Con el título ‘Cuidar la tierra, rehacer el mundo’ pronunciaba Miguel Aguiló su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando el pasado 14 de enero de 2024. En él abordaba patrimonio, paisaje y planeta; tres ámbitos esenciales de la ingeniería civil que explican su alcance a distintas escalas: un nutrido y poco conocido patrimonio, un paisaje definido por la presencia de sus obras y un planeta acuciado por extremos climáticos.
La ingeniería civil y sus escalas protagonizan también su nuevo volumen publicado por ACS, que profundiza en cómo las obras públicas, caminos, puentes, canales, puertos y tramas urbanas fueron piezas esenciales en la construcción de los Estados Unidos, así como en el proceso de creación de la capital nacional. Así, el libro plantea un recorrido territorial, histórico y simbólico de Filadelfia a Washington, dos metrópolis proyectadas para plasmar significados.
La Declaración de Independencia de 1776 y la aprobación de la Constitución tuvieron lugar en la ciudad de Filadelfia, por entonces la segunda mayor del mundo, solo detrás de Londres. Para alcanzar tal envergadura resultó esencial el sistema de abastecimiento de agua desde el río Schuylkill, con sus obras hidráulicas, azudes y embalses. En ese mismo río, a principios del XIX, unos pioneros carpenter engineers construyeron puentes de grandes dimensiones con arcos rigidizados con triangulaciones, dando origen a toda una generación de patentes de celosías americanas que pronto empezaron a emplear el hierro, así como a los primeros puentes colgantes de cadenas y cables.
Los canales permitieron a su vez el nacimiento de ciudades hacia el interior, y entre ellos destaca el que conecta la bahía de Chesapeake con el estuario del río Delaware, que sitúa a Baltimore como centro portuario de Filadelfia y Washington D.C. No obstante, el ferrocarril se convertiría pronto en el auténtico eje vertebrador del territorio norteamericano. La Pennsylvania Railroad Company acabaría siendo emblema de su época, e impulsora de varias de las estaciones más famosas de los Estados Unidos.
El automóvil superpuso más adelante una nueva red. La autopista que acompaña al río Potomac por su margen derecha fue la primera diseñada con calzadas separadas y criterios paisajísticos para disfrutar las vistas del estuario. La US1 entre Nueva York y Washington, la ‘calle mayor’ de los Estados Unidos, configuró un efectivo eje estratégico al apoyarse sobre los caminos vernáculos y los antiguos embarcaderos de los ferris que cruzaban ríos y estuarios.
Por otra parte, la decisión de levantar Washington D.C. en un gran espacio de 10×10 millas situado en la desembocadura del Potomac y sin ninguna estructura urbana previa fue un hecho insólito. El plano, encargado por George Washington, tampoco tenía precedentes en sus disposiciones diagonales múltiples que otorgaban la máxima visibilidad a sus dos principales referentes: el Capitolio, sede del pueblo, y la Casa Blanca, sede del presidente.
La contestación de Luis Fernández-Galiano en la Real Academia de Bellas Artes retomó la estructura ternaria de Aguiló para recorrer su biografía, y culminó con su último período de «colosal aventura investigadora y editorial», que ha dado origen a la colección de la que el presente volumen constituye el número 21. Tras las series Ingeniería Civil y Grandes Ciudades, de diez libros cada una, ahora se inaugura una etapa dedicada a los ‘paisajes de metrópolis’: una fructífera línea que actualiza y revela el quehacer de la ingeniería civil en la construcción y el cuidado del territorio.
Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Nº387
El futuro de Madrid
Volumen II
Territorio
Javier García-Germán & Alejandro Valdivieso (eds.)
Marzo 2024
Sinopsis
El número 387 de Arquitectura, centrado en la noción de territorio, es el primero de los seis temas (territorio, clima, inclusión, cuerpo, belleza y práctica) del proyecto editorial ‘El futuro Madrid’. De entre los tres ejes —sostenibilidad, inclusión y belleza— que estructuran la agenda de la New European Bauhaus sobre la que se ha contextualizado parte del proyecto, los números dedicados a territorio y a clima abordan aquellas cuestiones que giran alrededor de la sostenibilidad, desmitificándola con el objetivo de convertirla en una herramienta real de trabajo para los arquitectos.
