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Go Hasegawa presenta pabellón ‘Flying Carpet’ en los jardines de Luis Barragán
Por Mónica Arellano

2 de noviembre 2019
Tomado de Plataforma arquitectura
Como parte de la agenda cultural de Jardín 17 –un espacio diseñado por Luis Barragán como una extensión de la Casa-Estudio el cual desde hace 20 años recibe a distintas universidades del mundo para presentar importantes exposiciones relacionadas al diseño y la arquitectura–, el arquitecto japonés Go Hasegawa presenta ‘Flying Carpet’, un pabellón que se suspende en un corredor entre la vegetación añadida de Luis Barragán e intervenida por el arquitecto mexicano Alberto Kalach.

La pieza consta de un marco estructural blanco de perfiles metálicos que serpentea por el espacio, cubierto por una superficie de tubos de acero pulido, que se asemeja a un río plateado corriendo por el jardín. La propuesta busca explorar –en palabras del arquitecto– una equilibrada coexistencia entre naturaleza y arquitectura. De igual manera, hace eco de uno de los elementos más icónicos de la Casa Barragán: la escalera en cantilever que conecta la estancia con el tapanco.



“El zigzag en madera que sobresale del muro, convierte una simple conexión linear en todo un evento, que estéticamente e incluso aventuradamente, desafía la gravedad. El recorrido ondulante plasmado por Hasegawa en Jardín 17, tiene un objetivo similar: escapar de la lógica pragmática de una circulación en favor de una composición espacial poética. En contraste con la expresión material tectónica del lenguaje de Barragán, Hasegawa recurre a la cualidad ligera y etérea de la arquitectura contemporánea japonesa, para lograr el ‘embrujo, magia y encantamiento’, que Luis Barragán invocó en su discurso de aceptación del premio Pritzker en 1980.

”Créditos. Coordinación general Jardín 17: Arq. Salvador Macías / Producción: Alejandra Rodríguez, Santiago Llamas / Ingeniería Estructural: Ohno Japan, Hirofumi Ohno, Ryuhei Fujita / Diseño: Go Hasegawa & Associates, Go Hasegawa, Tachi Asai, Hikari Masuyama Virgina Grimaldi, Henry Peters / Construcción y ejecución: Factor Eficiencia | Francisco Espinosa, Fermín Espinosa, Gerardo Salinas / Iluminación: Gabriela Bermeo / Diseño gráfico y de arte: Jacobo Mendoza.
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Álvaro Siza, Premio Nacional de Arquitectura de España 2019
Por Romullo Baratto

12 de noviembre 2019
Tomado de Plataforma arquitectura
Álvaro Siza Vieira ya cuenta con otro premio en su amplia colección de reconocimientos de todo el mundo. El maestro portugués acaba de recibir el Premio Nacional de Arquitectura de España 2019, una decisión tomada durante el II Congreso Internacional «Arte, Ciudad y Paisaje», que finalizó recientemente en Cuenca y tiene a Portugal como país invitado.
El Premio Nacional de Arquitectura es un reconocimiento otorgado anualmente, desde 1932, por el Gobierno de España. El ministro español de Desarrollo, José Luís Ábalos, celebró en sus redes sociales la decisión: «Acabo de informarle a Álvaro Siza que recibió el Premio Nacional de Arquitectura 2019. Un arquitecto portugués reconocido que ha contribuido tanto a la arquitectura y a las ciudades españolas», escribió en Twitter.
Con una amplia producción en Portugal y, más recientemente, en Asia, Siza construyó en España, entre otros edificios, el Centro Meteorológico de la Villa Olímpica de Barcelona, la vivienda social de Cádiz, la Facultad de Ciencias de la Información de Santiago de Compostela, la Rectoría de la Universidad de Alicante y el edificio Zaida de Granada. Siza es uno de los arquitectos más prestigiosos a nivel mundial, habiendo sido reconocido con el Premio de Arquitectura de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (1982), el Premio de Arquitectura de la Asociación de Arquitectos Portugueses (1987), la Medalla de Oro de Arquitectura del Consejo Superior de las Escuelas de Arquitectura de España (1988), el Premio Mies van der Rohe (1988) por el proyecto de renovación en el área de Chiado en Lisboa (1992), y el Premio Pritzker de Arquitectura (1992).
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IVECA, Ingenieros Venezolanos C.A., con Roberto Salas Capriles al frente, fue una de las empresas constructoras que tuvo una destacada actividad a lo largo de la década de los años 1950. Como muchas otras firmas del ramo, IVECA empezó a anunciarse en la que es considerada la primera revista de arquitectura que apareció en el país, A, hombre y expresión, registrándose en su primer número (1954) como elemento central de su propaganda una fotografía de la “estructura de los servicios de la escuela de enfermeras” (edificio hoy ocupado por el decanato de la Escuela de Medicina Luis Razetti, cercano al Hospital Clínico), lo cual indica que contó con el privilegio de participar en la realización de la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC).

