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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 387

El proyecto-programa de los Espacios Culturales Comunitarios (ECC) impulsado desde el Viceministerio de la Cultura y el CONAC entre 2000 y 2002, cuando Manuel Espinoza ocupaba el cargo, permitió al tándem conformado por Juan Pedro Posani y el equipo profesional de OTIP, C.A. (José Adolfo Peña y Carmen Yánez), acompañados de un grupo de talentosos arquitectos jóvenes que con Posani formaban parte de la Dirección de Edificaciones Culturales del Viceministerio, plasmar lo que Kenneth Frampton exponía acerca de la tectónica: sin estructura, es decir, sin modo y forma de construir, no hay arquitectura.

Tal y como expresa Posani en el artículo escrito por José Adolfo Peña titulado “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”, publicado en la revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004, desde el momento mismo de poner en marcha el programa “nació la idea de diseñar un sistema extremadamente sencillo, flexible y económico, que pudiera multiplicarse rápidamente por todo el país y que fuera capaz de responder adecuadamente a las condiciones contextuales del trópico. El problema de encontrar solución a un conjunto de condiciones extremas tan típicamente complejas, nos pareció que debía de llevarse necesariamente al terreno de las modalidades constructivas. Al tema de cómo construir se le añadía el de la respuesta ambiental. El primero implicaba la elección de un sistema de prefabricación liviana, el segundo exigía colocar en primer plano el mundo físico del trópico húmedo y caluroso que nos pertenece y que nos afecta con todas sus múltiples características”.

Ello se lograría a través del diseño de un grupo de edificaciones destinadas a ubicarse especialmente en las pequeñas localidades de provincia y en los barrios pobres de las grandes ciudades, dotadas de una serie de espacios en los cuales se podrían desarrollar actividades culturales los cuales serían administrados directamente por las comunidades.

Concebidas como variaciones sobre el mismo tema y con un mismo programa, cada respuesta estaba conformada por una serie de volúmenes organizados en torno a un patio y articulados por corredores. El programa establecía la existencia de una sala de usos múltiples con camerinos, espacios de talleres, oficinas, sanitarios y un local para una emisora FM. El espacio de usos múltiples sería siempre considerado como el de mayor jerarquía.

Los variados resultados obtenidos, muy próximos a imágenes procedentes de la arquitectura popular de la que sin duda se nutre sin perder de vista su compromiso con la contemporaneidad, remiten a la manera como Carlos Raúl Villanueva, Jimmy Alcock y Fruto Vivas (entre otros) dan respuesta interpretativa a las variables climáticas. El levantar aunque sea levemente las construcciones del suelo, el facilitar permanentemente la ventilación cruzada gracias a la participación del juego de cubiertas inclinadas que se quiebran y de pieles horizontales que protegen del sol y la lluvia, otorgan expresividad propia a estos edificios y una gran proximidad y empatía con sus usuarios.

Al respecto, Posani afirma: “Es importante destacar que la estrecha relación que pudiera aparecer con conocidas familias de formas tradicionales no es el resultado de una búsqueda intencional de una arquitectura supuestamente de carácter nacional (búsqueda demostradamente inútil y paralizante), sino de la explotación de los muy ricos resortes funcionales que plantea el acto de construir en el trópico venezolano. Por otra parte, cabe recordar el derecho universal a la apropiación cultural, autónoma y madura (en todas las direcciones, verticales: las memorias y las vanguardias, y horizontales: las geografías), bien distinta de la imitación sin criterio, que reconoce el mundo contemporáneo”.

Serán los sistemas de prefabricación liviana desarrollados por el ingeniero José Adolfo Peña y su experto equipo de colaboradores, el soporte material de la realización conceptual y física de los ECC. Adaptándose a las características espaciales requeridas por la sala de usos múltiples y los talleres (gran altura y consideración de la ventilación cruzada) y para dar respuesta a los servicios y alojar las oficinas, los sanitarios y la cafetería, se diseñaron dos tipos de módulos. Así, Peña, en el artículo ya citado explicará: “Para la construcción de los talleres y módulos de servicio, se propuso la tecnología SANCOCHO, que se basa en la producción de elementos prefabricados planos de 3 cm de espesor, de hormigón armado y de manejo manual, los cuales poseen en sus bordes perfiles metálicos, especialmente diseñados; estos elementos se unen a un sencillo esqueleto de tubos estructurales de acero, igualmente prefabricado” (…) Para la construcción del salón de usos múltiples, se aplica la tecnología CONCAPREGO, la diferencia radica que los componentes prefabricados, en este caso, se manejan haciendo uso de grúas, con una capacidad de 10 toneladas”.

