1911• Sede de la Universidad de Carabobo, Valencia, estado Carabobo

Sede Universidad de Carabobo

1911•  Se concluye la construcción de la sede de la Universidad de Carabobo, ubicada en la Calle Colombia, entre la Av. Montes de Oca y la calle Carabobo, frente a la Plaza Sucre y al lado de la hermosa Iglesia de San Francisco, en pleno centro de la ciudad de Valencia, proyectada por el ingeniero Lino J. Revenga (1832-1895).
La universidad había sido creada por decreto del General Joaquín Crespo el 15 de noviembre de 1892, como Colegio Federal de Primera Categoría, denominándola «Universidad de Valencia».
El edificio fue originalmente el antiguo convento de los frailes capuchinos de la Iglesia de San Francisco; en el año de 1880, pasó a ser el Colegio de Primera Categoría de Carabobo, por decreto del General Antonio Guzmán Blanco, hasta que se decidió convertirlo en la sede del Colegio Federal de Primera Categoría.
El edificio pasó 50 años cerrado hasta que en 1959 fue reabierto para ser utilizado hasta el día de hoy por Facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo.

HVH

1955• Avances en la estructura del edificio de la FAU UCV

Construcción de la estructura de la FAU UCV.jpg

1955•  Para fines del año gran parte de la estructura del edificio sede de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, proyectada por el maestro Carlos Raúl Villanueva, calculada por los ingenieros Antonio J. Fuenmayor y C. Rodríguez Uzcanga; y construida por la Constructora Sur-Americana, C.A. (CONSACA) estaba concluida, concentrándose las obras en cerramientos exteriores e interiores, instalaciones y acabados.
La construcción del edificio se inició en enero-febrero de 1954 y fue concluida el 17 de julio de 1956 a un costo de Bs. 2.910.963.
Tiene 9 pisos y 1 sótano.
La Facultad de Arquitectura y Urbanismo fue inaugurada el 2 de diciembre de 1956.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 124

La “sucursal del este” del Banco Unión (hoy Banesco) en Sabana Grande es, por su expresividad, buenas proporciones y correcta solución al difícil compromiso urbano que le tocó enfrentar, un notable ejemplo dentro de la arquitectura moderna venezolana. También se trata de una de las obras mejor logradas por Emile Vestuti (1927-1998), arquitecto norteamericano que vino a Venezuela recién graduado en Yale (1948), invitado por su compañero de estudios Moisés Benacerraf para formar parte de la oficina que éste y Carlos Guinand Baldó habían constituido en 1948, donde trabajó desde 1949 hasta 1958 primero como director de proyectos y luego como socio. Cabe señalar que Guinand & Benacerraf  conformaron una de las primeras firmas profesionales de arquitectura en Caracas siendo pionera en difundir la arquitectura moderna en el país.

La participación protagónica de Vestuti en Guinand & Benacerraf queda registrada a través de los siguientes proyectos: Hotel-residencias Montserrat (Altamira, 1950-53); Centro Comercial Gran Avenida (Plaza Venezuela, 1950-54, demolido); Edificio Gran Avenida (Plaza Venezuela, 1952-54, demolido); Edificio de oficinas Cauchos General (Chacao, 1952-56, demolido); Quinta L y M (Colinas de Bello Monte, 1956); Quinta El Casquillo (Colinas de Bello Monte, 1956); Quinta Laurel (1956); y Quinta Ramo Verde (Valle Arriba Golf Club, 1956), ubicándose el Banco Unión dentro de una secuencia en la que Vestuti demuestra cómo logró aclimatarse perfectamente a las condiciones del país donde vino a trabajar, actitud asimilada en buena parte de su pasantía en la oficina de Edward Durrell Stone, Nueva York, entre 1946 y 1948.

1. “Sucursal del este” del Banco Unión (hoy Banesco). Emile Vestuti con Guinand & Benacerraf. 1953. Arriba: Planta. Abajo: Fachada este

El proyecto del edificio que nos ocupa (cuya imagen perteneciente a la colección de la Fundación Fotografía Urbana, tomada en momentos cercanos a su inauguración, ilustra nuestra postal del día de hoy), realizado entre 1952 y 1953, construido entre 1953 y 1955 según consta en el Archivo de la Ingeniería Municipal del Municipio Libertador, Permiso de construcción N° 9397-D, 30 de julio de 1953 (de acuerdo a la indagación hecha por CCScity450, www.ccscity450.com.ve/), fue contratado a Guinand & Benacerraf por el Banco Unión, entidad fundada en 1946 por Salvador Salvatierra que paulatinamente logró posicionarse en la década de los 50 como uno de los bancos más importantes de Suramérica. Como dato adicional valdría la pena señalar que la familia Benacerraf formaba parte de los principales accionistas del banco y que, aunque éste le encargó su primera sede en el centro de la ciudad (1947-48) a Velutini & Bergamín, una vez graduado Moisés de arquitecto es la oficina que forma junto a Guinand Sandoz la que asume en adelante el diseño de las diferentes sucursales de la entidad bancaria. La ficha técnica de la construida en Sabana Grande se completa con la participación en el cálculo estructural de la firma “Ingenieros Scannnone & García Galindo, S.A.”, conformada por los doctores en ingeniería civil egresados de la UCV en 1944 Armando Scannone y Enrique García Galindo.

