Reconocimiento del repositorio SABER UCV para la revista Tecnología y Construcción
Tomado de Boletín IDEC+
Nº 250
9 de diciembre 2024
El 2 de diciembre 2024 fue recibido un certificado que RECONOCE a la Revista Tecnología y Construcción por el «Aporte que viene ofreciendo en la difusión y resguardo de la producción intelectual de la Universidad Central de Venezuela así como de la sociedad».
Para el equipo de TyC es un verdadero estímulo este RECONOCIMIENTO por parte de la gestión del CDCH y sus autoridades Dr. Alexis García (Director CDCH) y Lic. Mauricio Sáez (Jefe del Departamento de Ciencia, Tecnología e Innovación), ya que frente al reto que imponen estos complejos tiempos en lo económico y social, nos produce regocijo y nos da empuje para continuar.
La Revista Tecnología y Construcción está por arribar en el año 2025 a su 40º aniversario con un balance de más de 580 artículos publicados y 60 números arbitrados bajo la modalidad de doble ciego, además de sus habituales secciones de documentos y reseñas actualizados en el ámbito de la Arquitectura y el Desarrollo Sostenible. Igualmente nos mantenemos atentos a las exigencias de los índices y bases de datos académicos Latindex, Revencyt, SciELO, Periodica con el objetivo de brindar una puerta importante de difusión y conocimiento para investigadores del área.
Análisis proyectual de planimetría, estructura, detalles e instalaciones
Fernando Zaparaín Hernández
Ediciones Universidad de Valladolid
2024
Nota de los editores
En el contexto del centenario de la Villa Savoye (1928-1930), uno de los grandes iconos de la modernidad, esta investigación original pretende completar las de otros autores que han analizado suficientemente, tanto el proceso de proyecto, como el desarrollo de las obras. La novedad que ahora se ofrece en abierto, es una restitución a 1:20 del estado as built de la casa, tal como estaba cuando se terminó en 1930. Esto se realiza en el marco de: 1) un estudio comparativo de la planimetría anterior a las primeras intervenciones, 2) el análisis de las fotografías coetáneas a la obra, 3) un modelo tridimensional de estructura-cerramiento, y 4) la definición formal de sistemas constructivos e instalaciones. Todo ello se aborda desde un prisma proyectual, aunque también constructivo, en continuidad crítica con las publicaciones previas y las controvertidas restauraciones. La base de partida han sido varias campañas de mediciones in situ, junto al trabajo de archivo durante frecuentes estancias en la Fondation Le Corbusier, además de la propia experiencia profesional y numerosos artículos previos sobre el tema en revistas indexadas.
Ya ha sido incorporada al repositorio SABER UCV una nueva entrega de la revistaTecnología y Construcción, número dedicado a los 100 años del nacimiento de Graziano Gasparini y que contó con el profesor Francisco Pérez Gallego como editor invitado. La aparición de TyC tuvo además el patrocinio del grupo Collectania.
Con la aparición el 15 de octubre de 1920 en París de la revista L’Esprit Nouveau (El Espíritu Nuevo), subtitulada Revue Internationale d’Esthétique (Revista Internacional de Estética), dos de sus fundadores, el pintor Amédée Ozenfant y el arquitecto Charles Edouard Jeanneret-Gris (el tercero sería el poeta Paul Dermée), dieron cuerpo a un ambicioso proyecto editorial que no sólo reafirmó el acto inaugural del llamado movimiento purista, llevado a cabo dos años antes mediante la aparición del manifiesto Aprés le Cubisme (Después del cubismo), sino que además le ofrecía la oportunidad de manifestarse a diversas disciplinas, dando cabida a variadas temáticas, proclamándose como ”la primera revista del mundo realmente dedicada a la estética viva”.
1. Carátula de la publicación del manifiesto Aprés le Cubisme (1918).2. Parte superior de la portada del nº 1 de L’Esprit Nouveau (15 de octubre de 1920).
Tras el eslogan “Hay un espíritu nuevo; es un espíritu de construcción y de síntesis guiado por una concepción clara”, la portada del primer número en el que Paul Dermée aparece como su director, la revista ya anuncia que se abre a temáticas tales como “estética experimental, pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, estética del ingeniero, el teatro, el espectáculo, el cine, el circo, los deportes, la moda, el libro, el mueble y la estética de la vida moderna”, dando a entender de que todo cuanto acontecía en una época plagada de novedades, creatividad y cambios no le sería ajeno.