Como señalará en algún momento Posani, “las piezas modulares en hierro-concreto se producen en planta según el diseño y luego se transportan y se montan en el sitio determinado soldándolas a un sencillo esqueleto estructural igualmente prefabricado. Las edificaciones, siendo extraordinariamente rígidas y ligeras, carecen de fundaciones masivas, son sismorresistentes, son relativamente económicas y se levantan en cuestión de tres o cuatro meses”.

La mirada de Posani, si bien en lo conceptual se apoyaba, como ya asomamos, en lo publicado por Frampton que finalmente vería luz en su libro Studies in Tectonic Culture: The Poetics of Construction in Nineteenth and Twentieth Century Architecture (1995), traducido al español en 1999 como Estudios sobre cultura tectónica. Poéticas de la construcción en la arquitectura de los siglos XIX y XX, se complementaba con el seguimiento que desde hacía un buen tiempo venía haciendo sobre la obra que en Australia estaba desarrollando Glenn Murcutt, tanto por sus consideraciones a los aspectos climáticos como por su honestidad constructiva arraigada a valores propios del lugar.

Ejemplos de una política que buscaba dignificar la actividad cultural y llevarla a la mayor cantidad de personas que por lo general no la disfrutan, Posani buscó en todo momento hacer de estos espacios ejemplos demostrativos de que la calidad formal constituye un factor de excepcional importancia sin menoscabo de los aspectos funcionales y económicos.

El programa fue elegido el año 2002 como representación de Venezuela en la VIII Muestra internacional de arquitectura Bienal de Venecia bajo el título de “Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios”, donde fungió de comisario Juan Pedro Posani, de vicecomisarios Javier Cerisola y Miriam Castellanos y como coordinador de la museología Cristobal Roig, siendo acompañado el montaje con un hermoso catálogo diseñado por ABV Taller de Diseño, Waleska Belisario e impreso por el Grupo Editorial Arte/Soluciones Gráficas.

El proyecto de los ECC, que llegó a contar con 14 trabajos entre los terminados, casi terminados o en proceso de planificación, y que aspiraba llegar a todos los municipios y barrios marginales del país, como tantos otros, no tuvo la continuidad necesaria.

Sin embargo, fueron destacables las propuestas realizadas para San Sebastián de los Reyes (estado Aragua), San José de Guaribe (estado Guárico), Andresote, Palmarejo (estado Yaracuy), Barinas (estado Barinas) y Antímano (Caracas), las tres primeras inauguradas en 2002 y las dos últimas en 2004 y 2007 respectivamente, muestra clara de que las aspiraciones que se buscaron lograr desde un comienzo eran alcanzables más allá de que se hayan visto truncadas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3, 5 y 7. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002.

4. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Peña, J. A. “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”. Revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004.

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

8. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

ES NOTICIA

París se prepara para recibir los Juegos Olímpicos 2024

Escrito por Nour Fakharany

Traducido por Agustina Iñiguez

Publicado el 11 de Enero, 2024

Tomado de https://www.archdaily.cl

Mientras avanza la cuenta regresiva hacia los XXXIII Juegos Olímpicos en París, la ciudad se está preparando para un cambio completo en su paisaje urbano e infraestructura. Considerados como el evento más grande jamás organizado en Francia, los juegos comenzarán el 26 de julio y continuarán hasta el 11 de agosto de 2024. Faltando tan solo 200 días, el Consejo de la Ciudad de París ha aprobado alrededor de 43 iniciativas nuevas que actúan como un catalizador para la transformación de la ciudad, con el objetivo de lograr una París más verde, saludable y móvil. Desde la limpieza del río Sena hasta la construcción de un carril para bicicletas, la activación de una línea de transporte y la prohibición del tráfico no esencial en la ciudad, el corazón de la capital francesa está en una carrera contra el tiempo para revitalizar su núcleo urbano histórico.

Integral a la ambiciosa visión de París se encuentra su «Swimming Plan», que plantea transformar el Sena en un sitio para eventos acuáticos olímpicos. La ciudad planea implementar nuevas tuberías subterráneas, tanques y bombas diseñadas para limpiar el río de bacterias dañinas. Aunque el río no ha estado abierto para nadar en más de un siglo, la ciudad aspira modificar eso para los famosos juegos. De hecho, “El objetivo es tener listo para la primavera lo que es básicamente un tanque gigante de retención de agua de lluvia, con un ancho de 50 metros y una profundidad de 34 metros, capaz de almacenar hasta 46 millones de litros”. Sin embargo, según los expertos, el esfuerzo de miles de millones de dólares para limpiar el río puede llevar mucho más tiempo del previsto para ejecutarse.

En cuanto a la movilidad urbana, la capital francesa tiene previsto abrir 55 km de nuevos carriles para bicicletas que conectan los lugares olímpicos en París con los del noreste del país. El plan establece que los visitantes podrán recorrer la ciudad en bicicleta y llegar a todos los sitios deportivos olímpicos en el mapa durante el verano. Estos carriles para bicicletas incluyen 30 km de rutas dentro de la capital “que se han completado o están a punto de finalizarse”, según David Belliard, de la alcaldía de la ciudad.

Otra medida que está tomando la ciudad para prepararse para los Juegos Olímpicos es la instalación de una nueva línea de transporte desde el este hasta el oeste de la ciudad. Según CNN, el Metro de París está a punto de recibir una mejora con un nuevo sistema de 200 km, que añade cuatro líneas y 68 estaciones completamente nuevas. La construcción de las líneas comenzó en 2016, con la esperanza de reducir significativamente el tiempo de transporte entre suburbios. Cuando fue anunciado por el presidente Nicolas Sarkozy en 2009, el plan original establecía que la nueva red estaría lista para 2024, pero “numerosos retrasos han alargado el tiempo”. Según los expertos, solo se espera que la extensión de la línea 14 hasta el aeropuerto de Orly esté lista a tiempo para los juegos.

Finalmente, para reducir el uso de automóviles, la alcaldesa Hidalgo anunció que la capital francesa prohibirá el tráfico no esencial en su centro. Según el plan, los conductores que utilicen “cortes de carretera” en toda la ciudad estarán obligados a desviarse en lugar de pasar por la “Zona de París”. Acorde a Bloomberg, esta acción puede afectar considerablemente la congestión y las emisiones. Se espera que estos cambios se implementen antes del comienzo de los Juegos Olímpicos de verano.

Hacia fines del 2023, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, recibió el Premio ULI 2023 para Visionarios en Desarrollo Urbano, un reconocimiento respetado en el uso de la tierra y el desarrollo comunitario a nivel mundial. El premio fue resultado de la visión de la alcaldesa para una París más inclusiva y sostenible, acelerada para los Juegos Olímpicos. En Los Ángeles, los funcionarios han votado a favor de una propuesta para implementar el primer Park Block, un proyecto piloto que crea una red de calles libres de automóviles para abrir espacio público a peatones y ciclistas. Finalmente, Nueva York implementó una nueva ley que cambió la forma en que operan los alquileres de apartamentos a corto plazo en la ciudad, efectivamente prohibiendo Airbnb y los alquileres a corto plazo.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Las vidas de San Francisco

Arquitectura, patrimonio y ciudad

Rodrigo Pérez de Arce y Emilio De la Cerda (eds.)

Ediciones UC y Centro UC Patrimonio Cultural

2023

Sinopsis

Los arquitectos y académicos Rodrigo Pérez de Arce y Emilio De la Cerda presentaron recientemente (diciembre 2023) un libro imprescindible para cualquier ciudadano que se interese en temas patrimoniales, arquitectónicos, urbanos e históricos.

Las vidas de San Francisco. Arquitectura, patrimonio y ciudad es una publicación que indaga en profundidad sobre de la importancia del convento e iglesia de San Francisco en Santiago de Chile, así como en otras capitales latinoamericanas (Caracas, Bogotá, Montevideo, Rio de Janeiro, La Paz, Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima) donde la orden franciscana ha dejado un legado que perdura por más de cuatro siglos.

