Vasco Szinetar presenta Caracas postcards: últimos apuntes
Tomado de: monitor ProDaVinci
12/07/2018
El sábado 18 de agosto cerró al público en la sede de Colinas de Bello Monte de SPAZIOZERO Galería, la muestra de la producción más reciente del fotógrafo Vasco Szinetar, titulada Caracas postcards: últimos apuntes. Había sido inaugurada el 14 de julio.
De la reseña aparecida en Prodavinci rescatamos lo siguiente:
La muestra, con una mirada acuciosa y a través de formatos variados, se inserta en un diálogo personal con nuestro contexto. Se trata de una propuesta donde el reconocido fotógrafo extiende un entramado de imágenes que ahondan en los oscuros itinerarios de la situación política, económica y social que atraviesa la Venezuela reciente.
Sobre la exhibición, comenta Lorena González, curadora de la muestra:
“Caracas postcards: últimos apuntes, es un proyecto donde el artista desciende hacia los bordes innombrables de nuestro doloroso paisaje urbano, levantando imágenes que funcionan como epígrafes de la mirada. La obra se va construyendo a partir del diálogo de este observador preocupado, paseante agudo que va compilando un diario personal sobre el complejo desmoronamiento social que se está tejiendo a su alrededor”.
En este caso, Szinetar ha recurrido a la utilización de formatos y técnicas diversas como la fotografía directa, el retrato, capturas de pantallas provenientes de la red, libros intervenidos, paisajes apropiados, escamoteos y alteraciones de la imagen, incluyendo también la presencia de su palabra poética dentro de la sala de exhibición.
Para el artista ha sido un reto darle forma a este conjunto de piezas en las que trabaja desde hace dos años. Aquí de algún modo se distancia de lo que ha sido su trabajo anterior e inserta nuevas formas de aproximación caracterizadas por el uso de la materia como una traducción valiosa para sus inquietudes. No obstante, para la curadora, aunque pareciera que el fotógrafo se separa de los grandes retratos de otros tiempos, continúa existiendo un vínculo profundo con el género. No solo esboza un autorretrato dialogado de su mirada sobre lo que sucede, sino también un retrato de nosotros mismos como una sociedad en crisis extrema:
“Como un coleccionista de tensiones y vacíos, Szinetar destaca en cada cuerpo de trabajo las incertidumbres de caminantes silentes, para adentrarse desde su propio coloquio en las causas y consecuencias del oscuro itinerario que durante casi veinte años ha socavado la vida de todo un país”, comenta González Inneco.
Vasco Szinetar es un artista de amplia trayectoria. Es autor de varios libros de poesía y fotografía. Entre sus exposiciones individuales destacan: Re-tratados, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (1988); Personajes, Museo de Arte Moderno Jesús Soto, Ciudad Bolívar y Museo de Arte de Maracay, Venezuela (1991); Re-tratados, España 1974-2003, Casa de América, Madrid (2004); Frente al Espejo/Cheek to Cheek, Festival Malpensante, Bogotá (2009). Ha recibido premios como el II Premio Nacional de Fotografía Conac, 1982; Mención de Honor, Salón Christian Dior, 1993; Premio Harry Liepins, Salón de Artes Visuales Arturo Michelena, Valencia, estado Carabobo, 1996 y en 2014 recibió el Premio AICA 2013 por las muestras Vasco Szinetar. Cuerpo de Exilio/El Ojo en Vilo, realizadas en La Caja, Fundación Chacao y en la Sala Mendoza. Durante el 2018 fue invitado por el Ministerio de Cultura Argentina para presentar tres exposiciones en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires: Descoloridos, en la Biblioteca Casa de la Lectura; Cheek to Cheek y Frente al espejo, en la Biblioteca Ricardo Güiraldes. En la realización de la muestra Caracas postcards: últimos apuntes intervinieron: Kataliñ Alava como diseñadora y productora, Manuel Eduardo González como museógrafo y Lorena González como curadora de la exhibición.
