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¿SABÍA USTED…

… que hasta 1595 se remonta la historia de la Plaza de San Jacinto, hoy Plaza El Venezolano?

1. Plaza de San Jacinto o Plaza El Venezolano (c.1970)

El primer plano de Caracas tras su fundación en 1567, como se sabe, fue el elaborado por el gobernador Juan de Pimentel en 1578. En medio de su trazado primitivo en forma de damero resalta como elemento central la “plaza” con las “casas cabildo” al norte y la “iglesia” al este, se establece que “la anchura de las calles son de treinta y dos pies” y que “el solar de cada casa tiene septenta baras en qnadza”. Afirma Graziano Gasparini que el llenado de aquella cuadrícula original fue paulatino y que para 1578 aún se encontraban muchos predios y manzanas vacías de las 24 que el plano de Pimentel señalaba. “La Caracas de 1578 tiene sólo tres casas y la iglesia con paredes de mampostería y techos de tejas. Las demás construcciones son de bahareque y tapia ‘cubiertas de cogollos de caña’. Un panorama pobre que difícilmente podía conferir aspecto de ‘ciudad’ al conjunto de 24 manzanas que aparecen en el plano. Además del templo parroquial hay el convento de San Francisco. Su construcción es aún la provisional ‘de tapias no durables’. Proyecto más ambicioso será elaborado más adelante, a fines del siglo, cuando la ciudad va estructurándose lentamente, pero de una forma ya definitiva”, acotará Gasparini.

2. Gráficos del crecimiento de Caracas entre 1578 (izquierda) y 1690 (derecha).

Así, el pausado desarrollo urbano ligado al económico no impidió que ya a finales de aquel siglo XVI la retícula se prolongara y sobrepasara sus límites iniciales y que, asociado a la adjudicación a los frailes dominicos en 1610 de dos solares al este, a dos cuadras de la Plaza Mayor, se concretara “… con la expresa condición de que uno de ellos quedase libre, con el objeto de que sirviese de plaza pública para el convento, sitio que habría de convertirse, tras diversas incidencias, en la Plaza de San Jacinto…”, señalará Eduardo Arcila Farías en su Historia de la Ingeniería en Venezuela.

De los intentos de levantar un templo y convento dominico, sin embargo, ya se tienen indicios desde 1590 o antes, pero se aceleran las gestiones a partir de la canonización de San Jacinto en 1595, momento en que los vecinos piadosos deciden impulsar la construcción definitiva. La misma será confirmada por el rey de España en 1597 en el lugar donde, según testimonio del escribano público Alonso García Pineda, la ciudad ya funcionaban una capilla y un albergue para los monjes construidos de “bahareque y cogollo” ubicados más o menos en el centro de la cuadra. Hacia 1610, como ya señaláramos apoyados en Arcila Farías, los solares restantes de la cuadra le serán otorgados finalmente al convento por estar vacíos y habérselos prometido. La construcción firme de iglesia y convento se realiza a lo largo de los primeros 30 años del siglo XVII siguiendo desde entonces en orden de importancia al conjunto de San Francisco, viviendo un período de esplendor durante el resto de aquel siglo y el XVIII donde el templo “exhibió con majestuosidad sus capillas, retablos y altares” y el convento se convirtió en “lugar de formación de los prominentes mantuanos de Santiago de León”, puntualizará María Isabel Peña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

3. Izquierda: Plano de Caracas de 1775 con la plazoleta de San Jacinto resaltada. Derecha: El templo de San Jacinto poco antes de su demolición en 1865.

La plaza que hoy nos ocupa sufrirá un importante incremento en su área a partir de 1865 cuando Antonio Guzmán Blanco, no como presidente de los Estados Unidos de Venezuela sino como presidente del Distrito Federal, decretó la demolición de la iglesia y el convento que ya habían sufrido graves daños con el terremoto de 1812. En el intervalo, en 1802 se inaugura el Reloj de Sol construido en mármol por idea de Alejandro Humboldt, en 1809 el cabildo local decide convertir el área en un mercado con el fin de descongestionar el que se desarrollaba en la Plaza Mayor, lo cual trajo numerosas controversias con los clérigos en virtud de lo degradante del uso, hasta que se produce el terremoto. El mismo día del evento, en la plaza y sobre las ruinas del convento, Simón Bolívar exclamó «Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca…», interrumpiendo el discurso del fray Felipe Mota, quien vociferaba en contra de los sucesos que conllevaron al nacimiento de la República de Venezuela y calificaba el temblor como un castigo de Dios por los pecados cometidos incluyendo la rebelión contra el rey Fernando VII.

4. La Plaza de San Jacinto se redenomina como Plaza El Venezolano en 1882. La imagen de comienzos del siglo XX recoge el espacio público con la estatua de Antonio Leocadio Guzmán (instalada inicialmente en 1882, removida en 1889 y vuelta a colocar en 1893 por Joaquín Crespo) funcionando como mercado.

