Para los arquitectos, pensar cómo serán habitados los edificios es una práctica cotidiana. Desde imaginar tempranamente algunas ideas hasta hacerlas posibles en el mundo tangible, existe un espacio de tiempo y esfuerzo, a veces, inimaginable. Este reflexionar sobre el habitar los edificios se manifiesta de manera ampliada y específica cuando la experiencia del proyecto se enmarca en la casa, tipología arquitectónica que nos ha acogido desde que abandonamos la cueva.
¿Cañones, municiones? ¡Gracias! Viviendas… por favor
Le Corbusier
Abada Editores
2020
Nota de los editores
La exposición internacional de París de 1937 fue el escenario prebélico en el que el público podía asistir a la confrontación de los pabellones de la URSS de Stalin y la Alemania hitleriana, contemplar la reorganización de todo el espacio del Trocadéro o conmoverse con el grito de auxilio del pabellón de la República española de Sert y Lacasa. Pero también tenía ocasión de visitar, en un lugar muy marginal, el Pavillon des Temps Nouveaux, una construcción de Le Corbusier modesta en sus medios pero al mismo tiempo clamorosa tanto en la esencialidad de su lenguaje arquitectónico como en sus contenidos expositivos.
Este libro en edición facsímil del original de 1938, y que se publica por primera vez en español, es donde Le Corbusier condensó la experiencia de dicha exposición. La edición se acompaña de un estudio introductorio, ofrecido como libro separado, a cargo de los profesores Jorge Torres Cueco y Juan Calatrava. Este trabajo trata de desvelar los orígenes del libro, su vinculación con los acontecimientos sociales y políticos del periodo de entreguerras, la aproximación de Le Corbusier a las organizaciones de la izquierda francesa y su posición ante la guerra, la reforma agraria o las propuestas legislativas acerca del ocio y el tiempo libre. También la utilización de un nuevo medio de expresión como el fotomontaje y la retórica visual utilizada por Le Corbusier en este libro son objeto de análisis e interpretación.
Le Corbusier y Jean Prouvé dejaron su huella en el paisaje arquitectónico del siglo XX. Incluso hoy sus logros son referentes para los arquitectos. En la era del automóvil y la aviación, tenían un objetivo común: la industrialización de la construcción. Le Corbusier la llamó con sus deseos; Prouvé la ha practicado incansablemente. En este camino, sus caminos a menudo se han cruzado o fusionado.