Pérez de Arce y De la Cerda, en su labor como editores, develan en el libro una trama de temas arquitectónicos, urbanos, patrimoniales alrededor de esta franquicia en Santiago de Chile, que se extendió a toda Latinoamérica. Dedican un capítulo a cargo de especialistas que analizan 10 enclaves franciscanos en las principales capitales de América del Sur y como han sobrevivido en el tiempo, a pesar de complejos desafíos urbanos y sociales, revelando las cambiantes fisonomías e interfaces urbanas en cada uno de ellos.

La investigación según Umberto Bonomo es “un atlas de la memoria franciscana en el continente”, que incluye a más de 20 colaboradores, locales e internacionales, entre los cuales se encuentra Silvia Arango, Felipe Correa, Paulo Dam, Juan Pablo Pekarek, Elvira Pérez, Inés del Pino, Alberto Quintela e Iván González Viso, entre otros, que fueron invitados a participar en el texto, así como cientos de planos, fotografías históricas y reconstrucciones planimétricas.

El libro es un aporte inédito, que enriquece y sitúa la comprensión de la iglesia y el Convento de San Francisco en Santiago en un contexto histórico y geográfico mayor poniendo de relieve las transformaciones que han sufrido, por la llegada del metro en el caso de Quito, por su cambio de uso y condición de microcosmos de transformaciones urbanas en el caso de Caracas, la pérdida de hitos importantes como el convento en el caso de Bogotá, la supremacía de la arquitectura moderna en la visión urbana en Río de Janeiro, por el plan regulador que divide en dos el conjunto en Lima, por la demolición del claustro en La Paz, por profundos cambios al estilo arquitectónico de la fachada en Buenos Aires o la ausencia de franciscanos en la iglesia en el caso de Montevideo.

Emilio de la Cerda y Rodrigo Pérez de Arce, además de ser los editores, escriben una buena parte de las más de 400 páginas del texto, que analiza las múltiples facetas de este hito patrimonial, su historia, su importancia patrimonial y urbana, reflejadas en una gran cantidad de planos, fotos y valiosa información visual producida en el taller del Magíster de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El texto nos permite conocer, la larga y extensa sucesión de proyectos y propuestas que tuvo el enclave franciscano de Santiago durante la segunda mitad del siglo XX y principios de este siglo donde participaron arquitectos como Juan Benavides, León Rodríguez, Rodrigo Márquez de La Plata, José María Peña, Raúl Irarrázabal, Hernán Rodríguez, Montserrat Palmer, Ernesto Labbé, Raimundo Lira y Patricio Schmidt quienes plantan diversas posturas asumidas en el siglo pasado respecto de cómo enfrentar el espacio patrimonial en términos doctrinarios y proyectuales.

En el caso de Caracas, el capítulo, a cargo de Iván González Viso, plantea que la manzana del convento de San Francisco es un microcosmos, una pieza capaz de explicar las tensiones urbanas que han ocurrido históricamente en el centro de la ciudad, pues su morfología actual es el resultado de las fricciones a partir de intervenciones arquitectónicas que se efectuaron en todos periodos de la arquitectura venezolana, cada uno con una visión distinta. Allí se descubre que en la manzana están presentes a partir de la Iglesia a cargo del Maestro Alarife Antonio Ruíz Ullán, obras o intervenciones de personajes como Olegario Meneses, Hurtado Manrique, Alejandro Chataing, Ricardo Razetti, Luis Malaussena, Rafael Bergamín y Carlos Raúl Villanueva. 

Con una impresionante cantidad de información visual y representaciones arquitectónicas, en Las vidas de San Francisco también se plasman ocho propuestas contemporáneas para pensar en el futuro o simplemente en las posibilidades que ofrece este hito de Santiago de Chile producto de las investigaciones académicas proyectuales que se realizaron en el taller del Magíster en Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile dirigido por Pérez de Arce y De la Cerda. 

