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Don Davis (estadounidense, nacido en 1952). Vista interior del toro de Stanford. 1975. Acrílico sobre tabla, 17 × 22″ (43,1 × 55,9 cm).

La exposición “Ecologías emergentes” del MoMA explora la evolución de la arquitectura ambiental

Escrito por Maria-Cristina Florian

Traducido por Mónica Arellano

Publicado el 25 de septiembre, 2023

Tomado de https://www.archdaily.cl

El Museo de Arte Moderno de Nueva York ha anunciado la apertura de una exposición centrada en los primeros proyectos realizados y no realizados que abordan preocupaciones ecológicas y ambientales. Con obras de arquitectos que practicaron principalmente en Estados Unidos desde la década de 1930 hasta la década de 1990, la exposición titulada «Ecologías Emergentes: Arquitectura y el Surgimiento del Ambientalismo» estará en exhibición desde el 17 de septiembre de 2023 hasta el 20 de enero de 2024. Las más de 150 obras exhibidas revelan el surgimiento del movimiento ambiental a través de la práctica y el pensamiento arquitectónico.

La compleja relación entre el entorno natural y construido se convirtió en un tema importante a partir de la década de 1930, con varios arquitectos como Emilio Ambasz, Charles y Ray Eames, y Frank Lloyd Wright explorando este nuevo interés a través de proyectos arquitectónicos innovadores, distópicos y atrevidos. Muchos de estos proyectos prefiguraron y anticiparon los efectos ecológicos de la sobrepoblación, el agotamiento de los recursos naturales y los efectos de la contaminación. Los proyectos se organizan en cinco grupos temáticos: medio ambiente como información; encierros ambientales; diseño multi-especies; experimentos de contracultura; y poética verde.

Aladar Olgyay (húngaro, 1910-1963) y Victor Olgyay (húngaro, 1910-1970). Termoheliodón. 1955–56. Los hermanos Olgyay con su dispositivo Thermoheliodon en el Princeton Architectural Laboratory, Princeton, Nueva Jersey.

Durante el inicio del ambientalismo, los arquitectos desempeñaron un papel importante en el desarrollo de métricas e instrumentos analíticos para comprender y monitorear el medio ambiente, transformándolo en un elemento con el que se puede trabajar a través del diseño. En 1967, R. Buckminster Fuller conceptualizó el Juego Mundial, un sistema informatizado diseñado para ilustrar el flujo de recursos naturales esenciales, como algodón, oro, carbón y madera, para hacer que la gestión ambiental sea más visible para una población más amplia. También se exhiben impresiones generadas por computadora de principios de la década de 1970 de Beverly Willis en el segmento «Medio ambiente como información», que muestran mapas de drenaje, geología del sitio y datos de suelo derivados del innovador enfoque computarizado de Willis para el análisis de terrenos residenciales (CARLA).

En la sección «Encierros ambientales» se presentan proyectos que intentaron crear sus propios ecosistemas. Entre estos primeros trabajos se encuentran una serie de ilustraciones pintadas a mano por la NASA tituladas «Asentamientos espaciales: un estudio de diseño». Este proyecto, concebido en 1975, tenía como objetivo conservar los recursos de la Tierra al imaginar un ecosistema cerrado autosostenible en el espacio exterior. El proyecto abarca una colección diversa de estudios, diagramas de seguimiento, análisis de flujo de recursos e imágenes evocadoras.

Cambridge Seven Associates (estadounidense, fundado en 1962). Pabellón de la selva tropical de Tsuruhama, Osaka, Japón. Proyecto. 1993–95. Rotulador y lápiz Prismacolor sobre impresión diazo de línea negra, 20 × 30″ (50,8 × 76,2 cm).
Vista de la instalación de Ecologías emergentes: arquitectura y el auge del ambientalismo, expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La exposición también destaca experimentos arquitectónicos contraculturales que se esforzaron por desafiar el estilo de vida consumista de Estados Unidos. Estos incluyeron proyectos participativos donde las personas podían generar su propia energía y alimentos, y estructuras fuera de la red que sostenían a los habitantes en ecosistemas autocontenidos. El proyecto de la Embajada de Delfines de Ant Farm amplió esta ética contracultural, imaginando una sociedad multi-especies en 1975 inspirada en los avances en la investigación de delfines.

