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TAL DÍA COMO HOY…

… el 20 de octubre de 1953 se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela.

Placa ubicada en la entrada del auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo que da cuenta del Primer Consejo Consultivo y los Profesores Fundadores de la institución.

Con una semana de diferencia con respecto a la Escuela de Arquitectura (creada un 13 de octubre) y con una separación de 12 años (la Escuela nace en 1941), siempre será bueno recordar y llevar a cabo un somero repaso relacionado con una conmemoración que marca los 66 años de la Facultad de Arquitectura más antigua e importante del país.

Así, tomando como referencia un texto que elaborásemos para la “Cronología 1953-2003” ubicado al final del libro conmemorativo Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta (Ediciones FAU UCV, 2005), tenemos que 1953 se inicia en medio de un clima incierto en lo político y con la Universidad Central de Venezuela intervenida desde el año anterior. En enero, una vez instalada la Asamblea Nacional Constituyente de la época, ésta ratifica al coronel Marcos Pérez Jiménez como presidente provisional, luego del fraudulento resultado derivado del proceso electoral realizado el 30 de noviembre de 1952. A raíz del desconocimiento de estos resultados renuncia por presiones la Junta de Gobierno, marcándose el inicio “formal” de la dictadura o, según otros analistas, el paso de la “dictablanda” a la “dictadura”, designándose posteriormente a Pérez Jiménez como “Presidente constitucional” el 17 de abril.

En medio de estas circunstancias, el 2 de agosto de 1953 se sanciona una nueva Ley de Universidades, y el 20 de octubre de ese mismo año la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas se divide en dos Facultades: Ingeniería  y Arquitectura y Urbanismo (FAU). El ingeniero Willy Ossott, hasta ese momento Director de la Escuela es nombrado Decano y como Director es designado el arquitecto Tomás José Sanabria (graduado de arquitecto -master incluido- en 1947 en Harvard University). Para esta fecha el Pensum, recién estrenado (modificación  del anterior de 1946), está conformado por 37 asignaturas a ser cursadas bajo un régimen semestral a lo largo de 5 años. La Escuela tiene 174 alumnos y 25 profesores, y ocupa el primero y segundo pisos del Taller de Electricidad de la Facultad de Ciencias Matemáticas y Naturales, nombre que adoptó la escindida Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

La importancia que en el país ya había cobrado la necesidad de planificar y ordenar el crecimiento urbano de las ciudades se ve reflejado en el doble apelativo que se le da a la Facultad, que seguirá, no obstante, teniendo una sola Escuela: la de Arquitectura, ya que el Urbanismo siempre fue visto como formación de postgrado y es sólo a partir de 1968 que se empieza a organizar con la creación del correspondiente Instituto.

En 1953, aparte del Decano y el Director conforman el cuerpo consultivo de la Facultad: Carlos Raúl Villanueva, Carlos Guinand Sandoz, Diego Carbonell (graduado en el MIT en 1944), Luis Eduardo Chataing (ingeniero, primer director de la Escuela y Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas) y Ernesto Fuenmayor (graduado en 1948 dentro de la primera promoción de la Escuela). Se reconocen como fundadores de la FAU a los profesores: Jean Boistel, Oscar Carpio (profesor de composición, quien antes de graduarse en Caracas en 1948 realizaría estudios de arquitectura en Cornell), Diego Carbonell, Henry Castillo Pinto, Edoardo Crema, Luis Eduardo Chataing, Carlos Delgado Sarmiento, Ernesto Fuenmayor, José Miguel Galia (quien se inicia como profesor de paisajismo, graduado en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, Montevideo, en 1944), Santiago Goiri (al igual que Carpio profesor de composición y egresado de la primera promoción del 48), Carlos Guinand Sandoz, Mauricio Iranzo, Roberto Henríquez, Tony Manrique de Lara (al igual que Carpio y Goiri profesor de composición y egresado de la primera promoción), Juan Marichal Linares, Carlos Möller, Willy Ossott, Álvaro Pérez Luciani, Julio Ripamonti, Alfonso Rísquez, Jorge Romero Gutiérrez, Tomás José Sanabria, Horacio Soriano, Arturo Valery Pinaud, Abel Vallmitjana, Charles Ventrillón y Carlos Raúl Villanueva. Se incorporan también como miembros del personal docente los arquitectos: Julián Ferris (encargado del área de construcción, graduado en Syracuse en 1947), Juan Andrés Vegas (encargado del área de urbanismo, graduado en el MIT en 1947) y Martín Vegas (profesor de composición, graduado en el Illinois Institute of Technology -Chicago- en 1949).

