La World Design Capital® es designada cada dos años por la Organización Mundial del Diseño (WDO), que se dedica a promover la profesión del diseño en todo el mundo. El objetivo es reconocer a las ciudades que utilizan el diseño como herramienta para estimular el desarrollo económico, social, cultural y ambiental. Las últimas ciudades elegidas han sido Turín, Seúl, Helsinki, Ciudad del Cabo, Taipei, Ciudad de México y Lille; una interesante mezcla de ciudades que han establecido el diseño como un método clave de transformación. Valencia, la tercera ciudad más poblada de España, después de Madrid y Barcelona, será Capital Mundial del Diseño para 2022. Este título marcará el inicio de una serie de eventos culturales a lo largo de 2021 y 2022 que tendrán como objetivo establecer un legado de diseño que permanecerá dentro del tejido social tanto de la ciudad como del país. El trabajo desarrollado en Valencia durante los últimos cien años en las áreas de diseño, arquitectura, interiorismo e ilustración, posicionan a la ciudad como una de las que destaca por su creatividad.
El papel de Valencia como Capital Mundial del Diseño es tanto valorar el diseño español como actuar como ejecutor del cambio social y la innovación urbana. La idea de la nominación de la ciudad surgió como el proyecto de un equipo consolidado de la sociedad civil, integrado por empresarios, profesionales y diseñadores, que se unieron para transmitir adecuadamente el espíritu de la iniciativa a empresas e instituciones políticas para su apoyo. Así nació la Associaciò València Capital del Disseny, que se hizo cargo de todo el proyecto. El propósito del proyecto es destacar a Valencia por la calidad de su diseño mediterráneo que denota diversos valores progresistas, como la inclusión, la alegría, la empatía, la justicia social, la igualdad de género, la sostenibilidad y la educación. Uno de los principales objetivos es promover el diseño español, poniendo mayor énfasis en Valencia a través de la creación de una narrativa común que integre las tres provincias de la Comunitat Valenciana, y posicionarla como un foco nacional para el desarrollo del diseño y la creatividad. A la siempre conocida apuesta por el diseño catalán, también está el diseño vasco, y desde hace un tiempo, sobre todo gracias a esta iniciativa, el diseño valenciano. Asimismo, busca generar redes y colaboraciones en torno a la innovación que incluyan a actores de diferentes áreas como el económico, social y cultural, para promover el sector del diseño profesional. El proyecto también tiene como objetivo contribuir a la creación de estrategias de diseño que garanticen un desarrollo sostenible e inclusivo a nivel territorial, mejorando la calidad de vida de la población.
Eileen Gray (1878-1976) fue una diseñadora y arquitecta versátil que navegó por numerosos círculos literarios y artísticos a lo largo de su vida. Este hermoso volumen narra la carrera de Gray como diseñador, arquitecto, pintor y fotógrafo. Los ensayos del libro, que incluyen una gran cantidad de nuevas investigaciones, ofrecen un análisis en profundidad de más de 50 diseños individuales y proyectos arquitectónicos, acompañados de fotografías de época y nuevas. Nacida en Irlanda y educada en Londres, Gray se trasladó a París donde abrió un estudio textil, estudió el arte japonés de la laca que se convertiría en una técnica principal en su trabajo de diseño, y fue propietaria y directora de la influyente galería y tienda conocida como “Jean Désert «. Gray luchó por ser aceptada como una mujer en gran parte autodidacta en profesiones dominadas por hombres. Aunque ahora es mejor conocida por sus muebles, iluminación y alfombras, se dedicó a muchos proyectos arquitectónicos e interiores que fueron tanto personales como sociales, incluida la Villa E 1027, la icónica casa moderna diseñada con Jean Badovici, así como proyectos económicos y desmontables, como la «Tienda de Campaña».
Comentario de la obra
Talento escurridizo
Monograph on Eileen Gray
Eduardo Prieto
01/05/2021
Tomado de arquitecturaviva.com
Entre las heroínas de la modernidad arquitectónica, Eileen Gray es acaso la de mayor talento, pero también la más escurridiza. Escurridiza, para empezar, por su edad: nacida en 1878 en una familia de la aristocracia irlandesa, Gray era ocho años más joven que Loos pero nueve mayor que Le Corbusier, de manera que durante los anni mirabiles de la modernidad no pudo fungir de joven pionera —a la manera de Margarete Schütte-Lihotzky o Charlotte Perriand— sino de lo que en verdad era: una respetable mademoiselle —así la llamaba Corbu— que llevaba décadas trabajando.
Esta cronología incómoda tiene algo que ver con que Gray fuera también escurridiza en su obra: un conjunto inmenso y elaborado a lo largo de decenios —Gray murió a los 98 años—, en el que cabe encontrar desde los exquisitos biombos lacados a la japonesa que la hicieron famosa en el París donde vivió hasta algunos de los mejores muebles del diseño moderno —como la mesita ajustable de café—, pasando por dos casas que causaron la envidia del propio Le Corbusier: la acogedora E.1027 construida cerca de Mónaco para su socio y amante ocasional Jean Badovici, y la Tempe à pailla levantada no lejos de la anterior, ambas obras maestras.
Gray fue también escurridiza en lo personal: aunque tuvo una vida sentimental intensa y marcada por su bisexualidad, fue muy discreta; de hecho, sintió siempre cierta alergia aristocrática por la exposición a los medios, lo cual explica en parte que su figura pasara pronto al olvido. De ese relativo olvido la sacó Joseph Rykwert gracias un artículo de 1972, y, partir de ahí, varias exposiciones dieron a conocer en detalle su legado. De ellas, la última se celebró en Nueva York, y su catálogo recién publicado —que contiene las aportaciones de una decena de estudiosos, recoge un material gráfico espléndido y ha sido diseñado con exquisitez por Irma Boom— puede considerarse la gran monografía que la obra de Gray estaba exigiendo. No se la pierdan.
En una época en la que nos vemos obligados a afrontar grandes y tumultuosos cambios en distintos frentes, desde el medioambiental hasta el tecnológico, Alice Rawsthorn explora cómo las nuevas generaciones de diseñadores se valen de las herramientas digitales para perseguir sus objetivos sociales, políticos o ecológicos.
La galardonada crítica de diseño y autora británica reúne en El diseño como actitud textos inéditos en los que aborda aspectos esenciales del diseño contemporáneo: desde su rol en la interpretación de las nuevas tecnologías hasta su papel ante la crisis medioambiental, pasando por su función en la expresión de nuestras identidades o el empoderamiento digital de la nueva ola de diseñadores en África. Atendiendo a los grandes retos y transformaciones en el diseño contemporáneo, este libro nos ofrece una lúcida visión sobre el impacto que este ejerce sobre nosotros, ahora y en el futuro.
The Multi-Skilled Designer: A Cognitive Foundation for Inclusive Architectural Thinking
Newton D’Souza
Routledge
2019
Idioma: inglés
Nota de los editores
Multi-Skilled Designer presenta y analiza diferentes enfoques del diseño arquitectónico contemporáneo y los interpreta a través de la teoría de las inteligencias múltiples. El libro establece un marco sistemático que utiliza la lente de la psicología cognitiva y los desarrollos en la investigación psicométrica y cerebral para analizar los procesos de pensamiento cognitivo únicos de los diseñadores arquitectónicos y compila proyectos de diseño que podrían servir como un compañero pedagógico para el lector. El libro está dirigido a profesionales del diseño y estudiantes interesados en examinar sus propios estilos de pensamiento, así como a aquellos involucrados en la investigación de la cognición del diseño.
