Un diseño olvidado de Mies van der Rohe se está construyendo en el campus de la Universidad de Indiana
Escrito por Andreea Cutieru
Traducido por Fabian Dejtiar
12 de julio de 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
Un nuevo edificio para la Escuela Eskenazi de Arte, Arquitectura + Diseño de la Universidad de Indiana, materializa un diseño recientemente redescubierto de Mies van der Rohe. El proyecto de 1952 estaba destinado a una casa de fraternidad en el mismo campus de IU Bloomington donde se está construyendo actualmente, y el diseño incorporó el mismo marco de acero blanco y la misma estética de paneles de vidrio expansivos que la Casa Farnsworth, creada aproximadamente al mismo tiempo. Después de ser olvidado durante seis décadas, el diseño resurgió en 2013. La obra de dos pisos abrirá sus puertas este otoño.
En 1950, Mies van der Rohe recibió el encargo de la casa de la fraternidad de la Universidad de Indiana, en un momento donde también tuvo la oportunidad de diseñar Crown Hall para el Instituto de Tecnología de Illinois, que acabaría convirtiéndose en una de sus obras maestras. El proyecto de la casa de la fraternidad se abandonó debido a la falta de fondos, y décadas más tarde, los planos fueron finalmente donados al archivo de Mies en el Museo de Arte Moderno. En 2013, se pusieron en marcha planes para la construcción del diseño, y la investigación posterior descubrió documentación significativa entre los documentos de uno de los asociados de Mies. La Universidad de Indiana se puso en contacto con el arquitecto Dirk Lohan, nieto de Mies, quien estuvo de acuerdo en que la Universidad podría usar el diseño y atribuírselo a Mies.
Teniendo estrechas conexiones con los conceptos de la casa Farnsworth y el Instituto de Tecnología de Illinois, el diseño de Mies para el edificio UI es una estructura rectangular de vidrio y acero elevada desde el suelo. El espacio principal mide 930 metros cuadrados y cuenta con un atrio cuadrado central que realza aún más la apertura del edificio.
El diseño de Mies van der Rohe se confió a la firma Thomas Phifer and Partners, con sede en Nueva York, para que se adapte a los códigos de construcción actuales y a su función académica actual al mismo tiempo que preserva la estética arquitectónica deseada. El edificio contendrá espacios de conferencias, talleres y oficinas, sin alterar la distribución del segundo piso, mientras que la planta baja tuvo que ser reconfigurada. Para cumplir con los códigos de construcción, se agregó una nueva escalera, se reemplazó el vidrio original de un solo panel por uno aislante y el proyecto se equipó con sistemas MEP de acuerdo con los estándares contemporáneos.
Chile, Venezuela, Pabellón de la Diáspora Africana e Israel, ganadores de la Bienal de Diseño de Londres 2021
24 de junio 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura y artishockrevista.com
El pasado 24 de junio, el jurado de la Bienal de Diseño de Londres anunció a los pabellones ganadores de su tercera edición abierta entre el 1° y hasta el 27 de ese mes en Somerset House. Respondiendo al tema «Resonancia» del director artístico y curador Es Devlin, la Bienal reunió a más de 30 pabellones para mostrar cómo el diseño puede brindar soluciones a los desafíos de nuestro tiempo, desde la sostenibilidad a la globalización, pasando por la migración hacia el futuro de la humanidad.
«Los ganadores de las medallas de la Bienal de Diseño de Londres 2021 ilustran verdaderamente la importancia del pensamiento de diseño para ayudar a lograr el cambio social y el crecimiento económico en todo el mundo», dijo John Sorrell, presidente de la Bienal de Diseño de Londres. Mientras que Victoria Broackes, Directora de la Bienal, señaló que los ganadores «demuestran claramente lo brillante que puede ser el diseño al contar historias complejas que hablan directamente con los corazones y las mentes».
Chile: Resonancias tectónicasVenezuela: La RentradaPabellón de la diáspora africanaIsrael: The Boiler RoomAlemania: Spoon Archaeology
Seleccionados por el Jurado Internacional de Diseño de Londres -excluyendo a la Medalla Pública- Chile (Resonancias Tectónicas) reconocido como la contribución más destacada de esta edición; Venezuela (La Reentrada) distinguido como mejor pabellón temático; el Pabellón de la Diáspora Africana (PoAD) valorado como el diseño más excepcional; e Israel (The Boiler Room) reconocido por el voto del público, recibieron las Medallas de la Bienal de Diseño de Londres de este año, mientras que Alemania (Spoon Archaeology) recibió una mención especial. Las medallas fueron hechas a mano por Shimell y Madden, cuyo diseño «representó los conceptos de colaboración y unión de países, territorios y ciudades», según la organización.
