Archivo de la categoría: Notas editoriales

A PROPÓSITO DE LOS 70 AÑOS DE LA FAU UCV

Placa ubicada a la entrada del auditorio de la FAU UCV que recuerda quiénes integraban su primer Consejo Consultivo y quiénes fueron sus profesores fundadores.

El pasado 20 de octubre la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, primera casa de estudios del país, llegó a los 70 años. Nació con una semana de diferencia con respecto a  fecha de creación de la Escuela de Arquitectura (13 de octubre) y con una separación de 12 años (la Escuela ve la luz en 1941).

Por tal motivo, hemos reeditado una nota que publicáramos el año 2019 en el Contacto FAC nº 148 para no dejar pasar por alto tan importante fecha.

Tomando como referencia un texto elaborado para la “Cronología 1953-2003” ubicado al final del libro conmemorativo Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta (Ediciones FAU UCV, 2005), tenemos que 1953 se inicia en medio de un clima incierto en lo político y con la Universidad Central de Venezuela intervenida desde el año anterior. En enero, una vez instalada la Asamblea Nacional Constituyente de la época, ésta ratifica al coronel Marcos Pérez Jiménez como presidente provisional, luego del fraudulento resultado derivado del proceso electoral realizado el 30 de noviembre de 1952. A raíz del desconocimiento de estos resultados renuncia por presiones la Junta de Gobierno, marcándose el inicio “formal” de la dictadura o, según otros analistas, el paso de la “dictablanda” a la “dictadura”, designándose posteriormente a Pérez Jiménez como “Presidente constitucional” el 17 de abril.

En medio de estas circunstancias, el 2 de agosto de 1953 se sanciona una nueva Ley de Universidades, y el 20 de octubre de ese mismo año la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la UCV se divide en dos Facultades: Ingeniería y Arquitectura y Urbanismo (FAU). El ingeniero Willy Ossott, hasta ese momento Director de la Escuela es nombrado Decano y como Director es designado el arquitecto Tomás José Sanabria (graduado de arquitecto -master incluido- en 1947 en Harvard University). Para esta fecha el Pensum recién estrenado (modificación del anterior de 1946), está conformado por 37 asignaturas a ser cursadas bajo un régimen semestral a lo largo de 5 años. La Escuela tiene 174 alumnos y 25 profesores, y ocupa el primero y segundo pisos del Taller de Electricidad de la Facultad de Ciencias Matemáticas y Naturales, nombre que adoptó la escindida Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

La importancia que en el país ya había cobrado la necesidad de planificar y ordenar el crecimiento urbano de las ciudades se ve reflejado en el doble apelativo que se le da a la Facultad, que seguirá, no obstante, teniendo una sola Escuela: la de Arquitectura, ya que el Urbanismo siempre fue visto como formación de postgrado y es sólo a partir de 1968 que se empieza a organizar con la creación del correspondiente Instituto.

Personal docente adscrito a la FAU UCV la fecha de su fundación.

En 1953, aparte del Decano y el Director conforman el cuerpo consultivo de la Facultad: Carlos Raúl Villanueva, Carlos Guinand Sandoz, Diego Carbonell (graduado en el MIT en 1944), Luis Eduardo Chataing (ingeniero, primer director de la Escuela y Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas) y Ernesto Fuenmayor (graduado en 1948 dentro de la primera promoción de la Escuela). Se reconocen como fundadores de la FAU, además de los mencionados, a los profesores: Jean Boistel, Oscar Carpio (profesor de composición, quien antes de graduarse en Caracas en 1948 realizaría estudios de arquitectura en Cornell), Henry Castillo Pinto, Edoardo Crema, Carlos Delgado Sarmiento, José Miguel Galia (quien se inicia como profesor de paisajismo, graduado en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, Montevideo, en 1944), Santiago Goiri (al igual que Carpio profesor de composición y egresado de la primera promoción del 48), Mauricio Iranzo, Roberto Henríquez, Tony Manrique de Lara (al igual que Carpio y Goiri profesor de composición y egresado de la primera promoción), Juan Marichal Linares, Carlos Möller, Álvaro Pérez Luciani, Julio Ripamonti, Alfonso Rísquez, Jorge Romero Gutiérrez, Horacio Soriano, Arturo Valery Pinaud, Abel Vallmitjana y Charles Ventrillón. Se incorporarán al año siguiente como miembros del personal docente los arquitectos: Julián Ferris (encargado del área de construcción, graduado en Syracuse en 1947), Juan Andrés Vegas (encargado del área de urbanismo, graduado en el MIT en 1947) y Martín Vegas (profesor de composición, graduado en el Illinois Institute of Technology -Chicago- en 1949).

