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Libros
La fractura metabólica
Anthropocene or Capitalocene?
Luis Fernández-Galiano

01/09/2021
Tomado de arquitecturaviva.com
El estadounidense Jason W. Moore y el sueco Andreas Malm forman parte de la que ellos denominan ‘academia radical’, un conjunto de profesores de filiación marxista que enseñan a los dos lados del Atlántico. Los libros de ambos publicados recientemente en castellano —El capitalismo en la trama de la vida y Capital fósil— aparecieron con un año de diferencia, 2015 y 2016, en la editorial anglosajona Verso, y presentan análisis complementarios (y ocasionalmente contrapuestos) de la crisis ambiental contemporánea: Moore ofrece una amplia perspectiva, influida por la longue durée de Braudel, del desarrollo capitalista desde la Peste Negra del siglo XIV, y propone sustituir la economía-mundo de la Escuela de los Annales por una ecología-mundo; por su parte, Malm explora de forma minuciosa el auge del vapor y el carbón en el Mánchester del siglo XIX, y establece el vínculo histórico entre el capitalismo industrial, los combustibles fósiles y el cambio climático.
Ambos autores coinciden en reclamar un cambio de modelo político, económico y social para enfrentarnos a las crisis convergentes de nuestro tiempo; ambos se muestran partidarios de abandonar el término Antropoceno —que responsabiliza indebidamente al conjunto de la humanidad, y que fue acuñado por el mismo Paul Crutzen que defiende controlar el calentamiento global mediante la geoingeniería—, y sustituirlo por Capitaloceno; y ambos se muestran deudores del concepto de ‘fractura metabólica’ —la ruptura del equilibrio entre naturaleza y sociedad—, propuesto hace dos décadas por John Bellamy Foster para reconciliar los escritos de Marx con la crisis ecológica. Pero si Malm defiende la fertilidad teórica de esa fractura, Moore critica que naturaleza y sociedad se presenten como realidades autónomas; y si Malm sitúa en la máquina de vapor el origen de la brecha metabólica, Moore argumenta que el comienzo de nuestra era histórica debe más bien localizarse en el ‘el capitalismo vasto pero débil’ del largo siglo XVI.
La obra de Malm, que fue su tesis doctoral, es un trabajo sólidamente documentado que investiga la Revolución Industrial británica como un archivo de enseñanzas que pueden ser útiles para pilotar la transición de la actual economía fósil a otra de energías renovables, y pone énfasis en la naturaleza gradual de la transformación, el impulso que otorgaron los precios y la exigencia de nueva tecnología: tres rasgos que le llevan a aconsejar evitar la dependencia de iniciativas comunales, porque el modelo a seguir es más bien el de «capitalistas desarrollando tecnologías a precios bajos», lo que no le impide demandar una planificación colectiva de la transición, al ser ahora limitado el tiempo disponible. Elogiado por Naomi Klein, este libro compacto concluye reclamando «hacer frente al protagonismo del fuego» y «una vuelta inmediata al flujo», que exige con la urgencia de quien se sabe al borde del precipicio.
El volumen de Moore, más ambicioso en sus planteamientos teóricos —con la voluntad de extender los análisis de Wallerstein y Arrighi, así como incorporar las aportaciones de Bruno Latour— es sin embargo más alambicado en su lenguaje y más abstruso en su argumentación, pese a lo cual merece destacarse su catálogo de las transformaciones efectuadas por el capitalismo entre 1450 y la Revolución Industrial —porque «el capitalismo en 1800 no era Atenea, que salió al mundo, totalmente crecida y armada, de la cabeza del carbonífero Zeus»—, o el relato del final de ‘los Cuatro Baratos’ (alimentos, fuerza de trabajo, energía y materias primas) en que se ha basado la prosperidad reciente. Tanto Moore como Malm se preguntan sobre la verosimilitud de una revolución tecnológica que nos saque del actual marasmo, y no otra cosa conjetura The Economist, que cree advertir señales en el panorama de la ciencia aplicada que apuntan hacia «una nueva era de innovación» en los años veinte de este siglo XXI, acaso otra vez locos o felices. Pero ‘The roaring 20s?’ se escribe en su portada con signo de interrogación.

