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TAL DÍA COMO HOY…

… 23 de mayo de 1993, tras el impacto causado dos días antes por la decisión de separar a Carlos Andrés Pérez del cargo de Presidente de la República, Oscar Tenreiro publica en El Diario de Caracas dos artículos: “Acercarse a Gómez en La Mulera” y “Cambios vendrán”.

1. Casa de la hacienda El Recreo, La Mulera, estado Táchira donde residiera desde su nacimiento en 1857 Juan Vicente Gómez siendo de su propiedad hasta su muerte en 1935.

Cuando dentro de nuestra pauta nos toca organizar la nota correspondiente a “Tal día como hoy…” lo hacemos sin planificar la fecha en que caerá. Eso le da a su elaboración un toque azaroso lleno de intriga que nos obliga a veces a sumar, otras a restar y algunas a seleccionar para luego relacionar.

Es así que al repasar lo ocurrido en la historia un 23 mayo ha sido poco lo que hemos podido encontrar vinculado a los temas que nos interesan y que además pudiese tener cierto atractivo para nuestros lectores.

2. El arquitecto Charles Barry (1795-1960) y la emblemática Torre del reloj (o Big Ben) del palacio de Westminster (1836-52), proyectada por él.

Dentro de lo escaso, quizás valga la pena resaltar el nacimiento el 23 de mayo de 1795 de Charles Barry, importante arquitecto inglés de comienzos de la época victoriana nacido en Londres, fallecido en 1860, quien dejó un significativo legado que denota su versatilidad, su calidad como diseñador y su capacidad de trabajo dentro del eclecticismo propio de su época.

3. Tres obras de Charles Barry. Arriba izquierda: Club Reforma, Londres (1837 – al lado del de viajeros). Arriba derecha: Bridgwater House, Londres (1846). Abajo: Remodelación de la casa Harewood, Yorkshire (1844)

Sus biógrafos resaltan cómo con lo heredado a raíz de la muerte de su padre Barry viajó entre 1817 y 1820 alrededor del Mediterráneo y Oriente Medio “estudiando edificios y realizando excelentes bocetos”, jugando un papel importante su contacto en Italia con la arquitectura del Renacimiento a la hora de convertirse en arquitecto. En 1823 ganó el concurso para St. Peter de Brighton y en 1824 recibe su primer encargo importante y proyecta en neoclásico griego el Real Instituto de Bellas Artes de Manchester al cual siguió el Ateneo (1836) que hoy forman parte de la Manchester Art Gallery. El quattrocentista Travellers’ Club de Londres (1829-31) supuso el comienzo del neorrenacimiento en Inglaterra. “Con el Reform Club de 1837 su renacimiento giró hacia el Cinquecento y con Bridgewater House (1847) hacia un libre, por no decir adulterado, Cinquecento. Este desarrollo desde lo contenido a lo espectacular y desde el bajo al alto relieve afecta en general a toda su obra: desde Highclere (1837), mucho más laborioso que su obra temprana, al Ayuntamiento de Halifax (1859-1862), asimétrico y con mezcla de motivos”.

4. Vista aérea del nuevo Palacio de Westminster proyectado por Charles Barry con la colaboración de Augustus Pugin y construido entre 1840 y 1852.

No obstante, la obra por la que Barry ha trascendido fue el diseño del nuevo Palacio de Westminster, ganado por concurso luego del incendio de las Cámaras del Parlamento inglés en 1834. El trabajo lo realizó junto a Augustus Pugin en estilo gótico iniciándose en 1840. La Cámara de los Lores fue finalizada en 1847 y la Cámara de los Comunes en 1852, resaltando del conjunto las torres Victoria y la del reloj mejor conocida como Big Ben, uno de los símbolos de la capital británica con una altura de 96,3 metros.

5. Obelisco de Buenos Aires ubicado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio.

Por otro lado se recoge que el 23 de mayo pero de 1936 se inaugura en Buenos Aires otro ícono: el Obelisco, proyectado por el arquitecto Alberto Prebisch, del cual se resalta que fue construido en apenas 31 días, mide 67,5 metros de altura, fue levantado en conmemoración del cuarto centenario de la fundación de la ciudad y que al ser inaugurado “fue objeto de agrias críticas por su estilo racionalista e incluso se intentó demolerlo en 1939”. Está emplazado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, en el barrio San Nicolás.

6. La orquídea y el turpial, flor y ave nacionales.

El repaso de lo que pudo acontecer en el país un día como hoy nos ha topado con que en 1951, luego de una exhaustiva investigación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, es decretada oficialmente la orquídea (Cattleya mossiae) como Flor Nacional y, casualmente, el mismo día en 1958, tras un concurso promovido también por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, el turpial es declarado Ave Nacional de Venezuela.

Ahora bien, lo que nos llevó a seleccionar el encabezamiento de esta nota busca una aproximación más directa con la historia reciente del país que intentaremos establecer a través de la página dominical que entre 1989 y 1993 publicaran en El Diario de Caracas Oscar Tenreiro y Farruco Sesto.