Una vez creada la FAU el artista plástico Abel Vallmitjana inicia allí las actividades de extensión, que marcan su comienzo formal con la organización de un primer evento conmemorativo, realizado en mayo de 1954 (cercano al primer aniversario), consistente en una exposición dedicada a la obra de Leonardo Da Vinci.

Este sucinto repaso que apunta fundamentalmente a los orígenes no puede dejar de mencionar como hechos relevantes de esa primera etapa: el nombramiento como Director de la Escuela de Santiago Goiri en 1956 primer egresado que ocupa dicho cargo; el estreno en 1957 del edificio sede (sin duda el mejor de los proyectados por Villanueva para la impartición de docencia dentro de la Ciudad Universitaria); la aprobación ese mismo año de un nuevo Plan de Estudios para la Escuela (cuando contaba ya con 313 alumnos), aumentando a 39 las asignaturas y manteniendo el mismo régimen y duración; la obtención también en 1957 por parte de los alumnos de 5º año del Primer Premio de la IV Bienal de Sao Paulo; el nombramiento de Antonio Granados Valdés como encargado de llevar adelante las actividades de Extensión Cultural que inicia con la publicación del primer número de la colección Espacio y Forma; para llegar a 1958 cuando en febrero (una vez que cae la dictadura) son designados como Decano el arquitecto Julián Ferris y como Director de la Escuela Oscar Carpio, pasando a ser Ferris (quien sustituyó al ingeniero Willy Ossott) el primer profesional de la arquitectura que ejerce el cargo y quien, al realizarse el año siguiente (1959) las primera elección de autoridades universitarias, se convierte en el primer decano electo, designando posteriormente a Ralph Erminy como Director de la Escuela.

Los años 60 transcurren con la Facultad consolidándose en cuanto a su condición de primer centro de estudios a nivel nacional, lo cual la lleva a contar en 1960 con 793 estudiantes y 110 profesores, momento en que el Plan de Estudios se renueva y eleva el número de asignaturas a 42 bajo el mismo régimen semestral y a lo largo de 5 años de duración de la carrera. En 1961 aparece bajo la dirección de Antonio Granados Valdés el primer número de la revista PUNTO y se le otorga a Carlos Raúl Villanueva el Doctorado Honoris Causa. En 1963 por iniciativa de Graziano Gasparini se crea el Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas (CIHE), primer centro de investigación de la aún joven institución, y al año siguiente (1964) aparece el nº1 del Boletín de dicho Centro. La creación en 1967 (año de conmemoración del cuatricentenario de la ciudad de Caracas) del Instituto de Urbanismo marca otro momento importante que permite ir consolidando la actividad de investigación dentro de la FAU.

Así, lo que empezaba a ser el transitar pausado de la institución, se ve impactado por los influjos del mayo francés que en toda la UCV dan inicio al proceso de Renovación Universitaria, de particular resonancia en la Escuela de Arquitectura a partir de 1969, y que duraría más de dos años en medio de los cuales se vive el 31 de octubre de aquel año el allanamiento de la Universidad la cual permanecerá cerrada hasta el 24 de enero de 1971.

La década de los 70 se inicia con la aprobación de un nuevo Plan de Estudios producto del impacto de la Renovación, que conlleva a una reestructuración académica: se habla ahora de Unidades Crédito que en número de 170 (distribuidas entre obligatorios -115- y optativos) se deben aprobar para obtener el título y los cuales son impartidos entre Unidades Docentes y Sectores de Conocimiento. En 1975 nace el Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) y en 1976 el Consejo Universitario aprueba el Reglamento de Funcionamiento Interno de la Escuela de Arquitectura y se crean la Comisión de Estudios para graduados y el Centro de Información y Documentación de la FAU. En 1978 la Escuela alcanza su tope histórico de población estudiantil: 3500, incremento que ya había llevado a las autoridades a realizar importantes modificaciones en la planta física del edificio sede que derivaron en su desnaturalización.

Podría decirse que una vez finalizada la década de los años 70 ya la FAU presenta con claridad una estructura organizativa que con pocas modificaciones ha perdurado hasta nuestros días, creándose en 1992 la Unidad Docente Extramuros de Barquisimeto, aprobándose en 1995 el actual Plan de Estudios de la carrera (actualizado en 2005) y apareciendo como novedad en 2005 el surgimiento de un nuevo esquema de gestión que contempló la creación de entes coordinadores de las actividades de docencia, investigación y extensión. Por otro lado, en 1980 el Instituto de Urbanismo lanza la revista Urbana, en 1985 el IDEC publicará el nº 1 de Tecnología y Construcción y en 2006 se crea el sello Ediciones FAU UCV buscando unificar esfuerzos diversos e importantes que a través del tiempo la institución siempre llevó adelante en ese campo.

