Los textos reunidos en la presente obra, escritos entre 1969 y 2011, ofrecen una visión de conjunto de la trayectoria intelectual de Manuel de Solà-Morales. El reputado arquitecto y urbanista cultivó una fértil obra ensayística en la que propuso nuevas aproximaciones a cuestiones aparentemente superadas, a menudo incluso acríticamente despreciadas, discriminando los distintos usos, concepciones, materiales, sistemas y valores que conforman la ciudad. En sus diversos artículos, contribuciones a volúmenes antológicos, prólogos, conferencias, notas y otros textos de diversa índole, Solà-Morales forjó una interpretación del fenómeno urbano abierta y fragmentaria, sensible a los tiempos y usos del espacio, y atenta a la diversidad de actores que intervienen en su desarrollo; un legado extraordinario que Acantilado se complace en acercar a los lectores gracias a esta amplia selección al cuidado de Oriol Clos.
Aproximación crítica
Ciudad teórica
José María Ezquiaga
Miradas sobre la ciudad no es un texto sencillo: este libro sobre urbanismo no nos conduce con su seductora erudición y su lúcida argumentación hacia un refugio conclusivo, como los aclamados textos de Jonathan Rose o Edward Glaeser. A veces recuerda más a la inspirada incertidumbre del último Richard Sennett o a las evocaciones poéticas de Stefan Hertmans.
Manuel de Solà-Morales hizo en los últimos años un esfuerzo notable por ordenar su pensamiento en torno a sus grandes temas de reflexión: Cerdá y los ensanches, la didáctica del urbanismo o el sentido del proyecto ante la complejidad irreductible de las ‘cosas urbanas’. Pero en cierta medida, fueron sus afinidades contemporáneas las que ordenaron y vertebraron sus textos. Oriol Clos acomete la difícil tarea crítica de ayudarnos a recorrer las modulaciones de un discurso que ha tenido como constante una dosificada voluntad de cuestionar las confortables certezas que una satisfecha práctica profesional tiende a concederse periódicamente. No es fácil reconstruir un pensamiento que encuentra su medio ideal de transmisión en el aula, en torno a la mesa común de trabajo o en el debate crítico, pero Clos consigue su objetivo con serenidad y rigor.
La ciudad era para Solà-Morales algo inaprehensible, pero no incomprensible; de ahí el enorme valor que le concede a la teoría. Por ello debemos agradecer a Clos la recuperación de algunos eslabones perdidos que quizá una revisión más simplificada se hubiera permitido olvidar, como algunos textos de los años setenta sobre planeamiento o sus polémicos artículos periodísticos, haríamos bien en leer y releer desde el debate de hoy.
Tanto para quienes conocieron y disfrutaron del magisterio de Solà-Morales como para quienes se asoman por primera vez a su pensamiento, las páginas de este libro, como prologa Rafael Moneo, «nos permiten escuchar de nuevo su palabra, haciéndonoslo sentir vivo»… desde una radical contemporaneidad.
La estrecha relación de Giovanni (Gio) Ponti con nuestro país se fragua desde el momento en que una pareja adinerada de venezolanos, que ya lo seguía de cerca desde los años 40 del siglo XX a través de lo que se publicaba en la revista Domus, lo contacta en 1953 para que les diseñe su casa. Esa pareja no era otra que la conformada por Armando Planchart Franklin y Ana Luisa (Anala) Braun Kerdel y el producto de lo que será una duradera y sólida amistad forjada en torno al encargo solicitado será la conocidísima Villa Planchart también denominada quinta “El Cerrito”.
Ponti, uno de los más importantes arquitectos, diseñadores industriales, artistas y publicistas italianos del siglo XX, “reencarnación del ecléctico hombre renacentista” para algunos, nace en la ciudad de Milán el 18 de noviembre de 1891. Con el apoyo de Wikipedia sabemos que se graduó de arquitecto en el Regio Istituto Tecnico Superiore di Milano (actual Politécnico de Milán) y en 1921 abrió un estudio con Mino Fiocchi y Emilio Lancia. Debutó como proyectista en 1923 participando en la Bienal de Artes Decorativas de Monza. En 1928, funda la revista Domus, una publicación mensual sobre “arquitectura y mobiliario del hogar moderno en la ciudad y en el campo”, que se convertiría en un referente internacional sobre los tópicos que trataba, la cual Ponti dirigirá hasta su muerte. “Desde 1936 a 1961 fue profesor en la facultad de arquitectura del Politécnico de Milán y en 1941 funda la revista Estilo, publicada hasta 1947. En 1951 se asoció con Alberto Rosselli y el ingeniero Antonio Fornaroli, con quienes formó el estudio Ponti Fornaroli Rosselli (PFR), activo hasta 1976”.