Se encuentra ubicada “la sucursal del este” sobre la que se denominó por mucho tiempo como la Calle Real de Sabana Grande y luego avenida Abraham Lincoln (importante segmento de la que se conoció antes como la Carretera del Este, antigua vía de comunicación de la ciudad de Caracas con las tierras al oriente del valle), que se constituyó en el nuevo corazón comercial de la ciudad a partir de los años 50 del siglo XX. Peatonalizada a raíz de la construcción del “sistema Metro” a finales de los años 80, y recientemente recuperada luego de años de desidia e invasión inclemente por parte del comercio informal, la antigua Calle Real brinda hoy como Boulevard de Sabana Grande un espacio adecuado e íntegro de disfrute para la ciudadanía, lo que ha permitido consolidar la condición de hito urbano que este inmueble posee.

2. “Sucursal del este” del Banco Unión (hoy Banesco). Emile Vestuti con Guinand & Benacerraf. 1953. Imágenes recientes

Así, la edificación, insertada en la esquina suroeste del encuentro entre el boulevard y la calle El Recreo, evidencia el hábil manejo de las variables contextuales asociadas a su aventajada localización y del programa a albergar alcanzado mediante la superposición de dos volúmenes. El más bajo, que contiene una espaciosa agencia bancaria, se ubica hacia el este respetando tanto el desnivel natural del terreno como la continuidad y altura de las edificaciones existentes en la calle El Recreo. La respuesta hacia el Boulevard de Sabana Grande la asume el cuerpo alto de oficinas igualmente alineado y revestido de travertino: laminar y liso cuando es usado sobre las superficies menores y en contacto con el público, fragmentado y variando la textura para no reflejar excesivamente la luz solar al ser utilizado sobre las superficies mayores. La lograda articulación de la esquina, en la que además se define con claridad un espacio público de acceso a ambos bloques, ayudada por la presencia de una columna cilíndrica exenta, denota manejo de la escala y sabiduría en el trato de la transición de lo abierto a lo cerrado. Sin embargo, es el compromiso institucional asumido, sin renunciar a su contemporaneidad y sin evadir la caracterización que las condiciones climáticas le pueden ofrecer, lo que convierte a este edificio en una importante referencia. norte y este vuelven a demostrar sus diferencias esta vez de la mano de brise-soleils de corte corbusiano con una rítmica que rinde honores y no desmerece para nada al gran maestro suizo.

Vestuti, quien deja Venezuela en 1960 para irse a Milan a trabajar en el diseño de mobiliario y de objetos de diseño interior contratado por la firma Knoll International S.P.A. como su director de proyectos, permaneció cinco años en Italia. En 1967 regresa a Estados Unidos para trabajar en Baltimore con Ghery, Walsh & O’Malley Inc., tomando rumbo de nuevo hacia Venezuela en 1975 donde se radicará definitivamente, dedicándose desde entonces a la docencia del diseño en la Universidad Simón Bolívar. También participará como asociado con Carlos Gómez de Llarena y su viejo colega Moisés Benacerraf entre 1975 y 1978 en el desarrollo de varios proyectos para la urbanización Los Canales de Río Chico. A partir de 1989 Vestuti retoma su pasión por el diseño industrial etapa en la quedarán plasmadas importantes piezas realizadas en maderas autóctonas que forman parte de la historia de esa disciplina en el país. El seguir la trayectoria de Vestuti en tierras venezolanas y en particular la serie de edificios diseñados dentro de la oficina de Guinand & Benacerraf en la década de los años 50 del siglo XX denota, por un lado, la atenta y sabia aproximación de un profesional venido de otras tierras a las variables imperantes en el particular lugar del planeta donde le correspondió trabajar y, por el otro, «esa particular emoción que dejaría impregnada en su retina de otras latitudes la tiranía de este sol», como bien diría Henry Vicente en el artículo «Mirando con desatención», aparecido en el nº 254 de  Arquitectura Hoy, el 26-6-98, a escasos días de su muerte de forma accidental en Amazonas al sur de Venezuela.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Fundación Fotografía Urbana

1 y 2. https://www.ccscity450.com/obra/edificio-banesco/

ES NOTICIA

Hacia una UTOPÍA concreta: ARQUITECTURA en Yugoslavia

En 2003 desaparecía oficialmente Yugoslavia, pero los años que unificó a diferentes culturas y religiones fueron de una riqueza arquitectónica que ahora recoge el MoMa en una exposición única.

