La historiadora y teórica de la arquitectura Beatriz Colomina es la ganadora del Premio Ada Louise Huxtable por Contribución a la Arquitectura 2020, que reconoce a las personas que trabajan en la industria arquitectónica en general y que han hecho una contribución significativa a la arquitectura y al entorno construido. Colomina es de Madrid, España, comenzó sus estudios de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia antes de mudarse a la escuela del mismo nombre en Barcelona, donde cursó el doctorado con maestros que incluían a Josep Quetglas e Ignasi de Solà-Morales. Comenzó a trabajar para el Departamento de Historia, Teoría y Urbanismo de la ETSAB, y se trasladó a los Estados Unidos en 1981 con una beca en el Instituto de Humanidades de Nueva York. Luego se incorporó a la Universidad de Columbia, seguida de Princeton en 1988, donde ahora es profesora de Historia de la Arquitectura Howard Crosby Butler.
Publicó Sexuality & Space en 1993, una colección de ensayos que incluía uno de su autoría y textos de Elizabeth Grosz, Laura Mulvey, Victor Burgin y Mark Wigley. La publicación recibió el Premio Internacional del Libro de 1993 por la AIA, un premio también otorgado en 1995 a su libro Privacy and Publicity. Su labor investigativa abarca múltiples disciplinas, habiendo escrito numerosos textos sobre temas de arquitectura, arte, tecnología, sexualidad y medios, difundidos tanto en su enseñanza como a través de exposiciones internacionales entre las que se encuentran Clip / Stamp/Fold (2006), Playboy Architecture (2012) y Radical Pedagogies (2014). Su publicación más reciente es X-Ray Architecture, editada por Lars Müller en 2019. Colomina también fue la curadora en jefe de “Curated by Vienna: The Century of the Bed”, un espectáculo que involucró una red de 22 galerías de arte en Viena en 2014 y co-curadora de la Tercera Bienal de Diseño de Estambul (2016) sobre el tema “¿Somos humanos? El diseño de la especie”. También ha contribuido en las páginas de Architectural Review, en particular con un artículo aparecido en el nº 120 sobre Educación. «Ada Louise Huxtable fue una verdadera referencia en la arquitectura y estoy muy honrada de recibir este premio», respondió Colomina. Huxtable, homónimo del Premio, hizo historia al ser la primera crítica de arquitectura a tiempo completo en un periódico estadounidense cuando se unió al New York Times, y más tarde recibió el primer Premio Pulitzer de Crítica en 1970. La fotógrafa Hélène Binet, la artista e ilustradora Madelon Vriesendorp, la escultora Rachel Whiteread, la curadora Julia Peyton-Jones y la cliente y mecenas arquitectónica Jane Priestman han recibido previamente el galardón.
Para frenar el virus, el globo se detiene y se fragmenta. La interrupción de los viajes para contener la difusión del coronavirus y las mayores dificultades para el movimiento de mercancías han puesto la globalización marcha atrás, y tanto la contracción del consumo como la ralentización de la producción provocada por la rotura de las cadenas de suministro, dibujan un escenario de recesión económica que nos ha hecho conscientes de la fragilidad de un crecimiento basado en las vulnerables redes de interdependencia que enmadejan el planeta. Estamos transitando de los vasos comunicantes a los compartimentos estancos, obligados por una crisis epidemiológica que nos separa y a la vez nos hace más conscientes de nuestro destino común; paradójicamente, el mismo acontecimiento que levanta barreras en el globo nos afianza en la convicción de ser pasajeros de la nave espacial Tierra, porque el alejamiento físico —como estamos comprobando durante el actual confinamiento— provoca cercanía emocional. Los activistas antiglobalización denuncian la fractura social entre las élites metropolitanas insertas en redes trasnacionales y las poblaciones ancladas en territorios marginados de estos procesos, una fractura que se ha manifestado también políticamente en la extensión de los movimientos de protesta y en el surgimiento de populismos identitarios, que rechazan tanto a los privilegiados cosmopolitas como a los inmigrantes desvalidos. La multiplicación del malestar ante la internacionalización entra hoy en resonancia con el renovado protagonismo de las naciones en la lucha contra un virus que amenaza igualmente a las élites y al pueblo llano, y hay quien piensa que la actual impermeabilización forzosa de las fronteras puede hacer girar en el futuro la estructura económica de los países hacia modelos más autosuficientes, menos dependientes de materias primas o mano de obra importada, y quizá más resilientes frente a ‘cisnes negros’ como el actual. Todo ello es en gran medida fantasioso, y si la desigualdad social causada por la globalización es un desafío político que debe abordarse, la interdependencia económica es probablemente irreversible. En otra clave, el enfriamiento de la producción, el consumo y el transporte, lo mismo que el desplome de la demanda de petróleo, tiene efectos beneficiosos sobre el cambio climático y la contaminación urbana, pero esto no debe hacernos preconizar la recesión como medicina planetaria, o aún menos juzgar el coronavirus como el agente que utiliza Gaia para su autoregulación. Muchos vieron el 11-S como el epitafio de la construcción de rascacielos, y la quiebra de Lehman Brothers como el punto final de la globalización financiera, pero en ningún caso se cumplieron los pronósticos. No es por eso seguro que esta tercera gran crisis del siglo xxi suponga la inversión de la globalización, por más que el mundo que hallemos a la salida de nuestro actual arresto domiciliario sea muy diferente al de hoy.
