1984• Se concluye la construcción de las Residencias Aldoral, ubicadas en la 2ª Avenida de la Urbanización Los Palos Grandes, Caracas, diseñadas por la arquitecto Celina Bentata. (FAU UCV, promoción 11B /1961).
El edificio tiene 50 apartamentos, distribuidos en tres cuerpos. Un cuerpo con 4 apartamentos con vista hacia la parte posterior del terreno y los dos cuerpos restantes, con una planta tipo con 9 apartamentos dúplex, con orientación noreste y frente hacia la avenida. La fachada sobre la avenida fue proyectada de forma tal que todos los apartamentos disfrutan de vista sobre El Ávila. En la planta baja la arquitecto ubicó cuatro locales comerciales, con frente hacia la calle, el acceso a las residencias y a 4 apartamentos de mayor área que tienen jardín privado.
En una primera planta, sobre los locales comerciales ubicó el salón de fiestas y la conserjería. Los apartamentos de los extremos tienen 110 m2 (3 habitaciones con baño, más un estudio con baño). Los demás apartamentos de 100 m2 disponen de 3 habitaciones con un baño completo y otro sin ducha.
El proyecto CCScity450, que viene llevando a cabo la Fundación Espacio con el apoyo de la Universidad Central de Venezuela y la Universidad Simón Bolívar, extenderá sus actividades de intervenciones urbanas hacia diez sectores populares de Caracas a través de CCScity450 Comunidades, una nueva etapa del proyecto, que se iniciará el 31 de mayo de 2019 con el propósito de desarrollar propuestas de mejoramiento o transformación de espacios públicos, a partir de dos seminarios gratuitos de cinco talleres cada uno, dirigidos a urbanistas, arquitectos, sociólogos, ingenieros, estudiantes universitarios y líderes comunitarios, entre otros.
Esta convocatoria comprende dos fases que se ejecutarán, entre mayo y diciembre de 2019 en las comunidades de Catuche, La Charneca, La Cruz, Chapellín y El Güire; y entre septiembre de 2019 y marzo de 2020 en las comunidades de Los Erasos, La Lucha, Las Mayas, El Calvario y La Vega. El manejo ecológico e impacto ambiental, formas de productividad y crecimiento económico, desarrollo social y calidad de vida, gestión institucional y organización comunitaria, son los fundamentos desde los cuales se buscará desarrollar soluciones a problemáticas existentes en cada uno de los sectores, con la participación activa de las comunidades y grupos de profesionales dispuestos a aportar sus conocimientos o experiencia.
En tal sentido, el proyecto contempla 10 talleres multidisciplinarios (uno por sector) a ser realizados en la sede de la Fundación para la Cultura Urbana con profesores de importantes instituciones académicas nacionales e internacionales (vía streaming), durante los cuales se conformarán los diferentes equipos encargados de presentar las propuestas de mejoramiento para cada zona en estudio. Dichas propuestas serán evaluadas por un jurado integrado por profesores de la Universidad Simón Bolívar, Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Metropolitana, que seleccionará 4 proyectos o trabajos para ser implementados integralmente en los 4 sectores a los que correspondan, mientras que los 6 sectores restantes serán beneficiados con el proyecto y la ejecución de un componente menor del mismo.
Para el desarrollo e implementación de las propuestas ganadoras se realizarán actividades de reconocimiento y activación del espacio público, seguidas de la formulación de posibles soluciones a problemáticas presentes, con la participación de los diferentes actores involucrados en el proceso como son, Fundación Espacio a través del Equipo CCScity450, la comunidad organizada de cada sector, los profesionales participantes en la convocatoria y las distintas organizaciones e instituciones vinculadas con el tema o sector.
Las personas interesadas en participar en CCScity450 Comunidades deberán inscribirse en los talleres, a través del formulario que aparece en la página https://ccscity450.com.ve o enviando un correo a ccscity450@gmail.com. Inscripción gratis.