Venezuela: La Rentrada. Etapas de la semilla de aguacate.Venezuela: La Rentrada. Diversos aspectos de la muestra presentada cuya temática gira en torno en torno a las semillas de aguacate.
Venezuela con “La Rentrada”, tal y como ya señalamos, recibió la Medalla Temática a la interpretación más inspiradora de «Resonancia», el tema de la presente edición, descrito como el efecto ondulante del diseño de vanguardia que afecta la forma en que vivimos y las decisiones que tomamos. El pabellón «busca imaginar el regreso de la diáspora venezolana. Un evento que estará marcado por un cuestionamiento radical de los sistemas anteriores».
“La Rentrada” toma prestado su nombre del rentrée francés y lo transforma al español, un guiño a las posibilidades transformadoras exploradas a través del aguacate y de quienes regresan a Venezuela. El proyecto es la entrega final de una trilogía en torno a las semillas de aguacate desarrollada por Fragmentario.
Pabellón de Venezuela
Diseño: Fragmentario (María Elena Pombo)
Asistentes de producción: Marcos Cabrera, Chelsea Chaug, Lisa Deurer, Shiqi Huang, Wei Huang, Luis Carlos Pombo, Shang Shi, Anna Sung, Izzy Wu, Jingshan Zhang
Paisaje sonoro: Cher-ee-lee (Jerilyn Gonçalves)
Fotografía: Griffin Moore, María Elena Pombo
Semillas de aguacate: Luis Lares (Cosme), Cornelio Quechotl (Food Story)
La obra de Glenda Kapstein (1939-2008): Arquitectura y medio ambiente al norte de Chile
Escrito por Luciana Truffa
Capilla Casa de Retiro Fundación Alonso Ovalle, Antofagasta, 1991
7 de julio 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
Una nueva plataforma digital tiene como objetivo revalorizar y difundir el legado de la reconocida arquitecta y académica chilena Glenda Kapstein. Este sitio web recopila una serie de proyectos y publicaciones de manera cronológica, articulando un relato lineal en torno a su trayectoria preocupada por la relación entre la arquitectura y el medio ambiente.
La iniciativa fue ejecutada por la diseñadora gráfica Carla Monforte Kapstein, hija de la arquitecta en cuestión, quien obtuvo financiamiento a través de un proyecto Fondart Nacional de arquitectura y difusión. El sitio web construye una línea de tiempo que abarca desde 1939 hasta 2008, en la que se ilustran por medio de material fotográfico inédito, los sucesos biográficos que marcaron su trayectoria. El archivo reúne una amplia gama de material en distintos formatos, liberando por medio de la misma plataforma, las investigaciones y el registro de la obra llevada a cabo por Kapstein.
Oratorio Casa de Retiro Fundación Alonso Ovalle, Antofagasta, 1991.
Glenda Kapstein. Arquitecta de la sede de Valparaíso de la Universidad de Chile (1967), magíster en arquitectura de la Pontificia Universidad Católica (1995) y académica de la Universidad Católica del Norte. Su trabajo se centró en la relación entre la arquitectura y su medio, lo que se tradujo en la exploración material y formal en torno a las posibilidades de la disciplina ante el clima desértico. Kapstein obtuvo numerosos reconocimientos a nivel internacional por su obra y sus aportes a la academia, entre los cuales se destacan el premio PLEA (Passive and Low Energy Architecture) en 2003.
Tras residir en España entre los años 1968 y 1979, la arquitecta se radicó en la ciudad de Atacama, ubicada en la zona norte de Chile. Influenciada tanto por la modernidad europea como por los paisajes desérticos, la obra de Kapstein responde a las condiciones climáticas mediante la construcción fluida de espacios y el juego entre materiales ligeros y volúmenes. Su legado constituye parte importante de la identidad cultural, social y material de la región de Atacama, a la vez que pone en relevancia las técnicas constructivas locales.
Glenda Kapstein realizó una serie de investigaciones y escritos en torno a la arquitectura vernácula, consolidando su legado medioambiental tras la publicación del libro “Espacios Intermedios”. En éste se ilustran mediante una serie de levantamientos de construcciones locales, los conocimientos nativos fundamentales acerca de la adaptación de la vida a un clima extremo, contenidos en las autoconstrucciones y sus característicos espacios mediadores.