Una vez creada la FAU el artista plástico Abel Vallmitjana inicia allí las actividades de extensión, que marcan su inicio formal con la organización de un primer evento conmemorativo, realizado en mayo de 1954 (cercano al primer aniversario), consistente en una exposición dedicada a la obra de Leonardo Da Vinci.

Este sucinto repaso que apunta fundamentalmente a los orígenes no puede dejar de mencionar como hechos relevantes de esa primera etapa: el nombramiento como Director de la Escuela de Santiago Goiri en 1956 primer egresado que ocupa dicho cargo; el estreno en 1957 del edificio sede (sin duda el mejor de los proyectados por Villanueva para la impartición de docencia dentro de la Ciudad Universitaria), la aprobación ese mismo año de un nuevo Plan de Estudios para la Escuela (cuando contaba ya con 313 alumnos) aumentando a 39 las asignaturas y manteniendo el mismo régimen y duración, la obtención también en 1957 por parte de los alumnos de 5º año del Primer Premio de la IV Bienal de Sao Paulo y el nombramiento de Antonio Granados Valdés como encargado de llevar adelante las actividades de Extensión Cultural que inicia con la publicación del primer número de la colección Espacio y Forma (que vio aparecer 23 números hasta desaparecer en 1981); para llegar a 1958 cuando en febrero (una vez que cae la dictadura) son designados como Decano el arquitecto Julián Ferris y como Director de la Escuela Oscar Carpio, pasando a ser Ferris (quien sustituyó al ingeniero Willy Ossott) el primer profesional de la arquitectura que ejerce el cargo y quien al realizarse el año siguiente (1959) las primera elección de autoridades universitarias se convierte en el primer decano electo, designando posteriormente a Ralph Erminy como Director de la Escuela.

Los años 60 transcurren con la Facultad consolidándose en cuanto a su condición de primer centro de estudios a nivel nacional, lo cual la lleva a contar en 1960 con 793 estudiantes y 110 profesores, momento en que el Plan de Estudios se renueva y eleva el número de asignaturas a 42 bajo el mismo régimen semestral y a lo largo de 5 años de duración de la carrera. En 1961 aparece bajo la dirección de Antonio Granados Valdés el primer número de la revista PUNTO (desaparecida en 2001 luego de acumular 69 números) y se le otorga a Carlos Raúl Villanueva el Doctorado Honoris Causa. En 1963 por iniciativa de Graziano Gasparini se crea el Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas (CIHE), primer centro de investigación de la aún joven institución, y al año siguiente (1964) aparece el nº1 del Boletín de dicho Centro (descontinuado en 1994 tras 31 ediciones). La creación en 1967 (año de conmemoración del cuatricentenario de la ciudad de Caracas) del Instituto de Urbanismo marca otro momento importante que permite ir consolidando la actividad de investigación dentro de la FAU. Así, lo que empezaba a ser el transitar pausado de la institución, se ve impactado por los influjos del mayo francés que en toda la UCV dan inicio al proceso de Renovación Universitaria, de particular resonancia en la Escuela de Arquitectura a partir de 1969, y que duraría más de dos años en medio de los cuales se vive el 26 de octubre del 70 el allanamiento de la Universidad la cual permanecerá cerrada hasta el 25 de julio de 1972.

La década de los 70 se inicia con la aprobación de un nuevo Plan de Estudios para la Escuela de Arquitectura producto del impacto de la Renovación que conlleva a una reestructuración académica: se habla ahora de Unidades Crédito que en número de 170 (distribuidas entre obligatorios -115- y optativos) se deben aprobar para obtener el título y los cuales son impartidos entre Unidades Docentes y Sectores de Conocimiento. En 1975 nace el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) y en 1976 el Consejo Universitario aprueba el Reglamento de Funcionamiento Interno de la Escuela de Arquitectura y se crean la Comisión de Estudios para graduados y el Centro de Información y Documentación de la FAU. En 1978 la Escuela alcanza su tope histórico de población estudiantil: 3500, incremento que ya había llevado a las autoridades a realizar importantes modificaciones en la planta física del edificio sede que derivaron en su desnaturalización.

