Una historia de cómo las mujeres pudieron participar en la definición y organización del espacio doméstico, antes de poder llegar a ser arquitectas. De unos pocos años a esta parte se han venido publicando numerosos estudios sobre arquitectura y género, y cada vez son más los trabajos dedicados a las arquitectas y a las dificultades para desarrollar su profesión por el mero hecho de ser mujer. Mucho antes de todo esto, Dolores Hayden fue una de las primeras académicas en estudiar a todo un grupo de feministas estadounidenses ‘como Melusina Fay Peirce, Mary Livermore y Charlotte Perkins Gilman’ que hicieron campaña contra el aislamiento de las mujeres en el hogar y el confinamiento a la vida doméstica por considerarlo la causa fundamental de su posición desigual en la sociedad. La gran revolución doméstica, un libro que ha pasado casi desapercibido en los países de habla hispana, es el germen de muchos de los estudios posteriores de género en arquitectura. Arroja una necesaria luz sobre los planes innovadores y las estrategias visionarias de estas mujeres, así como sobre sus ambiciosos objetivos de socializar el trabajo doméstico y el cuidado de los niños. El libro analiza las fuentes utópicas y pragmáticas de los programas feministas para la reorganización doméstica y de qué manera se entremezclan con los conflictos de clase, raza y género, una historia de una tradición intelectual poco conocida que desafía las nociones patriarcales del ‘lugar de la mujer’ y del ‘trabajo de la mujer’. Hayden nos muestra cómo la ideología política de las feministas materialistas las llevó a diseñar espacios físicos para crear cooperativas de amas de casa, casas sin cocina, guarderías, cocinas públicas y comedores comunitarios.
Casi todos los textos de esta antología giran en torno a un mismo tema: el dibujo. Aunque diferenciados por sutiles variaciones en su concepción y enfoque, los diecisiete textos de este volumen pueden entenderse como un único monólogo continuo con retornos casi compulsivos a la misma idea. Flores & Prats creen en la capacidad del dibujo a mano para generar múltiples y complejas capas de conocimiento sobre un espacio o un lugar y así orientar los sucesivos pasos del proceso de proyecto. Su obsesión por el dibujo es una forma de resistencia optimista, y creen que, si se movilizan con intensidad, rigor y pasión, las herramientas de representación arquitectónica todavía pueden ayudarnos a descifrar el mundo que nos rodea.
Con la aparición del número 1 de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy, Proimagen Editores C.A. daba cumplimiento a su ofrecimiento de aportar un nuevo producto (en este caso monográfico) que se sumaba a los dos Anuarios de Arquitectura Venezuela que habían publicado en 1981 y 1982. El primero de ellos venía acompañado de una presentación a cargo del arquitecto José Manuel Mijares, Presidente entonces del CAV; un texto del arquitecto y profesor Leszek Zawisza titulado “La arquitectura moderna en Venezuela”; y 50 proyectos descritos e ilustrados, divididos en 10 secciones: Viviendas Unifamiliares, Conjuntos de Viviendas Unifamiliares, Viviendas Multifamiliares, Conjuntos de Viviendas Multifamiliares, Educación, Comercio, Oficinas, Industria, Recreación y Turismo, y Servicios Públicos. El segundo incorporó textos e imágenes de 42 proyectos agrupados en 9 secciones: Viviendas Unifamiliares, Viviendas Multifamiliares, Conjunto de Viviendas, Educación y Cultura, Comercio, Oficinas, Industria, Recreación y Turismo, y Servicios Públicos e Institucionales, así como un ensayo de Ilmar Luks, profesor del Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, titulado “Arte en la arquitectura venezolana contemporánea”.
1. Números 1 y 2 del Anuario de Arquitectura Venezuela, años 1981 y 1982, respectivamente.
Así, editado por Claudio Vivas Sardi, Cecilia Montesinos de Lapioli y Sergio Lapioli Alizo (productores, también, de los dos libros mencionados), con la colaboración de Marielena Valdez y Fanny León, el nº 1 de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy, dedicado al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, está ilustrado con fotografías de Dennis León y material suministrado por el propio aeropuerto. Apareció en febrero de 2003 cuando la obra que se despliega, proyectada por los arquitectos Felipe Montemayor, Luis Sully, Joseba Pontesta, Estanislao Sekunda, Leopoldo Sierralta, y Joaquín Leniz, construida entre 1974 y 1978, ya había obtenido el Premio Nacional de Arquitectura otorgado en la VII Bienal de 1980.
