El Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) y la Red Latinoamericana de Bienales de Arquitectura (REDBAAL) se complacen en presentar la décimo cuarta edición de la Bienal Nacional de Arquitectura (XIV BNA).
La convocatoria es amplia, dirigida a los arquitectos venezolanos residentes en Venezuela y en el exterior a participar en el encuentro de Arquitectura que será en el segundo semestre de 2024.
La XIV BNA tendrá como tema en la presente edición:
“HETEROGENEIDADES”.
La temática está dirigida a reunir en una palestra, trabajos representativos de la diversidad de esta noble profesión, la Arquitectura. Son muestra de esfuerzos que reúnen, en sus resultados, la búsqueda armónica de la estética y la funcionalidad, de conocimientos científicos, tecnológicos, sociales y artísticos. Y decididamente, la intención es que la muestra de la XIV BNA abarque diferentes enfoques, tendencias, búsquedas y áreas de competencia en donde el Arquitecto aporta su comprometido y valioso trabajo a la sociedad, a la que acompasa en su desarrollo y devenir en el tiempo, marca, con su impronta, estilos y cambios culturales. Por ello, en atención a lo expuesto, la XIV BNA reunirá heterogeneidades.
La organización está a cargo de Arquitectos y otros profesionales. Es motivo de orgullo señalar que, por primera vez se une a la Junta Directiva Nacional, miembros representantes de las Filiales Estatales del CAV, al igual que otros colegas, nacionales y extranjeros, residentes en diversos países, (…).
PROGRAMA
En esta edición se conformará una Bienal itinerante, entre Caracas, Valencia, Maracay, Mérida, Barinas, San Cristóbal, Maracaibo y La Asunción. Este destacado encuentro incluirá, lo siguiente:
• Exposición de posters participantes en la XIV BNA.
• Exposición de proyectos ganadores de las Bienales Nacionales XI, XII y XIII
• Presentación de videos del CAV
• Presentación de productos y servicios de empresas patrocinantes
• Conferencias presenciales y vía online de reconocidos expertos nacionales e internacionales
Collectania tiene el placer de invitarlo(s) al primero de los «Diálogos Collectania» del año 2024, consistente en un Simposio dedicado al estudio de la experiencia venezolana del ilustre ingeniero estructural Augusto Komendant (1906-1992), nacido en Estonia y vinculado estrechamente a un conjunto de obras de arquitectura de singular valor patrimonial del Siglo XX. En efecto Komendant tuvo una interesante actividad en Venezuela invitado por el Arquitecto Oscar Tenreiro como consultor de una serie de proyectos. La trayectoria profesional de Komendant será analizada y comentada en este Simposio con la intención de resaltar la importancia que para la calidad del resultado arquitectónico tiene la colaboración entre ingenieros y arquitectos. Igualmente, se intercambiarán puntos de vista entre el invitado internacional Carl-Dag Lige y el Arquitecto Tenreiro sobre los trabajos venezolanos del renombrado ingeniero.
Este encuentro entre profesionales complementarios tendrá lugar en la Sala de Reuniones del Centro de Arte los Galpones en los Chorros.
El Concurso Nacional de Ideas para el Teatro Municipal El Hatillo, promovido el año 2001 por la Gobernación del estado Miranda, la Corporación de Servicios y Mantenimiento del estado Miranda y la Alcaldía del Hatillo buscaba, de acuerdo a las bases que acompañaron su convocatoria, obtener propuestas para la solución de un teatro clásico (tramoya y servicios) para 1.000 espectadores con actividades de apoyo, zona rental de oficinas (4.000 m2), servicios y estacionamientos.
1. Ubicación del terreno al este del pueblo de El Hatillo.
Se ubicaría en un terreno de 4.500 m2 delimitado al norte por la calle El Progreso (entrada a la urbanización La Lagunita), al sur por parcelas residenciales y al oeste con la calle Buena Vista, el pueblo del Hatillo y (a la distancia) la iglesia parroquial.
Culminado el período de entrega para el que se exigían un máximo de seis láminas rígidas de 60 x 90 cms. que mostraran la información fundamental (memoria, plantas, cortes, fachadas y perspectivas, siendo la maqueta un requisito opcional), el jurado otorgó el primer premio que garantizaba la contratación del anteproyecto y proyecto al escultor, pintor y dibujante Miguel Acosta González, profesor universitario, egresado de la FAU UCV en 1979, quien contó con la colaboración de los también arquitectos Luciano Landaeta, Juvenal Salcedo y Luis Sánchez Alonso.
El interesante proceso de diseño seguido por Acosta, recogido en “Distancias y aproximaciones entre dibujos e ideas. Experiencias en cuatro concursos de arquitectura”, trabajo de ascenso presentado en 2004 para optar a la categoría de Asistente dentro del escalafón universitario en la FAU UCV, permite no sólo encontrar los aspectos claves que fueron esgrimidos para producir y sustentar la propuesta ganadora, sino el importante peso que cobraron los medios de representación utilizados para que dicho éxito cristalizara.