Podría decirse que una vez finalizada la década de los años 70 ya la FAU presenta con claridad una estructura organizativa que con pocas modificaciones ha perdurado hasta nuestros días, apareciendo únicamente como novedad en 2005 el surgimiento de un nuevo esquema de gestión que contempló la creación de entes coordinadores de las actividades de docencia, investigación y extensión. Por otro lado, en 1980 el Instituto de Urbanismo lanza la revista Urbana (cuya continuidad se vio interrumpida en 2007 tras alcanzar el número 40), en 1985 el IDEC publicará el nº 1 de Tecnología y Construcción (que sobrevive en formato digital hasta nuestros días) y en 2006 se crea el sello Ediciones FAU UCV buscando, tras una política editorial coherente ya aprobada en 2003, unificar esfuerzos diversos e importantes que a través del tiempo la institución siempre llevó adelante en ese campo.

Desde su fundación, la FAU ha podido constatar como la mayoría de los Premios Nacionales de Arquitectura han sido otorgados a egresados de las aulas de su Escuela, y cómo ha sido objeto de múltiples reconocimientos. Ha impulsado la creación de otras instituciones, ha visto pasar por sus aulas miles de estudiantes, por sus espacios a importantes figuras del acontecer arquitectónico internacional y ha sido sede de memorables eventos.

También, es bueno decirlo, ha sido dirigida por un total de 13 Decanos que han colaborado cada uno de diferente forma en su crecimiento y a darle la robustez de la que ha podido vanagloriarse, encontrándose hoy al frente como encargado el arquitecto Gustavo Izaguirre, a quien le ha tocado lidiar con los difíciles momentos que transcurren, ensombrecidos por una terrible crisis presupuestaria que ha afectado de manera ostensible su operatividad y mantenimiento, una disminución dramática de la planta profesoral y estudiantil alcanzando cifras similares a las registradas a comienzos de los años 60, y la amenaza de un régimen que apunta a desconocer definitivamente por la vía judicial la autonomía consagrada en la Constitución, buscándose tergiversar mediante un sistema de elección de sus autoridades impuesto, su esencia como entidad eminentemente académica.

Si algo requiere la Facultad de Arquitectura de la UCV en los actuales momentos, más allá de las felicitaciones que le corresponden por su onomástico, es la solidaridad y unidad de todos quienes han tenido que ver con ella a lo largo de 63 años. Sólo de esa manera será posible enfrentar con entereza y firmeza, junto los que aún allí permanecen y el resto de la comunidad universitaria, los aciagos momentos que atraviesa y los aún peores que se avecinan que amenazan con remontarnos, como hemos visto, a episodios signados por las intervenciones ya vividas en 1952 y 1970.

ACA

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Colección Crono Arquitectura Venezuela

VISITAS MEMORABLES

1. Kenzo Tange, con cámara en mano, frente a la Oficina del Gobierno de la Prefectura de Kagawa en el momento de su finalización. 1958

Kenzo Tange (1913-2005)

El que ha sido considerado como el más importante e influyente arquitecto japonés del siglo XX, tuvo la oportunidad de visitar Venezuela en tres ocasiones: la primera en 1976 invitado por los organizadores de la VI Bienal Nacional de Arquitectura (evento que se realizó en los espacios del Museo de Bellas Artes) para participar en un ciclo de charlas donde también figuraban Oriol Bohigas y Fernando Belaúnde Terry; la segunda a finales de 1978, finalizando la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez invitado especialmente por el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Sociedad Bolivariana de Arquitectos; y la tercera en 1980 invitado por el grupo C.A. TEKTO encabezado por Carlos Celis Cepero a la sazón asociado suyo en nuestro país desde el punto de vista profesional (alianza que, aunque tuvo entre sus proyectos posibles realizar un Plano Regulador para Caracas, finalmente dejaría pocos frutos).