Para los editores, el lanzamiento de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy, significó atender “la inquietud por cubrir un poco el vacío de información que tenemos los venezolanos en cuanto a la arquitectura actual y su historia en el país, sus alcances, recursos físicos y tecnológicos”. De allí que pretendan “dar a conocer los alcances de la arquitectura, su respuesta a problemas específicos desde el punto de vista integral, reconocer la labor de los profesionales y los equipos de trabajo que son protagonistas del tema tratado y ofrecerles la oportunidad de explicar sus respuestas arquitectónicas con sus objetivos, determinantes, limitaciones y el proceso para el logro del resultado expuesto”.
2. Cuatro de las páginas interiores del nº 1 de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy.
Para alcanzar tan loables metas el trabajo escogido venía como anillo al dedo por tratarse de la obra más importante realizada en el país por aquellos años, además de ser una edificación compleja en lo funcional que ofrecía muchas aristas sobre las cuales el lector podía documentarse a través de la presentación de las memorias, fotografías y dibujos que la acompañaron. Con ello se buscaba, adicionalmente, marcar “el inicio de una iniciativa que esperamos sea un aporte tangible a la formación de arquitectos, profesionales afines y público en general”.
El ejemplar de 96 páginas, tamaño carta, impreso en papel glasé y con propaganda intercalada, abordaba temas como:
“El aeropuerto y su historia, su adaptación a las necesidades y desarrollo del país, de la aviación, los alcances tecnológicos, datos sobre su planificación y etapas.
El aeropuerto como conjunto, sus componentes principales, la interrelación de los componentes, el enunciado de los problemas, determinantes y objetivos de diseño y las soluciones.
La incorporación del arte en la arquitectura.
El diseño gráfico de su símbolo, la señalización y su proceso de diseño y adaptación”.
3. Dos de las páginas interiores del nº 1 de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy.4. Páginas de promoción de los productos de Proimagen Editores C.A. en el nº 1 de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy.
Las secciones que contempló la publicación, registradas en el Índice son las siguientes:
Introducción (editorial que expone las razones y expectativas que giran en torno al lanzamiento de la publicación y resume su contenido).
Una historia que vuela alto (artículo de Susana Montesinos Bruni que explica parte de la historia y antecedentes del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía).
Problemas y soluciones (con gráficos y esquemas ilustrativos del proceso de diseño y de toma de decisiones que llevaron a la solución definitiva para el conjunto y sus edificios).
Planos de conjunto (donde se puede apreciar la implantación y la ubicación de todos los componentes que conforman el aeropuerto).
Aeropuerto Internacional Simón Bolívar (donde aparece, junto a la memoria descriptiva, una completa información gráfica y fotográfica del edificio).
Terminal Nacional (aunque se encontraba en proceso de construcción se acompaña de un material similar al ofrecido para el terminal internacional. Se aclara que participaron en el proyecto los arquitectos Felipe Montemayor, Alfredo Suárez, Joseba Pontesta y Luis Sully).
Edificio Sede I.A.A.I.M -Instituto Autónomo Aeropuerto Internacional de Maiquetía- (en construcción y explicado como los dos anteriores).
Torre de Control (que someramente se presenta acompañado por dos fotografías y no se publican planos “por razones de seguridad”).
Cuartel Central de Bomberos Aeronáuticos (con completa información y especificación del equipo técnico del proyecto encabezado por los arquitectos Alfredo Suárez y Gustavo Avendaño).
Aire Acondicionado y Cocina (pequeños edificios complementarios ilustrados, también, con planos y fotos).
El Arte en el Aeropuerto (breve explicación con fotografías de la contribución de los artistas plásticos Carlos Cruz-Diez y Héctor Poleo en el tratamiento de pisos y un vitral, respectivamente, a los que se suman Ángel Ateiza y Alfredo Suárez para el resto de los vitrales).
El Señalamiento (importante rubro que corrió a cargo de los arquitectos Odoardo Rodríguez, Julio Cruz e Yrene Mora Alcalá).
