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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 459

Como parte del esfuerzo sostenido a partir de la muerte de Juan Vicente Gómez por colocar a la educación como prioridad, impulsado primero por Eleazar López Contreras y luego por Isaías Medina Angarita, el liceo Fermín Toro, proyectado por Cipriano Domínguez (1904-1995) en 1944 y terminado de construir en 1946, ocupa un lugar de privilegio dentro de las edificaciones levantadas en la capital venezolana.

Como dato significativo no está de más recordar (ver https://fundaayc.com/2024/08/25/sabia-usted-121/) que la gestión educativa gomecista cerró en 1935 con un 70% de analfabetismo, con apenas 1372 escuelas primarias, de las cuales 1175 continuaban siendo atendidas por un solo maestro; y que de 698.288 niños en edad escolar se matricularon 137.000. Otro tanto se podría decir en cuanto a la formación media que sólo contaba en el país con tres liceos.

Tampoco sobra mencionar las dificultades que atravesó López Contreraras para fortalecer la política educativa: luego de ser rechazada en tres ocasiones, es en 1940 cuando logra la aprobación por parte del Congreso del proyecto de la Ley de Educación, a lo que habría que añadir que por el despacho de Instrucción Pública pasaron hasta 8 ministros, siendo la cartera que más inestabilidad mostró dentro de su mandato transcurrido entre 1936 y 1941.

1. Tres emblemáticas edificaciones educativas del período de López Contreras. La Escuela Experimental Venezuela (izquierda), Hermann Blasser y Willy Ossott, 1939; el Grupo Escolar Gran Colombia (antes Francisco Pimentel) (derecha arriba), Carlos Raúl Villanueva, 1938-1939; y el Liceo Caracas, primera sede del Instituto Pedagógico Nacional (derecha abajo), Cipriano Domínguez, 1937.

Sin embargo, como bien señala la profesora Virginia Rondón de Medina en el trabajo titulado “La Política Educativa en el Gobierno de López Contreras y su incidencia en el Cambio Institucional de Venezuela (1936-1941)” publicado en 2015 (http://www.saber.ula.ve/bitstream/handle/123456789/43078/articulo4.pdf?sequence=1&i.), finalizado su período, López Contreras logró disminuir el analfabetismo a 52%, aumentar la población escolar y la matrícula estudiantil, ampliar el número de escuelas primarias públicas a 5.647 y de liceos a 11, elevar el número de organismos encargados de la formación de docentes y el número de individuos inscritos para cursar la carrera docente, instalar el Instituto Pedagógico para formar el profesorado de secundaria, duplicar la población universitaria e implementar la técnica educativa moderna en las acciones educativas tomadas con apoyo de personal extranjero con experticia en la organización escolar y con personal venezolano que fue capacitado en el exterior.

2. Gustavo Herrera Grau (1890-1953) y Rafael Vegas Sánchez (1908-1973) los dos ministros de Educación que acompañaron la gestión de Isaías Medina Angarita.
3. Cuatro de los Grupos Escolares construidos a lo largo y ancho del país durante el mandato de Isaías Medina Angarita diseñados por Luis Malaussena. Arriba izquierda: Grupo Escolar República del Ecuador (Caracas, 1942). Arriba derecha: Grupo Escolar República de Nicaragua (San Felipe, 1945). Abajo Izquierda: Grupo Escolar República Dominicana (El Tocuyo, 1945). Abajo derecha: Grupo Escolar República de Brasil (San Juan de los Morros, 1944).

Por su parte Medina, quien gobernó entre 1941 y 1945 acompañado por Gustavo Herrera (194-43) y Rafael Vegas (1943-45) como ministros de Educación, pudo continuar, concretar y enrumbar con mayor firmeza una gestión que derivó en una infraestructura educativa pública cuantiosa y de calidad, sin parangón en la historia del país. La Ley de Educación de 1940, reformada parcialmente en 1941 y luego tres veces más en los cinco años siguientes, mantuvo la noción del Estado-docente y la idea de que la educación y con ella su orientación y control de la enseñanza eran deber fundamental del Estado. Ello condujo a la elaboración a partir de entonces de un plan que involucró la construcción de un conjunto de edificaciones que debían cubrir los diferentes rangos que iban desde la educación pública primaria a la superior, pasando por la secundaria, arrojando como resultado que para 1945 ya se habían construido un total de 26 edificaciones para la educación primaria en todo el país, cerca de 10 liceos (del total de 97 entre públicos y privados que existían) para impartir la educación secundaria, 24 institutos para formar maestros y ya se había dado inicio a la realización de la Ciudad Universitaria de Caracas.

