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¿SABÍA USTED…
…que en 1956 es cuando se le da el nombre a la avenida José Antonio Páez de El Paraíso?

Lo que hoy conocemos como la avenida José Antonio Páez, principal arteria vial de la parroquia El Paraíso, Caracas, que se despliega entre el sector Los Flores de Puente Hierro y la redoma de La India (cruce con la avenida O’Higgins), es un excelente ejemplo de ruta urbana que se fue conformando en la medida que el desarrollo de la zona por la que transcurre se fue dando.
El origen del primer tramo que se conoció como “Avenida del Paraíso” está estrechamente relacionado, por un lado, con la inauguración en 1875 por parte de Antonio Guzmán Blanco del “Puente de Hierro” (construido por Luciano Urdaneta) y, por el otro, con la decisión de comenzar a urbanizar las tierras que conformaban la antigua hacienda El Paraíso en 1891 (lo que se conoció como “Ciudad Nueva”), por parte de la empresa Tranvía de Caracas (en manos de Félix Rivas), para lo cual fue clave la construcción aquel año de otro puente (“El Paraíso”) que permitió cruzar de nuevo el Guaire para conectar la avenida principal de la que fuera la primera expansión residencial de Caracas hacia el sur del valle, con el casco central a través de la prolongación de la avenida Sur 12 de la parroquia San Juan.



Así, la “Avenida del Paraíso” permitía inicialmente el tránsito de carruajes tirados por caballos desde Puente Hierro hasta el sector sur del trazado inicial de la “Ciudad Nueva”, donde se ubicó un espacio urbano (bautizado en 1905 como Plaza República hoy Plaza Páez) y poco más allá en 1895 la edificación que albergaría la Exposición Industrial y Agrícola de Venezuela construida según proyecto de Juan Hurtado Manrique, obra ecléctica de corte neoclásico, entregada en 1902 a las Hermanas de San José de Tarbes.
Con la decisión tomada por Cipriano Castro de trasladarse en 1903 a Villa Zoila (construida a finales del año 1900 por el doctor Julio Torres Cárdenas), la “Avenida del Paraíso” pasaría a denominarse “Avenida Castro” pudiéndose acceder desde ella a la casa presidencial y a ella desde el centro (avenida Sur) por el Puente Restaurador, inaugurado el 11 de junio de 1905. De esta primera etapa de la avenida se tiene claro registro a través de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 y 1906.



La inauguración en 1908 del Hipódromo de El Paraíso permitirá prolongar el trazado de la arteria que hoy nos ocupa desde la Plaza de la República hasta sus puertas. Luego, con motivo de la celebración en 1911 de los 90 años de la Batalla de Carabobo y 100 de la Independencia, se erigirá sobre el eje vial que se daba en llamar “Avenida de La Vega” (sector El Pinar), en el cruce con la 19 de diciembre (abierta en 1910, luego 9 de diciembre y hoy en día Washington) proveniente de la Carretera Occidental que conducía a Antímano (luego Av. San Martín), sector El Empedrado, el correspondiente monumento conmemorativo conocido como La India de El Paraíso, obra del escultor venezolano Eloy Palacios, develada el 21 de agosto.
Será diez años más tarde, al cumplirse el centenario de la batalla que selló la independencia venezolana, cuando La India será trasladada, también sobre la vía, a un costado del Hipódromo presidiendo un espacio conformado por dos plazas gemelas. Es en ese momento (1921) que nos encontramos con que el trecho que va desde el monumento a la Plaza de la República se denominará como “Avenida Carabobo” y, además, con que el espacio dejado por la escultura de Palacios sería ocupado el 19 de abril por la de George Washington, proveniente de su primer emplazamiento desde 1883 en el centro de Caracas entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional.
Lo acontecido en 1921 permitió extender hasta el pueblo de La Vega la incipiente vía que ya así se denominaba, intersecándose en 1933 con la recientemente abierta avenida La Paz (hoy O’Higgins), que empalmaba gracias al Puente Bolívar (o de Los Leones) con la Carretera Occidental (hoy prolongación de la avenida San Martín), lo cual marcaría un nodo importante donde iría a parar en 1966 La India en su segundo traslado dentro de la zona.


Con frente hacia la vía la vía o muy próximos a ella se construirán paulatinamente: el Club Paraíso (1924, Ricardo Razetti), la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1931), el Estadio Nacional (1936), el Liceo Caracas (1937, Cipriano Domínguez, sede del Instituto Pedagógico Nacional desde 1938), el Zoológico El Pinar (1945), el Colegio de Abogados (1945, Camilo Arcaya) o las Quintas Aéreas (1958, Natalio Yunis).


