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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

BOLETÍN 62

ANIH

Edición enero-marzo 2024

La Comisión Editora de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat informa que ya se encuentra disponible el BOLETÍN 62, órgano divulgativo de esa institución.

El link donde se encuentra el documento es:

Haz clic para acceder a BOLETIN_62_ANIH.pdf

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Luigi Caccia Dominioni, ejercicios de estilo

Mónica Alberola Peiró

Ediciones Asimétricas

2024

Nota de los editores

Este libro supone un recorrido por la obra residencial de Luigi Caccia Dominioni, que se pretende sirva para aprender de sus obras y alcanzar lo que de actual hay en la lección contenida en sus espacios residenciales: la vigencia y sobre todo la necesaria actualidad de volver a unas planimetrías hechas desde el instinto, para un habitar desde dentro hacia fuera sin buscar el espectáculo formal como resultado, recuperar la importancia de la composición y el detalle de las fachadas, sin dejar de lado el fundamental compromiso que tiene la arquitectura con la historia, con la ciudad y con sus ciudadanos. El renombrado Estilo de Caccia es en realidad un ejercicio atemporal, no en busca de un estilo propio sino de un compromiso personal, heredero de la ética de su educación y de su pertenencia a una de las familias más antiguas de la ciudad de Milán. LCD trabaja en Milán, pertenece a una generación destinada a reconstruir el país justo después de su devastación a causa de los bombardeos aliados, y hay que destacar que lo hace algunos años antes de la definición teórica de Ernesto N. Rogers. El interés por la contribución de la arquitectura a la ciudad está presente en todos los proyectos; la construcción o recuperación de un ambiente propio a cada uno de ellos es un modo de hacer que asegura la pertenencia al imaginario colectivo, de modo que se construye lo urbano desde la arquitectura. El conocimiento de las primeras obras residenciales y su posterior análisis a través de la siguiente escala de observaciones avalarán o no el verdadero Stile di Caccia.

Comentario

Palacios colectivos

Sobre Luigi Caccia Dominioni

Eduardo Mangada

01/03/2024

Tomado de arquitecturaviva.com

En el arruinado Milán de la dopoguerra apareció una pléyade de arquitectos que se comprometió, en la teoría y en la práctica, con la reconstrucción física y simbólica de la ciudad. Nombres como Gio Ponti, Luigi Moretti, Ernesto Nathan Rogers o Ignazio Gardella se sumaron a una tarea colectiva que se confió en gran medida a la arquitectura y al edificio aislado, adelantándose al Manuel de Solà-Morales que luego afirmaría que no hay nada que haga más ciudad que un buen edificio.

Esta conjunción de buenos arquitectos y buenas obras, junto con la formulación de debates sobre la vivienda y la ciudad, es lo que ha permitido hablar de un estilo Milano, no tanto por la obediencia a un dogma disciplinar compartido, sino por el denominador común en la manera de hacer y en la conducta de los arquitectos frente a la ciudad.

En este ambiente se desenvolvió también Luigi Caccia Dominioni, un profesional poco conocido y divulgado que rescata ahora Mónica Alberola. Con buen criterio, deja que sea el propio protagonista quien confiese cuáles fueron sus ideas a la hora de enfrentarse a la arquitectura residencial, desde su particular condición aristocrática y católica: «Soy arquitecto hasta la médula y encuentro urbanismo en todas partes».

Junto al introito autobiográfico, la autora nos traslada una posible definición del centro de Milán como una città introversa, una ciudad orientada al interior que sorprende por la variedad y belleza de sus patios, jardines o pasajes, cuidada y heredada del siglo XIX. Así se comprende mejor la obra de Caccia Dominioni, resumida en este libro a través de siete edificios construidos entre 1947 y 1959 y destinados a alojar a una burguesía poderosa, con voluntad de exhibir su estatus haciendo sus casas lo más parecidas posible a los añorados palacios ochocentistas.

Podemos apreciar esta aspiración en los recurrentes accesos amplios desde la calle, que conducen hasta patios interiores y rotundas escaleras que, como potentes columnas, parecen sostener el edificio. En cada planta, son también los espacios públicos —vestíbulos, pasillos o estancias de paso— los que, sabiamente articulados, vertebran la, más que vivienda, casa: espacios ‘vacíos’ que serían mal vistos por cualquier promotor actual, ya que a veces llegan a alcanzar el 37% de la superficie.