El Lisitski (1890-1941) fue sin duda uno de los artistas más relevantes y polifacéticos de la época de las vanguardias rusas y quizá el que ha ejercido una influencia mayor en la evolución posterior de varios ámbitos de los lenguajes artísticos y la comunicación audiovisual. Sin embargo, al mismo tiempo, permanece como una figura relativamente desconocida y misteriosa. En los últimos años, toda una serie de ensayos y exposiciones retrospectivas se han ocupado de tratar de desentrañar el “enigma Lisitski”. Su participación en el renacimiento cultural judío en Ucrania y Bielorusia, su posición en el desarrollo de la abstracción, sus aportaciones pioneras en campos como el fotomontaje, el diseño gráfico, el diseño de exposiciones, la publicidad, la tipografía, o la propaganda masiva, entre otros, son aspectos que han concitado un interés agudo que parece lejos de atemperarse. La presente edición pretende reunir los textos teóricos más relevantes del autor para reseguir la trayectoria de sus ideas estéticas. Además, incluye un apéndice con textos de artistas e intelectuales coetáneos (Gustav Klutsis, Kazimir Malévich, Nikolái Tarabukin y Moiséi Ginzburg) que tratan de arrojar luz sobre el contexto creativo en el que se inscribieron las ideas del autor.El Lisitski nació el 23 de noviembre de 1890 en la pequeña aldea de Pochinok, cerca de Smolensk, en el seno de una familia judía. Gran parte de su infancia transcurrió en Vitebsk, en la actual Bielorusia, donde recibió su primera formación artística en la academia de Yehuda Pen, con Marc Chagall como compañero de estudios. En 1909 se trasladó a Alemania para estudiar arquitectura en la Technische Universität de Darmstadt. Después de la Revolución de Octubre, ya de vuelta en Rusia, participó en diferentes movimientos vanguardistas como el suprematismo y el constructivismo, y realizó una intensa actividad como propagador de los ideales revolucionarios, tanto en su propio país como en el extranjero. Fue pintor, diseñador, ilustrador, profesor, arquitecto, ingeniero, tipógrafo, fotógrafo, constructor, comisario de exposiciones. En todas sus multiples actividades le guió la convicción utópica de que la tarea del arte consistía en contribuir en la construcción de un mundo nuevo.
Con la publicación en 1999 (hace ya 20 años) del catálogo que recogía los trabajos presentados en 1996 durante la primera edición del Premio AXIS a la excelencia en diseño, el Centro de Información y Documentación (CID) de la FAU UCV daba un importante paso y llenaba un notable vacío que tenía justamente en el reconocimiento y registro permanente de la actividad más importante que se realiza en su Escuela de Arquitectura su principal deuda. De lo que se extrae en la presentación de la edición, cuya portada ilustra la postal del día de hoy, escrita por el profesor Gustavo Flores, tenemos que: “Los premios AXIS han sido creados para señalar anualmente lo más destacado de la producción de proyectos de los estudiantes cursantes de diseño en las distintas unidades docentes de nuestra escuela de arquitectura. Se retoma así la tradicional exposición anual de trabajos de diseño de las unidades docentes, pero ahora solicitándoles sólo los mejores trabajos de los diez semestres de diseño. Este conjunto de proyectos compiten por un premio al mejor trabajo de Diseño en la Escuela de Arquitectura, durante un año lectivo, en cuatro categorías: de primero a tercer semestre; de cuarto a sexto semestre; de séptimo a noveno semestre; y los trabajos especiales de décimo semestre”.
La creación del Premio AXIS surgió por iniciativa de la por entonces Directora de la Escuela de Arquitectura, la profesora Paulina Villanueva, quien contó con el apoyo incondicional de la también profesora Ana María Marín al frente del CID y de todo su equipo, con particular mención como colaboradoras en la producción de la primera exposición de Carla Henríquez, Gabriela Rodríguez y Valerie Wormald.
El catálogo en tapa dura y pequeño formato (21 x 15 cms), realizado bajo la coordinación editorial de María Antonia Rodríguez, impreso en papel glasé con una alta calidad, de cuidado, sobrio y elegante diseño gráfico a cargo de Martha Sanabria con el acompañamiento en la diagramación y montaje de Catherine Goalard, tuvo un tiraje de 1.000 ejemplares. Registra, con fotografías de Jorge Andrés Castillo, la participación de 101 estudiantes cursantes de la asignatura Diseño Arquitectónico en las ocho agrupaciones docentes existentes para aquella fecha en la Escuela de Arquitectura (seis Unidades Docentes, una Experiencia y un Taller), cuyos trabajos fueron seleccionados para participar en la exhibición. Además de la importancia de las fotografías, el catálogo se convierte en una pieza de gran valor por cuanto contiene brevemente expuestos los postulados que guiaron cada experiencia de diseño representada por los correspondientes ejercicios.
