La evolución de la arquitectura moderna se ha enredado inextricablemente en cuestiones de política, nacionalismo y medio ambiente, creando una tensión entre el contexto local y el desarrollo global que no se ha resuelto hasta el día de hoy. En este contexto, pocos escritores han ejercido tanta influencia en la teoría y la práctica arquitectónicas como Kenneth Frampton. En este volumen ilustrado, veintinueve colaboradores de todo el mundo amplifican y rinden homenaje a su escritura y pensamiento. Destinado a todos aquellos interesados en el entorno construido, este libro ofrece más pruebas de cómo este erudito, humanista y maestro ha moldeado nuestra comprensión de la realidad laboral del arquitecto. La premisa de la arquitectura moderna y el mundo de la vida se basa en la comprensión de Frampton de cómo la arquitectura debe comprometerse con los imperativos tanto culturales como constructivos; y aborda estrategias para lidiar con preocupaciones contemporáneas como la identidad regional en medio de la globalización urbana y la cultura tectónica y la forma del relieve en la construcción del lugar.
El paisaje no es un concepto que ha aparecido subrepticiamente en algún momento de nuestra historia, sino que se trata de un constructo cultural que ha costado mucho esfuerzo, tiempo e ingenio armar, y en cuyo proceso han intervenido filósofos, poetas, artistas, cartógrafos, geógrafos y científicos que han aportado desde sus experiencias profesionales diferentes enfoques, visiones y referencias hasta llegar a consolidar un concepto y una palabra para nombrarlo que hoy utiliza, de mejor o peor manera, cualquier ciudadano europeo en sus respectivos idiomas. El paisaje es un constructo, es decir, una idea que se construye. En este libro se ha intentado localizar, analizar y mostrar los materiales culturales con los que se ha construido esta idea en Europa, y se ha intentado hacerlo desde las metodologías de la historia. Esta es, por tanto, una historia cultural del paisaje ‘en Europa’.
Actar Publishers, College of Architecture and Urban Planning Tongji
2021
Nota de los editores
A partir de 52 proposiciones se propone entender la urbanidad glocal como una nueva modernidad derivada de la Era Axial. También plantea entender la ciudad como un proceso socio-tecnológico e integrar conceptos como Complejidad, Metabolismo Urbano y Cibernética de Segundo Orden en nuestro corpus disciplinar, asi como traducir urbanísticamente el nuevo Transregionalismo Glocal que emerge al paso de la progresiva disolución del Estado-Nación westfaliano y, en definitiva, promover un urbanismo más disruptivo formado por valores tangibles y virtudes intangibles que sea capaz de superar las corrientes demagógicas-populistas que hoy nos asedian.
Entre 2005 y 2015, con un vacío en 2006, fueron publicadas anualmente en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la UCV diez agendas que fueron poco a poco convirtiéndose en elementos que contribuyeron al enriquecimiento de la memoria colectiva y la consolidación del sentido de pertenencia entre quienes forman parte de su comunidad.
Si bien la primera de ellas (2005) se dedicó, con más de un año de retraso, a la rememoración de los eventos que a lo largo de 2003 formaron parte de la celebración del 50 aniversario de la fundación de la institución, lo cual le dio un particular significado, la siguiente (2007), ya bajo la responsabilidad de Ediciones FAU UCV y con un diseño acorde con la nueva identidad visual de la FAU, sirvió para conmemorar los 65 años de la creación de la Escuela de Arquitectura, incluyéndose textos que relataban aspectos destacados de su historia, adoptándose un formato que en adelante se mantendría inalterable.
Posteriormente (2008 y 2009) se intentó, con la celebración de los 50 años de la inauguración del edificio de la Facultad como tema, llevar adelante la idea de que la agenda tuviera carácter “perpetuo”, es decir, se ofrecía al usuario la oportunidad de contar con un cuerpo o tripa que no variaba y que él iría ajustando, colocando fechas, días de la semana y contenido de acuerdo a sus necesidades. Así se intentaba ahorrar recursos ya que el cuerpo o tripa podría imprimirse en grandes cantidades una sola vez variando únicamente cada año la tapa o portada, elemento que las diferenciaba entre sí.