De acuerdo a Wikipedia, “para 1828 el ayuntamiento transforma parte del terreno en su sede y otra en una cárcel pública local. En 1846 es apresado Antonio Leocadio Guzmán y confinado en la cárcel ubicada en la plaza. Años después cuando su hijo Antonio Guzmán Blanco asume el poder decide develar una estatua en honor a su padre todavía en vida en 1882 renombrando la plaza como El Venezolano…”, en recuerdo al periódico que fue punta de lanza del liberalismo amarillo que Antonio Leocadio dirigió.

5. Izquierda: Plano de 1755 de la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar) con la ubicación de las tiendas y arcadas mandadas a construir por el gobernador Felipe Ricardos como apoyo al mercado. Derecha: El mercado en pleno funcionamiento a mediados del siglo XIX (1852).
6. Dos imágenes de la Plaza Mayor de 1865 luego de que fueron demolidas las arcadas del mercado.

Retornando a 1865, cabe destacar que con la demolición de la iglesia y el convento bajo las órdenes de Guzmán se llevará a cabo una operación de carácter urbano de gran impacto para el corazón de la ciudad que involucró el espacio que nos ocupa. Así, cuando ese mismo año el Ilustre Americano decide eliminar el mercado que desde 1755 funcionaba en la Plaza Mayor para lo cual el gobernador Felipe Ricardos había ordenado construir tiendas y arcadas en los lados sur y oeste, junto al derribo de dichas construcciones para convertir el espacio en lo que hoy conocemos como Plaza Bolívar (según trazado del francés A. Roudier y con la estatua ecuestre del Libertador en el centro), se ordena el traslado del mercado principal a la Plaza de San Jacinto.

7. El mercado se instala en San Jacinto.
8. El mercado de San Jacinto y su flamante edificio diseñado por Juan Hurtado Manrique.

Ya en San Jacinto y luego de funcionar durante años al aire libre en 1897 se inauguró una edificación para albergarlo a cargo de Juan Hurtado Manrique que se realizó utilizando una estructura de hierro traída desde Bélgica. Eliminado el mercado a partir de 1948, en 1953 el edificio es desmantelado y trasladado a Catia para construir el mercado reciclándose las columnas, vigas, parte de la cubierta y las rejas. En ese momento la plaza vuelve a despejarse y a alcanzar el tamaño de un cuarto de manzana que hoy tiene.

9. Propuesta elaborada por Tomás Sanabria para la remodelación de la Plaza de San Jacinto y sus alrededores.

A propósito de la conmemoración del Cuatricentenario de Caracas, en 1967, el arquitecto venezolano Tomás José Sanabria asume la remodelación del antiguo espacio público. Restituye el sentido de la Plaza El Venezolano, antigua Plaza San Jacinto, al incorporar una réplica del reloj de sol original, desmontado cuando se demolió el edificio del mercado, y crea un sistema peatonal que la interconecta con edificaciones icónicas del Centro Histórico de Caracas como la Casa Natal del Libertador Simón Bolívar, el Museo Bolivariano y el Pasaje Linares ubicadas en sus alrededores. El propio Sanabria expresará al respecto: “Propuse expropiar la manzana central, mantener sus fachadas, así como el Pasaje Linares. Preservar la fachada del Banco de Venezuela. Se crearon dos Ejes peatonales partiendo desde la bella fachada del Palacio Arzobispal y de la Esquina de Traposos. Se creaba una plaza emulando el criollo espacio que antes existió con materiales de primera calidad”.

10. Moisés Benacerraf, Carlos Gómez de Llarena, Manuel Fuentes y Luis Vázquez. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el Centro Municipal (o Palacio Municipal) del Distrito Federal.

Tres años después, en 1970, en el lugar donde se encuentra la plaza, se convoca el Concurso de anteproyectos para el Centro Municipal (o Palacio Municipal) del Distrito Federal cuyo primer premio fue otorgado por unanimidad a los arquitectos Moisés Benacerraf, Carlos Gómez de Llarena, Manuel Fuentes y Luis Vázquez, propuesta que vista a la distancia de los años y pese a que “permitía el máximo de integración a nivel de la planta baja con las áreas de espacios adyacentes”, podría abrir una interesante polémica en cuanto al tratamiento y destino final de un espacio con tanto abolengo histórico.

11. Planta y vista de la Plaza de San Jacinto o El Venezolano en la actualidad.

Al pasar de los años, pese a su valor como espacio público, la plaza es tomada por la economía informal a finales de la década de los ochenta afectando su imagen y deteriorando sus condiciones ambientales, siendo luego desde 2005 recuperada por la Alcaldía del Municipio Libertador.

Cinco años después, a propósito de los 200 años del 19 de abril de 1810, se inaugura un desatinado monumento conmemorativo de 47,25 metros de altura constituido por seis secciones cilíndricas fabricadas en acero que alternan los colores negro y rojo.