7. Primera página del diario El Nacional del 21 de mayo de 1993.

La entrega correspondiente al 23 de mayo del 93, escrita en su totalidad por Tenreiro, se encuentra salpicada indirectamente por la conmoción causada tres días antes (el 20) al conocerse la ponencia preparada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Gonzalo Rodríguez Corro, declarando con lugar la solicitud de antejuicio de mérito al entonces Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez (CAP). Al día siguiente, el 21 de mayo, el Congreso Nacional autorizó el juicio, separando a Pérez del cargo, convirtiéndose todo ello de inmediato en una de las hechos más relevantes en el devenir venezolano durante el siglo XX cuyas repercusiones llegan hasta nuestros días. Se ponía así punto final a carrera política de Pérez quien tuvo que enfrentar durante el que fue su segundo y accidentado gobierno: la revuelta conocida como “El Caracazo” (27 de febrero de 1989) y dos golpes de Estado (4 de febrero y 27 de noviembre de 1992).

8. Encabezado del artículo «Acercarse a Gómez en La Mulera» escrito por Oscar Tenreiro, publicado en El Diario de Caracas el 23 de mayo de 1993.

Tenreiro, tomando como excusa el viaje que en esas fechas hizo para participar en la presentación en San Cristóbal del Trabajo Final de Grado de María Inés Gómez, estudiante de arquitectura de la Universidad Nacional del Táchira (UNET) por él dirigido como tutor, que consistió en un estudio para la Rehabilitación y Puesta en Valor de las principales edificaciones que aún quedan en la que fue la Hacienda La Mulera (la Casa del Capataz, la Casa Familiar, el Garage de la Trasandina, la Escuela y la Capilla), va asomando en el artículo titulado“Acercarse a Gómez en La Mulera” datos que indirectamente buscan vincularlo al momento histórico que en aquellas fechas se vivía.

9. Mapa político del estado Táchira y detalle de las poblaciones próximas a la frontera colombiana.
10. Tres mandatarios venezolanos oriundos del estado Táchira: Cipriano Castro (nacido en Capacho), Juan Vicente Gómez (nacido en San Antonio) y Carlos Andrés Pérez (natural de Rubio)

Haciendo alusión al tema del poder y al peso que ha tenido en el país la presencia andina, Tenreiro fija “una suerte de Triángulo de las Bermudas de la política venezolana” cuyos vértices estarían ubicados en las poblaciones tachirenses de San Antonio (cuna de Juan Vicente Gómez), Capacho (lugar de nacimiento de Cipriano Castro) y Rubio (tierra natal de Carlos Andrés Pérez) para, desde allí afirmar, luego de sumar también a Michelena (donde nació Marcos Pérez Jiménez), que “a uno le llega a parecer que todo tachirense participa de una misteriosa capacidad para manejar de manera natural las múltiples modalidades del poder”.

Atento a lo que acontecía por aquellos días, más adelante Tenreiro afirmará, con relación a la capacidad andina para mandar y el trance por que le tocó pasar a CAP:Esa característica es sin duda muy poco venezolana y hay quien diga que en esa diferencia está la clave del control que ejercieron hombres como Gómez, Castro y Pérez … sobre los resortes políticos de su tiempo, y seguramente explica la terca renuencia a aceptar su situación, que ha mostrado en estas últimas horas el de Rubio. Mostrando una manera de ver las cosas muy tachirense, una buena amiga de San Cristóbal me decía que por más que ella estuviera de acuerdo con la salida del poder de esa figura simbólica de la corrupción y la maniobra que es Pérez, a ella no dejaba de dolerle en nombre de la gochería. Es muy triste me decía, que el primero que recibe una sanción ejemplar sea uno de allá. A lo cual uno podría responderle que el monopolio tachirense del poder hace altamente probable que haya siempre un gocho en las incidencias palaciegas, en las buenas en las malas, y todavía hay muchas razones para esperar gochos de los buenos compensando los deslices del muchacho de Rubio”. Obviamente, sin haber sido sometido aún a un juicio donde se demostraran las acusaciones que sobre él se esgrimían, Tenreiro se hacía eco de la matriz de opinión que la opinión pública se había forjado en torno a CAP.

11. Casa de la Hacienda El Recreo en la Mulera, propiedad de Juan Vicente Gómez.

Aproximándose poco a poco a la Hacienda La Mulera donde Gómez nació, Tenreiro nos sorprende cuando, después de reconocer los graves deslices también cometidos por el Benemérito, hace la siguiente afirmación que encierra un profundo desencanto por el presente y una cierta objetividad para observar sin prejuicios el pasado: “Pero a la vista de lo que han sido estos años de democracia, si además hemos cumplido más de cincuenta y empezamos a entender mejor las enormes carencias de la sociedad en la que hemos nacido, se nos va perfilando la figura de Gómez de manera distinta, somos capaces de mitigar sus culpas y asombramos ante logros que destacan cada vez más. Por ejemplo el control que ejerció sobre nuestro inmenso territorio mediante su sabia delegación de poder en caudillos regionales que le fueron leales. Su manera acertadísima de alejarse del oportunismo caraqueño para no correr la misma suerte que su compadre y asilarse en una ciudad como Maracay donde habría de dedicarse, no a disfrutar de lujo y prerrogativas, sino como buen labriego a crear un entorno físico ennoblecedor que todavía hoy admiramos. Como a pesar de los modestos recursos que administró cruzó al país de carreteras. Como construyó excelentes ferrocarriles que aún prestaban servicios esenciales a mediados de los años cuarenta. Como creó en Maracay industrias pioneras. Como construyó soberbios edificios públicos y dejó iniciados otros, como el Hotel de Rancho Grande y el Teatro de Opera de Maracay, que revelan una aspiración civilizadora ambiciosa, tal vez compensatoria de su desconfianza de los ilustrados y en casi todas las ciudades venezolanas dejó sedes dignas para las instituciones públicas. Como extendió el telégrafo a los más apartados confines. Como pacificó un país destruido por pequeñas luchas de ambiciones personales. En resumen, que la figura de Gómez empieza a surgir de la oscuridad en la que como buenos hijos de nuestro tiempo la habíamos ubicado, para ir cobrando un perfil mucho más positivo. Medio siglo basta para un balance más compresivo y menos resentido”. Que cada quien saque sus propias conclusiones.