Desde su fundación, la FAU ha podido constatar como la mayoría de los Premios Nacionales de Arquitectura han sido otorgados a egresados de las aulas de su Escuela, y cómo ha sido objeto de múltiples reconocimientos. Ha impulsado la creación de otras instituciones, ha visto pasar por sus aulas miles de estudiantes, por sus espacios a importantes figuras del acontecer arquitectónico internacional, ha fortalecido su oferta de estudios de postgrado y ha sido sede de memorables eventos.

También, es bueno decirlo, ha sido dirigida por un total de 14 Decanos que han colaborado cada uno de diferente forma en su crecimiento y a darle la robustez de la que ha podido vanagloriarse. Hoy tiene al frente al arquitecto y doctor Javier Caricatto, quien se estrena luego de ser electo mediante unos comicios postergados por 21 años, en medio de los difíciles momentos que transcurren, ensombrecidos por una terrible crisis presupuestaria que ha afectado de manera ostensible su operatividad y mantenimiento, una disminución dramática de la planta profesoral y estudiantil alcanzando cifras similares a las registradas a comienzos de los años 60, y a quien le corresponde junto a su equipo buscar vías alternas que colaboren a su financiamiento, actualizar el pensum de estudios y reforzar su esencia como entidad eminentemente académica.

Si algo requiere la Facultad de Arquitectura de la UCV en los actuales momentos, más allá de las felicitaciones que le corresponden por su onomástico, es la solidaridad y unidad de todos quienes han tenido que ver con ella a lo largo de 70 años para así comenzar a recuperar el ánimo y empuje requeridos en la superación de las dificultades que atraviesa.

ACA

COMPLEMENTO

1. 1936. Detalle del Plano de Caracas Monumental de Ramón Sosa. A la izquierda, avenida 19 de diciembre con las estatuas del Gran Mariscal de Ayacucho (arriba) y George Washington (abajo). A la derecha Monumento a Carabobo (La India) a un lado del Hipódromo.

Gracias a una acotación que nos hiciera el arquitecto Alfredo Sanabria, asiduo lector de este boletín, y como demostración de los avatares sufridos por la toponimia de la ciudad, de la cual mostramos solo una parte en la nota sobre la avenida José Antonio Páez publicada la semana pasada, valdría la pena añadir que el 19 de diciembre (nombre de la avenida y el puente inaugurados en 1910 que unieron lo que en aquel entonces eran la Carretera Occidental y la Avenida de La Vega), fue el día en que Juan Vicente Gómez tomó el poder en 1908 en detrimento de su compadre Cipriano Castro, el cual sólo dejará al morir 27 años más tarde. Una vez fallecido Gómez en 1935, avenida y puente pasarán a denominarse 9 de diciembre en conmemoración a la fecha de la Batalla de Ayacucho (1824), que a su vez coincide con la del nacimiento de María de la Concepción Palacios y Blanco (1758), madre del Libertador.

2. 19 de abril de 1921. Reubicación de la estatua de George Washington (procedente del centro de Caracas) en el cruce de la avenida 19 de diciembre y la Avenida de La Vega. La escultura de Washington ocupó el espacio dejado ese mismo año por el Monumento a la Batalla de Carabobo (La India), cuando éste fue trasladado a las inmediaciones del Hipódromo. Años más tarde la obra del prócer estadounidense pasaría a presidir la plaza que se construiría en su honor a escasos metros sobre la avenida Páez, donde aún permanece.
3. Estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho ubicada en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín. La fotografía está tomada hacia el oeste justamente desde esta última avenida.

Gómez, sin embargo, en 1924 ya había ubicado con motivo del centenario de la gesta, en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín (que continuaba desde ese punto hacia el oeste como Carretera Occidental, según se desprende del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929), una imponente estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho encargada al escultor venezolano Lorenzo González en 1922 (hoy colocada en la Plaza Sucre de Catia), lo cual simplificaría el cambio de nombre de la primera.

Más adelante (desconocemos cuándo, pero presumimos que después de 1958), la avenida 9 de diciembre pasó a llamarse Washington, quedando con ese apelativo únicamente el puente reconstruido que permite salvar el río Guaire y la autopista.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/ (elaboración Fundación Arquitectura y Ciudad).

2. https://twitter.com/elarchivove/status/1358422766559592455

3. https://www.facebook.com/caracasretro/photos/a.433176767210/476012972210/?type=3

PATRIMONIO MODERNO EN PELIGRO

Intervención de la planta baja del edificio La Previsora.

