Archivo de la etiqueta: Novedades editoriales de aquí y de allá

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Proyecto y pasión

Enzo Mari

Editorial Gustavo Gili

2021

Nota de los editores

Enzo Mari, uno de los diseñadores italianos más importantes del siglo xx, tiene tanto de diseñador y artista como de pensador y agitador cultural. La vinculación entre ética y diseño ha sido uno de los ejes que han marcado su trayectoria como creador y este es precisamente el binomio que subyace en Proyecto y pasión, un libro que reflexiona sobre la tarea de proyectar como ejercicio creativo consciente y de consecuencias éticas.

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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Siguiendo con las ediciones de publicaciones de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, la Comisión Editora ha facilitado el link donde se encuentra el libro De fuga de cerebros a red de talentos. La diáspora venezolana: análisis y propuestas, obra de los Académicos Marianela Lafuente y Carlos Genatios, dando plena libertad para compartirlo.

http://acading.org.ve/info/publicaciones/libros/pubdocs/De_fuga_de_cerebros_a_red_de_talentos_La_diaspora_venezolana_Lafuente_Genatios.pdf

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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Le Corbusier, fasciste?

Dénigrement et mésusage de l’histoire

Robert Belot

Hermann

2021

Idioma: francés

Nota de los editores

En 2020, las ediciones Taillandier publicaron las actas del coloquio que la Fundación había organizado, con el Centre Georges Pompidou, para dar respuesta a las acusaciones que designaban  Le Corbusier como fascista, y ahora el historiador Robert Belot arroja luz adicional, distanciado y  documentado, sobre esta controversia y toda la campaña de desprestigio que siguió. «Pero ninguno ha significado la revolución arquitectónica con tanta fuerza, porque ninguno ha sido insultado durante tanto tiempo, con tanta paciencia».

André Malraux, Discurso fúnebre de Le Corbusier, 3 de septiembre de 1965

Presentación

El arquitecto urbanista más famoso del mundo, que fue la encarnación del movimiento moderno en el siglo XX, no ha escapado a la moda de este populismo imprecante de la memoria que, en nombre de la moral, desmiente estatuas y destrona a los grandes personajes de la historia.

Con motivo del 50 aniversario de su muerte, y mientras se iniciaba el trámite de inscripción de su obra en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, un rodaje de libros en grupo transformó a Le Corbusier en un «fascista», como «colaborador» del régimen de Vichy, incluso como «nazi».

André Malraux, en la oración fúnebre que pronunció a su «viejo maestro» el 3 de septiembre de 1965, lamentó que «nadie haya sido insultado tanto tiempo, con tanta paciencia» como él. Pero creía que «la gloria encuentra su brillo supremo en el ultraje» y que «esta gloria está dirigida a una obra más que a una persona, que se presta poco a ella». Se equivocó: es su persona y su pensamiento lo que atacamos desde el papel político que se dice que jugó el arquitecto franco-suizo en Vichy.

¿Cuál fue realmente este papel? Ésta es la pregunta que este libro se propone responder, con un enfoque de historiador distanciado y documentado.

Analizando esta campaña de denigración, se trata de revelar los sesgos cognitivos y metodológicos que atraviesan el discurso de los “rectificadores de los muertos”, de identificar los déficits de conocimiento y las manipulaciones que, en nombre de la demanda de desmitificación, en primer lugar atestiguan un deseo de ensuciar más que de saber.

Robert Belot es profesor de historia contemporánea, titular de la cátedra europea Jean Monnet «Eupopa». Es director del departamento de patrimonio cultural de la Universidad Jean Monnet (Saint-Étienne). Es un reconocido especialista en la historia política y cultural de Francia bajo la Ocupación y en la construcción sociopolítica de la memoria.

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VALE LA PENA LEER

Modernidad y meritocracia

In Defense of Talent

Luis Fernández-Galiano

27/10/2021

Tomado de arquitecturaviva.com

El término ‘meritocracia’ fue acuñado en 1958 por el sociólogo británico Michael Young, en un libro que ya entonces presentaba el concepto bajo una luz oscura, The Rise of Meritocracy, donde advertía del riesgo de la creación de una nueva casta basada en la educación y el talento. Este debate se ha avivado en fechas recientes con dos obras de eminentes profesores, Daniel Markovits de Yale (The Meritocracy Trap, 2019) y Michael Sandel de Harvard (The Tyranny of Merit, 2020). El primero de ellos resumía su tesis en portada —‘Cómo el mito fundacional americano alimenta la desigualdad, desmantela la clase media y devora a la élite’—, argumentaba que «el mérito no es sino una impostura» y censuraba la transmisión hereditaria del privilegio a través de la educación elitista; y para el segundo —Premio Princesa de Asturias, y traducido ya al castellano— la meritocracia es tóxica, divide la sociedad en ganadores y perdedores, generando tanta altanería como resentimiento, y debe combatirse poniendo énfasis en lo comunitario. Frente a esta demolición intelectual de la movilidad social a través de la formación y el esfuerzo —sobre la que esta revista se pronunció en marzo con ‘Menosprecio del mérito’— se ha alzado en 2021 Adrian Wooldridge con The Aristocracy of Talent, una sólidamente argumentada defensa de la meritocracia, «lo más próximo que tenemos a una ideología universal».

Doctor en Historia por Oxford y ‘political editor’ del Economist, Wooldridge aborda aquí «la idea revolucionaria de la meritocracia», inseparable de una modernidad que pone en cuestión la hermética estratificación social del Antiguo Régimen, donde cada cargo o trabajo estaba asociado a la posición que otorga el nacimiento. Cuando muchas de las ideas que han modelado las sociedades occidentales durante los últimos siglos están en crisis —«la democracia retrocede, el liberalismo pugna por mantenerse, y el capitalismo ha perdido el brillo»—, la meritocracia es popular en todo el mundo porque afirma la capacidad de llegar tan lejos como permita el talento de cada uno, asegura la igualdad de oportunidades a través de la educación, prohíbe la discriminación por raza o sexo, y selecciona evitando el patronazgo o el clientelismo. El tránsito de la ética aristocrática a la ética meritocrática supone una auténtica revolución moral, y este es un argumento en defensa del mérito más poderoso aun que su evidente vinculación con el crecimiento económico y la prosperidad. En su desarrollo histórico, los socialistas del siglo XIX apoyaron la idea como un vehículo hacia una sociedad mejor, mientras los conservadores la veían como una amenaza al orden social, pero tras la II Guerra Mundial la meritocracia alcanzó en Occidente una aceptación unánime, solo agrietada en las últimas décadas por la censura de la izquierda radical, que le reprocha haberse convertido en una plutocracia, y de la derecha populista, que rechaza el cosmopolitismo displicente de las ‘élites cognitivas’.

La aristocracia del talento es desde luego un oxímoron, y al autor no se le escapa que la meritocracia está hoy en el taller de reparaciones, porque se ha hecho hereditaria y el ascensor social está averiado. Wooldridge propone regenerarla volviendo a dar una dimensión moral a la educación de las élites y otorgando estatus a la formación profesional, para evitar el egoísmo arrogante de los unos y el rencor iracundo de los otros. Acepta el fundamento sociológico de las críticas de Markovits o Sandel, pero también polemiza con John Rawls cuando el filósofo asegura que es injusto recompensar a los que tuvieron la fortuna de nacer mejor dotados, porque «hasta el joven Mozart tenía que practicar». Es esa ética del esfuerzo la que ve afianzarse en Asia, y muy especialmente en China, fiel a su tradición confuciana, y que ha extendido la meritocracia del ámbito de la educación al de la política. Y aunque muestra distancia frente a la modernidad autoritaria de la superpotencia asiática, también expresa preocupación porque en Occidente avance la democracia refrendaria, que adopta decisiones de gran calado con mayorías escuetas y sin suficiente debate informado. Ante el desafío de China por el liderazgo global, Wooldridge cree que Occidente solo puede competir con ella templando la democracia con el conocimiento de los expertos, y regenerando una meritocracia genuinamente liberal que conjure el peligro detectado por Young hace seis décadas.

The Aristocracy of Talent

How Meritocracy Made the Modern World

Adrian Wooldridge

Editorial Allen Lane 

2021

Idioma: inglés

Nota de los editores

En The Aristocracy of Talent, el estimado periodista e historiador Adrian Wooldridge traza la historia de la meritocracia forjada por los políticos y funcionarios que introdujeron el principio revolucionario de la competencia abierta, los psicólogos que idearon métodos para medir las habilidades mentales naturales y los educadores que construyeron escaleras de oportunidad educativa. Mira más allá de las culturas occidentales y muestra los efectos transformadores que ha tenido en todos los lugares donde se ha adoptado, especialmente una vez que las mujeres ingresaron al sistema meritocrático.

Wooldridge también muestra cómo la meritocracia ahora se ha corrompido y argumenta que el reciente estancamiento de la movilidad social es el resultado del fracaso para completar la revolución meritocrática. En lugar de abandonar la meritocracia, dice, deberíamos pedir su renovación.

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