Gala Mora

Torre de televisión
Uglješa Bogunović, Slobodan Janjić y Milan Krstić. Avala TV Tower. 1960–65 (destruida en 1999 y reconstruida en 2010). Mount Avala, cerca de Belgrado, Serbia.

Tomado de:AD. Architectural Digest
https://www.revistaad.es/arquitectura/articulos/hacia-una-utopia-concreta-arquitectura-en-yugoslavia/20926

16-07-2018

Desde 1918 que se reconoció como Reino hasta su total desintegración tras una cruenta guerra civil en 2003, Yugoslavia intentó producir un espacio cívico compartido y una historia común en una sociedad multiétnica muy diversa. Y eso es lo que ha querido mostrar el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa) con la exposición Toward a Concrete Utopia: Architecture in Yugoslavia, 1948–1980 (Hacia una utopía concreta: Arquitectura en Yugoslavia, 1948-1980). Encargada de construir una sociedad socialista basada en la autogestión, la arquitectura moderna fue un instrumento clave en la implementación de una visión utópica en perpetuo estado de emergencia. Dibujos, modelos, fotografías, rollos de películas de archivos e incluso colecciones familiares, muestran proyectos visionarios destacados y edificios ejecutados que hablan del ambicioso papel de la arquitectura en términos de diseño e impacto social.

Bloque de edificios en Croacia
Dinko Kovačić y Mihajlo Zorić. Bloque de edificios Braće Borozan en Split 3. 1970–79. Split, Croacia.

Organizada en cuatro secciones principales, la exposición explora temas de urbanización a gran escala, experimentación tecnológica y su aplicación en la vida cotidiana, el consumismo, los monumentos y la conmemoración, en definitiva el alcance global de la arquitectura yugoslava y su carácter distintivo pero polifacético. Según Martino Stierli, conservador jefe en el MoMa, «históricamente hablando, una investigación exhaustiva de la producción arquitectónica de la Yugoslavia socialista conducirá a una mejor comprensión de un capítulo importante pero poco estudiado de la historia de la arquitectura en el orden mundial bifurcado de la Guerra Fría.”

Biblioteca en Kosovo
Andrija Mutnjaković. Biblioteca Nacional y Universitaria de Kosovo, 1971–82. Prishtina, Kosovo.

Centrada en el período de intensa construcción entre la ruptura de Yugoslavia con el bloque soviético en 1948 y la muerte del líder del país Josip Broz Tito en 1980, abarca cuatro partes. Modernization (Modernización), la primera, explora la rápida transformación del país anteriormente subdesarrollado y rural en gran parte, a una nueva infraestructura de la vida social. Con Global Networks (Redes globales) se investiga la arquitectura que se desarrolló a partir de la política exterior independiente del país y su liderazgo en el Movimiento No Alineado poscolonial. Everyday Life (La vida cotidiana) se centra en las innovadoras formas que tomaron la vivienda masiva y la aparición del diseño moderno en el marco de una cultura de consumo socialista. Por último Identities (Identidades) aborda cómo la arquitectura y la escultura abstracta mediaron entre la diversidad de las regiones multiétnicas que conformaban Yugoslavia y su unidad.

Nota

Toward a Concrete Utopia: Architecture in Yugoslavia, 1948–1980 reúne cerca de 400 obras. Abrió al público el pasado 15 de julio de 2018 y cerrará sus puertas el 13 de enero de 2019. Para la ocasión el MoMa ha editado un estupendo catálogo a cargo de Martino Stierli (Comisario jefe de arquitectura y diseño, Philip Johnson, del Museum of Modern Art) y Vladimir Kulić (Profesor Asociado de la Universidad de Florida Atlantic) contando con Anna Kats (Departamento de arquitectura y diseño del Museum of Modern Art) como comisaria adjunta. En la publicación colaboraron escribiendo diferentes ensayos: Tamara Bjažić Klarin, Vladimir Deskov, Andrew Herscher, Sanja Horvatinčić, Theodossis Issaias, Ana Ivanovska Deskova, Jovan Ivanovski, Jelica Jovanović, Anna Kats, Juliet Kinchin, Martina Malešič, Maroje Mrduljaš, Arber Sadiki, Luka Skansi, Łukasz Stanek, Matthew Worsnick y Mejrema Zatrić. El portafolio fotográfico es responsabilidad de Valentin Jeck.

ACA