En este marco surgen instituciones como el Liceo Caracas (ubicado en El Paraíso, proyectado por Cipriano Domínguez, realizado entre 1936 y 1939, primera sede del Instituto Pedagógico Nacional) que encabezaría una lista que engrosarían, en lo que corresponde a la capital venezolana, los liceos Andrés Bello (Luis Eduardo Chataing, 1945, aledaño al Parque Carabobo sobre la avenida México) y Fermín Toro, localizado en la manzana delimitada por las esquinas de Marcos Parra, Solís, Caño Amarillo y Escalinatas (parroquia Catedral), objeto de nuestra nota del día de hoy.

4. Aerofotografía de 1944 que muestra la manzana escogida para construir el Liceo Fermín Toro. Obsérvese la complejidad del sitio afectado por el paso de la quebrada Caroata; la construcción sobre ella implicó un importante esfuerzo técnico. También se puede observar los avances en la construcción del conjunto de El Silencio.

Cuenta el Fermín Toro con la particularidad de haber sido proyectado y luego presentado para su aprobación en los primeros meses del año 1944, iniciándose su construcción a inicios de 1945, la cual se llevó a cabo en medio de un turbulento momento político signado por el derrocamiento del presidente Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de aquel año. En ese sentido, levantado hasta en un 50% para entonces, fue concluido en 1946 por la Junta Cívico-Militar que sustituyó a Medina y, por tratarse de una obra perteneciente “al gobierno anterior”, dejó de registrarse con precisión en la Memoria y Cuenta correspondiente a aquel año en cuanto a detalles relacionados a su culminación de los cuales sólo se puede rescatar que la fecha de terminación de los trabajos fue el 15 de diciembre de 1946 y que el costo total alcanzó la suma de 5.081.722,88 bolívares.

Por tanto, la documentación oficial más amplia y precisa que se tiene sobre el liceo proviene de la Memoria y Cuenta del Ministerio de Obras Pública correspondiente a 1944, que informa sobre el proyecto, la adquisición del terreno y el inicio de las demoliciones requeridas para su acondicionamiento. “En mayo de 1944 fue dictado un Decreto Presidencial que ordenó la adquisición por parte del Gobierno Nacional, del terreno elegido para edificar el Liceo Fermín Toro, al igual que las propiedades ubicadas en el mismo. Al respecto, la Memoria del MOP da cuenta que entre julio y diciembre de ese mismo año, se habían comprado 21 casas y un edificio ubicados en el lote seleccionado, a un costo de Bs. 3.699.616,50; se informa así mismo que se había iniciado ya la demolición de dichos inmuebles”, según la investigación realizada por el Lic. Juan Moreno en agosto de 1992, publicada en el nº 54 (1995) de la revista CAV dedicada a rendir homenaje al arquitecto Cipriano Domínguez en los 50 años de la fundación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos.

5. Cipriano Domínguez. Liceo Fermín Toro. Plantas del proyecto (1944).
6. Cipriano Domínguez. Liceo Fermín Toro. Sección transversal.

La Memoria y Cuenta de 1946 también recoge que el nuevo edificio fue ocupado en noviembre poco antes de la terminación definitiva de los trabajos “faltando solamente el acabado del auditorio, en cuya conclusión se trabaja activamente, esperándose terminar totalmente a finales de año”. Con ello finalizaría el deambular de una institución creada por decreto del Presidente López Contreras el 12 de septiembre de 1936 con el nombre de “Instituto de Formación Secundaria Fermín Toro”  y que bajo la dirección del Dr. José Francisco Reyes Baena tendría su primera sede una casona remodelada ubicada entre las esquinas de Reducto a Glorieta (hoy Avenida Lecuna) y que luego tomó prestadas instalaciones de otras instituciones como las de la Escuela Normal Miguel Antonio Caro, hasta que se asentó finalmente al norte de la Reurbanización de El Silencio y al sur de la Plaza Bicentenario entre las avenidas Universidad (al sur), Sucre (al oeste), Oeste 2 (al norte) y Sur 8 (al este).

