1900• Producto de una crecida del Rio Guaire, que a su entrada a Caracas regaba los cañaverales y los campos de hortalizas y flores de Caricuao, La Vega y Montalbán, se formó con las limpias aguas represadas, la Laguna El Paraíso, en el espacio en el que luego se construirían las Plazas Madariaga y República.
Esta laguna contaba con una islita en el medio, con una pequeña torre simulando un faro, donde se ubicaban los bares, quioscos y merenderos. Como atracción se incluía música y el espectáculo era el de sus botes para pasear.
El pasaje para llegar allí y el alquiler de los trajes de baño costaban medio real.
1927•El médico bacteriólogo Juan Bautista Ascanio Rodríguez concluye la construcción de su casa personal ubicada en la Avenida Este 2, urbanización Los Caobos, Caracas, la cual tiene claras referencias a la «moda Tutankamen», que surgió luego que Howard Carter, arqueólogo y egiptólogo inglés, descubriera la tumba del faraón.
El Dr. Ascanio Rodríguez, reconocido investigador, es recordado por haber publicado en marzo de 1923 los resultados de su estudio «Panorama de salubridad pública venezolana» y en 1936 su «Informe anual sobre aguas y leches de Caracas».
Adicionalmente llegó a Masón Grado 33 de la Gran Logia de Venezuela, razón por la cual su vivienda funcionó como sitio de asamblea de los masones que conformaron la Logia Lumen.
La mansión permaneció muchos años abandonada. En años recientes la casa se está utilizando como hotel habiendo sido remodelada completamente, afectando esta curiosa edificación de la capital.
En años recientes la casa se está utilizando como hotel habiendo sido remodelada completamente, afectando esta curiosa edificación de la capital.
1930• El general Juan Vicente Gómez viaja a Caracas a inaugurar la remodelación del Panteón Nacional, realizada de acuerdo al proyecto del arquitecto de origen español, Manuel Mujica Millán (1897-1965).
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) inició los trabajos de construcción en 1927.
Con el proyecto de Mujica Millán se logra magnificar las proporciones de la edificación, así como cambiar el aspecto neogótico de la misma por uno de aspecto neobarroco.
En el Panteón Nacional descansan los restos de nuestro Libertador Simón Bolívar desde el año de 1876, fecha en la cual, con gran pompa y circunstancia, Antonio Guzmán Blanco los trasladó desde la Catedral a la antigua iglesia de La Trinidad, convirtiéndola en templo laico para honrar a los héroes de la patria.
Ya está abierto el registro para el séptimo Seminario Fundación Cisneros, Disrupciones. Dilemas de la imagen en la contemporaneidad.
Del portal web de la Fundación Cisneros hemos extraído la siguiente información:
La séptima edición del Seminario Fundación Cisneros, Disrupciones. Dilemas de la imagen en la contemporaneidad, conceptualizado y dirigido por Ileana Ramírez, Directora de Programas de la CPPC, se llevará a cabo el próximo 16 de marzo del 2018, en el Centro Cultural Chacao, en Caracas. Como en ediciones anteriores, el programa del seminario incluye una amplia gama de formatos de presentación, desde conferencias a talleres y contribuciones editoriales. También involucra a varios colaboradores para su conceptualización y en la creación de programas paralelos tales como recorridos arquitectónicos y ciclos de cine y video. El evento principal de este seminario es una conferencia de un día.
El VII Seminario Fundación Cisneros tiene como finalidad aproximarnos a conceptos sobre el arte enlazados con la política. (…) Para esclarecer este complejo entramado se acotarán los espacios del arte y la política, distinguiendo los puntos en donde ambos se encuentran (lo político en el arte, políticas para el arte, arte político, acción pública del arte, acción política ciudadana).
Disrupciones busca reconocer las articulaciones entre arte y política en la contemporaneidad, seleccionando casos específicos en los que se evidencien las contradicciones que allí ocurren a través de una mirada crítica que permita valorar la obra, no solamente en sus aspectos formales sino en la intencionalidad del artista. Por otra parte, el uso de nuevas tecnologías y medios que han modificado las formas de producción y circulación de las imágenes nos invitan a pensar sobre cuál es el espacio del espectador y su ponderación sobre la valoración de lo sensible. También se recolectarán datos e información alrededor de los fenómenos sociales y políticos de interés, generando debates que sean insumos para la reflexión. Finalmente, se promoverán actividades que a través de la experimentación patenticen, en la práctica, estos temas y produzcan contenidos inéditos que sirvan de marco referencial para investigaciones futuras. El seminario Disrupciones, abarcará tres grandes ejes de desarrollo. La primera parte se centrará en El uso de las Imágenes (…).
La segunda parte, Inventarios históricos, abordará el tema de activismo y protesta social a través de experiencias acontecidas en diferentes lugares, que han marcado un momento significativo (…). El tercer y último eje temático, Los nuevos medios, abordará directamente las tecnologías que han creado un campo de nuevos oficios con políticas sui generis, en donde la apropiación y la traducción expanden su dimensión en otras esferas de poder (…).
En tanto que el teatro es también una disciplina relevante por su vocación política, contaremos con (…) una propuesta multidisciplinaria que nos invitará a reflexionar sobre las nociones contemporáneas de libertad de pensamiento, igualdad y derechos humanos a través de dinámicas que convocan la participación de las personas del público.