El proyecto de la Escuela de Enfermeras, de acuerdo a lo indagado por Silvia Hernández de Lasala en En busca de lo sublime. Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas (2006), “se desarrolló a lo largo de trece años, aproximadamente entre 1944 y 1957, aunque en el Plano de Urbanismo y Jardines del 16 de octubre de 1952 ya prácticamente todos los elementos, incluyendo las áreas exteriores, se encontraban perfectamente definidos y con la forma que tendrían en el futuro”, perteneciendo el edificio correspondiente a las áreas sociales y de servicio -recogido de forma elocuente en la foto una vez concluida la construcción de su estructura- a la última etapa (1952). En tal sentido, “se evidencia la nueva importancia que se le asigna al papel de la estructura en la concepción de diseño, sobre todo en los grandes pórticos de concreto que soportan la cubierta inclinada del comedor -similares a los que utilizaría años más tarde en el Paraninfo y en la central telefónica del Edificio de Comunicaciones en la Plaza del Rectorado. Las áreas sociales están cubiertas por bóvedas de diferentes magnitudes, entre las cuales destaca la de mayor luz que cubre el gran vestíbulo del comedor, que recuerda otros casos similares en que las áreas relacionadas con estos usos se cubren con el mismo tipo de estructuras: la Escuela Técnica Industrial y el Comedor Universitario. La profusión de estructuras distintas en este pequeño edificio apoya la idea de una necesidad de experimentación eterna que en casos como éste dio lugar a algunos problemas no completamente resueltos desde el punto de vista formal, como aquellos surgidos del encuentro de las bóvedas y los pórticos de los techos inclinados”.

Quizás como reconocimiento a la calidad del acabado de obra que IVECA demostró en su actuación dentro de la CUC y del cultivo de una buena relación, fue que Villanueva le concedió también el honor de ser la firma encargada de construir su vivienda personal, ubicada en la avenida Los Jabillos de La Florida: la Casa Caoma, cuya obra se inició (de acuerdo a Paulina Villanueva, hija del Maestro) el 14 mayo de 1952 y se terminó el 29 enero de 1953. La estructura de Caoma fue proyectada por el propio Villanueva y calculada por el ing Daniel Ellemberg (quien también revisó anteriormente los cálculos estructurales realizados por Willy Ossott para la Escuela Técnica Industrial y participó en el equipo de calculistas del Aula Magna), seguramente vinculado a la empresa.

Un segundo aviso publicitario de IVECA aparece en el nº 2 de A, hombre y expresión (1955), en este caso con un diseño gráfico más elaborado (a cargo de Juan Pedro Posani), mostrándose como imagen de acompañamiento y logro constructivo la Unidad de Habitación Cerro Grande, proyectada por Guido Bermúdez (autor del anteproyecto como Tesis de Grado de arquitecto), Carlos Brando y Pedro Lluberes en 1951, incluida dentro del Plan Nacional de la Vivienda 1951-1955 del Banco Obrero y terminada de construir en 1954. La complejidad y envergadura de esta obra, un superbloque de 13 pisos y azotea que alberga 144 apartamentos: 96 tipo dúplex y 48 simples, conservada aún en muy buen estado vuelve a sumar puntos a favor de IVECA como empresa altamente fiable en el ramo.