1. Gio Ponti. Izquierda: Torre Pirelli, Milán, 1956-1961. Derecha: Silla «Superleggera», diseñada para Cassina, 1951
Dentro de la obra de Ponti destaca la Torre Pirelli (1956-1961) ubicada en Milán donde también ya había proyectado, con Emilio Lancia, la Torre Rasini (1935), el Barrio Harar (1950) y casi en simultáneo con la Torre Pirelli el edificio RAS (1956-1960). Pero si algo sobresale dentro de la trayectoria de Ponti es su incursión en tierras venezolanas y muy especialmente la Villa Planchart (1953-1957) considerada su obra maestra. Luego realizará el Denver Art Museum (1970-1971) de Denver, Colorado, EE.UU. En el campo del diseño cabe señalar la silla «Superleggera» de 1955 o la “Distex” (1957) y el mobiliario para los transatlánticos «Giulio Cesare» y «Andrea Doria».
Fijando la mirada en los inicios de la relación de Ponti con Venezuela, una vez adquirido el magnífico terreno ubicado en Colinas de San Román, se sabe que el primer contacto epistolar entre los Planchart y el arquitecto ocurrió en 1953 cuando, conocedores de lo publicado en la revista Domus estando de visita en Milán logran, gracias a la intermediación del cónsul venezolano en la ciudad Ricardo Maldonado, que Ponti los recibiese en su estudio. Con cierto escepticismo inicial por parte del arquitecto (de 62 años, interesado más en construir que proyectar, desilusionado por su primer intento fallido para ejecutar una obra en Latinoamérica y con mucho trabajo por aquel entonces), la reunión se desarrolla produciéndose paulatinamente una gran sintonía traducida en entendimiento mutuo, quedando del intercambio las ideas principales que los clientes deseaban para su casa y su convicción de que habían dado con el profesional indicado.
2. Izquierda: Primer número de la revista Domus, 1928, creada y dirigida por Gio Ponti. Derecha: Carta enviada por Armando Planchart a Gio Ponti desde el Palace Hotel de Milán el 12 de junio de 1953, que marcó el inicio formal de la elaboración de Villa Planchart.
Luego, el miércoles 17 de junio se concertará otra cita de la que da fe la carta publicada en la página web de la Fundación Anala y Armando Planchart (https://www.villaplanchart.net/la-casa/historia/), fechada el 12 de junio de 1953, redactada en la papelería del Palace Hotel de Milán con el encabezado “Sr. Prof. Gio Ponti”, donde Armando Planchart expone lo siguiente: “Adjúntole mi cheque n 83… de acuerdo con lo convenido. Esperamos que para el próximo miércoles nos tenga preparado algo precioso. Gracias”. Y tan fue así que el entusiasmo contagioso de los Planchart logró que Ponti ya para el mes julio les haría un primer envío de planos “sorprendentemente acucioso y muy cercano a la villa definitiva”, y otro el 7 de agosto cuando el matrimonio se encontraba en París de regreso de una gira por el norte de Europa, tal y como relata Hannia Gómez en El Cerrito. La obra maestra de Gio Pont en Caracas libro publicado en 2009.
Será, por tanto, la realización de Villa Planchart “por correspondencia” iniciada el 21 de agosto de 1953, lo que originará el primer desplazamiento de Ponti a Caracas el 22 de enero de 1954 desde Nueva York, aprovechando la apertura de una exposición itinerante sobre su obra organizada por el Institute of Contemporary Art de Boston donde los planos del anteproyecto caraqueño y una maqueta serían expuestos.
Hospedado en el Hotel Tamanaco (muy cerca del terreno de El Cerrito) y siendo los Planchart sus anfitriones, Ponti es introducido por ellos dentro de los círculos sociales caraqueños. También el 2 de febrero de 1954 Gio Ponti dictará una conferencia sobre arquitectura con proyección de fotografías que se llevaría a cabo en la Casa de Italia (La Candelaria).