DEVENIR, “publicación del Centro de Información y Documentación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV”, aparece por primera vez el 15 de diciembre de 1999 bajo la responsabilidad del entonces coordinador del Centro, el arquitecto y profesor Martín Padrón (FAU UCV, promoción 24A/ 1976), con la finalidad de cubrir “la desinformación colectiva acerca de nuestro propio DEVENIR”, considerada dicha desinformación como “uno de los aspectos que han limitado la comunicación entre los miembros de nuestra Facultad”, de acuerdo a lo recogido en su Editorial titulado “Para conocer el devenir”.
Este breve pero sustantivo texto que nos ubica en tiempos en que la FAU se encontraba en pleno proceso de discusión de su Plan Estratégico, señala como una de las razones fundamentales para la aparición de DEVENIR el hecho de que “En un estudio sobre flujos de comunicación realizado para apoyar el Plan Estratégico, se detectó que en la FAU no funcionan los mecanismos formales de comunicación y estamos bajo el imperio del rumor”, asunto este que le permite subrayar que “Este nuevo órgano informativo, aspira registrar tanto el acontecer en el corto plazo, como aquellos elementos que nos aproximan a una transformación positiva que enfrente la dominante desinformación.”
La publicación, formateada como un pequeño periódico en tamaño carta, alcanzó en una primera etapa a cargo de Padrón una periodicidad casi mensual (salieron 14 números en un lapso de 18 meses, del 15-12-1999 al 19-06-2001), la cual se mantuvo cuando la coordinación del Centro pasó a manos del Lic. Luis Bergolla (5 números más en 8 meses, llegando a un total de 19, número que fue lanzado en febrero-marzo de 2002). Contó, además, con un decidido respaldo del por entonces decano Abner Colmenares, quien logró renovar equipos de impresión del área de reproducción de la FAU donde se reprodujeron todos los ejemplares implicando ello un considerable ahorro de recursos. En esta misma tónica, DEVENIR se apoyó para su elaboración en un equipo mínimo pero muy entusiasta en el que figuraban la Lic. Maruja Rivas, quien colaboraba en la redacción y revisión de textos, y Michela Baldi en la diagramación y el montaje de la edición.
En cuanto al origen de la denominación seleccionada para la publicación el mencionado Editorial es muy claro: “DEVENIR para el diccionario de la Real Academia tiene dos acepciones: una vinculada con el suceder, el acontecer; y otra vinculada con el llegar a ser, con el transformarse en…” , de allí que su objetivo fuese recoger el quehacer, planes y agenda de actividades que constituían el día a día de la FAU, ofreciéndose como “una ventana abierta de opiniones, críticas y propuestas de los miembros de la Facultad hacia cualquiera de sus instancias.”
Otro aspecto a resaltar lo constituye el hecho de que DEVENIR se visualizara como “un espacio ágil, que complementará a ½ (Medio Informativo de la FAU), el cual desde Enero presentará una nueva imagen, y un contenido que espera profundizar en los logros, novedades y propuestas en desarrollo por las distintas dependencias de la FAU”. Así, Padrón anuncia la reaparición de ½ abriendo el camino al período de mayor lustre de esa publicación (ver la postal 169 en Contacto FAC nº 134) y la intención de que DEVENIR llene el espacio que inicialmente aquel ocupaba.
La portada del nº 1 que ilustra nuestra postal del día de hoy incluye, además del Editorial, una nota que a modo de AGENDA se titula “Un amparo para salvar al Edificio Galipán”. En ella se resalta el activo rol jugado por la FAU en los medios de comunicación ante la inminente demolición del inmueble anunciada por sus propietarios, y se le abre la puerta a la aparición de alternativas viables que, apuntando a su salvación, generasen beneficios tanto para los inversionistas como para la preservación de la memoria histórica de la ciudad.
