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¿SABÍA USTED…

…que en 1929 se completó la construcción de lo que hoy es la Plaza Pérez Bonalde en Catia?

1. Plaza Cataluña, luego Pérez Bonalde (foto tomada aproximadamente en 1934).

A poco que uno observe el paulatino crecimiento urbano de Caracas a comienzos del siglo XX, registrado con precisión en los planos elaborados por el ingeniero Ricardo Razetti, notará el momento en el que la ciudad, que se mantuvo si se quiere contenida entre el Ávila al norte y el Guaire al sur y limitada por El Calvario al oeste y la quebrada Anauco al este, comienza a extenderse mediante intervenciones que rompen definitivamente con la estructura que hasta entonces había prevalecido y garantizado su ordenamiento: la del damero colonial.

En tal sentido, el “Plano de Caracas” de 1929, última de las representaciones de Razetti de la ciudad, se convierte en un documento fundamental para entender los cambios que a partir de entonces se acelerarían coincidiendo con el impacto que tendría la transformación de nuestra economía a raíz de la aparición del petróleo.

2. Plano de Caracas por Ricardo Razetti. 1929.

El análisis del documento, realizado con minuciosidad por Iván González Viso y Federico Vegas en el texto introductorio “Caracas a través de sus planos” de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), hace particular mención de la aparición al extremo noroeste de la ciudad, en el sector de Catia, de una urbanización “en construcción” que llevaba el nombre de “Nueva Caracas”. Al respecto señalan: “Su extensión equivale a 80 de las cuadras del centro tradicional. Por su escala y novedad es, proporcionalmente, la intervención más importante en la historia de Caracas. Viene a constituir un modelo de ciudad satélite, pues se encontraba separada del casco central por el largo brazo que partía hacia la Guaira y destinada para la clase obrera, una especificidad que difiere de la multifuncionalidad de la trama colonial. Comenzaban a manifestarse criterios de zonificación y desintegración. Nueva Caracas será la entrada al gran valle desde el mar y tendrá la multiplicidad y la vitalidad de un puerto enclavado en la montaña. Allí encontraron sitio los emigrantes que llegaron antes y después de la guerra”.

3. Detalle del Plano de Caracas de 1929 con el trazado de la Nueva Caracas «en construcción». Al norte la plaza Juan Crisóstomo Gómez (luego Sucre) y en el centro la plaza Cataluña (luego Pérez Bonalde).

En efecto, cuando en 1924 Renato Serrano, Gobernador del Distrito Federal, se dirige al Concejo Municipal de Caracas, informándole sobre las inversiones que se realizaban en el ensanchamiento de la avenida Sucre, “la cual enlaza entre sí los importantes caseríos de Las Tinajitas, Agua Salud, Agua Salada y Catia”, le abrió la puerta con dicha mejora vial a la urbanización de grandes extensiones de uso agrícola al oeste del centro de la capital. El primero de estos nuevos desarrollos es la ya citada Nueva Caracas, para cuya realización en 1928 se comienza a trabajar una gran extensión de terreno en el llamado “relleno de Catia” que implicó el embaulamiento de una parte de la Quebrada Caroata, cuyos afluentes eran las quebradas Agua Salud, Agua Salada y El Polvorín, entre otras.

Como bien registran Izaskun Landa y María Isabel Peña en el texto que sirve de introducción a la “Zona 2. La Nueva Caracas” del ya citado libro Caracas del valle al mar…, será en 1929, con la creación del Sindicato Nueva Caracas, que se promoverá en el sector “la construcción de un gran trozo de ciudad, en un terreno plano luego de atravesar un cuello entre cerros, desde el casco fundacional y en sentido noroeste, donde se desarrollaron unas 58 manzanas (rectangulares y cuadradas) diseñadas por el ingeniero Oscar Ochoa”.

4. Primeras edificaciones que se levantan en la Nueva Caracas donde funcionaron las oficinas del Sindicato Nueva Caracas (c.1928).

