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2016• La Fundación Arquitectura y Ciudad publica su primer Contacto FAC

2016•  El domingo 10 de octubre la Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC) publica en FaceBook e Instagram su primer Contacto FAC, boletín semanal de la institución que tiene por objetivo llevar información y contenidos sobre arquitectura, urbanismo, desarrollo tecnológico de la construcción, preservación de nuestro patrimonio y nuevas publicaciones.
Este Contacto es de libre acceso y circulación, existiendo modos de suscripción para recibirlo periódicamente.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 89

En Venezuela, las publicaciones periódicas sobre arquitectura, salvo contadísimas excepciones, han tenido corta vida. Si nos centramos en aquellas producto de la iniciativa privada el balance es todavía más desalentador. Sin embargo, la necesidad de llenar el nicho ocupado por todo lo relacionado con el espacio construido ha sido y seguirá siendo en nuestro país no sólo una necesidad sino un territorio donde se puede soñar con alcanzar, además de la continuidad esquiva y el beneficio económico, la calidad y el cuidado en el producto que se ofrezca tanto en presentación como en contenido.

Con todo ello en mente, Henrique Vera (arquitecto venezolano) y Hans Hirsch (librero nacido y formado en Alemania), ambos con una dilatada experiencia en las lides editoriales (el uno dirigiendo por años el Centro de Información y Documentación -CID- de la FAU UCV y el otro vinculado al mundo de las publicaciones periódicas a través de SUSCRIVEN y a la librería del Ateneo de Caracas), deciden asociarse para concebir un ambicioso proyecto que además de aspirar a recoger lo más actual sobre arquitectura, urbanismo, paisajismo, diseño interior, diseño gráfico, historia e investigación en arquitectura y restauración arquitectónica, buscaba convertirse en referencia y expandir su alcance hacia ámbitos afines a su centro de atención: el mundo inmobiliario y la industria de la construcción.

Incubado el proyecto en 1982 no es sino en 1987 que empieza a tomar cuerpo la idea de producir una publicación periódica sobre arquitectura de circulación nacional, pasando a ser fundamental la manera como se caracterizaría y el poner en marcha un cuidadoso plan donde la mayor cantidad de variables que pudiesen garantizar su éxito y continuidad estuviesen cubiertas: formato, tipo de papel, especificaciones sobre la encuadernación, secciones a contener, publicidad limitada a las primeras y últimas páginas, textos solicitados y pagados de acuerdo a tarifas establecidas a nivel nacional, corresponsalías en el extranjero, dibujos de trazado limpio (que permitieran su reducción de tamaño sin perder nitidez, a escala pero sin cotas) de planos de las obras a reseñar contratados a dibujantes de arquitectura entre los que aparecería una axonometría del proyecto central de cada número y fotografías encargadas a profesionales jóvenes que hubiesen incursionado en el mundo de la arquitectura.

Dentro de este marco de referencia, en marzo de 1988 aparece Espacio, con una apretada periodicidad bimestral, no sin antes haber realizado un simulacro de edición, que permitió medir los tiempos de cada etapa involucrada y con ello: fijar el contenido del número, precisar los artículos deseados y a quienes se encargaría escribirlos, prever las fotos que de forma idónea respaldarían los textos, estimar el tiempo para dibujar los planos y fotografiar obras, así como considerar el lapso para diagramar, la recepción de las páginas de publicidad de manos de las agencias anunciantes, el tiempo para realizar la separación de colores de las fotos, impresión, reparto a los puntos de venta y envío a los suscriptores, todo lo cual arrojaba un período de aproximadamente 4 meses en función del personal con que se disponía. Lo anterior obligaba a asumir, con el objetivo de garantizar la periodicidad, el compromiso de ir elaborando simultáneamente un serie de números y de contar con una sincronización tal que contemplara los imponderables que pudiesen surgir cercanos a la fecha de cierre de cada uno.