Posteriormente, IVECA también participa en la construcción de El Helicoide de la Roca Tarpeya (1956-1961) proyecto, como se sabe, de Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger. También hemos podido conocer, según testimonio de Neuberguer en la entrevista titulada “El Helicoide. Repostería del modernismo” (TODO EN DOMINGO -revista dominical de El Nacional- Nº184, 13 de abril 2003, que puede consultarse en http://www.el-nacional.com/revistas/…reportaje1.htm), cómo dentro del trágico destino que ha acompañado a este enorme centro comercial, “Los accionistas de Iveca C.A. (compañía propiedad de Roberto Salas Capriles, principal accionista de la obra) salieron del país y el Helicoide quedó sin financiamiento”.
Coincidiendo en fechas con la construcción de El Helicoide, en 1957, aparecen en enero y julio los números 4 y 5 de A, hombre y expresión y en cada uno de ellos el anuncio, ahora en tono absolutamente geométrico-abstracto, de IVECA, cuando la coordinación y propaganda de la revista estaba a cargo de Clara Urdaneta. Este diseño que le atribuimos a Urdaneta es el que engalana nuestra postal del día de hoy.

Con respecto a Clara Urdaneta (1933-2017), quien para entonces contaba con escasos 24 años demostrando que estaba para asumir importantes responsabilidades, sabemos que fue la primera esposa de Juan Pedro Posani de quien tomó el apellido con el que se conoció posteriormente como relevante escritora, cineasta y productora. Clarita, como sus allegados la solían llamar, participó en los años 60 en el movimiento guerrillero venezolano de cuya experiencia, la cual consideró como un fracaso y de la que, con coraje, tomó distancia y manifestó público arrepentimiento, dejó un importante testimonio a través de tres libros: Los farsantes (Publicaciones Seleven, 1976), La casa está llena de secretos (Publicaciones Seleven, 1980) y Ulises (Editorial Domingo/Fuentes, 1984). Anteriormente se había dado a conocer con otra obra: Pito de Oro (Colección Testimonios, 1973) donde persigue como propósito denunciar la poderosa maquinaria que ha engendrado y alimentado uno de los conflictos más graves experimentados en el país: el tráfico y consumo de drogas. Luego, en 1981, coordinaría la edición de Apenas Ayer. 20 años de fotografía de Luis F. Toro, hermosa publicación de la Fundación Neumann, diseñada por John Lange.
En 1968 estuvo involucrada activamente dentro del equipo encabezado por Jacobo Borges que montó la producción Imagen de Caracas, en los terrenos que hoy ocupa Parque Central. Sobre su persona giró buena parte del logro alcanzado por esta importante, compleja y a la vez efímera experiencia, hasta el punto de que el propio Borges ha reconocido que sin ella Imagen de Caracas no hubiese sido posible ya que: “Lo que no conseguía Clarita no lo conseguía nadie”, dando fe de lo exigente que fue la producción en cuanto a todo lo que ella involucraba y demandaba y el increíble hecho de haberse podido concretar gracias al tesón y empeño puesto por Clarita.
También dentro del mundo audio visual Clara Posani, como siempre firmó, dirigió la película La noche del embustero (1973) y aparece como productora de Los tracaleros (1977), dirigida por Alfredo Lugo.
De la nota “Fin de un ciclo, fin de una vida que lo experimento y dio su testimonio... Adiós a Clarita Posani” escrita a raíz de su fallecimiento por Roberto Lovera De Sola, que se puede visitar en https://josefinaweidner.wixsite.com/laweidnercosmica/single-post/2017/02/08/Fin-de-un-ciclo-fin-de-una-vida-que-lo-vivio-y-dio-su-testimonio, extraemos lo siguiente: “Clarita (…) fue un gran ser humano, lleno de ternura con sus tres hijos y por sus amigos. Un ser que amó su tiempo y una mujer escritora destacada, entre las del ultimo medio siglo, en que la literatura escrita por mujeres tiene en gran lugar en las letras venezolanas y en las latinoamericanas. Un sitio donde no se puede dejar de mencionar a Clarita Posani”. Y todo ello comenzó, en buena medida, dentro de la actividad que en el área de diseño gráfico y propaganda desarrolló siendo muy joven en A, hombre y expresión junto a Carlos Raúl Villanueva, Ramón Losada y Juan Pedro Posani, teniendo desde 1954 a IVECA como uno de sus anunciantes.
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Procedencia de las imágenes
Revista A, hombre y expresión
Colección Crono Arquitectura Venezuela