El “experimento” de la agenda perpetua se prolongó otro año más (2010, con el homenaje que se rindió a los doctores honoris causa otorgados por la FAU como eje central) y, lejos de lo esperado, se constató que el concepto de una agenda fuera de lo convencional, produjo en la comunidad por un lado confusión y por el otro un sentimiento de desapego que iba en contra de lo deseado inicialmente como objetivo básico del instrumento. Ante ello, a partir de 2011, se adoptó de nuevo una tripa tradicional y se fortaleció la idea de dotar a cada versión de la agenda de un eje temático que la amarrara a asuntos que podrían afianzar el arraigo y despertar el orgullo de pertenecer a la institución. También, a diferencia de años anteriores en los que los costos de diseño, producción e impresión de la publicación los asumía la institución, desde 2013 se buscó el respaldo de diversos entes que con su aporte económico permitieran cubrirlos, en momentos en que la crisis universitaria se hacía cada vez más patente. Además, en la misma línea, se empezó a solicitar a las diferentes partes que conforman la estructura institucional su colaboración.
Portada y parte del contenido de la Agenda FAU UCV 2012Portada y parte del contenido de la Agenda FAU UCV 2014
De esta manera, surgieron entre 2011 y 2015 cinco agendas que lograron alcanzar el objetivo identitario que inicialmente se buscaba: la primera (2011), con curaduría de José Enrique Blondet, estuvo dedicada a mostrar fotográficamente y describir mediante textos preparados para cada especie, la flora atesorada en las áreas verdes que acompañan al edificio de la FAU; la segunda (2012), de acuerdo a la idea y producción de Catherine Goalard, retrotrajo la memoria a los propios orígenes beauxartianos de la Escuela de Arquitectura y, tras registrar, fichar y describir las piezas “clásicas” que por años se han utilizado en las clases de dibujo o expresión, las sacó del espacio del Taller Ventrillón donde hoy reposan, las paseó por el edificio y las puso a dialogar con los murales abstractos que recubren buena parte de las áreas comunes de la sede institucional, diálogo que fue recogido a través de 12 excelentes fotografías, una por cada mes del año; la tercera (2013), curada de nuevo por Catherine Goalard con textos de Azier Calvo encontró, a partir de una selección de los planos originales del edificio que COPRED conserva en la Casona Ibarra, la excusa perfecta para desarrollar doce temas proyectuales (tantos como meses tiene el año) a los que Villanueva prestó particular atención; la cuarta (2014) surgió de una proposición de los profesores del Área de Expresión de la Escuela (bajo la coordinación de Héctor Jiménez) de mostrar los contenidos y la manera cómo la actividad de taller que caracteriza el dictado de sus asignaturas, ofrecía la oportunidad de ver resultados verdaderamente interesantes; la quinta y última (2015) sirvió para conmemorar los 40 años de la creación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC), mostrar sus orígenes, trayectoria y logros pero particularmente para enfatizar hacia el “construir la sostenibilidad”, norte al cual hoy apunta y área de investigación que lo distingue.
Portada de la Agenda FAU UCV 2013Parte del contenido de la Agenda FAU UCV 2013
Entre ellas, la Agenda 2013, como ya se adelantó, dio pie para acumular un grupo de doce textos que, acompañados de otros tantos planos y diversas fotografías alusivas al tema tratado en cada uno, dieran pie para resaltar doce categorías dentro del proceso de proyectación del edificio sede de la FAU UCV y con ello conmemorar los 60 años de creación de la institución.
En esencia, desarrollando las acciones, estrategias y operaciones de: asentar, recrear, integrar, vincular, proteger, cubrir, iluminar, ventilar, tamizar, modular, revestir y materializar, lo que se propuso no fue otra cosa que un ejercicio de observación que aspiraba re-presentar aspectos esenciales de una obra construida que a modo de libro siempre permanece abierto y siempre tiene algo que mostrarnos y enseñarnos. Además, a través de los planos que se reprodujeron se rindió un modesto y merecido homenaje a la poco divulgada documentación resguardada con esmero en la Casona Ibarra por un pequeño y comprometido grupo de empleados de COPRED, testimonios que develan el empeño de comunicar a terceros el tránsito de las ideas al proyecto y del proyecto a la obra.
Intentando encontrar claves que permitieran abarcar su comprensión integral, el considerar la sede de la FAU como pieza inserta en un contexto mucho más amplio que involucra al arquitecto, su pensamiento y su producción, pasó a ser fundamental.
Parte del contenido de la Agenda FAU UCV 2013
Sin pretender agotar su número, ni la capacidad seductora que cada una provee, el abordaje que se hizo de las diferentes nociones ambicionaba en cada caso ofrecer una aproximación crítica y abrir una ventana por la cual cualquier miembro de la comunidad, y en especial los estudiantes, pudiera regresar al edificio y aprender de él. Los términos elegidos, ordenados de acuerdo a una cierta progresividad y complementariedad mutua, señalaban aspectos cuyo énfasis prevalece en la concepción de la edificación, muchos de ellos resaltadas por otros estudiosos de la obra de Villanueva, por lo que no intentaban ser originales ni exclusivos, cambiando en este caso sólo el modo de abordarlos. En tal sentido, cada plano elegido y cada foto presentada tenían mucho que aportar a un discurso que intentaba ser compartido.