El paso de Tange quedó registrado en diversos momentos y espacios diferentes: las revistas ARKETIPOS Nº 1 (1984), 2 (1984) y 3 (1985) que amplían con material fotográfico las dos visitas (que ampliaremos en un próximo Contacto FAC), y, enfocadas en la venida de 1978, una breve nota aparecida en el nº 61 (junio 1979) de la revista Punto y una entrevista realizada por Miguel Coronado y Víctor Houtman publicada en el nº 23 de la revista estudiantil Taller, la cual estuvo acompañada de un breve texto de Tange titulado “Función, estructura y símbolo”, traducido por Houtman del cual lamentablemente no se especificó la fuente y que peca de numerosas imprecisiones producto de la propia traducción.

Cabe añadir que el nº 61 de Punto, casualmente, fue el primero de una nueva etapa que bajo la dirección de Henrique Vera (al frente desde 1976 del recién creado Centro de Información y Documentación -CID- de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV), buscaba imprimirle un giro significativo al enfoque que a lo largo de 60 entregas que ocuparon 18 años le había dado Antonio Granados Valdés a la revista, para lo cual se hizo acompañar de un Comité de Redacción integrado por Mariano Goldberg, Ramón León, Manuel López y Juan Pedro Posani. De allí quizás lo escueto de la nota aparecida en la sección de noticias de la publicación, de la que se deduce que Tange (debido a sus relaciones y contactos en Venezuela) no era considerado objeto de loable reconocimiento para los nuevos editores de Punto, cuando tal vez para Granados hubiera significado un despliegue mayor dada la importancia del personaje. Para confirmar esta apreciación nada mejor que transcribir lo allí aparecido: “Entre los días 7 y 12 de diciembre pasado visitó nuestro país el arquitecto japonés Kenzo Tange. Dentro de su amplio programa de actividades, dictó una conferencia el 8 de diciembre en el Auditorio ‘Carlos Raúl Villanueva’ de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela.(…) La charla versó sobre sus últimos proyectos, entre los cuales se pueden señalar la Embajada y Cancillería de Bulgaria (1972-1974) y el Palacio de Su Majestad el Sha Reza Pahlevi, en Teherán (1977). Las ambigüedades de la conferencia dejaron en el público opiniones controversiales”.

2. Portadas de las revistas Punto nº 61 y Taller nº 23
3. Kenzo Tange en su visita a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV acompañado de Magalí Ruz Brewer y Henrique Vera

Por su parte, los estudiantes Coronado y Houtman, a sabiendas de la trascendencia y estatura que ya para entonces había alcanzado Tange en todo el mundo y con un importante dejo de admiración no exento de crítica ideológica, logran a través de la para entonces Directora de Extensión de la FAU, Magalí Ruz Brewer, establecer contacto con Tange por mediación de su asistente, el Sr. Omar Take (profesor de arquitectura del Massachusetts Institute of Technology -MIT-), quien acuerda recibirlos en el hotel Tamanaco, donde Tange se hospedaba, el domingo 10 de diciembre a las 7 p.m.

La entrevista, en la que el Sr. Take fungió de traductor, realizada en la suite que ocupaba el destacado arquitecto japonés, se inició con la pregunta: “¿Profesor, qué le motivó a seguir estudios de arquitectura?” de cuya respuesta se desprende que fue el contacto con la obra de Le Corbusier la que hizo a Tange tomar la senda de la profesión en la que tanto destacó.

Hay un momento muy interesante del encuentro en el cual Coronado confiesa que iba dispuesto a presionar a Tange con “mis dudas, con mi realidad, capitalismo, explotación, socialismo, totalización, pero este hombre de hablar reflexivo, profundo, tranquilo, se me mostraba muy lejos de mis problemas, de los problemas de mi pueblo, para él no existía mi realidad”, claro síntoma del clima politizado que se vivía en buena parte de la FAU UCV y que se reflejaba en la formación de quienes por allí pasaban.