Cuando entre el 4 y el 6 de mayo de 2005 se celebra el II Simposio Latinoamericano de Tenso-Estructuras (SLTE) en Caracas, ya se contaba con la experiencia previa del realizado en 2002 por la Escuela Politécnica y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo, Brasil, tanto en lo relativo a la organización y logística que siempre demandan este tipo de eventos, como en la consolidación de un tema que, como el de las estructuras tensadas, ya se encontraba suficientemente robustecida a nivel regional.

La idea de montar periódicamente este tipo de encuentros proviene del empuje dado por los profesores Carlos Henrique Hernández, investigador del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), y Rui Marcelo Oliveira Pauletti de la mencionada Escuela Politécnica de São Paulo, quienes ya al finalizar el primero de ellos consideraron importante preservar su continuidad dándoles el carácter regional que finalmente adoptaron.
En Caracas, se sigue un formato similar al de Brasil contándose con el aval de una institución académica (en este caso la UCV a través de sus Facultades de Arquitectura y Urbanismo e Ingeniería), la participación de invitados internacionales con conferencias magistrales, la presentación de ponencias arbitradas por un Comité Científico, y ampliándose la participación estudiantil a través de la organización por vez primera de un Concurso para proyectos realizados por alumnos de las diferentes universidades de la región en torno al tema de las tenso-estructuras, siendo éste un importante elemento que va a formar parte permanente de la filosofía de los SLTE de aquí en adelante. También se introduce por primera vez la traducción al inglés para permitir la incorporación de participantes de fuera del área de habla hispana.
De lo que se recoge en http://www.grupoestran.com/simposio/, el objetivo del Simposio caraqueño no era otro que “Estimular y promover el desarrollo, el diseño y la construcción de estructuras tensadas en Latinoamérica a través de la creación de un foro de discusión sobre los temas de diseño, ingeniería, construcción y comercialización”. Es decir, se le abría la puerta a investigadores, profesionales, empresarios y estudiantes interesados en el tema y se contaría con “la presencia de un grupo de especialistas reconocidos a nivel mundial con los cuales intercambiar experiencias, así como con una representación de empresas que mostrarán el estado del arte de equipos y materiales”.


Asistieron un total de 530 personas que representaron a 18 países, de las cuales 54 eran profesores, 132 profesionales y 344 estudiantes. Además fueron presentadas 42 ponencias y se contó con la presencia como conferenciastas internacionales del Ing. Horst Berger (Alemania), el Prof. Aldo Capasso (Italia), el Prof. Félix Escrig (España), el Arq. Nicholas Goldsmith (EEUU), el Prof. José Ignacio Llorens (España), y el Prof. Juan Monjo Carrio (España), todo lo cual habla de manera muy positiva acerca del éxito y cuidado que se tuvo en la organización del encuentro el cual se veía respaldado por la si se quiere reciente declaración de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Así mismo, se contó con apoyo de nueve instituciones nacionales e internacionales y el patrocinio de once entidades y firmas comerciales públicas y privadas.
Quizás para ampliar un poco más la información y tener una visión más amplia del tema que ocupa este tipo de eventos valga decir que “Las estructuras flexibles o tenso-estructuras, tales como: las mallas de cables, los tensigrid y las membranas (estructuras de tensión) son conocidas por la simplicidad de sus elementos, así como por su fácil ensamblaje, mínimo consumo de materiales, mínimo desperdicio y eficiencia energética. Aspectos estos que les permiten sobrepasar a cualquier otro sistema estructural en términos de ligereza y capacidad para cubrir grandes luces. (…) A pesar de que su uso se remonta a las primeras etapas de la humanidad, las estructuras tensionadas son eminentemente modernas y su construcción requiere de materiales sofisticados, como es el caso de las membranas sintéticas, cables de acero de alta resistencia y sofisticadas teorías de diseño”. Su uso, gracias al desarrollo tecnológico que ha tenido lugar durante las últimas décadas, se ha ampliado del ámbito arquitectónico al urbano abarcando “desde espacios transitorios a espacios permanentes, desde viviendas unifamiliares a gigantescos estadios, desde techos de aeropuertos a fachadas de rascacielos” (citas tomadas de http://www.grupoestran.com/simposio/).