Pese a ser un emprendimiento privado, el Banco Obrero (BO), repitiendo la exitosa experiencia alcanzada en San Agustín del Sur, en donde estaba construyendo 200 viviendas; en Agua Salud, 95 viviendas construidas por contrato por los Hermanos Mancera; y 60 en Los Jardines del Valle, levantadas por los ingenieros C. Aza Sánchez y R. Valery Pinaud, decide construir 38 viviendas en la Nueva Caracas, también contratadas a los Hermanos Mancera y vendidas por Bs. 10.980 cada una. Estas últimas se hacen continuas, sin retiros laterales ni de frente. Además, sólo podían alcanzar un solo piso adicional, ya que el suelo era arenoso, inestable y con niveles freáticos altos corroborado por la existencia en las proximidades de la Laguna de Catia, nutrida con agua de la quebrada Caroata. Con ello como modelo, la Nueva Caracas se fue conformando primordialmente por edificaciones adosadas sin retiro de frente para vivienda y comercios, y áreas de uso industrial que ocupaban parcelas de mayor tamaño al sur.

5. Laguna de Catia, cerca de 1930.
6. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Röhl (1934) donde se muestra la relación entre la Nueva Caracas (empezando a ocuparse) y el casco central de la ciudad. A la izquierda (oeste) de la trama de la urbanización se puede observar la Laguna de Catia.

El trazado vial en retícula adoptó, para las calles que se desarrollan en sentido norte-sur, nombres de repúblicas del continente (Perú, Brasil, Argentina, Colombia, México, Chile, Bolivia, Ecuador), y para la avenida central (flanqueada por las de Argentina al oeste y Colombia al este), el de la Madre Patria (España). Ellas tres son las únicas cuyo recorrido transcurre sin interrupciones entre la avenida Sucre y La Silsa (prolongación de la avenida Morán o avenida Simón Bolívar).

7. Trazado de la Nueva Caracas mostrado en un detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.

Sobre el eje central, ocupando su corazón neurálgico destaca “una glorieta radial, inicialmente denominada ‘Plaza Cataluña’”, apuntará María Isabel Peña, la cual complementará el gentilicio de la avenida sobre la que se colocó.

8. Detalle del Plano de Caracas de 1956 donde se muestra el desarrollo de la Parroquia Sucre (incluida la Nueva Caracas) y su la relación con el casco central de la ciudad.
9. Viviendas en las veredas de la urbanización Urdaneta, Catia (c.1956).
10. Detalle de la Plaza Pérez Bonalde (c.1955).

El arbolado espacio público, que posteriormente se llamaría “Plaza Las Orquídeas”, adoptará a partir de 1946 el nombre de “Pérez Bonalde” en honor al poeta venezolano José Antonio Pérez Bonalde Pereira (1846-1892), máximo exponente de la poesía lírica del país del siglo XIX, nombre con el cual ha permanecido hasta hoy. Fue entonces cuando también se colocó en el centro de la rotonda un busto del escritor en mármol blanco sobre un pedestal, obra del connotado escultor caraqueño Lorenzo González (1876-1948) ejecutado en la Marmolería Artística Prof. Emilio Gariboldi.

11. Tres tomas en momentos diferentes del busto del poeta José Antonio Pérez Bonalde, obra del escultor Lorenzo González.

Desde la plaza, cuyo diseño se atribuye al urbanizador Oscar Ochoa, ubicada como se dijo sobre la avenida España, surgen seis calles que se conectan a las avenidas Argentina y Colombia: dos perpendiculares a la España en sentido este-oste (calle Washington), dos en sentido suroeste-noreste (calle La Engracia) y dos en sentido sureste-noroeste (calle La Castellana). Esa disposición en cruz y sus diagonales, determinaron su diseño radial compuesto por ocho jardines.

Cabe añadir que dentro de la planificación de la Nueva Caracas prevista por Oscar Ochoa (quien posteriormente también desarrollaría Altavista al norte de Catia y la urbanización Miranda al este de Caracas), se incluyó un club social y deportivo ubicado frente a la plaza Pérez Bonalde.

José Ignacio Cabrujas (1937-1995), quien vivió en la calle Argentina, entre quinta y sexta avenida, de la Nueva Caracas desde 1941 hasta 1960, es quien nos ha dejado a través de la entrevista que le hiciera Milagros Socorro para el libro Catia Tres Voces: María Carrasquel, Henríquez Hernández, José Ignacio Cabrujas (1996), imágenes reveladoras de sus vivencias en el sector y del significado que tuvo la plaza Pérez Bonalde en su tránsito por la adolescencia y juventud. En tal sentido confesará: “La plaza Pérez Bonalde y la avenida España constituían un entorno ritual. Allí se desarrollaban inmensos ritos: de iniciación sexual, de valentía, de virilidad, de feminidad”.