Glenda Kapstein en el Desierto de Atacama, Antofagasta, 1992.
Entre sus obras destacan el pabellón de Codelco en Exponor (1995), la ampliación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica del Norte, y la Casa del Retiro para la Fundación Alonso Ovalle en Antofagasta (1991). Esta última fue nominada al primer premio Mies Van der Rohe para Arquitectura Latinoamericana en 1996, y participó en el XIX° Congreso de la UIA en Barcelona el mismo año.
Anne Lacaton (1955, Saint-Pardoux, Francia) y Jean-Philippe Vassal (1954, Casablanca, Marruecos), ganadores del Premio Pritzker de Arquitectura 2021
Declaración del jurado
El trabajo de Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal refleja el espíritu democrático de la arquitectura. A través de sus ideas, su acercamiento a la profesión y sus edificios, han demostrado que un compromiso con una arquitectura restauradora, que sea a la vez tecnológica, innovadora y ecológicamente sensible, se puede conseguir sin nostalgia. Este es el mantra del equipo de Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal desde que fundaron su firma con sede en París en 1987. No solo han definido un enfoque arquitectónico que renueva el legado del modernismo, sino que también han propuesto una definición ajustada de la mismísima profesión de arquitectura. Las esperanzas y sueños modernistas de mejorar la vida de muchos se revitalizan a través de su trabajo que responde a las emergencias climáticas y ecológicas de nuestro tiempo, así como a las urgencias sociales, particularmente en el ámbito de la vivienda urbana. Lo logran a través de un poderoso sentido del espacio y los materiales que crean una arquitectura tan fuerte en sus formas como en sus convicciones, tan transparente en su estética como en su ética. Hermosos y pragmáticos a la vez, rechazan cualquier oposición entre la calidad arquitectónica, la responsabilidad ambiental y la búsqueda de una sociedad ética.
Lacaton & Vassal. La casa de las Ciencias Humanas y la plataforma tecnológica en La Plaine, 2007 Lacaton & Vassal. École Nationale Supérieure d’Architecture de Nantes, 2003-2008
Durante más de 30 años, su enfoque crítico de la arquitectura ha encarnado la generosidad del espacio, las ideas, los usos, y la economía de medios, tanto de materiales como de figura y forma. Este enfoque ha resultado en proyectos innovadores para edificios residenciales, culturales, educativos y comerciales. Desde sus primeros proyectos, incluida la Casa Latapie, una casa particular en Burdeos, hasta obras cívicas como la propuesta para el Centro de Ciencias Humanas de Saint-Denis o la Escuela de Arquitectura de Nantes, han mostrado la sensibilidad y calidez de su experiencia con los usuarios. Los arquitectos han expresado que los edificios son hermosos cuando la gente se siente bien en ellos, cuando la luz en el interior es hermosa y el aire es agradable, y cuando hay un flujo fácil entre el interior y el exterior.
La noción de pertenencia y responsabilidad ante un todo más amplio involucra no solo a los demás seres humanos, sino al planeta en general. Desde muy temprano, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal han ampliado constantemente la noción de sostenibilidad para que se entienda como un equilibrio real entre sus pilares económico, medioambiental y social. Su trabajo se ha realizado a través de una variedad de proyectos que abordan activamente la responsabilidad en estas tres dimensiones.
La práctica comienza cada proyecto con un proceso de descubrimiento que incluye observar intensamente y encontrar valor en lo que ya existe. En el caso de la comisión de 1996, Léon Aucoc Plaza, su planteamiento fue simplemente acometer el mínimo trabajo de reposición de la grava, tratamiento de los árboles y modificar levemente el tráfico, todo para otorgar un potencial renovado a lo que ya existía.
En sus proyectos de vivienda para la transformación del bloque de París, Tour Bois le Prêtre, y tres bloques en el barrio Grand Parc en Burdeos (ambos realizados con Frederic Druot), en lugar de demolición y reconstrucción, agregaron cuidadosamente espacio a los edificios existentes en la forma de generosas extensiones, jardines de invierno y balcones que permiten la libertad de uso y, por lo tanto, apoyan la vida real de los residentes. Hay una humildad en el enfoque que respeta los objetivos de los diseñadores originales y las aspiraciones de los ocupantes actuales.