En la sección de NOTICIAS se reseñan: los 25 años del Laboratorio de Técnicas Avanzadas de Diseño (LTAD); los ganadores del concurso de ideas para habilitación física de barrios; el II Salón de arquitectura región centro-occidental 2000 y la exposición de los logos del concurso centenario del nacimiento de CRV.
El número 14 (19-06-2001) con el que Padrón cierra su ciclo al frente de DEVENIR, en momentos en que ya se había producido el año anterior la declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio Mundial, tiene como Editorial el texto titulado “La información como río”, especie de epílogo-balance que hemos decidido transcribir para dar cierre a esta reseña dedicada a este importante medio de comunicación que cumplió importante rol en el ámbito académico de la FAU UCV.“La imagen del río remite a la doble lectura de lo permanente y lo efímero: siempre está ahí, pero cada instante es distinto. Así es la información, como el río. Para la formación del arquitecto la información es una prioridad. Por el propio carácter disciplinar, la arquitectura requiere de una información viva, expresión de su momento y su lugar; toda arquitectura se concibe alimentada de referentes y avanza en un clima de reflexión y autocrítica. Que este proceso lo realicen los arquitectos a nivel individual es positivo y deseable, ya que ha permitido el avance de las ideas contenidas en la arquitectura. Pero que este proceso suceda y se realice de forma aislada en una casa de estudios, sin confrontación o en forma ‘encapillada’, es un contrasentido: una represa. En dos años de nuestro tránsito en el Centro de Información y Documentación hemos hecho esfuerzos por abrir compuertas: las exposiciones y eventos realizados en el marco del Centenario de Villanueva, las catorce ediciones de Devenir, las cuatro ediciones de Medio Informativo y una revista Punto en proceso de producción son sólo intentos en esta carrera por ayudar a que la información fluya en nuestra facultad”.
(o de cómo vender sopa, pasta de dientes y edificios)
Eduard Sancho Pou
Ediciones Asimétricas
2020
Arquitecturas de la estrategia estudia las técnicas de mercadotecnia que utilizan los arquitectos para conseguir encargos, vender proyectos y construir obras. Las estrategias de venta no se explican en la escuela porque siempre se ha considerado que el arquitecto no se podía vender. Tampoco se habla de ellas en la vida profesional ya que difícilmente alguien estará dispuesto a revelar los secretos que le permiten subsistir. En consecuencia, no existe bibliografía específica sobre la materia, pese a que los arquitectos han sido siempre unos excelentes vendedores de ideas. Si entendemos el funcionamiento del mercado, si sabemos a qué nos exponemos, quizás podamos “mantenernos sobre la ola y surfearla”, como dice Koolhaas. En otras palabras, conocer las reglas del juego resulta fundamental para moverse con soltura. El desafío es grande y más aún en el contexto actual. La crisis de nuestra profesión está provocando cambios en el perfil del arquitecto. Pasamos de hablar un lenguaje que solo entendemos nosotros —el discurso arquitectónico— a un lenguaje que parecen entender todos, menos nosotros: el discurso estratégico. Los arquitectos de hoy estamos abocados a proyectar menos edificios para centrarnos en la proyección de estrategias. Empecemos, pues, a estudiarlas. Descubriremos cómo funcionan y hasta dónde nos pueden llevar. A buen seguro las vamos a necesitar, para convencer a la sociedad de que todavía podemos serle útil.
Eduard Sancho Pou es un arquitecto especializado en consultoría estratégica, planificación y dirección de proyectos de todas las escalas. Ha vivido y ejercido su profesión en Barcelona, Buenos Aires, Nueva York y, más recientemente, en Dubai. En la actualidad reside en Zurich, donde trabaja como consultor estratégico. En su perfil profesional destaca el profundo conocimiento de la estrategia arquitectónica, no solo avalado por su incesante labor investigadora sino también por su trayectoria profesional, iniciada como fundador y director de una galería de arquitectura –entre otros proyectos– en su Barcelona natal. Todos estos conocimientos y experiencias le han permitido trabajar como director de estrategia y planeamiento de proyectos de diversa índole y localización, por ejemplo en un trading hub en Dubai, un private equity real state en Nueva York, el desarrollo de planes urbanos para la ciudad de Buenos Aires así como consultor de los Holcim Awards en Suiza.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.