El área metropolitana de Madrid constituye la segunda ciudad más grande de la Unión Europea, después de París. Además, entre las grandes ciudades europeas de más de un millón de habitantes, Madrid será la única que crecerá más de un 20%, aumentando su población en casi 1,5 millones de habitantes en 25 años. Esta transformación presenta importantes oportunidades, pero también plantea importantes retos territoriales. Estos abarcan tanto cuestiones infraestructurales -provisión de aire limpio, agua y energía, entre otras- como la consideración de un mosaico territorial que incluya el abastecimiento alimentario o la conservación de la biodiversidad. Un crecimiento demográfico tan profundo hace necesaria la creación de un tejido urbano que favorezca la interacción ciudadana, creando espacios públicos, equipamientos y viviendas de calidad a precios asequibles. Este número de la revista Arquitectura pretende estudiar prácticas ejemplares en Madrid que puedan demostrar cómo la dimensión infraestructural y ecológica de la ciudad debe impregnar todas las escalas para que, partiendo de la dimensión territorial, llegue a través de todas las capas a la vida cotidiana de los ciudadanos.
Con contribuciones de: Iñaki Ábalos, Toni Cañellas, Eduardo Castillo-Vinuesa, Albert Cuchí, José María Ezquiaga, Ginés Garrido, Daniel Ibáñez, Nikos Katsikis, Javier Martínez, Silvia Muñoz, Manuel Ocaña, Pablo Pérez Ramos, Eduardo Prieto, Chris Reed, Andrés Rubio, Álvaro Sevilla-Buitrago y Luís Asín (fotógrafo).
A través de las cuentas de Instagram @bastidas_salinas y @revistaentrerayas, hemos conocido que el equipo conformado por Marcos Coronel, Ricardo Sanz, Khristian Ceballos, Ana Valenzuela, Gabriel García, Cristian Fontana y Carlos Arellano resultó ganador del Concurso Nacional para la Rehabilitación de la Plaza Guaicaipuro de Los Teques, anuncio que fue hecho el pasado martes 25 de junio.
La convocatoria a participar de esta iniciativa abierta a todos los profesionales de la arquitectura, en la que el sector público y el privado unieron fuerzas y actuaron como auspiciantes, estableció entre el 1 y el 20 de marzo de este año para hacer las inscripciones. Una vez cerrado el lapso, la fecha tope para la entrega de las propuestas se fijó para el 18 de mayo.
El jurado integrado por Isabel Maria De Jesús Pereira (antropólogo), Manuel Almeida (historiador), Justine Caballero (arquitecto), Larissa Slibe (arquitecto), Alejandro López (arquitecto), Cesar Vielma (abogado) y Karin Bolívar (representante de la comunidad), tras revisar los trabajos presentados por más de 60 concursantes, preseleccionó 12 de entre los cuales escogió como ganador el identificado con el seudónimo “Suelo/Sombra/Luz” consignado por el equipo ya señalado.
“Suelo/Sombra/Luz” funge a la vez de marco conceptual de la propuesta triunfadora gracias al énfasis particular que se hace en esos tres elementos: “Suelo que nos recuerda nuestros orígenes, lo interpretamos como una gran superficie porosa, lo que permite drenar las aguas de lluvia con facilidad, a la vez que extiende la superficie verde habitable. (…) Sombra que rinde homenaje a la vegetación emblemática que existe en el lugar, potenciado en este caso con un grupo de cubiertas ligeras apergoladas, que resguardan a los usuarios y que hablan del clima tropical. (…) Luz, una apuesta optimista al futuro, un lugar que rinde homenaje a la atmósfera donde se inserta y busca ser mediador entre la tradición y la innovación.