Anna Halprin (estadounidense, 1920-2021), Lawrence Halprin (estadounidense, 1916-2009). Experimentos en talleres medioambientales, 1966-1971. Participantes en el evento Sea Ranch Driftwood Village Rebuilt, Sea Ranch, California. 1968.

Mientras tanto, arquitectos como James Wines y Emilio Ambasz exploraron las dimensiones estéticas de la arquitectura ecológica. Sus proyectos combinaron formas naturales con diseño convencional, ofreciendo enfoques innovadores que armonizaban la arquitectura y la naturaleza para crear una experiencia de vida ecológica significativa.

Eugene Tssui (estadounidense, n. 1954). “Venturus”, vivienda generada por el viento para el Sr. y la Sra. Peter Cook, Victoria, BC, Canadá. Proyecto, Acuarela, lápiz Prismacolor, tiza pastel y tinta de colores sobre papel, 21 × 32″ (53,3 × 81,3 cm).

La exposición fue organizada por Carson Chan, Director del Instituto Emilio Ambasz para el Estudio Conjunto del Ambiente Construido y Natural y Curador del Departamento de Arquitectura y Diseño, con la colaboración de Matthew Wagstaffe y Dewi Tan del Instituto Ambasz como Asistentes de Investigación, y Eva Lavranou, pasante de 12 meses en el Instituto Ambasz.

ACA

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Exposición de arte

INTEGRARTE III

El pasado domingo 8 de octubre se inauguró en las instalaciones de GAC Gestión + Arte + Cultura en Altamira la exposición IntegrARTE III, muestra de Arquitectos-Artistas Organizada por la asociación Grupo FAU 70 para promover el arte.

Esta exposición representa una fusión entre la arquitectura y las artes plásticas, donde los participantes han dejado fluir su creatividad y talento para dar vida a piezas que desafían los límites de la imaginación.

La muestra estará abierta hasta el 8 de diciembre en horario de 11 am a 3 pm de jueves a domingo

Dirección: Gestión + Arte + Cultura. Av. Luis Roche con 7ma transversal, Urb. Altamira. (Portón naranja).

ACA

IMPORTANTE NOTICIA

El libro La arquitectura en el siglo XX venezolano ha recibido el Premio “Juan Manuel Cagigal” de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat en su edición 2022, como Mejor Libro de Investigación Histórica y Documental.

La arquitectura en el siglo XX venezolano, es el cuarto tomo del ambicioso proyecto de investigación transdisciplinaria sobre el siglo XX en nuestro país impulsado desde la Fundación para la Cultura Urbana (FCU).

Esta obra colectiva contó con la coordinación del arquitecto Lorenzo González Casas, coautor de este tomo junto a los investigadores especialistas: Azier Calvo Albizu, Henry Vicente Garrido, Nancy Dembo, María Elena Hobaica, José Enrique Blondet, Orlando Marín y Nelly Del Castillo.

La coordinación general del proyecto editorial desarrollado por la FCU está a cargo del historiador Elias Pino Iturrieta, presidente ejecutivo de la institución.

Para el mismo premio también le ha sido otorgada Mención Honorífica al libro Lecciones maestras, 101 citas sobre arquitectura del arquitecto, profesor e investigador José Humberto Gómez publicado por Ediciones FAU UCV/TAU Taller de Arquitectura y Urbanismo.

La entrega del galardón está programada para el martes 24 de octubre de 2023 a las 10:00 a.m.

Vaya desde aquí para todos a quienes se les ha reconocido su valioso trabajo nuestras más sinceras felicitaciones.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 377

La Revista Nacional de Cultura, la publicación periódica más longeva de nuestro país, ve la luz en noviembre de 1938 bajo la dirección del escritor, diplomático y académico Mariano Picón Salas (1901-1965), su fundador, con la firme intención de apuntalar los dos aspectos que su denominación recoge: lo nacional y lo cultural.

A escasos tres años de la muerte de Juan Vicente Gómez y en medio de un período donde lo político, puesto en cuarentena durante una larga dictadura de 27 años, copaba la escena, el editorial de su primer número hacía hincapié en la utilidad de una labor de reflexión bajo la convicción de sus promotores de que conocer más y mejor la tierra y el hombre venezolano eran indispensables para emprender cualquier empresa de transformación y progreso. Venezuela, como ya había expresado el propio Picón Salas, entraba al siglo XX con treinta y tantos años de retardo y anhelaba superar el largo tiempo perdido.