Lacaton & Vassal . Centro de exposiciones FRAC Nord-Pas de Calais en Dunkerque, 2015 Lacaton & Vassal . Centro de exposiciones FRAC Nord-Pas de Calais en Dunkerque, 2015
Para el centro cultural, FRAC Nord-Pas de Calais en Dunkerque, optaron por mantener la sala original y adjuntar la segunda de dimensiones similares al edificio existente. Está ausente la nostalgia del pasado. Más bien, buscan transparencia, apertura y luminosidad con respeto por lo heredado y una búsqueda para actuar responsablemente en el presente. Hoy, un edificio que antes pasaba desapercibido se convierte en un elemento icónico en un paisaje cultural y natural renovado.
A través de su convicción de que la arquitectura es más que edificios, a través de los temas que abordan y las propuestas que realizan, a través de forjar un camino responsable y a veces solitario que ilustra que la mejor arquitectura puede ser humilde y siempre reflexiva, respetuosa y responsable, han demostrado que la arquitectura puede tener un gran impacto en nuestras comunidades y contribuir al conocimiento de que no estamos solos. Por su trabajo realizado y el del futuro, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal son galardonados con el Premio Pritzker 2021.
Los miembros del jurado del Premio Pritzker de Arquitectura 2021 fueron:
Alejandro Aravena (presidente del jurado), Premio Pritzker 2016 y fundador de ELEMENTAL.
Barry Bergdoll, curador, autor, y académico en Columbia University.
Deborah Berke, arquitecta y decana de la Escuela de Arquitectura de Yale.
Stephen Breyer, juez de la Corte Suprema de Estados Unidos.
André Aranha Corrêa do Lago, crítico arquitectónico, curador y embajador de Brasil en India.
Kazuyo Sejima, arquitecta, académica y Premio Pritzker 2010.
Benedetta Tagliabue, arquitecta y directora de Miralles Tagliabue EMBT
Wang Shu, arquitecto, académico y Premio Pritzker 2012
Martha Thorne (directora ejectuvia): Decana de IE School of Architecture & Design.
Lo que ha fallado en la arquitectura durante el confinamiento
Dos meses de encierro doméstico permiten aclarar lo que funciona y lo que no en nuestras casas. ¿Cómo será la arquitectura que demandaremos en adelante?
Luis Alemany
Un patio de vecinos de Madrid, el pasado mes de abril
¿Cómo cambiará nuestra relación con la arquitectura después del coronavirus? ¿Seremos más conscientes de los lugares en los que vivimos? ¿Más críticos? ¿Más conservadores? Tras dos meses de encierro, todos intuimos qué funciona y qué está mal en nuestras casas y calles. ¿Por qué media España acristaló sus balcones? Porque sus casas son pequeñas y el exterior es hostil. ¿Por qué los pisos tienen distribuciones poco flexibles? Porque ése es un valor de mercado. ¿Y cómo serán las casas que demandemos en adelante? Para eso hay respuestas contradictorias: serán más abiertas al mundo o más encerradas en sí mismas.
«La mayoría de nosotros no ha sufrido grandes dramas: ni guerras, ni desastres… Teníamos el cambio climático pero se adelantó el coronavirus y nos creó un sentimiento de vulnerabilidad. Ahora esperaremos de la arquitectura protección. Lo curioso es que ese deseo puede significar cosas opuestas. Entiendo a la gente que ahora anhela un adosado y un jardínpero hay otra forma de enfocar la vulnerabilidad».
El arquitecto madrileño Iñaki Alonso habla en sus vísperas eternas de estrenar piso en la cooperativa Entre Patios, un conjunto de viviendas en Las Carolinas que también ha proyectado y que se anuncia como una covivienda. La casa es más pequeña, «calculen un 10% menos de espacio por piso», pero los vecinos comparten servicios: «Una sala con cocina para que en mi cumpleaños pueda traer a 15 amigos. Otra sala para trabajar… Hay cooperativas que tienen un cuarto de invitados que los vecinos reservan», explica Alonso.
«Lo que importa es rebelarse contra la idea del edificio como almacén de vidas aisladas en el que la gente se muere sin que el vecino se entere», continúa. En resumen, Entre Patios propone vivir más en comunidad porque esa cercanía es también una manera de protección. Los niños juegan en el patio y se cuidan unos de otros. Si alguien se rompe el tobillo, es más fácil que sus vecinos estén pendientes… Ese tipo de cosas.
«No inventamos nada. Los niños también juegan en las piscinas comunitarias de las promociones convencionales. La diferencia es que nosotros buscamos crear una cultura de cuidados compartidos, de atacar al aislamiento y la soledad de las personas, que también es una pandemia reconocida por la OMS», cuenta Alonso. Un inciso: en 1968, Ricardo Bofill construyó el edificio Walden con un discurso parecido. La convivencia en el edificio fue un calvario desde el principio. «Es una cuestión de educación, de que la gente sepa a qué viene y de que haya un respeto estricto por el espacio individual. No podemos pasar del aislamiento a la invasión. Nosotros tenemos un facilitador, cuya función es crear dinámicas positivas».