12. Imágenes de la Plaza de San Jacinto o El Venezolano en la actualidad.

La Plaza de San Jacinto o Plaza El Venezolano, uno de los espacios públicos más antiguos de Caracas fue declarada el 17 de octubre de 1977 Monumento Histórico Nacional.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas Hermosa (https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2015/09/30/el-arqutecto-de-caracas-aqui-sus-obras-te-sorprenderas/)

2. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

3. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-la-colonia/); y Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

4 y 7. Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/07/un-paseo-por-el-mercado-de-san-jacinto.html)

5. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969); y Curadas (https://curadas.com/2021/09/26/plaza-bolivar-de-caracas-corazon-eterno-del-casco-historico-de-la-ciudad/)

6. GFV @GFdeVenezuela (https://x.com/GFdeVenezuela/status/1111255365243625473)

8. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/); GFV @GFdeVenezuela (https://x.com/gfdevenezuela/status/969548322796130304); y Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2016/12/02/1948-eliminacion-progresiva-del-mercado-de-san-jacinto/)

9. Tomás José Sanabria (https://tomasjosesanabria.com/2017/01/11/plaza-san-jacinto-casco-central-p-336/); y Revista ARQUITECTURA, Publicación mensual del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, año 14, nº 158, febrero 1972.

10. Revista ARQUITECTURA, Publicación mensual del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, año 14, nº 158, febrero 1972.

11. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/)

12. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/); Caracas Stories (https://www.youtube.com/watch?v=KRVB52qmL90); Wikipedia. Plaza El Venezolano (https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_El_Venezolano); y Plaza El Venezolano, un espacio caraqueño con mucha historia (https://haimaneltroudi.com/plaza-el-venezolano-un-espacio-caraqueno-con-mucha-historia/)

¿SABÍA USTED…

… que en 1951 se inauguran los cines Broadway e Imperial?

1. Izquierda: Cine Broadway (c.1959). Derecha: Torre Imperial con la marquesina de anuncio de las películas del cine (1951)

Los importantes trabajos de investigación realizados por Guillermo Barrios (Inventario del olvido, 1992) y Nicolás Sidorkovs (Los cines de Caracas en el tiempo de los cines, 1994), dan cuenta de forma clara de la aparición, auge y caída de las salas de cine en Caracas, coincidiendo ambos en determinar el período comprendido entre las décadas de 1940 y 1950 como el de mayor crecimiento de lo que se denomina “cine de calle”, aquel conformado por edificaciones específicamente destinadas a ese uso, ubicadas o bien en el área central de la ciudad o muy próximas a las comunidades que habitan sus diferentes parroquias.

2. Secuencia de conformación del Sistema Metropolitano de salas de cine en Caracas (SMC) extraído del libro Inventario del olvido de Guillermo Barrios (1992)

Según Barrios, quien divide su indagación (subtitulada “La sala de cine y la transformación metropolitana de Caracas” y que abarca prácticamente todo el siglo XX), en cuatro partes denominadas “matinée”, “vespertina”, “intermediaria” y “noche”, en clara alusión a la manera como se ofrecían las funciones cinematográficas cotidianas, muestra cómo, una vez establecidas en la primera parte de la centuria “las bases para el despegue de un sistema integrado de salas de cine”, verificable “en la secuencia de adaptación de formas urbanas preexistentes, de improvisación de sitios para las funciones y,… de creación discontinua de las primeras salas especializadas” en la ciudad, el Sistema Metropolitano de salas de cine en Caracas (SMC) presentará en el trecho que va entre 1940 y 1957 (correspondiente a “vespertina”), “un camino sostenido de afianzamiento con movimientos año a año” que alcanzará en 1957 “su momento estelar, con un tope de más de ochenta salas en servicio en el Área Metropolitana de Caracas”.

Pues bien, dentro del grupo de instalaciones que se levantaron en aquel “momento estelar” en que se intensifica el “cine de calle”, se evidencia un auge del “cine parroquial”, se registra la aparición de salas a escala metropolitana en edificios aislados y la integración de usos a partir de la función cinematográfica, hoy hemos decidido centrar nuestra atención en dos de ellas que poseen en común el hecho de haber sido abiertas el mismo año, proyectadas y construidas por la misma oficina y, además, permitieron que un novel empresario comenzara a edificar un importante negocio en torno a la distribución y exhibición de películas en todo el país. Hablamos de los cines Imperial y Broadway.

Inaugurados ambos en 1951 con menos de dos meses de diferencia (el Imperial se abre el 6 de julio y el Broadway el 13 de septiembre), sus respectivos diseños estuvieron a cargo por los españoles José Alayeto y Pedro L. Bled, quienes a través de su firma Alayeto Bled C.A. asumieron no sólo la coordinación del proyecto sino también la construcción de las obras.

3. Izquierda: Vista desde el este (Chacaíto) de la Calle Real de Sabana Grande con el cine Broadway a la izquierda (c. 1960). Derecha: El cine Broadway visto desde el noreste (c.1975).