Hemos recibido de parte de la presidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), arquitecto Marianella Genatios, dos comunicaciones firmadas por la Junta Directiva de esa organización gremial: la primera fechada el 17 de febrero del presente año titulada “Parque del Este de Caracas, un bien patrimonial en peligro”; y la segunda del 23 de marzo titulada “Patrimonio arquitectónico venezolano: valoración, conservación y destrucción”.

Ambas tienen como antecedente la solicitud hecha por escrito por el arquitecto Francisco Pimentel Malaussena (Premio Nacional de Arquitectura, Doctor Honoris Causa de la UCV y Miembro de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat), el 13 de enero a una serie de instituciones en la que describe y analiza con toda claridad la serie de agresiones de las que ha sido objeto el espacio público en Caracas durante los últimos años. Acompañado de contundentes argumentos, Pimentel solicita la atención y manifestación de parte de los Colegios Profesionales, sus Tribunales Disciplinarios y comunidad en general sobre lo que considera, con toda razón, un atropello salpicado de desidia y falta de ética tanto de muchos organismos oficiales como de los profesionales que tienen en sus manos poder de decisión y de intervención.

Señala Pimentel de manera particular los casos de las actuales agresiones de que han sido objeto: el Edificio El Universal, Premio Nacional de Arquitectura; el Edificio La Previsora, Premio Nacional de la Cámara de la Construcción; y la posible contratación de modificaciones a la estructura y perfil del Edificio Británica, obras realizadas en diferentes momentos dentro de la oficina en la que compartía sociedad con el fallecido arquitecto Bernardo Borges y en las que colaboraron diferentes profesionales de la arquitectura y la ingeniería.

Cierra Pimentel manifestando su deseo de que “el Ministerio de Cultura, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, el Colegio de Ingenieros de Venezuela; el Colegio de Arquitectos de Venezuela, la Municipalidad de Caracas y demás organismos competentes, atiendan prontamente estos preocupantes planteamientos que afectan el patrimonio arquitectónico y cultural de nuestra Capital”.
La solicitud de apoyo institucional hecha por Pimentel fue atendida por el CAV y respondida a través de la comunicación ya mencionada del 23 de marzo que, a solicitud de la arquitecto Genatios, hemos decidido transcribir en su totalidad para que nuestros lectores, además de tomar conciencia de la magnitud del problema, se incorporen a una cruzada que desde aquí acompañamos y compartimos.

Deterioro y abandono del edificio de El Universal.

PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO VENEZOLANO:

VALORACIÓN, CONSERVACIÓN Y DESTRUCCIÓN

El acuerdo común que el patrimonio arquitectónico venezolano constituye un legado cultural que recibimos del pasado, que vivimos en el presente y que debemos proteger para que se perpetúe en el futuro. Forman parte de nuestra memoria, son baluartes de la venezolanidad y son valores que identifican nuestra cultura y desarrollo en el devenir de nuestra nación.

Según la UNESCO, “el patrimonio cultural es un conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos, y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes.” Es por ello que las obras de arquitectura de valía, forman decididamente, parte fundamental del patrimonio cultural tangible del país. Hecho innegable.

Por ello, desde el Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), reconocemos las acciones de arquitectos insignes, que han llevado adelante edificaciones y demás obras de calidad excepcional distribuidas en el territorio nacional. Estas obras constituyen nuestro legado, muestras de talento profesional, de esfuerzo sostenido, de responsabilidad profesional apegada a la calidad, de compromiso y vocación de servicio de colegas con el país y su esfuerzo por contribuir a elevar la calidad de vida de nosotros. Son numerosas las obras de arquitectura reconocidas a nivel internacional, nacional y/o local, realidad que las hace merecedoras de respeto y de esfuerzos en su conservación integral.

Por lo expuesto, desde el CAV expresamos nuestra preocupación por las muestras evidentes de deterioro y hasta de demoliciones de obras de arquitectura patrimoniales, por la progresiva destrucción del espacio público, de la merma de la calidad ambiental y consecuentemente, de vida del venezolano. Asimismo, esta inquietud incluye la ausencia de planes urbanos actualizados y factibles, la inobservancia de los pocos existentes, el proceso de crecimiento descontrolado de áreas urbanas de baja y de alta densidad, en zonas vulnerables, a los que no se les ha dotado de servicios básicos. En fin, se trata de una recurrente situación en el acontecer en donde no se avizoran cambios favorables.
Particularizando, hacemos un llamado al merecido respeto que corresponde a los bienes arquitectónicos que están en nuestras ciudades y pueblos, a aquellos que están siendo modificados de manera desconsiderada, atropellante, en su esencia, vandalizados y hasta destruidos.

