mención de honor en la V Bienal Nacional de Arquitectura (1973) por el paisajismo de la Universidad Simón Bolívar y el Premio Nacional de Arquitectura Paisajista en la VII Bienal (1980) por el Parque Zoológico Caricuao.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 1. https://guiaccs.com/obras/jardines-de-la-universidad-simon-bolivar/

2 y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Jardines_de_la_Universidad_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_(Venezuela)

5. https://www.cenda.usb.ve/node/138, https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Jardines_de_la_Universidad_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_%28Venezuela%29#/media/Archivo:Jardines_USB_04.jpg, https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Jardines_de_la_Universidad_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_%28Venezuela%29#/media/Archivo:El_hombre_y_la_maquina.jpg y https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Jardines_Universidad_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar.jpg

6. https://www.cenda.usb.ve/node/138, http://quiteriafranco.blogspot.com/2018/06/solicitud-consejo-directivo-de-la.html, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Estructura_Hidrocin%C3%A9tica_-_Universidad_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar.jpg y https://eldiariohabla.com/la-universidad-simon-bolivar-medio-siglo-creando-futuro/

7. file:///C:/Users/USER/Downloads/Arquitecturas_desplazadas_Arquitecturas.pdf

8. https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.129/3753 y Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 366

“Los que hemos tenido la suerte de acompañar a Martín Vegas en un viaje, conocemos su manera de sentarse en el banco de una plaza y empezar a dibujar en una pequeña libreta de croquis lo que está viendo… sus libretas de croquis son ejemplo generoso de como nuestro ser entra en acción, y esta acción es lo que cuenta”.

Estas palabras de Federico Vegas, preceden a los maravillosos dibujos de su padre, el arquitecto Martín Vegas Pacheco (1926-2012), que fueron publicadas en el libro Croquis de viaje diseñado por John Lange en el 2012. Un sencillo tributo al final de su vida, que recoge parte de la exposición inaugurada el 20 de octubre de 2011 en la Sala TAC del Trasnocho Cultural, donde se mostraron libretas, bosquejos y fragmentos de su vida en algunos videos.

Croquis de viaje es una cuidada selección que en 190 páginas contiene el testimonio de la observación atenta de un viajero incansable y un arquitecto y dibujante excepcional quien a través de sus trazos nos acerca a su experiencia de observar el mundo con una mirada íntima. Vegas poseedor de una mano prodigiosa y una personalidad reflexiva, logró llenar de croquis y anotaciones cientos de libretas que íntimamente fue recopilando como un tesoro personal, apelando a la conjunción de la memoria, la percepción y representación como elementos fundamentales del arquitecto que viaja para maravillarse. Todo aquello que observa reaparece plasmado en el papel en hermosas acuarelas, trazos a lápiz y creyón, cargados de sentido que intentan plasmar “el lugar”, aquello que no se mide.

1. Invitación a la inauguración de Croquis de viajes y dos de los dibujos de Martín Vegas Pacheco.

En los dibujos de Martín Vegas, cuidadosamente seleccionados por Federico Vegas y John Lange, todo adquiere la escala de un primer plano: rostros, calles, casas, monumentos, lugares cotidianos o paisajes donde la naturaleza se impone. Sus croquis más que desvelar los secretos de la práctica, (propios, por ejemplo, de algunos bocetos de Corbusier), son un empeño por fijar en la memoria la experiencia adquirida durante sus viajes interrogando al paisaje, a su arquitectura y sus habitantes, haciéndose acompañar de cortas reflexiones que evidencian su interés por el modelo de las ciudades europeas, la arquitectura vernacular, los pueblos venezolanos, su gente, el clima, la naturaleza, la vida urbana, el paso del tiempo, las lecciones del pasado y la civilización, entre muchos otros temas.

2. Otros cuatro dibujos que forman parte de la publicación.

En cierta medida, Vegas valoriza el par dibujo/viaje como una dimensión que forma parte intrínseca de la educación del arquitecto y nos invita a salir a experimentar la realidad de primera mano, a recorrer el país y el mundo. A fomentar la curiosidad para adentrarnos en rutas desconocidas, nuevos aspectos de lo cotidiano y despertar aficiones e impulsos espontáneos.

El libro recuerda los innumerables registros de grandes arquitectos, para quienes, desde siempre, el apunte y el croquis de viaje han sido herramientas fundamentales dentro de su educación. Cabe recordar que jóvenes británicos del siglo XIX como John Soane, John Ruskin o Charles Rennier Mackintosh no concebían concluida su etapa formativa sin la realización de un viaje por Europa conocido como el “Grand Tour”. Llevar a cabo un importante itinerario también es asumido por Charles Édouard Jeanneret en 1911, cuando aún no se hacia llamar Le Corbusier, al realizar su célebre Viaje a Oriente; por Eric Gunnar Asplund quien en 1913 recorre Italia y el norte de África; por Alvar Aalto quien después de graduarse y antes de abrir su estudio profesional explora Europa durante 1921; y por Walter Gropius quien en 1928, tras renunciar a su cargo como director de la Bauhaus en Dessau hace otro tanto, por sólo mencionar algunos de los más conocidos.