Las vidas de San Francisco, es un libro que invita a la reflexión crítica y al debate en torno al patrimonio y su importancia en la sociedad a partir de los edificios de la orden franciscana, congregando un collage de piezas y ofreciendo valiosas visiones sobre cómo este proyecto continental cuyas trazas datan de hace más de 400 años se han desarrollado y transformado en el tiempo.

El libro es el séptimo volumen de la colección patrimonios, un aporte de Ediciones UC y el Centro del Patrimonio Cultural UC al reconocimiento del patrimonio y puesta en valor de sus manifestaciones en la sociedad, el territorio, la historia y las identidades.

IGV

CONVOCATORIA

Encontrémonos en Chiloé, la próxima sede del SAL

A casi 40 años de su primera versión en Buenos Aires, el seminario de arquitectura más importante del continente vuelve a activarse tras la pandemia y en su 18va versión desembarca en el archipiélago Chiloé.

Gracias a una alianza entre la Delegación Chiloé del Colegio de Arquitectos de Chile, la Corporación de Estudios Urbanos y Arquitectónicos de Chiloé (CEUACH) , la Universidad de Los Lagos y la Universidad del Bío Bío, este mítico archipiélago será la próxima sede del Seminario de Arquitectura Latinoamericana, SAL y queremos invitarte a que seas parte de él.

Reserva la fecha y participa entre el 3 y 7 de diciembre del 2024 de este evento en el que desde el sur nos encontraremos en torno a las arquitecturas que nos conectan como continente.

Para más detalles e información visitar https://sal2024chiloe.cl/

ACA

¿SABÍA USTED…

…que en 1929 se inicia el desarrollo de la urbanización La Florida en Caracas?

Luego del éxito obtenido a mediados de los años 1920 por Juan Bernardo Arismendi (1887-1982), asociado con Juan M. Benzo, Luis Roche y Santiago Alfonzo Rivas, en la construcción de San Agustín del Norte (la primera expansión de Caracas hacia el sureste) y más tarde, con Benzo y Tomás Sarmiento, en el desarrollo de urbanización El Conde (prolongación del trazado vial de la anterior), Arismendi junto a Roche (1888-1965) contratan en 1928, bajo la figura ampliada de una Asociación Civil (o “Sindicato”), al arquitecto Manuel Mujica Millán (1897-1963) para que diseñe, en terrenos de la Estancia Ávila (antigua hacienda cafetalera Los Bueno) y la Granja de los Chapellín, el plan de la urbanización La Florida, considerada el primer suburbio-jardín construido en la capital.

El nuevo desarrollo, que contó con la participación del ingeniero-arquitecto Carlos Delgado Sarmiento y para el que se sumaron en la etapa constructiva Carlos Morales y la firma Miranda-Velutini, fue concebido por Mujica (llegado a Venezuela en 1927 contratado para corregir las fundaciones del hotel Majestic), apoyado en la formación recibida en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, la influencia del movimiento de la ciudad jardín en Barcelona conformado en 1912 y su órgano de divulgación (la revista Civitas, publicada a partir de 1914 durante una década) y su experiencia acumulada desde 1917, como parte de quienes dan continuidad al urbanismo novecentista catalán. De hecho, en 1925 (el mismo año en que se recibe de arquitecto), Mujica proyecta en Santa Perpètua de Mogoda, en las cercanías de Barcelona, otro desarrollo también denominado “La Florida” (muy bien documentado por Vicente Casals Costa en “Manuel Mujica Millán y el urbanismo novecentista en Cataluña, 1917-1927”, https://www.ub.edu/geocrit/b3w-925.htm), que muestra, pese a su carácter más modesto, los mismos rasgos propios de la ciudad jardín presentes en la urbanización caraqueña, constituyéndose ambas experiencias en referenciales dentro de su trayectoria así como fundamento para el diseño posterior, también en Caracas, de la urbanización Campo Alegre (1929-1932).

El proyecto de Mujica para La Florida, analizado al detalle por Izaskun Landa en “Transferencias del modelo de urbanismo jardín europeo: el caso del primer suburbio jardín de Manuel Mujica en Caracas” (http://www-etsav.upc.es/personals/iphs2004/pdf/111_p.pdf), muestra “su experiencia en el lenguaje académico, destreza en la proyectación y desarrollo de conjuntos urbanísticos, pero en particular el dominio y conocimientos profundos sobre el urbanismo jardín en los términos funcionales, simbólicos y morfológicos planteados por (Raymond) Unwín y (Barry) Parker” en 1904 mediante la propuesta ganadora del concurso de Letcworth Garden City y en 1906 cuando proyectaron el suburbio londinense de Hampstead Garden siguiendo buena parte de los planteamientos formulados con anterioridad por Ebenezer Howard.