Sólo será en 1956 que la avenida pasará a denominarse José Antonio Páez conformada, en resumen, por la sumatoria de la original Avenida de El Paraíso (que ya era denominada como Páez), la Carabobo y la de La Vega, habiendo ya demostrado su capacidad para entrelazar a su paso las zonas de: Los Flores de Puente Hierro (donde se ubicó desde finales de la década de 1950 la Cárcel de La Planta), Los Laureles, Parque Naciones Unidas, La Montaña, Washington, El Pinar, Las Fuentes, Deyber, Loira y La Paz.


Insertada entre las parroquias La Vega, San Juan y Santa Teresa, la avenida Páez tendrá la oportunidad de corroborar desde 1995 el hecho indiscutible de ser el corazón de la Parroquia El Paraíso, la cual sería creada ese año como parte del Municipio Libertador. Pese a contar con lugares de valor histórico, usos que tienen escala metropolitana y edificaciones de valor arquitectónico, el tránsito hoy en día por la arteria denota como pocas en la ciudad los nefastos efectos de la aplicación inadecuada de las ordenanzas municipales, un creciente deterioro y la imposibilidad de ser leída como un espacio urbano unitario, herencia, sin duda, de la manera como terminó conformándose a través del tiempo. La frondosa vegetación que la acompaña puede considerase, sin embargo, como uno de los valores que posee.
Apunte complementario

Como demostración de los avatares sufridos por la toponimia de la ciudad, de la cual hemos mostrado solo una parte en esta nota sobre la avenida José Antonio Páez, valdría la pena añadir que el 19 de diciembre (nombre de la avenida y el puente inaugurados en 1910 que unieron lo que en aquel entonces eran la Carretera Occidental y la Avenida de La Vega), fue el día en que Juan Vicente Gómez tomó el poder en 1908 en detrimento de su compadre Cipriano Castro, el cual sólo dejará al morir 27 años más tarde. Una vez fallecido Gómez en 1935, avenida y puente pasarán a denominarse 9 de diciembre en conmemoración a la fecha de la Batalla de Ayacucho (1824), que a su vez coincide con la del nacimiento de María de la Concepción Palacios y Blanco (1758), madre del Libertador.


Gómez, sin embargo, en 1924 ya había ubicado con motivo del centenario de la gesta, en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín (que continuaba desde ese punto hacia el oeste como Carretera Occidental, según se desprende del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929), una imponente estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho encargada al escultor venezolano Lorenzo González en 1922 (hoy colocada en la Plaza Sucre de Catia), lo cual simplificaría el cambio de nombre de la primera.
Más adelante (desconocemos cuándo, pero presumimos que después de 1958), la avenida 9 de diciembre pasó a llamarse Washington, quedando con ese apelativo únicamente el puente reconstruido que permite salvar el río Guaire y la autopista.
ACA
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2. http://guiaccs.com/en/planos/razettis-city/ y http://guiaccs.com/en/planos/search-paradise-el-paraiso/
3. http://mariafsigillo.blogspot.com/2020/05/puente-hierro-es-imborrable-en-la.html y https://www.pinterest.com/pin/453667362449827251/
4, 8 y 9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.
5. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/
6. El Cojo Ilustrado, N° 474, 15 septiembre de 1911 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.
7. https://www.pinterest.com/pin/453667362446218446/
10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.
11. https://www.pinterest.com/pin/453667362449573672/
12. https://www.pinterest.com/pin/290200769722649325/, https://www.flickr.com/photos/erol70/10830109045/ y https://www.pinterest.com/pin/309129961903631773/
13. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/ (elaboración Fundación Arquitectura y Ciudad)
14. https://twitter.com/elarchivove/status/1358422766559592455
15. https://www.facebook.com/caracasretro/photos/a.433176767210/476012972210/?type=3
CONTACTO FAC 332
¿SABÍA USTED…
… que el 21 de marzo de 1941 se inaugura en Caracas el cine Hollywood, proyectado en 1939?

Con la película «Brigham Young», protagonizada por Tyrone Power, daba inicio en 1941 a sus funciones el cine Hollywood, segunda sala caraqueña donde su arquitecto, Rafael Bergamín Gutiérrez (Málaga 1891-Madrid 1970), pondría en práctica la experiencia que había acumulado sobre el tema a través de su ejercicio profesional afincado en España por 20 años, desde donde había llegado a Venezuela en 1938 como exiliado de la Guerra Civil en el buque Colombie.