Fue particularmente estimulante para esta riesgosa tarea de síntesis el repasar una vez más el proceso seguido por el Maestro, desde la elaboración del primer plan maestro de la Ciudad Universitaria (1944) hasta la construcción de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (1964). Ello permitió determinar el lugar que ocupa la FAU (1954-1957) como parte de un proceso evolutivo y como primer edificio educativo regido por la tipología torre-cuerpo bajo, circunstancia aprovechada magistralmente por Villanueva para convertirlo en lección de la disciplina que con tanto amor profesaba.
Parte del contenido de la Agenda FAU UCV 2013
La elaboración de los textos que contenía la Agenda FAU 2013 fueron producto del ejercicio de imaginar un talentoso diseñador ante una hoja en blanco que no es tal, irremediablemente signada por una búsqueda paciente y una capacidad interpretativa, que llevan a apreciar temas reiterados a lo largo de su obra manejados con particular cuidado en el edificio objeto de análisis. Las facetas de un Villanueva eternamente joven, que conquista un territorio, funda una ciudad, dirige una orquesta, traduce el pasado, valora lo local, participa del momento en que vive, experimenta hasta el cansancio, juega con las formas o concilia los opuestos, se nos aclaran al corroborar la absoluta coherencia y el proceder responsable de un intelectual que se considera primeramente un técnico y en segundo lugar un artista.
Ciertamente, las virtudes atemporales que acompañan toda aproximación sensorial al edificio de la FAU, opacan otros aspectos a los cuales también hay que atender a la hora de establecer su vigencia. Aunque el material presentado en la Agenda insiste en resaltar lo primero, sumándose a los que sobre la obra ya se han escrito, el comportamiento actual de la sede se ha ido alejando paulatinamente de condiciones programáticas que, vinculadas a una forma de entender la enseñanza de la arquitectura, dieron pie al derroche de sentimientos que inundan a quien la visita. Pensada para albergar una Escuela ha debido adaptarse a las exigencias y complejidades de una Facultad; imaginada como una ciudad animada continuamente por las actividades de taller que ocupaban su planta baja, ha trastocado su lógica y desvirtuado el destino de los espacios que originalmente constituían su razón de ser; afectada por la intensidad fluctuante de su uso en el tiempo y el impacto inclemente del clima, sumados al descuido en su mantenimiento y la fatiga natural de los dignos materiales que la componen, su nobleza constructiva se ha visto seriamente afectada.
A pesar de todo, hay que seguir agradeciendo el poder contar con una obra que, por la generosidad con que se concibió, ha sido capaz de soportar estoicamente todos los embates, enseñándonos también que nada es irreversible si aún somos capaces de comprenderla a plenitud.
Los doce conceptos abordados en la Agenda FAU 2013 cuyos sugerentes textos llevan a cabo una disección estimulante de lo que fue concebir, proyectar y construir para luego recorrer, habitar y percibir el edificio sede de la FAU, podrían ser retomados en algún momento para llevar a cabo una pequeña colección, pero eso es tema que puede formar parte de otra nota. Descontinuada desde 2015, la Agenda FAU pasa a engrosar el grupo de publicaciones que, habiendo dejado testimonio de la que una comunidad es, está allí para ser consultada como arte y parte de la historia de la institución.
La arquitectura de Bjarke Ingels es grande, audaz y barroca, y combina utilidad con una visión y una producción innovadoras. En sus propias palabras: “Una arquitectura utópica y pragmática”. El chico de oro de la arquitectura danesa fundó su propio estudio, BIG, o Bjarke Ingels Group, en 2005, y es conocido por sus proyectos de desarrollo de vivienda urbana. Con sede en Copenhague, muchos de sus nuevos edificios se han construido allí: la 8 House, un complejo residencial en forma de 8 que consta de tres tipos diferentes de viviendas y que puede recorrerse en bicicleta; Superkilen, un parque público diseñado en colaboración con el grupo de artistas Superflex; y una serie de cinco piscinas al aire libre, el Islands Brygge Harbour Bath, se encuentran todos en Copenhague, Dinamarca.
TASCHEN ha colaborado con el estudio de arquitectura BIG para producir el arquicómic Yes is more, una monografía-manifiestocon los principios del grupo BIG para una nueva arquitectura que adopta el formato sencillo pero gráficamente complejo del cómic. La última publicación de TASCHEN con BIG es Hot to Cold, un libro que recoge casos de estudio de arquitectura adaptada a condiciones climáticas extremas. El libro, cuya publicación coincidió con una exposición celebrada en el National Building Museum de Washington, se plantea preguntas acerca de cómo el futuro cambio climático hará evolucionar la arquitectura.