Los predios agrícolas en los que se ubica La Florida están “separados del casco tradicional por otros cultivos, en un sector atravesado por una quebrada con abundante vegetación que generaría la atmósfera ideal para lograr el concepto del urbanismo jardín, además, estaba muy bien conectado al casco urbano mediante la ampliada Carretera del Este y el ferrocarril Caracas-Petare a través de la estación Sabana Grande”, explicará Landa.

La urbanización, cuyas fotografías rápidamente se convirtieron en ilustraciones de numerosas postales de la época, constaba de más de doscientas parcelas y en su desarrollo se marcó con toda claridad la diferencia entre dos zonas: una baja, al sur, (objeto del proyecto inicial elaborado por Mujica) que se estructuraba con base en una retícula que presenta una combinación de trazado regular e irregular (primer ejemplo de este tipo en la ciudad), donde destacan grandes avenidas arboladas jerarquizadas en función al ancho de la calle y diferenciadas por los nombres de las especies que les dieron nombre (acacias, samanes, jabillos, naranjos, almendros y manolos), con islas anchas, paseos peatonales y doble hilera de árboles, bancos y ornamentos, así como amplias aceras y variedad de redomas y plazoletas ajardinadas de diversas formas y tamaños propuestas en las intersecciones viales, todo lo cual serviría de marco a la aparición lujosas quintas unifamiliares aisladas con amplios jardines, caldo de cultivo de una arquitectura de variados lenguajes estilísticos.

La zona alta, al norte, con mayor pendiente dada su proximidad al Ávila, fue desarrollada combinando parcelas de mediano tamaño con otras destinadas a ofrecer en venta soluciones dirigidas a la clase media y profesional, muy acordes a la manera cómo Arismendi solía enfrentar sus emprendimientos. Así, aunque las avenidas procurarán mantener nombres de especies de árboles (en este caso mangos, chaguaramos, pinos o pomagás), disminuirán su sección, las parcelas su metraje y las quintas (de menor tamaño) adoptarán otros rasgos más anónimos e incluso aceptarán la presencia de modelos repetitivos, sin dejar de mirar o recrear los estilos de las soluciones que prevalecían al sur. Si en el plan de venta inicial se pueden encontrar parcelas de hasta 3000 m2 de terreno que albergan mansiones de 1000 m2 de construcción, el posterior desarrollo registra la presencia de casas cuya área de construcción oscila entre los 100 y los 200 m2 en terrenos que rondan los 1000 m2.

Cuando La Florida empieza a promoverse como “un jardín en Caracas”, varios aspectos son resaltados en el folleto publicitario impreso para tal fin (toda una novedad para la época) por quienes tienen a su cargo convencer a los futuros compradores de terrenos. De entre ellos el énfasis en el uso del automóvil para desplazarse y conectarse con el resto de la ciudad, síntoma inequívoco de modernidad y de “evolución constante de las condiciones de vida”, surge como paradójico anhelo contrapuesto a la “búsqueda de aire y tranquilidad” que se enarbola como argumento para vender la “superioridad de la casa de campo sobre la casa de la ciudad”, y más aún cuando se plantea “el auto con sus ruidos y sus gases (como) destructor de nervios y de salud”. Al exponerse: “Si el trabajar en la ciudad es inevitable, el vivir fuera también lo es” y se añade “Hemos llegado, pues, a la conclusión de que en bien de nuestros hijos… debemos dejar la ciudad al comercio… y debemos buscar en medio de la naturaleza, oxígeno para los pulmones y sedativo para los nervios”, no deja de sorprender que también se subraye la “proximidad a Caracas” y el asegurar que “se está en plena ciudad: a siete minutos en auto de la Plaza Bolívar”.