El primer cine diseñado por Bergamín en la capital venezolana (y una de sus primeras obras), donde rápidamente logró establecer una sociedad con Rafael Emilio Velutini y José María Manrique (la empresa Velutini, Manrique y Bergamín que pronto de convertirá en Velutini y Bergamín C. A.), fue el teatro Ávila (1938-1940), ubicado en el casco central (de Bolsa a Mercaderes) en un terreno entre medianeras. Con él como punto de partida comenzó a desarrollar el “novedoso” concepto de edificio para proyecciones cinematográficas desde una perspectiva multifuncional con la sala de espectadores como elemento jerárquico en lo compositivo, locales de comercio a pie de calle y oficinas en las plantas superiores.


Dicha tipología sería puesta a prueba como solución en esquina cuando le corresponde proyectar en La Candelaria (esquina de Romualda, cruce entre las avenidas Este y Norte-Sur 7) el Hollywood. Luego también lo hará en la remodelación y ampliación del teatro Princesa (luego teatro Rialto) para convertirlo en cine Rialto (1943, entre medianeras, de Monjas a Principal, vuelto a remodelar como cine por Gustavo Wallis en 1951 y hoy Teatro Bolívar de nuevo intervenido en 2013), en el cine Diana (1948, también entre medianeras de clara semejanza con el Ávila, ubicado en la avenida San Martín, demolido en 1970), y en el teatro Acacias -incorporado al edificio Arismendi- (1945, otra oportunidad de resolver una esquina en el cruce de la Calle Real de Sabana Grande con avenida Las Acacias).


Como bien apunta Guillermo Barrios en “La arquitectura de los cines de Caracas: cinco casos emblemáticos (1925-1960)”, artículo publicado en la revista Apuntes, vol. 31, número 1, enero-junio 2018, el esquema multiuso utilizado en los cines mencionados “ya se venía practicando en Madrid desde principios de los años 1930, en medio de un trepidante clima de instalación de grandes salas de cine en diferentes lugares de la capital española. Para ese momento se habían construido allí alrededor de treinta de estos establecimientos, lo que había permitido la concreción de fórmulas funcionales y estilísticas de las cuales Bergamín fue un oportuno portador”.
Con el Hollywood, Bergamín resuelve su ubicación en esquina echando mano a la utilización de planos curvos que enfatizan la presencia del volumen, clara referencia a la arquitectura expresionista de Erich Mendelsohn (1887-1953), práctica común dentro del racionalismo español que siguió las pautas del profesional alemán, y de quienes proyectaron edificios para cines por aquellos años en Madrid. Entre ellos, y muy particularmente en el Callao (1926), el Europa (1928) y finalmente el Barceló (1931), llamado por David Miguel Sánchez Fernández en Cines de Madrid (2012) “el padre de los grandes cinematógrafos madrileños”, diseñados todos por Luis Gutiérrez Soto (1900-1977), se puede encontrar “un claro antecedente del partido de diseño que Bergamín planteó en su momento para el teatro caraqueño”, de acuerdo a lo indagado por Barrios. En tal sentido entre Gutiérrez Soto y Bergamín se establecerá con relación al desarrollo de este tipo de edificaciones un notorio paralelismo, el uno protagonizado en la capital española y el otro en la venezolana.


Determinada la analogía, el Hollywood, a menor escala, igualmente envuelve la esquina y se proyecta a la escena urbana con sus niveles en altura contenidos en un plano curvo. “Sobre la sección superior de este plano se impone a todo lo largo el nombre del cine, mientras que las inferiores se intervienen con ventanas incisas y, a nivel de calle, el plano de acceso queda coronado por una generosa marquesina luminosa para el anuncio en grande de la programación. La integración de usos hacia los laterales del edificio justifica las grandes dimensiones del edificio y magnifica su presencia en el entorno”. La actividad cinematográfica, que además de la sala con balcón incluía un foyer de muy buena proporción, un bar y un restaurante, se vio acompañada con locales comerciales, oficinas en las plantas altas, y hasta un hotel de dos pisos en uno de sus flancos.
Barrios a modo de complemento, nos aportará lo siguiente: “Además del Ávila y el Hollywood, sus primeros edificios de cine con usos colaterales, Bergamín contribuye a la expansión del circuito con otros proyectos. Incursiona en el diseño de salas de barrio con el América (1940-1969; actualmente depósito), que integra en su construcción un pionero sistema de climatización; el Plaza (1941-1972; abandonado), y el cine Jardines (1943-1980; estacionamiento para buses)”. El Ávila hoy alberga una especie de mercadillo y tanto el Hollywood como Las Acacias se transformaron en sendos contenedores comerciales.



Visiblemente afectado por la construcción e inauguración 1956 de la avenida Fuerzas Armadas sobre el trazado de la calle Norte-Sur 7, el Hollywood, como tantas otras salas de cine funcionó como tal hasta 1979 cuando cambió de uso, fenómeno que también ha afectado a las salas madrileñas que tomó como modelo. Anclado en La Candelaria, lugar que desde los años 1940 acobijó a numerosas familias españolas que migraron hacia Caracas, el edificio, que aún permanece en pie, sesgó desde muy temprano su programación hacia la presentación de cine español del cual se fue paulatinamente alejando en virtud del viraje que acompañó la comercialización del cine a nivel internacional.
Bergamín regresará a España en 1958 dejando tras su estadía de veinte años en Venezuela una obra construida que superó las cincuenta edificaciones (valga como dato decir que para el año de 1941, Bergamín ya había realizado en Caracas 155 proyectos, de los que se habían ejecutado 42), de entre los cuales las diferentes salas de cines proyectadas son un valioso legado, así como las variantes que realizó de edificios en esquina para otros usos. En particular, el cine Hollywood, de las pocas que quedan en pie, se trata de una pieza que debe ser protegida en virtud de su valor y atendida dado su acelerado deterioro.
ACA
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2. https://www.urbipedia.org/hoja/Rafael_Bergam%C3%ADn_Guti%C3%A9rrez y https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545
3. https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545
4. https://www.facebook.com/179485905418972/posts/3614647191902809/ y http://viejosrecuerdos.eklablog.com/teatro-acacias-a125652520
5. https://haimaneltroudi.com/el-hoy-teatro-bolivar-fue-la-primera-sala-de-cine-de-caracas/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela
6. https://edificiosdemadrid.es/cine-callao/, https://www.tetuan30dias.com/reportajes/cine-europa-cumple-90-anos-entre-memoria-barrio-olvido y https://twitter.com/arquitect_viva/status/1658895259655458816/photo/1
7. https://www.facebook.com/179485905418972/posts/3614647191902809/ y Colección Crono Arquitectura Venezuela
8. Colección Crono Arquitectura Venezuela y file:///C:/Users/USER/Downloads/rigon,+01+Barrios-1.pdf
9. https://www.damianflores.com/caracas-por-damian-flores-llanos/ y https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545
10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
CONTACTO FAC 330
¿SABÍA USTED…
…que en 1908 es fundado el Club Paraíso?

La aparición y evolución de los clubes sociales en la ciudad de Caracas, reseñadas de forma amena por Alberto Veloz en “El club social: un alto en la cotidianidad donde se fraguan historias”, artículo aparecido en El Estímulo el 21 de julio de 2020 (https://elestimulo.com/gastronomia/cronicas-de-alberto-veloz/2020-07-21/el-club-social-un-alto-en-la-cotidianidad-donde-se-fraguan-historias/), están estrechamente ligadas a la primera expansión de la ciudad hacia el suroeste iniciada a finales del siglo XIX que dará origen a la urbanización El Paraíso. Allí, durante la primera década del siglo pasado se sentarán las bases del primer gran centro de reunión de la burguesía caraqueña que llevará su nombre.

Heredero de una saga de lugares de esparcimiento que empezaron a nacer de la necesidad de compartir intereses comunes, intercambiar ideas, tener nuevos afectos y cordializar amigablemente, cuya primera manifestación Veloz ubica en 1841 cuando en el diario El Venezolano apareció un curioso aviso convocando a participar en los salones de “La Tertulia”, y que será continuada por el Club “Unión” (luego redenominado como Club “Concordia”) y más tarde por el Club “Venezuela”, todos situados en el casco central de la capital, el Club Paraíso se gesta por iniciativa del general Alejandro Ibarra Rivas, “hombre culto, refinado, amigable y dado a la vida social estaba casado con Elena Russell, hija de Thomas Russell, jefe de la Misión Diplomática de los Estados Unidos”.
La familia Ibarra Russell, que vivía en una casa de dos pisos de Conde a Piñango, se mudará posteriormente a una casona situada en la colina de Los Laureles, al final de la avenida El Paraíso (hoy avenida Páez) frente a la Plaza de la República (actual Plaza Madariaga), que una vez adquirida Ibarra pondrá por nombre “Monte Elena” en honor a su esposa.