En el acto público presidido por Farith Fraija Norwood, alcalde del Municipio Guaicaipuro y su equipo de gestión, por un lado, se exaltó la iniciativa de convocar al talento nacional para aportar nuevos enfoques, estrategias y tecnologías a la resolución de temas urbanas locales y, por el otro, se anunció que las obras de rehabilitación de la plaza comenzarán las próximas semanas.
Vaya desde aquí las más sinceras felicitaciones para los ganadores.
Nota
Las imágenes que publicamos proceden de @bastidas_salinas y @revistaentrerayas.
Entre las revistas de arquitectura de mayor relevancia tanto en Argentina como en el resto de Latinoamérica se encuentra Summa. Considerada dentro del ámbito comercial, sigue a Nuestra Arquitectura, que circuló entre 1929 y 1986, como otra publicación periódica argentina exitosa en cuanto a regularidad: si esta alcanzó las 523 ediciones, aquella llegaría a las 300 entre abril de 1963 y finales de 1992. Sin embargo, existe la opinión generalizada de que Summa, en virtud de la línea editorial seguida, el abanico de proyectos que de ella se desprendieron, los debates que suscitó y el trecho que abarca, ocupa quizá el máximo escalón en cuanto a importancia para informar, referenciar y entender casi treinta años de pensamiento y praxis disciplinar del país sureño.
La creación de la revista se encuentra ligada a las figuras de los arquitectos Carlos Méndez Mosquera (1929-2009) y Adolfina Birute Vilcinskas (1930-2022), casados desde 1952, momento en que Adolfina (Lala) adopta el apellido de su marido con el que será desde entonces ampliamente conocida. Ambos para 1963 ya traían a cuestas una importante experiencia previa en el mundo editorial.
1. Carlos y Lala Méndez Mosquera, 1965, en sus oficinas de Cícero Publicidad.
Carlos, graduado en 1953 de la Universidad de Buenos Aires (UBA), desde muy temprano se vinculó con quienes se convertirían en protagonistas de la arquitectura argentina, como Horacio Baliero o Juan Manuel Borthagaray. De lo que se recoge en la página MODERNABUENOS AIRES (https://www.modernabuenosaires.org/arquitectos/carlos-mendez-mosquera): “Siendo estudiante estableció relaciones con el grupo de Arte Concreto, liderado por Tomás Maldonado, quién realizaba el diseño gráfico de la revista Ciclo. (…) En 1950 participó en la fundación de Axis, primera organización de comunicación integral, junto a Maldonado y Alfredo Hlito. Al año siguiente, el trío creó la revista Nueva Visión, un hito en la renovación de la arquitectura local y una avanzada en la formación de los campos novedosos del diseño gráfico e industrial en la Argentina; la editorial del mismo nombre se fundó en 1954, con el libro de Maldonado sobre Max Bill. En 1953, integró el grupo Harpa, estudio dedicado principalmente al diseño de muebles modernos, junto a los arquitectos Aubone, Aizenberg, Hardoy y Rey Pastor”. A su regreso de Europa después de graduado, donde conoció la obra de László Moholy-Nagy, “…fundó la Editorial Infinito y Cícero Publicidad, la empresa con la que continuó durante toda su vida. Desde entonces, se dedicó fundamentalmente a las tareas editoriales vinculadas al mundo del diseño, la arquitectura y la estética, a la publicidad y a la docencia universitaria”. Tras crear en 1963 la revista Summa en cuyos primeros números mostró una visión integral del diseño, “dejó la dirección en manos de su ex esposa Lala Méndez Mosquera, a partir de 1966, y se dedicó de lleno al diseño”.
