Alcaldía de El Hatillo anunció ganadores del Concurso para construcción del mercado y estacionamiento municipal
23 de noviembre 2018
Tomado de Primicias24.com
El martes 20 de noviembre, la Alcaldía de El Hatillo anunció los ganadores del concurso de proyecto para la construcción del Mercado y Estacionamiento Municipal. Nilka Mercedes Sarmiento Mujica (arquitecto UCV), Josmil Bruzco, Eduardo Bello Yturbe y Juan José Carrillo; presentaron la propuesta que reunió todos los requisitos que exigió el jurado y fueron los acreedores del primer lugar.
“Estar haciendo ciudad en este país, es algo que nadie creería; de las cosas más positivas que estamos viendo hoy; la Alcaldía logra un terreno y ya empezamos un proyecto, es un orgullo participar y contribuir al desarrollo de la localidad”, destacó Nilka Sarmiento en representación del grupo ganador.
Las consideraciones para seleccionar el proyecto ganador fueron: identidad del pueblo, sus alrededores, el valor histórico–patrimonial del casco y su vinculación con estos nuevos espacios, calidad arquitectónica y las conexiones de ejes de circulación peatonal y vehicular, entre otras.
Propuesta ganadora
El Mercado Municipal con 20.000 metros cuadrados de construcción, será la obra de mayor envergadura del municipio, por su impacto socioeconómico lo que implicará mejoras en la calidad de vida de los hatillanos.
La parte interna contará con 37 locales para carnes y pescados; 80 para víveres y mercancía seca, 19 cavas de congelado, 4 módulos de circulación vertical, 7 cuartos administrativos, baños y 5 andenes de carga y descarga.
El área de estacionamiento tendrá capacidad para 464 vehículos y la parte externa tendrá 20 quioscos para comida gourmet, zonas de parque y mobiliario público.
Para llegar a este anuncio, se realizó un Concurso de proyectos para El Mercado Municipal y Estacionamiento; evento con escasos antecedentes en la vida pública del país, en el cual se presentaron 12 propuestas de alto nivel técnico.
El Jurado calificador estuvo conformado por Elias Sayegh como primera autoridad municipal; María Gabriela Ochoa, arquitecto y paisajista, profesora de la Universidad Simón Bolívar; Gabriel Trujillo, abogado, urbanista; Jacqueline Da Silva, Directora de Gestión Urbana del municipio y el Concejal Omar Nowak.
Mención honorífica
Nota: Fue acreedor de Mención Honorífica el equipo conformado por los arquitectos Omar Seijas, Patrizio Vasallo y Alessandro Del Vecchio y el ingeniero Doménico Del Vecchio.
Chile, ganador del Concurso Alacero Internacional 2018
Por Nicolás Valencia
17 noviembre, 2018
Tomado de Plataforma arquitectura
Con la propuesta “Máquina Fitorremediadora de Relave Minero”, el equipo de Chile ganó el primer lugar del 11º Concurso Alacero de Diseño en Acero para estudiantes de Arquitectura 2018 organizado esta vez en Colombia.
El equipo integrado por los estudiantes de la Universidad Finis Terrae -Diego Concha, Tomás Aguirre y Trinidad Hermosilla- presentó un proyecto que busca «recuperar y reutilizar los residuos mineros a través del uso de plantas de alta resistencia a los minerales para la reducción y futura mitigación de los riesgos ambientales del terreno», según explican los autores en la memoria, cuyos tutores fueron los profesores Andrés Echeverría y Cristián Lecaros.
El jurado internacional otorgó el segundo lugar al equipo representante de Brasil, integrado por João Pedro Sommacal de Mello, Felipe Fachini Maia, Camilla Duarte Gubeissi y Kelly da Rocha Comparsi (Universidade Presbiteriana Mackenzie), cuyo profesor guía fue Renato Carrieri. Mientras la mención honrosa recayó en Colombia, cuyo equipo estuvo integrado por los alumnos de la Universidad de la Salle: Salomón Puentes Hernández, Juan Camilo Vásquez Cardona, Oscar Javier Gutiérrez Peña y Andrés Felipe Morales Gómez. Sus tutores fueron Helmuth Ramos Calonge, Carlos Manrique y Freddy Díaz.
La edición internacional del concurso Alacero reúne anualmente a una serie de proyectos ganadores a escala nacional en todo Latinoamérica. En el caso del equipo ganador, estos se habían adjudicado anteriormente el XXXII Concurso CAP Chile.