Otra muestra de las preocupaciones estudiantiles procedentes del enfoque que se le daba a su enseñanza, es la que se esconde tras otra pregunta formulada por Coronado: “¿Qué entiende usted por Arquitectura Nacional?”, a lo cual Tange, con claridad y concreción responde: “Yo pienso que la Arquitectura hoy es más global, yo no pienso que la Arquitectura es solamente nacional. Los vínculos materiales del mundo hacen una arquitectura del globo”, lo que permitió abrir el intercambio hacia temas tan interesantes como la cultura y la tradición locales y su impacto sobre la arquitectura que el arquitecto produce. Tange al respecto precisará: “Sí, yo creo en elementos particulares a cada cultura, pero nosotros no usamos vestidos japoneses, ni ustedes usan corbatas venezolanas. Hoy vivimos en una realidad más global. Antes de las grandes guerras mundiales el mundo estaba completamente separado, eran más individuales todos los países (…) …ahora las relaciones de los diferentes países del mundo están tan unidos y ligados por los sistemas de comunicación que un mismo programa de televisión lo puede ver todo el mundo, entonces internacional es cuando las realidades se unen, están relacionadas, pero lo global es cuando todo pasa al mismo tiempo…”.

Las ideas expuestas por Tange a los estudiantes, cuya ambigüedad causó polémica en su presentación del Auditorio de la FAU (más allá de las obras que mostró), se encuentran resumidas en el ya señalado texto “Función, cultura símbolo”. Tange se muestra por entonces muy atento a los cambios sociales que produce el desarrollo de los sistemas de comunicación y la tecnología asociada a la informática. También critica las limitaciones que han traído los enfoque eminentemente funcionales caracterizados por su falta de dinamismo y por un elevado determinismo en la relación entre uso y espacio, abogando por la aparición de sistemas espaciales cambiantes e interconectados cargados a su vez de significado. En tal sentido señalará: “Yo me aventuraría a decir que nosotros necesitamos un enfoque simbólico para los espacios arquitectónicos y urbanos como manera para asegurar la humanidad. (…) Me parece a mi que algunos campos de la Arquitectura moderna y el espacio ciudad están necesitando el símbolo del día. (…) El enfoque arquitectónico y urbano incluye al proceso de darle función y al de darle estructura al espacio. Cuando le damos una forma tipificada a una función tipificada aquella función es inmediatamente aparente al ojo y cobra propia identidad. Si seguimos esta noción más allá, nosotros veremos que no solamente podremos expresar a través de la forma su función física sino también su significado metafísico, en este estado cuando a cierto espacio se le da una expresión simbólica a su función necesitamos de un enfoque simbólico”. Y, a modo de resumen: “Existe una poderosa necesidad de simbolismo, y eso significa que la arquitectura debe tener algo que atraiga al corazón humano. Sin embargo, las formas básicas, espacios y apariencias deben ser lógicas”.

De la entrevista realizada por Coronado y Houtman, trasciende que Tange pudo observar Caracas desde el aire mediante un vuelo en avioneta y también desde la montaña (presumimos que tuvo oportunidad de subir a la cima del Ávila en teleférico o ver la ciudad desde alguna de sus colinas), y logró precisar cómo “el carácter de la ciudad es muy interesante porque hay una unidad en el color, todas las paredes blancas y los techos rojos”, dejando deslizar, aparte de tan peculiar observación, que venía con la información de que Caracas significaba “los techos rojos”, cosa que los entrevistadores lograron con dificultad desmentir y aclarar que se trataba de una expresión acuñada por uno de nuestros literatos (Enrique Bernardo Núñez, para ser más precisos) a partir del predominio de cubiertas de tejas en la mayoría de sus edificaciones desde épocas de la colonia.

4. Cuatro importantes obras de Kenzo Tange. Arriba izquierda: Parque y memorial de la paz de Hiroshima, 1950-1956. Arriba derecha: Gimnasio Nacional Yoyogi (Gimnasio Nacional de Tokio), Tokio, 1961-1964. Abajo izquierda: La catedral de Santa María en Tokio, 1964. Abajo derecha: Gran cubierta de la Exposición Universal de Osaka, 1970.