7. Cipriano Domínguez. Liceo Fermín Toro. Planta Baja.

El terreno sobre el que se proyectó el edificio contaba con una superficie de 12.540 m2 descontando los ensanches de las calles adyacentes y se encontraba limitado al oeste por la quebrada Caroata que obligó a plantearse grandes esfuerzos técnicos para lograr una respuesta acorde a su función. “Dicho terreno presenta un fuerte desnivel, encontrándose su parte más baja hacia la quebrada… En vista de la importancia del edificio y de su índole funcional, se consideró beneficioso y necesario una sola cota para el nivel del piso de la construcción, evitando así el uso de escalinatas, siempre molestas en edificios como el que nos ocupa”, se señala en la Memoria del MOP de 1944. La quebrada, valga decirlo, sería embaulada como parte fundamental de los trabajos realizados para poder ejecutar la Reurbanización de El Silencio (1941-1945).

8. El Liceo Fermín Toro en plena construcción.

Hay ligeras variaciones en cuanto a los datos aportados en 1944 que acompañaban el proyecto registrado por la Memoria y Cuenta y las reseñas periodísticas publicadas en medio de su apertura a finales de 1946. Apoyándonos en ambas fuentes utilizadas por el Lic. Juan Moreno, podríamos decir que la capacidad del liceo varió de los 1000 alumnos (previstos inicialmente para ocupar 20 aulas con capacidad para 50 estudiantes en cada una) a los 1200 con que se abrió (24 aulas con la misma capacidad de 50 cada una), gracias al cambio del destino inicial que se dio a cuatro ambientes pensados para actividades complementarias. Se cubrieron los años 1º al 5º (preparatoria), habiéndose inscrito inicialmente 1080 estudiantes.

9. Vista del Liceo Fermín Toro desde El Calvario (suroeste) en fechas cercanas a su inauguración.
10. Vista parcial de la fachada sur del Liceo Fermín Toro en fechas cercanas a su inauguración.

Una nota de prensa del 6 de noviembre de 1946 publicada en el diario El Nacional señalará: “Funcionarán en total 24 cursos con un personal docente de 43 profesores, dos subdirectores y el director. El local cuenta con lo más moderno en materia pedagógica, laboratorios equipados a la última, local de Teatro Experimental con capacidad para 800 personal (el programa inicial hablaba de 500) y camerinos subterráneos, salas de alumnos y profesores, salas para actividades extraprogramáticas, servicio social, salas de psicotecnia, departamento técnico, servicios sanitarios diferenciados para ambos sexos, etc.…”.

11. Vista parcial del Liceo Fermín Toro desde el sureste (esquina de Marcos Parra) en fechas cercanas a su inauguración donde destaca el volumen del auditorio.

La descripción del proyecto ofrecida por Cipriano Domínguez en 1944 destaca lo siguiente: “Por razones de orientación de las aulas y de la forma y dimensiones del terreno, se colocó el edificio con su fachada principal (cuyo dibujo engalana nuestra postal del día de hoy) paralela a la calle (Sur 8) que va de Solís a Marcos Parra, quedando así las aulas orientadas hacia el norte, orientación ésta que indiscutiblemente es la más conveniente en nuestro país. (…) Un amplio espacio de más o menos 24 metros de ancho y destinado a jardines quedará entre la calle y la fachada principal del liceo. (…) El edificio se proyectó en tres plantas en los cuerpos de aulas que corresponden a la parte técnica; en 2 pisos en el resto de esta sección (biblioteca, sala para estudiantes, sala de dibujo y galerías de arte), en el cuerpo destinado a la parte administrativa y el auditórium. El resto del edificio dispone de una sola planta. (…) Los extremos de los cuerpos que forman las aulas se colocaron sobre columnas, evitando así los grandes rellenos y permitiendo el aprovechamiento de esta superficie como lugar de recreo o como anexo a una futura piscina de natación. (…) Se adoptó el estilo moderno por considerarlo más apropiado para un edificio de esta índole, es decir, un edificio funcional donde es indispensable el movimiento de la planta y la adopción de grandes luces que aseguren una perfecta iluminación y ventilación”.

12. Liceo Fermín Toro. Vista del espacio de una de las escaleras del cuerpo administrativo.
13. Liceo Fermín Toro. Vista del patio.

Compositivamente podría decirse que el edificio, pensado bajo patrones funcionalistas y con una marcada volumetría cúbica, consta de un eje frontal del cual se desprenden a modo de peine tres brazos perpendiculares totalmente simétricos entre sí, mientras que, en el extremo sur y conectado al eje frontal, se desarrolla un conjunto irregular que rompe con la simetría del conjunto. Por otro lado, en el eje frontal, que a su vez funciona como conector de los distintos espacios, se ubicaron las oficinas administrativas, biblioteca y áreas culturales; en los brazos perpendiculares se dispusieron las aulas de clase y laboratorios tratados con un adecuado manejo de las condiciones climáticas, que se reflejan en el uso de grandes ventanales hacia el norte y amplios corredores techados hacia el sur que abren hacia tres patios interiores; mientras que en el subconjunto del extremo sur se encuentra el auditórium, espacio de gran significación que gracias a que posee acceso independiente desde la calle funcionaría como elemento de integración con la comunidad, búsqueda que se comenzó a implementar por aquel entonces. También en dicho subconjunto se encuentran la cantina y el comedor escolar, servicio este último de reciente data en las edificaciones escolares del país.