También aparecerá ese día en la misma página de El Diario de Caracas otro texto de Tenreiro titulado “Cambios vendrán”, escrito luego de regresar el mismo jueves 20 de mayo de tierras andinas, donde resume la charla que dictó en la UNET sobre las relaciones entre el Estado y la Arquitectura. Luego de manifestar que “es imperativo para un listado del subdesarrollo como el venezolano, incluir la Arquitectura dentro de sus programas de promoción de las actividades culturales”, que “la Ciudad es la manifestación ejemplar de la cultura de una sociedad” y que “la Ciudad es entre otras cosas y señaladamente, su Arquitectura”, apunta al importante rol que podría jugar el Ministro de la Cultura por encima del de Desarrollo Urbano. Dicho Ministro, si tuviese cultura arquitectónica, “tendría la obligación de ser en el gabinete el defensor más activo de los valores arquitectónicos permanentes de la ciudad… le corresponde ser como la buena conciencia en defensa de los contenidos culturales de la Arquitectura Urbana.”

Insistiendo en un tema que siempre le ha preocupado, el del clientelismo que se asocia al populismo como forma de poder, Tenreiro vuelve a recordar que “una de las maneras de promover la Arquitectura como manifestación de cultura (es) modificar los criterios para el otorgamiento de contratos de Arquitectura de las instituciones públicas. Para que las responsabilidades estén en las mejores manos”. El concurso bien entendido también se asoma como vía idónea para abonar esta aspiración.

Apostando indirectamente por el aprendizaje que el caso CAP podría traer, concluye: “… alimentamos la esperanza de que los cambios políticos que parecen venir hagan más claras las omisiones de nuestro sistema respecto a la ciudad. Se podrá ubicar entonces en la agenda política, de manera precisa, con todas las implicaciones del caso, el problema urbano; y cuando decimos de manera precisa estamos refiriéndonos a la necesidad de apoyar, estimular y promover una visión de la arquitectura de las instituciones, de la arquitectura destinada a formar ciudad, que privilegie su contenido cultural. Que el edificio institucional se conciba como generador de nuevos valores urbanos y se retome la tradición que fue iniciada en nuestro periodo moderno, por un dictador, Juan Vicente Gómez y continuada por sus sucesores inmediatos, sufriendo un violento quiebre a mediados del actual periodo democrático, al calor de los furores populistas”.

A casi treinta años de aquel evento y de haberse expuesto tales reflexiones, valdría la pena determinar si el cambio que sufrió la imagen del Benemérito a ojos de Tenreiro y de muchos historiadores no estará ocurriendo de manera similar hoy en día con la figura de CAP a la luz del presente que vivimos.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.laopinion.com.co/frontera/la-mulera-reencuentro-con-historia-de-tachira

2. https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Barry

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Charles_Barry

4. http://apuntes.santanderlasalle.es/arte/siglo_xix/arquitectura/barry_londres_parlamento.htm

5. https://uomsanmartin.org.ar/site/turismo/hotel-en-la-ciudad-de-buenos-aires/

6. http://www.televen.com/enterate/descubre-cinco-curiosidades-la-orquidea-flor-nacional-venezuela/ y https://www.ivenezuela.travel/el-turpial-es-el-ave-nacional-de-venezuela/

7 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. https://es.scribd.com/document/439230198/tachira

10. https://consejouniversitarioluz.wordpress.com/2016/08/01/cipriano-castro-vs-juan-vicente-gomez/ y https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Andr%C3%A9s_P%C3%A9rez

11. https://twitter.com/tachirense89/status/645063062400204800

TAL DÍA COMO HOY…

… 4 de abril pero de 1973 se inaugura el World Trade Center de Nueva York.

1. Vista panorámica del World Financial Center y la Battery Park City. Ambos fueron construidos sobre tierras recuperadas.

Por cumplirse el próximo 11 de septiembre veinte años de su destrucción mediante un atentado terrorista que conmocionó al mundo, para el World Trade Center se estableció sin duda un antes y un después marcado por la tragedia: el antes corresponde al proyecto original inaugurado tal día como hoy en 1973 y el después a otro conjunto de edificaciones que asumió el mismo nombre y ocupó el mismo lugar del anterior, cuyo proyecto y realización se emprendió muy poco tiempo después y que hoy se encuentra prácticamente finalizado.