Lo primero que salta a la vista a la hora de observar cómo se abordó el problema es la interpretación que se le dio al programa. Alejándose de la aspiración expuesta por los convocantes de contar con un “teatro clásico”, Acosta y su equipo propusieron más bien la creación de un “centro cultural”, transformando el teatro en una pequeña sala anfiteátrica para 250 espectadores, planteando sólo las oficinas propias de la institución llevándolas a 400 m2 y reduciendo el estacionamiento para una capacidad de 100 vehículos.
2. Del tradicional patio colonial a su adaptación al terreno.
La consideración del diseño de un edificio público asociado a la imagen arquetipal de la casa (célula de un organismo mayor como lo es la ciudad), y en particular de la casa colonial propia de pueblos como El Hatillo, estará presente desde un comienzo como idea generadora de la propuesta. En tal sentido, en el texto introductorio del proyecto elaborado por Acosta para el trabajo de ascenso mencionado, señalará: “La mayoría de las casas de pueblos coloniales como El Hatillo tiene patios internos alrededor de lo cuales se colocan los corredores, habitaciones y espacios. (…) Cuando comenzamos a trabajar en este concurso esto fue lo primero que se nos vino a la mente y propusimos esquemas de funcionamiento y formas que tuvieran que ver con la creación de un patio interno: una serie de volúmenes alrededor de un espacio central. (…) La idea de casa colonial con patio, heredada de la tradición española, fue la primera imagen con la cual trabajamos; se mantuvo presente con ciertas alteraciones”.
3. La idea va tomando forma.4. Vista general de la idea dentro del contexto.
Otra imagen recurrente, presente desde el inicio, estará asociada a la idea de teatro: “Al igual que con la casa, cuando pensamos en un teatro es casi seguro que recordemos los teatros griegos como imagen arquetipal. (…) Dichos teatros eran tallados en las montañas y los constructores aprovechaban las pendientes naturales de los terrenos para su construcción. (…) De aquí surgieron dos temas para el Centro Cultural: el escalonamiento y la topografía. (…) El primero se manifiesta en la vibración que produce la repetición sucesiva de las gradas de un teatro y el segundo en el tallado de la edificación por niveles: continuidad entre naturaleza y arquitectura”.
Las ideas expuestas dieron pie a lo presentado a concurso luego de un rico proceso en el que, en primer lugar, la geometría triangular del terreno (con los tres lados diferentes entre sí) obligó a adaptar la forma rectangular del patio tradicional. Ello junto a las consideraciones topográficas llevó a proponer la imagen de un “triángulo cubista” el cual fue boceteado “repercutiendo en el conjunto en formas geométricas curvas, rectas y quebradas”.
5. De arriba a abajo: Plantas, corte longitudinal y fachada oeste de la propuesta presentada a concurso.
A los ajustes sucesivos a que se sometieron las primeras ideas se sumó el tratamiento propuesto para el hall de acceso del edificio entendido como una “plaza cubierta” desde donde se pudiera “atravesarlo mediante una calle interna escalonada”. “La edificación comienza a funcionar como un edificio urbano: plaza cubierta, pequeña plaza interna (patio en escalera) y una calle peatonal que permitiera la conexión entre las calles colindantes. La edificación se planteó como una pieza adaptable a las distintas situaciones espaciales y formales del contexto. (…) En ese momento, la imagen de casa se transformó en imagen de edificio institucional (Centro Cultural) que responde al contexto de una manera uniforme con una geometría ligera y severa al mismo tiempo”.
6. Proceso de ajustes que conllevó el anteproyecto.7. Lámina resumen del anteproyecto.
Durante el desarrollo del anteproyecto una vez obtenido el premio, los promotores y organizadores insistieron en la necesidad de incorporar el “teatro clásico” (ahora para 700 espectadores) planteado en las bases del concurso, transformado (como ya se dijo) en sala anfiteátrica con capacidad sólo para 250 presentada como idea ganadora. Ello originó un importante ajuste que “afectó considerablemente las condiciones formales y espaciales del programa”, el intento de equilibrar sin éxito el teatro con el resto del edificio y el inicio de un proceso de diálogo que condujo a la aceptación por parte de los clientes de retomar la idea de una sala de conciertos para 350 espectadores, “con las dimensiones suficientes para hacer danza y teatro pero sin las complicaciones de un Teatro Clásico”. De aquí surgiría la volumetría resultante plasmada finalmente: “un par de xilófonos (marimbas) de direcciones y proporciones distintas, integradas por el cuerpo del Hall de Acceso … lo cual fue aprovechado como imagen para resolver también la Biblioteca”.
Finalmente, el resultado logrado permitió afirmar que el teatro se abrió hacia el pueblo del Hatillo e interactúa con él, y que el edificio institucional paso a ser un edificio-teatro donde el escalonamiento de pisos y techos cobran gran protagonismo.
