ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 83

El Hotel Prado del Río (o Prado Río) que Tomás José Sanabria proyecta en 1954 con la colaboración de Julio Volante a las afueras de la ciudad de Mérida, al igual que el Llano Alto (ver Contacto FAC 44, 10-09-2017), ofrece, dentro del grupo de 12 nuevas instalaciones de la “Red Hotelera Nacional” gestionadas directamente por la CONAHOTU, la oportunidad de detectar una clara proximidad entre lo regional y lo internacional o, en otras palabras, encontrar en las entrañas de lo local la presencia de lo universal.

Sanabria, quien completa su formación como arquitecto en Harvard University y regresa a Venezuela en 1947, realiza entre 1949 y 1953 en sociedad con Diego Carbonell (graduado en el MIT en 1944) una interesante y variada experiencia que marcará una importante etapa en su carrera, pues en ella se conjugarán los principios funcionalistas y racionalistas adquiridos en los Estados Unidos con las referencias a las formas, los materiales y los sistemas constructivos de la arquitectura tradicional venezolana. A esta etapa y como parte de esa conjunción pertenecen una serie de hasta doce viviendas unifamiliares (de las que se construirán siete), verdadero laboratorio en la que estos arquitectos pusieron además en práctica criterios de confort ambiental que se prolongarán (al menos en el caso de Sanabria) a lo largo de toda su carrera. La utilización de dispositivos de protección climática y la integración organicista entre arquitectura y paisaje se sumarán a la de cubiertas inclinadas, onduladas, grandes aleros, combinación de materiales texturados con frisos lisos y diseño de ventanas en las que se cumple el propósito por un lado de iluminar y ventilar y por el otro de protegerse del sol y la lluvia, todo lo cual dota de un particular carácter a esta experiencia. Ella, además, permitirá a Juan Pedro Posani introducir el capitulo titulado “La arquitectura populista” en Caracas a través de su arquitectura (1969).

Por su parte Julio César Volante, arquitecto argentino egresado de la Universidad de Buenos Aires, arriba a Venezuela en la década de los años 50 (Reválida FAU UCV promoción 16F/1967), realiza un Master of Science en la Universidad de Columbia y desarrolla en nuestro país una dilatada trayectoria docente y profesional, llegando a ser Jefe de Taller de Composición en la FAU UCV y profesor invitado en la USB. En 1954 se asocia puntualmente con Sanabria para la realización del diseño del hotel Prado del Río correspondiéndole redactar la breve nota que aparece en la revista Integral nº 6 como acompañamiento de la presentación del proyecto en toda su extensión. Cabe acotar que Volante, quien siempre se caracterizó por realizar una arquitectura donde lo funcional, traducido en corrección técnica y racional diseño estructural, cobró un claro protagonismo, justamente proyectó ese mismo año para la empresa C.A. Urbanizadora Colinas de Bello Monte, cuyo propietario fue el empresario venezolano Inocente Palacios, la Concha Acústica de dicha urbanización, llamada en su momento a ser sede artística de la Orquesta Sinfónica Venezuela.

1. Ubicación dentro de la ciudad

Así, cuando Sanabria se separa de Carbonell ya tiene, por tanto, labrado un importante surco dentro de sus prioridades a la hora de proyectar edificios, gobernado por la consideración de las variables que hemos mencionado que seguramente se complementó con los conocimientos aportados por Volante. De esta manera al contratársele en 1954 (al año siguiente de ser nombrado Director de la Escuela de Arquitectura de la recién creada Facultad de Arquitectura y Urbanismo) el diseño para el hotel Prado del Río, a localizarse en la entrada este de la ciudad de Mérida, no duda en hacer una proposición que toma en cuenta las condiciones topográficas del terreno, la vegetación, el clima templado de la zona y la tipología proveniente de los esquemas de las casas de hacienda tradicionales merideñas. Todos ellos cobran cuerpo a través de una solución extendida, formada por volúmenes separados de acuerdo a su función, organizados dentro de una estricta ortogonalidad e interconectados a través de pasillos techados, en la que la altura no sobrepasa nunca los dos pisos y donde contrasta la campestre quietud exterior con el dinamismo espacial de los bloques que albergan las actividades sociales. La idea de crear grandes «islas funcionales» que permitieran separar el área de motel (conformada por 15 viviendas o cabañas previamente construidas cuyo destino original era servir de residencias para una colonia vacacional obrera a ubicarse en el terreno) de las habitaciones del hotel (13 y dos suites), generando áreas comunes a ambas, se halla claramente expresada en la planta de conjunto.