Por su parte, Lala, quien a la larga se convertiría en la más importante editora argentina de arquitectura, estudia la carrera también en la UBA de donde egresa en 1957 y donde conoce a Carlos quien, como ya mencionamos, sería su marido. “A la par de sus estudios trabajó cinco años en la Editorial Abril en la edición de revistas de historietas”, encontramos en “LALA MÉNDEZ MOSQUERA 1930”, texto biográfico publicado el 13 de marzo de 2019 en el blog Un día/una arquitecta que nos apoyará a lo largo de la elaboración de esta nota. Luego, Lala acompaña a Carlos en la creación de Cícero Publicidad y Ediciones Infinito. Desde Cícero, en momentos de alta tensión entre las universidades y el gobierno, cuando muchos docentes debieron suspender su actividad y se acrecentaba el interés por gestar en el grupo de arquitectos, profesores universitarios y artistas, un proyecto editorial para difundir las vanguardias internacionales y la producción de América Latina, nace Summa, Revista de Arquitectura, tecnología y diseño, nombre que “marcaba una búsqueda de lo excelso –y su doble m, una diversión privada en familia-”, de la que Lala será directora desde 1966 hasta su cierre en 1992.
2. Índice y aviso promocional del nº 1 de la revista Summa, abril 1963.
Con un formato de 21,5 x 29,4 cms, en el contenido de su número 1 (abril 1963) se encontraban en Summa, entre otros, “La obra del arquitecto Eduardo Sacriste” y “Olivetti: dos nuevos diseños” así como los artículos “El caso contra la arquitectura moderna” de Lewis Mumford, “Arquitectura argentina, hoy” de Francisco Bullrich y “La prefabricación en la construcción” de Reinaldo Leiro. También se publicó una amplia reseña y la polémica sobre los resultados del primer concurso internacional organizado en Argentina: el del Edificio Peugeot (nunca construido) ganado por el estudio brasileño Aflalo/Gasperini, y aparecieron los resultados del concurso de anteproyectos para la construcción del edificio de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, cuyo primer premio recayó en el equipo conformado por Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga, y del Concurso nacional de anteproyectos para la sede del Jockey Club de la Ciudad de Buenos Aires ganado por el arquitecto Roberto Álvarez.
3. Portadas de los cuatro primeros 4 números de la revista Summa bajo la dirección de Carlos Méndez Mosquera.
Así, “los cuatro primeros números de Summa se hicieron en Cícero en dos años. Carlos sostuvo el motor creativo, dirigió el proyecto, ocupándose de lo económico (mientras) Lala estaba a cargo de la edición: formaba parte del planteo editorial, la visión, la dirección de arte, el diseño de la revista y la ponderación de los contenidos. Participaron como Directores Ejecutivos José A. Le Pera y Jorge Grisetti”.
En 1965, Lala decide renunciar a Cícero para tomar la dirección de la revista con la idea de transformarla en una publicación con mayor frecuencia de salida y desarrollar los mismos conceptos planteados en esos cuatros números iniciáticos. “No fue fácil para ella independizarse y comenzar su propio camino pero supo que era necesario para la supervivencia de la revista, que quedaba en segundo plano frente a las urgencias de la agencia”.
4. Primeros números publicados por Lala Méndez Mosquera como directora de Summa entre 1965 y 1969.5. Evolución del diseño de la portada de Summa a partir del número 10.
Por tanto, a partir del nº 5 en nueva sede (ubicada en Viamonte 494 edificio del estudio OAM donde también se encontraba la librería Nueva Visión) y con el apoyo de Francisco Bullrich y Victoria Ocampo, Summa de la mano de Lala aumenta su periodicidad y alcance marcando el inicio de su segunda etapa. “Los 14 números siguientes, con Leonardo Aizenberg como secretario de redacción, incluyeron ediciones monográficas dedicadas a la Arquitectura Moderna en Argentina, Chile, México, Brasil y Uruguay, a temas de vivienda y a distintas tipologías”.
6. Parte de la colección de los Cuadernos Summa-Nueva Visión.
Desde 1969 y hasta 1976, la revista logra salir mensualmente y Lala, junto a su equipo editorial, “deciden dedicar la publicación principalmente a la producción arquitectónica nacional y latinoamericana reforzando su propuesta inicial. Por lo tanto, el material de arquitectura europea que llegaba a la editorial desde diversas fuentes … se vuelca en otras publicaciones como los Cuadernos Summa-Nueva Visión (dirigidos por Ernesto Katzenstein) ordenados en diferentes temas por directores invitados. (…) Paralelamente con el sello editorial Ediciones Summa se publican nuevas colecciones. En 1976, Marina Waisman comienza con la producción de la Colección Summarios, también centrada en temas internacionales. (…) Waisman también estuvo a cargo de la sección Summa-Historia, publicada desde 1974, donde analizaba la arquitectura americana desde la época de la Conquista hasta 1960. Esta sección fue editada y recopilada en forma de libro tres años después”.