8. Dibujos de Miguel Acosta que acompañaron la propuesta presentada a concurso.
Los dibujos utilizados para presentar tanto las dos etapas de ideas -material entregado para el concurso- (bocetos y croquis exploratorios a mano alzada en los que se van alternando perspectivas y plantas de conjunto que concluyen con plantas, cortes y fachadas a escala 1/200), como el anteproyecto (croquis definitorios de plantas a mano alzada y dibujos a escalas 1/100 y 1/50,) fueron realizados fundamentalmente utilizando lápiz y marcadores negros (punta fina y punta gruesa) sobre croquis blanco y amarillo.
La riqueza expresiva que muestra a modo de memoria conceptual la presentación realizada desde el primer boceto a los dibujos más precisos, denota una vez más la virtuosidad como dibujante de Acosta y el valor que siempre ha tenido para él como método de aproximación creativa a la arquitectura. Ello le permitirá afirmar: “la relación entre dibujo e ideas es de orden dialéctico: donde comienza el dibujo concluyen las ideas y donde surgen las ideas se define el dibujo”.
Acosta, asiduo participante en concursos de arquitectura, había obtenido el segundo premio en el certamen para la “Escuela de Danza de la Ópera de París, Nanterre” en 1983, fue finalista en el convocado para el “Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda” en 1986 y obtuvo en 1998 el primer premio del “Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco”, antes del reconocimiento alcanzado en el que hoy nos ha ocupado. Posteriormente continuaría cosechando éxitos como ganador del primer premio en: el “Concurso para el Mercado Popular de Antímano” (2013), el “Concurso Público para el Proyecto Sede del Banco Central Guayana” (2015), el “Concurso para la remodelación de la vieja oficina postal de Miami” (2015) y, más recientemente, junto a Rafael Montes, del “Concurso de Ideas para la manzana del Taller del Hierro, Oporto” (2022).
9. Vistas aéreas del Anfiteatro El Hatillo.10. Dos imágenes recientes del Anfiteatro El Hatillo.
Nota
Entregado el trabajo por parte de Acosta, finalmente como tantos otros concursos realizados a nivel nacional los promotores decidieron no construirlo. En su defecto lo que se realizó años después fue, tomando en cuenta parte de lo propuesto por Acosta, la restitución de lo que era una infraestructura venida a menos y que hoy se conoce como Anfiteatro El Hatillo, sala multipropósito que, sobre la calle Bella Vista (justo al lado del Centro Comercial Paseo El Hatillo), ocupaba uno de los tres terrenos (el identificado como P2) que se pensaban integrar al momento del lanzamiento del certamen. Con un aforo para 700 espectadores los trabajos se terminaron en 2013 y desde entonces ha funcionado con el objetivo de promover los talentos locales nacionales. La obra requirió la restitución del techo y la refacción de general de paredes e iluminación.
1938•Se concluye la construcción del Cuartel de Infantería General Rafael Urdaneta, en Propatria, en el oeste de Caracas, diseñado en 1936, de acuerdo a la Memoria del MOP de 1936, por Carlos Guinand Sandoz (1889-1993) y culminado por Luis Malaussena (1900-1963) quien durante la construcción modificó sustancialmente el proyecto original, tanto en su diseño como en el programa inicial.
En el edificio se evidencian claras influencias del arquitecto francés Robert Mallet-Stevens (1886-1945), profesor de Malaussena en la institución en donde se graduó: en l’Ecole Spéciale d’Architecture de París.
Años después el Cuartel fue demolido para construir en su sitio los patios de maniobra del Metro de Caracas.
1939• El 24 de febrero se inaugura el Teatro Ávila. Este novedoso teatro, ubicado calle Sur, nº 50, fue diseñado entre 1938 y 1939 por los arquitectos Rafael Bergamín (1891-1970), exiliado español y el venezolano Enrique García Maldonado (1905-1990).
Considerada como la más moderna sala de cine de Caracas, destacó por haber sido diseñada en estilo art déco y por contar con un escenario de grandes dimensiones, fuente de soda (la primera en un cine de la capital), y con 784 puestos en su patio y 506 en el balcón. El foyer se encontraba decorado por coloridos murales pintados por el artista venezolano Rafael Rosales (1908-1962) que contrastaban en un espacio dominado por el blanco y el negro (Rosales fue uno de los muralistas que intervino en 1952 en La Exposición Objetiva Nacional. 1948-1952)
La construcción ocupó la parcela en la que se encontraba el Gran Hotel Caracas, donde el arquitecto Bergamín se alojó al llegar a la capital venezolana a raíz de su exilio.
Las puertas del Teatro Ávila se abrieron con la exhibición de la película The Great Waltz (1938), protagonizada por Luise Rainer y dirigida por Julien Duvivier. Durante muchos años este cine fue el lugar de estreno de las películas de la Metro Goldwyn Mayer en Venezuela. Cerró sus actividades como cine en 1999.
HVH
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.