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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 229

Convocado a finales de octubre de 1997 por la Asociación Venezolana de Amigos del Arte Colonial y el Instituto de Patrimonio Cultural, el Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco, cerró la recepción de trabajos el 20 de enero de 1998.

Las bases del concurso establecían la necesidad de proyectar un área complementaria al museo que comprendiera, por un lado, biblioteca, sala de exposiciones, cafetín y librería y, por el otro, un área de 1.200 m2 para el uso de oficinas rentables. Pero el elemento más disonante y difícil de integrar sería la incorporación de un estacionamiento mecánico para un mínimo de 120 automóviles. Así mismo, entre otros requisitos fundamentales, se encontraba el generar una conexión entre la zona del museo y el terreno adyacente donde se planteaba el desarrollo del concurso, ubicado sobre la avenida Panteón en la urbanización San Bernardino, Caracas.

1. Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco. Miguel Acosta y Clauda Jubes. Perspectiva general desde la avenida Panteón.

El calificado jurado integrado por Tomás José Sanabria, Juan Pedro Posani, Gustavo Legórburu, Graziano Gasparini y Pedro J. Mendoza, luego de varias sesiones de revisión y discusión, emitió su veredicto el 17 de febrero de 1998 acordando declarar ganadora del primer y único premio a la propuesta presentada por los arquitectos Miguel Acosta y Claudia Jubes, quienes se verían recompensados por un monto de tres millones de bolívares donados por la Presidencia de la República (ejercida en aquel entonces por Rafael Caldera) y por la ejecución del anteproyecto. Justamente uno de los dibujos que conformaron la entrega triunfadora es el que hemos escogido para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

Como reconocimiento, se otorgaron además 4 Menciones de Honor a los planteamientos presentados por los arquitectos Alessandro Famiglieti, Doménico Silvestro, Francisco Bielsa y Carlos Pou.

El material entregado por todos los concursantes sería exhibido posteriormente en los espacios expositivos de la FAU UCV y un resumen de las propuestas galardonadas fue publicado en el número 239 de Arquitectura HOY del 27 de febrero de 1998.

La potente proposición arquitectónica presentada por Acosta y Jubes apeló a la idea de resolver en un solo contenedor todas las funciones exigidas por los organizadores del concurso, el cual se elevaría para lograr una plaza de acceso sobre la avenida Panteón y sería envuelto por una piel de romanillas que garantizaría la uniformidad de lectura de los dispares usos que conformaban el programa. En otras palabras, la ampliación fue concebida como gran puerta de entrada al Museo de Arte Colonial. En los niveles inferior y superior del edificio se colocarían las áreas complementarias y rentales, respectivamente, ocupando el grueso del volumen el estacionamiento. En la transición entre la base y el bloque suspendido se establecería la conexión con el museo la cual también podría ser accesible independientemente desde la plaza de entrada.

Tratándose de un Concurso de Ideas el jurado premió justamente aquella que se mostraba más clara, sugerente, contundente y bien representada para lo cual tuvo mucha influencia la excelente mano que como dibujante posee Miguel Acosta, autor de las imágenes más seductoras e impactantes.

2. Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco. Miguel Acosta y Clauda Jubes. Fachada.

Acosta, egresado como arquitecto de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV en 1979, inicia paralelamente su incursión en las artes plásticas en 1975 cuando se inscribe en el taller de dibujo clásico dictado en la Escuela de Arquitectura por Charles Ventrillon-Horber, en el cual permanecerá hasta 1977. Posteriormente, en 1979, cursa el Taller de Pintura a cargo de José Mohamed. Entre 1979 y 1984 reside en París, período durante el cual profundiza sus estudios de arquitectura con un posgrado en la Unité Pédagogique d’Arquitecture de Villeneuve d’Asq de Lille (1980-1982) y desarrolla proyectos junto al arquitecto Ricardo Porro. A su regreso se vincula a la actividad docente en el área de diseño de la escuela que lo formó donde enseñó desde 1984 hasta 2014 combinando dicha actividad con el ejercicio de la profesión y con su pasión por el dibujo, que complementará con la escultura y la pintura.

De lo que se recoge en su biografía publicada en https://miguelacostaarteyarquitectura.wordpress.com/, la diversidad de ámbitos en los que Acosta se desenvuelve “apuntan a una comprensión de la arquitectura y el diseño en su dimensión artística y cultural, y al abordaje de estas disciplinas como unidades intrínsecamente ligadas a las experiencias estéticas que ligan la historia del arte a través de la arquitectura y la ciudad como máximo exponente de la cultura”.