Tange, quien murió a los 91 años, visita Caracas con 65 encontrándose en el punto más importante de su vasta carrera. Para entonces ya había transitado su experiencia como parte del Grupo Metabolista (movimiento del que presentó su manifiesto en el congreso del CIAM de 1959) y formaban parte de su portafolio proyectos tan importantes como: el Parque y Memorial de la Paz de Hiroshima, 1950-1956; su casa de habitación, 1951-1953;  la Prefectura de Kagawa, 1955-1958; el Ayuntamiento de Kurashiki, 1958-1960; el Plan para la Bahía de Tokio, 1960; el Gimnasio Nacional Yoyogi (Gimnasio Nacional de Tokio), 1961-1964; la Catedral de Santa María de Tokio, 1964; el Centro de Prensa y Difusión Shizouka, 1967;  la Expo ’70, Osaka, Japón; y junto a Pedro Ramírez Vásquez y Rosen Morrison la Embajada del Japón en Ciudad de México, 1976. Fue distinguido con importantes galardones como la Medalla de Oro del Royal Institute of British Architects (RIBA), la Medalla de Oro del American Institute of Architects (AIA), la Medalla de Oro de la Academia Francesa de Arquitectura y el Premio Pritzker el año 1987, el más prestigioso de la arquitectura a nivel internacional.

Su obra, en la que desarrolló un profundo conocimiento y destreza en el uso del concreto armado, puede resumirse según sus propias palabras de la siguiente manera:
«(…) Me siento muy afortunado de haber atestiguado la transformación de Japón desde la devastación de la guerra hasta su crecimiento actual. Como arquitecto, no deseo repetir lo que ya he hecho. Creo que cada proyecto es un puente para el próximo, por lo que es muy importante rescatar el pasado para cambiar el futuro (…)»

ACA

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  1. https://www.indesignlive.hk/articles/in-review/tange-by-tange-1949-1959-kenzo-tange-as-seen-through-the-eyes-of-kenzo-tange

2 y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. Arriba izquierda: https://catalogo.artium.eus/dossieres/exposiciones/premios-pritzker-viaje-por-la-arquitectura-contemporanea/parque-y-memorial-de

4. Arriba derecha: https://catalogo.artium.eus/book/export/html/8835

4. Abajo izquierda: https://www.kirainet.com/la-catedral-de-santa-maria-en-tokio/

4. Abajo derecha: https://twitter.com/ekain_arq/status/1217195820812054528

5.

ES NOTICIA

La Exposición de las «Notas Docentes de Carlos Raúl Villanueva» vuelve a montarse en la FAU UCV.

Inaugurada por primera vez en octubre de 2007 como cierre de las celebraciones del 65 aniversario de la Escuela de Arquitectura (luego de siete años entre el momento en que concibió el proyecto expositivo y se logró realizar), desmontada y conservada aún en muy buen estado, la muestra “Notas Docentes de Carlos Raúl Villanueva” vuelve a ofrecerse al público en los espacios expositivos del edificio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

Realizada en su momento gracias al aporte económico del Centro de Arte La Estancia, Brazo Social y Cultural de Petróleos de Venezuela (PDVSA), a través de su eje de Rescate Patrimonial, y del material en buena parte inédito que la Fundación Villanueva custodia como un preciado tesoro y sin cuya cuidadosa curaduría, gentileza y apoyo hubiese sido imposible disfrutarlo, se podría decir que el Villanueva escondido tras sus notas docentes, nos ofrece la oportunidad de apreciar, desde ese otro ángulo absolutamente complementario, el rigor, la frescura, la búsqueda constante, el encuentro con el conocimiento y el ejercicio cotidiano del análisis crítico que caracterizan su obra arquitectónica, insumos, a su vez, fundamentales para quienes ejercen a diario la retadora labor de enseñar. Quizá, sin palpar al detalle lo que aquí se nos muestra, sería muy difícil comprender la verdadera dimensión que cobra el calificativo de “maestro” que con toda justeza profesó quien, lejos de empeñarse en formar un séquito de imitadores, prefirió diseminar la semilla de la duda permanente y del compromiso con aquello a lo que la arquitectura sirve.

