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UN EPÍLOGO PROVISIONAL

La semana pasada, cuando en la nota “Otro aniversario del nacimiento de Carlos Raúl Villanueva” hicimos el recuento de las exposiciones y muestras en la que se ha mostrado su obra a través del tiempo y a lo largo del mundo, dejamos fuera, por aquello de centrarnos en el hecho de que durante los últimos años su figura había alcanzado la autonomía merecida y necesaria, su presencia en la más reciente exposición organizada por el MoMA (29 de marzo al 19 de julio de 2015) titulada Latin America in Construction: Architecture 1955-1980, donde en el capítulo Venezuela el Maestro aparece de nuevo acompañado, en esta ocasión de profesionales más jóvenes que él (Tomás José Sanabria, Jorge Castillo, Federico Beckhoff, Jorge Romero Gutiérrez, Pedro Neuberger, Dirk Bornhorst, Jesús Tenreiro, Daniel Fernández-Shaw, Jorge Rigamonti, Jimmy Alcock y José Miguel Galia), cuya obra sin duda también ha trascendido y en ocasiones ha alcanzado la maestría del principal arquitecto venezolano.

La muestra, cuyo campo temporal se inicia justamente donde lo dejó Latin American Architecture since 1945 (abierta también en el MoMA entre 1954 y 1955 de la que se conmemoraron en 2015 sus 60 años), donde Villanueva representó en solitario a nuestro país, ofreció materiales históricos entre 1955 y 1980, y tuvo como curador a Barry Bergdoll, Patricio del Real como asistente de curaduría, Francisco Liernur como co-curador y Carlos Eduardo Dias Comas como curador invitado, quienes junto al departamento de arquitectura y diseño del museo recorrieron varios países latinoamericanos (Chile, Brasil, Perú, Cuba, México, Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico) en búsqueda de los temas clave de la época: el papel del sector público en la provisión de vivienda, la concepción de nuevos tipos de campus universitarios, la respuesta de la arquitectura y el urbanismo a los conceptos de “desarrollo” o la necesidad de una arquitectura que acompañase las políticas de modernización e industrialización, representados en fotografías raramente vistas (antiguas y recientes), dibujos arquitectónicos, modelos y clips de películas, dejando además para la posteridad un completo catálogo. Tampoco dijimos al finalizar la nota de la semana pasada que hasta ahora las exposiciones de Villanueva han pecado en su gran mayoría de descriptivas y han estado centradas en mostrar con la mayor cantidad de recursos posibles su obra tal cual es. Importantes trabajos de investigación realizados en los últimos años ofrecen a futuro, para quienes creen que el tema de Villanueva no está agotado, interesantes miradas que, contenidas en tesis y publicaciones, develan aspectos pocos conocidos u observados de su trayectoria. La fotografía, ya no la omnipresente de Paolo Gasparini sino la de quienes hoy se han dedicado a registrar momentos, detalles y aspectos imprevistos, también podría ser otro de los filones que enriquecerían la aproximación al Maestro. Ojalá, si ello ocurre, no quede por fuera el dibujo analítico y la visión crítica como recursos necesarios y complementarios de apoyo a lo estrictamente visual.

ACA

HA SIDO NOTICIA

El pasado sábado 26 de mayo abrió sus puertas la 16ª Bienal de Arquitectura de Venecia 2018

La Bienal de Arquitectura de Venecia es una sección de la Bienal de Venecia creada en 1980 con la misión de exhibir y desarrollar propuestas arquitectónicas propias del momento, así como ofrecer una herramienta para la práctica innovadora en el contexto urbano nacional e internacional. Se trata de una exposición que no se desarrolla con base en el diseño edificios reales, sino más bien a partir de instalaciones o performances tanto de arquitectos consagrados como de “jóvenes promesas”. Su primera versión se organizó bajo la dirección de Paolo Portoghesi y tuvo sus antecedentes en la muestra organizada en 1975 por Vittorio Gregotti dentro de la Bienal de Arte. A esta muestra continuaron otras dedicadas a la arquitectura entre 1975 y 1978.  Como importante referencia de aquel momento, entre 1979 y 1980 Aldo Rossi realizó el Teatro del Mundo.

Para este año la exposición central internacional de La Biennale, convocada bajo el lema FREESPACE, se desarrollará entre el 26 de mayo y el 25 de noviembre desde el Pabellón Central y los Giardini hasta el Arsenale, e incluye obras de 71 participantes.

Yvonne Farrell y Shelley McNamara (arquitectas irlandesas de The Grafton Architects), curadoras de la muestra, han utilizado su Manifesto, publicado en junio de 2017, como punto de referencia para configurar la exposición. Como primer núcleo conceptual explican:

“FREESPACE describe una generosidad de espíritu y sentido de humanidad como fundamento de la arquitectura, centrándose en la calidad del espacio mismo. FREESPACE destaca la habilidad de la arquitectura de proveer espacio libre y brindar ‘regalos espaciales’ adicionales a aquellos que lo utilizan y de abordar problemáticas que reflejan deseos no expresados”.