Tampoco hay que olvidar que L’Esprit Nouveau al igual que De Stijl, surgen como órganos de divulgación del purismo y el neoplasticismo, respectivamente, en un período (el de entreguerras) en el que se acrecienta la aparición de programas y manifiestos que permitirán a las vanguardias contar con sus correspondientes cartas de presentación, mostrándose ambas publicaciones como proyectos editoriales duraderos que trascienden la mera declaración puntual.
3. Portada e índice de la versión en español (2005) del libro de Alan Colquhoun La arquitectura moderna. Una historia desapasionada (versión original de 2002).
En tal sentido, si bien para L’Esprit Nouveau el tema principal era la problemática relación entre el arte y la sociedad industrial, y compartía con De Stijl la idea de que “el mundo industrializado moderno traía consigo el paso del individualismo” así como de “que el arte y la ciencia no eran opuestos, aunque utilizasen medios diferentes, que su unión daría como resultado una nueva estética», las diferenciaba el hecho de que para L’Esprit Nouveau “esa nueva estética sería clásica en su espíritu… idea que quedaba subrayada por la constante yuxtaposición de lo viejo y lo nuevo”, como bien señaló en su momento Alan Colquhoun en La arquitectura moderna. Una historia desapasionada (2002). Dentro del mismo orden de ideas, allí mismo, el crítico e historiador inglés planteará cómo “en el nuevo mundo de la objetividad y el colectivismo anunciado por L’Esprit Nouveau, la posición del artista permanecía intacta. De Stijl y los constructivistas, razonando a partir de los mismos principios de L’Esprit Nouveau, habían previsto que llegaría un momento en que el artista sería redundante”.
4. Sumario del nº de L’Esprit Nouveau.5. Páginas interiores del nº 1 de L’Esprit Nouveau.
Así, en el primer número de la revista destacan, entre otros, su editorial titulado “L’Esprit Nouveau”, los artículos “La nueva estética y la ciencia del arte” de Victor Basch; “Notas sobre el arte de Seurat” de Bissiere; “Descubrimiento del Lirismo” de Paul Dermée: “La música polaca” de Henry Prunieres; “Picasso” de André Salmon; “La estética del cine” de B. Tokine; “El Circo, nuevo arte” de Céline Arnauld; las reseñas dedicadas a revistas, poesía, exposiciones y literatura ; y la transcrición del Manifiesto 2 de De Stijl.
6. Imágenes del artículo «Sobre la plástica» firmado por A. Ozenfant y Ch. E. Jeanneret.7. Cuatro de las páginas del texto “Tres advertencias a los señores arquitectos”, firmado con el seudónimo compuesto “Le Corbusier-Saugnier”.
Sin embargo, dos textos subrayan el sentido de tribuna para exponer sus planteamientos que buscaron darle los fundadores de la publicación: uno titulado “Sobre la plástica” firmado por A. Ozenfant y Ch. E. Jeanneret y otro titulado “Tres advertencias a los señores arquitectos”, firmado con el seudónimo compuesto “Le Corbusier-Saugnier” asumido en conjunto por Jeanneret y Ozenfant. Ello marcaría la primera ocasión con la que Jeanneret se identifica con el apelativo que lo haría célebre asumiendo Ozenfant el rol de acompañante. También será la primera de muchas entregas (que se repetirán en los números 2, 4, 5, 8, 9, 10, 13 y 16 de la revista) con las cuales se irá construyendo el no menos famoso libro Hacia una arquitectura (Vers une architecture) publicado en 1923, cuya primera edición en francés mostraba a Le Corbusier-Saugnier como autor. Cabe acotar que del material publicado que conforma los siete capítulos del libro, sólo se reconoce bajo exclusiva autoría de Le Corbusier el titulado “Arquitectura o revolución”, justamente el séptimo. En todo caso, el maestro suizo asume en solitario su apelativo a partir del nº 19 de la revista (1923) pese a que toda su obra se identifica con él y de que continuó firmando sus cuadros con su verdadero apellido hasta 1928.