Ricardo Razetti.
“Monte Elena”, que ya aparece registrada en Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1906 como una de las primeras casas construidas en la urbanización, será refaccionada por Ibarra tanto en su interior como en sus áreas abiertas. “Sembró árboles y dispuso de bellos jardines. Aprovechó que por el medio pasaba una acequia y con piedras mandó hacer una pequeña cascada. Igualmente construyó unos bancos para sentarse con el fin de disfrutar los atardeceres y el benigno clima de la zona”, lo cual la convirtió en un lugar que empezó a ser frecuentado por los paseantes dominicales que visitaban la zona.
“Una tarde del año 1908, en medio de la concurrencia espontánea, al general Ibarra se le ocurrió que era el momento de formar un club social. Cedió parte de su terreno entre Monte Elena y Los Laureles, para que se reunieran los primeros amigos que se manifestasen a favor de conformar el nuevo centro. Así nació lo que de ahora en adelante se llamará Club Paraíso”, apuntará Veloz. En dicho terreno se construiría una pequeña casa que se puede considerar como su primera sede.
Una vez constituido, la primera presidencia del club “lógicamente recayó en el general Alejandro Ibarra y entre los socios se encontraban Miguel Antonio Castillo Plaza, Oscar y Nicomedes Zuloaga, Antonio José Castillo, Gustavo Machado Morales, Eduardo Travieso Paúl, Mercedes Pietri, Sofía Valentiner, Gustavo Sanabria, Bernardino Ruiz Miranda”.

Ante el aumento del número de afiliados y la necesidad de hacer crecer sus instalaciones recreativas, la directiva decide adquirir a la familia Zuloaga el parque Los Samanes, un lote de terreno de 28 mil metros cuadrados al este de la avenida Santander (próximo al Hipódromo), ocupado antiguamente por un pequeño lago, donde se construirá la nueva sede del club. El centro social abriría sus puertas en 1924 una vez concluida la construcción de la que cronológicamente puede llamarse su segunda casa-club, diseñada junto a las áreas exteriores en 1923 por el ingeniero Ricardo Razetti (1868-1932), proyecto que había sido seleccionado entre varias propuestas presentadas a concurso por adaptarse a la frondosa vegetación del lugar y por su razonable costo de construcción. La planta, una perspectiva y una descripción de la edificación, de rasgos decididamente neohispanos, fueron publicados en la Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela (Año I, Nº 6, junio 1923) con el título “Nuevo Edificio para el Club Paraíso, Caracas”.


Del texto descriptivo que acompaña la reseña se concluye que el proyecto de Razetti incluía: “Una terraza abierta, bajo los árboles, dedicada a salón de baile, con kioskos laterales, uno de ellos para música, y el otro reservado a la escalera. En el centro se ha dejado un gran espacio engranzonado, en figura elíptica, para el servicio de mesas de té, etc. El propio edificio contiene locales, que más tarde pueden fácilmente ensancharse, para botiquín, toilette de damas y de caballeros, sala de billar, baños, departamentos sanitarios, cocina, departamento para el servicio, etc. Los vehículos tendrán su entrada y su salida especiales por avenidas que conducen hasta el propio edificio. Fuera del lugar de las construcciones descritas, se establecerán departamentos destinados a canchas de tennis, piscinas para natación y otros sports modernos”.