El encuentro de la avenida Las Acacias con la Carretera del Este marcará el acceso vehicular a la urbanización y estará enfatizado con la presencia de una plaza ajardinada. Pensada como un bulevar y a la vez vía principal, Las Acacias fue diseñada inicialmente con una anchura de 52 metros y “presenta un trazado en sentido norte-sur adaptado al recorrido y pendientes de la quebrada mediante líneas curvas amplias y muy suaves” que finaliza en las estribaciones de la Silla de Caracas. “Así mismo, en el cruce de esta avenida con la línea del ferrocarril se conforma otra plaza (…) (suerte de) nodo del trazado vial a partir de la cual se originan dos bulevares de menor jerarquía en el mismo sentido norte-sur (las avenidas Los Samanes y Los Jabillos), diseñados también con un trazado sinuoso y suave e integrados mediante calles transversales de menor jerarquía (…), algunas de las cuales finalizan en calles ciegas que rematan en redomas o plazas que presentan una gran riqueza de formas geométricas, tal como los ejemplos ingleses”, puntualizará Landa. El más importante bulevar transversal será la avenida Los Manolos cuya posterior prolongación hacia el oeste hasta San Bernardino dará origen a la avenida Andrés Bello cuyo impacto, sin duda, alterará significativamente las condiciones iniciales deseadas para la urbanización.

Sobre Los Manolos entre las avenidas Los Samanes y Los Jabillos se ubicará el Club Florida, de carácter privado, referencia para la Caracas de entonces y centro institucional, social y simbólico de la urbanización, que incluyó parques, jardines y canchas deportivas pero ningún espacio público. Esta particularidad hará que el desarrollo, pese a sus evidentes similitudes formales con el urbanismo jardín, al no escoger a la iglesia o la escuela para asumir el rol de nodo cívico permita afirmar a Landa que “…La Florida podría ser considerada como el primer ejemplo de suburbio jardín en Caracas únicamente en los términos conceptuales, funcionales y morfológicos planteados por Unwin y Parker, debido a que dos de los conceptos esenciales del urbanismo jardín planteados por Howard nunca fueron aplicados en Caracas”. La inexistencia de espacios públicos notables en La Florida no se producirá ni siquiera cuando el terreno del club, una vez demolido, sea destinado a la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y el colegio San Antonio.

Vale la pena recordar que Carlos Raúl Villanueva llega a Venezuela justamente en 1928 en pleno proceso de gestación de La Florida y que contraerá nupcias con Margot Arismendi Amengual (hija del promotor del urbanismo) en 1933. Este hecho le permitirá diseñar en la urbanización sus dos primeras viviendas familiares: la casa nº36 de la avenida Los Manolos cruce con Los Samanes (frente al club) en 1934 (demolida en 1979), y luego Caoma en la avenida Los Jabillos de 1953 (que habitará hasta su fallecimiento en 1975), construida tras derribar la quinta propiedad de su esposa que ocupaba la parcela donde se habían mudado a finales de la década de 1930 de la que sólo se conservará el nombre. También le dará la oportunidad de colaborar con su suegro proyectando numerosos modelos de quintas dentro de la urbanización que se repetirán y estarán al alcance de un mayor número de personas, las cuales han sido estudiadas por Luis Polito en “Las quintas de Manuel Mujica Millán y Carlos Raúl Villanueva alrededor de los años ’30”, Trabajo Final presentado para obtener el título de Magister Scientiarum en Historia de la Arquitectura de la FAU UCV en 1996.

“Debido a su inmediato éxito inmobiliario entre la creciente clase media alta, que no solamente exigía un urbanismo de calidad sino que también requería identificarse a través de los nuevos códigos y valores estéticos nacientes en los países centrales, La Florida se constituyó como el modelo de urbanización a seguir y por lo tanto se convirtió en arquetipo de los promotores inmobiliarios a partir de los años treinta. Así, San Bosco, San Bernardino, Los Caobos, Altamira, La Castellana, Colinas de Bello Monte y otras urbanizaciones ubicadas en el sur-este de Caracas serían a su vez, trasplantes, reinterpretaciones y adaptaciones -con mayor profusión o menor utilización de elementos comunes, según el caso- del lenguaje formal de La Florida y por lo tanto de los códigos funcionales y morfológicos del urbanismo jardín europeo”, concluirá Landa.