El Broadway, ubicado estratégicamente en la esquina entre la que entonces se denominaba como Calle Real de Sabana Grande (hoy bulevar del mismo nombre tras ser convertida antes en la avenida Lincoln) con la Calle Chacaíto, en la confluencia de los municipios Libertador y Chacao, se concibió en discreto estilo streamline o “aerodinámico” (una rama del art decó tardío) y como una caja hermética acompañada de un cuerpo bajo (adosado a la pared ciega del este), contentivo de una línea de pequeños locales comerciales que daban vida urbana a la calle Chacaíto, contribuyendo, curvándose, a la resolución de la esquina. Sus dos fachadas (norte y este), rebordeadas por elementos continuos de concreto, fueron aprovechadas para colocar en tamaño llamativo el nombre del establecimiento. A la norte, curvada, le fue aplicado color en el paño recedido que la preside señalando así su condición de frente principal donde, además, se incorporó la marquesina de acceso sobre la que se colocaban los nombres de las películas que se proyectaban.

4. Izquierda: Recreación de la fachada norte del cine Broadway. Derecha: el frente del cine en momentos de afluencia de público (c.1983)

En su interior, la sala, resuelta en un solo nivel, sin balcón, tuvo un aforo para 840 personas, contrastando con los cines existente para el momento por los detalles y acabados de lujo, colores en las paredes interiores y en la tapicería de las butacas tipo push back (que ofrecían dos posibilidades de ajuste), e intervenciones artísticas como las figuras de bailarinas, doradas, colocadas a ambos lados del telón, obra del joven escultor de origen holandés, Cornelis Zitman.

5. Poster y fotograma de la película con la que se estrenó el cine Broadway.

El Broadway, como ya adelantamos, abriría sus puertas el 13 de septiembre de 1951 con el estreno en Venezuela de la película «Born Yesterday» (“Nacida ayer”, lanzada en Nueva York el 25 de diciembre de 1950), dirigida por George Cukor protagonizada por Judy Holliday, William Holden, Broderick Crawford y Howard St. John por la que Holliday ganaría el premio Oscar a la mejor actriz.

6. La Torre Imperial (izquierda) y el aviso publicitario de Alayeto Bled C.A. que anunciaba la inauguración del teatro Imperial el 6 de julio de 1951 (derecha).

Por su parte, Alayeto Bled C.A., en paralelo con la construcción del Broadway, también realizarían la Torre Imperial, ubicada en la avenida Este 0, entre las avenidas Norte 13 y Norte 15, frente a la Plaza Candelaria. El edificio de 8 plantas tipo y un PH, que originalmente estuvo destinado a vivienda multifamiliar, contempló una planta baja a doble altura, creando una galería comercial por la cual se le accedía al cine del mismo nombre.

7. El acceso a la torre y al cine Imperial visto desde la Plaza La Candelaria (c.1955)

El Imperial, a diferencia del Broadway, no sólo formaba parte de una edificación mayor entre medianeras que lo contenía, sino que poseía localidades de patio (a nivel de la planta baja de la torre) y balcón, siendo su aforo de 1250 espectadores (850 en patio y 400 en balcón). Al igual que aquel fue equipado con las mayores comodidades incluyendo acabados de lujo e intervenciones artísticas en relieve que desconocemos si en este caso fueron realizadas por Cornelis Zitman.

8. Poster original de la película con la que se abrió el cine Imperial (izquierda), aviso en el que se anunciaba la inauguración del Imperial, el más lujoso teatro de Venezuela (centro) y los actores Mel Ferrer y Miroslava Stern posando en momentos de la filmación (derecha).

La sala se estrenó el 6 de julio de 1951 con la proyección en estreno de la película de aquel mismo año “Toros bravos” (“The brave bulls”), producida y dirigida por Robert Rossen que contó con la actuación de Mel Ferrer, Anthony Quinn, Eugene Iglesias, Miroslava Stern y Charlita.

La apertura de las dos salas significó para el joven ingeniero y empresario polaco Andrés Radonski, quien junto a su esposa Lili había emigrado en 1946, su primera incursión en Caracas (luego de haberlo hecho en su natal Polonia y de una breve experiencia en Puerto La Cruz, a lo que se suma el haber creado la empresa distribuidora “Arts Films de Venezuela”, a través de la cual se exhibían películas europeas), en el negocio de la distribución y exhibición de películas. Radonski introdujo a partir de esas dos salas el concepto del cine de estreno en Caracas, exitoso emprendimiento que con el tiempo le permitiría controlar la mitad de la distribución y exhibición cinematográfica en Venezuela a través de lo que se conoció como el Circuito Radonski el cual, al fusionarse en 1998 con Venefilms y Grupo Blanco, dio origen a la cadena de cines más grande del país: Cinex.

Tanto el Broadway como el Imperial, intentaron hacer frente al proceso que se desencadenó a partir de 1958 que dio como resultado el paulatino cierre, desaparición o transformación de la casi totalidad de las salas de cine de calle en Caracas, fenómeno presente con similares características en otras partes del mundo. Así, según Barrios, a partir de entonces empiezan a aparecer claros síntomas de decadencia del SMC gracias a la influencia del “impacto crítico de la masificación, el reacomodo poblacional, la transformación sociocultural, el impacto de la televisión y el desarrollo del centro comercial como modelo de espacio urbano”. Ello trae como consecuencias “la continua salida de salas de la cartelera y la emergencia… de modalidades alternas de funcionamiento de orden técnico (nuevas técnicas de proyección) y de resolución del servicio (autocines, multicines, cines integrados a centros comerciales)”, cuyo impacto en las viejas salas se tradujo en transformciones para sobrevivir trayendo consigo ajustes funcionales que no todas fueron capaces de soportar.

9. El Broadway intervenido y convertidas sus fachadas en vallas publicitarias en momentos en que se «reinventaba» buscando competir para sobrevivir como cine de calle.

La reinvención del Broadway lo llevó a competir adaptándose al formato multicine con una intervención que deformó su volumen, aunque conservó el interior de la sala existente. Así logró sobrevivir algunos años luego de la llegada de “los cinemas” al centro comercial Chacaíto y gracias al oxígeno que le dio la transformación de la calle Real de Sabana Grande en bulevar peatonal a partir de 1983, para lo cual terminó convirtiendo su fachada en una gran valla publicitaria. Sin embargo, fue cerrado a comienzos del presente siglo y se convirtió en la última sala de cine activa integrada al tejido urbano.

10. Dos imágenes una de 1985 (izquierda) y otra de 1979 (derecha) de cuando el cine Imperial se dividió en dos salas.
11. Cuatro imágenes recientes que testimonian la eliminación del patio del cine Imperial y su conversión en estacionamiento.

De su lado, el Imperial en la década de los 70 procedió a dividirse en dos salas (Imperial 1 e Imperial 2) con accesos independientes que correspondían aproximadamente en aforo al patio y al balcón que originalmente lo conformaban. Cerró en 1987 y con ello los apartamentos del edificio se convirtieron en oficinas, el “Balcony Cinema” trastocó en sala de reuniones para diversos grupos comunitarios. La gran sala de la planta baja fue eliminada y convertida en estacionamiento conservándose milagrosamente dos de sus decorados en relieve originales usándose el área donde habría estado la pantalla como cibercafé.

12. El Imperial cerrado desde 1987 (izquierda) y el aspecto de los niveles inferiores de la torre en fechas más recientes (derecha)
13. Acceso a lo que originalmente fue el balcón del cine Imperial primero convertido en sala independiente y ahora en sede de la Iglesia Centro Cristiano Imperial.

Ha querido el destino que luego de sus respectivos cierres el Broadway y el Imperial hayan pasado a ser parte del grupo de 15 salas de cine ocupadas por iglesias evangélicas en Caracas, registradas en el artículo “El cine revivido” escrito por Alberto Sato Kotani, Gabriela Jiménez y Javiera Schumacher (Universidad Diego Portales, Santiago de Chile) y Juan Vicente Pantin (Universidad Central de Venezuela, Caracas) para Actas de Arquitectura Religiosa Contemporánea, Vol.5 (2017) dedicado al tema Arquitectura protestante y modernidad. Hitos, transferencias, perspectivas, accesible a través de https://doi.org/10.17979/aarc.2017.5.0.5157.

En el Broadway se encuentra desde el segundo lustro del presente siglo la sede nacional de la Iglesia Universal del Reino de Dios, que cuenta con otras seis salas de cines ocupadas en Caracas y dieciocho más en el interior del país. En lo que fue el balcón del Imperial hoy funciona la Iglesia Centro Cristiano Imperial.

14. El cine Broadway intervenido y convertido en la actualidad en la sede nacional de la Iglesia Universal del Reino de Dios.
15. Vista reciente del interior del cine Broadway durante una celebración de los fieles de la Iglesia Universal del Reino de Dios.

Con respecto a las labores de rescate a que fue sometido el Broadway, los autores del artículo hacen mención a una mínima intervención de su exterior consistente en “un enorme letrero, con letras góticas e iluminación LED, (que) ocupó horizontalmente toda la fachada sobre la marquesina, y bajo ella, la pared exterior fue recubierta en granito”. Pero, “si la intervención externa de la iglesia fue mínima, transformó radicalmente la superficie interior según su política de estandarización del espacio de culto. (…) Sin embargo, tampoco podemos achacar a este curioso modus operandi -que replica de algún modo el de las franquicias- el daño patrimonial al Broadway, por cuanto declaran haberlo encontrado desmantelado, siendo motivo de especial controversia el incierto destino de las obras de Zitman. (…) Apartando lo anterior, se conserva la concepción y funcionamiento original de la estructura”. Y concluyen: “Debemos reconocer que su presencia y actividad han revertido parcialmente la depauperación de la zona -no intervenida por la renovación reciente del bulevar-, especialmente por la vigilancia y movilización permanente en torno a la iglesia, siempre abarrotada en los servicios dominicales”.

16. Plano donde se indican las 15 salas de cine ocupadas por iglesias evangélicas en Caracas (2017) elaborado para el texto «El cine revivido».

De los cines que nos han ocupado sabemos que Nicolás Sidorkovs de acuerdo al reportaje “Nicolás Sidorkovs, un boleto a los viejos cines de Caracas” aparecido en el diario El Nacional el martes 1 de enero de 2013 elaborado por Carlos Faigl, “reconstruyó fielmente en maquetas los detalles interiores y externos de 11 (de las 36) edificaciones por él estudiadas: Principal, Continental, Hollywood, Lido, Imperial, Apolo, Castellana y Metropolitano, las cuales se encuentran en el parque temático dedicado al cine La Montaña de los Sueños, en Mérida; mientras que las de Broadway, Radio City y Boyacá, los que llama los ‘cines de la infancia’, permanecen en su estudio en Parque Central, junto a otros tesoros de su otra pasión, la ópera”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. google.co.ve (https://www.pinterest.com/pin/336362665909415397/); y Los cines de Venezuela (https://www.facebook.com/daliajaen1/posts/vista-fachada-del-teatro-imperial-la-candelaria-circa-1950/1893903823957259/)

2. Guillermo Barrios. Inventario del olvido (1992)

3. Pinterest (https://www.pinterest.com/pin/47076758584543892/?utm_campaign=homefeednewpins&e_t=12e7e9c2fcc249c0a360f61cdd7e0a1c&utm_source=31&utm_medium=2025&utm_content=47076758584543892&utm_term=1&news_hub_id=5363658109648691133); y Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2013/12/11/1951-se-inaugura-el-cine-broadway/)

4. @greetingsccs (https://www.instagram.com/p/CCbILQ-HIKC/?img_index=9)

5. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Nacida_ayer_(pel%C3%ADcula_de_1950)); y MoMA (https://www.moma.org/calendar/events/2205)

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2014/08/18/1951%e2%80%a2-torre-imperial/); y Archivo El Nacional (https://ar.pinterest.com/pin/644155552967539763/)

7. La Caracas inolvidable!!!! (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226587764542377&set=gm.4011305332306266)

8. IMDb (https://www.imdb.com/title/tt0043359/?ref_=tt_mv_close); Nicolás Sidorkovs. Los cines de Caracas en el tiempo de los cines (1994); y Cine de Oro Mexicano (https://www.facebook.com/100063640896952/posts/3887947504664603/)

9. @venezueladeayer (https://www.instagram.com/venezueladeayer/p/CCgXqyLHp62/); Imágenes Urbanas (http://imagenes-urbanas.blogspot.com/2010/12/sabana-grande-renovada.html); y Caracas Cuéntame (https://twitter.com/Caracascuentame/status/1336360164841168897)

10. Caracas Cuéntame (https://twitter.com/Caracascuentame/status/1260648880053432321); y @isidroellabrador (https://www.instagram.com/isidroellabrador/p/C6m-xZmtuQO/)

11. @ccsen365 (https://www.instagram.com/ccsen365/p/Cc6Ll_juDK4/?img_index=1)

12. Guillermo Barrios. Inventario del olvido (1992); y cinema treasures (https://cinematreasures.org/theaters/14778/photos/43973)

13. Aporrea (https://www.aporrea.org/actualidad/n237144.html)

14. cinema treasures (https://cinematreasures.org/theaters/16433/photos/43962); y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

15 y 16. Alberto Sato Kotani, Gabriela Jiménez y Javiera Schumacher (Universidad Diego Portales, Santiago de Chile) y Juan Vicente Pantin (Universidad Central de Venezuela, Caracas). “El cine revivido”. En: Actas de Arquitectura Religiosa Contemporánea, Vol.5 (2017) (https://doi.org/10.17979/aarc.2017.5.0.5157)

¿SABÍA USTED…

… que en el mes de diciembre de 1951 es inaugurado el Velódromo Teo Capriles?

1. Vista general del velódromo (c.1951).

Después del derrocamiento de Rómulo Gallegos en noviembre de 1948, la Junta Militar que tomó el mando, encabezada por Carlos Delgado Chalbaud, asumió la responsabilidad de organizar en Venezuela los III Juegos Deportivos Bolivarianos de 1951, una vez finalizados en Lima los correspondiente a su segunda edición aquel mismo año que Gallegos cae. Sería la primera competencia multidisciplinaria celebrada en Venezuela con el aval del Comité Olímpico Internacional (COI).

A tal efecto, se decide dar un importante empuje a la prosecución de las obras que desde 1945, mientras gobernaba Isaías Medina Angarita, se venían realizando para la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas y, en especial, acelerar la realización de sus dos instalaciones deportivas de mayor envergadura: el Estadio Olímpico y el Estadio Universitario de Beisbol, cuyas ubicaciones ya estaban previstas en el primer plano de conjunto de 1944 realizado por Carlos Raúl Villanueva como remate al este del eje que lo estructuraba.

2. Izquierda: Plano de conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas (1944) publicado en la prensa en fechas próximas a la apertura de los Juegos Bolivarianos. Derecha: Vista general de los estadios de la UCV. En primer plano, el Universitario de béisbol, inaugurado el 12 de diciembre de 1951 y, en segundo plano, el Olímpico, inaugurado el 5 de diciembre de 1951.
3. Izquierda: Afiche elaborado con motivo de la celebración en Caracas de los III Juegos Deportivos Bolivarianos. Derecha: Dos imágenes de la ceremonia inaugural llevada a cabo en el estadio Olímpico de la UCV el 5 de diciembre de 1951.