FREESPACE incluye, además, dos Secciones Especiales: Encuentro Cercano, conformada por 16 participantes con obras que se originan en una reflexión sobre edificios del pasado muy conocidos; y Práctica Docente, donde se han incluido 13 delegaciones con proyectos desarrollados a partir de experiencias vinculadas a la enseñanza de la arquitectura.

Como parte de la apertura de La Biennale se realizó la ceremonia de premiación en Ca’ Giustinian. Las curadoras del evento hicieron el anuncio luego de que el jurado internacional, compuesto por Sofía von Ellrichshausen (Presidente del Jurado, Argentina), Frank Barkow (Estados Unidos), Kate Goodwin (Australia), Patricia Patkau (Canadá), Pier Paolo Tamburelli (Italia), tomó la decisión de otorgar los siguientes galardones:

León de Oro por trayectoria

Anunciado en abril. Kenneth Frampton recibió el León de Oro por su trayectoria. Su trabajo fue premiado por su «visión e inteligencia extraordinarias, combinadas con un sentido único de integridad».

Mejor Participación nacional

León de Oro: Suiza

El León de Oro para la mejor participación nacional fue entregado a Suiza (comisarios: Marianne Burki, Sandi Paucic, Rachele Giudici Legittimo), premiado por presentar una «instalación arquitectónica convincente que a la vez puede ser disfrutada por los visitantes, al mismo tiempo de abordar los problemas críticos de escala en el espacio doméstico».

León de Plata: Gran Bretaña

El León de Plata recayó en el proyecto «Island» de Gran Bretaña (comisarios: Sarah Mann – Architecture Design Fashion British Council), siendo destacado por el jurado como «una propuesta valiente que utiliza el vacío como una plataforma para eventos y apropiaciones informales”.

Mejor Participación de la Muestra Internacional FREESPACE

León de Oro: Eduardo Souto de Moura

El León de Oro fue otorgado a Eduardo Souto de Moura (Souto Moura Arquitectos – Porto, Portugal), «por la precisión del emparejamiento de dos fotografías aéreas, que revelan la relación esencial entre arquitectura, tiempo y lugar».

León de Plata: Jan der Vylde, Inge Vinck y Jo Taillieu

El León de Plata para la joven promesa fue otorgado a Jan de Vylder, Inge Vinck y Jo Taillieu (architecten de vylder vinck taillieu – Ghent, Belgium), por «un proyecto en el cual la lentitud y la espera permiten que la arquitectura esté abierta a una activación futura».

Mención Especial: Rahul Mehrotra

BIENNALE ARCHITETTURA 2018 16TH INTERNATIONAL ARCHITECTURE EXHIBITION FREESPACE Curator: Yvonne Farrell + Shelley McNamara

Rahul Mehrotra (RMA – Mumbai, India; Boston, USA) recibió una mención especial, siendo alabado «por tres proyectos que abordan cuestiones de intimidad y empatía, difuminando suavemente las fronteras sociales y las jerarquías».

Mención Especial: Andra Matin

Otra mención especial fue para Andra Matin (andramatin – Jakarta, Indonesia), reconocido «por una instalación sensible que proporciona un marco para reflexionar sobre el material y la forma de las estructuras vernáculas tradicionales».

Nota

La propuesta venezolana que ocupará el pabellón diseñado por Carlo Scarpa en 1954, cuyo curador y comisario es Nelson Rodríguez, acompañado por Servando García, museografía; Ángel Cepeda, webmaster/ingeniería de sistemas; Liliane Blasser, Giuliano Salvatore, Mariah Sosa, Holrich Jacques, video y fotografía, presenta tres planes urbanísticos de grandes dimensiones dentro de la capital venezolana bajo el título CCS: Espacio rebelde. Ellos son: el eje avenida Bolívar-Sabana Grande y los parques Hugo Chávez en La Rinconada y Simón Bolívar en La Carlota. Como siempre suele ocurrir en estos casos, más allá del tono propagandístico del contenido expuesto, muy probablemente la muestra venezolana será visitada en gran medida para conocer el emblemático edificio en el que está contenida.

Por otra parte, los arquitectos venezolanos Marcos Coronel y Gabriel Visconti, nominados al evento colateral Young Architect In Latin America, impulsado por CA’ASI, del ASI Architecture-Studio, que tiene su base en Italia, China y Francia, resultaron ganadores del primer premio dentro de la lista de 18 países de la región que se presentaron. Según el jurado, el trabajo de los creadores titulado Aparatos contingentes (un laboratorio de investigación que busca producir modelos urbanos transformadores) ha sido valorado como ”un ejemplo de empoderamiento y construcción colectiva, proyectos sinceros y militantes que responden a necesidades reales, donde los jóvenes arquitectos asumen el liderazgo de manejar la contingencia de espacios desbordados de la ciudad, a través de la producción de nuevos territorios usando la arquitectura como un instrumento de cualificación social…”. 

Los detalles de esta premiación pueden consultarse en https://issuu.com/architecture-studio/docs/2018.05.28_catalogue _web.compressed.

ACA

OTRO ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE CARLOS RAÚL VILLANUEVA

Carlos Raúl Villanueva

El pasado miércoles 30 de mayo se cumplieron 118 años del nacimiento de quien es considerado el más importante arquitecto venezolano del siglo XX: Carlos Raúl Villanueva. Su legado ha sido recogido de muy variadas maneras pero hemos considerado en esta ocasión pertinente llevar a cabo un repaso (apoyados en parte en la “Bibliografía y cronología” elaborada por Paulina Villanueva y Maciá Pintó para el libro Carlos Raúl Villanueva, editorial Tanais, 2000) de los momentos en que su obra empieza a darse a conocer a través de una serie de exposiciones que, como suele ocurrir con frecuencia, crecen en relevancia y cuantía a partir del momento de su fallecimiento en 1975.

De esta manera, como antesala a esa fecha, se pueden señalar algunos momentos que, en su gran mayoría acontecidos fuera del país y formando parte de muestras de carácter colectivo, ya empiezan a señalar la relevancia que empezó a adquirir paulatinamente su impronta construida fundamentalmente a raíz del desarrollo de la Ciudad Universitaria de Caracas.

La primera ocasión que hemos registrado donde la obra de Villanueva se presenta es en 1947 en el Congreso Panamericano de Arquitectos celebrado en Lima, Perú, donde recibe Premio de Honor y Diploma, por la Ciudad Universitaria de Caracas de la cual, con base en su primer plano de conjunto, ya se habían construido el Hospital Clínico, el Instituto Anatomo-Patológico y el Instituto de Medicina Experimental. Para entonces ya Villanueva formaba parte como Arquitecto Consultor del recién creado (1946) Taller de Arquitectura del Banco Obrero (TABO), se habían concluido (1945) la totalidad de los bloques que formaban parte de la Reurbanización de El Silencio y había acumulado una importante experiencia que se reconoce como la primera etapa de su trayectoria.

Exposición «Latin American Architecture Since 1945». Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). 23 de noviembre de 1955 – 19 de febrero de 1956

De particular relevancia es la inclusión de la obra de Villanueva en la exposición Latin American Architecture since 1945, organizada por el historiador de la arquitectura Henry-Rusell Hitchcock y la fotógrafa Rosalie Thorne en el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York entre octubre y noviembre de 1954, momento para el cual ya se había concluido el Conjunto Central de la Ciudad Universitaria de Caracas. El catálogo de esta importante muestra sale a la luz en 1955. Más adelante (1958) Latin American Architecture since 1945 se presentará en los espacios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la UCV.

En 1957 se registra la apertura de la “Exposición en el World Affairs Center de Nueva York sobre Arquitectura Venezolana, patrocinada por la Creole Petroleum Corp. y la Sociedad Venezolana de Arquitectos, siendo su responsable Luis Ramírez, participando Paolo Gasparini en el material fotográfico de los paneles e incluyéndose en el catálogo escritos de Richard Neutra y Villanueva”. Seis años después (1963) Villanueva participa en la exhibición Du paysage a l’expression plastique en la Casa de la Cultura de Le Havre, Francia y, en 1964, en la muestra Churches and Temples since the Post-war, organizada por el American Institute of Architects en Nueva York. Otra exhibición colectiva realizada en 1965 titulada Arquitectura Actual de América, realizada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid permite, una vez, más apreciar la obra del Maestro.

Aquejado ya por problemas de salud Villanueva es objeto de un merecido reconocimiento a través de la exhibición Arte en los Espacios del Hombre organizada por la Galería Estudio Actual (1971) y la Exposición Homenaje de alumnos al Maestro Villanueva (junio de 1972), promovida por la Dirección de Extensión Cultural de la FAU UCV a cargo de Antonio Granados Valdés.

Exposición «Homenaje a Carlos Raúl Villanueva». Centro de Información y Documentación, FAU, UCV. Mayo 1980

Como ya mencionamos, es desde 1975 en adelante en que, luego de su desaparición física, se empiezan a manifestar a través de sendos montajes los valores que encierra la totalidad de la obra de Villanueva, respaldados por importantes trabajos de curaduría e investigación. A la primera realizada en 1976 en el Museo de Bellas Artes (dirigido por Marcos Miliani) en la que se recoge su vida y obra, organizada por el arquitecto Gonzalo Castellanos, seguirá otra “Exposición Homenaje” montada por el Centro de Información y Documentación (CID) de la FAU UCV que conmemoraría los cinco años de su fallecimiento, llevada a cabo a partir de las imágenes de Paolo Gasparini, notable fotógrafo y amigo personal del maestro, quien lo acompañara a Ciudad Bolívar durante su última visita de supervisión de la construcción del Museo Jesús Soto. Luego, en 1982, la Galería de Arte Nacional organizaría la Exposición “Dibujos y Croquis” de Carlos Raúl Villanueva muchos de los cuales habían ya aparecido en el nº 16 de Espacio y Forma.

Exposición «Villanueva El Arquitecto». Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. 20 de noviembre 1988 – 26 de marzo 1989

Sin embargo, no será sino hasta noviembre de 1988 cuando en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, con la curaduría de Paulina Villanueva, Maciá Pintó y Pedro Sanz, se realizará la primera, más completa e importante exposición antológica que sobre el Maestro y su obra se haya realizado hasta ahora. Titulada Villanueva El Arquitecto, permanecerá abierta hasta marzo del año siguiente y logró recoger una visión completa del hombre, su colección de arte, su pensamiento y su obra arquitectónica y urbanística acompañada de material inédito y de la utilización de innovadores recursos que permitieron convertirla en una clara exploración sobre las posibilidades que ofrecía la arquitectura para mostrarse en un museo no precisamente diseñado para ello. Una clara demostración de la trascendencia de la exposición y la cobertura que le dio en los medios se puede encontrar en http://www.fundacionvillanueva.org/base/resultados.php?seccion=182&ubicacion=C-VIII-1#.

Villanueva El Arquitecto, cuyo catálogo lamentablemente no se logró publicar, sirvió para apoyar de manera importante la labor que ya venía realizando la Fundación Villanueva y de base para la realización de futuros trabajos tanto en el ámbito académico como en el museístico.

Bajando en buena medida el listón dejado por Villanueva El Arquitecto, en 1991 se exhibe de nuevo su obra junto a la de Luis Barragán (México), Vilanova Artigas (Brasil) y Walter Betancourt (Cuba) en el marco de la IV Bienal de Arte de La Habana, Cuba, y en 1993 con motivo de conmemorarse los veinte años de su apertura, se monta la exposición “Villanueva el Museo Soto” en los espacios del propio edificio en Ciudad Bolívar bajo la curaduría de Ana María Marín y William Niño Araque.

Muestra itinerante “La Arquitectura de Carlos Raúl Villanueva”. V Conferencia Internacional sobre la Conservación de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano, Alcalá de Henares. 1993

Otro eslabón importante dentro de este recuento lo constituye la realización, también en 1993, de la muestra itinerante “La Arquitectura de Carlos Raúl Villanueva” abierta en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en el marco de la V Conferencia Internacional sobre la Conservación de Centros Históricos y Patrimonio Edificado Iberoamericano, organizada, entre otros, por el Consejo Académico Iberoamericano, la Universidad de Alcalá de Henares y Universidad de Valladolid. La comisaría por Venezuela estuvo a cargo de Henrique Vera (FAU UCV) y en España por Luis del Rey Pérez, del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM). El catálogo fue editado, entre otros, por el Instituto Español de Arquitectura con textos de Sibyl Moholy-Nagy, Juan Pedro Posani, Maurice Rotival y Paulina Villanueva.

En el grupo de muestras “menores” se registra en 1997 la exposición Génesis de un edificio: los bocetos de la FAU, organizada por el CID con ocasión del 40º aniversario del edificio de la FAU; en 1998 la exhibición de varias obras de Villanueva en At the End of the Century One Hundred Years of Architecture, otra muestra itinerante que recorrió varios países hasta el año 2000, organizada en este caso por el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles; y ese mismo año (1998) en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard, Cambridge, Massachusetts, bajo la comisaría de Mónica Ponce de León, se monta Carlos Raúl Villanueva: 1950s Architecture in Venezuela.

Exposición «Carlos Raúl Villanueva. Un moderno en Sudamérica». IV Bienal Internacional de Arquitectura de Sao Paulo (noviembre 1999 – enero 2000). Galería de Arte Nacional, Caracas (abril-julio 2000)

Punto clave en nuestro recorrido lo constituye la celebración del centenario del nacimiento del Maestro el año 2000 momento en que, incorporada a los múltiples eventos que se organizan, llega a Caracas, procedente de su exhibición inicial en el marco de la IV Bienal Internacional de Arquitectura de Sao Paulo, la exposición Carlos Raúl Villanueva. Un moderno en Sudamérica. Esta importante muestra, que fue visitada en la ciudad brasileña entre noviembre de 1999 y enero de 2000 por más de 1 millón de personas, gana el premio de la Bienal y será presentada luego en Argentina, Colombia, Finlandia, España y Estados Unidos. Junto a su hermoso catálogo que contiene los textos «Villanueva: momentos de lo moderno» de William Niño Araque (curador de la exhibición junto a Carmen Araujo) y “La voluntad moderna” de Luis Enrique Pérez Oramas, el montaje permitió apreciar entre el 2 de abril y finales de julio otra manera de clasificar la obra de Villanueva basada en cinco “momentos”, dejando un material de gran valor para futuras investigaciones y documentaciones.