Lamentamos profundamente intervenciones que se han realizado en obras simbólicas y de importancia, así como también el desempeño de colegas que se han prestado para la realización de tales atropellos.  Por ello, hacemos un urgente llamado a los organismos que les corresponde el control de las actividades arquitectónicas y urbanísticas, a velar por que dichas actuaciones sean coherentes, que no colidan con la ética ni con los instrumentos legales vigentes que rigen la materia.

Dada la situación actual, urge hacer esfuerzos por la restauración y conservación del patrimonio arquitectónico. La valoración justa de la obra y su contexto es más que necesaria, es indispensable. Ya basta de tanta desconsideración, destrucción, irrespeto.

De más está decir que en Venezuela tenemos actualmente reconocidos maestros y especialistas que bien pueden orientar sobre esta especialidad importantísima: la conservación y hasta de las modificaciones que puedan requerirse en la obra de arquitectura. Con toda seguridad, estamos seguros de que colegas especialistas antepondrán su mejor empeño y disposición para proteger la integridad y calidad de obras que son símbolos y, por tanto forman parte de la memoria de los venezolanos.

¿Es necesario restaurar, modificar, adecuar o reciclar una obra de arquitectura de valor? Pues el deber, lo lógico y hasta legal (en atención a la legislación vigente sobre derecho de autor), es llamar al autor (arquitecto) que la diseñó y contratar sus aportes; y en caso de tratarse de una obra antigua o en el caso que el arquitecto haya fallecido, pues convocar a los especialistas. Nos referimos a que se realicen trabajos de calidad, de respeto, por expertos.

Esta preocupación que motiva la presente, ha sido ampliamente debatida y difundida en el CAV reiteradamente en diferentes conversatorios, foros, conferencias, con invitados destacados, nacionales e internacionales. Entre otros mencionamos a colegas participantes de reconocida trayectoria, como Marco Negrón, Oscar Olinto Camacho, Alfredo Cilento, Oscar Tenreiro, Mercedes Marrero, Mia Lehrer, Domingo Acosta, Martha Fajardo, Roberto Ameneiro, Carlos Gómez de Llarena, entre otros.

Lamentablemente saltan a la vista frecuentes “adecuaciones” que se han realizado o están en plena ejecutoria, de edificaciones patrimoniales realizadas por notables arquitectos y que han sido premiadas o declaradas como patrimonio por instituciones oficiales, nacionales e internacionales. Solo por nombrar algunos casos: las Torres de El Silencio (de Cipriano Domínguez, con la colaboración de Tony Manrique de Lara y José Joaquín Álvarez), Parque Central (de Henrique Siso Maury y Daniel Fernández-Shaw), la Aduana de Puerto Cabello (de Julián Ferris), el edificio de Seguros Orinoco (de José Miguel Galia), la sede del Ateneo de Caracas (de Gustavo Legórburu), el Parque del Este (de Roberto Burle Marx con la colaboración de Fernando Tábora y John Stoddart), el edificio El Universal (de Francisco Pimentel. Jacobo Borges -sic.- y George Wilkie) y la Torre La Previsora (de Francisco Pimentel, Bernardo Borges y Pablo Lasala).

En estos momentos de la historia que compartimos, hacemos un llamado a la reflexión, a la necesidad de trascender como quienes procuramos la conservación y protección del patrimonio arquitectónico nacional. Aportemos a la justa valoración de símbolos baluartes de arquitectura, al respeto y reconocimiento de nuestros maestros y sus legados.

Finalmente, ahondando más en el tema aquí expuesto, vale la pena difundir el comunicado del Dr. Académico Arq. Francisco Pimentel Malaussena, relativa a su justificada preocupación ante el progresivo deterioro ecológico, la destrucción ambiental, la ausencia de planes urbanos, el incumplimiento de los pocos existentes y aplicables y el irrespeto y atropello en contra de dos obras de arquitectura de reconocido valor de su autoría. Seguidamente difundimos el texto completo de la referida comunicación en las redes institucionales del CAV y exhortamos a todos los colegas, instituciones y autoridades a su obligatoria lectura y actuar en consecuencia.

Junta Directiva Nacional del Colegio de Arquitectos de Venezuela

Caracas, 23 de marzo de 2023

ACA

APORTE GENEROSO

La apreciada escritora, profesora, investigadora y psicóloga venezolana Ana Teresa Torres, Miembro Honorario de la Fundación Arquitectura y Ciudad, se ha comunicado con nosotros en los siguientes términos:

“Queridos amigos, en muchas ocasiones me han comentado la importancia de incorporar la totalidad de los textos en la versión digital de las antologías El hilo de la voz (Pantin y Torres, Fundación Polar y Angria editores, 2003) y Fervor de Caracas (Torres, Fundavag ediciones, 2016). Como nada hace suponer que estos libros serán reimpresos en un futuro cercano, he seguido la sugerencia y ahora pueden leerse los textos completos de ambas antologías en www.anateresatorres.com

Gracias a todos, los antologados/as y lectores/as, y, por supuesto a sus primeros editores, y no duden en reenviar este mensaje a quienes puedan estar interesados”.