El Logotipo del I.A.A.I.M (breve explicación de su creador, Gert Leufert, de los orígenes de la idea, su proceso de gestación y su relación con la institución que representa, acompañada de los dibujos correspondientes al símbolo).
5. Nº 3 del Anuario de Arquitectura Venezuela (1988), y números 2 (1984) y 4 (1989) de ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy en los que ya no se muestra sólo un edificio sino la obra de arquitectos o grupos de arquitectos previamente seleccionados.
Los Anuarios de Arquitectura de Venezuela y ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy, se promueven en las dos últimas páginas de la publicación. Sobre los primeros sabemos que llegó a salir un tercer volumen en 1988, seis años después del segundo, lo cual habla a las claras de las dificultades por las que los editores ya estaban pasando para garantizar la continuidad.
De los segundos, presentados como “una serie venezolana que amplía su información”, cuya periodicidad suponemos bimestral, se daba la oportunidad de suscribirse hasta por seis números por Bs. 240. Sin tener certeza absoluta, la información que manejamos es que se llegaron a publicar sólo cuatro, apareciendo el último en 1989.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2, 3 y 4. ah. Cuadernos de Arquitectura Hoy, nº1, 1983.
La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna
José Humberto Gómez
Ediciones FAU UCV/TAU
2021
Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna de José Humberto Gómez, es el más reciente libro publicado por el sello Ediciones FAU UCV. Como su autor indica desde el mismo primer párrafo del “Introito” que lo abre, el texto tiene como detonante el hecho de que durante sus tres décadas dedicadas al campo de la arquitectura, como estudiante y docente, ha sido recurrentemente testigo de “la incapacidad o incomodidad de responder clara y solventemente cuando se nos interroga acerca del marco conceptual o la fundamentación teórica asociados a nuestro proyecto”.
Con base en ofrecer caminos y luces para la consolidación de una formación más sólida en aspectos teóricos que permitan superar la deficiencia detectada, Gómez encuentra en Ludovico Quaroni, y muy particularmente en Proyectar un edificio, ocho lecciones de arquitectura (1980), la clave para para emprender su tarea y para titular el libro.
Así, es en aquello que el teórico italiano denomina como “metaproyectación” o en otras palabras al acto de “proyectar el proyecto”, utilizada “para referirse a aquella instancia del proyecto en la que el conjunto de sus operaciones se anticipan y ordenan en conformidad con una idea o doctrina unificadora, con la intención de ejercer el control general de los procesos ulteriores”, donde Gómez ve la posibilidad de comenzar a hablar de una “arquitectura de la arquitectura … un proyecto dentro de otro… una esfera intangible del proyecto desde la cual se podrán explicar ciertas lógicas operativas, estructurales y formales”. De aquí a la denominación “metarquitectura” sólo hay un paso, así como a la posibilidad de convertir en objeto de estudio el campo conceptual y discursivo que abarca la compleja y diversa era posmoderna, en la cual indefectiblemente Gómez se halla inmerso.
1.Página del Índice (o Agenda) de Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva en la era posmoderna.
Por un lado convencido de que es viable “establecer los supuestos epistemológicos que pueden, según el caso, explicar o incidir en las operaciones del proyecto” y, por el otro, confiado de “la existencia de la dimensión conceptual y discursiva que, sin abrirse por completo al escrutinio de la razón o elevarse al plano de lo indiscutible, ciertamente es una opción que muchos arquitectos prefieren ante el riesgo de la inmediatez”, Gómez se distanciará de posturas como la de Helio Piñón que consideran la creación como acto sintético que “instala una legalidad singular y autónoma en la obra de arquitectura” y, por ende, niegan la existencia de una instancia discursiva reguladora del proyecto.
Más allá de este debate que no tiene visos de solución, es indudable que durante las seis décadas contadas a partir de la posguerra se ha podido encontrar que la disciplina ha generado un sinfín de doctrinas que han intentado revelar su base epistemológica. Y es justamente apuntando a mostrar los principales paradigmas del pensamiento de la era posmoderna hacia donde apunta el trabajo publicado por Gómez.