Hacia una UTOPÍA concreta: ARQUITECTURA en Yugoslavia
En 2003 desaparecía oficialmente Yugoslavia, pero los años que unificó a diferentes culturas y religiones fueron de una riqueza arquitectónica que ahora recoge el MoMa en una exposición única.
Gala Mora
Torre de televisión Uglješa Bogunović, Slobodan Janjić y Milan Krstić. Avala TV Tower. 1960–65 (destruida en 1999 y reconstruida en 2010). Mount Avala, cerca de Belgrado, Serbia.
Desde 1918 que se reconoció como Reino hasta su total desintegración tras una cruenta guerra civil en 2003, Yugoslavia intentó producir un espacio cívico compartido y una historia común en una sociedad multiétnica muy diversa. Y eso es lo que ha querido mostrar el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa) con la exposición Toward a Concrete Utopia: Architecture in Yugoslavia, 1948–1980 (Hacia una utopía concreta: Arquitectura en Yugoslavia, 1948-1980). Encargada de construir una sociedad socialista basada en la autogestión, la arquitectura moderna fue un instrumento clave en la implementación de una visión utópica en perpetuo estado de emergencia. Dibujos, modelos, fotografías, rollos de películas de archivos e incluso colecciones familiares, muestran proyectos visionarios destacados y edificios ejecutados que hablan del ambicioso papel de la arquitectura en términos de diseño e impacto social.
Bloque de edificios en Croacia Dinko Kovačić y Mihajlo Zorić. Bloque de edificios Braće Borozan en Split 3. 1970–79. Split, Croacia.
Organizada en cuatro secciones principales, la exposición explora temas de urbanización a gran escala, experimentación tecnológica y su aplicación en la vida cotidiana, el consumismo, los monumentos y la conmemoración, en definitiva el alcance global de la arquitectura yugoslava y su carácter distintivo pero polifacético. Según Martino Stierli, conservador jefe en el MoMa, «históricamente hablando, una investigación exhaustiva de la producción arquitectónica de la Yugoslavia socialista conducirá a una mejor comprensión de un capítulo importante pero poco estudiado de la historia de la arquitectura en el orden mundial bifurcado de la Guerra Fría.”
Biblioteca en Kosovo Andrija Mutnjaković. Biblioteca Nacional y Universitaria de Kosovo, 1971–82. Prishtina, Kosovo.
Centrada en el período de intensa construcción entre la ruptura de Yugoslavia con el bloque soviético en 1948 y la muerte del líder del país Josip Broz Tito en 1980, abarca cuatro partes. Modernization (Modernización), la primera, explora la rápida transformación del país anteriormente subdesarrollado y rural en gran parte, a una nueva infraestructura de la vida social. Con Global Networks (Redes globales) se investiga la arquitectura que se desarrolló a partir de la política exterior independiente del país y su liderazgo en el Movimiento No Alineado poscolonial. Everyday Life (La vida cotidiana) secentra en las innovadoras formas que tomaron la vivienda masiva y la aparición del diseño moderno en el marco de una cultura de consumo socialista. Por último Identities (Identidades) aborda cómo la arquitectura y la escultura abstracta mediaron entre la diversidad de las regiones multiétnicas que conformaban Yugoslavia y su unidad.
Nota
Toward a Concrete Utopia: Architecture in Yugoslavia, 1948–1980 reúne cerca de 400 obras. Abrió al público el pasado 15 de julio de 2018 y cerrará sus puertas el 13 de enero de 2019. Para la ocasión el MoMa ha editado un estupendo catálogo a cargo de Martino Stierli (Comisario jefe de arquitectura y diseño, Philip Johnson, del Museum of Modern Art) y Vladimir Kulić (Profesor Asociado de la Universidad de Florida Atlantic) contando con Anna Kats (Departamento de arquitectura y diseño del Museum of Modern Art) como comisaria adjunta. En la publicación colaboraron escribiendo diferentes ensayos: Tamara Bjažić Klarin, Vladimir Deskov, Andrew Herscher, Sanja Horvatinčić, Theodossis Issaias, Ana Ivanovska Deskova, Jovan Ivanovski, Jelica Jovanović, Anna Kats, Juliet Kinchin, Martina Malešič, Maroje Mrduljaš, Arber Sadiki, Luka Skansi, Łukasz Stanek, Matthew Worsnick y Mejrema Zatrić. El portafolio fotográfico es responsabilidad de Valentin Jeck.
En los espacios del C.C. Tolón fue inaugurada el pasado 10 de julio la muestra La Calle Pública, iniciativa a cargo de Incursiones: Laboratorio de Ciudad con el apoyo del Fondo de Valores Inmobiliarios y la Alcaldía de Baruta.
La calle es un componente esencial de la ciudad. Desde siempre ha jugado un rol fundamental al generar el espacio para la movilidad, la comunicación, el comercio y la interacción social. A pesar de que durante buena parte del siglo XX la calle se entendió como un espacio destinado al vehículo privado y su movimiento eficiente, este modelo está quedando atrás. En la ciudad contemporánea la calle es un espacio complejo que contribuye a la riqueza de la experiencia urbana y a una mayor cantidad y variedad de intercambios entre personas.
De esta manera, la calle debe pensarse como un espacio de conexión en el sentido más amplio posible, desde el tránsito hasta la interacción social y el intercambio comercial. Para ello, debe permitir que convivan diversos medios y velocidades, con una infraestructura adecuada para el peatón, el ciclista, el transporte público y el vehículo privado, el comercio, la pausa y el encuentro, entre otros.
En este marco, La Calle Pública apuesta a la transformación de Las Mercedes en un nuevo modelo de ciudad, uno que entiende la calle como el espacio público fundamental, desde donde poner en marcha transformaciones profundas que buscan cambiar la manera como nos relacionamos unos con otros y con nuestro entorno.Las Mercedes tiene características que la convierten en un sector estratégico dentro de nuestra ciudad. Su ubicación geográfica, accesibilidad, atractivo comercial, valor patrimonial así como el marco urbanístico y legal de su ordenanza hacen de su transformación un proyecto factible y accesible, al que vale la pena apostar.
La Calle Pública permanecerá expuesta en el piso 2 del C.C. Tolón hasta sábado 28 de julio. Ese día, la muestra cerrará con una intervención urbana a partir de las 3:00 pm en la intersección de las calles California y Copérnico. Los interesados en formar parte del equipo que llevará a cabo la intervención pueden escribir a hola@incursiones-ve.com
La Casa Imperial Japonesa y la Japan Art Association otorgan cada año, desde 1988, el Praemium Imperiale a cinco artistas en las categorías de Pintura, Escultura, Música, Cine o Teatro y Arquitectura. Los galardonados en 2018 han sido el pintor belga Pierre Alechinsky; la escultora japonesa Fujiko Nakaya; el director de orquesta italiano Riccardo Muti; la actriz francesa Catherine Deneuve, y el francés Christian de Portzamparc en la categoría de Arquitectura.
Nacido en 1944 en Casablanca (Marruecos), Portzamparc fue premiado con el Pritzker a la edad de 50 años, siendo el primer francés en recibirlo. Es autor, entre otras obras, de la Ciudad de la Música de París (1995), de la Philharmonie de Luxemburgo (2005) y de dos rascacielos en Nueva York, la Torre LVMH (1991) y la Torre One 57 (2014).
El jueves 14 de junio se ha clausurado en el Baluarte de Pamplona el congreso internacional ‘Menos arquitectura, más ciudad’. Es el quinto encuentro bienal que organiza la Fundación Arquitectura y Sociedad, tras ’Más por menos’ (2010), ‘Lo común’ (2012), ‘Arquitectura necesaria’ (2014) y ‘Cambio de clima’ (2016). Complementando a los anteriores —que propusieron enfrentarse a la crisis a través de la austeridad y la solidaridad—, el que acaba de terminar ha abierto un nuevo ciclo de congresos, que estarán centrados en la ciudad, lugar de libertad para el individuo pero también escenario de encuentro para la toda ciudadanía y territorio de los grandes retos a los que debe enfrentarse la civilización globalizada.