Además de seguir su sugerencia, damos mil gracias a Ana Teresa por su generosa iniciativa.

ACA

PRIMER NÚMERO DEL AÑO

Con el deseo renovado de transitar un 2023 que esperamos sea pleno de logros para todos, hemos considerado dedicar la mayor parte del contenido de nuestro Contacto FAC 303 de hoy a una serie de noticias relevantes que nos quedaron pendientes de mostrar antes de que finalizara el año 2022. Ellas serán las que acompañen a la infaltable postal que ya llega al número 338.

Salud, paz y felicidad en este año que se inicia.

Carol Ross Barney.

HA SIDO NOTICIA

“Una arquitecta inigualable para la gente”: Carol Ross Barney recibe la Medalla de Oro AIA 2023

Escrito por María Cristina Florián

Traducido por Agustina Iñiguez

14 de diciembre de 2022

Tomado de: https://www.archdaily.cl

El Instituto Americano de Arquitectos (AIA) nombró a Carol Ross Barney, FAIA, como ganadora de la Medalla de Oro AIA 2023, el galardón anual de mayor categoría de la institución. El premio reconoce y aplaude el enfoque de Carol Ross Barney en la excelencia del diseño, la responsabilidad social y la generosidad. A través de sus proyectos transformadores, Barney se ha esforzado por hacer del mundo un lugar mejor y, desde el punto de vista del jurado, ha dejado “una huella indeleble en la profesión”.

En los comienzos de su carrera, Barney trabajó en el Cuerpo de Paz junto con el recién formado Servicio de Parques Nacionales de Costa Rica. Desde entonces, su trabajo se ha basado en el principio de que el buen diseño es un derecho, no un mero privilegio. Después de fundar su práctica, Ross Barney Architects, en el año 1981 dentro de su ciudad natal, Chicago, recibió una beca de viaje que consolidó su interés por las obras en el ámbito público, un interés que definiría el resto de su carrera.

Chicago Riverwalk. Ross Barney Architects.

En 1997, Barney fue seleccionada como diseñadora principal del Edificio Federal de la Ciudad de Oklahoma, que reemplazó al Edificio Federal Alfred P. Murrah, destruido en el atentado de 1995. Sería la primera vez en seleccionarse a una mujer arquitecta para dirigir una comisión tan importante. Inaugurado en 2005, este edificio definió un nuevo carácter para el sitio, al diseñarse respetando la peatonalidad y la ciudad circundante, al mismo tiempo que integrando las medidas de seguridad necesarias.

Barney es reconocida por apoyar el movimiento para revitalizar el área del río Chicago, un esfuerzo que resultó en el Chicago Riverwalk, un espacio cívico de alrededor de 2 kilómetros de largo para servir a los residentes de la ciudad. Este parque urbano progresivo representa una exploración de las nuevas relaciones posibles entre la ciudad y el río.

Oklahoma-City-Federal. Ross Barney Architects.
McDonalds Chicago Flagship. Ross Barney Architects.

Las obras de Barney han intervenido en la vida de muchos residentes de Chicago, desde la infraestructura y los sistemas urbanos que influyeron en el tejido de la ciudad hasta los edificios que enriquecen a las comunidades y crean un espacio para la vida cívica. Barney ha sido mentora de una generación de arquitectos tanto en su estudio como a través de su puesto como profesora adjunta en el Instituto de Tecnología de Illinois en Chicago (IIT). Como reconoció el propio jurado, “su enfoque pionero y su ética ejemplifican las más altas aspiraciones de la arquitectura”.

Oklahoma-City-Federal. Ross Barney Architects.
South Campus Chiller Plant at OSU. Ross Barney Architects.

Los ganadores anteriores del premio incluyen a Edward Mazria en 2021, reconocido por su trabajo para combatir la crisis climática y motivar a la profesión a tomar acción; Marlos Blackwell en 2020, por su influencia en la teoría y la práctica de la arquitectura; Richard Rogers en 2019, por su influencia positiva en el entorno construido; y James Stewart Polshek en 2018, por su “visión y liderazgo incomparables”.

ACA

CONTACTO TRICENTENARIO

Hoy arribamos al nº300 del Contacto FAC.