12. Fotografía de la Plaza Pérez Bonalde en los años 1950, cuando José Ignacio Cabrujas la hizo parte de su recorrido vital.

Para Cabrujas, muchas de sus experiencias están asociadas a la importancia que tenía la posibilidad de ir al cine, donde se alternaba entre el ir al Pérez Bonalde a ver películas norteamericanas, románticas, o ver mexicanas al España “a cuadra y media de la plaza Pérez Bonalde, bajando hacia la plaza de Catia”, para luego ir al comentarlas en el lugar que rinde honores al autor de “Vuelta a la patria”.

Cabrujas resume la importancia del lugar cuando transmite que para él Catia y la plaza Pérez Bonalde estaban asociadas al concepto de “comunidad”: “Y uso la palabra ‘comunidad’ con toda intención porque tiene una carga afectiva para mí y no me gusta usarla sino solo en esa instancia: lo que es común a todos, lo que les sucede a personas, la crónica y los estímulos comunes de las personas. Todo sucedía en un lugar que era capaz de autoabastecerse; si yo recuerdo esa etapa de la plaza Pérez Bonalde, lo primero que se me viene a la mente es que el resto de la ciudad no significaba para mí nada”.

13. Dos de los cines ubicados en la Nueva Caracas frecuentados por José Ignacio Cabrujas. El Catia (izquierda) y el España (derecha).

Siempre teniendo el cine como eje (en Catia en los años 50 se contaban hasta ocho salas de proyección), Cabrujas redondeará el valor de foro o ágora que daba a aquel espacio público con nombre de poeta, a partir de una anécdota asociada a la película de corte social titulada “Nosotros los pobres”, protagonizada por Pedro Infante: “Después de ver aquella película de Pedro Infante, no era posible que nos fuéramos a nuestras casas sin constatar aquel milagro y aquella emoción que habíamos experimentado. Teníamos que felicitarnos e intentar extraer conclusiones sobre lo que habíamos visto”. Y continúa: “Éramos amigotes e íbamos a la plaza a hacer bromas, a reírnos, a hacer lo que llaman los españoles gamberradas, a eso íbamos a la plaza Pérez Bonalde: a ser muchachos. Muchachos en el sentido de que teníamos que sentarnos y hablar, sin orden ni por qué. Con el tiempo, bien pasado el tiempo, descubrimos que éramos algo, que teníamos una cierta identidad, claro que a nadie se le ocurrió decir que éramos el Grupo de la plaza Pérez Bonalde, eso era simplemente un afecto; pero algunos de nosotros empezamos a pensar que era importante vernos allí, que no ir una noche significaba perder algo, perderse una experiencia o la oportunidad de lucirse, de alardear entre nosotros mismos a ver quién era más inteligente o sacaba mejores conclusiones. Las discusiones eran increíbles, y las había de todo tipo… (…) Así, la plaza fue transformándose lentamente, muy lentamente, en un sitio de discusión. En la medida en que nos íbamos haciendo grandes, o nos arriesgábamos más, o leíamos más, se convirtió en una costumbre importante discutir”.

14. Otros dos cines ubicados en la Nueva Caracas. El Bolívar (izquierda) y el Esmeralda (derecha).

A medida que pasó el tiempo la plaza se convirtió, de acuerdo con el testimonio de Cabrujas, en “el lugar donde fingíamos y a medida que pasaba el tiempo fingíamos más, nos hacíamos más teóricos, más comunistas, más estetas, más conocedores, más gastrónomos, más mujeriegos… sin que eso fuera verdad, sin que eso fuera una experiencia. Éramos unos sofistas, unos retóricos, creíamos que el verbo suplantaba la realidad y nos daba poder. No éramos honrados, pero al mismo tiempo, en nuestro descargo debe decirse, éramos muy angustiados y todo eso lo vivimos sabiendo lo que vivíamos, sabiendo que lo que nos faltaba era grave y en verdad buscábamos que nos sucediera. Eso me lo concedo y se lo concedo a la gente de la plaza Pérez Bonalde”.

