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EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

DISEÑOTERAPIA

Servio Tulio Ferrer/ Ramón León

Centro de Información y Documentación (CID) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. UCV.

1980

Diseñoterapia es un libro a cuatro manos que tiene la particularidad de aglutinar, en torno al tema que trata, la síntesis del trabajo de ascenso a la categoría de agregado elaborado por Servio Tulio Ferrer en 1976 y el talento artístico de su colega Ramón León quien se dedica a interpretar e ilustrar, con el gran sentido del humor que lo caracterizaba, las 49 fichas en las que Ferrer da cuenta de los “pecados capitales” más comunes en los que incurre un estudiante de diseño arquitectónico, detectados en su práctica diaria de la docencia en la materia.

El resultado, más allá de las discusiones que pueda generar su título, no es otra cosa que un hermoso cuaderno apaisado en papel glasé de 63 páginas, diseñado por Martha Sanabria, en el que se puede recorrer su indudable contenido académico con la ligereza e ingenio que proveen los dibujos que lo acompañan.

Tal y como se recoge en la introducción elaborada por Ferrer, “el concepto de este trabajo se puede formular así: el aprendizaje del diseño no debe estar dirigido solamente a lo que se debe ser, sino también a lo que no se debe hacer” para luego, adentrándose en terrenos propios de la psicología, plantear que los “errores y vicios” fundamentales en los que incurren los estudiantes de arquitectura cuando diseñan “manifestados en las periódicas críticas de los profesores … sólo se pueden superar cuando el alumno toma conciencia de que los comete en forma recurrente. Por analogía podrían ser llamados ‘trastornos de conducta’ de un diseñador en formación. (…) Por eso el presente Catálogo debe ser entendido como parte de un tratamiento terapéutico en diseño”.

El libro plantea con severidad asuntos neurálgicos en la formación de diseñadores que se resumen en equivocaciones que cometen los alumnos de diferente naturaleza: “déficit conceptual, falta de información y malos hábitos”, los cuales dan origen a la elaboración de las fichas ilustradas que constituyen el cuerpo central del texto. Sin embargo, cuando por ejemplo se afirma que “los errores producto de un déficit conceptual siempre son consecuencia  de una mala interpretación del problema, incapacidad de evaluar soluciones, incoherencia entre el problema y su supuesta solución, etc.”, nada se dice de la manera como eran planteados para la época las experiencias orientadas a enseñar a proyectar, ni de cómo eran dirigidas por profesores que seguramente requerían también de su particular “terapia”, a pesar de que se vivían los aires posteriores a la Renovación que sacudió a la FAU UCV de la cual el libro, a su manera, es un cabal producto. La sensación de que el autor, escudado tras la autoritas de un personaje poseedor absoluto de la verdad, busca eximir al docente de su responsabilidad tras los pecados que cometen los estudiantes, no logra despejarse.

Por otro lado no estaría de más comentar que Diseñoterapia, junto a la Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, de Mariano Goldberg (producto de otro trabajo de ascenso) y Textos escogidos de Carlos Raúl Villanueva, forma parte del primer lote de libros que a comienzos de 1980 logra publicar el Centro de Información y Documentación (CID), dependencia creada en Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1976, durante la gestión decanal de Américo Faillace (1975-1978), quien designó como su primer Director al joven profesor Henrique Vera.

Vera tuvo bajo su responsabilidad la creación de una instancia cuyo objetivo era racionalizar la información y documentación de la FAU, uniendo las bibliotecas existentes (Escuela de Arquitectura e Instituto de Urbanismo) y capacitar a su personal para dar el servicio adecuado a los profesores (docentes e investigadores) y estudiantes. Con el apoyo irrestricto del decano y demás autoridades, el CID a través de su Director fue incorporado al Consejo de Facultad con voz y sin voto, y dotado de un presupuesto y personal de apoyo que permitió emprender un importante programa de adquisición de libros, publicaciones periódicas, ofrecer charlas, participar en redes, renovar equipos y mobiliario y poner a la extensión (la tercera pata en que se soporta la misión universitaria) a tono con los nuevos tiempos que se vivían y con la nueva estructura organizativa que la FAU.