En el ejercicio profesional Acosta siempre ha manifestado un particular interés por participar en concursos lo cual le ha valido, además de ser el ganador del que hoy nos ocupa, la obtención de igual distinción en el convocado para el Teatro de El Hatillo (2001), para el Mercado Popular de Antímano (2013), para el Banco Central de Venezuela en Puerto Ordaz (2015, integrado al equipo de VAV Proyectos y Construcciones) y para la Rehabilitación y Remodelación de la histórica sede de la Oficina Postal de Miami (2015), además del segundo premio en el de la Escuela de Danza de la Ópera de París, Nanterre (1983) y en el del Concejo Municipal del Distrito Sucre (1986) a los que se suma la Mención Honorífica obtenida en el certamen para el Complejo Residencial IPASME (2004). Como fruto parcial de esta experiencia acumulada surgirá su Trabajo de Ascenso a la categoría de Asistente FAU UCV titulado “Distancias y aproximaciones entre dibujo e idea. Experiencia en cuatro concursos de arquitectura” de 2004.

De su práctica profesional vale la pena destacar la Casa Bahía, Isla de Margarita (1988); la quinta Preludio o “Los Músicos”, Monte Elena, Caracas (1990 en colaboración con Rafael Montes), y su participación en el equipo que elaboró el Plan Parroquial de la Parroquia Sucre, Caracas (1994). Entre sus experiencias más ligadas al arte urbano se encuentran los Portales del Parque de los Caobos, Caracas (1996) y el Mural de la Plaza de Los Palos Grandes, Caracas (2008).

La enseñanza del dibujo la ha combinado Acosta con la comprensión, el reconocimiento y el registro de los valores que toda ciudad posee en sus espacios públicos y edificaciones. De allí surgió en 2009 la idea de conformar grupos de 20 participantes (mayoritariamente estudiantes de arquitectura, urbanismo, diseño, ingeniería civil y carreras relacionadas con las artes plásticas) con los que comenzó a recorrer Caracas dibujándola, actividad que se extendió a Mérida y Barquisimeto y también, entre otras, a Barcelona, Berlín, Nueva York, París, Bogotá, Quito y Buenos Aires, dándose así origen a la Fundación “Dibujo de ciudad” que mantiene activa desde Miami donde Acosta reside desde 2016 y cuyos resultados se pueden observar en el blog arriba señalado, en Instagram y Twitter @dibujodeciudad y en Facebook Dibujo de Ciudad.
“La ciudad –ha dicho Acosta- me interesa como territorio donde el ser humano se demuestra, se comprueba. Ese acto de comprobación está en la historia. Pero para verla así, hay que verificar de dónde viene. El crecimiento de una ciudad es similar al de una célula que se subdivide y apodera, prolifera, invade y se multiplica… para descifrarla se requiere de las herramientas del acto creativo a través del dibujo, la pintura, y la integración de las artes a la ciudad…”.

3. Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco. Miguel Acosta y Clauda Jubes. Vista panorámica donde se incluye a la derecha la Quinta Anauco

El Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco, como tantos otros concursos realizados en nuestro país, fue relegado al olvido una vez que Acosta y Jubes entregaron el anteproyecto. Sin embargo, el primer material consignado quedará como testimonio de la capacidad para mostrar y convencer a un jurado acerca de un concepto arquitectónico sin necesidad de recurrir a medios digitales, apelando a la precisión que debe tener una propuesta y a la comunicación inteligible de las ideas mediante una representación de un alto contenido expresivo.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1 y 2. https://issuu.com/miguelacostagonzalez/docs/portfolio__17.5_m

3. Colección Crono Arquitectura Venezuela

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 228

Por mucho tiempo relegada a un segundo plano de entre las casas emblemáticas dentro de la década de los años 50 y milagrosamente preservada en virtud de la zona donde se ubica, la Casa Borges emerge como expresión de un momento en que Venezuela gozaba de una bonanza que hoy añoramos y del afán de desmesura de su propietario, el ingeniero René Borges Villegas, diputado al meramente decorativo Congreso de la República que aún se mantenía durante los años de gobierno militar.

Según se recoge entre las diferentes y muy variadas crónicas que dan cuenta de ella, el diseño de la casa (denominada a veces como quinta, otras como mansión y las más como villa o palacio), ubicada en la entrada a Filas de Mariches, sector La Florencia de Petare Norte, Municipio Sucre, fue encargada por Borges Villegas, al arquitecto italiano Athos Albertoni quien contó con la colaboración de Guido Guazzo (1930-2016), joven que había fijado su residencia en el país después de haber egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Florencia, institución de la que Albertoni fue decano y ciudad donde desarrollaba su actividad docente y profesional.

Según testimonio recogido el 22 de mayo 2011 en el blog Caracas en retrospectiva a cargo de María F. Sigillo procedente de una entrevista concedida por Guazzo a Gil Montaño, aparecida en el diario El Universal el 15 de febrero de 2009, la participación de quien luego revalidara su título en la FAU UCV en 1959 y fuese durante años profesor del área de tecnología de esa institución, se hace relevante gracias la elaboración de una maqueta que hiciera del proyecto de Albertoni, la cual entusiasmó finalmente a Borges Villegas a construir la casa en 1956 para ser terminada en 1958. Guazzo incorpora en esa entrevista como datos de interés: “Llegué al país en 1956 y conocí a la esposa e hijos de Athos Albertoni. Él me invitó al terreno y allí me presentó a René Borges Villegas, una persona genial, que supo comprar un espacio con vista extraordinaria y le encomendó a Albertoni la construcción de un gran reino residencial. Desde allí se visualizaban las montañas verdes de una ciudad con pocos edificios y ranchos. Se domina completamente el Valle de Caracas. (…) Es un sitio muy estratégico” que Borges Villegas, quien también era piloto, había avistado en un vuelo que hiciera en helicóptero en busca del lugar donde ubicar su residencia.

Guazzo, quien considera a Borges Villegas un filósofo y le atribuye la concepción de la urbanización El Marqués, también le otorga un crucial papel en la ideación de la que sería su casa: “Cuando lo conocí me di cuenta de que tenía una cultura universal impresionante, que la obtuvo de sus viajes a Europa. En esa época él era diputado del Congreso de Marcos Pérez Jiménez, y en el fondo lo que más vale es quién concibió las ideas y ordenó plasmarlas en un diseño hecho por arquitectos”. Y añade: “Era un hombre de buena posición social … y ganó mucho dinero”. Se encontraba casado con Nelly Zingg Aranguren dama proveniente de una familia de la alta sociedad caraqueña a quien se dice dedicó la villa como prueba de amor.

1. Dos encuadres que muestran las vistas que se disfrutan desde el interior de la Casa Borges
2. La casa vista desde el jardín

La casa de tres plantas, cuenta con tres habitaciones principales (con terrazas, salas de baño con acabados de lujo y extensos vestiers), cuatro habitaciones familiares y once para el servicio con pequeños sanitarios incluidos. De acuerdo a lo que aporta el artículo “Villa Los Borges: La Arquitectura en todo su esplendor” aparecido en el portal Hábitatplus (http://www.habitatplus.com.ve/venezuela/villa-los-borges-la-arquitectura-en-todo-su-esplendor/), también en ella destacan otros lujos “como ascensores para los inquilinos y visitantes, otro para la comida, cocinas y hornos que funcionaban con electricidad, gas y leña, ductos para la ropa sucia, un incinerador propio y una central telefónica. (…) La villa también posee un gran comedor, una biblioteca, una barbería, gimnasio y sauna; una fuente, espejo de agua, estacionamiento para unos 20 vehículos, un bar y una piscina de planta ameboidal, revestida en mosaicos vitrificados tipo veneciano, entre otras comodidades. (…) Peculiar singularidad es el sistema de seguridad de la villa… dotada también de una planta eléctrica capaz de abastecerse de luz y un tanque de agua que reposa en sus sótanos…”. La participación de Borges Villegas en el diseño de los grandes espacios, salas, balcones, closets, cocina y hasta el helipuerto con el que la vivienda cuenta fue intensa: “Siempre supo -apunta Guazzo- que cada una de las 17 habitaciones se construirían para que entrara el sol de la mañana y luz natural en la tarde. Hice una maqueta y se encantó cuando la vio, la ajustó y después se construyó un hogar con área musical que tenía un piano y un tocadiscos.”. Como elemento adicional, a escondidas de los arquitectos, el propietario incorporó “un búnker de seguridad … un pasaje secreto con baño, cuarto, cocina y salida oculta al exterior”.  En cuanto a la escogencia de los materiales y acabados de lujo (como mármol, madera, bronce y cerámicas), incorporación de una piscina, un observatorio astronómico y fuentes de agua en los cuales el propietario también jugó un papel determinante, Guazzo aporta lo siguiente: “Borges me dijo que en vez de gastar plata en el extranjero quería dejar un monumento en Venezuela para que sus ciudadanos conocieran una construcción de un hombre renacentista, con ideas de artistas como Miguel Ángel y Leonardo da Vinci.”

3. Dos fotos que dan cuenta de la maestría en el manejo del espacio exterior e interior de la casa Borges.
4. Izquierda: Vista del comedor. Derecha: Vitral con el escudo familiar de la casa Borges
5. «…generosos voladizos que denotan la presencia de marquesinas, techos y terrazas.»

El potente diseño arquitectónico, que definitivamente si corresponde a los profesionales contratados, ofrece claras influencias de la obra de Frank Lloyd Wright reflejadas en el predominio de la horizontalidad del volumen reforzada a través de la utilización de generosos voladizos que denotan la presencia de marquesinas, techos y terrazas. La fluidez espacial entre el interior y el exterior que se abre hacia la impresionante vista de Caracas y la monumentalidad en el manejo de ciertos espacios pasan a ser momentos en los que amplios ventanales, generosas escaleras y dobles alturas hacen acto de presencia.

Pensada y realizada como un palacio, sin escatimar esfuerzos, las cifras que arrojan las dimensiones que la acompañan hablan por sí solas: 6.137 m2 de construcción en más de 2 hectáreas de terreno (21.231 m2 para ser más exactos) de las cuales 1 y media están destinadas a áreas verdes.

Como también aporta Hannia Gómez en Las Italias de Caracas (2012), “uno de los valores extraordinarios de esta villa legendaria, es el conjunto de obras de arte integradas a la arquitectura. El gran salón a doble altura está flanqueado al este por una colección de apliques en vidrio de Murano, tipo ‘scavo’, del gran artista italiano de la Casa Cenedese Vetri, Napoleone Martinuzzi; el baño principal cuenta con dos hermosos plafones de vidrio atribuidos a la casa Verrieres Artistiques Barovier & Toso … y dos apliques murales tipo acuario de otro maestro de Cenedese Vetri, Alfredo Barbini. Finalmente, sobre los muros de la gran escalera, de la chimenea y del pabellón de la piscina se encuentran colocadas una serie de diecisiete extraordinarias esculturas cerámicas atribuidas al maestro argentino-italiano Lucio Fontana. Igualmente atribuido a Fontana es el rótulo ‘Casa Los Borges’ ”.

Prácticamente desconocida, oculta e inaccesible, invisible pese a su tamaño dentro del macizo formado por el crecimiento desenfrenado de la vivienda informal que ha cubierto los cerros de Petare, la casa se mantuvo como hogar de la familia Borges Villegas entre 1958 y 2006, habiendo sido declarada Bien de Interés Cultural, según la Resolución N° 003-5, de fecha 20 de febrero de 2005.
En 2006 la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas compró la edificación, pero no se concretó ningún proyecto para ella por lo que fue presa de un incremento en su nivel de deterioro debido al abandono y la falta de mantenimiento.

Finalmente “en 2009, la Alcaldía Metropolitana de Caracas consiguió recuperarla no sólo con la finalidad de preservar su belleza y arquitectura, sino también para convertirla en un centro comunitario que vinculara el entorno urbano, las universidades, las industrias y los vecinos de Petare”, señala el artículo de Hábitatplus.

Convertida en el Centro Simón Díaz (CSD), proyecto orientado a la integración socio-cultural de las comunidades de escasos recursos a programas de capacitación, formación y recreación dirigidos a los habitantes de Petare, la Casa Borges en sus amplios espacios prestó una vez remodelada los siguientes servicios: Biblioteca Pública Popular Miguel Otero Silva, Centro de Aprendizaje de Tecnología de la Información y Comunicación y Proyecto Red-Com, Núcleo de Orquestas Julián Blanco, Charlas de Prevención (embarazo, violencia, drogas, salud bucal, fortalecimiento en valores), Escuela de Artes y Oficios, Taller de Autoconstrucción, Club de Abuelos, Escuela de Cocina, de Horticultura y Planes Vacacionales. Además, sus instalaciones han funcionado como Galería, Sala de Exposiciones y de Usos Múltiples, Centro Comunal y Casa del Voluntariado, y sus áreas verdes como parque y anfiteatro.

6. Parte de las imágenes que acompañaron la entrega de la propuesta ganadora del Concurso de Anteproyectos “Una Idea, Un Espacio, Una Luz” dirigido a la adecuación y restauración de la sede del Centro Simón Díaz (CSD), Alcaldía Metropolitana. AREPA Arquitectura, Ecología y Paisaje, C.A., coordinada por el arquitecto Ignacio Cardona

En 2010 la Alcaldía Metropolitana como parte del proceso de adecuación y restauración de la sede del Centro Simón Díaz (CSD) y de su necesaria integración urbana convocó el Concurso de Anteproyectos “Una Idea, Un Espacio, Una Luz”. El primer lugar fue otorgado a la propuesta presentada por AREPA Arquitectura, Ecología y Paisaje, C.A., coordinada por el arquitecto Ignacio Cardona, por considerar, de acuerdo a las palabras del jurado, que  “garantiza adecuadamente la conectividad y accesibilidad entre el Centro Simón Díaz (CSD) y su entorno urbano, al tiempo que genera una rica secuencia de espacios públicos para la ciudad, dotados de actividad, acompañados de una concepción arquitectónica de calidad. A ello se suma el adecuado manejo de las escalas que implica el proyecto, es decir, la urbana, la local y la particular, relacionada con las conexiones entre el CSD y los barrios circundantes”.

Planteada para ser desarrollada en 5 etapas, la propuesta de AREPA, se encuentra recogida ampliamente en https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-89329/primer-lugar-de-concurso-para-la-integracion-urbana-del-centro-simon-diaz-arepa-arquitectura y en https://www.arepa.info/proyectos/concurso-para-la-integracion-urbana-del-centro-simon-diaz-csd/, páginas que recomendamos consultar. Desde que en diciembre de 2017 fuese eliminada arbitrariamente la Alcaldía Metropolitana de Caracas no se conoce el estado en que puede encontrarse en Centro Simón Díaz y, en consecuencia, la edificación que lo alberga. Ojalá que los malos pensamientos que surgen del destino que ha tenido el país, su infraestructura y sus servicios en manos de quienes gobiernan desde hace 21 años, no nos haga lamentar dentro de poco que ello también haya ocurrido con una de las cinco más representativas casas construidas en los años cincuenta sobre las colinas de Caracas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

1-5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. https://www.arepa.info/proyectos/concurso-para-la-integracion-urbana-del-centro-simon-diaz-csd/

ES NOTICIA

Italia, México y Líbano entre los ganadores del concurso Cabañas Eco Turísticas en Abu Dhabi


Mónica Arellano

12/08/2020

Tomado de Plataforma Arquitectura

La Agencia de Medio Ambiente de Abu Dhabi (EAD) –una organización comprometida con el mantenimiento de una serie de áreas ambientalmente protegidas en los Emiratos– expresó su interés lanzando un concurso internacional para construir aproximadamente 25 «ecoalbergues» sostenibles para generar un mayor interés público en el orix árabe, una especie que se consideró extinta en la década de 1970. Los programas de reproducción en zoológicos y reservas privadas ayudaron a incrementar la población de la especie, y se reintrodujeron en la naturaleza a partir de 1980. A partir de 2009, hay varios orix árabes que viven en Omán, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Jordán.
El jurado buscó propuestas creativas, sostenibles y construibles diseñadas con sensibilidad a este delicado entorno natural. Uno de los aspectos a considerar fueron que los proyectos se construyeran con un impacto mínimo en el sitio protegido, al mismo tiempo que brindaran una experiencia emocionante y cómoda para los visitantes. Con esto en mente, seleccionaron tres primeros lugares provenientes de equipos de Italia, México y Líbano. Sigue leyendo para conocer las propuestas completas.

PRIMER LUGAR

Heritage Machine
País: Italia
Autores: Giuseppe Ricupero, Egidio Cutillo, Stefania Schirò y Enrico Capanni

“Heritage Machine se destaca por su enfoque conceptual único de la creación de lugares efímeros que se disuelve en la naturaleza como las ruinas con el tiempo. Las ideas de la memoria física, el enfoque de sostenibilidad y el ciclo de vida del edificio son notables. Físicamente, la transición gradual del mundo exterior al interior a través de una serie de umbrales y el gran dosel del techo del centro común lo suficientemente grande como para formar su propio microclima, son gestos arquitectónicos de baja tecnología pero poderosos que responden a las limitaciones ambientales locales. Destacamos la calidad y los matices de la representación general.”

SEGUNDO LUGAR

The Rub’ Al Khali OCULUS

País: México
Autores: AIDIA STUDIO (Natalia Wrzask y Rolando Rodriguez – Leal)

“La gama de posibilidades que ofrece la estructura de sombreado reconfigurable está bien considerada. La forma circular ofrece un mini-universo panorámico de 360 grados para los usuarios con la capacidad de reconfigurar la privacidad, las vistas y la sombra según las necesidades. La adición de unidades para formar un centro común es consistente con el concepto general de ‘constelación’ del proyecto. La forma de cactus del desierto se disuelve en el contexto sin volverse demasiado mimética.” 

TERCER LUGAR

Desert Lens

País: Líbano
Autores: SNONO STUDIO (Ahmad Nouraldeen, Luca Fraccalvieri, Jana Semaan y Lama Barhoumi)

“Desert Lens logra un alto nivel de flexibilidad a través de una estructura reconfigurable superpuesta a un cascarón de bambú fijo. La capacidad de la estructura tensada para proporcionar privacidad, refugio de elementos y áreas sombreadas de una manera analógica simple y de bajo costo es efectiva. La representación que muestra al usuario interactuando con la estructura tensada en un contexto sublime y es una representación poética del hombre como parte del ecosistema de dunas.”

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 221

El Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda, organizado por la Comisión de Urbanismo del Concejo Municipal de dicho distrito con el auspicio del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), se constituyó en el certamen que copó la atención del gremio durante el año 1985. Planteado en dos etapas, la primera buscó seleccionar de entre el alto número de participantes las cinco mejores propuestas para, luego de ser desarrolladas a nivel de anteproyecto, proceder a escoger la ganadora definitiva.

A modo de preámbulo podríamos decir que lo que en aquel entonces se conocía como el Distrito Sucre, tuvo su más lejano origen en la fundación de Petare el 17 de febrero de 1621 con el nombre de “Dulce Nombre de Jesús de Petare”, sobre una colina al extremo este del Valle de Caracas que mira al río Guaire, en el territorio que fuera habitado por los mariches, grupo indígena perteneciente a la familia lingüística Caribe. Según se recoge en la serie ¿Quiénes somos? publicada por el Centro de Historia Regional de Petare (Fundación José Ángel Lamas, marzo 2000), a cargo del antropólogo Félix A. Baptista -citada en https://es.wikipedia.org/wiki/Municipio_Sucre_(Miranda)-, “entre 1811 y 1819 el actual territorio de Sucre formaba parte de la Provincia de Caracas. En 1822 se crea el Cantón de Petare con los sectores de Baruta y El Hatillo bajo su jurisdicción. En 1853 se reorganizan las parroquias del Cantón. En 1864 pasa a ser parte del Estado Caracas, y el nombre cantón es sustituido por el de Departamento. En 1879 pasa a formar parte del Estado del Centro y en 1881 del Estado Guzmán Blanco”, momento en que recibe por primera vez la denominación de “Distrito Antonio José de Sucre” conformado por los municipios Libertad, Monagas y Petare como sede del gobierno. “En 1904 su territorio se anexa al Distrito Federal hasta 1909 cuando vuelve a formar parte de la jurisdicción del Estado Miranda”, sumándose posteriormente los municipios Monagas (primero Dos Caminos y luego Leoncio Martínez en 1948), Libertad y Unión a los municipios Petare, Baruta, El Hatillo y Chacao.

