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1988• «Gio Ponti y la Villa Planchart» en la Revista M

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1988•  En el mes de julio aparece el Nº 88 de la Revista M, publicación trimestral de la empresa CORIMON, dedicada en su totalidad a «Gio Ponti y la Villa Planchart».
La publicación, diseñada por John Lange, tiene textos de Johann Ossott y fotografías de Sylvia Ossott, muchas de las cuales describen espacios que no han vueltos a verse en posteriores publicaciones.

HVH

1978• Aparece el nº 1 de «Galpón Cinco»

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1978•  Aparece Galpón Cinco, publicación periódica de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Simón Bolívar (USB). La revista de carácter académico concebida para salir trimestralmente fue una iniciativa eminentemente estudiantil.
En ese primer número se explican las razones del reconocimiento de la excelencia de esa escuela, ilustrándola con los mejores trabajos realizados por los alumnos durante el periodo académico anterior.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 65


La Colección Espacio y Forma, primera publicación periódica de carácter institucional de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, nace, como reza en la presentación de su primer número, como consecuencia de una preocupación “por la ampliación cultural del alumnado”, con la intención de ir “publicando, periódicamente, las conferencias pronunciadas en el Auditorium de esta Facultad”, tras el anhelo de las autoridades de “dotar a los futuros profesionales de la Arquitectura de una sensibilidad predispuesta para todo lo que es consustancial con los goces del espíritu, como son: la música, la pintura, la escultura, la literatura, etc, etc.”.
La materialización de este proyecto se debe a Antonio Granados Valdés (1917) durante la gestión (1958-1962) del decano Julián Ferris (1921-2009), cuando ya se respiraban aires democráticos en el país. Aunque ambos figuran como directores de la Colección del nº 1 al 10 (momento en que Granados la asume en solitario), bien sabemos que fue gracias al tesón del profesor de origen español que se logró la periodicidad adecuada durante el tiempo que estuvo al frente del Departamento de Extensión Cultural (1959-1978), lapso en que aparecieron 19 de los 23 números.
Tiene el privilegio de inaugurar la colección el texto “Los primitivos italianos y su mundo espiritual” de Edgardo Giorgi Alberti (Director para entonces del Instituto Venezolano-Italiano de Caracas), conferencia dictada en el Auditorio de la FAU UCV el 23 de mayo de 1957. Sin entrar a analizar el por qué de este privilegio ni a describir el contenido de la disertación, sí nos interesa subrayar la intensa actividad desplegada a lo largo de 1957 (cuando aún era decano Willy Ossott en los estertores de la dictadura), lo que le permitió a Granados acumular material suficiente para cubrir la salida de los 5 primeros números aparecidos todos durante 1958. También cabe destacar cómo a partir del nº 2 la publicación adopta el formato cuadrado que la caracterizó, quedando el nº 1 como un hecho excepcional dentro del conjunto.
Lo recogido como producto de diferentes intervenciones realizadas siempre en el mismo recinto, llenó de contenido a Espacio y Forma hasta el nº 10 (mayo de 1962) donde aparece “La imagen del hombre en el arte contemporáneo” de Arturo Uslar Pietri.
A partir de número 11 -abril 1963- (coincidiendo con la llegada al decanato de Víctor Fossi), la publicación comienza a espaciar su periodicidad y a dar cabida a diferentes escritos y ensayos convirtiéndose en termómetro de los diversos intereses académicos que se movían en la Facultad y en acompañante menor de la revista Punto, proyecto al que Granados le empezó a dedicar una mayor atención.
No debe, sin embargo, dejarse de señalar la importancia ya histórica que tienen los números 13 (agosto 1965) y 16 (julio 1972) en que se recogen los «Escritos» y los «Dibujos» de C.R. Villanueva, respectivamente, fruto de la inocultable veneración que Granados sentía por el Maestro.
Pasada la Renovación, también tiene pleno significado el hecho de que el último número (el 19, octubre 1977) editado por la gestión de Granados durante el decanato de Américo Faillace, haya contenido el texto “Historia de la arquitectura y lucha de clases” de Manuel López y el primero de la gestión de Henrique Vera al frente del nuevo Centro de Información y Documentación (con Eduardo Castillo como decano de la FAU), “La Unidad Docente: premisas e implementación de José Miguel Menéndez (el 20, febrero 1980). Tres números y diez años después, cuando se llega al 23, en diciembre de 1990, Espacio y Forma se detiene.
La colección completa de esta publicación referencial se encuentra montada en el portal de Ediciones FAU UCV (www.edicionesfau.com) y puede ser descargada libremente por quienes estén interesados en adentrarse en los temas que constituyen su variado contenido.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 57