El jurado del certamen internacional estuvo compuesto por los arquitectos Sebastián Colle (Argentina), Carolina Fonseca (Brasil), Álvaro Donoso (Chile), Felipe Vejarano (Colombia), Luis Enrique López Cardiel (México) y Juan Mubarak (República Dominicana).
La visita que realizó Iñaki Ábalos a Venezuela el año 2010 obedeció, como la de muchas otras personalidades que se han acercado a nuestras tierras, a la invitación que se le cursara para formar parte del jurado de un importante concurso nacional promovido en este caso por la CAF (entonces Corporación Andina de Fomento) y la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (Fesnojiv): el destinado a seleccionar la mejor propuesta para el “Nuevo Complejo Musical de Caracas” (o “Complejo de Acción Social por la Música Simón Bolívar” como también se le conoce), a ser localizado en el Bulevar Amador Bendayán, Sector Santa Rosa, que fuese ganado por los arquitectos Khristian Ceballos, Alejandro Méndez, Mawari Núñez, Daniel Otero, Jean-Marc Río y colaboradores (ADJKM), cuyo veredicto se dio a conocer el 2 de julio.
Para aquel momento Ábalos, quien se tituló de arquitecto en 1978 y de Doctor en Arquitectura en 1991 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (de la que fue profesor del Departamento de Construcción entre los años 1984 y 1988), y destacaba como uno de los arquitectos españoles más reconocidos de su generación, ya había roto su sociedad (2006) con Juan Herreros con quien fundó en 1985 el prestigioso estudio Herrero & Ábalos y creado (desde el propio 2006) la firma Ábalos+Sentkiewicz arquitectos junto a Renata Sentkiewicz, la cual se mantiene activa hasta ahora.
El mismo año en que nos visita (2010), Ábalos, tras ser en 2009 RIBA International Fellowship, es invitado por la Universidad de Harvard comoVisiting Critic in Architecture and Urban Design, pasando luego a ser Professor in Residence (2012-2013), para luego asumir el cargo de Chair of the Department of Architecture (2013-2016).
Ábalos, cuya obra en sociedad con Herreros ya había sido objeto de diversas monografías, y empezaba también a despuntar como crítico a través del ensayo Natural-Artificial (1999, aparecido en el libro de Autores Varios del mismo nombre), comenzó a dejar constancia de su peso como pensador y teórico de la arquitectura a partir de la publicación de La buena vida. Visita guiada a las casas de la modernidad (2000), obra de gran impacto y trascendencia en los medios académicos.
Así, a punto de iniciar su experiencia en Harvard y luego de cuatro años de su filiación profesional con Renata Sentkiewicz, Ábalos se presenta el 6 de mayo de 2010 en el Auditorio Carlos Raúl Villanueva de la FAU UCV, donde dictó la conferencia “La belleza termodinámica. Obras y proyectos”, oportunidad que aprovechó para mostrar la línea de trabajo que en ese momento lo caracterizaba que a su vez había generado un claro eje de investigación proyectual, cuyos principales planteamiento ya habían sido recogidos en La belleza termodinámica (2008) publicación que puede consultarse en http://www.mansilla-tunon.com/circo/epoca7/pdf/2009_157.pdf.
En dicho texto (base indudable de la conferencia dictada), luego de realizar una interesante introducción, que vale a la vez como diagnóstico del estado en que se encuentra el tema de la sostenibilidad a nivel internacional y sus repercusiones en la arquitectura, Ábalos, quien reivindica la preponderancia que debe retomar la forma arquitectónica como génesis y soporte en el proceso de toma de decisiones (o, en otras palabras, una idea de belleza que debe esconderse tras la idea de sostenibilidad), plantea lo siguiente:
“Si atendemos ahora exclusivamente a las nuevas técnicas proyectuales desplegadas por las diferentes aproximaciones hasta aquí descritas, parece fácil identificar dos modelos proyectuales para la estética de la sostenibilidad o, en otras palabras, la belleza termodinámica -dos modos de operar que parecen ligados a dos climas diferentes y también unidos a dos prototipos primigenios-: un modelo basado en la construcción de un ambiente tecnificado, parametrizado y artificial, promovido desde el ámbito anglosajón, basado en gestionar el confort artificialmente y con medios maquínicos, de duración estacional; y el promovido desde el cinturón tropical y subtropical (incluyendo el mediterráneo), es decir, desde la geografía del sol, basado en una gestión hábil y sensualista de medios diversos más elementales (“bricolagista” en términos de Levi-Strauss), con ciclo más diario que estacional. Estos dos modos de operar, obviamente admiten todo tipo de gradientes de aproximación entre sí (…), pero sobre todo su caracterización (o caricatura) permite identificar dos tipos originales a los que se remiten en última instancia: el invernadero y el umbráculo”.