López. Fachada oeste (arriba) y vista panorámica (abajo)
El club, apremiado nuevamente por la necesidad de ampliar sus instalaciones, concluye en 1933, en conmemoración de sus veinticinco años, la tercera y última sede proyectada por el arquitecto Alfredo Jahn López (1895-1940).
La ampliación de Jahn, adaptada a las condiciones de crecimiento previstas por Razetti, se mantuvo apegada a un estilo neohispánico y mudéjar con reminiscencias de la arquitectura ecléctica de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Es de dos plantas y está flanqueada por dos torres de tres pisos. Como señala Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015): “El acceso está enmarcado por un volumen sobresaliente con una cubierta a dos aguas, que protege la entrada de los vehículos que se realiza por una rotonda. Sobre su fachada se evidencian elementos arquitectónicos del eclecticismo caraqueño (arcos de estilo mudéjar de medio punto con falsos almohadillados, balaustradas y molduras, con diseños inspirados en la naturaleza, que se reflejan tanto en las cornisas como en los vanos de puertas y ventanas). El programa cuenta con una biblioteca, un ‘Salón de los espejos’, restaurante, salón y el patio central, definido por un corredor perimetral cubierto, soportado por columnas de pequeñas proporciones realizadas en concreto martillado de fuste liso, sobre las cuales se apoyan arcos extendidos desde su base en sentido vertical”.
Desde 1928 en adelante, el Club Paraíso se convirtió, junto a su contemporáneo Caracas Country Club, en uno de los dos centros sociales más importantes de la ciudad. Su gran patio central rodeado de una bien proporcionada arcada y corredores que conducían al bar, el comedor y al gran salón de baile lo convirtieron en el lugar de las fiestas más suntuosas y alegres que se dieron en la Caracas de aquel momento. “Decir Club Paraíso era pensar en diversión, deportes, encuentro con los amigos, días de piscina y juegos. Los caballeros en el dominó y las señoras en tardes de romy, panguingue, continental, canasta uruguaya en compañía de té y bebidas varias”, complementará Alberto Veloz.

acceso a la casa-club (derecha).

“Con el cambio urbanístico y el desplazamiento de la mayoría de sus socios hacia zonas más valoradas en el este de la ciudad, aunado a que El Paraíso perdió su encanto de urbanización elegante y señorial, comenzó la decadencia de uno de los mejores clubes de la capital. La última junta directiva decidió poner en venta sus instalaciones, cerrándose un ciclo de esplendor de la sociedad caraqueña. (…) El 23 de julio de 1970, la señorial casona del Club Paraíso pasó a ser la sede del Hogar Canario Venezolano, lo que significa que está en buenas manos. Los canarios, pueblo honrado y trabajador han sabido conservarla y respetar su estructura con muy leves cambios para su mejor confort y funcionamiento”. La piscina, conserva aún el logo del antiguo centro social, el cual es repetido en los suelos en el interior.

Nota
Ricardo Razetti, ingeniero, arquitecto y cartógrafo caraqueño, de acuerdo a la nota biográfica elaborada por Irma De-Sola Ricardo para el Diccionario de Historia de Venezuela (https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/r/razetti-martinez-ricardo/), “realizó más de 10 planos de Caracas entre 1897 y 1929. Son una minuciosa muestra de la historia y registro del progreso de la ciudad. Preocupado por el mejoramiento del aspecto físico y el armonioso desenvolvimiento de las edificaciones públicas y privadas, en una época en la cual no se hablaba de planificación, presentó al Colegio de Ingenieros de Venezuela sus Notas para el código de construcciones en lo relativo al alineamiento de las construcciones en la vía pública (7.2.1898), donde recomendaba que cada población debía tener «un Plano General de Alineamiento». Editor y administrador del diario La Restauración Liberal (1903), presentó ante el Concejo Municipal del Distrito Federal un proyecto de modificación de los linderos de las parroquias (18.8. 1910), señalando estos por el centro de las calles o avenidas, en vez de por los accidentes geográficos del terreno, como se hacía anteriormente, lo cual propiciaba conflictos, pues se daba el caso de que una edificación estuviera construida entre 2 parroquias. La proposición fue aceptada el 20 de diciembre de 1910 y se le autorizó para incluir esas modificaciones en el nuevo plano de Caracas que estaba por publicar. Como ingeniero, proyectó y realizó, entre otros, el cuartel de Maracay y la clínica Luis Razetti, situada en la avenida Este 2 de Caracas. En 1916, dibujó el Mapa físico y político de Venezuela”. También participó junto a Alejandro Chataing en la construcción del Arco del Triunfo del Campo de Carabobo e hizo el proyecto del Ateneo de Maracay, por citar sólo otras dos de las numerosas obras en las que intervino.
ACA
Procedencia de las imágenes
1 y 7. http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/02/bodas-de-plata-del-club-paraiso-1908.html
3. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/
4. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y https://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/
5. “Nuevo Edificio para el Club Paraíso, Caracas”, Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela (Año I, Nº 6, junio 1923)
8. Google Earth y http://guiaccs.com/obras/club-paraiso/
9. https://www.flickr.com/photos/erick-rebaya17/11473833104
10. Colección Crono Arquitectura Venezuela