Catia experimentó una urbanización rápida y profunda bajo el régimen de Marcos Pérez Jiménez, transformándose de un paisaje semi-rural en una bulliciosa zona industrial. Este período atrajo importantes oleadas de inmigrantes italianos, portugueses, españoles y árabes, contribuyendo a la identidad de la zona como un «volcán de trabajo». La inauguración del Mercado de Catia cerca de la Plaza Pérez Bonalde fue vista como una clara señal de progreso, equiparando el desarrollo con la construcción.

15. Izquierda: Dos tomas de la avenida España en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX. Derecha: La avenida España transformada en el Bulevar de Catia.
16. La Plaza Pérez Bonalde en la actualidad.

Por su parte, la plaza Pérez Bonalde, testigo de la transformación de la Nueva Caracas, conservó su fisonomía hasta que a finales de los años 80 comenzaron las obras del Metro, que derivarían en la construcción de la estación que lleva su nombre y la creación del Bulevar de Catia sobre la que había sido hasta entonces la avenida España, del cual la Pérez Bonalde (al sur) y la Catia (al norte, colindando con la avenida Sucre) constituyeron sus extremos. La intervención del Metro la redujo a cuatro jardines sin alterar su perímetro total, así como tampoco la ubicación central de busto del poeta el cual en años más recientes ha mostrado claros síntomas de deterioro.

17. Diversas tomas del Bulevar de Catia en la actualidad.

El Bulevar de Catia desde su inauguración en 1982 se convirtió rápidamente en una pujante zona comercial y lugar de recreo y esparcimiento. Esta vitalidad comercial y recreativa se intensificó significativamente los fines de semana, atrayendo una gran afluencia de residentes de los barrios circundantes, incluidos los superbloques del 23 de enero, las Lomas de Urdaneta y Altavista y la parte baja de Los Magallanes, intensidad que convirtió el mantenimiento y cuidado de sus espacios y equipamiento en un tema que se debía atenderse con una frecuencia que no era respetada.

18. Vistas cenitales de la Nueva Caracas y sus alrededores en la actualidad (izquierda) y de la Plaza Pérez Bonalde y sus inmediaciones.

A pesar de los desafíos y ciclos de degradación sufridos, la Plaza Pérez Bonalde y su Bulevar circundante muestran una notable resiliencia. El hecho de que se mantuviera como la «zona más dinámica y principal punto de abastecimiento» incluso durante la pandemia sugiere que las necesidades humanas fundamentales de reunión pública, comercio y recreación están profundamente arraigadas y a menudo superan los reveses temporales o incluso la negligencia sistémica, demostrando que poseen un valor y una función intrínsecos para la comunidad que trascienden su condición física o sus problemas de gestión.Esto sirve para reiterar que los espacios públicos, especialmente aquellos que cumplen funciones sociales y económicas esenciales, a menudo exhiben una poderosa capacidad de autorrenovación, adaptándose a las circunstancias cambiantes manteniendo su condición de desahogo a sus comunidades a pesar de la adversidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2 y 3. Caracas del valle al mar. Último plano de Razetti (https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/)

5 y 7. Caracas del valle al mar. Zona 2. La Nueva Caracas (https://guiaccs.com/zona-2/)

6. Caracas del valle al mar. La ciudad del caballo (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

8. Caracas del valle al mar. La ciudad moderna (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/)

9. Egresados, Ex Alumnos y Profesores del Liceo Andres Eloy Blanco Caracas (https://www.facebook.com/groups/asoaeb/posts/10161132384895679/)

10. Un vistazo a la Caracas de ayer y de hoy. Plazas y parques de la vieja Caracas (https://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/08/plazas-y-parques-de-la-vieja-caracas.html)

11. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/); Estatuas de Caracas (https://estatuasdecaracas.blogspot.com/2014/04/antonio-perez-bonalde.html); y flickr (https://www.flickr.com/photos/erol70/13207061043/)

12. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/photo/?fbid=3326718684007228&set=a.374588649220261)