Se trataba, por tanto, de crear “un órgano de difusión libre del pensamiento, desde donde se pudiera adelantar esa búsqueda de lo venezolano, así como para servir de antena sensible a las corrientes culturales del Nuevo y el Viejo Mundo”, señalará Oscar Sambrano Urdaneta en la Introducción al importante tomo de índices de la Revista del número 1 al 150, en 1962.

1. Mariano Picón Salas (1901-1965)

El despertar de la conciencia civil, de las artes plásticas, las letras, la política y la sensibilidad nacional, transitaban en aquellos años “sin ninguna transición psíquica, de la modorra a la impaciencia”, diría Picón Salas en “Hace 25 años” texto publicado en el número 161 de la Revista dedicado a la celebración de su 25 aniversario (noviembre-diciembre, 1963). “En 1938 apenas comenzaban a formarse en Venezuela los equipos técnicos y expertos que ahora contribuyen a la planificación del Estado. Era preciso repicar y andar en la procesión. En los editoriales y en muchos artículos de la Revista Nacional de Cultura en sus primeros números, se guarda registro de la unánime preocupación nacional de entonces. Escribíamos sobre escuelas e inmigrantes, sobre humanización y aprovechamiento racional de nuestra abrumadora naturaleza. (…) Temas y tareas para grupos de técnicos. Pero era el momento, necesario y excitante, en que los escritores nos adelantábamos a abrir el camino de los especialistas”, expresará también Picón Salas en aquel artículo.

Iniciada su andadura bajo el auspicio del Ministerio de Educación Nacional de los aún denominados Estados Unidos de Venezuela, la Revista apareció en formato de 31 por 23 cms hasta el número 9 inclusive, mutando a 22,5 por 14 cms de allí en adelante. El cambio de año en su identificación lo marca el mes de noviembre ajustándose a la fecha de lanzamiento del primer número. El tiraje de aquellas primeras ediciones ha sido difícil de establecer, pero posteriormente fue incrementándose hasta sobrepasar los 15.000 ejemplares ya en los años 60. Su distribución siempre ha sido gratuita.

2. Tres de los números de la Revista Nacional de Cultura publicados bajo la dirección de Mariano Picón Salas cuando su periodicidad era mensual, siempre mostrando el Sumario en la portada. El 16 (derecha) sería el último editado por Picón.

En cuanto a su periodicidad, inicialmente fue mensual, manteniéndose así hasta el número 23 (octubre 1940) cuando pasará a ser bimensual, con leves alteraciones, hasta comienzos de 1979 (número 240). A partir de entonces saldrá cada tres meses hasta 2004 (nº 331), momento en el que entra en un período muy irregular que aún no ha sido superado. Basta señalar que desde 2004 hasta 2022 (18 años) cuando aparece el nº 347 (último del que tenemos noticias) se han publicado sólo 16 ejemplares.

El interés suscitado en sus comienzos por colaborar en su impulso se puede apreciar en el progresivo abultamiento de cada entrega de la Revista: si el número 1 partió con 41 páginas ya para el 11-12 que cierra su primer año (septiembre-octubre, 1939) contaba con 204. Entre los años 1960 y 1990 varias son las entregas que sobrepasan las 400 páginas.

Desde el inicio, la Revista Nacional de Cultura sirvió de tribuna para la aparición de diferentes géneros literarios que van desde la poesía, la narrativa y el ensayo al teatro pasando por la crítica. También dedicó buena parte de sus páginas a temas vinculados a la historia, la filosofía, la lingüística, la política, la antropología, la geografía, las artes plásticas y la biografía. Además, publicaba reseñas de revistas, anunciaba ciclos de conferencias, exposiciones, premios literarios y conciertos.

3. De izquierda a derecha: Luis Alfredo López Méndez (1901-1996), Marco Bontá (1889-1974) y Ramón Martín Durbán (1904-1968), importantes colaboradores en la calidad gráfica de la Revista Nacional de Cultura durante sus primeros años.