14. Vista del Liceo Fermín Toro desde el noreste en la actualidad. Al fondo, el Parque El Calvario.

La sencilla, rítmica y simétrica fachada principal en la que prevalece la horizontalidad, está pautada por volúmenes verticales que sobresalen en la intersección con lo pabellones de aulas resaltando el cuerpo cerrado y exento del auditorio como elemento que rompe la simetría y acentúa su independencia.

15. El Liceo Fermín Toro y su entorno en la actualidad.
16. Vista del Liceo Fermín Toro en la actualidad desde la parte alta de la escalinata del parque El Calvario.
17. Dos imágenes recientes del exterior y el interior del Liceo Fermín Toro.

Desde su apertura el liceo Fermín Toro destacó por dar una excelente formación y por formar en sus aulas muchos de los futuros cuadros que protagonizaron la vida política, social, científica y cultural del país. También lo hizo por constituirse en bastión político contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, quien en 1956 decretó su clausura luego de una multitudinaria manifestación en donde el Liceo repudió a su gobierno y solicitaba la liberación de los presos políticos. Además, sus estudiantes fueron importantes protagonistas contra el plebiscito convocado por el dictador para perpetuarse en el poder en diciembre de 1957 y que luego desencadenaría su derrocamiento el 23 de enero de 1958. Posteriormente, también fue reconocido como semillero de militantes de la izquierda venezolana cobrando particular su notoriedad al apoyar la guerrilla que operó en el país durante los años 1960.

18. Cipriano Domínguez, c.1954 (izquierda) y sentado de segundo de izquierda a derecha junto a los otros seis fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, 1945. (derecha)
19. Tres obras de Cipriano Domínguez de 1945. Arriba izquierda: Liceo Lisandro Alvarado (Barquisimeto); Izquierda abajo: Terminal de pasajeros del aeropuerto de San Antonio del Táchira. Derecha: Primera etapa del Liceo Libertador (Mérida).
20. Cipriano Domínguez. Centro Simón Bolívar (1948-1957)

Cipriano Domínguez quien antes de diseñar el Fermín Toro había proyectado, como ya se dijo, el Liceo Caracas y luego también, entre otros, el Liceo Libertador en Mérida cuya primera etapa se inauguró en 1945, el Liceo Lisandro Alvarado en Barquisimeto y los terminales de pasajeros de los aeropuertos de San Antonio (estado Táchira) y Santo Domingo (estado Mérida) realizados aquel mismo año, es ampliamente conocido por haber encabezado el equipo que realizó entre 1948 y 1957 el Centro Simón Bolívar entidad que presidió entre 1957 y 1958. Obtuvo el título de ingeniero civil en la UCV y de doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas (1928) y el de arquitecto en 1955. Fue fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945), miembro de la Comisión Nacional de Urbanismo (1943-47) y parte del cuerpo docente que dio formal inicio a los estudios de arquitectura cuando se adscribieron a la Facultad de Ingeniería de la UCV en 1944. En 1990 fue reconocido con el Premio Nacional de Arquitectura.

El Liceo que nos ha ocupado, que como homenaje lleva el nombre del escritor, humanista y político venezolano Fermín Toro (1806-1865), fue restaurado en el año 2006 y forma parte del patrimonio arquitectónico moderno de Caracas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 4, 5 y 8. Revista CAV, nº 54, 1995.

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del Valle al Mar. Guía de Arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/grupo-escolar-gran-colombia/)

2. Wikipedia. Gustavo Herrera (https://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Herrera); y BANESCO Contigo (http://blog.banesco.com/nacimiento-rafael-vegas-1908/)

3, 9, 10, 11 y 19. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

6, 12 y 13. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época, 1998.