La salida del primer número de Espacio (cuya portada engalana la postal del día de hoy) se convirtió casi de inmediato en un suceso editorial. Sus 60 páginas en papel glasé, diagramadas por Jacqueline Cherouvrier, contaron con el acompañamiento de un encartado de 24 páginas adicionales (denominado Espacio/Suplementario), en papel periódico e impresión ágil, que bajo el diseño de Martha Sanabria (autora también del logo de la publicación), incorporaba un dinamismo informativo que la producción de la revista limitaba. Ambos, revista y suplemento, venían incorporados en un elegante estuche de cartón (inspirado en la hermosa revista de arte italiana de Franco María Ricci) que permitía, además, incluir publicidad suelta y facilitaba el envío a los suscriptores y su venta en kioskos y librerías.

Editorial Arte sería la imprenta seleccionada. Ricardo Armas, Ricar-2 (Ricardo Gómez Pérez y Ricardo Jiménez) junto a Juan Carlos Oropeza se encargarían de las fotografías, Luis Rivas de los dibujos arquitectónicos y Gaetano Zapulla de las delicadas e impecables axonometrías de los proyectos centrales.
Espacio, contó con la colaboración de un número importante de profesionales y académicos para la redacción de los textos, labores de corresponsalía y facilitación de información. La lista es larga y prescindiremos de la consabida enumeración para no caer en injustas omisiones.

Henrique Vera, verdadero motor de la Sociedad Editora Latinoamericana, C.A, empresa que logró que Espacio alzara vuelo, confiesa que tras una conversación con Guillermo Betancourt, en aquel momento Vice-Presidente de Ars Publicidad, quien asesoró el lanzamiento del proyecto y también se hizo miembro del equipo editor, éste “recomendó aceptar no solo páginas completas de publicidad, sino medias páginas e incluso un cuarto”, a sabiendas que sólo con el aporte de los suscriptores ninguna revista de este tipo es capaz de mantenerse. Pero fundamentalmente insistió en que “la temática fijada para la revista, en ese momento, no era del todo muy popular por lo que recomendaba aceptar publicidad de licores, cigarrillos y lo que viniera”.  Los consejos  y advertencias de Betancourt fueron asumidos a medias por los editores sin que hasta hoy sepamos si fue por ello, o más bien por la reticencia de los anunciantes del sector construcción (acostumbrados a obtener ganancias sin invertir o arriesgar en un “producto nuevo”) o por el haber transitado una etapa en la que el país vio devaluar su moneda por primera vez a pasos agigantados (con el consabido encarecimiento de los costos de producción), lo que condenó a Espacio a aparecer tan sólo en cuatro ocasiones, más allá de que se habían adelantado la preparación de hasta dos números adicionales. No obstante su corta vida, Espacio ha quedado como una verdadera lección que futuros editores nacionales ha sabido tomar muy en cuenta y como ejemplo que lo que una revista de arquitectura “debe ser”: calidad de contenido, impecable diagramación, elevado nivel visual y valor agregado que puede aportar la propaganda seleccionada.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 81

Nuestra postal del día de hoy recoge la portada de lo que fue el primer número de Entre Rayas, la que conocemos como la más perdurable de las revistas de arquitectura no institucionales (comerciales, dirían otros) del país, que el pasado 19 de septiembre ya cumplió 25 años, hecho que bien pudimos haber registrado como nuestra “noticia de la semana”.

Entre Rayas nace como una publicación estudiantil coincidiendo con la celebración entre los días 19 y 27 de septiembre de 1992 del X Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura (ENEA), realizado en la FAU UCV, cuyo ambicioso lema fue “Teoría y práctica de la arquitectura actual… hacia la definición del arquitecto integral…”. A mostrar su desarrollo y a la vez reseñar el evento se dedica fundamentalmente el primer número.

Aunque hoy reconocemos en la incansable figura de Jesús Yépez la cara visible de la revista, tras la salida de aquel número 1 también hay que sumar como fundadores los nombres de Esperanza Zamora y Carlos Espejo, todos integrantes del Centro de Estudiantes de Arquitectura (CEA).

Como referencias colaterales podríamos añadir que ese mismo año de 1992 Juan Pedro Posani obtiene el Premio Nacional de Arquitectura, aparece el nº 1 de Arquitectura HOY, se crea la Unidad Docente Extramuros (UDE) de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV en Barquisimeto y Alvaro Siza se convierte en el primer arquitecto iberoamericano en ser reconocido con el premio Pritzker.

Con el tiempo Yépez (quien egresa como arquitecto en 1994), comprende que esta iniciativa estudiantil escondía la oportunidad de llenar un vacío dentro de la difusión de la arquitectura nacional la cual aprovecha como él bien ha dicho en alguna ocasión “sin prisa pero sin pausa” (frase con la que titula el texto preparado con motivo del 24 aniversario de la revista -nº 115, 19 de septiembre de 2016 dedicado al tema “Casas Latinoamericanas IV”-), para irle dando forma a un emprendimiento y a la vez proyecto editorial más ambicioso que con el tiempo se ha transformado, gracias al apoyo de “amigos arquitectos, empresas patrocinantes, colaboradores y familiares”, en referencia.

El crecimiento de Entre Rayas ha sido sostenido lo cual se evidencia no sólo en la publicación de 120 números impresos de la revista (el último fechado en agosto de 2017) cuya calidad en lo relativo a contenidos, diagramación e impresión la colocan dentro de estándares internacionales, sino en la construcción de una muy actualizada página web (www.entrerayas.com) donde se promueven “eventos nacionales e internacionales, opiniones de arquitectos e ingenieros, productos y servicios, entre tantas noticias, con su respectiva difusión en las redes sociales (principalmente instagram, twitter, facebook y google+)”.

En el número 118 (16 de febrero de 2017, “Arquitectura Residencial Multifamiliar VII”), con que Entre Rayas se adelanta a celebrar “sus bodas de plata”, se reafirma cómo “desde el año 1992 ha crecido con el propósito de divulgar la arquitectura como hecho cultural». Y se añade, con la seguridad que da la experiencia: “La revista, de lectura obligada para arquitectos, ingenieros, decoradores, estudiantes de diseño, demás carreras afines y público seguidor de las nuevas tendencias en materia de urbanismo, ha reseñado a lo largo de 25 años importantes contenidos editoriales y fotográficos de las obras y proyectos más relevantes de viviendas unifamiliares, multifamiliares, edificios de oficinas, centros comerciales, escuelas y demás espacios públicos tanto del país como de las principales capitales del mundo.”

Desde el reducido pero muy eficiente equipo que ha hecho posible la continuidad de la revista y con Yépez como bujía, Entre Rayas asumió durante años (a falta de un Colegio de Arquitectos bien estructurado) el montaje del evento de “Celebración del Día del Arquitecto” (4 de julio) y desde 1998 el propio Yépez tomó el rol de Coordinador Internacional por Venezuela de la Bienal de Arquitectura de Quito, labor que ha desempeñado con responsabilidad y seriedad, sirviéndole para estrechar importantes lazos y establecer redes de contacto con el resto de Latinoamérica con las que nutre en buena medida la publicación. Su presencia en exposiciones periódicas vinculadas al mundo de la construcción, la vivienda o la decoración también ha sido permanente con un interés marcado de renovar su stand gracias al apoyo de sus anunciantes y aliados estratégicos.

A pesar de su vocación comercial, Entre Rayas no ha reparado en colocar un lote importante de sus números al alcance de sus seguidores, hoy golpeados por la crisis económica que atraviesa el país, los cuales se pueden consultar y leer en issuu (https://issuu.com/search?q=entre%20rayas). Ello permite, además, apreciar la evolución que tanto en información, patrocinio y contenidos como en imagen, diseño y diagramación ha registrado la revista. A Jesús Yépez a quien siempre habrá que agradecer su disposición permanente por apoyar en lo necesario a su alma máter, donde con el apoyo del IDEC también aprendió a ser editor, le enviamos desde éste espacio nuestras más sinceras felicitaciones y el deseo de que esta meritoria empresa perdure durante muchos años más.

ACA

Procedencia de las imágenes

https://entrerayas.com/