Con el claro precedente de la sección de Arquitectura e Ingeniería (ampliada posteriormente al urbanismo y artes plásticas) de la revista Cruz del Sur (ver Contacto FAC, nº 20, del 26-03-2016) y un año después de la aparición de a, hombre y expresión (considerada la primera revista dedicada fundamentalmente a la arquitectura publicada en el país), el “número 1” de Integral (septiembre 1955) que hoy ilustra nuestra postal, perteneciente a la serie que con ese calificativo hemos ido presentando desde aquí, nos conecta con el lanzamiento de un proyecto ambicioso como muchos de los emprendimientos de la oficina donde se gestó: arquitectura y urbanismo C.A. con Jorge Romero Gutiérrez a la cabeza.
Integral fue una revista que marcó época en muchos sentidos: demostraba que era posible contar con una publicación periódica de calidad, bien diseñada, de amplio espectro en cuanto al abordaje de temas de interés para el arquitecto y que apelaba al autofinanciamiento a base de publicidad y del aporte de sus suscriptores.
Este primer número de Integral (de más de 100 páginas incluyendo propaganda), deja en manos del lector todas las expectativas que se abrían con este proyecto editorial que finalmente alcanzó 16 números correspondiendo el último a 1959.
La página destinada presentar los créditos (donde destacan Fruto Vivas como Director Técnico, Alfredo Armas Alfonzo como Jefe de Redacción y Violeta Roffé como Coordinadora Editorial), nos informa que la suscripción anual costaba Bs. 60 para Venezuela y Bs. 66 para el extranjero y el ejemplar suelto Bs. 12 y 14 respectivamente. También en ella nos enteramos que la arquitectura, el urbanismo, la ingeniería, las artes plásticas, el cine y el folklore constituyen sus temas de interés, presentes en el detallado sumario que también la ocupa.
Pero en la página siguiente encontramos desarrollados un amplio grupo de motivos y propósitos que justifican su aparición como iniciativa complementaria a las emprendidas por otras agrupaciones profesionales y que constituyen toda una declaración de principios.
Así, vale la pena destacar entre los motivos: “El desarrollo del país hace necesario impulsar el proceso de estudio, investigación crítica y creación de los arquitectos venezolanos y de hacer conocer sus obras y su trabajo en general” (…) “Es preciso crear una conciencia en el público acerca de los objetivos y la importancia de la función social del arquitecto”
Por otro lado, entre los propósitos sobresalen: “Difundir los trabajos y proyectos realizados por los arquitectos venezolanos” (…) “Tratar de enriquecer la base teórica, doctrinaria y técnica de nuestros profesionales de la arquitectura” (…) “Estimular la incorporación a nuestra arquitectura de los elementos nacionales de diverso orden que puedan enriquecerla” (…) “Informar acerca de las realizaciones, experiencias y problemas de la arquitectura de otros países”.
Aún no hemos podido dar con los nombres de quienes se encargaron de la diagramación (dentro del formato apaisado que la caracterizó) y del diseño de la portada del número 1, aunque muchos afirman que si apuntamos entre Carlos González Bogen y Omar Carreño tal vez acertaríamos.
Tampoco hemos podido entender las razones por las cuales sus páginas no están numeradas, defecto muy común en muchas de las publicaciones periódicas venezolanas, que genera enormes problemas a la hora de referirse a sus contenidos.
Apuntar lo más lejos posible estuvo siempre en la mira de los editores de Integral cuya continuidad se desvanece después de la caída de Pérez Jiménez junto a otra obra de grandes magnitudes impulsada por arquitectura y urbanismo C.A.: El Helicoide. En sus páginas quedó para la posteridad un cúmulo de información correspondiente a 5 años de febril actividad que aún está por desmenuzarse y así corroborar si en efecto los motivos y propósitos iniciales se cumplieron a cabalidad.
Toda la colección de Integral se encuentra montada en el portal www.edicionesfau.com y puede ser descargada libremente por quienes estén interesados en aproximarse a uno de los más resaltantes segmentos de nuestra cultura arquitectónica a través de una de nuestras más importantes revistas.

ACA