2. World Trade Center. Planta de conjunto

Así, el World Trade Center “original” estuvo conformado por las que se conocieron como las “Torres Gemelas” norte y sur (identificadas como WTC 1 y 2) y otras cinco edificaciones que continuaban la misma nomenclatura. Si la construcción de los emblemáticos rascacielos se inició el 5 de agosto de 1966, finalizándose el primero en diciembre de 1970 y el segundo en julio de 1971, los otros cinco componentes se ejecutaron entre 1975 y 1987. En total, sobre una supermanzana de 65.000 m2, se levantaron 1.240.000 metros cuadrados de oficinas de las cuales cada torre albergaba 350.000. El costo de realización para entonces fue de 900 millones de dólares. El propietario del complejo era la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.

Una vez concluidas, las torres de 110 pisos cada una pasaron a ocupar el primer lugar como las edificaciones más altas del mundo desplazando el que para entonces y durante cuarenta años había ostentado dicha posición: el Empire State Building (1931). Trabajaron allí tras su apertura cerca de 50.000 personas y se calculaba un desplazamiento en general por sus espacios de unas 200.000 diarias dada su estratégica ubicación en el corazón del distrito financiero de Nueva York.

La idea de establecer un “Centro Mundial del Comercio” en el Bajo Manhattan se remonta a 1943 cuando se inician los planes para el proyecto manteniéndose en suspenso durante casi 20 años en los que se le dio prioridad al desarrollo del centro de Manhattan. Cuando a comienzos de los años 60 se retoma la propuesta comenzaron negociaciones ligadas a alcanzar la mejor localización, encontrándose una dura resistencia de parte de la Gobernación de Nueva Jersey por motivos relacionados con el desplazamiento de pasajeros desde esta localidad que tenían en el frente que ocuparía inicialmente el complejo su lugar de llegada. El impasse se destrabó cuando la Autoridad Portuaria decidió trasladar el proyecto del World Trade Center al sitio del edificio de la Hudson Terminal, en el lado oeste del Bajo Manhattan, una ubicación más conveniente para los pasajeros de Nueva Jersey que llegaran por el PATH (nombre del ferrocarril de la Autoridad Portuaria Trans-Hudson). El consenso que se debía alcanzar entre las diferentes autoridades involucradas tuvo que ver, también y muy especialmente, con asuntos relacionados con los impuestos.

3. El World Trade Center y una foto de su arquitecto, Minuro Yamasaki (1912-1986)

Como toda operación de gran envergadura se requirió para el World Trade Center de un cuidadoso proceso de planificación y construcción que no sólo cumpliese con los requerimientos del propietario, la complejidad del programa y las ordenanzas de la ciudad sino que lograse resolver los problemas técnicos y logísticos inherentes al diseño de edificaciones de una altura para entonces no enfrentada. Es así como a comienzos de la década de los años 1960 al equipo conformado por Minoru Yamasaki y Asociados y Emery Roth e Hijos se le encarga la realización del proyecto que permitirá a Minuro Yamasaki (1912-1986) arquitecto norteamericano de padres japoneses, asumir el liderazgo del  mismo. El ingeniero estructural sería Leslie Robertson de la firma Worthington, Skilling, Helle & Jackson, y la construcción estaría a cargo de Tishman & Consruction Company.

Según Wikipedia, “el diseño de Minoru Yamasaki para el World Trade Center, revelado al público el 18 de enero de 1964, mostraba para las torres una base cuadrada de aproximadamente 63 metros de cada lado. Los edificios fueron diseñados con ventanas estrechas de 46 centímetros de ancho en las oficinas, lo cual reflejaba el miedo a las alturas de Yamasaki así como su deseo de que los inquilinos se sintiesen seguros dentro de los edificios. El diseño de cada torre contaba con fachadas revestidas en aleación de aluminio, cuyas piezas se ensamblaban una a una a medida que las torres ganaban altura.

4. Diseño de un piso típico y disposición de los ascensores de las torres del WTC original.

Uno de los escollos que tuvo que sortear Yamasaki y su equipo fue el relacionado con la necesidad de alcanzar los 110 pisos de altura con un sistema eficiente de ascensores ya que en la medida que más alto sea un edificio mayor número se necesitan para servir al mismo y mayor área de planta ocupan. La innovadora solución adoptada consistió en un nuevo sistema con dos vestíbulos especiales (ubicados en los pisos 44 y 78 de cada torre), que permitían a los usuarios pasar de ascensores expresos de alta capacidad (que se detenían solo en ciertos pisos) a un ascensor local (que se detenía en todos los pisos de una sección). Sin embargo, a pesar del incremento de espacio utilizable por piso que se logró, en conjunto el World Trade Center llegó a contar con 95 ascensores entre expresos y locales.

5. World Trade Center. Izquierda: Esquema estructural. Derecha: Toma realizada segundos después de que el vuelo 175 de United Airlines se estrellara contra la Torre Sur el 11 de septiembre de 2001.

El diseño estructural fue el otro gran desafío que se hubo de afrontar para lo cual se utilizó el sistema de “tubo dentro del tubo” con un centro conformado por el núcleo de ascensores, escaleras y servicios de 27 por 41 metros que contenía 47 columnas de acero que se amarraba a una fachada conformada, según recogemos de Wikipedia,por fuertes y resistentes columnas de acero perimetrales, conocidas como celosías Vierendeel, que se encontraban a poca distancia una de otra, formando así una estructura de pared fuerte y rígida… La estructura perimetral, que contenía 59 columnas por lado, fue construida con el uso de piezas modulares prefabricadas, cada una compuesta de tres columnas, de tres pisos de altura, conectadas por placas de antepecho”. Justamente, el análisis del comportamiento de la estructura a raíz del impacto causado por el atentado del 11 de septiembre de 2001 ha sido ampliamente documentado para explicar el colapso que posteriormente devino.