Desde el 30 de octubre de 2016, cuando apareció el Nº1, han transcurrido seis años ininterrumpidos en los cuales cada fin de semana hemos intentado colocar la arquitectura del país y todo cuanto acontece alrededor de ella (noticias, eventos y libros de nueva edición), en manos de cerca de 900 personas que conforman nuestra lista de correos, y al alcance de un público mayor a través de nuestro blog https://fundaayc.com/, con el interés de ir rescatando parte de la memoria disciplinar e ir configurando un modesto pero sólido centro de documentación al cual acudir en busca de información.

Por tal motivo, hemos contactado a parte de nuestros asiduos lectores y seguidores, con la intención de solicitarles unas pocas líneas en las que buscábamos que nos hicieran saber si lo que constituye un momento especial para nosotros se trata de una percepción compartida, y así recibir una necesaria retroalimentación de estímulo que siempre se agradece para trabajos de largo aliento como el que venimos realizando.

A continuación, transcribimos algunas de las respuestas recibidas, las cuales creemos cumplen con creces con lo que esperábamos, generando de nuestra parte un compromiso aún mayor si cabe.

Apreciados Henrique, Azier y otros colaboradores directos e indirectos.

Unas líneas para felicitar la llegada del número 300 de Contacto FAC y para manifestar mi agradecimiento por la tarea que han venido realizando en estos años. Ello toma contornos de verdadera odisea en el tráfago cotidiano y en el marco de una tradición inaugural y desmemoriada. Celebremos este nuevo hito y esperemos que esa energía y persistencia de ustedes nos permitan seguir conociendo cada semana un poco más sobre el pasado y lo que está ocurriendo en arquitectura.

Saludos cordiales,

Lorenzo González Casas

Felicitaciones, estimados amigos, por ese tricentenario…

Saludos afectuosos,

Alfredo Cilento Sarli

Estimados Azier y Henrique.

Amigos de Contacto FAC, honrada de contarme entre sus lectores semanales, el hecho de que alcanzaran el número 300 es un gran logro, por el cual solo cabe felicitarlos y animarlos para que continúen en su tesonera labor en pro del conocimiento y difusión de la arquitectura venezolana, lo cual les ha permitido «desenterrar» numerosos temas poco tratados en el ámbito disciplinar; así también, destaco las referencias e informaciones que ofrecen acerca de la arquitectura internacional, las reseñas bibliográficas y el presentar las diferentes y cambiantes tendencias arquitectónicas y urbanísticas. Sabiendo que este trabajo que llevan a cabo requiere gran esfuerzo y dedicación, quiero congratularlos y agradecerles el regalo que cada semana nos brindan, el cual proviene de su desinteresado aporte y voluntad personal en favor de nuestra disciplina, y espero que esta iniciativa perdure muchísimos años más, manteniendo el nivel de excelencia que hasta ahora han mostrado.

Felicidades y éxitos !!!!

Beatriz Meza Suinaga

Apreciados y extrañados Henrique y Azier y todo el equipo de la FAC.

Antes que nada: FELICITACIONES!

Desde aquella primera postal publicada en marzo del 2016 por la Fundación Arquitectura y Ciudad en la que aparecía en construcción el edificio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela han transcurrido poco más de 6 años, y ya 300 ejemplares en el formato de boletín, lo cual es evidencia de un trabajo perseverante en el tiempo y además de mucha calidad.

En sus páginas está quedando registrada, al igual que en libros, artículos, ponencias y medios electrónicos, la historia de la arquitectura venezolana; boletines que son y serán de obligada referencia a aquellos que quieran indagar sobre nuestra arquitectura, tanto construida, escrita, visitada, verbalizada, etc., y todo este logro realizado en un contexto socio-político y económico brutalmente en crisis, y que conlleva frecuentemente al desánimo y al abandono de iniciativas y actividades muy importantes para el continuar de nuestra disciplina en el país.

Para los que hemos migrado, el boletín es primordial, nuestro cordón umbilical, probablemente el más importante que tenemos para seguir vinculados con la disciplina en Venezuela, pero en nuestro caso, al contrario del nacimiento de un bebé, no puede ser “cortado” pues contiene aquellos vasos que nos transportan conocimientos, ese oxígeno y esos nutrientes que nos mantienen vivos y conectados con nuestro país y nuestra disciplina, y que a la vez nos permiten divulgar en el extranjero la rica experiencia venezolana en materia urbana y arquitectónica. Mil gracias de todo corazón, y por favor que la FAC no ceje en este esfuerzo, porque sus logros, ¡nos oxigenan y nos hacen sentir cerca!

Francisco Mustieles Granell

Apreciados, Henrique Vera H. & Azier Calvo A.