7. Parte de la colección de Summarios.
Durante la tercera y última etapa de la editorial entre 1976 y 1992 Summa, salvo breves sobresaltos, logra mantener su periodicidad mensual y la editorial añade a sus productos en 1983 Summa-Temática de aparición trimestral, bajo la coordinación de Julio Cacciatore y Horacio Pozzo, y las ‘tapas homenajes’ (destinadas a dar cuenta de la obra de arquitectos de relevancia), igualmente a cargo de Cacciatore. “También durante este período, Lala decide ampliar la actividad de Summa no sólo a los productos editoriales: a partir de 1977, y desde la revista, propugna campañas públicas: ‘Summa invita a la preservación del Patrimonio histórico y urbano’, ‘Campaña en pro de la recuperación de las costas y los ríos para uso del hombre’, ‘Energía: ahorrar, no contaminar, investigar’ y ‘Preservación del Patrimonio’”. Esta última campaña comienza al cumplirse 25 años de Summa (1988) momento en que se decide cambiar la diagramación general y una foto de detalle pasa a la imagen de tapa. “También aquí Julio Cacciatore y Horacio Pozzo tomaron la continuidad de la sección”.
8. Parte de la colección Summa-Temática.9. Publicidad elaborada por Cícero con motivo de los 15 años (nº 123) de la revista Summa (izquierda). Portada del número 248 especial del 25 aniversario, 1988 (derecha)
En 1992, Lala y su socia Susana Benedit, debieron cerrar su empresa por lo que la revista Summa y Ediciones Summa dejaron de existir a finales de aquel año.
10. Portadas de los primeros tres números (1993) de Summa+.
Al año siguiente (1993) bajo la dirección de Martha Magis y periodicidad bimestral es lanzada la revista Summa+, buscando mantener la continuidad y nivel de su predecesora, tras una idea que implicaba la apertura a todos los diseños en consonancia con el contexto del momento. En Summa+, que a la larga se ha consolidado como revista de arquitectura, Lala siguió su actividad como asesora, y desde 2006 también lo fue de otro producto editorial salido del mismo grupo: la revista Barzón centrada en el diseño gráfico y diseño de indumentaria. Lala,“por varios años continuó desarrollando su rol de editora de contenidos editoriales de arquitectura y diseño, además de enseñar y entrenar a jóvenes arquitectas y arquitectos que daban sus primeros pasos en el mundo de la comunicación de arquitectura”.
11. Portada de la revista Summa nº 259, marzo1989.
Convertida en objeto de culto, la colección de 300 números de Summa, ha servido para llevar a cabo innumerables trabajos de investigación que abarcan temas tan variados como su rol en la creación de un nuevo campo disciplinar, en la modernización y surgimiento de una vanguardia dentro de la arquitectura y el urbanismo argentinos, su papel innovador en el diseño gráfico o como plataforma para tender diversas miradas sobre la ciudad de Buenos Aires durante las décadas de los años 1960 y 1970.
Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna
Juan José Martín Frechilla
UCV, Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico
Colección Estudios
2004
Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004), puede considerarse, junto a Planes, Planos y Proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país) (1994), como un segundo hito dentro de la sólida actividad que como investigador ha desarrollado Juan José Martín Frechilla, caracterizada por mostrar una manera diferente de “historiar” la arquitectura y el urbanismo.
Comprometido desde muy temprano con la valoración del carácter social de la profesión que decidió estudiar, lo cual lo llevó a participar activamente como estudiante en el proceso de Renovación Académica de la Escuela de Arquitectura de la UCV (1969-1970), Martín Frechilla egresa en 1972 y decide incorporarse al Sector de Estudios Urbanos como profesor a dedicación exclusiva en 1976 y así asumir, junto a la docencia, a la investigación como actividad central la cual había reforzado cursando estudios de postgrado en Urbanismo y Ordenación del Territorio, en las universidades de París-Sorbona y Católica de Lovaina, Bélgica, en 1975.