Tras unos primeros años donde la ocupación no alcanzó las expectativas esperadas es sólo a parir de 1979 que el WTC logró alquilarse completamente. Durante la década de 1990, aproximadamente 500 compañías tenían oficinas en el complejo, incluyendo a muchas compañías financieras… La confluencia del sótano del World Trade Center incluía al Centro Comercial … junto con una estación del PATH. La Torre Norte se convirtió en la sede corporativa de Cantor Fitzgerald, al igual que en la sede de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey«. De esta manera las torres pasaron a convertirse en símbolo del sistema capitalista y elemento infaltable del perfil de la ciudad lo cual las convirtió desde muy temprano en objetivo del terrorismo internacional.

Previo al fatídico desenlace que llevó a su total destrucción en 2001, el WTC sufrió anteriormente otros tres incidentes: el 13 de febrero de 1975 se desató un incendio en el piso 11 de la Torre Norte que se extendió a los niveles 9 y 14 no registrándose daños estructurales ya que el acero estaba recubierto por un material resistente al fuego. Asombrosamente, para entonces el edificio no contaba con sistema de rociadores para incendios; el 26 de febrero de 1993 ocurrió un atentado con carro bomba en el estacionamiento subterráneo también de la Torre Norte que produjo importantes daños abriendo un agujero a lo largo de 5 subniveles y cuyo objetivo era derribarla; en un tono diferente, en enero de 1998 Ralph Guarino, miembro de la Mafia que había obtenido un acceso de mantenimiento al World Trade Center, formó una pandilla de tres hombres para robar más de 2 millones de dólares, que eran trasladados de un camión de la empresa Brinks al piso 11 del WTC.”

6. Conjunto de edificios residenciales Pruitt-Igoe, San Luis, EE.UU. Minoru Yamasaki. 1954-1955. Vista aérea del desarrollo urbanístico y tomas del momento en que se inicia su demolición el 15 de julio de 1972.

La mala fortuna relacionada con el destino final de sus edificios pareciera que persiguió a Yamasaki. Si el World Trade Center, el que le dio mayor notoriedad, tuvo el final que todos conocemos, otro gran proyecto urbanístico desarrollado entre 1954 y 1955 en la ciudad de San Luis, Misuri, los edificios residenciales Pruitt-Igoe, luego de ser diseñados y construidos siguiendo los cánones emanados de los CIAM, se vieron afectados por un descenso dramático del nivel de vida de sus ocupantes para convertirse en una zona con altos índices de criminalidad y segregación. Así, sumido en un creciente deterioro que estuvo acompañado por bajos índices de ocupación, en 1972 menos de 20 años después de su construcción el primero de los 33 superbloques de 14 pisos fue demolido por el gobierno federal. Los otros 32 restantes fueron derruidos en los siguientes dos años en momentos en que inauguraba el WTC.

El fracaso de Pruitt-Igoe le dio alas a Charles Jencks para utilizarlo como elemento central en la introducción de la primera parte de El lenguaje de la arquitectura posmoderna titulada “La muerte de la Arquitectura Moderna”, cuando de manera efectista manifestó lo siguiente: “La Arquitectura Moderna murió en St. Louis, Missouri, el 15 de julio de 1972 a las 3:32 de la tarde (mas o menos), cuando a varios bloques del infame proyecto Pruitt-Igoe se les dio el tiro de gracia con dinamita. Previamente habían sido objeto de vandalismo, mutilación y defecación por parte de sus habitantes negros, y aunque se reinvirtieron millones de dólares para intentar mantenerlos con vida (reparando ascensores, ventanas y repintando) se puso fin a su miseria. Bum, bum, bum.”

7. «Nuevo» World Trade Center. Planta de conjunto y vista panorámica.

Como se sabe, Nueva York quiso pasar lo antes posible la página del atentado a las torres gemelas hasta el punto que el proceso de limpieza y recuperación del sitio llevó ocho meses, finalizando en mayo de 2002. Desde ese momento se acometió la recuperación del predio dándose origen, no sin innumerables tropiezos, a la concepción de un “nuevo” World Trade Center convocándose un concursos de ideas para el Plan Maestro que fue ganado por Daniel Libeskind. El complejo tendrá cinco nuevos rascacielos, cuatro de los cuales se han completado, un memorial y museo a las víctimas de los atentados y un centro de transporte o Transportation Hub. El edificio principal del nuevo conjunto es el One World Trade Center, el edificio más alto de los Estados Unidos desde su finalización en noviembre de 2014 diseñado según las directrices conceptuales de Libeskind con la colaboración en el proyecto de David Childs de Skidmore, Owings & Merril.