Más adelante, luego de explicar la manera como puede producirse la necesaria aproximación anunciada entre ambos modelos, concluye:
“La belleza termodinámica más creíble será aquella que sepa poner en relación de forma emotiva y directa la intensificación de la experiencia somática individual con el control científico de los elementos naturales y artificiales como instrumentos de construcción del ambiente. (…) Para avanzar en este cambio de paradigma desde el modelo tectónico y mecánico de la modernidad al modelo termodinámico contemporáneo, parece necesario construir una nueva cartografía que nos oriente en torno a las nuevas técnicas proyectuales, a la organización de los sistemas constructivo-tipológicos y a las filiaciones estéticas, adoptando como hipótesis de partida la convención o consenso en la necesidad de una integración entre arquitectura, paisaje y técnicas medioambientales”.
Esta postura, propia de la cultura arquitectónica contemporánea, sugerente, realista y de avanzada en su momento, sirvió para observar lo que, a modo de adelanto, Ábalos mostró entonces al presentar su obra en la FAU UCV y quizás también para especular acerca de si el proyecto ganador del concurso para el “Nuevo Complejo Musical de Caracas” de ADJKM se ubica en la senda de la “belleza termodinámica”. Además, contextualiza la importante invitación que se le cursara con la que inició su experiencia en Harvard, señal inequívoca de que dicha universidad intuía la presencia de un nuevo paradigma que merecía la oportunidad de ser puesto a prueba, y que en Caracas tuvimos el privilegio de escuchar prácticamente de primera mano (luego se Ábalos lo presentaría en julio de 2011 en la PUC de Chile) y cuyo impacto aún está por sentirse de forma notoria en nuestra enseñanza de la arquitectura. También vale para evaluar, transcurridos 8 años, la prolífica obra que Ábalos+Sentkiewicz ha podido realizar desde entonces y para emprender la lectura de su más reciente libro Textos críticos (2018), reseñado el pasado 9 de septiembre en el Contacto FAC nº 93.
El concurso CCS desde la letra, que conmemora los 451 años de la ciudad de Caracas, tiene por objeto motivar a todo aquel interesado en la literatura, de carácter profesional o amateur, a presentar un trabajo de su autoría de corte narrativo e inédito, que bien pudiera ser un ensayo literario, una crónica o un cuento breve. Con este tercer concurso, CCScity450 aspira, nuevamente, a convocar un proceso de reflexión del espacio público y la geografía de la urbe; a compartir ideas o puntos de vista sobre la ciudad, su historia, su condición actual y una proyección de la misma hacia un futuro cercano.
La convocatoria abrió el 1 de noviembre y cerrará el 21 de diciembre de 2018, tiempo durante el cual serán recibidos todos los textos (crónicas, cuentos breves o ensayos literarios), de carácter inédito y que no estén comprometidos en otro tipo de certamen. Asimismo, durante el período comprendido entre el 21 de diciembre hasta el 21 de marzo de 2019, un distinguido grupo de expertos, profesionales y docentes de literatura y arquitectura participarán como jurado evaluador, deliberando sobre el material entregado seleccionando aquel que puediera ser meritorio de premios y certificados de participación.
Perú, Ecuador y Venezuela, ganadores del V concurso de desarrollo urbano e inclusión social del CAF
Por Nicolás Valencia
4 de octubre de 2018
Tomado de Plataforma arquitectura
Un proyecto cuya metodología se centra en niños y niñas como agentes de cambio en barrios de Lima es el ganador de la quinta edición del concurso de desarrollo urbano e inclusión social del CAF. El certamen busca propuestas en ciudades latinoamericanas que propongan una mejora integral del hábitat en comunidades, en específico el mejoramiento de la calidad de vida de sus ciudadanos, y la integración de los asentamientos espontáneos a la ciudad a través de la concepción y el diseño de propuestas innovadoras, relevantes, justificadas y realizables.
Este concurso es una iniciativa del Programa Ciudades con Futuro de CAF, cuyo objetivo es acompañar a las autoridades latinoamericanas a crear ciudades cada vez más inclusivas, conectadas, integradas espacial, económica y socialmente, con acceso universal a servicios básicos, oportunidades de capacitación y ambientalmente responsables.