De la nota elaborada por Paulina Villanueva en 2007 para explicar el concepto y desarrollo de la muestra, extraemos lo siguiente: “Largo ha sido el camino en el que han cobrado vida los quince paneles que dan cuerpo a la exposición: Notas Docentes de Carlos Raúl Villanueva y para la Fundación Villanueva es realmente significativo el hecho de que su exhibición tenga lugar en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo al cierre de la celebración del 65 Aniversario de la Escuela de Arquitectura. Para llegar hasta aquí transitamos primero por el arduo trabajo de reunir, ordenar y catalogar las Notas Docentes de Villanueva para sus cursos de Historia y Urbanismo. Luego pasamos a adentrarnos en sus contenidos y decantar una selección en su extensa geografía. Por último, terminamos por dar cuerpo a una idea expositiva en la que se reúnen: El Hombre, El Arquitecto y El Maestro de una manera singular. Ese cuerpo es el de quince paneles de gran formato, 2.10 x 1.20 metros cada uno, que colocados en serie alcanzan una longitud total de 18 metros. En su diseño, la franja central reúne la información que se mira de cerca, que puede y debe leerse con detenimiento; está a la altura de la cabeza y contiene dos líneas temáticas. La primera formada por una selección de las Notas Docentes de Villanueva reproducidas de forma facsimilar, para convertirse en la columna vertebral de la exposición y de la estructura gráfica de los paneles. Se trata de la secuencia ordenada de una selección de setenta y cinco Notas, cinco por cada panel, organizadas en cuatro partes, cada una con un color distintivo que permite su identificación dentro del conjunto. Comienza la Enseñanza identificada con el rojo, le siguen la Arquitectura y la Historia marcadas con azul y amarillo, para terminar con la Ciudad y el Urbanismo con verde y violeta. Estas partes temáticas reflejan con claridad la vocación de Villanueva como Maestro.

Esta línea continua se acompaña con otra que se desdobla arriba y debajo de la primera; en ella se desarrolla el perfil biográfico de Villanueva con fotos, dibujos y textos; aparece entonces una unidad de medida temporal que marca los años más significativos de su trayectoria profesional y personal. La información que completa cada panel toma otra escala, está pensada para verse desde lejos y para dar un telón de fondo; son fragmentos ampliados de las Notas los que construyen con la línea y la palabra ese rico universo de pensamiento en el que Villanueva se recreó tantas veces durante los años en los que compartió sus afectos entre La Enseñanza y La Arquitectura en la que fue siempre su Escuela de Arquitectura”.

Una vez desmontada se anuncia que la exposición tendrá carácter itinerante. Esperemos logre conservarse al menos otros 12 años más en el estado en que hoy la podemos apreciar.

ACA

La noticia de la semana

Esta semana se conoció que la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV ya forma parte de los socios institucionales de ONU-Hábitat. Esto abre la puerta para la participación de la UCV, sus facultades e institutos en los nuevos retos para el futuro de las ciudades.
También se supo que se está preparando un evento abierto en cuanto a la participación en el cual se busca conocer y aportar propuestas para ciudades venezolanas con base en la Nueva Agenda Urbana de ONU-Hábitat.

Este importante logro no hubiese sido posible sin el empuje y tesón de la Prof. Zulma Bolívar, coordinadora de este programas por la FAU con ONU-Hábitat, quien pese a la grave crisis que atraviesa el país no descansó hasta lograr el objetivo.

Nota

El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT) es una agencia de las Naciones Unidas, con sede en Nairobi, que tiene el objetivo de promover ciudades y pueblos social y ecológicamente sostenibles.

La agencia fue establecida en 1978 después de la conferencia Hábitat I, desarrollada en Vancouver, Canadá. Entre su creación y el periodo 1997-2002 la agencia dispuso de pocos medios y sus objetivos no estuvieron muy claros, sin embargo, intentó mejorar las condiciones de vida en las ciudades, especialmente, de países en vías de desarrollo.

En el periodo 1997-2002 la agencia vivió una notable revitalización. De 2005 a 2010, su directora ejecutiva fue la tanzana Anna Kajumulo Tibaijuka y desde octubre de 2010 hasta 2017, el español Joan Clos. En diciembre de 2017, fue electa la malaya Maimunah Mohd Sharif, como nueva directora ejecutiva quien asumió la responsabilidad en enero de 2018.

ACA