Alberola confía al dibujo el análisis de esos siete edificios. Dibujos acompañados de precisos comentarios que parten de una planimetría bien definida a igual escala para todos ellos, con la presentación correcta cuya ausencia hay que lamentar en muchas otras publicaciones sobre ostentoso papel couché. Respetuoso con las ideas del arquitecto, el estudio se centra en la planta de los edificios, que evidencia el juego del vacío como elemento estructurante del proyecto.

Aunque son estos esquemas los que entiendo más interesantes, el volumen no descuida otros aspectos como los alzados, tanto en su composición general, como en la distribución y proporciones de los huecos o los materiales. Completan el libro unas breves páginas en las que Alberola resume los aspectos disciplinares más interesantes que ha desentrañado en su viaje por la historia arquitectónica de Milán y la aportación importante, aún hoy, de Luigi Caccia Dominioni a la arquitectura residencial. Una aportación que, a pesar de su lejanía, puede reverdecer en nosotros la necesaria reflexión sobre la vivienda concebida como casa.

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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Inteligencia artificial y educación superior.

Miradas sin estereotipos

Albaro López (Coordinador)

María Di Muro, Mariano Fernández, Gustavo La Fontaine, Claudio Rama, Agricalva Canelón, Carlos Contreras, Gustavo Hernández y José Humberto Gómez

Prólogo de Tulio Ramírez

Editorial Laboratorio Educativo

2024

Nota de los editores

Los adelantos en materia de ciencia y tecnología en los últimos 60 años, no dejan de sorprender al mundo. La capacidad humana para crear pareciera no tener límites. La humanidad ha sido testigo en estas últimas décadas, de su inconmensurable capacidad para destruir a sus semejantes con armas cada vez más sofisticadas. De igual manera, y en paralelo, ha creado alucinantes desarrollos tecnológicos que han revolucionado la cotidianidad en todos los órdenes de la vida.

Efectivamente, se han inventado armas ofensivas y defensivas, hasta no hace mucho solo imaginadas por los cultores de la literatura de ciencia ficción. De igual manera, se han creado tecnologías capaces de prolongar la vida por su eficiente combate a enfermedades hasta hace muy poco irremediablemente fatales.

Es paradójico observar que en pleno siglo XXI, existan fundamentalismos medievales que justifican el exterminio de sociedades enteras, cohabitando con adelantos científicos y tecnológicos que están haciendo que el futuro llegue más rápido. Se podría afirmar que la barbarie no superada y los sorprendentes adelantos tecnológicos, son el yin y yang de los tiempos que estamos viviendo.

Esta nueva publicación fue bautizada en @filbogota 2024 que se inició el 17 de abril y terminó el 2 de mayo.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 402

Cuando en el año 2003 se celebraban los 50 años de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV y la agenda se encontraba repleta de eventos que se irían desarrollando a lo largo del año en el país, surgió la posibilidad de incorporar en ella la organización de un programa fuera de nuestras fronteras que se enfocaría en la relativamente reciente declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio de la Humanidad y reforzaría, a la vez, los vínculos con la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).

El importante esfuerzo que permitiría trasladar a un destacado grupo de académicos venezolanos a Santiago para debatir por primera vez en el exterior diversos tópicos relacionados con el conjunto arquitectónico más relevante del país, coordinado en Caracas por el profesor Henrique Vera y que contó con el apoyo de la profesora Paulina Villanueva (quien puso a disposición los fondos de la Fundación Villanueva), se estructuró con base en un seminario que en Chile fue organizado, como parte del programa de Patrimonio Arquitectónico, Urbano y del Paisaje, por un equipo encabezado por Fernando Pérez Oyarzun en el que participaron Marcelo Sarovic y Andrea Masuero. Le correspondió al profesor José Rosas Vera servir de enlace entre las dos universidades involucradas. Valga añadir que sirvió como marco para la cristalización de la actividad, el Convenio de intercambio académico que desde 1993 existía entre las dos entidades académicas del cual ya se habían desprendido numerosos proyectos y una larga historia de encuentros.