1. Juan José Martín Frechilla.
Su rechazo hacia la figura mitificada del arquitecto proyectista dentro de la formación del estudiante y al entendimiento de la arquitectura como arte, soportan su actitud crítica hacia la manera como se habían construido las historias de la arquitectura y el urbanismo a lo largo del siglo XX en las que se privilegiaba períodos protagonizados por individualidades heroicas que construían edificios y planificaban las ciudades.
Entendiendo, por tanto, que la reducción de la historia urbana venezolana al hecho construido y sus vínculos incompletos con el entorno político y económico, implica también la exclusión tradicional de protagonistas distintos al arquitecto, Martín Frechilla decide centrar su actividad investigativa en tres líneas: «Historia social de la construcción territorial y urbana de Venezuela de finales del siglo XVIII a la primera mitad del siglo XX»; «Historia social de la ciencia y la tecnología en Venezuela» y también «Historia social del exilio republicano español en Venezuela».
2. Algunos de los libros que ha publicado y en los que ha participado Juan José Martín Frechilla.
El valor que tiene para él el acopio documental y el rigor con que deben ser manejados los datos, bajo la premisa de que la arquitectura y urbanismo son disciplinas en las que encuentra mucha improvisación y falta de metodología (inclusive en la academia), lo conducen a crear en 1990 INFODOC BD/JJMF/SEU-FAU-UCV, unidad adscrita al Sector de Estudios Urbanos, que nace como un sistema de información de soporte a proyectos de investigación y como un servicio de consulta especializado para estudiantes de posgrado e investigadores en general, y que, con el tiempo, se convirtió en una base de datos abierta, con información bibliográfica y documental no convencional -actas, informes, correspondencia, fotografías, mapas, planos, grabaciones, videos- que refuerzan “una historia social del proceso de modernización de la Venezuela republicana de finales del siglo XVIII a las primeras cinco décadas del siglo XX, desde la perspectiva del papel del sector público en la construcción territorial y urbana y desde las instituciones, las disciplinas y los temas relativos al desarrollo de la ciencia y la tecnología, tales como: petróleo, publicaciones científicas o inmigración selectiva”, de acuerdo a lo publicado en https://www.fau.ucv.ve/infodoc/.
3. Páginas del cuadernillo «Imágenes para otros diálogos» publicado al final de Diálogos reconstruidos…
Justamente del esfuerzo por dotar de sentido a toda una filosofía en torno a la producción de material útil a la construcción de una historia de la modernidad caraqueña alejada de convencionalismos, nace Diálogos reconstruidos… libro basado “en un grupo de entrevistas realizadas en una o varias sesiones, entre 1990 y 1996, a un grupo de ingenieros, urbanistas, arquitectos, constructores, urbanizadores y abogados que fueron ministros, ingenieros municipales, empresarios, asesores o altos y medianos funcionarios de la administración pública. Ellos fueron: Gerardo Sansón, Julio Bacalao Lara, Pedro Pablo Azpúrua, Leopoldo Martínez Olvarría, Antonio Cruz Fernández, Francis Violich, Juan Otaola Paván, Alberto Urdaneta, Pedro José Lara Peña, Rafael Pinzón, Inocente Palacios, Rafael Alfonso Ravard, Miguel Salvador Cordón, Antonio José Peñaloza, Pedro Elías Olivares, Víctor Sardi Socorro, Celestino Martínez de la Plaza, César Oliver Rugeles, Tony Manrique de Lara y Vicente Fossi, a los cuales habría que agregar las entrevistas a familiares de Rafael Bergamín y de Fernando Salvador, en procura de consultar sus archivos privados”, y la hecha a Maurice Rotival en París en 1977 gentilmente cedida por la profesora Esther Elena Marcano.