Capital fósil
El auge del vapor y las raíces del calentamiento global
Autor: Andreas Malm
Editorial: Capitán Swing
Año: 2020

El capitalismo en la trama de la vida
Ecología y acumulación del capital
Autor: Jason W. Moore
Editorial: Traficantes de sueños
Año 2020
ACA
Contacto FAC 281
VALE LA PENA LEER
La reutilización adaptativa como estrategia para el desarrollo urbano sostenible
Por Andreea Cutieru

Traducido por Piedad Rojas
28 de octubre 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
«Las nuevas ideas deben utilizar edificios antiguos«, dijo Jane Jacobs en su libro seminal La muerte y la vida de las grandes ciudades estadounidenses, defendiendo la reutilización de los edificios existentes como un medio para catalizar un cambio positivo y fomentar entornos urbanos diversos.
Insertar nuevas actividades dentro de un marco existente se está convirtiendo cada vez más en un aspecto definitorio de la arquitectura contemporánea, a medida que la necesidad de alternativas sostenibles para construir de nuevo se vuelve más urgente. Desde una perspectiva urbana, la reutilización adaptativa es una estrategia valiosa para revitalizar las ciudades postindustriales, crear densidad y mitigar la expansión urbana, o ayudar a las ciudades que se encogen a redefinir su tejido urbano.

En algún momento de la historia reciente, la idea de prescindibilidad arquitectónica se ha vuelto aceptable, lo cual ha derivado en estructuras de una sola generación. La vida útil promedio de los edificios en el mundo desarrollado ha disminuido a 70 años -incluso ha bajado a 30 años en lugares como Japón- donde existe una expectativa inherente de obsolescencia, que debe cuestionarse por razones ambientales.
Esperando para el año 2050 que más de 2.500 millones de personas vivan en áreas urbanas debido a las preocupaciones climáticas y los niveles insostenibles de consumo de recursos, las ciudades deben encontrar estrategias para aprovechar al máximo la infraestructura y los edificios existentes.
En los últimos años, la reutilización adaptativa se convirtió en una práctica común, con firmas establecidas como MVRDV, Herzog y De Meuron o Heatherwck Studio defendiendo la estrategia a través de varios proyectos. En este sentido, el ex presidente de AIA Carl Elefante estima que en las próximas décadas, los proyectos de reutilización adaptativa serán dos veces más numerosos que las nuevas construcciones.
Densidad urbana e intensidad social

En una entrevista, Winy Maas argumentó la necesidad de la reutilización adaptativa diciendo que «por muchas razones ecológicas — uso de tierra y energía, infraestructura disponible — es mejor tener ambientes más intensos que continuar la expansión de los suburbios. Si se desea intensificar las ciudades existentes, se debe lidiar con el [entorno] construido existente». El stock de construcción es un recurso para el crecimiento y, con la introducción de nuevos elementos, los sitios en desuso pueden convertirse en un punto de intensidad social.

En este sentido, el diseño de Heuvelkwartier de MVRDV transforma el sitio de un centro comercial obsoleto en Eindhoven en un atractivo barrio cultural al transformar y expandir los edificios existentes. Del mismo modo, EFFEKT ganó recientemente un concurso para convertir un bloque urbano ocupado por una oficina editorial y una imprenta desmanteladas en Kiel, Alemania. El proyecto está destinado a impulsar la revitalización del centro de la ciudad y dar forma a un nuevo destino cultural mediante la infusión de nuevos programas dentro de las estructuras existentes y la ampliación de la masa construida. En ambos casos, aún por construir, la reutilización adaptativa a escala de manzana es la premisa para la regeneración urbana.
Modernización en paisajes postindustriales

Originalmente construidos en las afueras de las ciudades, muchos complejos industriales han sido engullidos por el extenso entorno urbano. Estos terrenos abandonados y su arquitectura orientada a las máquinas representan una oportunidad importante para que las ciudades crezcan hacia adentro, construyendo sobre los cimientos de un marco robusto pero flexible, cuya gran escala e identidad establecida constituyen argumentos para la reutilización adaptativa.
La transformación de las áreas industriales cobró impulso en la década de 1970 con la conversión de distritos como el SoHo en Nueva York y se volvió cada vez más importante en la década de 1990, especialmente en Europa occidental, impulsada por la transición de una sociedad industrial a una sociedad de la información.

La reutilización adaptativa de sitios industriales adquiere una variedad de formas, con una amplia gama de programas, escalas e intensidades, como lo demuestra la remodelación orientada hacia la cultura y el turismo del sitio del patrimonio de la UNESCO del Complejo Industrial de la Mina de Carbón de Zollverein en Alemania, la transformación del parque industrial Kleefse Ward en los Países Bajos en un campus tecnológico o la remodelación de LXFactory en Lisboa en un distrito comercial.
La escala de la inversión y el esfuerzo también varía. En el caso de la fábrica de acero Sulzerareal en Suiza, los grandes planes de remodelación fueron reemplazados por la reocupación orgánica del complejo por pequeñas empresas. El sitio se incorporó al tejido urbano rediseñando las áreas intersticiales en espacios públicos.
Reestructurar el tejido urbano de las ciudades que se reducen
El fenómeno de la reducción de la ciudad es un proceso de declive urbano con causas complejas que van desde la desindustrialización, la migración interna hasta el declive de la población. Las estrategias para abordar la contracción urbana generalmente toman dos direcciones distintas: adoptar la desurbanización a través de métodos como la reducción de tamaño inteligente o la reinvención de la ciudad bajo nuevas premisas, las cuales implican la reutilización adaptativa.
El dimensionamiento correcto a veces puede implicar la demolición, pero en casos más sostenibles, la estrategia capitaliza los activos pasados por alto en la ciudad y asigna nuevos usos urbanos a los sitios vacíos, estabilizando así los vecindarios mediante la curación de una pieza programáticamente diversa del tejido urbano.

Con la reutilización adaptativa convirtiéndose en un elemento básico de la arquitectura contemporánea, el tema necesita una mayor exploración en varios niveles, desde la perspectiva de la planificación urbana hasta la metodología de diseño y los aspectos técnicos relacionados con las estructuras obsoletas. A nivel urbano, el fenómeno brinda una oportunidad para reinventar el entorno construido a través de un proceso de estratificación y curación, lo que lleva a ciudades más diversas y arquitectónicamente ricas.
ACA
CONTACTO FAC 274
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La transformación de oficinas en viviendas, ¿una nueva tendencia mundial?
Andreea Cutieru


Traducción: Fabian Dejtiar
23 de octubre 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
La escasez de viviendas ha sido durante mucho tiempo el catalizador de la especulación arquitectónica sobre escenarios de recursos adaptativos o la valorización de lugares infrautilizados en las ciudades. Al mismo tiempo, la crisis de salud y los imperativos del trabajo en el hogar han traído más que reflexiones sobre el potencial de la reutilización adaptativa de los espacios de oficinas. La probabilidad de que algunos edificios de oficinas permanezcan vacíos después de la pandemia abrió la posibilidad de devolver viviendas a los centros de las ciudades, lo que muchos buscan acompañar con la implementación de una visión de la ciudad de 15 minutos. A continuación, se analizan los desafíos y oportunidades de transformar espacios de oficinas en viviendas, destacando la viabilidad e impacto a largo plazo de este fenómeno limitado.
Los expertos indican que la ocupación total en los distritos comerciales no regresará en el futuro previsible, una razón más para considerar usos alternativos para los espacios de oficinas existentes. Por ejemplo, en París, el 33% del espacio de oficinas disponible ha estado vacío durante más de 4 años. Dado que las empresas están recortando los arrendamientos a largo plazo y están evaluando los beneficios financieros de reducir la cantidad de bienes raíces, el esquema podría volverse más atractivo económicamente para los desarrolladores. Además, como explica David Bourla, economista en jefe de la consultora inmobiliaria Knight Frank, «los inversores ahora buscan reequilibrar sus carteras a favor de la propiedad residencial, que está menos correlacionada con las crisis económicas y menos expuesta a los trastornos estructurales asociados con la pandemia del Covid-19».