8. Portada del nº 4 de L’Esprit Nouveau de inicios del año 1921 que marca el cambio del subtítulo de la revista y contiene un extenso artículo titulado «El purismo» firmado por A. Ozenfant y Ch. E. Jeanneret.
En virtud de sus inclinaciones dadaístas, Dermée deja de participar después del número 7 (1921) de L’Esprit Nouveau (momento para el cual ya había cambiado desde el nº 4 su subtítulo por el de Revue internationale illustre de l’activité contemporaine), quedando la responsabilidad editorial fundamentalmente en manos de Ozenfant y Jeanneret quienes lograrán que la revista aparezca hasta la edición 28 (enero de 1925) lo cual le dio una frecuencia promedio de 7 números al año, pese había nacido con la intención de aparecer los días 15 de cada mes. La intensidad inicial, como suele ocurrir con la mayoría de las publicaciones periódicas, sufrió un proceso de decaimiento que se evidenció en el distanciamiento entre cada salida, la disminución del número de páginas (de 136 en el nº 1 a 96 en el nº 19 hasta llegar a 80 en el nº 28) y el descenso del número de suscriptores que pasó de 735 en 1920 a 252 en 1923. “Las numerosas transformaciones, los cambios realizados y su creciente enfoque en la arquitectura ya no atraen a sus lectores. Además, en 1925, la colaboración entre Le Corbusier y Ozenfant cesó. Esto, en parte, se debe a la decadencia del purismo… que finaliza en 1926 al desvincularse de él sus dos creadores…”, se recoge de “L’Esprit Nouveau”, texto publicado por el grupo de investigación SU+MA universidad + museo en la página web de la Universidad Complutense de Madrid.
9. Colección completa de la revista L’Esprit Nouveau (1920-1925).10. Dos trabajos de Le Corbusier publicados en los números 2 (izquierda) y 6 (derecha) de L’Esprit Nouveau.
En el mismo sitio se precisa: “La maquetación de la revista es bastante sencilla. Destaca su portada, con el número de publicación centrado y en gran tamaño, con un color diferente en cada número. El título se presenta en letras de gran tamaño y de color negro. Los temas y la relación de artículos y su paginación de cada número se observan tras el título. Todos los números presentan dibujos, fotografías y fotograbados en blanco y negro; y los especiales a color. A su vez, vemos páginas dedicadas a la publicidad, con anuncios de galerías de arte, academias de baile, de otras revistas, y algún anuncio más del ámbito comercial como chocolates Nestlé y Suchard”. Y se añade: “Cabe subrayar la intencionalidad de diálogo con el lector que presenta esta revista, puesto que no solo contiene artículos con información de diversa índole, sino que cuenta con secciones como recomendaciones bibliográficas y de exposiciones de arte que se desarrollan en el momento de la publicación: ecos de actualidad, subastas de arte, apartados de correspondencia que abren una comunicación directa entre los lectores y la redacción, así como información sobre otras revistas coetáneas”.
11. Vista general de la Exposición Internacional de artes decorativas e industrias modernas de 1925 (arriba) y diversas tomas del pabellón de L’Esprit Nouveau de Le Corbusier y Pierre Jeanneret (abajo).
Culminado el ciclo de la revista, Le Corbusier, quien ya había publicar allí numerosos proyectos arquitectónicos teóricos, como la casa Citrohan o Una ciudad contemporánea, diseñó junto a su primo Pierre Jeanneret un pabellón con el nombre de L’Esprit Nouveau para la Exposición Internacional de artes decorativas e industrias modernas de 1925 en París. La edificación que puede considerarse como una versión concentrada de todos los capítulos del programa corbusiano y una demostración de las ideas que venían desarrollando los Jeanneret desde 1922, buscó también ser un manifiesto contra el predominio del art déco como estilo dentro de la muestra. En tal sentido aprovecharon la oportunidad de representar una nueva forma del “espacio habitable”, descartando toda noción decorativa. En él se trata de mostrar que la arquitectura está siempre presente en todo, desde el más humilde equipamiento doméstico, a la mansión, el barrio o la ciudad a través de un modelo a escala natural de una de las células que conformaban el Plan Voissin.