2. Corte longitudinal del conjunto
3. Planta de conjunto

El Prado del Río, cuya perspectiva aérea protagoniza la postal del día de hoy, es un hotel para ser paseado y para que el paseante en el camino sea sorprendido. Su composición, en función de un eje que sigue la dirección de la pendiente del terreno hacia el río Milla, presenta en su extremo sur (inicial) el volumen que contiene en planta baja la recepción, administración y comercios y en planta alta las habitaciones en contacto directo con el acceso, y en el extremo norte (final) la piscina como remate. Otro eje perpendicular ubicado en plena zona recreacional une el cuerpo donde funcionan el bar, estar, fuente de soda, dancing y comedor, con el que alberga la sala de juegos.

4. Izquierda: Cuerpo sur con recepción y comercios en planta baja y habitaciones en la planta alta. Derecha: patio interior
5. Izquierda: interior de el salón de juegos. Derecha: pasillo cubierto que une el salón de estar con la recepción

Recorrer este hotel significa disfrutar por un lado del paisaje y por el otro de una arquitectura de rasgos tradicionales. También significa gozar del contacto con la vegetación y los materiales del lugar, de la transición, la sombra y la combinación de la estructura de madera de los techos con elementos metálicos para las vigas y columnas, de la pequeña escala de los pasillos, corredores o balcones y de las grandes luces de los locales sociales, del valor de la línea recta por su contraste con la inclinada. salón

6. Vista del volumen correspondiente a las áreas sociales desde la piscina con la Sierra Nevada al fondo
7. Cuerpo norte. En planta baja: estar, bar y fuente de soda. En planta alta: dancing y comedor

Son muchas, por tanto, las similitudes que ofrece el Prado del Río con el Llano Alto (Carpio & Suárez, 1954-56) en cuanto a la actitud asumida por los respectivos arquitectos, y de ambos con las experiencias que en Brasil realizó Lucio Costa en los hoteles de Ouro Preto (1940, junto a Oscar Niemeyer) y Friburgo (1944), tomadas también en cuenta por Fruto Vivas al proyectar el Moruco (1955-56), como parte de la “Red Hotelera Nacional”. En todos los casos se reafirma una clara vocación de reinterpretación del lenguaje local y adaptación a las condiciones del sitio de un programa resuelto dentro del espíritu de la modernidad.

El Prado del Río que abrió sus puertas en 1956, pasó un largo período de decadencia (similar al de muchos de los construidos durante la década de los años 50 del siglo XX), para luego ser convertido en 1988 en hotel-escuela destinado a la formación de jóvenes con vocación hacia la hotelería y el turismo que cursan sus estudios en el Colegio Universitario Hotel Escuela de los Andes Venezolanos, quienes bajo la premisa de «aprender haciendo» llevan a cabo actividades administrativas y de servicio dentro de la instalación. El número de cabañas se ha incrementado a 84 y recientemente ha sido remodelado, ampliados sus servicios y actualizadas algunas de sus instalaciones.

ACA

Procedencia de las imágenes

Revista Integral, nº6, 1957

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

CARACAS EN 450

Un homenaje a Caracas en su aniversario

Mirelis Morales Tovar (compiladora)

Biblioteca Digital Banesco

Colección: Patrimonio

2017

El Proyecto #CcsEn450 (http://caracasen450.com/) que lleva adelante la periodista Mirelis Morales, fue creado a comienzos de año para conmemorar los 450 años de la fundación de la ciudad rindiéndole homenaje, ya que “puede que muchos nos quedemos con las ganas de celebrar su quincentenario”. Mirelis, a quien le encanta vivir su oficio “como un servidor público” y que por ello “recorre la ciudad en busca de buenas historias para compartir”, convencida de que “sólo fomentando el sentido de pertenencia tendremos menos habitantes y más ciudadanos”, se planteó el reto de completar para antes del 25 de julio, fecha del aniversario de Caracas, una recopilación de “450 maneras de vivir la ciudad ya sea a través de sus lugares, sus personajes, sus restaurantes, su historia, sus curiosidades y demás datos peculiares, para publicarlas en un libro que perfectamente podrá servir como una guía de la ciudad”. Y lo logró. CARACAS EN 450 es el fruto.

Como ella misma señala en el prólogo: “Este libro es una dosis de ‘caraqueñidad’. Sus 450 historias concentran la esencia de nuestro gentilicio, pues sus páginas responden entre líneas a las preguntas de dónde venimos, qué somos y hacia dónde queremos ir.

Trajimos de vuelta las anécdotas de nuestros tiempos de grandeza. Aquellas que hablaban de la ciudad más prometedora de América Latina. No con intención nostálgica, sino con el propósito de concientizar sobre el potencial humano y creativo que existe en Caracas, el cual constituye un patrimonio tangible y valioso para los años de reconstrucción que están por venir.

Hicimos una selección de lugares de interés y de espacios públicos para guiar a los lectores a un reencuentro con la capital y, de esa manera, romper con el cerco que ha impuesto la violencia. Esta lista constituye una invitación a salir en grupo para retomar los parques y las plazas, donde se produce naturalmente el encuentro con el otro, donde nos identificamos, compartimos y retroalimentamos como ciudadanos.

Sacamos a relucir los grandes aportes que ha hecho un grupo de venezolanos –unos de nacimiento, otros de corazón– en el desarrollo de esta ciudad. Reconstruimos sus historias de vida y resaltamos sus contribuciones, con miras a que las nuevas generaciones conozcan a quienes impulsaron a Caracas a convertirse en una metrópoli. Y así, no pase al olvido el esfuerzo de personalidades como José González Lander, Sofía Ímber, Roberto Burle Marx, Tomás Sanabria, William Niño Araque, entre tantos otros.

Reunimos los sabores más representativos de nuestra mesa, como un homenaje al esfuerzo que realizan cientos de familias que están detrás de cada restaurante de la ciudad. A simple vista podría parecer una guía de gastronomía, pero los relatos que reunimos en esta sección hablan más bien de emprendimiento, de herencia culinaria, de tradición familiar, de comunidades de inmigrantes, de fusiones y, sobre todo, de superación.

Visibilizamos la labor de organizaciones civiles, que han encontrado en la capital su razón de ser y que su mayor retribución consiste en aportar en la construcción de una Caracas más amable. El surgimiento de estos grupos nos hacen creer que existe una nueva conciencia dentro la sociedad, que impulsa a los caraqueños a ser cada vez más ciudadanos y menos habitantes.

Estas páginas constituyen un homenaje a la ciudad que ha delineado nuestra manera de ser y que ha determinado nuestra relación con el mundo a partir de sus marcos de referencia. Pero, al mismo tiempo, estas 450 historias responden a un momento país que nos obliga, como venezolanos, a hacer un aporte con miras a un proceso de reconstrucción. Como periodistas, sentimos además la responsabilidad de buscar puntos de encuentro, de conseguir caminos que nos lleven a la reconciliación y de hallar aquello que nos haga sentir un mismo pueblo.

Y creemos que nuestro sentido de pertenencia, ese que nos hace sentir caraqueños, puede ser ese lugar que marque el comienzo de lo que vendrá”.

CARACAS EN 450 forma parte de la Biblioteca Digital Banesco y puede ser descargado libremente en http://www.banesco.com/somos-banesco/colecciones/patrimonio/caracas-en-450-un-homenaje-a-caracas-en-su-aniversario.

ACA

LA NOTICIA DE LA SEMANA

CCScity450: Intervenciones urbanas para conmemorar 450 años de arquitectura y ciudad en Caracas

El pasado martes 3 de octubre fue convocada una rueda de prensa en el Salón Maracaibo del Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas para presentar en toda su amplitud el proyecto cultural CCScity450, iniciativa emprendida por la Fundación Espacio en alianza con la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela, que contempla una amplia programación para conmemorar los 450 años de Caracas, entre el 3 de octubre y el 11 de diciembre de 2017.

El propósito general es plantear una reflexión sobre el espacio público a partir de una selección de importantes obras diseñadas por arquitectos o artistas norteamericanos en colaboración con profesionales venezolanos, que provocaron notables transformaciones en la arquitectura y el urbanismo de la ciudad. Dicha reflexión parte de la necesidad de reconocer y valorar edificios, lugares y obras de arte, que forman parte de un conjunto de bienes patrimoniales y de valor paisajístico, arquitectónico y ambiental con el objetivo de exaltar la historia de la ciudad y sus tradiciones urbanísticas y arquitectónicas. Se pretende, en pocas palabras, revisar el pasado, analizar el presente y proponer un futuro urbanístico esperanzador para Caracas.