La reutilización adaptativa, en general, es el enfoque más sostenible para el desarrollo debido a la energía incorporada y la huella de carbono de los edificios existentes. Sin embargo, convertir edificios de oficinas en residenciales conlleva una serie de desafíos. El marco normativo de la edificación y la morfología de los edificios de oficinas son los obstáculos más importantes para la reutilización adaptativa generalizada de esta tipología. Además, los edificios de oficinas más nuevos tienen placas de piso más grandes, lo que deja una parte significativa del edificio con poca luz natural y, por lo tanto, no es apto para la conversión. Las restricciones del código de construcción agregan otro obstáculo para la reutilización adaptativa de la oficina a la vivienda.
El tipo adecuado de edificio de oficinas
No todos los edificios de oficinas son aptos para un cambio de programa debido a la altura del piso o la distancia del núcleo a la fachada; sin embargo, los edificios de oficinas más antiguos son más adecuados para este tipo de transformación que los más nuevos. El parque de oficinas de los años 60 y 70, en su mayor parte, ha llegado al final de su vida útil, los edificios ya no cumplen con los estándares contemporáneos del programa. Las mejoras de eficiencia energética, las actualizaciones de la filtración de aire y las actualizaciones de los ascensores son costosas y no garantizan la competitividad del edificio envejecido frente a los nuevos desarrollos de clase A. Con edificios de oficinas vacíos y baja ocupación de las áreas del centro, la reutilización adaptativa se convierte en una opción sensata y, en muchos casos, es más rentable que la demolición.


Algunas características hacen que los edificios de oficinas más antiguos sean mejores candidatos para la reutilización adaptativa. Para fines residenciales, la distancia entre la fachada y los ascensores, conocida como «el espacio de arrendamiento», debe estar entre 10 y 15 metros; cuanto más pequeño, mejor. Los edificios de oficinas más antiguos también tienen una altura de piso más baja, lo que los hace más adecuados para uso residencial que las operaciones de oficina actuales. Como lo describe Gensler en su evaluación del potencial de conversión de la oficina de Calgary a residencial, cuanto «peor» es el edificio de oficinas (típicamente edificios de Clase C), mejor candidato es para la conversión a residencial.

En Estados Unidos, la conversión de oficinas a viviendas de edificios -de antes y después de la guerra- ya se ha producido en los años ’80 y ’90 en ciudades como Nueva York, Chicago o Los Ángeles, y las oficinas vacías actuales están lejos, siendo más difícil de reutilizar. Como resultado, las solicitudes de planificación para conversiones comerciales a residenciales en los EE. UU. son todavía pocas y distantes entre sí, a pesar de que las tasas de desocupación están en su punto más alto. Además, muchos de estos proyectos de reutilización adaptativa se convierten en unidades residenciales de lujo, de ninguna manera ayudando con la falta de viviendas asequibles. Sin embargo, el financiamiento de subsidios para convertir edificios de oficinas en viviendas podría cambiar el resultado, contribuyendo a aliviar la crisis de la vivienda.
Una tendencia creciente
En Europa, varias ciudades y entidades profesionales apoyan los esquemas de reutilización adaptativa de oficinas a viviendas, con la intención de acelerar la producción de viviendas. Paris Ile-de-France Capitale Economique y Maison de l’Architecture Ile-de-France han establecido un premio internacional que destaca la conversión de oficinas en viviendas. Actualmente, en su segunda edición, el premio Bureaux-Logements tiene como objetivo fomentar la valorización de los edificios de oficinas vacíos y, al mismo tiempo, abordar la crisis de la vivienda mostrando proyectos de transformación ejemplares. En abril de este año, la Ciudad de Londres anunció planes para crear al menos 1500 unidades residenciales para 2030 mediante la conversión de edificios de oficinas. La estrategia está destinada a ayudar a crear un entorno urbano más resiliente para las pequeñas empresas y preparar el distrito para el futuro frente a las grandes empresas que renuncien a su centro de operaciones en el centro.

La reutilización adaptativa de oficinas en viviendas tiene valor en múltiples niveles, extendiendo la vida de una estructura obsoleta o infrautilizada, ayudando a que el entorno urbano evolucione y ayude a abordar la crisis de la vivienda. En el contexto adecuado y con el candidato adecuado, puede convertirse en una solución viable para implementar enfoques de vida más centrados en el ser humano.
ACA