Sobre su primer número (cuya fresca portada engalana nuestra postal del día de hoy), Picón Salas comentará que se trató de “un trabajo artesano ya que para no abrumar de mayores gastos al Ministerio de Educación que la propiciaba, se imprimió en la imprentita de ensayo -para simple ejercicio de los alumnos- que había en la Escuela Técnica Industrial”. Y seguirá: “Lentamente aquel taller de prueba se iría ampliando y enriqueciendo de maquinaria gráfica. En las primeras entregas la revista no podía darse el lujo de pedir asistencia a las más elegantes prensas caraqueñas de la época, como la muy famosa ‘Litografía del Comercio’. El modestísimo presupuesto de impresión apenas alcanzaba al millar de bolívares. (…) Pero la aventura tipográfica que era la Revista en su comienzo, nos invitaba al placer de dibujarla y compaginarla, de inventarle tipos y viñetas. En aquellos trabajos nos acompañaron con su colaboración, destreza y consejos algunos artistas plásticos y dibujantes como López Méndez, Rafael Rivero y los chilenos Armando Lira y Marco Bontá. A la altura de 1939 o comienzos de 1940, hizo su aparición en Venezuela el insustituible Ramón Martín Durbán quien durante largos años y con suma generosidad, ha sido el magnífico ilustrador de la literatura venezolana; el que iluminó con la fina caligrafía de sus dibujos los libros de poetas y escritores”.

El índice de aquella primera aparición, clara muestra de los objetivos trazados que hemos mencionado, recoge el siguiente material: Ensayo:Papel de la cultura y misión del intelectual en el momento venezolano” de Ramón Díaz Sánchez; Ensayo: “Trayectoria del pensamiento venezolano” de Mariano Picón Salas; “Estampa venezolana: Tormenta a José Rafael Pocaterrra” de Ángel Miguel Queremel; “Investigaciones y alumnos en la escuela de Artes Plásticas”; Poesía-Literatura: “Para terminar con la poesía” de Pierre Reverdy; El relato venezolano: “Viva Santos Lobos” de Pedro Sotillo; Literatura: “Hacia un posible asilo de renunciación” de Luis Fernando Álvarez; Literatura: “Tu encuentro en la muerte de los colores” de José Ramón Heredia; Exploraciones: “Una Venezuela inmensa, lejana y desconocida. Por tierras de la alta Guayana. Diez minutos con el explorador Félix Cardona”; Historia: “Durante la colonia signos de vitalidad histórica” de Eloy G. González; Poesía-Literatura: “El Drama artístico de Andrés Bello: Ciclo de poesía venezolana” de Edoardo Crema; Crónica: “La provincia venezolana y sus poetas. Sergio Medina en el paisaje aragüeño”; Crónica-Artes Visuales: “Exposiciones de Pedro Centeno Vallenilla”; Crónica-Artes Visuales: “Exposición de Marco Bontá”.

Entre los factores que pudieron contribuir a la creación y éxito de la revista sería oportuno considerar el vacío cultural que dejó la desaparición en 1932 de Cultura venezolana, dirigida desde 1918 por Ángel Guruceaga, debiéndose añadir como contraparte que desde enero de 1935 circuló otra revista mensual titulada Cultura Nacional “revista literaria y científica” dirigida por José Manuel Núñez Ponte.

4. Dos importantes números de la Revista Nacional de Cultura de su etapa bimestral: el 150 (izquierda) que en enero-febrero de 1962 recogió todos los índices de la publicación desde el nº1; y el 161 (derecha) de noviembre-diciembre de 1963 cuando se cumplían 25 años de su creación.
5. Cuatro de los directores de la Revista Nacional de Cultura. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Juan Bautista Plaza (1898-1965) sep. 1944-feb. 1946; Ramón Díaz Sánchez (1903-1968) 1950-1952; Simón Alberto Consalvi (1927-2013) ene. 1967-mar. 1969; y Vicente Gerbasi (1913-1992) abr. 1971-nov. 1973.
6. De izquierda a derecha: Pedro Francisco Lizardo, Gustavo Pereira, Sael Ibáñez y Antonio Trujillo también directores en su momento de la Revista.