Por otro lado, Croquis de viaje guarda una estrecha relación con dos publicaciones previas donde Martín Vegas junto a Ramón Paolini y Federico Vegas recorren el país por puro placer, para construir uno de los archivos fotográficos mas importantes sobre la arquitectura popular venezolana: Pueblos. Venezuela 1979-1984 (Fundación Polar, 1984), y Venezuelan Vernacular (Princeton Architectural Press, 1985).

3. Carátula del libro Pueblos. Venezuela 1979-1984 de Martín Vegas, Ramón Paolini y Federico Vegas y algunas de las imágenes que contiene.
4. Carátula del libro Venezuelan Vernacular de Federico Vegas y algunas de las imágenes que contiene.

Pueblos, un hermoso fotolibro impreso en Editorial Arte con textos de la curadora de arte Xiomara Jiménez, expone una mirada fotográfica hacia el mundo rural sustentada principalmente en las imágenes del arquitecto y fotógrafo Ramón Paolini acompañadas por las de Martín y Federico Vegas. El interés de este equipo de viajeros se concentró, según Xiomara Jiménez, en “divisar el lugar con mirada paisajística para luego ir en pos de retratos más próximos. De esta manera el repertorio dibuja un perfil de panorámicas, arquitectura, costumbres, creencias y faenas”. (https://prodavinci.com/sobre-el-fotolibro-pueblos-de-martin-vegas-ramon-paolini-y-federico-vegas/)
Venezuelan Vernacular, cuyo autor es Federico Vegas, introduce la mirada del escritor, como preámbulo a las imágenes a partir de un ensayo que busca fijar en el lector esa condición mas permanente de nuestra arquitectura, buscando acortar “la distancia entre dos extremos, entre lo vernacular o popular y lo civilizado o civilizatorio”. El libro muestra bellas tomas de paisajes, ciudades, calles, casas, ornamentos e iglesias, que nos permiten conocer algunos de los lugares que recorrió este trío de incansables viajeros por el interior del país: La Guajira, Carora, Los Roques, Páramo La Negra, Paraguaná, Laguna de Sinamaica, Pedregales, el Morro de Puerto Santo, San Juan de las Galdonas, Mucuquí, La Mesa, Choroní, Altagracia, Canoabo, San Isidro de Ceuta, Tucacas, San Rafael de Muchuchíes, Agua Larga, San Francisco de Tisnados, Mitare, Carache, Sinamaica, y El Tocuyo entre muchos otros.

En cierta medida, en las tres publicaciones se puede recoger lo que Xiomara Jimenez asevera en su reseña sobre Pueblos: que “el sentido de lugar adquiere un cierto espesor de experiencia viva, porque lo que transcurre de manera natural y cotidiana en esa geografía tan distinta a la de donde procede, se vuelve más inestimable”.

Los tres libros son evidencia de una historia compartida de vida y de viajes, que recoge la fascinación de Vegas Pacheco, Paolini y Vegas Pérez por la travesía la cual nos hace cuestionarnos sobre qué somos, de donde venimos y qué es este hoy en que vivimos. Viajes donde persiste la voluntad por llegar a un sitio para traducirla en dibujos, imágenes y palabras, que buscan revelar la hoy olvidada riqueza de los pueblos de Venezuela, como parte fundamental de nuestra herencia arquitectónica.

5. Martín Vegas Pacheco (1926-2012). A la derecha con Carlos Raúl Villanueva en la inauguración el 23 de noviembre de 1955 de la exposición Latin American Architecture since 1945, MoMA, Nueva York, frente a una fotografía de la torre Polar.

En cuanto a la figura de Martín Vegas Pacheco, bueno es reconocerlo, poco se ha escrito en profundidad. Sin embargo, Oscar Tenreiro -quien fue su alumno y ayudante en el Taller a su cargo en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo- narra en su Blog Entre lo cierto y lo verdadero en un artículo escrito a raíz de su fallecimiento publicado el 12 de agosto de 2012, que “Vegas era uno de los más claros representantes de una Venezuela vanguardista, que ocupaba un lugar en el mundo. Un arquitecto joven y mundano a partir de su experiencia en el Illinois Institute of Technology donde fue alumno del mítico Ludwig Mies Van der Rohe (1886-1969), arquitecto y diseñador industrial germano-estadounidense pionero de la arquitectura moderna”.