Los talleres serán dictados en la sede de la Fundación para la Cultura Urbana, ubicada en la avenida Francisco de Miranda, Edificio Mene Grande, Piso 15, urbanización Los Palos Grandes, Caracas. Se entregará certificado. El proyecto CCScity450 Comunidades es desarrollado por la ONG Fundación Espacio, con el apoyo de la Universidad Central de Venezuela, Universidad Simón Bolívar, y el respaldo de una serie de instituciones, organizaciones multilaterales y empresas privadas.
Mayor información puede ser solicitada por la página https://ccscity450.com.ve o por @ccscity450 en twitter e Instagram.
ACA
Celebración de la Cruz de Mayo junto a la comunidad del barrio La Palomera
Integración en Caracas en proceso invita para el próximo sábado 25 de mayo de 2:00 a 7:00 p.m. a participar de la celebración de la Cruz de Mayo junto a la comunidad del barrio La Palomera de Baruta, donde en busca de una CARACAS COMPLETA se ha programado una serie de actividades que contemplan: videos, música, exposiciones, bolas criollas, bailes, procesiones, rally, siembra, recorridos y estampas. Este evento cuenta con el patrocinio y apoyo de: enlace arquitectura, Ciudad Laboratorio, Fundación Bigott, Alcaldía de Baruta, Haciendo Ciudad y Puntos Solidarios.
Hoy cierra la Semana de la Arquitectura en Barcelona 2019
Del 9 al 19 de mayo, Barcelona ha celebrado la segunda edición de la Semana de Arquitectura con cine, exposiciones, visitas, rutas guiadas y talleres, para acercar la arquitectura a la ciudadanía de forma lúdica y reflexionar sobre los edificios y estructuras que nos rodean.
Con el patrocinio delAyuntamiento de Barcelona, el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC) y la Fundación Mies van der Rohe, en colaboracióncon Barcelona Building Construmat y ArquinFAD, durante todos esos días, Barcelona se convirtoó en el epicentro de un amplio abanico de actividades relacionadas con el mundo de la arquitectura y la ciudad, más allá de las fronteras disciplinarias y territoriales. En el centenario de la fundación de la escuela de diseño y arquitectura Bauhaus, la edición de este año puso énfasis en el legado de los diferentes movimientos arquitectónicos de principios del siglo XX, para estimular la reflexión sobre el entorno construido de las ciudades y su valor a través de la difusión de la actividad arquitectónica, el conocimiento, la experiencia y el debate.
Así, la Semana de Arquitectura 2019 seleccionó diez espacios, distribuidos en los diferentes distritos de la ciudad, que ilustran la influencia de las diferentes vanguardias artísticas y de diseño que, desde principios del siglo XX, fueron impregnando poco a poco la arquitectura, también en Barcelona.
Estos diez espacios invitados permiten dibujar una línea cronológica que conecta las primeras producciones de los años treinta con casas que recuerdan el diseño de un barco o prototipos para intentar solucionar el problema de la vivienda obrera. Encontramos así obras tan dispares como la Casa Bloc, el Palacio Montaner, el Hospital de Sant Pau, la Casa Vilaró, la Casa Pidelaserra o los Laboratorios de Seat.
Contando con la participación de instituciones públicas y de la ciudadanía, se elaboró un extenso programa de actos, con ciclos de cine y arquitectura, conferencias, rutas, concursos y espacios de difusión por todos los distritos.
Sin duda, Barcelona tiene en su arquitectura urbana un patrimonio cotidiano de indudable valor. La arquitectura es la base del espacio físico en el que se desarrolla la vida de los barceloneses y barcelonesas, y por eso la Semana ha servido para reforzar este vínculo imprescindible entre arquitectura y ciudadanía.
Ayer sábado 18 de mayo entre las 5:00 y las 10:30 p.m., bajo el resplandor de la luna llena, por iniciativa de la Asociación Civil Ciudad Laboratorio (www.ciudlab.com), dedicada a incidir en la experiencia y transformación urbana, dentro los programas-desafíos #ILUMINA y #MasNocheCaracas, la parte baja de Colinas de Bello Monte se vio desbordada por una serie de actividades de calle que incluyeron: música, recital poético, teatro, cuentos para niños, recorridos, tertulias, danza, performance y proyecciones, apuntaladas en el aporte y trabajo de más de 30 instituciones, grupos, artistas y personalidades.
Cheo Carvajal, motor principal de ciudlab y residente de la zona, contó con el apoyo de Xariell Sarabia en la coordinación de este ejercicio y de Ricardo Kako Viloria (sonido y aspectos técnicos), Germán de Bohemia SubUrbana CCS y muchos vecinos, residentes y comerciantes, como el Caffé Piú (Gian Franco Misciagna), El Farolito de los uruguayos (Ariel y Fabián), La Castella, El Mesón Gallego, Java’s Bar.
Lo acontecido anoche no fue, de acuerdo al propio Carvajal, “un simple programa de animación cultural” sino más bien “una apuesta ciudadana a la capacidad de sumar, organizar, producir, transformar”. De allí que #ILUMINA sea una invitación a los vecinos para apoderarse de las noche caraqueña, aportar luz a la calle, con lámparas que alumbren su fachada, el lobby del edificio, que iluminen sus balcones y que desde los balcones iluminen los árboles. Les pide a los comerciantes que extiendan un poco su horario, que sus comercios se conviertan en cajas de luz y a los visitantes que lleven linternas y velas, que sus celulares iluminen y transmitan. De boca del propio Carvajal,»Cuando todo parece que se apaga, los ciudadanos generamos luz. Es un asunto de conexiones, de sinergia. De sensibilidad e inteligencia colectiva».
Este ejercicio de Ciudad Laboratorio, que es propuesta de investigación y acción de apropiación de la noche, sirvió también para presentar los resultados parciales de un trabajo de campo que, orientado a observar la noche caraqueña, la Asociación ha venido realizando de un tiempo a esta parte.
Ciudad Laboratorio es “un equipo transdisciplinario que conforma un nodo de reflexión, investigación y acción que procura y promueve la idea de una ciudad integrada, sustentable y segura en sus variables social, urbana, ambiental y económica. Una ciudad que ofrezca a todos sus habitantes espacios y servicios públicos de calidad y la posibilidad de una vida pública digna, libre, en la que cultura ciudadana y espacio público estén permanentemente entrelazados. Una plataforma para la incidencia y la transformación, con capacidad de articular esfuerzos con escuelas, comunidades, entes públicos, iniciativas privadas y otras organizaciones sociales”. Ciudad Laboratorio entiende la ciudad “como el más importante espacio para la diversidad, la inter-subjetividad y encuentro cultural, la integración social, el emprendimiento y la realización humana”. Está basada en Caracas, donde realiza buena parte de su trabajo, pero a la vez son “un núcleo móvil, vinculado pedagógicamente al fenómeno urbano donde quiera que se ponga en evidencia”.
La aparición en julio de 1993 del nº 1 de De Arquitectura, Revista de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Los Andes (ULA), Mérida, significó, tal y como lo señala en el “Editorial” el decano de dicha facultad para aquel momento, Carlos García Loyacono, la culminación de un importante esfuerzo, en medio de “la grave crisis económica que viene afectando nuestro país, en los últimos años”, por subsanar el cierta medida dicho efecto y a la vez tratar de llenar el vacío que, como se sabe, ha aquejado a las publicaciones periódicas nacionales de manera crónica. También se constituyó en una alternativa para paliar la dificultad creciente “de acceder a las publicaciones foráneas que sobre la arquitectura y áreas afines, (que) se podían adquirir antes a precios razonables desde el exterior”.
Se ofrecía De Arquitectura, entonces, como plataforma para permitir que los diferentes centros de enseñanza de arquitectura del país y sus integrantes tuviesen la oportunidad de dar salida a su producción intelectual, sin especificar que se tratara de una revista arbitrada más allá de que su financiamiento viniera del Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico de la ULA.
Más de treinta años de creada tenía para entonces la Escuela de Arquitectura de la ULA (1961, adscrita inicialmente a la Facultad de Ingeniería) y veintitrés la Facultad (inicios de 1970) sin haber podido aún contar con un medio de difusión de estas características. Relata el decano García Layacono que el reto de contar con una revista había sido enfrentado sin éxito por sus predecesores y que el mismo siempre encontró en el camino “infinidad de obstáculos. Algunos producto del conformismo, la indiferencia y la apatía o el temor natural de incursionar en la difícil tarea de escribir y publicar las ideas y opiniones que se puedan tener sobre la ciencia y el arte de la arquitectura. Otros, por no encontrar las condiciones y el apoyo necesario para lograr plasmar esas ideas y opiniones en una publicación propia”.
La aparición de la revista tuvo mucho que ver con el empeño puesto por el profesor Luis Christian Páez Rivadeneira “quien heredó de su padre el gusto por estas tareas de escribir, y de los profesores de nuestra Facultad que lo acompañaron en este magno empeño…” apuntará el decano García Layacono, volviendo a asomar tácitamente cómo en la formación de arquitectos “el escribir” se encontraba (y encontró) durante mucho tiempo en un segundo plano.
Páez Rivadeneira, profesor del Departamento de Historia de la Facultad de Arquitectura de la ULA, quien figuró primer director de De Arquitectura, había publicado en 1992, dentro de la Colección El libro menor (nº 183) de la Academia Nacional de la Historia, La Plaza Mayor de Mérida. Historia de un tema urbano, fruto de su labor investigativa. Estuvo acompañado dentro del Consejo de Redacción de la revista por los profesores Meudy Parma (Departamento de Expresión), Luis Jugo (Departamento de Composición) y Carlos Rubio (Departamento de Tecnología), lográndose así un deseable equilibrio entre todas las instancias que formaban parte de la entonces Facultad de Arquitectura (FA), hoy Facultad de Arquitectura y Diseño (FAD).
Sin grandes pretensiones en cuanto a su diseño gráfico y en el formato clásico tamaño carta, las 80 páginas que contiene el nº 1 de De Arquitectura, dieron cabida a 10 artículos y una sección dedicada a “Noticias, Reseñas, Obras y Libros”. Allí se pueden consultar temas tan diversos como: “El rol de la historia en el ordenamiento y diseño de las ciudades venezolanas” de Mirian Salas (profesora del Departamento de Historia de la FA ULA); “Arte y Arquitectura en Mérida entre los siglos XIX y XX” (parte de un trabajo más amplio dedicado al estudio de la cultura artística de Mérida) de Christian Páez Rivadeneira; “Análisis del comportamiento estructural de las técnicas constructivas artesanales” de Carlos Rubio; “Tecnología apropiada en el ámbito de la arquitectura de un lugar” (Trabajo presentado en la XIV Conferencia Latinoamericana de Escuelas y Facultades de Arquitectura -CLEFA- , La Paz, 1991) de Beatriz Hidalgo (Profesora del Centro de Investigaciones de la Vivienda de la FA ULA); “Ciudad, Arquitectura y Ambiente” (relacionado con la participación en dos eventos internacionales realizados en España e Italia en 1992) de Gerardo Luengo Federico (profesor del Departamento de Composición de la FA ULA); “Integralidad en el nuevo enfoque de la cuestión patrimonial” (ponencia enviada al I Encuentro de Investigación sobre el Patrimonio, Arquitectura y Ciudad, Mérida, julio 1992) de Bernardo Moncada Cárdenas (profesor del Departamento de Historia de la FA ULA); “Juan de Milla, el ingeniero olvidado” (extracto de las palabras pronunciadas en el Centro de Ingenieros de Mérida el 28-10-1992 con motivo de la celebración del Día del Ingeniero) de Rosendo Camargo Mora (profesor del Departamento de Estructuras de la Facultad de Ingeniería ULA); y “Ciudad Educativa, Sociedad y Facultades de Arquitectura” (artículo derivado de la ponencia presentada en la XIV CLEFA, La Paz, 1991) de Luis Jugo Burguera. Se sumaron a ellos los textos elaborados por dos profesores de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV: “Para una autocrítica de la arquitectura” de Manuel López (ponencia enviada al I Encuentro de Investigación sobre el Patrimonio, Arquitectura y Ciudad, Mérida, julio 1992) y “Permanencias y transformaciones en la Arquitectura venezolana contemporánea” de Martín Padrón (ponencia enviada al I Encuentro de Investigación sobre el Patrimonio, Arquitectura y Ciudad, Mérida, julio 1992), señal inequívoca del espíritu de apertura e inclusión con el que De Arquitectura se estrenaba.
Cabe destacar de “Reseñas, Noticas, Obras y Libros” las notas dedicadas a “El video instruccional en arquitectura”, a los libros Breve historia de los jardines en Venezuela (1990) de Leszek Zawisza, La opción estratégica de la planificación urbana en Venezuela (1991) de Juan de Dios Salas, Arquitectura y contemporaneidad (1992) de Miriam Salas y el ya señalado de Páez Rivadeneira.
Sin embargo, son las reseñas “Un aporte significativo al paisajismo en la Facultad. Proyecto de Arq. Paisajista del Mercado Mayorista Agropecuario Sur del Lago” firmado por Luis Jugo Burguera y, muy particularmente, la titulada “Nueva sede para arquitectura” realizada por Guido Moreno, dedicada al proyecto de la que luego de convertiría en la nueva sede de la Facultad de Arquitectura ubicada en el núcleo La Hechicera, las que ofrecen la oportunidad de mostrar parte de la actividad que se desarrollaba en los Talleres de Composición de entonces.
Así, con relación al nueva sede de la FA ULA se nos informa que “el proyecto que se ejecuta es el producto del esfuerzo de un grupo de profesores de los Talleres de Composición Arquitectónica que hicieron posible la realización de un concurso entre los estudiantes del último año de la carrera” el año 1988, bajo la gestión del decano Carlos García, donde se entregaron 23 trabajos seleccionándose y premiándose los 3 mejores. El que obtuvo el primer lugar, realizado por el bachiller Rafael De Armas, recibió “el honor de convertirse en la obra que hoy se ejecuta”, caso diríamos que inédito en los anales de la arquitectura nacional, en primer lugar por provenir de un concurso, en segundo lugar porque éste fuera dirigido a estudiantes y en tercer lugar porque se construyó. También es aleccionador el hecho de que el ganador una vez graduado fuera contratado por un año para completar la totalidad del proyecto (entregado en septiembre de 1989 bajo la asesoría de profesores de la FA) y porque se ejecutase una vez entregada por el decano Carlos García toda la documentación proyectual completa al Dr. Luis Penzini Fleury, por entonces ministro del Ministerio de Desarrollo Urbano (MINDUR). La obra, prevista a ser realizada por etapas, se inició en febrero de 1992 con apoyo de la Unidad de Consultoría Externa y Proyectos (UCEP) de la FA ULA y ya para marzo de 1993 de habían ejecutado 6.000 m2 correspondientes al bloque de docencia el cual se puso en funcionamiento para el segundo semestre ese mismo año. Para finales de 1994 la segunda etapa ya estaba concluida y para 1996 estaba terminado gran parte del conjunto producto de un verdadero trabajo en equipo, lo cual permitió que la la FA ese mismo año se mudase a un solo sitio acorde a sus necesidades, superándose años de dispersión en diversas sedes que anteriormente debió ocupar. Con relación al tema central que hoy nos ocupa, pese al importante esfuerzo que significó dar salida por primera vez a De Arquitectura, tal circunstancia no superó como noticia el ámbito local y lo más importante: la revista no pasó del primer número. Al menos ese ha sido el resultado de nuestra infructuosa búsqueda por encontrar rastros de ejemplares posteriores (más allá de otra portada cuya procedencia y fecha no hemos podido ubicar con precisión), por lo que mucho agradeceríamos nos aclarara alguno de nuestros lectores si estamos en lo correcto. Se sumaría así esta iniciativa a otras tantas donde la sempiterna crisis económica y de recursos que acompaña la permanencia de publicaciones periódicas sobre arquitectura en nuestro país, las termina sepultando.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.