1. Casco colonial de Petare (circa 1950)

Para 1985, momento en el que se convoca el concurso que hoy nos ocupa, el Distrito Sucre era considerado como la entidad de ese rango más importante y rica del país. Aún no se había promulgado la Ley Orgánica de Régimen Municipal (1989) que lo eliminó para transformarse en municipio produciéndose su casi simultáneo desmembramiento de donde surgen con el mismo rango Chacao, Baruta y El Hatillo. Abarcaba la zona de la ciudad con el mayor crecimiento urbano y albergaba los terrenos más apetecibles para que ello se diese.

No hay que olvidar cómo desde que empieza el desarrollo de Caracas hacia el este del valle, paulatinamente desde finales de los años 20 del siglo XX y aceleradamente desde 1936, fueron las haciendas que ocupaban la demarcación del Distrito Sucre las que se fueron transformando en urbanizaciones que, con base en un trazado propio para cada una se iban parcelando y se vendían sin contar aún con los servicios básicos ni con un mecanismo que las regulase. Su intercomunicación se daba a través de lo que antiguamente eran los caminos reales convertidos luego en carreteras.

2. Plano regulador de Caracas. Información básica, 1950. Crecimiento histórico de la ciudad.
3. Plano regulador de Caracas, 1951. Estudio preliminar. Usos propuestos de la tierra.

Así, cuando se crea la Comisión Nacional de Urbanismo en 1946, y se busca ordenar el proceso de urbanización de la capital, cuyo principal fruto es el Plano Regulador de Caracas de 1951 que incluía el Distrito Federal y el Distrito Sucre, ambas entidades y sus respectivos concejos municipales  buscaron alargar lo más posible su puesta en vigencia, actuando, paradójicamente en medio de una dictadura, con total discrecionalidad a la hora de otorgar permisos de construcción, cambios de uso y aumentos de densidad. Será sólo en 1958 cuando las Ordenanzas y sus Planos de Zonificación fueron sancionados legalmente por ambas cámaras edilicias. En ese lapso (1946-58) se podría decir que se dispara el crecimiento del Distrito Sucre y se pone en evidencia la discrecionalidad mencionada de parte de su ingeniería municipal (acompañada de arbitrariedad y corrupción) la cual se instala y se convierte en modus operandi durante muchos años también luego de la caída de Pérez Jiménez. Sobre este tema y sobre la competencia que se desató entre el Distrito Federal y el Distrito Sucre por atraer las inversiones que aceleraran sus respectivos desarrollos urbanos sin mayores consideraciones ni técnicas ni éticas, recomendamos leer Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna de Juan José Martín Frechilla (2004) y muy particularmente dentro del “Diálogo esencial con Leopoldo Martínez Olavarría” los puntos “Urbanizar el este” y “Permisos y ordenanzas”.

En este contexto, proyectar el Palacio Municipal del ente local más poderoso e influyente del país después del Distrito Federal se convertía en un atractivo adicional. Más aún cuando, también por concurso, ya se habían obtenido los anteproyectos para el Palacio Municipal de Barquisimeto (1966, Jesús Tenreiro, construido por fortuna casi de inmediato) y para el Palacio Municipal del Distrito Federal (1970, Manuel Fuentes y Carlos Gómez de Llarena) que se encontraba en una larga espera de 15 años sin saber su destino definitivo. Luego, en 1982, como para enfriar aún más el asunto, la Gobernación del Distrito Federal organiza el Concurso para un edificio que albergaría sus oficinas administrativas en el frente norte de la Plaza Bolívar (ganado por Daniel Betti, Raúl Grioni y Javier Usarraga) que también terminó durmiendo el sueño de los justos.

Pese a los nada auspiciosos antecedentes pero contando con que el afán de una entidad acaudalada podría superar los obstáculos que siempre se anteponían a la construcción de un edificio ganado por concurso en nuestro país, se hace el llamado convirtiéndose su convocatoria en todo un éxito atrayendo en particular a las nuevas generaciones de arquitectos: se inscribieron 143 personas o grupos de los cuales entregaron 80. El calificado jurado estaría conformado por Gorka Dorronsoro, Américo Faillace, Carlos Gómez de Llarena, Henrique Hernández y José Miguel Galia y el coordinador del evento sería Oscar Olinto Camacho.

Las autoridades del Distrito Sucre habían seleccionado un terreno para el Palacio dentro de un contexto altamente fragmentado, atravesado por un tramo elevado de la autopista que conduce hasta Guarenas que lo dividía en dos partes: una al sur relativamente próxima pero a la vez espacialmente aislada del casco histórico de Petare, colindante con la avenida Francisco de Miranda y de mayor vitalidad urbana por estar muy cerca de la estación del Metro; y otra localizada más al norte en el sector de La Urbina alejada si se quiere de todo compromiso con la ciudad.