Por ello su labor docente estuvo muy vinculada a la filosofía docente de Mies, “donde prevalecía el dominio técnico del acero y el profundo conocimiento de los materiales que permitían rellenar el esqueleto metálico, donde era necesario conocer el problema técnico de las tolerancias dimensionales entre el acero y el concreto”. Elementos determinantes en el diseño, ensayados junto a José Miguel Galia en la magnífica Torre Polar, destacada en la primera edición de Latin american architecture since 1945 de Henry-Rusell Hitchcock, que hacía gala del espíritu modernizador del país.

Cuenta Tenreiro, que Vegas solía llevar a sus clases “dibujos a lápiz de partes de edificios, isometrías, donde se mostraban las distintas capas de materiales, los elementos metálicos, paredes dibujadas ladrillo por ladrillo, todo hecho con gran pulcritud y dominio técnico”.

Por otro lado, Tenreiro destaca que una de las grandes virtudes de Vegas Pacheco fue abrir oportunidades para la profesión. Como presidente de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, Martín Vegas junto a Oscar González Bustillo fundaron en 1970 la Fundación para el Desarrollo de la Arquitectura (FUNDAR), ubicada en el sótano del Centro Comercial Chacaíto, cuyo objetivo fue crear un centro de información y promover la investigación en el área de la arquitectura y el urbanismo, la cooperación entre organismos públicos y privados, apoyar los estudios académicos y ofrecer créditos educativos a profesionales y estudiantes. FUNDAR, según Oscar Tenreiro se convirtió en un lugar de encuentro y un “un espacio de discusión excepcional”.

6. Martín Vegas Pacheco. Quinta «Ladrillal», Chuao, Caracas, 1958.
7. Martín Vegas Pacheco en colaboración con Ricardo Binggeli. Edificio sede del Banco Industrial de Venezuela, Esquina de Traposos, Caracas, 1961. A la derecha espacio rodeado por la escalera y los pasillos de circulación donde la artista venezolana de origen alemán Gego (Gertrud Goldschmidt) (1912-1994) realizó su primera gran obra integrada a la arquitectura: una escultura que llamó “Tubos” y que llena el espacio de cinco alturas.
8. Martín Vegas Pacheco. Hotel Intercontinental Valencia, estado Carabobo, 1967.

En cuanto a su obra arquitectónica, poco se ha indagado sobre lo que realizó individualmente fuera de su sociedad con Jose Miguel Galia. Su casa familiar, “Ladrillal” (1958) ubicada en la urbanización Chuao (hoy lastimosamente irreconocible), emerge como una de sus realizaciones más singulares y hermosas. Un ejercicio depurado de la forma, donde se percibe la exploración de un lenguaje que incorpora la influencia de la arquitectura de Mies.

Sobre esta obra en particular, Tenreiro comenta que “No era sin embargo de estructura de acero sino de concreto, material cuya superficie estaba intervenida a golpes de bujarda (aquí lo llamamos martillado) y tratado con algún tipo de barniz. Pórticos muy próximos, de dos pisos, que se sucedían en una planta estrictamente rectangular, con el ladrillo sólido como material de relleno y detalles de protección solar hacia la calle (el temido oeste del trópico) en aluminio de color natural. No exagero si digo que profesaba yo una admiración incondicional por esa casa, que se me antojaba modélica”. Y añade más adelante: “Siempre pensé que esa casa debía conservarse como monumento arquitectónico al igual que la de Graziano Gasparini, casi frente a ella”.

En resumen, parte de la historia de viajes de Martín Vegas se puede leer en en Croquis de Viaje, en Pueblos y en Venezuelan Vernacular. Su revisión y lectura, declaran y siembran la necesidad de acercarnos a conocer más nuestra realidad. Ellos representan apenas un pequeño capítulo de la importancia de nuestra herencia arquitectónica para Vegas Pacheco, quien, desprendido de posturas intelectuales y bajo una mirada íntima, dejó una profunda huella.

Martín Vegas Pacheco fue distinguido el año 1998 con el Premio Nacional de Arquitectura. De él hemos querido complementar esta nota con anécdotas sobre su faceta como docente y su obra individual, con el fin de despertar la necesidad de investigar en profundidad sobre su relevancia como parte de la segunda generación de arquitectos modernos en Venezuela.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal y 2. Martín Vegas. Croquis de Viaje, Sala TAC, 2011

  1. https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2011/10/27/exposicion-croquis-de-viaje-martin-vegas-sala-tac-trasnocho-cultural-caracas/ y Martín Vegas. Croquis de Viaje, Sala TAC, 2011

3. Martín Vegas, Ramón Paolini y Federico Vegas. Pueblos. Venezuela 1979-1984, Fundación Polar, 1984

4. Federico Vegas. Venezuelan Vernacular, Princeton Architectural Press, 1985.

5. http://venezuelaehistoria.blogspot.com/2020/11/martin-antonio-vegas-pacheco.html y https://www.moma.org/calendar/exhibitions/2436/installation_images/19893

6, 7 y 8. Colección Crono Arquitectura Venezuela.