7. Caracas del valle al mar. Zona 136. Liceo Fermín Toro (https://guiaccs.com/obras/liceo-fermin-toro/)

14. @arquitecturavzl (https://www.instagram.com/p/CuimQI_NNjB/?img_index=4)

15. @caracasciudadgram (https://www.instagram.com/p/CSAePq-HiD6/); y Captura de Google Earth

16. iStock (https://www.istockphoto.com/es/foto/liceo-ferm%C3%ADn-toro-y-parte-del-centro-de-caracas-gm1466850773-498762587)

17. Caracas del valle al mar. Zona 136. Liceo Fermín Toro (https://guiaccs.com/obras/liceo-fermin-toro/); y Haiman El Troudi (https://haimaneltroudi.com/liceo-fermin-toro-centro-de-historicas-luchas-estudiantiles/)

18. Revista CAV, nº 54, 1995; y Colección Crono Arquitectura Venezuela

20. Clásicos de Arquitectura: Torres de El Silencio / Cipriano Domínguez (https://www.archdaily.cl/cl/02-326471/ad-classics-torres-de-el-silencio-cipriano-dominguez?ad_medium=gallery)

¿SABÍA USTED…

… que en 1945 se inaugura el Liceo Andrés Bello de Caracas?

1. Fachada norte y acceso del Liceo Andrés Bello.

Como es sabido, durante las primeras tres décadas y media del siglo XX la educación podría decirse que estuvo abandonada en Venezuela. Los presupuestos anuales eran insuficientes, los índices de analfabetismo entre adultos se elevaron al 70%, tan sólo 91.462 estudiantes cursaban la escuela primaria, la Universidad Central de Venezuela estuvo cerrada desde 1912 hasta 1925 y, una vez abierta, justamente el tema educativo fue uno de los primeros en ser denunciado por los jóvenes universitarios que liderizaron la histórica protesta que dio origen a la conocida “Generación del 28”.

2. Dos de los Ministros de Instrucción Pública del gabinete de Juan Vicente Gómez: Samuel Darío Maldonado (1870-1925) y José Gil Fortoul (1861-1943)

Pese a que en 1908 con la llegada de Gómez al poder se abrían esperanzas en cuanto la mejoría y modernización del sistema educativo gracias al nombramiento de Samuel Darío Maldonado al frente del Ministerio de Instrucción Púbica, y de que quienes lo siguieron, Trino Baptista y José Gil Fortoul, actuaron de forma coherente en el mismo sentido en cuanto a la importancia de atender el tema, ello no impedirá que a partir de 1912, al escalar el régimen en su tono represivo y con ello cerrar la universidad, se entre en una etapa de total oscuridad y parálisis.

Definitivamente Gómez, más preocupado por la pacificación del país, la organización de las finanzas públicas o la construcción de infraestructura básica, dejó en un segundo plano la atención del sector educación. Como dato complementario de interés se puede decir que la gestión educativa gomecista cerraba en 1935 con un 70% de analfabetismo, con apenas 1372 escuelas primarias, de las cuales 1175 continuaban siendo atendidas por un solo maestro; y que de 698.288 niños en edad escolar se matricularon 137.000. Otro tanto se podría decir en cuanto a la formación media que sólo contaba en el país con tres liceos.

3. Eleazar López Contreras y su gabinete en 1936.

Con la muerte de Gómez en 1935 regresan los estudiantes exiliados, se empiezan a fundar los partidos políticos y los gobiernos de Eleazar López Contreras primero (1936-1941) e Isaías Medina Angarita después (1941-1945) comienzan a abordar el serio problema educativo y a construir la rezagada infraestructura necesaria para atenderlo.

A López Contreras no fue fácil fortalecer una política educativa tendiente a priorizar un sector que había encontrado en ruinas, ni fortalecer las instituciones que atendieran la grave crisis heredada. Basta decir que, sin dejar de contar con insignes figuras, por el despacho de Instrucción Pública pasaron hasta 8 ministros, siendo la cartera que más inestabilidad mostró dentro de su mandato. También sufrió el rechazo en tres ocasiones por parte del Congreso del proyecto de la Ley de Educación hasta su definitiva aprobación en 1940.

4. Tres emblemáticas edificaciones educativas del período de López Contreras. La Escuela Experimental Venezuela (izquierda), Hermann Blasser y Willy Ossott, 1939; el Grupo Escolar Gran Colombia (antes Francisco Pimentel) (derecha arriba), Carlos Raúl Villanueva, 1938-1939; y el Liceo Caracas, primera sede del Instituto Pedagógico Nacional (derecha abajo), Cipriano Domínguez, 1937.