1. Programa y breve reseña de los invitados al Seminario.

El evento titulado “Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad”, se desarrolló los días 7, 8, 9 y 10 de octubre de 2003 en la Sala La Capilla del Campus Lo Contador de la PUC y se le fijó un costo de inscripción discriminado para el público en general y los estudiantes. Estuvo auspiciado por la Embajada de Venezuela en Chile, el Hotel Neruda, Eurest Alfin y Viña Santa Carolina. Como complemento del encuentro se realizó en el Campus Lo Contador una exposición fotográfica (obviamente) de la Ciudad Universitaria de Caracas.

2. Las primeras páginas de las ponencias presentadas por Juan Pedro Posani, Nancy Dembo y Ana Loreto.

Participaron como invitados venidos de Caracas los profesores Juan Pedro Posani, Nancy Dembo, Ana Loreto, Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani. Posani y Dembo se presentaron en la sesión inaugural el martes 7, previas palabras introductorias de Fernando Pérez Oyarzun; Loreto y Marcano lo harían el miércoles 8; Marín y Hernández de Lasala el jueves 9; cerrando Sato el viernes 10 dándose luego la oportunidad de tener una Mesa Redonda de intercambio entre los ponentes y los asistentes.

3. Las primeras páginas de las onencias presentadas por Frank Marcano, Ana María Marín, Silvia Hernández de Lasala y Alberto Sato Kotani.

Las disertaciones, llevadas a cabo con estricto rigor, permitieron a Posani presentar “La Ciudad Universitaria de Caracas en la obra de Carlos Raúl Villanueva”; a Dembo “La Ciudad Universitaria de Caracas, laboratorio de ingenierías”; a Loreto “COPRED: un laboratorio para la gestión del patrimonio”; a Marcano “La ciudad ideal de la modernidad: una lectura desde lo urbano”; a Marín “Postulación de la Ciudad Universitaria de Caracas a la lista de Patrimonio Mundial, anatomía del proceso”; a Hernández de Lasala “Incesante alteración: Villanueva y la arquitectura de la Ciudad Universitaria de Caracas”; y a Sato “La síntesis de Carlos Raúl Villanueva”, cuyos textos e imágenes fueron compaginados por los estudiantes del Taller de Investigación Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio de la Humanidad, de la Escuela de Arquitectura de la PUC dirigidos por el profesor Fernando Pérez Oyarzun, dando origen a una cuidada publicación producida y diagramada por Andrea Masuero, cuya portada engalana nuestra postal del día de hoy. Posteriormente, la revista URBANA dedicaría un número especial (el 33, julio-diciembre 2003) al tema del patrimonio que recogería también, con editorial de Frank Marcano (“Habitar un patrimonio. Ciudad Universitaria de Caracas”) y crónica de José Rosas Vera el material presentado en el evento chileno.

4. Portada e índice del nº 33 de la revista URBANA.

Del texto elaborado por Rosas Vera para URBANA vale la pena subrayar varios aspectos que pueden servir para ilustrar la trascendencia del evento. En primer lugar, resalta que por tratarse la Ciudad Universitaria de un hecho de la arquitectura y el urbanismo habitado y sometido a innumerables desafíos, tenía pleno sentido abrir el debate sobre el tema patrimonial y las maneras como el conjunto se relaciona con el paisaje cultural al que pertenece, dando cabida a diferentes enfoques que por primera vez confluían en un encuentro como el que se organizó.

En segundo lugar, destaca Rosas Vera la visión académica aportada por Fernando Pérez Oyarzun quien colocó a la Ciudad Universitaria como tema y materia de reflexión entre sus estudiantes del séptimo semestre de la carrera lo que contribuyó “no sólo a que viajaran a Caracas a realizar actividades de campo para sus respectivos trabajos, sino promover una cierta interacción internacional entre investigación y práctica”, que además los puso en contacto con las fuentes documentales originales, actividades que “produjeron la precondición y el pretexto para que el Seminario se efectuara posteriormente”.

5. Editorial elaborado por Frank Marcano y crónica del Seminario realizado en Chile preparada por José Rosas Vera publicados en URBANA nº 33.

En tercer lugar, valora Rosas Vera el apoyo ofrecido por el Consejo de Preservación y Desarrollo (COPRED) de la Universidad Central de Venezuela tanto al intercambio académico como al Seminario mismo. “En este sentido se debe valorar que, a pesar que las ponencias de los diferentes expositores son visiones desde distintos ángulos y que el trabajo de los estudiantes no responde a una mirada única, es posible identificar en una alta proporción de estudios el aporte documental de COPRED y también que, a pesar de las diferencias ideológicas entre los trabajos, todos tratan un mismo campo de debate”.