Por último, un conjunto de ponencias breves en formato Pecha Kucha se enfocarán sobre diversos temas, abarcando las nociones de la imagen, formas de representación y el alcance del poder y las posibilidades de cambios en el espacio público. (…) Adicionalmente, se han comisionado 6 textos para su publicación en la página web de la CPPC a María Virginia Jaua, Félix Suazo, Sandra Pinardi, Bernardo José de Souza, José Luis Barrios y Albeley Rodríguez, sobre importantes aspectos inherentes a la relación arte-política, y su relación con la imagen en diferentes contextos del arte contemporáneo en Latinoamérica. En el marco del seminario, el artista y cineasta Carlos Castillo ofrecerá un taller sobre imagen en movimiento en el espacio independiente ONG de Caracas. Tendremos también un ciclo de cine y video con la selección de Iván Candeo y, finalmente, ampliaremos la experiencia del seminario con un recorrido arquitectónico por la ciudad de Caracas diseñado por LuisRa Bergolla y la organización CCSen365.
El que se denominaba formalmente como edificio de las “Oficinas para ‘Canmacin’” más conocido como la “sede administrativa de Cauchos General”, es uno de tantos casos que denota la desaparición implacable dentro del paisaje urbano de Caracas de una pieza de arquitectura de gran valor, perteneciente en este caso a nuestra rica modernidad, a causa de los vaivenes del mercado inmobiliario y a la incapacidad de reaprovechamiento de sus instalaciones que bien podrían haber albergado el uso al que finalmente se destinó el terreno en el que se encontraba.
1. Arriba: perspectiva del conjunto de la planta de Cauchos General con el edificio administrativo en primer plano. Abajo: Perspectiva del acceso2. Planta de conjunto. 1: Nuevo edificio de oficinas. 2: Fábrica existente renovada. 3: Estacionamiento. 4: Zona de carga. 5: Autopista del Este
Ampliamente reseñado en el nº 3 de a, hombre y expresión (enero 1957), primera publicación de arquitectura aparecida en Venezuela dirigida por Carlos Raúl Villanueva, Ramón Losada Domínguez y Juan Pedro Posani y coordinada por Clara Urdaneta, el edificio cuya imagen acompaña la postal del día de hoy fue realizado por la Oficina de Planificación y Vivienda en colaboración con la firma de arquitectura Guinand & Benacerraf integrada esta última por Carlos Guinand Baldó y Moisés F. Benacerraf, la cual responsabilizó del proyecto al arquitecto norteamericano (posteriormente residenciado en nuestro país) Emile Vestuti (1927-1998). La ejecución de la obra estuvo a cargo de Constructora Ferrán C.A. quien la terminó el año 1956 con un costo aproximado a los Bs. 600.000, de acuerdo a información procedente del permiso de construcción para un edificio de oficinas a ser ubicado en Chacao, otorgado a Carlos Guinand Baldó por la Dirección de Obras Municipales, recogida en el nº 221, agosto 1954, de la Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela.
3. Vista del conjunto desde el sur4. Vista parcial del edificio administrativo con parte de las áreas externas.
Complemento de una nave industrial dedicada a la fabricación de neumáticos, este sobrio edificio de una planta, lograda sencillez, cuidadas proporciones e impecable pureza, denota por parte del joven Vestuti una clara influencia de Mies van der Rohe a través del manejo de los códigos que caracterizaron la etapa europea del maestro alemán, algo alejados si se quiere del lenguaje asumido en los proyectos del Hotel Residencias Montserrat en Altamira (1951), el edificio Gran Avenida cerca de la Plaza Venezuela (1952) y el Banco Unión de Sabana Grande (1953), realizados con anterioridad también como arquitecto asociado a la oficina de Guinand & Benacerraf.
5. Vista del corredor del cuerpo administrativo con la entrada al fondo6. Fachada sur del edificio administrativo
Tal vez hayan sido las condiciones del programa y su rol de complemento a una fábrica de grandes proporciones lo que llevó a Vestuti a optar por la horizontalidad y el uso de la cubierta plana como tema al que sumó la presencia del alero, el corredor y el patio como elementos de confort ambiental, poniendo, además, el acento en el cuidado de los detalles constructivos y el uso de los materiales gobernados por un sistema modular, dando como resultado una pieza que explota al máximo la flexibilidad espacial, rasgo éste propio de la más absoluta modernidad. En otras palabras Vestuti optó por el silencio solemne y no por el ruido molesto como recurso para acompañar la edificación a la que se sumaba. De la nota aparecida en a, hombre y expresión (seguramente redactada por Juan Pedro Posani), rescatamos lo siguiente: “El edificio destinado a las oficinas de la General (…), constituye un caso aislado dentro del cuadro de las construcciones caraqueñas. Testimonio de una sensibilidad aguda pero controlada, en él se ha tratado de aunar los instrumentos tecnológicos más actuales con la herencia temática de la arquitectura tradicional”. Las estupendas imágenes que acompañan la reseña (que alcanzan niveles de patrimonio histórico) dan prueba de ello y también de la insensatez cometida cuando al ser demolido en sus terrenos se construyó el Centro Comercial Sambil de Chacao en 1998.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2, 3, 4, 5 y 6. «Oficinas para la ‘Canmacin’ en Caracas», revista A, hombre y expresión, nº 3, enero 1957
1. Catálogo de la exposición Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas. 1925-1975, Sala TAC, 2017
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.