“La primera visita de Ponti a Caracas dará para todo. Pedro Pablo Azpúrua, Ingeniero Municipal del Distrito Federal, lleva al arquitecto milanés a visitar la Ciudad Universitaria y el Concejo Municipal. Ponti va estableciendo contacto con los arquitectos más importantes de Caracas: Carlos Raúl Villanueva, Leopoldo Martínez Olavarría, Gustavo Ferrero Tamayo, Diego Carbonell y hace el periplo fantástico de las principales arquitecturas de la época. (…) El fin de semana antes de su partida, los Planchart llevan a su arquitecto a descansar a su casa de la playa. Allí planifican para él la visita a los alrededores” siendo lo que “más le maravillará la ‘conmovedora, inolvidable visita a la casa del gran Reverón’”.
3. Otros proyectos de Gio Ponti en Caracas. Arriba: Villa Arreaza o Quinta “Diamantina”, Caracas Country Club (1955-demolida en 1994). Abajo izquierda: transformación de la antigua Villa Mata Guzmán-Blanco (1958), Lomas del Mirador, foto de la maqueta. Abajo derecha: Remodelación de la Quinta “La Barraca” (1958), Los Chorros, elevación interior
Este primer viaje de Ponti finalizará el 3 de febrero teniendo una duración de doce días. Es así como logrará abrir un importante abanico de relaciones que lo llevarán a proyectar también la Villa Arreaza o Quinta “Diamantina” (1955-demolida en 1994), localizada en el Caracas Country Club, que curiosamente se terminó de construir antes que “El Cerrito”. También llegó a realizar el primer anteproyecto de la Villa González-Gorrondona (1956), Parque Nacional El Ávila, que luego le sería encargada a Richard Neutra, y otro para un edificio de oficinas (1954) en la esquina de Mercaderes. Posteriores a “El Cerrito” serán la transformación de la antigua Villa Mata Guzmán-Blanco (1958), Lomas del Mirador y la remodelación de la Quinta “La Barraca” (1958), Los Chorros.
El impacto que produce en Ponti su visita a Caracas lo hace incorporar algunas modificaciones al anteproyecto de Villa Planchart hasta entonces muy desarrollado. Las obras se inician definitivamente en julio de 1954 abriéndose otro capítulo de intenso carteo con que se orienta la toma de decisiones para la construcción, complementario a los planos enviados con anterioridad. El arquitecto volverá al país a mediados de noviembre de 1955 en pleno proceso constructivo y permanecerá doce día hospedado en este caso en el Hotel Ávila.
Un tercer viaje de Ponti se registra, siempre según Hannia Gómez, el 20 de febrero 1956 cuando Blanca de Arreaza requiere su presencia en Caracas y corre con los gastos de transporte, ocasión en la que vendrá acompañado de su hija Tita hospedándose ambos en el Tamanaco por doce días. En estos momentos la construcción de Villa Planchart se encontraba detenida.
4. Croquis temprano de Villa Planchart que Ponti acompañará con el texto: «Vuestra casa será gentil como una gran mariposa en la cima de la colina».5. Izquierda: Gio Ponti y su mujer Giulia en la mítica casa de la via Dezza decorada por él, en 1957. Abajo derecha: Un rincón de Villa Planchart donde se muestra la butaca D.154.2, diseñada por Ponti exclusivamente para la casa, y una obra de Alejandro Otero.
Ponti llega por cuarta vez a Caracas el 28 de noviembre de 1957 en momentos que los Planchart ya se están mudando a su nueva casa y preparando su inauguración para el día 8 de diciembre, coincidiendo con la celebración de su aniversario de bodas para lo cual se organizó una fiesta en la que participó buena parte de la alta sociedad caraqueña, más pendiente de los acontecimientos políticos que de la estupenda arquitectura que estaban conociendo. Durante la semana que pasará en Venezuela junto a su esposa Giulia, Ponti hará todo lo necesario para finiquitar la obra. Luego ambos irán a los Estados Unidos de donde regresarán cerca del 18 de diciembre en momentos en que la situación política del país era sumamente delicada y ya había sido detenido el concuñado de los Planchart, Arturo Uslar Pietri, luego del bochornoso fraude que el régimen perpetrara en el plesbicito convocado el 15 de diciembre. Se acercaba la hora en que la dictadura de Perez Jiménez llegaría a su fin el 23 de enero de 1958, momento en que los Ponti se encontraban aún en Caracas logrando ser testigos desde «El Cerrito» del despegue de «La Vaca Sagrada» que partía de La Carlota.