El evento contó con el apoyo organizativo de Arquitectura Viva, y, como en las ediciones de 2010 y 2016, fue inaugurado por el rey de España Felipe VI, en una ceremonia en la que también intervinieron Uxue Barcos, presidenta del Gobierno de Navarra, Carlos Solchaga, presidente de la Fundación Arquitectura y Sociedad, y Francisco Mangado, patrono fundador de la Fundación, amén de director del congreso junto a Luis Fernández-Galiano.
Abrieron los turnos de ponencias los escritores Eduardo Mendoza y Leonardo Padura. El consagrado autor de La ciudad de los prodigios y Premio Cervantes 2016 explicó que la literatura moderna ha convertido a lo urbano en su principal cantera de materiales, y confesó que su interés por las ciudades —principalmente en su ciudad natal, Barcelona, protagonista de sus novelas— está en su lado canalla y turbio, y en su capacidad de transformarse continuamente. Por su parte, el escritor cubano, a quien se debe la celebrada serie de novela negra protagonizada por Mario Conde y que es autor de otros complejos y exitosos relatos como El hombre que amaba a los perros, describió minuciosamente los escenarios de sus narraciones, que son fundamentalmente los de su entorno diario en un barrio a las afueras de La Habana, y explicó en qué medida su abordaje a temas locales y a escenarios urbanos contiene una insoslayable denuncia política.
La segunda sesión, titulada ‘El gobierno de las ciudades’, comenzó con una apasionada intervención de la alcaldesa de Madrid, que explicó, desde un punto de vista muy personal, sus políticas en la capital de España, se mostró convencida de que el futuro de las ciudades pasa por la participación, y sintetizó las características deseables para una urbe moderna en tres conceptos: solidaridad, sostenibilidad y creatividad. Complemento y, a la vez, pendant de Carmena fue la intervención de Joan Clos, exalcalde de Barcelona y ministro de Industria del Gobierno de España, que ha pasado los ocho últimos años en Nairobi como director ejecutivo de ONU-Habitat, el programa de Naciones Unidas destinado a la promoción de ciudades sostenibles, resilientes y prósperas. Tras exponer los retos que el crecimiento demográfico y urbano de Asia y África van a suponer para Occidente, Clos conminó a la construcción de una “política africana” para Europa, y propuso seguir avanzando para nuestro continente no pierda su carácter modélico, de manera que “Europa sea para el mundo lo que Escandinavia ha sido para Europa”.
Bajo el tema ‘Visiones urbanas’, la tercera sesión del congreso comenzó con la ponencia de Iwan Baan, el fotógrafo de arquitectura más reconocido del mundo, que, utilizando ochocientas imágenes, paseó al público por un tan personal como interesante viaje por los rincones del mundo, presentando de un modo impresionista distintos modos de entender la ciudad, desde los asentamientos informales de Lampala hasta las sorprendentes y milenarias arquitecturas excavadas de Etiopía. La arquitectura excavada fue precisamente el tema tratado en su ponencia por Dominique Perrault. El miembro de la Academia de Bellas Artes de Francia y celebrado autor de la Biblioteca Nacional de París propuso que el crecimiento de las ciudades deje de hacerse hacia arriba —el modelo del rascacielos— o en horizontal —el modelo del sprawl—, para pasar a extenderse hacia abajo, aprovechando el terreno disponible con el objetivo de liberar el plano del suelo para la ciudadanía. Ilustró sus tesis con una serie reciente de sus proyectos y obras que tienen un carácter subterráneo.
La cuarta sesión, celebrada ya en la segunda jornada del congreso, trató el tema de ‘La ciudad como proyecto’, y contó con las ponencias de dos reconocidas arquitectas, ambas profesoras de la Graduate School of Design de la Unversidad de Harvard: Farshid Moussavi y Belinda Tato. Autora de la ya mítica Terminal de Yokohama, Moussavi presentó una serie de proyectos recientes de su estudio que tienen una mayor impronta cívica y pública, con usos que van de lo comercial y cultural a lo residencial, y en ciudades diferentes, desde Londres a París. Moussavi explicó los modos en los que la “arquitectura en sí misma” se puede convertir en un actor social y defendió la flexibilidad espacial como un modo de hacer posible la inclusión de los diferentes modos de vida que exige la sociedad contemporánea. Por su parte, Belinda Tato, a través de una nómina de obras y proyectos en Madrid, Daca, Asunción y Miami, entre otras ciudades del mundo, explicó las estrategias que sigue su estudio, Ecosistema Urbano, a la hora de implicar a la comunidad en las decisiones que van a transformar de manera radical su entorno inmediato, y defendió el papel que los arquitectos pueden desempeñar en este proceso.
Con una conferencia sobre la identidad de las ciudades, Deyan Sudjic, reconocido historiador y crítico británico que actualmente es director del Museo del Diseño de Londres, dio comienzo a la quinta sesión del congreso, ‘La arquitectura de la ciudad’. Sudjic hizo un idiosincrásico y interesante repaso por la historia de la ciudad, incidiendo en el papel fundamental que, a su juicio, desempeñan las casualidades y azares en su desarrollo; una perspectiva antropológica que contrastó con el abordaje al problema de la forma de la ciudad propuesto por el segundo de los ponentes, Salvador Rueda, biólogo, sociólogo y director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. Tras presentar con datos escalofriantes el panorama del crecimiento demográfico y el consumo de recursos en los próximos veinte años —un consumo que achacó a las grandes ciudades—, explicó su enfoque para atajar gradualmente el problema: el ‘urbanismo ecosistémico’ basado en la reducción del consumo energético y en el desarrollo de la economía del conocimiento, y cuya herramienta fundamental es la llamada ‘supermanzana’, modelo que Rueda y su equipo vienen desarrollando desde hace años. Para terminar, Rueda instó a la adhesión al documento en el que se plantean y desarrollan estas ideas, la llamada ‘Carta de Barcelona’.
Jan Gehl y Jaime Lerner fueron los encargados de la última sesión del congreso, ‘Futuros urbanos, futuros humanos’. Mientras que Gehl, arquitecto y profesor danés que es autor de clásicos del urbanismo como Life Between Buildings y Cities for the People, explicó su principal idea-fuerza —reorientar el planeamiento urbanístico en favor del peatón y los ciclistas— y la ejemplificó a través de una serie de proyectos llevados a cabo en Europa, América y Australia, Jaime Lerner, el arquitecto brasileño que transformó como alcalde la ciudad de Curitiba y fue Gobernador del Estado de Paraná, se centró en la descripción, a través de casos concretos, de las herramientas de planeamiento de su singular ‘acupuntura urbana’: la capacidad de transformar radicalmente las ciudades a través de intervenciones específicas, acotadas espacialmente y controlables desde el punto social y económico. Una modelo, el de la acupuntura urbana, que hizo que la revista Time le incluyera en 2010 entre los 25 pensadores más influyentes del mundo. Las conferencias se complementaron con una serie de conversaciones entre los ponentes y los moderadores —José Luis García Delgado, Javier Conde, Luis Fernández-Galiano, Ángela García de Paredes, Sandra Ollo y José María Ezquiaga—, que también llevaron a cabo entrevistas en profundidad con cada uno de los arquitectos invitados. Todas ellas se recogerán en el libro resumen del evento que Arquitectura Viva publicará este otoño, que se añadirá así a los que documentaron los congresos de 2010, 2012, 2014 y 2016.
L’Espace Meyer Zafra presenta una exposición individual dedicada a la artista brasileña Patricia Golombek, del 6 de junio al 7 de julio de 2018. «Le Corbusier y su influencia en la arquitectura brasileña» exhibe pinturas y una instalación inspirada en monumentos creados por artistas y arquitectos brasileños (Portinari, Bulcão, Lucio Costa, Carlos Leão, Eduardo Reidi, Oscar Niemeyer), quienes a su vez fueron influenciados por la obra de Le Corbusier.
Desde 2015, la arquitectura ha sido el núcleo del trabajo de Patricia Golombek. Su primera inspiración vino de su percepción del diálogo entre Morris Lapidus y los proyectos de Paulo Werneck. Su trabajo se convirtió poco a poco en un estudio analítico de la arquitectura en el que tradujo el lenguaje utilizado por los arquitectos de todo el mundo, como en «Discovering Carlo Scarpa» o «Oscar Niemeyer». Estas creaciones trajeron una reflexión sobre Le Corbusier y su vínculo con los arquitectos brasileños.
Le Corbusier se puso en contacto con Lucio Costa y otros arquitectos brasileños en su primer viaje a Brasil en 1936. En ese momento, el país estaba experimentando una contextualización moderna y una maduración de su búsqueda de una identidad nacional. De allí se derivó una relación compleja que repercutió sobre el trabajo del maestro suizo, así como a sus discípulos brasileños, y resultó ser mucho más profunda que solo una influencia de Le Corbusier en la arquitectura moderna brasileña como lo muestra Carlos Eduardo Comas: «La arquitectura de Le Corbusier no se presenta como un sistema cerrado; es probable que sea un juego de dominó (…) Lo que los arquitectos brasileños Lucio Costa y Oscar Niemeyer intentaban hacer era comprender las reglas del juego, para capturar su mecanismo, la ‘estructura profunda’ del trabajo Le Corbusier (…) lo cual no significa una inflexión sino una cultura de la identidad (…). Los arquitectos brasileños han comprendido bien a Le Corbusier y fueron capaces de influir en su trabajo y lo contrario también sería cierto «. Para Lucio Costa fue una cuestión de asociar sus iniciativas a las del arquitecto suizo con el objetivo de lograr el modernismo en la arquitectura brasileña. El diálogo establecido entre Costa y Le Corbusier sobre los problemas de la Síntesis de las Artes, y el lugar que ambos otorgaron en este debate a las llamadas Artes Menores, es solo uno de los capítulos de esta compleja y sofisticada relación.
Patricia Golombek es una artista brasileña nacida en 1964. Tiene un diploma del Instituto Caetano Campos y la Escuela de Arquitectura de la Faculdade de Belas Artes de São Paulo. Vive y trabaja en Miami desde 2015. Su obra fue expuesta en el Museo de Arte Moderno y en el Museo de Arte Contemporáneo en São Paulo.
El trabajo de Patricia Golombek es un estudio analítico de la arquitectura; de las estructuras y soluciones que arquitectos han implementado por el mundo. Gracias a su propia formación arquitectónica la artista puede transformar el lenguaje usado por los arquitectos en representaciones visuales de sus procesos creativos.
Nota
Abierto desde el año 2000, L’Espace Meyer Zafra tiene como objetivo presentar a artistas latinoamericanos y europeos vinculados al arte cinético y la abstracción geométrica. Guiada por la obra del maestro venezolano Jesús Rafael Soto, Liliane Zafrani fue impulsada a promover esta tendencia del arte en su espacio situado en el corazón del distrito histórico de Le Marais, en París donde se exhiben obras desde los años sesenta hasta la actualidad representada por un grupo de artistas muy activo. L’Espace Meyer Zafra presenta el trabajo de sus artistas en las ferias francesas e internacionales. Las exposiciones personales y colectivas también se organizan regularmente en el espacio de Le Marais y sus artistas han integrado muchas colecciones privadas y públicas en todo el mundo.
ACA
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