Páginas interiores del catálogo de la primera edición del Premio AXIS a la excelencia en diseño (1999)
Se contó como jurado del evento, con un grupo de profesores del más alto nivel conformado por: Carlos Gómez de Llarena y Jorge Rigamonti (en representación del Sector Diseño FAU UCV), Gustavo Flores (representando al IDEC FAU UCV), Alberto Sato (por el Sector de Historia FAU UCV), y Emile Vestuti y Enrique Larrañaga (representado la Carrera de Arquitectura de la USB), quienes adjudicaron los siguientes Premios Únicos: Categoría I al Bachiller Raúl Bergamini, alumno de Diseño 3 de la profesora Virginia Solórzano (Unidad Docente 01); Categoria II a la Bachiller Andrea Parga, alumna de Diseño 6 del profesor Alfredo Mariño (Unidad Docente 01); Categoria III al Bachiller Manuel Bolívar, alumno de Diseño 8 del profesor Oscar Tenreiro (Taller Firminy); y Categoria IV al Bachiller Enrique Fernández-Shaw, alumno de Diseño 10, guiado por el profesor Azier Calvo A. (Unidad Docente 07).
Proyecto ganador de la Categoria IV de la primera edición del Premio AXIS a la excelencia en diseño. Bachiller Enrique Fernández-Shaw, alumno de Diseño 10, guiado por el profesor Azier Calvo A. (Unidad Docente 07)
El catálogo también contiene las bases que rigieron esta primera edición del Premio, en cuyos fundamentos se expone como misión la de “reconocer aquellos trabajos que por su aporte se hayan destacado dentro de la disciplina del Diseño, en el desarrollo académico del estudiante. Este estímulo a las futuras generaciones de Arquitectos ayuda a promover la búsqueda de la disertación en todos lo ámbitos de acción del hecho proyectual, orientándola así hacia la consecución de la excelencia académica”.
Testimonio de un momento en el que los medios de representación aún no habían sido avasallados por la presencia de los medios digitales, tanto la exposición como su catálogo ofrecen también la oportunidad de encontrar lo que ya comenzaba a ocurrir en los albores del uso de programas de dibujo para la computadora. Desde entonces hasta hoy, la Escuela de Arquitectura no sólo adoptó el nombre de Carlos Raúl Villanueva, vio la desaparición de algunas y le abrió paso a otras unidades y experiencias docentes, incorporó a la Unidad Docente Extramuros de Barquisimeto y ha buscado cambiar el sentido de la asignatura que se premia intentando superar el campo del Diseño para apuntar al del Proyecto, sino que ha hecho todo lo posible, con todas las dificultades del caso, por darle continuidad a esta iniciativa, contándose, a pesar de presentar algunos altibajos, ya con XVI Ediciones, siendo la última la correspondiente al año 2016, momento desde el que se ha vuelto peligrosamente a entrar en mora.
Asímismo, dentro de las bases del Premio se han incorporado ligeras modificaciones siendo la más notoria la creación de un categoría sólo para trabajos de Primer Semestre, separándolos de los de segundo y tercero reconociéndose hoy no cuatro sino cinco categorías.
Lo que no se repitió fue el poder contar con un registro en físico de la calidad del que se elaboró para su primera edición lo cual se echa en falta. Sin embargo, se pueden visitar los resultados de las ediciones que van de la VII a la XVI, sin el acompañamiento de los programas de las experiencias en las cuales se inscriben, en https://www.fau.ucv.ve/axis/. De la II a la VI no tenemos noticias de su paradero.
Hoy, según el mencionado enlace, encontramos que, la actividad que se distingue integra y expone “a través del proyecto como proceso y vehículo, todos los conocimientos que los estudiantes de arquitectura desarrollan durante su formación. (…) Considerando que el proyecto es el medio de realización y exposición del pensamiento y la labor arquitectónica, un proceso cuyo producto define y orienta lo edificable, el Premio AXIS se propone desde el proyecto y en él busca coherencia entre idea y diseño, dominio técnico y capacidad de enunciar, a plenitud, la posible y necesaria realidad de lo que ha de ser edificado. Es también un momento de evaluación de la docencia en Diseño, en virtud de la relación profesores-estudiantes sobre la que se funda el taller de proyectos y referido a la propuesta académica en torno a la cual se reúnen todos los participantes del acto docente. Por ello, el AXIS reconoce, a través de los trabajos premiados, la labor de grupos docentes que propician y acompañan un excelente desempeño estudiantil”. Toda una declaración de principios que hace de la convocatoria regular al Premio una tarea necesaria a la que hay que preservar a toda costa y retomar cuanto antes.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.