Afectada como ya señalamos por su apertura franca a la ciudad, por cambios en su zonificación y por la aparición cada vez más extendida de usos comerciales, La Florida con el tiempo ha sufrido un proceso de creciente deterioro que ha derivado en la desmejora de su calidad ambiental pese a que conserva el verdor en sus avenidas y la frondosidad de los árboles que aún dan nombre a muchas de sus calles.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2. Casals Costa, Vicente. «Manuel Mujica Millán y el urbanismo novecentista en Cataluña, 1917-1927», Biblio 3W, Vol. XVI, nº 925, 2011 (https://www.ub.edu/geocrit/b3w-925.htm); y Di Pasquo, Carlos. Caracas 1925-1935. Iniciativa privada y crecimiento urbano, Universidad Central de Venezuela, 1985.

3. Roche, Marcel. La sonrisa de Luis Roche, Ediciones Arte, 1967

4. De Sola Ricardo, Irma. Contribución al Estudio de los Planos de Caracas 1567 – 1967, Ediciones del Comité de Obras Culturales del Cuatricentenario de Caracas, 1967

5. De Sola Ricardo, Irma. Contribución al Estudio de los Planos de Caracas 1567 – 1967, Ediciones del Comité de Obras Culturales del Cuatricentenario de Caracas, 1967; y Polito, Luis. Las quintas de Manuel Mujica Millán y Carlos Raúl Villanueva alrededor de los años ’30, Trabajo Final presentado para obtener el título de Magister Scientiarum en Historia de la Arquitectura, FAU UCV, 1996.

6, 8, 9 y 10. Fundación CIEV. «El éxodo de la ciudad hacia el este o breve historia de las urbanizaciones de Caracas a partir de 1928 – Parte 2», 2017 (https://fundacionciev.com/el-exodo-de-la-ciudad-hacia-el-este-o-breve-historia-de-las-urbanizaciones-de-caracas-parte-2?x-host=fundacionciev.com)

7. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad; Caracas Cuéntame (https://twitter.com/Caracascuentame/status/1061058955655430144); Fundación CIEV. «El éxodo de la ciudad hacia el este o breve historia de las urbanizaciones de Caracas a partir de 1928 – Parte 2», 2017 (https://fundacionciev.com/el-exodo-de-la-ciudad-hacia-el-este-o-breve-historia-de-las-urbanizaciones-de-caracas-parte-2?x-host=fundacionciev.com); y El Universal. «La Florida conserva su apariencia tradicional» (https://www.eluniversal.com/caracas/23599/la-florida-conserva-su-apariencia-tradicional)

11. Fundación CIEV. «El éxodo de la ciudad hacia el este o breve historia de las urbanizaciones de Caracas a partir de 1928 – Parte 2», 2017 (https://fundacionciev.com/el-exodo-de-la-ciudad-hacia-el-este-o-breve-historia-de-las-urbanizaciones-de-caracas-parte-2?x-host=fundacionciev.com); y Jorge Peña, CARACAS en retrospectiva II (https://www.facebook.com/caracasretro/photos/a.21187152210/436207152210/?type=3)

12. Gómez, Hannia. El Cerrito: la obra maestra de Gio Ponti en Caracas, ULTREYA/Fundación Planchart, 2009; y Gasparini, Graziano y Posani, Juan Pedro. Caracas a través de su arquitectura, Armitano Editores/Fundación Fina Gómez, 1969.

13. IAM Venezuela. «Manuel Mujica Millán, el español que modernizó la arquitectura en Venezuela» (https://iamvenezuela.com/2019/05/manuel-mujica-millan-el-espanol-que-modernizo-la-arquitectura-en-venezuela/); y Polito, Luis. Las quintas de Manuel Mujica Millán y Carlos Raúl Villanueva alrededor de los años ’30, Trabajo Final presentado para obtener el título de Magister Scientiarum en Historia de la Arquitectura, FAU UCV, 1996.

14. Villanueva, Paulina y Pintó, Maciá. Carlos Raúl Villanueva, Alfadil Editores, 2000.

15. Captura de Google Earth y La Caracas Inolvidable (https://www.facebook.com/groups/586879391415561/posts/3482186595218145/)