El proyecto CCScity450, ideado por Fundación Espacio en su 10° aniversario, es producto de un trabajo de investigación dirigido por Aliz Mena y Franco Micucci, miembros fundadores de la Fundación Espacio, profesores de la Universidad Simón Bolívar, junto a María Isabel Peña, miembro asociado y profesora de la Universidad Central de Venezuela, adelantado gracias al apoyo de una serie de instituciones públicas, asociaciones, agrupaciones y entes privados, que ha contado con la participación de profesionales, profesores y estudiantes de las dos casas de estudio.

En el acto se anunció el inicio de la programación con la convocatoria de una serie de concursos de proyectos participativos en el espacio público destinados a presentar propuestas de intervenciones de urbanismo táctico, temporales y/o efímeras en diez lugares emblemáticos de la ciudad, dirigida a grupos organizados representativos de distintas disciplinas, profesiones u oficios, y estudiantes capaces de abordar planteamientos de ciudad referidos al tema del espacio público en Caracas, en los que debe existir al menos un profesional responsable en el país entre los miembros del equipo. Cada equipo de participantes puede inscribirse hasta en tres (3) de estos sectores de la ciudad, los cuales han sido agrupados de acuerdo a una serie de atributos o características diferenciadas tanto de localización, como de actividades y condición urbana, con el objetivo de debatir ideas sobre la ciudad, su condición actual y su proyección hacia el futuro cercano. Por cada sector o lugar propuesto se escogerá un semifinalista según lo indique el jurado calificador, pudiendo dejar desierto lugares o categorías de premiación. A cada semifinalista se le otorgará un premio de Bs. 40.000.000,00 (Cuarenta millones de bolívares) como reconocimiento al valor intelectual de las ideas propuestas. Asimismo, el jurado seleccionará tres propuestas de los diez trabajos semifinalistas, como ganadores del financiamiento para su ejecución por un monto de hasta Bs 200.000.000,00 (Doscientos millones de bolívares). Entre las zonas a intervenir están: La Rinconada/Las Mayas, Chacaíto/Caracas Country Club, Plaza O’Leary/Avenida Urdaneta, Los Cortijos, Altamira/La Floresta, Bello Monte/Sabana Grande, Las Mercedes/Chuao, Ciudad Universitaria/Los Chaguaramos, San Bernardino y Avenida Andrés Bello.

El proyecto CcsCity450 incluye también dentro de su agenda de actividades una serie de siete recorridos urbanos abiertos a todo público, tres de reconocimiento paisajístico y dos eventos de activación del espacio público, programados entre el 14 de octubre y el 11 de diciembre, todo ello en el entorno de edificaciones con valor patrimonial, conjuntos urbanos, obras de arte y proyectos, desarrollados en Caracas desde 1925 hasta la actualidad. Los participantes podrán realizar un registro fotográfico a través de sus cuentas de Instagram para su divulgación utilizando la etiqueta #CCScity450. Una selección de esas imágenes serán publicadas tanto en la cuenta de Instagram del proyecto @CCScity450, como en una sección de la página web diseñada especialmente para publicar las mejores imágenes que serán destacadas y que participarán en un concurso de fotografías.

Cabe resaltar que la página web, http://www.CCScity450.com.ve, cuyo lanzamiento y demostración formó parte importante del acto realizado en el hotel capitalino, además de funcionar como una biblioteca virtual permanente de acceso público a toda la información documental e histórica de las obras seleccionadas, permitirá consultar información sobre las actividades, recorridos y concursos así como la serie de ensayos que, elaborados por los profesores Lorenzo González Casas, Henry Vicente, Jorge Villota y Orlando Marín, han ido apareciendo en el portal ProDavinci y son referencia obligada para contextualizar histórica y teóricamente temas que giran en torno al proyecto.

Las inscripciones para los concursos, eventos y recorridos son gratuitas y deberán realizarse a través de su registro en la página www.CCScity450.com.ve.

El evento tuvo una amplia cobertura la cual se puede revisar en:
http://www.talcualdigital.com, http://www.eluniversal.com, https://www.contrapunto.com, https://www.analitica.com y https://voce.com.ve.

Sin lugar a dudas se vivirá en estos meses de fin de año una intensa actividad ciudadana y profesional que en mucho ayudará en la necesaria recuperación del sentido de pertenencia a una ciudad que lo pide a gritos.

ACA

Procedencia de las imágenes

www.CCScity450.com.ve.