“Nuestro principal objetivo…, no tiene que ver con demostrar la existencia de aquello sobre lo que razonablemente se puede dudar. Preferimos remitirnos a las evidencias, a las declaraciones de algunos de los protagonistas que han edificado la propia narrativa sobre el tema. Sus ideas están allí, al alcance de todos para su libre lectura y análisis. Así las cosas, con Metarquitectura nos adentramos propiamente en el terreno de la posmodernidad, la era de los grandes relatos o metadiscursos, las intertextualidades, las transdisciplinariedades, el mundo de las referencias, analogías, metáforas o metonimias que arribaron para dar inicio a la etapa de la arquitectura posfuncional”, expondrá Gómez.
2. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.
Convirtiendo, pues, en objeto de estudio un período plagado de corrientes que han intentado desplazar tanto la historiografía como la narrativa moderna, Gómez apuesta a mostrar sus manifestaciones más palpables develando sus nudos teóricos fundamentales como creyente que es de la teoría de la arquitectura entendida como práctica de mediación.
Textos, autores y comentaristas van apareciendo en el libro junto a desplazamientos que van del marxismo y la semiótica hasta el posestructuralismo y la deconstrucción, demostrando de parte de Gómez una importante acuciosidad en su tratamiento y la no muy frecuente habilidad de explicar temas complejos y opacos de manera sencilla y muy didáctica. Pone ante nuestros ojos la manera cómo “la función mediadora de la teoría posmoderna de la arquitectura establece alianzas y puntos en común inadvertidos entre diferentes realidades que se pensaba que pertenecían a las afueras de la disciplina”.
3. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.
Más allá del “Introito” que sintetiza y aclara en buena medida los planteamientos conceptuales que lo soportan, Metarquitectura está dividido en tres partes con objetivos particulares pero dependientes entre sí. La primera, denominada “Hombros posmodernos” se esfuerza por “presentar la topografía del intrincado paisaje teórico dominante en la era posmoderna”; la segunda que lleva por nombre “Útiles” busca “definir las nociones fundamentales para enfrentar y sostener el hilo discursivo y filosófico de esta revisión; “la tercera parte y la más extensa ’60 años de paradigmas’, es propiamente la reconstrucción cronológica de las principales líneas doctrinarias que fueron emergiendo en nuestra narrativa desde la posguerra hasta nuestros días, a partir del comentario sucinto tanto de una selección de autores y textos originarios como de comentaristas”.
El libro, impreso en papel bond en los talleres de Impresos Cosmoprint C.A. en septiembre de 2021, tiene un formato de 21 x 21 cms. Además de los textos, José Humberto Gómez es el autor de las ilustraciones que lo acompañan las cuales fueron digitalizadas por Marlys Uzcátegui. El diseño gráfico estuvo a cargo de Sergio Fernández Orta y las correcciones las realizó Ana García Julio.
Metarquitectura, como ya se insinuó, forma parte de la etapa más reciente que transita Ediciones FAU UCV, caracterizada por dar salida a productos propios de su perfil en una fórmula de ganar-ganar, que involucra la participación directa de los autores en el financiamiento de buena parte de la cadena de producción, pero sobre todo en la impresión, a cambio de obtener el aval de un sello de prestigio académico, lo cual le ha permitido abrir un nicho de sobrevivencia.
4. Dos de los dibujos elaborados por José Humberto Gómez que ilustran las páginas interiores de Metarquitectura.
Por otra parte, cabe destacar que José Humberto Gómez es arquitecto egresado de la Universidad Simón Bolívar (1993), MSc. en Diseño Urbano del Instituto de Urbanismo (2005) y Doctor en Arquitectura de la FAU UCV (2019), docente e investigador de la EACRV de la FAU UCV desde el año 2000 y actualmente Director de la Escuela de Arquitectura en Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
Para Gómez, Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna, sin pretender convertirse en una antología definitiva sino más bien en “un repaso cartográfico para organizar algunas líneas del pensamiento arquitectónico que han sido consideradas trascendentes en este período”, busca mediante su lectura “aclarar algunas nociones espesas de la era en cuestión y, si es posible, comprender mejor el orden de los acontecimientos de ese período y las relaciones teoréticas que de allí se desprenden necesariamente” pudiendo verse, no sólo “como una cordial invitación a acercarse a la obra de ciertos autores sino a pensar con ellos, a cuestionarlos, interrogarlos y, sobre todo, a preguntarnos: ¿cuánto de aquello, después de todo, habita aún en nosotros?”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Todas. José Humberto Gómez. Metarquitectura. La agenda conceptual y discursiva de la era posmoderna (2021)
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.