Resaltando de nuevo el amplio abanico de posturas presentadas en el Seminario, en torno a la importancia y sentido que tiene la Ciudad Universitaria de Caracas como proyecto y obra, Rosas Vera resume cómo “toda la reflexión que Posani, Sato y Hernández de Lasala introducen desde diferentes aristas, permiten una nueva mirada al período, al tiempo que una reconsideración cultural y estética de la obra. Desde otro flanco, Marcano nos propone una lectura desde lo urbano, específicamente desde la modernidad occidental; mientras Dembo, Marín y Loreto aportan los rastros materiales y las densas capas de representaciones que evidencian sus edificaciones que se debaten entre lo museístico y la reinvención programática”.

Para concluir, sólo subrayar que el seminario junto a los resultados que arrojó, constatables a través de la experiencia vivida, del intercambio producido y del material presentado y publicado, permiten no sólo contar con un muy completo panorama sobre el significado que tuvo la declaratoria de la Ciudad Universitaria como Patrimonio de la Humanidad y su trascendencia, sino con valiosos documentos de consulta obligada para los estudiosos del tema.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 3. Publicación del Seminario Internacional. Patrimonio Moderno una herencia reciente. CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS. Patrimonio de la Humanidad, octubre 2003.

4 y 5. Revista URBANA, nº 33, julio-diciembre 2003.

¿SABÍA USTED…

… que en el mes de diciembre de 1951 es inaugurado el Velódromo Teo Capriles?

1. Vista general del velódromo (c.1951).

Después del derrocamiento de Rómulo Gallegos en noviembre de 1948, la Junta Militar que tomó el mando, encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, asumió la responsabilidad de organizar en Venezuela los III Juegos Deportivos Bolivarianos de 1951, una vez finalizados en Lima los correspondiente a su segunda edición aquel mismo año que Gallegos cae. Sería la primera competencia multidisciplinaria celebrada en Venezuela con el aval del Comité Olímpico Internacional (COI).

A tal efecto, se decide dar un importante empuje a la prosecución de las obras que desde 1945, mientras gobernaba Isaías Medina Angarita, se venían realizando para la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas y, en especial, acelerar la realización de sus dos instalaciones deportivas de mayor envergadura: el Estadio Olímpico y el Estadio Universitario de Beisbol, cuyas ubicaciones ya estaban previstas en el primer plano de conjunto de 1944 realizado por Carlos Raúl Villanueva como remate al este del eje que lo estructuraba.

2. Izquierda: Plano de conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas (1944) publicado en la prensa en fechas próximas a la apertura de los Juegos Bolivarianos. Derecha: Vista general de los estadios de la UCV. En primer plano, el Universitario de béisbol, inaugurado el 12 de diciembre de 1951 y, en segundo plano, el Olímpico, inaugurado el 5 de diciembre de 1951.
3. Izquierda: Afiche elaborado con motivo de la celebración en Caracas de los III Juegos Deportivos Bolivarianos. Derecha: Dos imágenes de la ceremonia inaugural llevada a cabo en el estadio Olímpico de la UCV el 5 de diciembre de 1951.

Las obras de los estadios se terminarán en 1950, correspondiéndole al Olímpico (con capacidad para 30.000 personas), al inaugurarse el 5 de diciembre de 1951, el honor de albergar ese día la ceremonia de apertura con delegaciones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. También, durante el evento, allí se escenificarían las competencias de pista y campo junto a las de fútbol. Así, el campus de la UCV se convirtió en el epicentro de los juegos al decidirse, además, utilizar las residencias estudiantiles (finalizadas en 1949) como albergue para los atletas.

4. María Lionza. Alejandro Colina (1950-1951). Dos imágenes de su ubicación inicial cuando se utilizó como pebetero de los Juegos Bolivarianos.
5. El atleta. Francisco Narváez (1951). Creado especialmente con motivo de la celebración de los Juegos.