Tras la gestión de Antonio Granados Valdés al frente de la División de Extensión Cultural entre 1957 y 1978, traducida en un importante número de eventos y exposiciones, 19 números de la Colección Espacio y Forma y 60 de la revista Punto (que el propio Granados recoge, entremezclada con sus desavenencias con el decano Faillace, en su libro Autobiografía (IIª parte) Mi vida en Caracas 1955-1978. -2004-), correspondió al CID continuar dicha labor participando en el montaje de la recordada exposición itinerante sobre la Bauhaus (1976) y la de Arquitectura Italiana Contemporánea (1978), para luego asumir la muestra fotográfica “Testimonios sandinistas” (1979) del mexicano Pedro Meyer, el XVI Salón de Estudiantes (1979), las muestras de dibujos de Mies van der Rohe y Frank Lloyd Wright (1979) y la exposición-homenaje a Carlos Raúl Villanueva a cinco años de su muerte (1980); apoyando la salida del número 19 (octubre 1977) de la Colección Espacio y Forma y dándole continuidad publicando los números 20, 21, 22 y 23 (debiéndose acotar que desde entonces no apareció más); y acompañando la edición de los números 55 (octubre 1975), 56-57 (junio 1976), 58 (junio 1977), 59 (octubre 1977) y 60 (mayo 1978) de Punto, para luego asumir su continuidad con la publicación de los números 61 (junio 1979), 62 (junio 1980) y 63 (junio 1981), imprimiéndole una visión más crítica, asomándose a nuevos escenarios, estimulándose la polémica y la discrepancia, buscándose un mayor contacto con la “realidad”, y dándole la oportunidad de expresarse a nuevas voces a través de material original elaborado expresamente para la revista.

Así, enmarcado y contextualizado dentro de un proyecto integral, sobre Diseñoterapia añadiremos que, aunque en su momento contó con un elevado consenso dada la sintonía que logró en expresar una manera generalizada de impartir la docencia, no estaría de más la luz del día de hoy discutir su vigencia, cuando la enseñanza del diseño ha dado paso a la incertidumbre, el docente ha reforzado su formación teórica y ha buscado inculcar en el estudiante una actitud crítica de búsqueda y reflexión más que a imponer una autoridad llena de certezas indiscutibles.

El claro orden en que se presentan a lo largo del libro los “errores” detectados por Ferrer en su práctica como docente del diseño deja, más allá de la polémica, un buen modelo de cómo se puede emprender cualquier trabajo desde este ámbito con rigor y sistematicidad. Pero es sin duda la ejemplificación ilustrada magistralmente por Ramón León lo que permite afirmar que en nuestras manos queda un documento de gran valor además de un manual en el que sus autores ejercen en tono jocoso la tarea de “diseñoterapeutas no colegiados”.

ACA

EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

GUÍA

Obras de arte de la Ciudad Universitaria de Caracas

Antonio Granados Valdés

Rectorado Universidad Central de Venezuela (UCV)

Asociación de Profesores de la UCV (APUCV)

Instituto de Previsión de los Profesores (IPP) de la UCV

1974

Quizás uno de los puntos culminantes dentro de la destacada labor que realizó Antonio Granados Valdés (1917) como director de la División de Extensión Cultural de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), desde 1957 a 1978, lo constituyó la publicación en 1974 de la GUÍA. Obras de arte de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Admirador como pocos de la figura de Villanueva y fiel a su vocación de pintor y dibujante, Granados encontró tras la tarea de registrar tanto la presencia como el inmenso y trascendental aporte del arte dentro del recinto creado por el Maestro, la manera de dejar constancia de tal veneración (logrando que ello ocurriese aún en vida a un año del fallecimiento de nuestro más importante arquitecto), y la oportunidad de producir un primer y necesario documento que plasmara todas y cada una de dichas presencias.