Celebro y honro la periodicidad del esfuerzo semanal que implica ya por seis años ininterrumpidos el rigor de generar, investigar, editar y publicar digitalmente el boletín Contacto FAC.

Sinceramente siéntase orgullosos, muy estimulados y super retroalimentados, ya que nosotros los 300 y otros muchos más estamos siempre cual espartanos que libraron la batalla de las Termópilas de la segunda guerra médica, precisando de vuestra sapiencia y dedicación, tal como la otrora alianza de las polis griegas de Esparta y Atenas, para no sucumbir como aquellos otros 300 en manos de nuestro propio régimen cual otrora imperio persa, para no caer ante la triste desidia y la presente amnesia arquitectónica en un país sometido a los avatares de un Ente que cultiva la ignorancia y pretende borrar cuanto acontece alrededor de la memoria disciplinar y documental. Por decir lo menos, ustedes son, aunque no lo crean o duden, los preservadores de nuestro legado y como tal deberán seguir haciéndolo, es imperativo.

No desfallezcan, siéntanse apoyados, sobre todo esperados y leídos cada domingo cuando nos llega el boletín, que de paso es retransmitido según nuestro criterio a otros posibles interesados y estudiantes.

Gracias totales.

Alfredo Sanabria C.

Felicitaciones!

El trabajo que realizan de información, recopilación e investigación de la arquitectura y urbanismo en Venezuela hubiera sido importante en cualquier tiempo, pero hoy yo diría que más que importante es imprescindible. En las notas y fotografías aparece un país que merece ser recordado por quienes lo vivieron y conocido por las nuevas generaciones. Sigan adelante, y ojalá pueda ampliarse el número de personas que pueden recibir los contactos.

Cordiales saludos,

Ana Teresa Torres

Amigos de la Fundación Arquitectura y Ciudad.
Hay varias cosas que disfruto y agradezco del boletín “Contacto FAC”:

  • su constancia, pues uno sabe algo del inmenso esfuerzo que eso implica, y más con la muy exigente pauta de una entrega semanal.
  • la variedad de su temario y de los enfoques en su tratamiento.
  • la cabalidad de la información, para explicar y documentar el tema tratado y sus relaciones con otros.
  • y la calidad visual de lo presentado, haciéndolo así más grato y fácil de manejar, incluso cuando la lectura no se hace detalladamente.

Creo importante, sin embargo, señalar el origen de las imágenes que se comparten para que, quien quiera, pueda buscar más información.

Y también hacer explícita la autoría de los textos y también de la búsqueda de material de apoyo, que algunos sospechamos pero creo permitiría, primero, el reconocimiento público a la calidad señalada y, además, en algunos casos entender mejor algunos planteamientos conociendo desde qué punto de vista y trayectoria se formulan.

Gracias por este esfuerzo que, inmerecidamente, disfrutamos. Y, desde el más profundo y sincero egoísmo, ánimo para seguir produciendo este ya indispensable encuentro semanal.

Enrique Larrañaga

Estimados.

Lo primero en una ocasión como esta es felicitarlos. ¡Felicidades por estos seis años ininterrumpidos de contactos FAC! Lo segundo es intentar calificar el «contacto» que hace posible cada boletín. Los boletines nos tocan por lo que tocan y cómo lo tocan: al abrir sus mensajes cada domingo se vuelve tangible nuestra memoria construida y con ello se hace presente y se preserva; pero además se abre un canal de comunicación entre lo que fue, lo que es y, más importante, lo que puede ser. Esta posibilidad de proyección es, para mí, parte fundamental de la propuesta editorial de la FAC. Hace posible una lectura de los boletines que trasciende la labor de archivo, va más allá de la nostalgia o el lamento ante la pérdida (tan comunes ante la vorágine destructiva que nos consume) y se propone como reflexión y provocación. Lo tercero y último es agradecerles: gracias por el esfuerzo, la constancia y el rigor. ¡Que esta celebración sea la primera de muchas!

Un gran abrazo,

Stefan Gzyl

Estimados amigos Boletín Contacto FAC:

En un país como Venezuela, signado por la cultura de lo “inaugural”, la prosecución es lo que marca la diferencia. Esa fiesta inaugural no suele ir más allá de una ráfaga, de un estallido de visibilidad, mientras que la labor continua, que es invisible a muchos ojos, es la que garantiza dicha prosecución. En este país, quien logra mantener o concluir cosas marca un hito, no quien las inicia. El Boletín Contacto FAC apuesta por la superación de esa cultura imperante de la inauguración. Felicito a sus autores por haber arribado a este número 300.

Un abrazo,

Henry Vicente

ACA