6. Izquierda: Gio Ponti en el Salón de Villa Planchart durante su última visita a Caracas en 1972. Derecha arriba: detalle del acceso principal de Villa Planchart. Derecha abajo: Un patio de Villa Planchart.7. Villa Planchart. Vista de una de sus salas de estar
Luego de la apertura oficial de Villa Planchart en diciembre de 1957, Gio Ponti regresó a Caracas otras dos veces. La primera de ellas en junio de 1967 acompañado de su esposa luego de realizar un viaje a Australia. “Un mes después, cuando un gran terremoto asola a la ciudad de Caracas y milagrosamente no daña la Villa Planchart, todos lo celebran”, comentará Hannia Gómez. “En este nuevo viaje los Ponti van a visitar la Isla de Margarita, y los pueblos de El Hatillo y de la Colonia Tovar ambos en la región caraqueña”.
Gio Ponti volverá por última vez al país en 1972 con 80 años recién cumplidos y pocos meses después de que en enero su esposa Giulia sufriera un accidente cerebro vascular quien, sin embargo, lo acompaña. Se le había presentado la oportunidad de diseñar el Centro Industrial del Mueble Avelca perteneciente a la familia Avellán quienes ya en 1970 se habían puesto en contacto con él. Los Planchart los hospedan en su casa.
Ponti fallece el 16 de diciembre de 1979 a los 88 años de edad. Ya en 1975 lo había dejado Giulia y el año anterior (1978) su gran amigo Armando Planchart.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado, 3, 4 y 6 izquierda. Hannia Gómez. El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas, 2009.
La Biblioteca Nacional de Francia abre sus puertas tras 10 años de restauración
Por: Dima Stouhi
Traducción: Luciana Truffa
18 de octubre 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
Anteriormente conocida como la Bibliotheque du Roi, la sede Richelieu de la Biblioteca Nacional de Francia, cerca del Palais-Royal, ha finalizado su construcción tras casi 10 años de renovaciones. La transformación del recinto de 300 años de antigüedad, incluyó la restauración de la fachada, la instalación de un jardín interior y el mantenimiento de las instalaciones, promoviendo así la innovación, la modernidad y la apertura a un público más amplio. El proyecto que es a la vez una biblioteca y un museo, seguirá albergando un enorme campus para la historia de las artes y el patrimonio, y ofrecerá también a los visitantes un lugar para pasear, descubrir e intercambiar. Se espera que el recinto abra sus puertas al público en el verano de 2022.
Las obras realizadas en la biblioteca están consideradas como uno de los principales proyectos dirigidos por el Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia. Estas cuentan también con el apoyo del Ministerio de Educación Nacional, Enseñanza Superior e Investigación. La renovación estuvo a cargo de los arquitectos Atelier Bruno Gaudin, junto con EGIS, CASSO y 8’18.
Los visitantes podrán acceder a la biblioteca en un recorrido que va del Louvre a la Ópera, en las cercanías del Palais-Royal y de la Comédie Française. Sus dos accesos por la calle Vivienne y Richelieu, se convertirán en un punto de referencia en la ciudad que invitarán a los transeúntes a descubrir un patrimonio excepcional situado en el corazón de París. El sitio de Richelieu ofrecerá de igual manera espacios completamente rediseñados al público, incluido un nuevo museo que relatará en su recorrido la historia desde la antigüedad hasta la fecha de forma cronológica y temática.
La estructura monumental ha sido restaurada de manera de preservar sus colecciones históricas y respetar las normas internacionales de seguridad y accesibilidad universal. A lo largo de 10 años de trabajos, se han renovado 30.000 m² del total de 58.000 del edificio y se han conservado más de 20 millones de documentos en la nueva biblioteca. La primera etapa, que tuvo lugar entre 2011 y 2016, incluyó la renovación de la mitad del edificio situado a lo largo de la Rue de Richelieu. Esta contempla desde galerías y una librería, hasta espacios educativos, una cafetería, y tiendas comerciales. De 2017 a 2021 se renovó la mitad del edificio situado a lo largo de la calle Vivienne, que incluye la galería Mazarine, la sala oval, el Gabinete del Rey, el jardín Vivienne y el museo.
La Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat a través de su secretaria Griselda Ferrara invita a leer y compartir la DECLARACIÓN SOBRE LAS INUNDACIONES EN EL LITORAL GUAIREÑO, a la cual se accede a través del siguiente link: