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¿SABÍA USTED…

… que en 1949 se termina la construcción del edificio General Páez en la esquina de La Marrón, Parroquia Catedral, Caracas?

1. El edificio General Páez fotografiado en fechas cercanas a su apertura.

No afirmaríamos nada nuevo si dijéramos que la transformación sufrida por el casco central de Caracas a lo largo del tiempo ha sido producto de un proceso lleno de altibajos como lo ha sido la historia misma del país. El damero fundacional recogido en el plano de 1578 ordenado por el gobernador Juan de Pimentel, conformado, según las Leyes de Indias, por 25 manzanas de las cuales 24 estaban ocupadas y divididas cada una en cuatro partes, se organizaba en torno a la Plaza Mayor, caracterizándose por resaltar, en su modestia, como elementos distintivos a la catedral y el cabildo en torno al vacío central, un convento (el de San Francisco) y otras dos iglesias (la de San Mauricio y la de San Sebastián) algo más alejados.

2. Primer plano de Caracas de 1578 que se debe al gobernador Juan de Pimentel.

El lento crecimiento de la ciudad durante el siglo XVII, regido por la prolongación de las calles en el espacio contenido entre las quebradas de Caroata y Catuche y hacia el sur buscando tímidamente la ribera del Guaire, se vio violentamente afectado por el terremoto del 11 de junio de 1641 (día de San Bernabé) que azotó un poblado que apenas contaba con 2500 habitantes, arrasando prácticamente con todo, planteándose incluso la posibilidad de mudar la ciudad a otro sitio. Dicha situación que se prolongó a lo largo de todo ese siglo (la ciudad para fines de la centuria tenía sólo 6000 habitantes), no le permite a Caracas recuperarse (y reconstruirse) sino hasta entrado el siglo XVIII.

3. Imagen gráfica de Caracas c.1690.

Será Oviedo y Baños quien en su “Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela” de 1723, comenzará a describir el resurgir de una ciudad que prolongó límite este hasta la quebrada de Anauco, siendo la iglesia de la Candelaria (edificada en 1708) parte de esa periferia; periferia marcada hacia el norte por la localización del templo de Las Mercedes y al sur por la Ermita de Santa Rosalía.

Oviedo relata, con respecto a las construcciones, que las casas “son tan dilatadas en los sitios, que casi todas tienen espaciosos patios, jardines y huertas”, a lo que Graziano Gasparini añade en Caracas a través de su arquitectura (1969): “esto hace suponer que para esa fecha los solares no habían sufrido aún la progresiva parcelación en prejuicio de la superficie que, por el contrario, se aplica como norma usual en las últimas décadas del mismo siglo”.

4. Imagen gráfica de Caracas en 1772.

El siglo XVIII, además, estará signado por el papel jugado por la Compañía Guipuzcoana a la que se otorgó el monopolio del comercio, primero de la Provincia de Caracas y a partir de 1777 de todas las que integraron la Capitanía General de Venezuela y, en consecuencia, con el cambio el radical que experimentaron las actividades económicas gracias, principalmente, a la exportación del cacao.

Dichas circunstancias tendrán un claro impacto sobre el crecimiento de la ciudad y la mejoría en la calidad de sus edificaciones de entre las cuales comenzarán a aparecer casas de dos niveles pertenecientes a las familias más adineradas.

5. 3. Izquierda: 1877-1878. Litografía de Henrique Neun. Vista de la esquina de El Conde hacia la esquina de Principal con la Catedral de Caracas al fondo. La primera casa a la izquierda es la del Conde de San Javier. Derecha: La señorial portada de la casa del Conde de San Javier (c.1930).

Pese al terremoto del 21 de octubre de 1766, que afectó de manera particular a los templos, “lo cierto es que, en las décadas finales del siglo XVIII, Caracas atraviesa el período más activo, próspero y estable de su vida colonial. La eliminación de los privilegios monopólicos a la Compañía Guipuzcoana (el 12 de octubre de 1781, aunque el cese definitivo y la liquidación total de sus operaciones y bienes se ejecutó el 10 de marzo de 1785), el aumento de las actividades mercantilistas derivadas de la libertad de comercio y la relativa tranquilidad política, contribuyeron a la prosperidad de las clases dirigentes ciudadanas. Ese bienestar se refleja con moderada ostentación en las bellas portadas de arcos polilobulados que enriquecieron las sobrias fachadas de muchas casonas céntricas. Ni siquiera una sola ha sobrevivido a la transformación urbana y sus características solo las conocemos gracias al documento fotográfico”, afirmará Gasparini.

6. Francois-Raymond Joseph Depons. Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale, 1806.

Así, Caracas ve registrada su entrada al siglo XIX gracias al plano de Francisco Depons (1806), a las puertas de iniciar su lucha independentista, y a punto de ser azotada nuevamente por otro sismo demoledor: el del 26 de marzo de 1812. Guerra y sismo detienen de nuevo el crecimiento de la ciudad y diezman buena parte de sus construcciones coloniales.

7. Estevan Ricard. Plano topográfico de la ciudad de Caracas, capital de los E.E.U.U de Venezuela, 1874.

Será, como se sabe, Antonio Guzmán Blanco, quien gobernó el país en tres etapas (1870-1877; 1879-1884; y 1886-1888), el artífice de la primera intervención radical en el corazón de la ciudad marcando así su primera gran transformación. Guzmán inició el primer proyecto de modernización con el ideal positivista de «orden y progreso». Consideraba la estética colonial española como un símbolo de atraso por lo que clausuró, expropió y demolió conventos e iglesias de aquel período para dar paso a bulevares, parques y monumentos civiles (el Palacio Federal Legislativo, la Universidad, el Panteón Nacional o el Teatro Municipal a los que se suma, paradójicamente, la iglesia de Santa Teresa), de estilo neoclásico francés (su modelo a imitar), mientras la escala doméstica de la ciudad (casas bajas de adobe y tejas) se mantuvo casi intacta dentro del trazado persistente que dictaba la retícula fundacional y su prolongación.

8. Vistas panorámicas de Caracas tomadas desde El Calvario (c.1900).

El siglo XX encontrará, por tanto, a una Caracas poblada aún de “techos rojos” donde sobresalían los monumentos guzmancistas y que, en lo que se refiere a su casco central, mantenía su morfología provinciana de calles estrechas e iglesias asimiladas a ella de forma coral. El país lo gobernaba desde 1899 Cipriano Castro, el último de los caudillos decimonónicos.

9. Alejandro Chataing. Izquierda: Teatro Nacional (1905). Derecha: Ministerio de Hacienda y Crédito Público (1907).
10. Alejandro Chataing. Izquierda: Academia de Bellas Artes (1905). Derecha: Reconstrucción del edificio sede de los Tribunales de Justicia y la Gobernación para convertirlo en el Concejo Municipal de Caracas (1904-1906).

Castro, quien contará con Alejandro Chataing como figura descollante en cuanto a dar impulso a la construcción de obras de interés público, realizará solo en el casco de la capital: la Academia de Bellas Artes (1905), el Teatro Nacional (1905), la reconstrucción del edificio sede de los Tribunales de Justicia y la Gobernación para convertirlo en el Concejo Municipal de Caracas (1904-1906), y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (1907 -demolido-). También le corresponderá a Castro vivir los efectos del fuerte terremoto de 1900, tomar medidas al respecto e impulsar el desarrollo residencial hacia las afueras de la ciudad.

Con la llegada de Gómez al poder en 1908 a costa de desplazar a su compadre, acontecen dos fenómenos que son dignos de mención para lo que será la violenta transformación que empezará a sufrir el centro de Caracas después de su muerte, aún gobernando, en 1935. Por un lado, el Benemérito, quien siempre manifestó clara aversión hacia una ciudad y una sociedad que no lo apreciaba, se instala en Maracay manteniendo “aletargada” la inversión en la capital. Por otro el otro, en 1914 se descubre petróleo en grandes cantidades en el Zumaque, estado Zulia; se producirá en 1922 el “reventón” del pozo Los Barrosos; en 1925 el petróleo desplaza al café como principal rubro de exportación; y en 1928 Venezuela ocupará el primer lugar como mayor exportador de petróleo del mundo.

11. Carlos Guinand Sandoz. Ministerio de Fomento, actual Ministerio de Relaciones Interiores, 1934.

Sin embargo, la huella del gomecismo en el centro de una Caracas aun predominantemente residencial, puede seguirse a través de otro grupo de edificaciones también diseñadas por Chataing: la Biblioteca Nacional (1910), el Archivo General de la Nación (1912), el Nuevo Circo de Caracas (1919), el Banco de Venezuela (1924), y el Teatro Ayacucho (1925). A ellos deben sumarse obras como el Ministerio de Fomento (Carlos Guinand Sandoz, 1934-1935), el Teatro Principal (Gustavo Wallis, 1928-1931), Seguros La Previsora (Gustavo Wallis, 1933) y el Palacio de la Gobernación de Caracas (Gustavo Wallis, 1933).

Es a partir de la muerte de Gómez cuando Caracas y su centro empezarán a sufrir los embates de la presión producto de la actividad económica generada por el petróleo que derivará en una transformación creciente. Pese a que los primeros pasos estuvieron controlados por la Ordenanza sobre Arquitectura Civil (1930), primera regulación técnica orientada a fiscalizar las fachadas y alturas en el casco central, será el impacto producido por el Plan Monumental de Caracas o Plan Rotival (1939) el que derivará en cambios que recogerá la Ordenanza de Arquitectura, Urbanismo y Construcciones en General (1942) y en la incorporación definitiva del automóvil al recinto histórico.

12. El Plan Rotival y sus efectos sobre el área central de Caracas.

La estocada final para el corazón de la ciudad provendrá de la aprobación del Plano Regulador y de Zonificación de Caracas (1951) y el Plan Municipal de Vialidad de ese mismo año que implicó abrir de golpe grandes arterias viales (como las avenidas Bolívar, Urdaneta, Baralt y Fuerzas Armadas) y requirió expropiar y demoler manzanas enteras de casonas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Del primero se derivará la Ordenanza de Zonificación de Caracas (1955-1958) que, bajo el modelo del zonning norteamericano, legalizó altas densidades de construcción permitidas en el centro lo cual desencadenó la sustitución de casas solariegas coloniales por torres de oficinas y comercios de gran altura.

13. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Vista desde el sureste.

En medio de este panorama, como resultado modélico de la aplicación de la Ordenanza de 1942, tanto en lo relativo a mostrar una densidad y volumetría acorde al lo que pudo ser el desarrollo del centro de la ciudad, respetando la importancia de la calle y la continuidad de la fachada y en cuanto a la solución moderna de un edificio en esquina, resalta el General Páez (1949) del ya mencionado Gustavo Wallis Legórburu (1897-1979).

En otras palabras, el General Páez representa el cambio de densidad que experimentó el casco central de Caracas a mediados del siglo XX. En lugar de proyectarse como una estructura aislada, Wallis concibió el edificio respetando y asumiendo un compromiso con la continuidad del tejido urbano colonial preexistente de la zona. El diseño, en el que predomina la horizontalidad, se inscribe dentro de un lenguaje racionalista que asimila rasgos del expresionismo y una aproximación sutil al art déco. Se organiza formalmente de manera tradicional en tres partes: un basamento definido por un grueso voladizo que marca la escala peatonal donde se ubican comercios y el acceso sobre la avenida Este 0, un cuerpo principal de cuatro plantas tipo con un remate escalonado de otros cuatro niveles que responde al gabarito exigido por la normativa urbana, que contienen los apartamentos, ofrecen una amplia variedad de disposiciones y aportan una sólida expresividad.

14. Ubicación del edificio General Páez sobre un detalle del plano fundacional de Caracas.

Su ubicación lo coloca en el borde este de lo que fue el damero fundacional, a dos cuadras del punto “0” fijado por la torre de la Catedral sobre la misma calle (la Este 0) y su cruce con la Norte 3, en el vértice noroeste de lo que se conoce como la esquina de La Marrón. Esta esquina, cuya historia se remonta a la época colonial, recibió su denominación (de acuerdo a las publicaciones dedicadas a la nomenclatura caraqueña) del apellido a un distinguido ciudadano de la alta sociedad llamado Don Lorenzo Marrón, quien estableció su residencia familiar en esta misma intersección durante la primera mitad del siglo XVIII. Aunque inicialmente los vecinos se referían al sitio como la «Esquina de Marrón» en honor al patriarca, la belleza de sus hijas terminó por robarse la atención de los transeúntes. Con el tiempo, el ingenio popular rebautizó coloquialmente el lugar como la esquina de «Las Marrones» o «Las Marronas», antes de consolidarse bajo su nombre actual.

15. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Planta baja (izquierda) y planta tipo (derecha).

El General Páez ha sido reseñado y valorado en tres importantes publicaciones: La vivienda multifamiliar. Caracas 1940-1970 (Instituto de Arquitectura Urbana, 1983); el catálogo de la exposición Wallis/Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época (Galería de Arte Nacional, 1998) y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas, 2015). En los tres casos se resalta que originalmente el edificio fue realizado después de finalizar la construcción de la sede de Seguros La Previsora, ubicado de Conde a Principal, cuando la empresa, en su proceso de expansión recurre de nuevo a Wallis para realizar el proyecto que contemplara vivienda y comercio.

16. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Corte este-oeste (izquierda) y fachada sur (derecha).

En Caracas del valle al mar … William Niño Araque y Diego Wallis aportarán: “La planimetría del conjunto se estructura a partir de dos patios internos que sirven de fuentes de luz y ventilación. Desde estos patios, las escaleras, los ascensores y los corredores estructuran los núcleos de circulación. En las fachadas este y sur, Wallis utiliza aleros y brise soleils para reducir el efecto del calor. Ventanales de vidrio complementan la fachada, permitiendo a la mayoría de las habitaciones tener vista hacia la calle. La planta baja comercial está protegida por un alero en concreto. El edificio General Páez combina una planta baja comercial y viviendas multifamiliares en los pisos superiores, favoreciendo la actividad urbana de la zona. Su arquitectura representa un punto culminante en la carrera de Wallis, en la cual completa el desarrollo de ideas previamente exploradas en el edificio Veroes”.  

17. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Fachada este.

Por su parte, en Wallis/Domínguez/Guinand … William Niño Araque y Carmen C. Araujo Suárez señalarán: “General Páez se inscribe como una experiencia estructural plenamente moderna en la arquitectura venezolana. Su geometría aporticada, inserta en una clara retícula de concreto se resuelve con gran solidez al permitir el novedoso uso de extensos ventanales de vidrio, lo que le resta peso formal a la edificación. Este tratamiento señala en sus dos fachadas -este y sur- la intención de desarrollar una superficie de protección solar, lograda a través de sus fuertes aleros y quiebrasoles. (…) La ubicación en esquina, en el centro de la ciudad, ofrece claras ventajas para edificios de viviendas ya que permite que la mayoría de las habitaciones puedan abrir hacia la calle. El General Páez es un magnífico ejemplo de esta tipología aplicada a un lote rectangular”.

18. Izquierda: Teatro Junín (John Eberson, 1950, esquina Aserradero, El Silencio). Derecha: edificio Colimodio (Urbano de Manchobas, 1949, Av. Sur 21 con Av. Este 2, La Candelaria).

Junto al General Páez, dentro del casco central de la ciudad resaltan, además, como edificaciones contemporáneas que ofrecen excelentes respuestas al tema de la esquina urbana, entre otros: el edificio de Correos de Carmelitas (Luis Eduardo Chataing -reforma-, 1932, esquina de Carmelitas, Parroquia Catedral); el Ministerio de Fomento (Carlos Guinand Sandoz, 1934-35, esquina de Carmelitas, Parroquia Catedral); el edificio Manhattan (Heriberto González Méndez, 1939, esquina de Cují, Parroquia Catedral); el edificio Mercaderes (Rafael Bergamín, 1942, esquina de Mercaderes, Parroquia Catedral); el Banco Central de Venezuela (Gustavo Wallis, 1942, de Carmelitas a Santa Capilla, avenida Oeste 1, actual avenida Urdaneta -demolido-); el edificio Colimodio (Urbano de Manchobas, 1949, Av. Sur 21 con Av. Este 2, La Candelaria); o el Teatro Junín (John Eberson, 1950, esquina Aserradero, El Silencio).

19. Izquierda: edificio Manhattan (Heriberto González Méndez, 1939, esquina de Cují, Parroquia Catedral). Derecha: edificio Mercaderes (Rafael Bergamín, 1942, esquina de Mercaderes, Parroquia Catedral).

Para la década de 1960, el centro histórico de Caracas había perdido más del 80% de su fisonomía colonial original, conservándose únicamente islas patrimoniales muy puntuales alrededor de la Plaza Bolívar y el área protegida de la Casa Natal. Tras la inauguración del Metro de Caracas en 1983, en 1993 se aprobó la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural que otorgó facultades al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) para decretar zonas con valor histórico. Bajo esta ley, el Casco Central de Caracas recibió declaratorias de protección que impiden la demolición de las edificaciones históricas que sobrevivieron a la modernización, condicionando cualquier intervención urbana a permisos especiales.

20. Gustavo Wallis. Edificio General Páez. Esquina de La Marrón. Vista desde el sureste.

En este contexto, el General Páez se encuentra registrado desde el año 2006 con carácter legal de protección en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (específicamente en los tomos correspondientes a «Lo Construido» del Municipio Libertador del Distrito Capital), bajo la tutela del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), porque “representa un hito en la transición hacia la modernidad comercial y residencial de alta densidad en el centro de Caracas”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/edificio-general-paez/)

2, 3, 4 y 14. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura, 1969

5. Viajar y celebrar (https://www.viajarycelebrar.com/single-post/2018/03/15/la-calle-m-c3-a1s-aristocr-c3-a1tica-de-caracas-de-la-esquina-el-conde-a-la-esquina-de-ca); y Marilin Adams (https://www.pinterest.com/pin/587438345118427689/)

6. Caracas del valle al mar. La visión del viajero (https://guiaccs.com/planos/la-descripcion-del-viajero/)

7. Caracas del valle al mar. La ciudad de Guzmán Blanco (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-guzman-blanco/)

8. @venezueladeayer (https://www.instagram.com/p/DWWMDmVkY5F/?img_index=1)

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Venezuela y sus recuerdos (https://www.facebook.com/groups/121930817952147/posts/4338759132935940/)

10. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_de_M%C3%BAsica_Jos%C3%A9_%C3%81ngel_Lamas); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Municipal_de_Caracas)

11. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/ministerio-de-fomento-actual-ministerio-de-relaciones-interiores/)

12. Entre lo cierto y lo verdadero (https://oscartenreiro.com/2013/12/21/una-pequena-historia-necesaria/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

13. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

15, 16 y 17. La vivienda multifamiliar. Caracas 1940-1970. Instituto de Arquitectura Urbana, 1983

18. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/teatro-junin/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela

19. Caracas del valle al mar. Zona 1 (https://guiaccs.com/obras/edificio-manhattan/); y @arquitecto_simongonzalo (https://www.instagram.com/p/DMNkAjzuHfJ/)

20. La Caracas que nunca muere (https://www.facebook.com/groups/271184867665916/posts/826611225456608/)