8. Minoru Yamasaki. Izquierda: Rainier Tower, Seattle (1977). Derecha: Torre Picasso, Madrid (proyectada en 1974 y terminada de construir en 1988)

A Yamasaki aún se le puede recordar a través de la Rainier Tower de Seattle (1977) y en Madrid con su calco, la Torre Picasso (proyectada en 1974 y terminada de construir en 1988), que, habiendo sido con sus 43 plantas el edificio más alto de la capital española, posee la estampa, proporciones y reminiscencias clásicas que poseían las desaparecidas torres gemelas. De nuevo, es Wikipedia quien nos informa sobre la Torre Picasso y el estigma Yamasaki al publicar lo siguiente: La banda terrorista ETA confesó en 2002 que derribar este rascacielos era el destino que habían planeado para los 1700 kg de explosivos cargados en dos furgonetas bomba que conducían a Madrid, interceptadas a finales de 1999 cerca de Calatayud (Zaragoza) por la Guardia Civil (la primera en ruta el 21 de diciembre y la segunda al día siguiente abandonada no lejos de allí), suceso conocido como la ‘caravana de la muerte’ ”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 3, 4 y 5. https://es.wikipedia.org/wiki/World_Trade_Center_(1973-2001)

2. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/901879/clasicos-de-arquitectura-las-torres-gemelas-minoru-yamasaki-associates-plus-emery-roth-and-sons?ad_medium=gallery

6. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/895079/clasicos-de-arquitectura-pruitt-igoe-minoru-yamasaki?ad_medium=gallery

7. https://es.wikipedia.org/wiki/World_Trade_Center_(2001-presente)

8. https://twitter.com/alejandrocsome/status/1399200642086981635 y https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=178

TAL DÍA COMO HOY…

… 7 de febrero, nace en 1841 Auguste Choisy y en 1859 fallece Agustín Codazzi.

1. Izquierda: Auguste Choisy. Derecha: Agustín Codazzi

Auguste Choisy (1841-1909), ingeniero francés, historiador y teórico de la arquitectura, autor de un libro fundamental como Histoire de l’Architecture (1899), destacó durante el siglo XIX por resaltar dentro de la historia de la arquitectura fundamentalmente sus aspectos técnicos, lo cual le valió un importante lugar dentro del capítulo “La tradición académica y el concepto de composición elemental” desarrollado por Reyner Banham en su libro Teoría y diseño en la primera era de la máquina (1985) a quien dedica el segmento titulado “Choisy: racionalismo y técnica”.

2. La Histoire de l’Architecture (1899) libro fundamental dentro de la disciplina y pieza clave en la gestación de la arquitectura moderna.

Banham, para quien la función y la construcción no pueden existir sin la estética, aunque rechaza de Choisy la visión de que la arquitectura es una consecuencia lógica de la técnica y también su racionalismo que deja reducido a cinco conceptos fundamentales “Lógica, análisis, función, economía y rendimiento”, reconoce en él la adecuación espontánea de la técnica y el Zeitgeist: si para Choisy el dórico y el gótico podrían ser considerados como los dos grandes estilos, para Banham la arquitectura de la primera edad de la máquina (1900-1930)  ocuparía el lugar de tercer gran estilo, ya que los tres son fruto de una interacción singular entre la fe en el progreso y las principales innovaciones tecnológicas.

También valora Banham las ventajas que ofrecen la presentación y las ilustraciones que acompañan la Histoire de l’Architecture: “… está editada en dos volúmenes importantes, mas no demasiado grandes; al menos no tan grandes como para no poder llevárselos a casa. El texto se expone en párrafos relativamente breves, cada uno de los cuales está dedicado -normalmente- a demostrar un solo punto, de suerte que la consulta resulta fácil y en casi todas las páginas hay por lo menos una ilustración notable. Nada podría subrayar tan bien la idea de continuidad de la práctica arquitectónica como la completa homogeneidad de estilo de estas 1.700 ilustraciones, todas dibujadas por Choisy conforme a una fórmula invariable. Las desviaciones con respecto a esa fórmula no son numerosas -una perspectiva ocasional, un simple alzado o una planta-, ni memorables, y esto es lo más importante. La fórmula es de desarrollo isométrico: presenta planta, sección y alzado en una sola imagen, suprime los detalles y presenta al lector un diagrama elegante y de comprensión inmediata.”. No hay que olvidar que la isometría, utilizada en el libro con naturalidad, debido a su abstracción, fue incorporada durante la generación siguiente a la arquitectura y al arte abstracto, cosa que también reconoce Banham señalando que las ilustraciones del libro fueron utilizadas por Le Corbusier en su revista L’Esprit Nouveau.