Estos son los proyectos premiados:
Primer Lugar: Urban 95 – Lima Norte
Extracto de memoria: El 70% de Lima ha sido primero habitado (invasiones) y luego construido (barriadas). Un proceso inverso al de la ciudad formal, que requiere otros enfoques y herramientas. En un contexto de crisis del espacio público, se teme por los niños, quienes son recluidos en ambientes interiores y privatizados. En la Lima informal, sin embargo, aún juegan en las calles. La mayoría de programas para la niñez se enfocan en urgencias por atender (desnutrición, explotación, violencia). Pero los niños pueden ser más que receptores de ayuda y protección, ya que tienen agencia activa como productores de espacio público en sus barrios. Ante la limitada capacidad técnica y falta de enfoque adecuado de la mayoría de municipalidades, el piloto de Urban 95 potencia dos iniciativas existentes en Lima-Norte: En Comas, el “Proyecto Fitekantropus” que viene construyendo los barrios culturales como nuevo paradigma de habitar; y en Carabayllo, los programas sociales municipales en favor de la infancia.
Urban 95 es un equipo multisectorial y transdisciplinar para intervenir social y espacialmente en los procesos de producción de la ciudad mediante una metodología progresiva en la que niños y niñas son agentes de cambio en sus barrios:
Conocernos: inmersión para vincularnos, conocernos y familiarizarnos con el espacio.
Animar la calle: acciones colectivas y pequeñas intervenciones físicas para salir a la calle y reencontrarnos.
Imaginar el barrio: analizamos el barrio, imaginamos cómo lo queremos, y definimos los lugares estratégicos para diseñar un proyecto urbano integral.
Experimentar con los espacios: intervenciones menores para recuperar el espacio y probar su uso, aceptación y cuidado. Luego intervenciones mayores para consolidarlo.
Construir los proyectos: jornadas de trabajo comunitario y acompañamiento a las obras de infraestructura; celebrar y replicar; reconocer nuestro trabajo, ampliar las intervenciones, diseñar nuevos proyectos y conectarlos.
Segundo Lugar: Quito Seguro
Extracto de memoria: Los elementos constitutivos de Quito están expuestos a amenazas debido a sus condiciones geodinámicas, geomorfológicas, hidrometeorológicas y antrópicas. Las amenazas son volcánicas y sísmicas, deslizamientos, inundaciones, incendios, accidentes de tránsito y negligencia constructiva. La exposición a estas amenazas determina la fragilidad de las edificaciones, las cuales resguardan a la población y soportan el funcionamiento de la ciudad durante eventos naturales y crisis de los sistemas antrópicos. El terremoto de 2016 en Ecuador generó debate sobre la capacidad resiliente de las ciudades del país. En Quito 60% de las edificaciones son informales y 1,4 millones de personas las habitan siendo un riesgo a sus vidas; en caso de desastre, la reconstrucción supondría 10 mil millones de dólares. Estas cifras escalan a 3,8 millones de viviendas informales en Ecuador y 13 millones de personas en riesgo. No hay una estrategia de gestión de riesgos integral ni una cultura preventiva frente a amenazas.
El objetivo es implementar un plan de gestión de riesgos que 1) salve vidas, 2) mitigue la crisis de los sistemas naturales/antrópicos y 3) actúe como catalizador de mejoras urbanas y sociales del barrio en 5 años. En los primeros 3 años se implementan elementos del plan de emergencias, que sirven también para el día a día. Los componentes para el desarrollo cotidiano se suman durante 5 años. Para emergencias, el plan contempla acciones desde lo privado a lo público incluyendo rutas de evacuación, reforzamiento estructural de viviendas existentes y construcción de vivienda social, regeneración de vías y nuevos accesos, espacio público y equipamientos, y puntos de encuentro y refugio. En el ámbito cotidiano, se aprovechan estos elementos para densificar y reorganizar manzanas, generar usos mixtos de suelo, comercio, polideportivo, corredores verdes y recuperación de quebradas, puntos de encuentro comunitario, arte y huertos urbanos; acciones que dinamizan el desarrollo socioeconómico.
Tercer Lugar: Plataformas de Gestión Territorial – La SilsaTercer Plan de La Silsa, Caracas, Venezuela
Extracto de memoria: En mayo de 2013 un grupo de viviendas precarias al interior del barrio se vieron fuertemente deterioradas, producto de incesantes precipitaciones que alcanzaron a debilitar de forma peligrosa gran parte de las construcciones existentes. De esta manera se inició un proceso de desafectación de la zona que implicó demoler el conjunto y reubicar 45 familias hacia nuevas unidades de viviendas estatales habilitadas en un entorno estable de la misma comunidad. A partir de este momento se conformó un vacío insólito de 500 metros cuadrados de espacio disponible en el núcleo central de uno de los barrios más densos de Caracas. Con esta operación se establecieron los acuerdos para redefinir la ocupación del terreno, evitar la improvisación de otras construcciones, e implementar un proyecto de espacio público vecinal como gen de renovación del barrio, partiendo de nuevas infraestructuras sociales impulsadas por la propia comunidad.