13. CURADAS (https://curadas.com/2021/10/05/caracas-de-pelicula-salas-de-cine/); y Retrospectiva. Las Salas de Cine de Caracas (https://www.facebook.com/groups/16917138878/posts/10158533087198879/)

14. La Venezuela de ayer en fotos (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/1647199342026769/) y (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/7219715894775058/)

15. Venezuela inmortal (https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/boulevard-de-catia-caracas-a%C3%B1os-50comparte/778165202282415/) y Caracas cuéntame (https://twitter.com/caracascuentame/status/1296491817022697475)

16. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/)

17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. Capturas de Google Earth

1906• Cierra sus puertas el Gran Hotel Venezuela

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1906•  Luego de cumplir once años de operación comercial cierra sus puertas el Gran Hotel Venezuela, ubicado en la esquina de La Torre, frente a la Plaza Bolívar, propiedad del Sr. Pedro Salas Camacho, destacado empresario de espectáculos taurinos, dueño del Circo Metropolitano), se acondiciona y abre como el Hotel Klindt, propiedad del Sr. Pedro Klindt.
Se le atribuye esta remodelación, sin que se haya podido precisar, a Franco López, ingeniero de origen español.
Por otra parte, el Hotel Klindt, creado a fines del siglo XIX, ya había funcionado en otra localidad, «en una elegante casa de la época provista de un gran patio central sembrado con diversas plantas», ubicada en la esquina de La Marrón.
La larga fachada del edificio de tres pisos sobre la Plaza Bolívar (en donde al diseñarlo, se la había hecho coincidir sus detalles con la altura de los balcones y cornisas de los edificios que compartían la cuadra), estaba ocupada por las oficinas y áreas de servicio del Hotel y compartida con cuatro locales comerciales (una Barbería, la Botillería La Iberia, una Agencia de Lotería y por la Cervecería Strich, la cual algún tiempo cambiaría de nombre por el de Cervecería Donzella).
Al hotel se ingresaba por una ancha escalera que conducía al segundo piso del edificio, en cuyo centro se encontraba el comedor con espacios para reuniones a sus lados y con algunas habitaciones en su alrededor. En el tercer piso, solo habían habitaciones, destacándose las mejores por tener ventana y balcón sobre la Plaza.

El Hotel Klindt cerró sus puertas en la esquina de La Torre en 1920, abriendo de nuevo en 1926 en la esquina de Las Mercedes, con 40 habitaciones. Pedro Klindt murió en 1927. Su familia continuó operando el establecimiento durante 4 años más, hasta venderlo.
Tan pronto es vendido el edificio de la esquina de La Torre, es remodelado para ser utilizado para oficinas, cambiando su nombre por el de Edificio Washington.
A su vez, el Edificio Washington fue demolido en 1957 para construir en su lugar un proyecto elaborado por Tomás Sanabria (1922-2008), el cual nunca se materializó.

HVH

1905• Inauguración del Teatro Nacional

Inauguración del Teatro Nacional.jpg

1905•  El 11 de junio se inaugura con la zarzuela “El Relámpago” el Teatro Nacional, en Caracas, diseño neobarroco de Alejandro Chataing (1874-1928), en cuyo proyecto participaron el pintor Antonio Herrera Toro (1857-1914) y del escultor catalán Miguel Ángel Cabré. El nuevo teatro de 1.310 m2 fue construido en el sitio en donde estuvo la antigua Plaza Washington.


Para esa fecha el arquitecto Chataing ya había proyectado y se habían construido la Academia Militar (1905); la Academia de Bellas Artes (1905); y el Palacio de Gobernación y Justicia (1905
).

HVH

1902• Colegio San José de Tarbes, El Paraíso

1902•  El edificio neoclásico, diseñado una década antes por ingeniero-arquitecto Juan Hurtado Manrique (1837-1896) como Palacio de la Exposición del Concurso Agrícola e Industrial, construido en la urbanización El Paraíso durante el gobierno de Joaquín Crespo, es entregado a la Congregación de Hermanas de San José de Tarbes como nueva sede para el colegio de señoritas que hasta esta fecha había funcionado desde 1891 en un local de la plaza Capuchinos en Caracas.

Colegio San José de Tarbes, El Paraíso.jpg

La construcción del nuevo edificio al que fue trasladado el Colegio San José de Tarbes, había sido concluida en 1889.