Las obras de los estadios se terminarán en 1950, correspondiéndole al Olímpico (con capacidad para 30.000 personas), al inaugurarse el 5 de diciembre de 1951, el honor de albergar ese día la ceremonia de apertura con delegaciones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. También, durante el evento, allí se escenificarían las competencias de pista y campo junto a las de fútbol. Así, el campus de la UCV se convirtió en el epicentro de los juegos al decidirse, además, utilizar las residencias estudiantiles (finalizadas en 1949) como albergue para los atletas.

4. María Lionza. Alejandro Colina (1950-1951). Dos imágenes de su ubicación inicial cuando se utilizó como pebetero de los Juegos Bolivarianos.
5. El atleta. Francisco Narváez (1951). Creado especialmente con motivo de la celebración de los Juegos.

Recordemos, adicionalmente, que la creación de un pebetero para recibir y mantener el fuego olímpico que flamearía durante los Juegos le sería encargado por el Comité organizador en 1950 al escultor venezolano Alejandro Colina, quien, fiel a su vocación indigenista y americanista, se inspiró en la mítica india yaracuyana María Lionza para realizar la escultura que conocemos y que con sus brazos en alto, sostenía una vasija, especie de ánfora, depositaria del fuego que ardería durante los 16 días que duraba el evento. Originalmente la obra fue colocada al lado del puente que cruza el río Guaire entre los estadios junto con “El atleta” de Francisco Narváez (también realizado para la ocasión) buscándose así sublimar el deporte.

Pues bien, el conjunto de obras que completaban las instalaciones de los III Juegos Deportivos Bolivarianos, terminadas y/o acondicionadas todas a tiempo, estaba conformado por: canchas de tenis (ubicadas también en la Ciudad Universitaria); piscinas para las competencias de natación y saltos ornamentales (Escuela Militar de El Valle); polígono de tiro y gimnasio cubierto con cancha de madera (Fuerte Tiuna); canchas de golf (Caracas Country Club); deportes bajo techo (salones del Club Venezuela); levantamiento de pesas (Auditorio del Liceo Fermín Toro); deportes ecuestres (Estadio Olímpico, Cuartel Ambrosio Plaza y terrenos de la Escuela Militar de El Valle); basquetbol y volibol (Nuevo Circo); y, finalmente, competencias ciclísticas, en La Vega, sobre la prolongación de la avenida Páez de El Paraíso (hoy avenida Teherán o intercomunal de Montalbán) a realizarse en un nuevo  velódromo con capacidad para 12.000 espectadores.

6. Vista general del Velódromo Teo Capriles (c.1951)

Impulsada por el destacado desempeño del ciclismo nacional en eventos internacionales y a la popularidad adquirida por este deporte en nuestro país, la decisión de construir el velódromo (inaugurado también durante las fechas de realización de los Juegos Bolivarianos), vino acompañada con la de colocarle el nombre de Teo Capriles el más destacado deportista venezolano de esa disciplina hasta la fecha amén de insigne nadador. El proyecto fue realizado por el ingeniero de origen suizo Hermann Blasser.

7. Hermann Blaser. Planta y corte del proyecto del velódromo.

De la descripción elaborada por Blasser en octubre 1952 titulada “Radrennbahn in Caracas” aparecida en la publicación Schweizerische Bauzeitung, revista politécnica suiza que dedicó dos artículos a Venezuela, se desprende que para la construcción del velódromo se contaba con un lote de 4,3 hectáreas y que la propuesta estuvo integrada por 4 elementos: la pista de carreras, la tribuna norte, la tribuna sur y una serie de elementos y servicios de apoyo.

La pista de carreras, construida en concreto armado atendiendo a las normas internacionales en todo lo relacionado a su peraltaje y dimensiones, se desarrolló entre dos semicírculos concéntricos de 34 y 49,40 mts en los extremos que se conectan con dos rectas de 82 mts cada una lo cual da una longitud total de 400 mts. Tiene un ancho total de ocho metros que ofrece la capacidad suficiente para desarrollar series de hasta siete competidores. La orientación del eje longitudinal del velódromo es exactamente este-oeste.

8. Velódromo Teo Capriles. Tribuna norte. Vista desde la calle/acceso principal (izquierda). Vista hacia la pista (derecha)

La tribuna norte se encuentra techada por una hermosa cubierta de concreto armado de 16 metros en voladizo pensada para no perturbar las visuales hacia la pista. Su parte posterior conforma la fachada principal que da hacia la calle. En la planta baja, donde se produce el acceso principal del conjunto, se tiene un gran salón con dos bares, área para masajes y baños públicos. Allí se ubican las escaleras para acceder a la tribuna propiamente dicha. El piso superior contiene dos pasillos con un bar cada uno, una sala de reuniones, una oficina para la administración, otros locales para los clubes de bicicletas y se corresponde con el nivel destinado al público que tiene capacidad para 3000 espectadores sentados, previéndose espacios especiales para la prensa e invitados de honor.