El desarrollo de las tenso-estructuras en nuestro país, las cuales pueden considerarse como una derivación de las estructuras transformables (aquellas cuya característica principal es su capacidad de plegarse y desplegarse), ha tenido un importante impulso a través de la apertura desde 1988 de una línea de investigación dentro del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) a cargo de Carlos Henrique Hernández quien, recién llegado de terminar un Master of Science in Architecture en MIT, empezó a identificar los resultados experimentales que de allí surgieron con la denominación “estran” (contracción proveniente de tomar la primera sílaba de las palabras estructura y transformable). Dicha labor, cuyos productos empezaron a comercializarse a través de TECNIDEC S.A. (primera entre todas las empresas universitarias, ligada al IDEC), fue trasladada por Hernández al ámbito privado a través del Grupo Estran C.A. desde donde ha logrado comercializar todo lo derivado del trabajo investigativo iniciado en la academia, convirtiéndose dicho grupo (junto a TECNIDEC) en pionero en Venezuela en el diseño y aplicación de esta tecnología contando con un numeroso portafolio de obras ejecutadas.
Para la fecha en que se realiza el II SLTE ya el Grupo Estran C.A. había ejecutado no menos de 20 proyectos y obras que empezaron a ser reconocidas dentro de diferentes zonas de la ciudad y el resto del país, destacando del 2003 la Cubierta Tensil para el Área de Excavación del Museo Arqueológico de Taima-Taima, Edo. Falcón y de 1998-1999 las Cubiertas Textiles para el Área de Juego “Diverxity” del Centro Comercial Sambil, Caracas (en colaboración con TECNIDEC S.A.), cuya reducción a objeto de valor gráfico sirvió de identificación al evento e ilustra nuestra postal del día de hoy.

En el encuentro realizado en Caracas, como aspecto relevante, Carlos Henrique Hernández propuso la creación de la Red Latinoamericana de Tenso-Estructuras la cual tuvo una amplia acogida, firmándose el documento fundacional por los participantes allí presentes y que hoy se puede identificar como TENSORED. Adicionalmente logró publicarse un cuidado catálogo que recogió todos los pormenores relacionados con la realización del evento.


La organización del Simposio ha mantenido su regularidad habiéndose realizado hasta la fecha, luego de los de São Paulo y Caracas, otros cinco: Acapulco, México (2008), Montevideo, Uruguay (2011), Santiago de Chile, Chile (2012), Brasilia, Brasil (2014) y Lima, Perú (2018), éste último acogido por la Universidad Ricardo Palma.
El uso de las tenso-estructuras al día de hoy, a partir de que Frei Otto le diera carta de identidad a nivel internacional en los Juegos Olímpicos de Munich (1968-72), se encuentra ampliamente difundido y su desarrollo ha seguido alcanzando cada vez más niveles de optimización y eficiencia, sin dejar de lado el valor estético que su intrínseca ligereza de por sí siempre ha guardado. Para aquellos curiosos interesados en conocer un poco más sobre su evolución en nuestro país recomendamos leer el artículo “Evolución de las tenso-estructuras en Venezuela” de Carlos Henrique Hernández que puede ser descargado de http://saber.ucv.ve/handle/123456789/3805?mode=full, el cual ofrece una amplia bibliografía que cada quien puede incrementar a través de la presencia en la web de textos más recientes. También la revista entrerayas ha convertido el tema el objeto de su interés habiendo publicado hasta ahora hasta cinco números monográficos, siendo el último el 126 (Tensoestructuras V) correspondiente a agosto-septiembre de 2018 donde se dedica un importante espacio al VII SLTE realizado en Perú.
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Procedencia de las imágenes
https://sites.google.com/site/simposiocaracas3/
https://docplayer.es/70359579-Evolucion-de-las-tenso-estructuras-en-venezuela.html
Colección Crono Arquitectura Venezuela