Picón Salas dirigiría la Revista hasta el número 16 (febrero-marzo de 1940). Le sucederían nombres de la talla de: José Nucete Sardi, Juan Bautista Plaza, José Manuel Siso Martínez,Elisa Elvira Zuloaga, Luis Alfredo López Méndez, Ramón Díaz Sánchez, Manuel F. Rugeles, Arturo Croce, José Luis Salcedo Bastardo, Simón Alberto Consalvi, Gloria Stolk y Vicente Gerbasi. Luego vendrán, entre otros, Manuel Felipe Rugeles, Pedro Francisco Lizardo, Carlos Noguera y Gustavo Pereira, y de la información que hemos podido recabar se pueden mencionar como directores de las últimas etapas a Sael Ibáñez y Antonio Trujillo.

7. Cambios producidos en el diseño de la portada de la Revista Nacional de Cultura
durante la segunda mitad del siglo XX.

Como ya adelantamos, con el transcurrir de los años la Revista no sólo presentó variaciones en su formato sino también en los criterios gráficos que regían la tipografía y la manera como se presentaba su nombre en la portada. Siempre se contó en el interior de sus páginas con la aportación de importantes artistas nacionales que ocasionalmente ocuparon la carátula. Su adscripción en el tiempo pasó de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación Nacional (1938-1949) a la Dirección de Cultura y Bellas Artes (1949-1964), continuando hacia el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes -INCIBA- (1965-1975) hasta el Consejo Nacional de la Cultura -CONAC- (1975-2005). A partir de entonces, cuando se detecta mayor irregularidad en su periodicidad, quedó a cargo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura y se comenzó a editar con la colaboración de El Perro y la Rana, Monte Ávila Editores y Biblioteca Ayacucho.

8. La Revista Nacional de Cultura en lo que va del siglo XXI. A la derecha el último número que hemos podido ubicar (347) de abril de 2022.

Será en marzo de 1996 cuando con el patrocinio del CONAC, de la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG), y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICIT), se daría inicio a la recuperación electrónica de la publicación. Seis años más tarde la prensa recogerá cómo “el 26 de enero de 2002, coincidiendo con el 101 aniversario del nacimiento de Don Mariano Picón Salas (…), la Fundación CELARG realizó la presentación de dos CD-ROM. El primero de ellos reproduce desde el Nº 1 (noviembre de 1938), hasta el Nº 50 (mayo – junio de 1945). El segundo contiene desde el Nº 51 (julio – agosto de 1945) hasta el Nº 100 (septiembre – octubre de 1953). Además de la reproducción total de los textos de los primeros 100 números, la Revista en su versión electrónica cuenta con los perfiles biográficos actualizados de 374 autores (dentro de un total de 574); unos veinte mil enlaces que contemplan ventanas emergentes de diverso tipo y función, y 1.676 ilustraciones”. En 2018 con motivo de la celebración de los 80 años de la Revista se retomó, con el apoyo de la Biblioteca Nacional, el proyecto de digitalización que abarcaría hasta el número 344 sin que sepamos si se concluyó. Testigo de excepción del acontecer cultural del país registrado en sus miles de páginas, el próximo mes de noviembre la Revista Nacional de Cultura cumplirá 85 años de creada. Esperamos que no sólo se celebre tan importante fecha, sino que se le brinde todo el apoyo necesario por mantener una continuidad que sin duda merece y la siga mostrando como ilustre excepción que confirma la regla que ha regido las publicaciones culturales del país.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://vueltaacasasrp.wixsite.com/vueltaa/revista-nacional-de-cultura

  1. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/picon_salas.htm

2, 4, 7 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/L%C3%B3pez_M%C3%A9ndez,_Luis_Alfredo, https://elpensador.io/la-negritud-en-la-obra-artistica-de-marco-bonta-costa/ y https://connombreyapellidos.es/victima/durban-bielsa-ramon-martin/

5. https://www.facebook.com/efemeridesmusica/posts/2872355209447530/?locale=es_LA, https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/diaz_sanchez.htm, http://robodebronce.com/project/busto-de-simon-alberto-consalvi/ y https://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Gerbasi

6. https://avp6.wordpress.com/pedro-francisco-lizardo-%E2%80%A0/, https://www.poesi.as/Gustavo_Pereira.htm, https://www.eluniversal.com/entretenimiento/78267/muerte-de-sael-ibanez-deja-un-vacio-en-el-medio-literario-venezolano y https://poesiavzla.wordpress.com/2021/02/19/antonio-trujillo/

Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.