Formgiving, el tercero libro de BIG (Bjarke Ingels Group) y la última entrega de la trilogía de TASCHEN, lanza una mirada visionaria al horizonte del tiempo, desde el Big Bang hasta el futuro más lejano. El volumen aborda el desarrollo de la inteligencia, la sostenibilidad, la comunicación, la migración, la arquitectura y el diseño con el fin de dar forma hoy al mundo que queremos habitar en el futuro.
¿De qué hablamos cuando hablamos de belleza? Peter Sloterdijk y Byung-Chul Han son probablemente los dos filósofos más conocidos del actual panorama germano, y la publicación en castellano de El imperativo estético del primero —una recopilación de escritos sobre arte aparecida originalmente en 2014— anima a reseñarlo junto a La salvación de lo bello, un ensayo del segundo que se editó en España en 2015, de forma simultánea a la versión original alemana. De Sloterdijk nos hemos ocupado en varias ocasiones —hace ya tiempo en Arquitectura Viva 88, donde se comentaba su obra sobre el origen del ‘atmoterrorismo’ en los gases venenosos usados en la Primera Guerra Mundial, y más recientemente en Arquitectura Viva 194 y 224,glosando dos libros unidos por el rechazo de la modernidad— y de Han han aparecido tanto reseñas de su obras —en Arquitectura Viva 165, 174 y 213— como artículos, estos en los números 181 y 224, y con temas tan diversos como ‘Lo pulido’ (introducción de su ensayo sobre la estética contemporánea) y ‘La era del virus’, el primero de los textos que ha dedicado a la crisis pandémica.
Los escritos del filósofo de Karls-ruhe, reunidos por Peter Weibel, que incluyen numerosos discursos y conferencias, algunos textos de catálogo y varios manuscritos inéditos, muestran la variedad de sus intereses: de la música al cine, pasando por el sistema del arte o los museos, y con sendas secciones dedicadas a ‘Diseño’ y a ‘Ciudad y arquitectura’. En el terreno del diseño, subraya que a todo funcionalismo «le es inherente cierta tendencia a trastornar las cosas», y recupera el discurso de Heidegger sobre ‘la cosa’, una actitud premoderna y ‘antidiseño’ como corresponde a «una filosofía católica de artesanos y campesinos»; y en el ámbito de la arquitectura y el urbanismo, la extensa conferencia sobre ‘La ciudad y su contrario’ —quizá el mejor texto del volumen, donde llama en su ayuda a diez autores, desde Píndaro y Platón hasta Baudelaire— se añade a una conversación con los editores de archplus sobre su trilogía Esferas y a un encendido elogio de Daniel Libeskind con ocasión de la terminación del Museo Judío de Berlín. En conjunto, el libro refleja, como argumenta Weibel en su epílogo, el agnosticismo estético del filósofo, que considera inhumana la estética de la modernidad y defiende una ley del deseo que se sitúa entre Kant, Freud y Lacan.
El ensayo del pensador germano-coreano —nacido en Seúl, formado en Alemania y hoy profesor en Berlín— explora en cien páginas exquisitas la tersa y hedonista estética de nuestro tiempo, que juzga incompatible con el arte genuino, enraizado en una negatividad que no complace, sino que conmociona. Frente a la modernidad pulida y digital, Han defiende una estética del encubrimiento y de la vulneración, desde el delirio de asombro y horror que Platón atribuye a la contemplación de la belleza extrema hasta la belleza terrible de Rilke o la quebrantada de Adorno. Censurando la sexualización del cuerpo por la industria de la belleza, deplora el rechazo por Edmund Burke de los cuerpos ásperos y angulosos como incompatibles con el deleite que asocia a lo bello, y propone una estética de la verdad y de la libertad, una ética de lo bello que fundamenta en Aristóteles o en Hegel; y frente al consumo contemporáneo de lo nuevo, reclama la experiencia de lo bello como reminiscencia, como fidelidad y como vinculación.
Críticos de la modernidad y alimentados por el pensamiento clásico, los fragmentos escultóricos elegidos por sus editores quizá expresan bien su sensibilidad elegíaca. De eso también hablamos cuando hablamos de belleza.
El imperativo estético
Peter Sloterdijk
Editorial Akal
2020
432 páginas
La salvación de lo bello
Byung-Chul Han
Herder Editorial
2015
112 páginas
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.