3. Algunas de las ilustraciones que acompañan la Histoire de l’Architecture de Auguste Choisy

Choisy, también es reconocido por Kenneth Frampton en Estudios sobre cultura tectónica (1999), por su capacidad en identificar la buena arquitectura con la buena construcción y explicar la sucesión temporal de los estilos según las expresiones tectónicas de una sociedad en relación con su medio físico. En el capítulo “Greco-Gótico y Neo-gótico: los orígenes anglo-franceses de la forma tectónica”, dentro de la saga greco-gótica francesa conformada por Claude Perrault, Michel de Fremin, el abate de Cordemoy y el abate Laugier durante el siglo XVIII, se suma otra neo-gótica anglo-francesa durante el XIX iniciada por Charles de Montalembert y Augustus Welby Northmore Pugin, seguida por Robert Willis y Arcisse de Caumont y que concluye con Henri Labrouste, Eugène Viollet-le-Duc y dos de sus seguidores: Joseph Eugène Anatole de Baudot y justamente Auguste Choisy, quien tiene poco en común con su maestro “salvo una pasión saint-simoniana conjunta por la aplicación de un análisis objetivo a la historia de la arquitectura”. Para Frampton, “aparte de Auguste Perret, que en muchos sentidos fue su seguidor, Choisy parece haber sido el último teórico del ideal greco-gótico, ya que en su historia enciclopédica dedicó una tercera parte del primer volumen y otro tanto del segundo a la arquitectura griega y gótica, respectivamente. Empleando la isometría vista desde arriba, donde el volumen corpóreo y sus soportes columnarios aparecen representados de forma homogénea, Choisy parece haber anticipado el hormigón armado como única técnica capaz de superar el antiguo cisma, fusionando en una sola entidad las dos grandes líneas de la cultura edificadora occidental.”

Para Panayotis Tournikiotis en La historiografía de la arquitectura moderna (2001), Choisy fue, junto con Eugène Viollet-le-Duc y Julien Guadet, uno de los tres historiadores de la arquitectura decimonónicos que más influyeron en la gestación de la arquitectura moderna.

4. Viajes de Agustín Codazzi (1816-1822).

Más próximo a nosotros, Agustín Codazzi (1793-1859), militar, explorador, ingeniero, cartógrafo y naturalista, nace en Italia y muere en Colombia pero será en nuestro país donde dejará una impronta que lo colocaría dentro de los más ilustres nombres del siglo XIX nacional y latinoamericano.

Autor del primer Atlas de Venezuela, Codazzi, tal y como señala uno de sus principales estudiosos, Juan José Pérez Rancel en “Agustín Codazzi: un romántico de la Ilustración en América”, texto aparecido en El Nacional el 13 de octubre de 2019 en homenaje a los 160 años de su fallecimiento cumplidos en enero de aquel año, en realidad “no era geógrafo de profesión: se había formado entre 1810 y 1815 como Sub-Oficial de Artillería montada, en la Escuela italiana de Artilleros de Pavía, en donde se capacitó en estrategia militar, fortificación, matemáticas, astronomía, cartografía, agrimensura, física, química y las aplicaciones prácticas de esas disciplinas. Cumplió esos estudios bajo el influjo de las Revoluciones Industrial, Científica y Agrícola que sucedían entre el ‘700 y el ‘800, y del auge de las exploraciones naturalistas, la botánica, la antropología y del liberalismo económico y político occidental.”

5. Documento de la proclamación de la República de Florida, 1817.
6. Fuerte del corsario francés Louis-Michel Aury en la isla de Providencia en donde estuvo entre 1818 y 1821. El dibujo fue hecho por su secretario de estado, Luis Perú de Lacroix.

No deja se ser interesante repasar la intensa vida de Codazzi desde su juventud cuando su padre Domenico Codazzi lo encaminó para que fuera un hombre de leyes a cursar en la Universidad de Bolonia, su cambio de opinión en 1810 para decidir realizar estudios militares ingresando a la Escuela de Ingeniería y Artillería de Módena y a la Academia de Guerra de Pavía, donde se formó como suboficial de Artillería y obtuvo el grado de subteniente, participando posteriormente como soldado del Imperio francés en las Guerras Napoleónicas y luego en la disolución del Reino Itálico; sus dilemas entre “la espada y el arado” y sus inciertos viajes por Italia, el Mediterráneo y Europa oriental; su llegada a Amsterdam desde Varsovia para recalar en los Estados Unidos y enterarse allí de la gesta libertadora de Simón Bolívar, para sumarse como “corsario de la libertad” a la División Unión de Louis Aury, participar en la creación de la fallida República de Florida y más adelante dirigir junto a Constante Ferrari la fortificación, construcción de muelles, caminos e infraestructura del archipiélago de San Andrés; su paulatina madurez como cartógrafo y sus travesías interoceánicas aunadas a su desarrollo como político; su regreso a Italia “llamado por la tierra” donde con Ferrari como socio se instala como granjero en el valle del Po, luego de que en 1922 muriera Aury y se disolviera la División Unión; su regreso a América embarcándose rumbo a Cartagena de Indias en 1826 para, casi de inmediato, ir a Bogotá para engrosar las filas del ejército grancolombino con el cargo de brigadier del cuerpo de artillería del departamento del Zulia, donde se le encargará entre 1827 y 1830 “la fortificación y defensa de las 2.780 leguas cuadradas del Departamento del Zulia, desde las montañas merideñas al Sur del lago hasta el Golfo de Venezuela, y entre la cuenca del Lago y Valledupar al oeste de Perijá. Como resultado surgió no solo el plano de la ciudad-puerto artillada y el Plan de Defensa, sino la única cartografía detallada de una región de la Colombia confederada, primer mapa de una provincia de Venezuela independiente”, preludio de lo que será su gran obra: el Atlas Físico y Político de la República de Venezuela y el Resumen de la Geografía de Venezuela ambas de 1840.

7. Portada del Atlas Físico y Político de la República de Venezuela (1840)
8. Mapa general de Venezuela dibujado y publicado por Agustín Codazzi en 1840.
9. Agustín Codazzi y sus colaboradores en el campamento de Yarumito, provincia de Soto.