Sin embargo, al finalizar su mandato, López Contreras logró disminuir el analfabetismo a 52%, aumentar la población escolar y la matrícula estudiantil, ampliar el número de escuelas primarias públicas a 5.647 y de liceos a 11, elevar el número de organismos encargados de la formación de docentes y el número de individuos inscritos para cursar la carrera docente, instalar el Instituto Pedagógico para formar el profesorado de secundaria, duplicar la población universitaria e implementar la técnica educativa moderna en las acciones educativas tomadas con apoyo de personal extranjero con experticia en la organización escolar y con personal venezolano que fue capacitado en el exterior. (Información toda que hemos obtenido tras consultar el trabajo titulado “La Política Educativa en el Gobierno de López Contreras y su incidencia en el Cambio Institucional de Venezuela (1936-1941)” de la profesora Virginia Rondón de Medina, publicado el año 2015, accesible en http://www.saber.ula.ve/bitstream/handle/123456789/43078/articulo4.pdf?sequence=1&i.)

5. Isaías Medina Angarita y su gabinete en 1943.

Con Medina, acompañado por Gustavo Herrera y Rafael Vegas como Ministros de Educación, se pudo continuar, concretar y enrumbar con mayor firmeza una gestión que derivó en una infraestructura educativa pública cuantiosa y de calidad, sin parangón en la historia del país. La Ley de Educación aprobada en 1940, reformada parcialmente en 1941 y luego tres veces más en los cinco años siguientes, mantuvo la noción del Estado-docente y la idea de que la educación y con ella su orientación y control de la enseñanza eran deber fundamental del Estado. Ello condujo a la elaboración a partir de entonces de un plan que involucró la construcción de un conjunto de edificaciones que debían cubrir los diferentes rangos que iban desde la educación pública primaria a la superior, pasando por la secundaria, arrojando como resultado que para 1945 ya se habían construido un total de 26 edificaciones para la educación primaria en todo el país, cerca de 10 liceos (del total de 97 entre públicos y privados que existían) para impartir la educación secundaria, 24 institutos para formar maestros y ya se había dado inicio a la realización de la Ciudad Universitaria de Caracas.

Dentro de este amplio panorama previo es que se debe entender la realización del Liceo Andrés Bello, proyectado por Luis Eduardo Chataing (1906-1971) e inaugurado en 1945.

6. Ubicación del Liceo Andrés Bello en el casco central de Caracas.

Ubicado sobre la Av. Este 4 (hoy Avenida México), contiguo a la Plaza Carabobo, el edificio se inscribe plenamente dentro de los patrones de alta calidad y excelencia que caracterizaron la política educativa de entonces la cual debía ser acompañada de una infraestructura del mismo nivel. Se sumaba el Andrés Bello a la realización entre 1936 y 1937 del Liceo Caracas (primera sede del Instituto Pedagógico Nacional) primero de una lista que engrosaría el Liceo Fermín Toro (1946) situados ambos en la capital y diseñados por Cipriano Domínguez, a quien le correspondería también proyectar el Liceo Libertador en Mérida cuya primera etapa se inaugura en 1945 y el Liceo Lisandro Alvarado en Barquisimeto realizado aquel mismo año.

7. Vista aérea del Liceo Andrés Bello donde se puede leer con toda claridad esquema compositivo de tres pabellones paralelos orientados norte-sur dejando entre ellos dos patios: uno seco al sur bordeado por las aulas destinado a actividades deportivas; y uno verde al norte de desahogo para las áreas comunes y administrativas. La forma de «E» de la planta permite, también, ofrecer una fachada permeable hacia el este y una más sólida hacia el oeste como respuesta al espacio del Parque Carabobo.

El Andrés Bello de planta baja y dos pisos; tiene las aulas dispuestas de tal forma que poseen excelente iluminación y ventilación natural, disponiendo de áreas verdes entre los cuerpos del conjunto educacional. El Auditorio remata el volumen en la fachada oeste, sobre la Plaza Carabobo permitiéndose desde allí un acceso independiente para las actividades que en él se realicen.

8. Vista actual del acceso el Liceo donde se aprecia el mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani.
9. Fachada oeste del Liceo Andrés Bello hacia el Parque Carabobo.

En el acceso al Liceo el arquitecto Chataing colocó un mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani (1906-1979), artista y escultor italiano residenciado en el país desde fines de los años ´20, y en su interior dos figuras talladas en caoba, tituladas “El café” y “Las frutas”, obras del artista venezolano Francisco Narváez, las cuales estuvieron inicialmente expuestas en el Pabellón Venezuela de la Feria Mundial de Nueva York de 1939.

En la misma tónica del Andrés Bello que podríamos asociar a una modernidad de reminiscencias clásicas, posteriormente, en 1947, Luis Eduardo Chataing realizaría, junto a Javier Yárnoz el Liceo Pedro Gual en Valencia.