En la publicación, Martín Frechilla ubica a la fuente oral por la que se decanta en la línea trazada por los libros de viajeros y las memorias consciente de que en todas se hace presente la imprecisión del recuerdo. Ello, sin embargo, le permitió no sólo reforzar su importancia “como una documentación de primera mano para la investigación histórica”, sino también establecer “los patrones para que el examen permita convertirlas en voces confiables”.
4. Páginas del cuadernillo «Imágenes para otros diálogos» publicado al final de Diálogos reconstruidos…
Es el procesamiento del material recabado a través de las entrevistas realizadas lo que dio origen al concepto de “diálogo reconstruido”, patrón mediante el cual se desechó la publicación literal de lo registrado a través del contacto directo, optándose por su deconstrucción y recomposición “para poder abrirlo a una reconstrucción más compleja con otras entrevistas, con otros documentos olvidados entonces o sin localizar”. En otras palabras, se procedió a “convertir cada diálogo en otro texto, para que sea la totalidad de ellos la que permita componer los diversos estratos, en este caso la historia de la construcción de Caracas entre 1937 y 1957”.
5. Páginas del cuadernillo «Imágenes para otros diálogos» publicado al final de Diálogos reconstruidos…
El libro de 354 páginas, que está muy lejos de ser considerado simplemente como un libro de entrevistas, tal y como explica su autor, “se encuentra dividido en siete capítulos que giran, cada uno alrededor de uno o varios temas, de un personaje central y de una entrevista, a la cual se integran otras junto a distintos documentos a fin de perfilar con ellos las tesis que dan sustento a estos diálogos reconstruidos”. Se encuentran antecedidos de en Prólogo y seguidos de un Epílogo, las Fuentes documentales y bibliohemerográficas y un cuadernillo titulado “Imágenes para otros diálogos” conformado por siete partes que puede ser revisado con autonomía e independencia.
6. Índice del libro Diálogos reconstruidos…
Siguiendo lo escrito en el Prólogo por Martín Frechilla tenemos que “el primer capítulo tiene a Maurice Rotival y sus distintos períodos de actuación en el país como eje, para, … mostrar la complejidad del contexto relativo a la historia de la construcción de Caracas entre 1936 y 1958. El segundo capítulo destaca la figura esencial de Leopoldo Martínez Olavarría en el proceso de institucionalización de la planificación urbana al nivel municipal, primero, y nacional después… (…) El tercer capítulo presenta a Francis Violich, cuya … participación en la Comisión Nacional de Urbanismo y sus vínculos profesionales en ella con Maurice Rotival, constituyen un adecuado balance crítico sobre el papel ejercido por los profesionales extranjeros entre 1946 y 1957. El cuarto capítulo incluye la entrevista realizada a Pedro José Lara Peña, Ministro de Agricultura y Cría (MAC) en la década de los cincuenta… (…) El quinto capítulo fue el diálogo oficial por excelencia con Gerardo Sansón, un funcionario que recorrió los distintos niveles de la administración pública hasta llegar al Ministerio de Obras Públicas. La versatilidad y los siempre nuevos horizontes que abrió el diálogo con Pedro Pablo Azpúrua … se recogen en el capítulo seis, destacando su percepción desde el punto de vista de la Ingeniería Municipal y la Dirección de Obras Municipales de la Gobernación del Distrito Federal, de la construcción de Caracas. Termina nuestro recorrido con un capítulo que tiene a Juan Otaola Paván como centro de interés por su destacada labor en el rescate y fortalecimiento de la ingeniería venezolana, protagonista, sin duda, del desarrollo tecnológico de la construcción pública de esos años”.
De lectura obligada para quienes quieran tener información de primera mano de algunos de los personajes fundamentales pero poco publicitados que fueron protagonistas en la vertiginosa transformación física de Caracas entre 1937 y 1957, Diálogos reconstruidos… “deja una cantidad de pistas que se ofrecían y que no se recorrieron pero aguardan a que otros investigadores tomen la iniciativa”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado, 3, 4, 5 y 6. Juan José Martín Frechilla, Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004)