La intervención prevé una tipología de parque enfocado en la gestión territorial. A través de múltiples infraestructuras, el proyecto se centra en mitigar el riesgo de colapso, y a su vez habilitar dotaciones de espacio público y equipamientos. El proyecto reúne dos naves en los extremos de la parcela, un centro de conjunto que integra plazas de follaje tropical y una zona de protección especial para cultivos endémicos. La primera nave despliega una plaza cubierta a nivel de calle, ofreciendo un espacio flexible para asambleas culturales, talleres y mercados. Sobre la plaza se aloja un cancha de baloncesto y aparatos deportivos. La segunda nave acoge una unidad de manejo energías, que incluye dispositivos de clasificación de desechos sólidos y residuos orgánicos, conectados a un proyecto de canalización ordenada de aguas servidas y electricidad, una toma pública de agua potable y un plan integral de paisajismo productivo, implementando fitoregeneración y agricultura urbana.
Menciones Honrosas
Niños y ciudad
La línea guía. Colombia
La escuela que soñamos. Venezuela
Hacia una red de rutas protectoras escolares. Colombia
Agua y ciudad
Parque hídrico La Quebradora. México
Gestión integral del paisaje – Arroyo Esquel. Argentina
Paseo río Colima. México
Inclusión y ciudad
Guaicaipuro, una dinámica urbana socializante. Venezuela
Programa de desarrollo progresivo para el comercio en el espacio público del distrito metropolitano de Quito. Ecuador
Menciones
Sistema de soporte comunitario Miravalles. Costa Rica
PARADISO. Adaptación de comedores comunitarios en ámbitos de resiliencia ciudadana. Venezuela
ATANDO CABOS. Corredor calle Villapol. Plan maestro y programa de actuaciones para la ciudad de El Consejo. Venezuela
El jurado estuvo integrado por Diana Giambiagi, arquitecta de la Universidad de Buenos Aires y Magíster en Planificación para el Desarrollo Urbano por la University College London; Mayra Madriz, urbanista, licenciada en psicología por la Universidad de Artes Liberales de Grinnell y Magíster en Planificación Comunitaria y Regional y en Estudios de América Latina por la Universidad de Nuevo México; y Washington Fajardo, arquitecto y urbanista egresado de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Nota:
Gracias a la colaboración que nos han brindado desde CAF. Banco de Desarrollo de América Latina, hemos podido saber los integrantes y firmas vinculadas a las tres propuestas ganadoras. Desde allí se nos insistió en la importancia de recalcar que a estos equipos se sumaron grupos técnicos de trabajo, organizaciones sociales y miembros de las comunidades intervenidas.
De esta manera se puede decir, de entrada, que fueron evaluadas en total 238 propuestas de 14 países miembros de CAF, siendo la convocatoria más exitosa hasta ahora. Los resultados se hicieron públicos el 30 de julio de 2018 tras haber concluido la recepción de propuestas el 15 de junio.
El proyecto ganador del primer premio (Perú), dotado de USD 15.000, con la propuesta “Urban 95 – Lima Norte”, fue elaborado por Coordinadora de la Ciudad, ONG Sumbi y la Fundación Bernard Van Leer, donde participaron Javier Vera Cubas, Daniel Canchán, Paula Villar Pastor y Eleazar Cuadros.
El segundo premio (Ecuador), dotado de USD 5.000, obtenido con la propuesta “Quito Seguro. Barrios resilientes como estrategia de desarrollo sostenible para ciudades latinoamericanas”, fue elaborado por URLO Studio S.A. y el arquitecto Diego Salazar en compañía de Nathalia Hidalgo, Diego Puente y Francisco Moratal.
Finalmente, fue acreedora del tercer premio, dotado de USD 3.000, la propuesta “Plataformas de Gestión Territorial La Silsa”, elaborada por el equipo venezolano Aparatos Contingentes liderado por el consorcio Pico Colectivo y Aga-Estudio en el que participaron Marcos Coronel, Eduardo Barrera, Gabriel Visconti y Rodrigo Marín con importante protagonismo de la comunidad del sector objeto del proyecto.