10. Dos imágenes del Liceo Pedro Gual en Valencia. Luis Eduardo Chataing y Javier Yárnoz (1947). Las similitudes con el Andrés Bello son notables.

Los antecedentes del Liceo Andrés Bello como institución se remontan a 1884 cuando se crea mediante decreto de Antonio Guzmán Blanco, refrendado por su ministro de Instrucción Pública, Dr. Manuel Felipe Pimentel, la Escuela Politécnica de Venezuela. Al no existir inicialmente un local adecuado para realizar sus funciones la institución fue ocupando diferentes sedes. La primera “fue una casa del General José Antonio Páez en la esquina de Mamey, donde posteriormente se erigiría el ‘Grupo Escolar Francisco Pimentel’. Durante las presidencias del General Joaquín Crespo, Ignacio Andrade y Cipriano Castro, funcionó en casas particulares, ubicadas en esquinas famosas de la metrópoli, como Hoyo de Castán, Santa Teresa a Cruz Verde, lo que hoy se conoce como la esquina de Colon. (…) Una importante acotación en la reconstrucción histórica de esta institución constituye que, en 1902, el Dr. Luis Espelozin, a consecuencia de la supresión del presupuesto para la Instrucción Pública, realiza gestiones para que la escuela se traslade a la Casa Natal de El Libertador, donde funcionó por 16 meses”, información que hemos obtenido del texto “Historia social e institucional de la educación secundaria. El liceo Andrés Bello de Caracas. 1925 -1945” elaborado por la profesora Suzuky Margarita Gómez accesible en https://web.archive.org/web/20130612235401/http://conhisremi.iuttol.edu.ve/pdf/ARTI000061.pdf.

11. Los patios del liceo.

De la misma fuente hemos conocido que la institución que nos ocupa, como ya se dijo, se denominó Escuela Politécnica Venezolana entre 1884 y 1904, y luego Colegio Nacional de Varones entre 1904 y 1905, Colegio Federal de Varones de 1905 a 1915, Liceo Caracas entre 1915 y 1925, Liceo Andrés Bello de 1925 a 1986 y Unidad Educativa Nacional “Liceo Andrés Bello” desde 1987 hasta la fecha.

12. Dos vistas de la fachada norte del liceo.

Como se podrá notar, también fue variando la metodología y contenidos de la enseñanza que allí se impartían a través del tiempo, desde la instrucción con un giro eminentemente práctico que poseía según su decreto fundacional, hasta el momento en que adquiere la categoría de instituto de educación secundaria en 1904 como Colegio Nacional de Varones “coronándose así, las aspiraciones del Dr. Espelozin su director en ese momento”. Para entonces “estaría ubicada entre las esquinas de Dr. Paúl a Salvador de León y contaba con un curso preparatorio de dos años y un filosófico de tres”.

13. Un espacio de transición.

Ya como instituto de educación secundaria y habiendo cambiado en 1905 su denominación de Colegio Nacional a Colegio Federal, “en 1915 el Ministro Felipe Guevara Rojas transforma el ‘Colegio Federal’ en ‘Liceo Caracas’, instituto que recogió la visión que se tenía de lo que debía ser un ‘Liceo Nacional’, y que representaba los esfuerzos del Estado para organizar la instrucción secundaria del país, (convirtiéndose) en la prueba piloto del nuevo sistema educativo implantado por el Dr. Guevara Rojas; para cumplir con todos los estudios técnicos y prácticos de la enseñanza secundaria”.

Posteriormente el 26 de mayo de 1925, tras la promulgación en 1924 de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, el Ministro Rubén González, a petición de Don Rómulo Gallegos director para la época, cambiará su nombre de “Liceo Caracas” a “Liceo Andrés Bello” en honor a ese gran venezolano.

14. Postal con una fotografía del Liceo Andrés Bello visto desde el noroeste (c.1950).

El Andrés Bello fue desde entonces y muy especialmente desde 1936 testigo de los ajustes progresivos sufrió la educación secundaria en el país, y muy especialmente de los surgidos a raíz de la aprobación de la Ley de Educación en 1940 que estableció dos ciclos: el primero fundamentado en la cultura general, científica y humanística y el segundo, preuniversitario, con la intención de especializar al alumno en Filosofía y Letras, en Ciencias Físicas y Matemática o en Ciencias Biológicas, teniendo el primer ciclo una duración de cuatro años y el segundo ciclo una duración de dos años. Más tarde el primer ciclo sería reducido a tres años y el segundo ofrecería sólo dos opciones: ciencias y humanidades.