Recordemos, adicionalmente, que la creación de un pebetero para recibir y mantener el fuego olímpico que flamearía durante los Juegos le sería encargado por el Comité organizador en 1950 al escultor venezolano Alejandro Colina, quien, fiel a su vocación indigenista y americanista, se inspiró en la mítica india yaracuyana María Lionza para realizar la escultura que conocemos y que con sus brazos en alto, sostenía una vasija, especie de ánfora, depositaria del fuego que ardería durante los 16 días que duraba el evento. Originalmente la obra fue colocada al lado del puente que cruza el río Guaire entre los estadios junto con “El atleta” de Francisco Narváez (también realizado para la ocasión) buscándose así sublimar el deporte.

Pues bien, el conjunto de obras que completaban las instalaciones de los III Juegos Deportivos Bolivarianos, terminadas y/o acondicionadas todas a tiempo, estaba conformado por: canchas de tenis (ubicadas también en la Ciudad Universitaria); piscinas para las competencias de natación y saltos ornamentales (Escuela Militar de El Valle); polígono de tiro y gimnasio cubierto con cancha de madera (Fuerte Tiuna); canchas de golf (Caracas Country Club); deportes bajo techo (salones del Club Venezuela); levantamiento de pesas (Auditorio del Liceo Fermín Toro); deportes ecuestres (Estadio Olímpico, Cuartel Ambrosio Plaza y terrenos de la Escuela Militar de El Valle); basquetbol y volibol (Nuevo Circo); y, finalmente, competencias ciclísticas, en La Vega, sobre la prolongación de la avenida Páez de El Paraíso (hoy avenida Teherán o intercomunal de Montalbán) a realizarse en un nuevo  velódromo con capacidad para 12.000 espectadores.

6. Vista general del Velódromo Teo Capriles (c.1951)

Impulsada por el destacado desempeño del ciclismo nacional en eventos internacionales y a la popularidad adquirida por este deporte en nuestro país, la decisión de construir el velódromo (inaugurado también durante las fechas de realización de los Juegos Bolivarianos), vino acompañada con la de colocarle el nombre de Teo Capriles el más destacado deportista venezolano de esa disciplina hasta la fecha amén de insigne nadador. El proyecto fue realizado por el ingeniero de origen suizo Hermann Blasser.

7. Hermann Blaser. Planta y corte del proyecto del velódromo.

De la descripción elaborada por Blasser en octubre 1952 titulada “Radrennbahn in Caracas” aparecida en la publicación Schweizerische Bauzeitung, revista politécnica suiza que dedicó dos artículos a Venezuela, se desprende que para la construcción del velódromo se contaba con un lote de 4,3 hectáreas y que la propuesta estuvo integrada por 4 elementos: la pista de carreras, la tribuna norte, la tribuna sur y una serie de elementos y servicios de apoyo.

La pista de carreras, construida en concreto armado atendiendo a las normas internacionales en todo lo relacionado a su peraltaje y dimensiones, se desarrolló entre dos semicírculos concéntricos de 34 y 49,40 mts en los extremos que se conectan con dos rectas de 82 mts cada una lo cual da una longitud total de 400 mts. Tiene un ancho total de ocho metros que ofrece la capacidad suficiente para desarrollar series de hasta siete competidores. La orientación del eje longitudinal del velódromo es exactamente este-oeste.

8. Velódromo Teo Capriles. Tribuna norte. Vista desde la calle/acceso principal (izquierda). Vista hacia la pista (derecha)

La tribuna norte se encuentra techada por una hermosa cubierta de concreto armado de 16 metros en voladizo pensada para no perturbar las visuales hacia la pista. Su parte posterior conforma la fachada principal que da hacia la calle. En la planta baja, donde se produce el acceso principal del conjunto, se tiene un gran salón con dos bares, área para masajes y baños públicos. Allí se ubican las escaleras para acceder a la tribuna propiamente dicha. El piso superior contiene dos pasillos con un bar cada uno, una sala de reuniones, una oficina para la administración, otros locales para los clubes de bicicletas y se corresponde con el nivel destinado al público que tiene capacidad para 3000 espectadores sentados, previéndose espacios especiales para la prensa e invitados de honor.

La tribuna sur, destechada, solo tiene un piso bajo ella que contiene un gran espacio con bar donde los espectadores se pueden proteger contra la lluvia y el calor si es necesario. También se encuentra un local para la conserjería y doce salas para los diversos clubes. La tribuna tiene capacidad para 2600 personas y está realizada en concreto armado.

9. Velódromo Teo Capriles. Espléndida vista de la tribuna norte desde la pista.

Vale señalar que las dos tribunas están conectadas a la pista de carreras a través de un túnel con el propósito de poder acceder al centro del campo. Este campo sirve también para realizar juegos y eventos.