La tribuna sur, destechada, solo tiene un piso bajo ella que contiene un gran espacio con bar donde los espectadores se pueden proteger contra la lluvia y el calor si es necesario. También se encuentra un local para la conserjería y doce salas para los diversos clubes. La tribuna tiene capacidad para 2600 personas y está realizada en concreto armado.

9. Velódromo Teo Capriles. Espléndida vista de la tribuna norte desde la pista.

Vale señalar que las dos tribunas están conectadas a la pista de carreras a través de un túnel con el propósito de poder acceder al centro del campo. Este campo sirve también para realizar juegos y eventos.

Los elementos y servicios de apoyo están conformados por las vías de acceso, un espacio ubicado en la parte posterior de la pista con capacidad para estacionar 250 vehículos y los pasos de los ciclistas a la pista a través de un túnel de 5 metros de ancho.

La construcción tuvo un costo de alrededor de ocho millones de bolívares, lo que equivale para la época a aproximadamente 2,5 millones de dólares o 13 millones de francos suizos.

10. Ubicación en el contexto y vista cenital del Velódromo Teo Capriles en la actualidad.

La instalación una vez inaugurada pasó a albergar la sede del Instituto Nacional de Deportes (IND).

11. Imágenes de los trabajos de remodelación a los que fue sometido el velódromo con motivo de la realización en 2023 de los Juegos del Alba.

El velódromo, tras haber formado parte de las instalaciones para los Juegos Panamericanos de 1983, también lo fue para para los Juegos del Alba 2023, momento en que fue objeto de una importante remodelación que incluyó la repavimentación de la pista, la actualización de las instalaciones y la construcción de un nuevo velódromo de BMX.

Hoy es un establecimiento multipropósito usado habitualmente para la práctica de diversos deportes además del ciclismo o el patinaje, en virtud del aprovechamiento dado a espacio central que bordea la pista. También es utilizado para actividades sociales y culturales diversas.

Notas

12. Tres obras importantes en las que intervino Hermann Blasser. Izquierda arriba: Hospital Municipal Psiquiátrico de Lídice, Caracas. Izquierda abajo: Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira. Derecha: Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas.

Hermann Blasser también figura como proyectista de importantes obras en el país, tales como: el Hospital Municipal Psiquiátrico, edificado en el sector Manicomio, Lídice, Caracas, diseñado junto a Carlos Raúl Villanueva entre los años 1931 y 1933 y finalizado en 1938; la Escuela Experimental Venezuela, Los Caobos, Caracas, conjuntamente con Willy Ossott (1939); los proyectos del Hospital tipo “A” (no construidos) junto a Carlos Raúl Villanueva; el internado de orientación Buena Vista en los Teques (1940-1942), el Grupo Escolar Gran Colombia, urbanización Prado de María y el Grupo Escolar Francisco de Paula Reina, Colón, estado Táchira (ambos de 1950), diseñados con el apoyo de la Sala de Proyectos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) mientras trabajó allí.

Blasser se encontraba entre los profesores contratados cuando se crea la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV el 20 de octubre de 1953 donde dictaba la materia dibujo arquitectónico.

13. Anuncio de prensa (c.1951)

Los III Juegos Bolivarianos finalizarían el 21 de diciembre de 1951. Carlos Delgado Chalbaud, uno de sus principales promotores, recordemos, fue asesinado el 13 de noviembre de 1950 en lo que se conoce como el único magnicidio perpetrado en Venezuela, por lo que no tuvo la oportunidad de inaugurar ni las instalaciones ni el evento. Le correspondería hacerlo a German Suárez Flamerich, quien lo sucedió como presidente de la Junta de Gobierno entre 1950 y 1952.

ACA

Procedencia de las imágenes.

1 y 12. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2. Javier González @javiergon56 (https://twitter.com/javiergon56/status/1734500524563579375); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Estadio_Universitario_(UCV))

3. III Juegos Bolivarianos: espejo del alma (http://blog.banesco.com/iii-juegos-bolivarianos-espejo-del-alma/); y Venezuela inmortal @ Vzla_Inmortal (https://twitter.com/vzla_inmortal/status/724995544444182529)

4. Marisol Gilabert (https://www.pinterest.com/pin/453667362455483005/); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Lionza_(estatua))

5. «El atleta» que Francisco Narváez eternizó en la UCV (https://iamvenezuela.com/2019/09/el-atleta-que-francisco-narvaez-eternizo-en-la-ucv/#prettyPhoto)

6, 7, 8 y 9. Hermann Blasser, “Radrennbahn in Caracas”. En: Schweizerische Bauzeitung (octubre 1952.

10. Capturas de Google Earth.

11. Envial acondiciona Velódromo Teo Capriles para juegos del Alba 2023 (https://www.mppt.gob.ve/2023/envial-acondiciona-velodromo-teo-capriles-para-juegos-del-alba-2023/)

13. Juegos Deportivos Bolivarianos 1951 (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/09/juegos-deportivos-bolivarianos-dic-1951.html)