Vale señalar que desde 1915 continuó el peregrinaje de la institución por diferentes sitios de Caracas: Cuartel Viejo Nº 49; Carmelitas a Altagracia Nº 17; Principal a Conde Nº 14. De aquí, fue mudada a un edificio entre las esquinas de San Lázaro a Puente Victoria y es en 1945 cuando, bajo la presidencia de Isaías Medina Angarita, se inaugura su sede actual proyectada teniendo lo señalado en la Ley de Educación de 1940 como guía programática para su arquitectura.

15. Luis Eduardo Chataing, c.1958 (izquierda) y en el centro junto a los otros seis fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945)

Su proyectista, Luis Eduardo Chataing, se graduó en 1928, como Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas por la Universidad Central de Venezuela. Trabajó en la oficina de Arquitectura de su padre Alejandro Chataing (fallecido en 1928) y en 1930 pasó a prestar servicios en la Oficina de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. Posteriormente ocupó la Jefatura de la División de Arquitectura y posteriormente fue director de Hospitales al crearse la Dirección de Edificios Médico Asistenciales. En 1940 ganó el concurso para el diseño del edificio del Colegio de Ingenieros de Venezuela, del cual posteriormente fue presidente. Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945), fue el primer director (1944-1946) de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) donde desarrolló actividades docentes como profesor de Teoría de la Arquitectura y Composición Básica. Miembro de la Comisión para la elaboración del proyecto parcial de la Ley de Educación de los estudios de Ingeniería. Miembro fundador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela en 1953 (UCV). Ministro de Obras Públicas entre 1952 y 1953 y Contralor General de la Nación de 1953 hasta la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez en 1958. Se residenció en Madrid después de 1958 y ya retirado falleció en Caracas en 1971.

16. Cuatro obras de Luis Eduardo Chataing. Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo (izquierda arriba). Gran Hotel Palmar (derecha arriba). Edificio Nacional (izquierda abajo). Colegio de Ingenieros de Venezuela (derecha abajo).

Dentro de la amplia obra edificada de Chataing destacan, además de los mencionados liceos Andrés Bello y Pedro Gual y la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela: la Sala de Lectura Ateneo del Táchira en San Cristóbal (1938), la Escuela Nacional de Enfermeras (1942), el Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo (1944), la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia (1946), las Oficinas del MOP en La Guaira (1946), el Edificio Nacional, en San Cristóbal (1947) junto a Javier Yarnoz y el Gran Hotel Palmar de Caraballeda (1949) junto a Graziano Gasparini.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. José E. Arnó Ortega (https://www.pinterest.com/pin/50313720817105461/)

2. Wikipedia. Samuel Darío Maldonado Vivas (https://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Dar%C3%ADo_Maldonado_Vivas); y Venezuela en Retrospectiva. Dr. José Gil Fortoul (https://venezuelaenretrospectiva.wordpress.com/2021/03/29/dr-jose-gil-fortoul/)

3. El Programa de Febrero de 1936 y la educación (https://www.eastwebside.com/freddy-millan-el-programa-de-febrero-de-1936-y-la-educacion.html)

4. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del Valle al Mar. Guía de Arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/grupo-escolar-gran-colombia/)

5. cinco (https://www.cinco8.com/perspectivas/1945-el-fin-de-la-concordia/)

6. Capturas de Google Earth.

7, 9, 10, 15 y 16. Colección Crono Arquitectura Venezuela

8 y 12. Construido en Caracas. Liceo Andrés Bello (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/10/13/liceo-andres-bello/)

11. Alumnos y ex- alumnos del Liceo Andrés Bello- Caracas (https://www.facebook.com/groups/34965050012/posts/estudiantes-del-liceo-andr%C3%A9s-bello-1948-mujeres-y-hombres-por-igual-practicaban-/10162445152605013/); y Liceo Andrés Bello (http://mismisiones.blogspot.com/2009/03/liceo-andres-bello.html)

13. TalCual (https://talcualdigital.com/regionales-empezaron-lentas-en-caracas-por-ausentismo-de-electores-y-miembros-de-mesa/whatsapp-image-2021-11-21-at-1-07-42-pm/)

14. Alumnos y ex- alumnos del Liceo Andrés Bello- Caracas (https://www.facebook.com/groups/34965050012/posts/estudiantes-del-liceo-andr%C3%A9s-bello-1948-mujeres-y-hombres-por-igual-practicaban-/10162445152605013/)