El programa contemplaba grosso modo espacios para la Cámara Municipal (que comprendía el salón de sesiones, la presidencia y sala de reuniones), las Comisiones (despachos de los diferentes concejales), las Oficinas de Administración Municipal, la Presidencia, la Biblioteca Municipal, los Servicios para Empleados (como gimnasio, comedor y guardería), más los Servicios Generales, estacionamientos y espacios abiertos para actividades públicas. Era recomendable, según los organizadores, visualizar la construcción del edificio por etapas.

Como ya se mencionó al inicio, el concurso se organizó en dos fases siendo seleccionados luego de concluir la primera para luego competir en la segunda los arquitectos Miguel Acosta; Angel Luis García Palmas; Oswaldo Molina y Sergio Sevcik; Juan Carlos Parilli; y Marcos Sanoja, alcanzando el primer premio de la segunda etapa y por ende declarado ganador el arquitecto Juan Carlos Parilli.

4. Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda. Propuesta presentada por el arquitecto Oswaldo Molina, una de las clasificadas en la primera etapa
5. Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda. Dos de las propuestas clasificadas en la primera etapa. Izquierda: arquitecto Marcos Sanoja. Derecha: arquitecto Ángel García
6. Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda. Boceto de la propuesta presentada por el arquitecto Miguel Acosta, una de las clasificadas en la primera etapa

Los cinco anteproyectos fueron publicados con gran despliegue en el número 66-67 de la revista PUNTO que, aunque estuvo listo para salir el año 1985, terminó viendo la luz (por razones que no nos detendremos a precisar) doce años más tarde en 1997. Todos ellos de diferentes maneras intentaron sortear las dificultades que imponía el complicado terreno asignado buscándose en todo momento pasar de una zona sur pública que se convierte en el acceso natural al edificio muy vinculada con la ciudad, a otra ubicada al norte donde se iban ubicando las actividades secundarias, con menor carga simbólica que demandaban mayor privacidad.

7. Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda presentada por el equipo encabezado por Juan Carlos Parilli.

De la propuesta ganadora cuyo equipo de trabajo estuvo integrado por Juan Carlos Parilli, Joel Sanz, Francisco Arocha, Tabaire Pérez, Claudia Vélez, María B. Delgado, Milena Miliani, Milagros Lunar, Ruth Chacón, Isabel Caleya y Francisco Canestri (arquitectura) y Luis Ocando (maquetista), y que contó con la asesoría de Enrique Arnal (estructura), Abraham Wainberg (instalaciones eléctricas), Germán Romero (instalaciones sanitarias), Percy Pittaluga (instalaciones de seguridad) y Luis José Odón (instalaciones mecánicas), cuya información gráfica hemos decidido reproducir en extenso, transcribiremos parte de su memoria descriptiva y en particular la que hemos considerado facilita mejor su comprensión desde el punto de vista conceptual:

“La edificación se concibe como una forma unitaria, un paralelepípedo horizontal de doscientos cincuenta metros de largo, cincuenta y cuatro de ancho, y dieciséis de altura, armado por una retícula estructural de 9 x 9 metros. Se espera que esta geometría simple y contundente contribuya a sugerir claves y lineamientos para el futuro desarrollo de los lotes de terreno que están aún sin edificar y proponga cierto orden en un contexto excesivamente fragmentado. (…) Este volumen no es homogéneo, sino que se va transformando, haciéndose cada vez menos compacto en la medida que se acerca al extremo sur del terreno y a la Avenida Francisco de Miranda, haciéndose más públicas las funciones y de mayor jerarquía los espacios.”

La proximidad con la fecha de promulgación de la ya mencionada la Ley Orgánica de Régimen Municipal que terminó desmontando la organización programática que daba sentido al proyecto, amén del impacto que normalmente incorpora las alternancias en el poder político sobre planteamientos provenientes de gestiones anteriores, donde por lo general se desvanece la voluntad requerida para su cristalización, ralentizaron y desvanecieron toda posibilidad de que este edificio se construyera, pasando a engrosar el nutrido número de los que han corrido con esa suerte dentro de la historia de los concursos de arquitectura a nivel nacional.

8. Terminal de Pasajeros y Mercado Municipal La Urbina-Petare, Franco Micucci, 2011-2013. Izquierda: Plano de Conjunto. Derecha: Mercado

Cabe señalar, para concluir, que el sector sur del terreno asignado en 1985 para el Concurso del Palacio Municipal del Distrito Sucre fue el escogido por la Alcaldía del Municipio Sucre para realizar en 2011 el proyecto del Terminal de Pasajeros y Mercado Municipal La Urbina – Petare. Su autor, el arquitecto Franco Micucci, incluyó en su equipo de trabajo a los arquitectos Andrea Hernández, Claudia Vergara, Srah Lipps, Cruz Criollo y José Ángel Pérez. La obra con una superficie de terreno de 7.404,23 m2 y área de construcción de 5.000 m2, de un notable valor arquitectónico, afortunadamente se terminó el año 2013, convirtiéndose de inmediato en un importante dinamizador urbano para la zona.

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Procedencia de las imágenes

  1. https://procomunidad.blogspot.com/2013/02/historia-de-petare.html

2. http://bp1.blogger.com/_pJx5ybxSpwE/R9Ac9gHJjTI/AAAAAAAAARg/_9ewPexOc4k/s1600-h/Caracas+1950.jpg

3. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-zonificada/

4, 5, 6 y 7. Revista PUNTO, número 66-67, 1997

8 izquierda. http://www.arquitecturaenacero.org/proyectos/edificios-de-equipamiento-y-servicios/terminal-de-pasajeros-y-mercado-municipal-la-urbina

8 derecha. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

Nota

Como complemento imprescindible de esta nota recomendamos visitar https://catalogosdearquitectura.wordpress.com/2018/03/12/parilli-juan-carlos-spa-1985-alcaldia-de-sucre/ donde se encuentra una impecable reproducción gráfica la propuesta ganadora de Parilli (modelo 3d y dibujos elaborados por Juan Carlos Lázaro y edición de imágenes a cargo de Juan Carlos Lázaro y Ramón Fermín) y un acertado análisis crítico realizado por Joel Sanz extraido de «Cinco lecciones de Carlos Raúl Villanueva», conferencia dictada en el Colegio de Arquitectos de Milano, Italia, el 9 de noviembre de 2006.

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ES NOTICIA

Estos son los 6 finalistas del concurso «Reimaginando el Puente de Brooklyn»

Christele Harrouk

De izquierda a derecha y de arriba a bajo: BIG + ARUP; ScenesLab + Minzi Long + Andrew Nash; Lukas Kugler, New Milford, CT.; Aubrey Bader and Maggie Redding; Pilot Projects Design Collective, Cities4Forests, Wildlife Conservation Society, Grimshaw y Silman; Shannon Hui, Kwans Kim, and Yujin Kim; Hong Kong, Bay Area, CA y Nueva York

Traducido por Mónica Arellano

14 de julio 2020

Tomado de Plataforma arquitectura

Van Alen y el Consejo de la Ciudad de Nueva York ha anunciado a los 6 finalistas para la competencia internacional «Reimaginando el Puente de Brooklyn», tanto en la categoría de profesionales como de jóvenes adultos. Inspirando a los participantes a repensar la icónica pasarela del Puente de Brooklyn, el concurso reunió intervenciones a corto plazo y propuestas a largo plazo para una reconfiguración completa del puente. Los 3 equipos finales en la categoría Profesional incluyen BIG + ARUP; ScenesLab + Minzi Long + Andrew Nash; y Colectivo de Diseño de Proyectos Pilotos, Cities4Forests, Wildlife Conservation Society, Grimshaw y Silman.

El puente de Brooklyn es un símbolo de la ciudad misma y antes de la pandemia de COVID-19, era transitado cruzado por miles de peatones y ciclistas todos los días, estaba abarrotado, incómodo y a veces inseguro. En respuesta a estas condiciones, el Consejo de la Ciudad de Nueva York y el Instituto Van Alen «lanzaron el concurso internacional de diseño que apunta a provocar una nueva conversación pública sobre la infraestructura de la Ciudad de Nueva York».

Esta competencia representa una oportunidad para repensar el puente como una estructura amigable para los peatones ya que aborda principalmente las necesidades de la comunidad. En realidad, el Puente de Brooklyn, uno de los puntos de referencia más reconocidos y fotografiados de Nueva York, tiene el potencial de servir como campo de pruebas para opciones de transporte equitativas, accesibles y sostenibles. El concurso fomenta también la creación de un entorno saludable y seguro al tiempo que genera oportunidades para las pequeñas empresas. Las propuestas elegidas fueron seleccionadas por un jurado interdisciplinario por sus enfoques convincentes y optimistas. De hecho, el jurado consideró los siguientes factores: composición del equipo; accesibilidad y seguridad; beneficio ambiental y seguridad; respeto por el estado histórico del puente; factibilidad y «magia». Es decir: nuevas ideas que sorprenden, deleitan y fascinan. Si bien cada equipo ahora está trabajando con Van Alen, el Ayuntamiento de Nueva York, las partes interesadas locales y las instituciones cívicas para refinar sus propuestas, el 23 de julio, el público puede escuchar a los finalistas y emitir votos en línea en Design Showdown. La votación en línea será en vivo del 23 al 30 de julio, y el ganador se anunciará a fines del verano.

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Nota del 18 de agosto de 2020

El diseño «Brooklyn Bridge Forest» de Pilot Projects Design Collective, Wildlife Conservation Society (WCS), Cities4Forests, Grimshaw Architects LLP y Silman DPC ha ganado la categoría profesional en el concurso mundial Reimagining Brooklyn Bridge (Reimaginando el puente de Brooklyn), con lo cual madera petenera se usará para revitalizar este icónico puente en Nueva York, Estados Unidos.

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