Juan Hurtado Manrique, como arquitecto de Antonio Guzmán Blanco y de Joaquín Crespo proyecto y construyó, entre varias obras, la fachada norte de la Universidad Central, el Museo Nacional en la Plaza Bolívar, el Templo Masónico, el Templo San Felipe Neri (Iglesia de Santa Ana y Santa Teresa) y con la colaboración del arquitecto Alejandro Chataing (1874-1928), el Arco de la Federación en El Calvario.

HVH

ES NOTICIA

Eduardo Souto de Moura nombrado Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025

Escrito por Reyyan Dogan

Publicado el 16 de julio de 2025

Tomado de https://www.archdaily.com

La Asociación de Arte de Japón ha nombrado al arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025. En su 36.ª edición, el premio reconoce la trayectoria de artistas en los campos de la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y el teatro/cine. El Praemium Imperiale se creó en 1988 para reconocer a personas cuyo trabajo ha contribuido significativamente al enriquecimiento del panorama cultural global. Souto de Moura fue reconocido por crear una arquitectura que conecta con el presente, conservando una calidad atemporal.

Estadio Municipal de Braga.

Nacido en Oporto en 1952, Souto de Moura estudió arquitectura en la Escola Superior de Bellas Artes do Porto y colaboró con Álvaro Siza antes de fundar su propio estudio en 1980. Su obra abarca una amplia gama de tipos y escalas de edificios, desde viviendas particulares hasta edificios públicos, caracterizados por un enfoque en la materialidad, la estructura y una fuerte conexión con el lugar. Entre sus proyectos más destacados se incluyen el Estadio Municipal de Braga, excavado en una antigua cantera; la Casa das Historias Paula Rego, conocida por sus volúmenes en tonos terracota; y el Centro Cultural de Viana do Castelo, diseñado para asemejarse más a una máquina que a un edificio.

Casa das Histórias Paula Rego.

La arquitectura de Souto de Moura es reconocida por su lenguaje formal claro y su atención a la artesanía. Sus proyectos emplean una paleta de materiales sobria, a menudo granito, hormigón, madera y ladrillo, y se integran estrechamente con el contexto y el paisaje circundantes. Su enfoque equilibra la simplicidad con una cuidadosa exploración del espacio, la luz y la textura, dando como resultado edificios que transmiten un sentido de pertenencia y continuidad. Su trabajo ha sido ampliamente reconocido por combinar la innovación con un profundo respeto por la historia y el lugar, creando una arquitectura que interactúa con los contextos contemporáneos a la vez que se nutre de las tradiciones y entornos locales.

Centro Cultural de Viana do Castelo.

«Quiero crear objetos donde la gente pueda vivir y ser feliz». – Eduardo Souto de Moura en una entrevista con ArchDaily

A lo largo de su carrera, Souto de Moura ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Pritzker de Arquitectura en 2011, el Premio Wolf en 2013 y el León de Oro al Mejor Proyecto en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2018. También ha sido galardonado con el Premio Arnold W. Brunner Memorial y la Orden Francesa de las Artes y las Letras, lo que refleja su influencia y prestigio internacional. Además de su práctica profesional, ha contribuido a la formación en arquitectura en instituciones como la Universidad de Harvard y la ETH de Zúrich. El Praemium Imperiale 2025 se suma a la extensa trayectoria de reconocimiento de Souto de Moura y lo sitúa entre los arquitectos contemporáneos más destacados cuyo trabajo combina rigor material, sensibilidad cultural y claridad conceptual, lo que subraya su continua relevancia e influencia dentro del discurso arquitectónico global.

Parcelamiento y casas de Sete Cidades

Junto a Souto de Moura, entre los galardonados de 2025 se encuentran el pintor Peter Doig, la escultora Marina Abramović, el pianista András Schiff y la coreógrafa Anne Teresa De Keersmaeker. La ceremonia de entrega de premios está prevista para el 22 de octubre de 2025 en Tokio. Al igual que otros galardonados en arquitectura, como Shigeru Ban en 2024, Diébédo Francis Kéré en 2023 y Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa de SANAA en 2022, Souto de Moura es reconocido por su trayectoria y su influencia global.

ACA