Con respecto a la elaboración del Atlas de Venezuela, Pérez Rancel nos apuntará: “A finales de 1838, finalizaron las expediciones corográficas y en la casa de Codazzi en Valencia comenzó el trazado final de las cartas originales hasta 1839, cuando Codazzi elaboró un prospecto del proyecto editorial para buscar suscriptores y financiamiento público y privado para la impresión en los talleres de París a escoger. A la edición se añadió un Mapa general del país y los datos históricos, que en un principio debían ir en párrafos marginales a las cartas, convirtiéndose en tres volúmenes adicionales redactados principalmente por el Capitán de artilleros Rafael María Baralt. A mediados de 1840 partió de La Guaira la Comisión, con los manuscritos originales y las cartas terminadas, para finalizar las demás en la casa-taller habilitada en París, en la cual recibían las visitas, entre otros, del septuagenario Barón de Humboldt, entusiasmado por ver materializarse sus previsiones y recomendaciones de cuarenta años antes. Los doce volúmenes de manuscritos resultantes contenían las estadísticas físicas, demográficas y de recursos de los Cantones o distritos provinciales; las conclusiones sobre la botánica y los tipos de agricultura posibles para el país; la red de caminos existentes y de canales, navegación fluvial y ferrocarriles propuestos para el territorio, entonces de 1.250.000 m2; los paisajes y sitios naturales notables, etc. Debido a los costos, Codazzi debió reducir a tres volúmenes las páginas de datos y conclusiones manuscritas, titulándolas Resumen de la Geografía de Venezuela, y encabezó el Atlas con los Informes del Secretario de la Sociedad Geográfica de París, Sabine Berthelot, primero en revisar los originales y recién designado Agente Especial en Europa para la Inmigración, y de Jean Baptiste Boussingault, quien había sido comisionado por la Academia de Ciencias de Francia por recomendación de Humboldt para la evaluación científica de la obra. Durante ocho meses imprimieron y para agosto de 1841 ya circulaban en Caracas los ejemplares. Los elogios científicos a la obra culminaron con el reconocimiento de su valor por la Royal Geographic Society y el otorgamiento a Codazzi en 1842 de la Orden de la Legión de Honor, por parte del rey Luis Felipe de Francia”.

El aporte de Codazzi incluirá posteriormente la organización del poblamiento del país cristalizando así las ideas ya esbozadas en Resumen de la Geografía de Venezuela que tendrá como fruto la llegada el 8 de abril de 1843 al sitio donde el primer grupo de colonos (378 inmigrantes procedentes de Alemania) fundarían la Colonia Tovar. También se encargará Codazzi de organizar el traslado a Caracas de los restos de Simón Bolívar en 1842.

“La permanencia de Codazzi en la Colonia Tovar se vio interrumpida por su designación en diciembre de 1845 como Gobernador de la provincia de Barinas. (…) En febrero de 1848, después de la invasión del Congreso en Caracas por las turbas monaguistas, Codazzi renunció a la Gobernación, obstaculizada durante 1847 por el nombramiento de Monagas como Presidente y por la oposición del Partido Liberal, que en Barinas instigó los intentos de asesinarlo. Así culminaron los veinte años de Codazzi en su segunda Patria.”

10. Agustín Codazzi. Carta XII – División política de la Nueva Granada, 1851

Desde mediados de 1948 Codazzi se radicará  en la Nueva Granada (su tercera patria) para dirigir su Comisión Corográfica para la cual trabajará sin descanso hasta que la muerte, causada por la malaria, lo alcanza en las faldas de la Sierra Nevada de Santa Marta el 7 de febrero de 1859. De Wikipedia extraemos lo siguiente: “Aunque su obra en la Nueva Granada quedó incompleta, correspondió a sus asistentes y seguidores completar y publicar los mapas de la república. El primer resultado de esta labor se vio en 1865 con el Atlas de los Estados Unidos de Colombia de parte de Manuel Ponce de León y Manuel María Paz y cuyas cartas se basaban enteramente en las dibujadas por Codazzi durante la comisión. En 1890 fue publicado el Atlas Geográfico e Histórico de la República de Colombia, con la cartografía por parte de Manuel María Paz y con el texto explicativo de parte de Felipe Pérez”.

Los restos de Codazzi fueron exhumados y trasportados a Bogotá, a la Iglesia de San Juan de Dios. Posteriormente el Gobierno de Venezuela los solicitó para depositarios en el Panteón Nacional de Caracas, lugar en el cual actualmente reposan desde 1942.

11. Tres publicaciones dedicadas a Agustín Codazzi realizadas por Juan José Pérez Rancel

Nota

Juan José Pérez Rancel, investigador y profesor en la FAU UCV, ha publicado sobre Codazzi dos libros: Agustin Codazzi. Italia y la construcción del Nuevo Mundo (2002) fruto de su tesis doctoral realizada en Italia y Agustín Codazzi (Biblioteca Biográfica Venezolana, volumen 37) de 2006. También coordinó la edición de Agustín Codazzi. Arquitecto del territorio. Simposio-Foro (2001).

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 2, 3 y 11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4, 5, 6, 7, 8, 9. https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_Codazzi

10. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:AGHRC_(1890)-_Carta_XII-_Divisi%C3%B3n_pol%C3%ADtica_de_la_Nueva_Granada,_1851.jpg