El libro, de un formato fácil de manejar en virtud de su condición de guía, aparece durante la gestión del Dr. Rafael José Neri como rector de la UCV, cuyo despacho también auspició la salida de la edición conjuntamente con la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV) y el Instituto de Previsión de los Profesores (IPP). El tiraje fue de 50.000 ejemplares, 10.000 de ellos en inglés.

La publicación ofrece concisas anotaciones sobre cada artista, reproduce casi todos los murales y se complementa con un plano desplegable con la ubicación de las obras de arte en la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC).

Realizada con el único propósito de orientar a quienes visitan la Ciudad Universitaria y también a cuantos participan en la vida activa de esta casa de estudios, la Guía … se constituye en una herramienta fundamental para determinar el significado de las múltiples obras de arte pertenecientes al patrimonio cultural de la institución. Cabe acotar que, pese a la baja calidad de su impresión, descuido que dejó en minusvalía este loable e importante esfuerzo, gracias a su alto tiraje, se convirtió durante casi tres décadas en el principal documento para quienes buscaban adentrarse en el acervo artístico de la CUC.

La publicación preparada por Granados, tal vez sin proponérselo, sentó parte de las bases que dieron inicio a un proceso creciente de toma de conciencia sobre el valor que empezaba a tener la CUC dentro del concierto patrimonial. De esta manera, no está de más recordar que en 1975 (el 14 de julio) el Consejo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, se pronuncia para salvaguardar la CUC y sus obras de arte y efectúa un llamado de atención sobre los efectos negativos que ha sufrido por la intensidad de uso de sus edificaciones y servicios, lo que condujo a encomendarle al Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas (CIHE) la elaboración de una evaluación con el objetivo de elevar sus conclusiones al Consejo Universitario la cual, posteriormente, es publicada por Leszek Zawisza (1977) en la revista Punto nº 59 (monográfico dedicado justamente a La Ciudad Universitaria de Caracas), donde se plasman un conjunto de recomendaciones dentro de las cuales está tramitar ante los organismos pertinentes el reconocimiento oficial de Conjunto Artístico de Interés Nacional.

Posteriormente, el 15 de septiembre de 1982 se creará, contando con la asesoría de Miguel Arroyo, la Unidad de Conservación de Obras de Arte de la CUC (dependiendo directamente del Rectorado) a raíz de la mutilación de un mural de Francisco Narváez, ubicado en el Comedor Universitario, como consecuencia de la ampliación del mismo, lo que constituirá un importante paso para acometer coordinadamente tareas de restauración de pinturas, esculturas y murales.

Como colofón, tampoco sobraría agregar que gracias a los aciertos y deficiencias que presentaba la Guía…, en 1991 se publica, a cargo de Marina Gasparini Lagrange y Paolo Gasparini (con escritos de Marina Gasparini, Enrique Larrañaga, Juan Pedro Posani, Miguel Arroyo y Eliseo Sierra), Obras de Arte de la Ciudad Universitaria de Caracas (libro de gran formato y muy bien ilustrado coeditado entre la UCV, Monte Ávila Editores y el Consejo Nacional de la Cultura -CONAC-), donde, además de una serie de artículos referidos a los valores de conjunto tanto desde el punto de vista arquitectónico como artístico, se reseña por primera vez el listado de obras pertenecientes a la Colección “Síntesis de las Artes”. De aquí a la declaratoria de la Ciudad Universitaria como Patrimonio Mundial (que como se sabe, se dio el año 2000 coincidiendo con el centenario del nacimiento de Villanueva), todavía faltaría un importante trecho pero ya las necesarias bases de sensibilización y concientización estaban echadas.

ACA