Lo que Alonso plantea es un extremo en la nueva normalidad de la arquitectura: la de aquellos que buscarán protección en la comunidad. «Pero no me engaño, sé que mucha gente querrá vivir en viviendas más encerradas y más individualistas».
Hay ejemplos conocidos. Medellín. Urbanismo y sociedad es un libro de Jorge Pérez-Jaramillo (Turner, 2019) que cuenta, entre otras cosas, cómo la clase media colombiana se fue a vivir a viviendas-búnker de espaldas a la calle por culpa de la violencia narcotraficante. ¿Cómo no entenderlo? «Pero la ciudad compacta, como escenario para la vida integrada, con inclusión y equidad, con urbanismo de proximidad y barrios bien desarrollados, articulados a sistemas urbanos de accesibilidad y movilidad, con espacios públicos y equipamientos sociales de calidad… esa ciudad está más vigente que nunca. La ciudad expandida en suburbios desintegra y segrega, destruye el tejido político y social y, sobre todo, destruye estructuras ecológicas», dice Pérez-Jaramillo.
La paradoja está en todas partes: en París, la alcaldesa Hidalgo propone un plan para que todos los vecinos tengan sus necesidades cubiertas en 15 minutos de paseo: colegios, tiendas, ambulatorios… En cambio, en EEUU se interpreta que el coronavirus es algo que ocurre básicamente en la densa Nueva York. Y en España, los consultores inmobiliarios ya hablan de un inminente efecto balsa de aceite.
«Todos nos preguntamos lo mismo, si los coches volverán a ocupar el centro del espacio público», dice Fermín Vázquez, fundador del estudio b720. «Yo no soy muy optimista sobre la relación que vayamos a tener con la arquitectura en adelante pero espero que el paisaje de la ciudad vacía nos sirva para entender lo agresivo que era el espacio en el que hemos estado viviendo».
¿Qué tal han funcionado nuestros pisos en el confinamiento? Los normales, no las casas que salen en las revistas… «Nos hemos dado cuenta de que hay una presión grande en las casas de dentro hacia afuera. Echamos de menos una terraza pero entonces recordamos que la teníamos y la cerramos porque en casa cabemos mal y necesitábamos esos metros cuadrados. Como la calle es agresiva, en el fondo, esa terraza sólo servía para dejar la bombona de butano… Y, además, sabíamos que el piso se venderá mejor con la terraza cerrada. El verdadero problema es ése: que la vivienda es la gran inversión de nuestras vidas y le damos un valor de cambio más que de uso. Nos importa más poder vender bien la casa que adaptarla a nuestras vidas», contesta Vázquez. «Todos somos conservadores con la vivienda, es normal. Pero hay que dar pasos y romper el círculo vicioso».
Todo encoge
Por ejemplo: ¿por qué una familia española de clase media vive más estrechamente que en Alemania o en Austria? «En Austria, la norma dice que las habitaciones tienen un mínimo de 14 metros cuadrados. Aquí, es normal encontrar una habitación de 10 metros y dos de ocho para los hijos», explica la arquitecta Zaida Muxí. «Yo soy argentina. Cuando mevisitan amigos de América Latina, se sorprenden de lo pequeñas que son las casas en España».
Y continúa Muxí. «Los espacios están jerarquizados. La cocina está apartada de la zona de estar, es poco más que un tendedero ampliado, de modo que quien cocina, que suele ser la mujer, está marginado. No se piensa en los niños. Los espacios son rígidos y están jerarquizados. Las normas no permiten experimentar y, en los pocos resquicios que dejan, aparece el mercado».
«Si vamos al ejemplo de Austria, la diferencia es que la vivienda pública se ha hecho sin especular en el espacio. En Viena hay VPOs de 120 metros cuadrados. A partir de ahí, la presión del espacio no existe», explica su colega Daniel Mòdol, ex concejal de Urbanismo de Barcelona. «No sé qué ocurrirá con la vivienda. Supongo que habrá colivings, habrá más neorrurales que vuelvan al campo, habrá gente más conservadora… Pero ya le puedo decir que en dos proyectos de oficinas en los que trabajamos ya nos dicen los clientes que nos olvidemos de los espacios diáfanos. Que quieren salas compartimentadas como se hacían antes».
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.