También en el 2000, sumándose al tributo que se rinde con motivo del Centenario, la Galería Universitaria de Arte de la UCV inaugura “Testigos de la Modernidad”. En 2002, como parte de las mismas celebraciones y a objeto de difundir la declaratoria por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se abrirá la exposición itinerante Ciudad Universitaria de Caracas-Patrimonio Mundial en la Sala Miró del edificio sede de la UNESCO, Paris, organizada por los comisarios Abner Colmenares y María Teresa Novoa, con la colaboración, entre otros, de la UCV, la UNESCO y la Embajada de Francia en Venezuela.

Exposición «Villanueva El Maestro. Exposición de las Notas Docentes». Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. Marzo 2007

Otra escala de importancia dentro de este repaso la constituye la apertura por parte de la Fundación Villanueva en el mes de marzo de 2007, en el marco del 65 aniversario de la creación de la Escuela de Arquitectura de la UCV, con el auspicio de PDVSA Centro de Arte La Estancia y la FAU UCV, de la muestra Villanueva El Maestro. Exposición de las Notas Docentes. A modo de contraparte y totalmente complementaria a la muestra antológica de 1988, esta exhibición (que engloba a El Hombre, El Arquitecto y El Maestro) ofreció al público, luego de un arduo trabajo de recopilación, ordenamiento y catalogación, la inmejorable ocasión de entrar en contacto con un material en buena parte inédito que la Fundación Villanueva ha custodiado como un preciado tesoro: las Notas Docentes de Villanueva para sus cursos de Historia y Urbanismo.

Exposición «Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas». Sede de la FAD (Fomento de Las Artes y el Diseño), Barcelona, España. 26 de marzo -13 de mayo de 2009

De destacar también pasa a ser por la cuidada curaduría a cargo de Javier Cerisola, la museología de Igor Peraza y Eugenia Fuenmayor, la manera de mostrarse un material poco conocido y el talante internacional que cobró, la exposición Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, abierta entre el 26 de marzo y el 13 de mayo de 2009 en la sede de la FAD (Fomento de Las Artes y el Diseño) en Barcelona, España, que dejó como producto un valioso catálogo publicado el mismo año por el Museo de Arquitectura de la Fundación Museos Nacionales. Destaca de esta exposición la aparición en público por primera vez de parte del material atesorado en la Casona Ibarra contentivo de los bocetos, borradores y planos definitivos con los que se pudo construir la Ciudad Universitaria acompañado de las siempre impactantes fotos de Paolo Gasparini.

Finalmente, en fecha más reciente (2011), se monta en la Galería de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas bajo la curaduría de Eliseo Sierra la exhibición “Síntesis de las Artes” de Carlos Raúl Villanueva organizada por COPRED (Consejo de Preservación y Desarrollo), el Rectorado y la Dirección de Cultura de la UCV, con motivo de cumplirse diez años de la inclusión de la Ciudad Universitaria de Caracas en la lista de Patrimonio Mundial.

Esta apretado periplo presentado no busca otra cosa que dejar en nuestros lectores un amplio y seguramente incompleto panorama de lo que ha significado la divulgación expositiva de la obra del Maestro. Han quedado fuera sus libros, conferencias y otras participaciones en diversidad de eventos así como las manifestaciones palpables de su elevado compromiso institucional, temas todos que bien podrían ser objeto de diversas notas más adelante.

ACA

Procedencia de las imágenes

Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 112

Venezuela, a pocos meses del derrocamiento de la dictadura perezjimenista, participa en Bruselas (Bélgica) como parte de los 43 países extranjeros que, junto al anfitrión, 2 colonias y 8 organizaciones internacionales, se mostraron en la primera Exposición Universal organizada después de la Segunda Guerra Mundial lo cual marcó la reanudación de eventos de esta categoría, suspendidos desde Nueva York 1939.

1. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Posters elaborados para promocionar el evento

Expo Bruselas 58 al situarse en plena posguerra sirvió para que los gobiernos de los aliados de Europa Occidental aprovechasen para demostrar sus éxitos y prosperidad posbélicos, mientras que los países del Eje -Alemania, Japón e Italia- vieron en ella una oportunidad de lavar su imagen internacional. Sin embargo, lo más destacado entre la general exuberancia de la feria fue la tensión evidente entre Estados Unidos y la Unión Soviética quienes, como protagonistas de lo que se conoció como la Guerra Fría ya desatada para entonces, utilizaron sus respectivos pabellones para promover su antagonismo político, mostrar sus avances científicos y tecnológicos y hacer pulso en cuanto a su poderío armamentista e influencia internacional. Muchos recuerdan esta situación como similar a la que se presentó en la Exposición Internacional de París (1937) entre la Unión Soviética y la Alemania nazi de la cual sus respectivos pabellones representativos fueron también un claro reflejo de la crispación política e ideológica existente en el momento.

2. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Plano general de la feria

Propuesta originalmente para 1947 y aplazada inicialmente para 1955, la exposición se convirtió en un lugar para exaltar las posibilidades de la convivencia humana a la sombra de la amenazante destrucción nuclear. Identificada con el lema “Por un mundo más humano”, símbolo en sí mismo del mensaje pacifista que se quería colocar en el corazón del evento, la feria belga, abierta entre el 17 de abril y el 19 de octubre, se ubicó en un recinto de 200 hectáreas en la meseta de Heysel, a 7 kilómetros del centro de Bruselas. Muchos de los edificios utilizados fueron construidos originalmente para la exposición internacional de 1935 pero su extensión se amplió en un 50% debido a la incorporación del Parque Real de Leaken que dio cabida a un número importante de nuevas edificaciones. Su costo total, según las autoridades de la Expo, fue de 43.4 millones de dólares y recibió la visita de cerca de 42 millones de personas a lo largo de los 185 días que duró su apertura.

3. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Atomium. Arquitectos: A. y J. Polak. Creador: André Waterkeyn
4. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Izquierda: Pabellón Philips, Le Corbusier. Derecha: Pabellón de España, José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún

En términos generales, la Expo 58 ofreció un verdadero rango de las múltiples tendencias del paisaje arquitectónico de los años cincuenta. Sin embargo, el debate se ha centrado en precisar si lo allí mostrado no fue sino una vuelta de tuerca más para comprobar el ya decadente uso indiscriminado y tergiversado de los códigos propios del “estilo internacional” como sustituto del “modernismo” (caracterizados ahora por la transparencia, la dinámica de las superficies curvas y las construcciones suspendidas), sumados a la permanente búsqueda de efectos asociados a muchas “acrobacias neo-expresionistas” y a la superficialidad propia que toda feria impone. Por otro lado, ofrece una clara oportunidad para valorar posibilidades técnicas ilimitadas y, por lo tanto, los esfuerzos para dar la impresión de entrar en una nueva era donde el “progreso” vuelve a ser el protagonista. En este marco, quizás valga la pena recordar dos piezas como claras excepciones que confirman la regla: el pabellón de España (obra  de José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún), que ocupa un lugar muy destacado dentro de la arquitectura del siglo XX de ese país y el Pabellón Philips, donde Le Corbusier manifiesta su particular interpretación de la integración de las artes bajo el ropaje de una inusual utilización de la tecnología constructiva. Caso emblemático pasó a ser con el tiempo el Atomium, símbolo de la Expo, diseñado por André Waterkeyn cuya presencia aún hoy llama la atención en la ciudad.

Paradójicamente, en Bruselas también se colocó de nuevo sobre el tapete la cuestión de si una exposición universal podría seguir siendo un medio de comunicación adaptado a nuestros tiempos. Algunas partes de la muestra, así como otras contribuciones, trajeron a la mente enfoques del siglo XIX. La presentación de las colonias belgas en un período de descolonización (el Congo se independizó dos años más tarde), así como los modelos de eventos arquitectónicos de una pequeña ciudad belga o la «Pequeña Holanda» del Pabellón holandés con reconstrucciones diques, faros y la simulación del oleaje, revivieron una puesta en escena que se creía superada.

En lo concerniente a la representación venezolana, lo primero que salta a la vista es la cercanía de las fechas entre la caída de Pérez Jiménez y el inicio de la Expo, lo cual nos hace presumir que la decisión de participar ya venía siendo manejada por el régimen defenestrado y que pudo lograrse gracias a una curiosa demostración de continuidad y tino político de parte de una administración que, apostando a la democracia como forma de gobierno, buscaba dar una imagen fresca y novedosa alejada de la tiranía que la precedió.

El pabellón nacional será diseñado por Dante Savino, formado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela quien, a causa del cierre de la Universidad en 1952, concluye el último año de estudios en Firenze, Italia, donde obtiene el título en 1954. Nos encontramos pues, en presencia de un criterio de selección que, precedido por las actuaciones de Villanueva y Malaussena en París (1937), y de Alejandro Pietri (Santo Domingo -1955-) y Guido Bermúdez (Berlín -1957-), prevalecerá hasta hoy en día dejando atrás la costumbre instaurada desde la época de Guzmán Blanco de encargar a arquitectos foráneos el diseño de nuestros pabellones representativos.

5. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Ubicación del Pabellón de Venezuela (cercano a los de México y Brasil)

La propuesta de Savino, ubicada en un lugar privilegiado dentro del conjunto de la feria, alejado a la vez de su zona más densa, bulliciosa y llamativa, nos permite apreciar una edificación horizontal, extendida, sin estridencias, de proporciones si se quiere modestas, conformada por una serie de piezas articuladas que se adaptan a la topografía y borde curvo del solar, logrando su mayor desarrollo por debajo del nivel de la calle permitiendo así la definición del acceso principal a través de un puente (que puede observarse en la fotografía que acompaña la postal del día de hoy) para dar así inicio a un recorrido en medio de patios sembrados con orquídeas que conducirán luego a un gran espacio de usos múltiples, integrado mediante una pérgola con una terraza que le sirve de expansión.

6. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Pabellón de Venezuela, Dante Savino. Arriba: perspectiva. Abajo: planta nivel acceso
7. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Pabellón de Venezuela, Dante Savino. Cortes y fachadas

La muy bien lograda espacialidad se suma a un atinado criterio en cuanto al aprovechamiento de la luz, lo que permite valorar una ambientación vinculada a la tropicalidad del país que se representa, donde la utilización de las cubiertas destinadas a los dos espacios más importantes y las pieles tramadas que los envuelven juegan un papel fundamental, aspectos todos que hemos podido apreciar gracias a la información que nos suministrara Víctor Sánchez Taffur, a quien se le encomendó la realización de una maqueta que mostró el pabellón venezolano de Bruselas en la Exposición “Horta & after” montada en la FAU UCV el año 2005 (ver Contacto FAC, nº 39, 06-08-2017).

8. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Pabellón de Venezuela, Dante Savino. Diversas fotos del exterior y el interior tomadas durante la celebración de la feria
9. Exposición Universal e Internacional de Bruselas 1958. Pabellón de Venezuela, Dante Savino. Maqueta elaborada en el taller de Víctor Sánchez Taffur en ocasión del montaje de la exposición «Horta & after. 25 maestros de la arquitectura moderna en Bélgica» realizada en la FAU UCV el año 2005

Los organizadores de la Expo, se refieren en el catálogo del evento (Guía oficial Exposition Universelle de Bruselas 1958 – Desclée & Co) al contenido del pabellón como una muestra de lo que el país puede ofrecer: “su arquitectura, la belleza de sus ciudades, el esplendor de su vegetación tropical y sus vastas riquezas industriales, minerales y agrícolas”. También remiten al “alto grado de industrialización que este país ha alcanzado (que) sin duda sorprenderá al visitante” y a la posibilidad de saber “que la refinación del petróleo (…) principal actividad industrial de Venezuela (…) sirvió como un trampolín para el desarrollo de otras industrias… (…) la mecanización agrícola y el aumento y racionalización de la cría, ayudados por la construcción de presas y sistemas de riego, han transformado este sector en uno de los principales activos del país”. Con respecto a la incorporación del arte y en busca de su no siempre lograda integración con la arquitectura, es bueno destacar que el pabellón incorporó en su recorrido, para así mostrarse a plenitud, obras de Soto, Narváez, Carreño, Leufert, Gego, Otero, Cruz-Diez, Pardo y Barrios. Ello permitió a la organización de evento declarar, no sin un cierto grado de ingenuidad y algo de verdad que: “El arte ha encontrado una nueva forma de expresión en este país donde, con la ayuda del clima, todo florece. Algo de la calidez y afecto de Caracas, la capital que se conoce como la ‘Ciudad de la Eterna Primavera’, ha sido infundida en este pabellón”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. http://jdpecon.com/expo/wfbrussels1958.html

2. https://www.urbipedia.org/hoja/Exposici%C3%B3n_Internacional_de_Bruselas_de_1958

3 y 4. https://www.worldfairs.info/expolistepavillons.php?expo_id=14

5. Alayón J.J. «Naturalezas bajo cubierta. Los pabellones de Brasil, México y Venezuela en Bruselas 1958», Zarch, 2019

6, 7 y 9. Archivo de Víctor Sánchez Taffur

2015• Se organiza la muestra «Un pacto con el vacío»

Exposición Un pacto con el vacio.jpg

2015•  Cubo7 Espacio Fotográfico organiza la muestra «Un pacto con el vacío» exhibición de once fotografías tomadas durante los años ’80 por Félix Molina (1940-2003), arquitecto (FAU UCV, promoción 17A/1968) y excelente fotógrafo, quien en palabras de Lorena González, autora del texto de presentación de la exposición, poseía el «lúcido arrebato de atrapar las alegorías de la ciudad y testimoniar el caos social mediante atmósferas casi míticas».
Félix Molina fue miembro fundador del Consejo Venezolano de Fotografía. Trabajó en la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano y durante años realizó fotografías para el Instituto de Urbanismo de la FAU UCV, el CONICIT y diversas publicaciones de arquitectura, urbanismo y construcción.
Vasco Szinetar se desempeñó como asesor curatorial de la muestra y Rafael Santana de la Museografía. Los textos son de Lorena González y Nany Goncalves.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 106

Entre el 27 de mayo y el 1º de julio de 1990 se exhibió en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber la muestra «Alessandro Anselmi. Dibujos y Proyectos», organizada por el propio MACCSI, la Fundación Museo de Arquitectura (FMA), el Instituto Francés de Arquitectura (IFA), el Instituto Italiano de Cultura, la Unión Latina y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.

Se trataba de una exposición itinerante que, originalmente titulada «Alessandro Anselmi. Desseins d’architecte», se abrió en la sede parisina del IFA del 15 de enero al 15 de marzo de 1988, contó con la concepción y realización de Lionel Guyon y Francois Mutterer, la coordinación de Denis Noel, textos de Francesco Moschini y Jean-Paul Robert y cuyo catálogo-extracto bilingüe (francés-inglés) formó parte del nº 254 de L’Architecture d’Aujourd’hui (diciembre 1987).

La de Anselmi se trató de una de muchas exposiciones, seminarios y conferencias que por aquel entonces organizaría la muy activa Fundación Museo de Arquitectura que permitieron conocer aún más en nuestro país a Mario Botta, Franco Purini, Rogelio Salmona, Pierluigi Nicolín, Antonio Cruz & Antonio Ortiz, Alvaro Siza, Richard Meier, Jean Nouvel, Constantino Dardi, y Tuñon & Mansilla.

El montaje caraqueño realizado en la Sala 16 del MACCSI contó con la participación de María Luz Cárdenas (Investigación y Documentación), Nicolás Sidorkovs (Diseño de Exposiciones) y Martín Padrón (Coordinador Editorial de la FMA) y con el marcado interés por traerla de parte del recordado arquitecto venezolano Jorge Rigamonti (1940-2008, Premio Nacional de Arquitectura 2006), quien fue co-fundador y Director Ejecutivo de la FMA entre 1988 y 2006.

Alessandro Anselmi (1934-2013) nació en Roma, donde se graduó de arquitecto en 1963. Fue miembro fundador en 1962 del estudio GRAU (Gruppo Romano Architetti Urbanisti), uno de los colectivos más vibrantes en el panorama romano que, inspirado en la lección proveniente de la actividad de Louis I. Kahn, tuvo como objetivo superar los dictados de Movimiento Moderno y renovar la disciplina, oponiéndose a los resultados académicos de la arquitectura moderna tardía apoyando la necesidad de recuperar la centralidad artística en el proyecto arquitectónico.

La relación entre arquitectura y lugar será uno de los temas dominantes de la producción de Anselmi. De hecho, así como amó la historia, este arquitecto romano siempre defendió el derecho de la arquitectura a expresarse a través de un lenguaje contemporáneo capaz de confrontar el pasado para identificar la expresión del diseño futuro. En los años ochenta, período al que se dedica fundamentalmente la exposición que hoy nos ocupa, el trabajo de Anselmi se centró en el carácter moderno de la imagen. Así, del catálogo de la muestra se puede extraer lo siguiente: “La historia y la aventura moderna a menudo son malas pistas. Con obstinación, un arquitecto romano, igualmente apegado tanto a la una como a la otra, intenta reconciliarlas. En Francia, construye el ayuntamiento de Rezé y expone sus dibujos en el Instituto Francés de Arquitectura. El camino de la línea sirve al arte del espacio.”

La senda que sigue Anselmi en buena parte de su actividad proyectual se puede comprender a través de sus propias palabras: “Mis arquitecturas son siempre paredes enrolladas, retorcidas, intersecadas; las superficies pueden ser curvas, sesgadas, complejas; el suelo y la superficie son los elementos dominantes, luego también hay volúmenes, pero como partes secundarias, a continuación, contenidas, en el fondo desde el punto de vista expresivo. (…) El espacio vacío se deriva de la investigación en las superficies, porque al arrugar y doblar las superficies, que no tienen un cierre real, el elemento fundamental se convierte en el vacío. Mis arquitecturas no son objetos, con un interior y un exterior, sino que son como un puente, entre un exterior y un interior.” Con la cita de Anselmi como preámbulo invitamos a observar el estupendo dibujo que acompaña el afiche promocional de la muestra (que engalana nuestra postal) el cual formó parte de la exposición a la que hoy hemos dedicado este espacio. Corresponde a la propuesta presentada al Concurso para el puente de la Academia de Venecia (1985), realizado en creyón sobre una lámina de 0.88 mts de altura por 0.57 mts de largo de papel de croquis, catalogado con el nº 48/04 dentro de la colección del Instituto Francés de Arquitectura.

ACA