Los elementos y servicios de apoyo están conformados por las vías de acceso, un espacio ubicado en la parte posterior de la pista con capacidad para estacionar 250 vehículos y los pasos de los ciclistas a la pista a través de un túnel de 5 metros de ancho.

La construcción tuvo un costo de alrededor de ocho millones de bolívares, lo que equivale para la época a aproximadamente 2,5 millones de dólares o 13 millones de francos suizos.

10. Ubicación en el contexto y vista cenital del Velódromo Teo Capriles en la actualidad.

La instalación una vez inaugurada pasó a albergar la sede del Instituto Nacional de Deportes (IND).

11. Imágenes de los trabajos de remodelación a los que fue sometido el velódromo con motivo de la realización en 2023 de los Juegos del Alba.

El velódromo, tras haber formado parte de las instalaciones para los Juegos Panamericanos de 1983, también lo fue para para los Juegos del Alba 2023, momento en que fue objeto de una importante remodelación que incluyó la repavimentación de la pista, la actualización de las instalaciones y la construcción de un nuevo velódromo de BMX.

Hoy es un establecimiento multipropósito usado habitualmente para la práctica de diversos deportes además del ciclismo o el patinaje, en virtud del aprovechamiento dado a espacio central que bordea la pista. También es utilizado para actividades sociales y culturales diversas.

Notas

12. Tres obras importantes en las que intervino Hermann Blasser. Izquierda arriba: Hospital Municipal Psiquiátrico de Lídice, Caracas. Izquierda abajo: Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira. Derecha: Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas.

Hermann Blasser también figura como proyectista de importantes obras en el país, tales como: el Hospital Municipal Psiquiátrico, edificado en el sector Manicomio, Lídice, Caracas, diseñado junto a Carlos Raúl Villanueva entre los años 1931 y 1933 y finalizado en 1938; la Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas, conjuntamente con Willy Ossott (1939); los proyectos del Hospital tipo “A” (no construidos) junto a Carlos Raúl Villanueva; el internado de orientación Buena Vista en los Teques (1940-1942), el Grupo Escolar Gran Colombia, urbanización Prado de María y el Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira (ambos de 1950), diseñados con el apoyo de la Sala de Proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) mientras trabajó allí.

Blasser se encontraba entre los profesores contratados cuando se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV el 20 de octubre de 1953 donde dictaba la materia dibujo arquitectónico.

13. Anuncio de prensa (c.1951)

Los III Juegos Bolivarianos finalizarían el 21 de diciembre de 1951. Carlos Delgado Chalbaud, uno de sus principales promotores, recordemos, fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 en lo que se conoce como el único magnicidio perpetrado en Venezuela, por lo que no tuvo la oportunidad de inaugurar ni las instalaciones ni el evento. Le correspondería hacerlo a German Suárez Flamerich, quien lo sucedió como presidente de la Junta de Gobierno entre 1950 y 1952.

ACA

Procedencia de las imágenes.

1 y 12. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. Javier González @javiergon56 (https://twitter.com/javiergon56/status/1734500524563579375); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Estadio_Universitario_(UCV))

3. III Juegos Bolivarianos: espejo del alma (http://blog.banesco.com/iii-juegos-bolivarianos-espejo-del-alma/); y Venezuela inmortal @ Vzla_Inmortal (https://twitter.com/vzla_inmortal/status/724995544444182529)

4. Marisol Gilabert (https://www.pinterest.com/pin/453667362455483005/); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Lionza_(estatua))

5. «El atleta» que Francisco Narváez eternizó en la UCV (https://iamvenezuela.com/2019/09/el-atleta-que-francisco-narvaez-eternizo-en-la-ucv/#prettyPhoto)

6, 7, 8 y 9. Hermann Blasser, “Radrennbahn in Caracas”. En: Schweizerische Bauzeitung (octubre 1952.

10. Capturas de Google Earth.

11. Envial acondiciona Velódromo Teo Capriles para juegos del Alba 2023 (https://www.mppt.gob.ve/2023/envial-acondiciona-velodromo-teo-capriles-para-juegos-del-alba-2023/)

13. Juegos Deportivos Bolivarianos 1951 (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/09/juegos-deportivos-bolivarianos-dic-1951.html)