
Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ

Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ

Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ

La revista Punto, principal órgano de divulgación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, durante sus 40 años de vida y 69 números publicados atravesó por diferentes etapas. La más larga de ellas correspondió a la dirigida por su fundador Antonio Granados Valdés entre enero de 1961 y mayo de 1978 en la que apareció en 60 oportunidades.
Durante la gestión de Granados al frente de la publicación, también es posible detectar variaciones y alteraciones reflejadas algunas de ellas en el diseño de la portada, organización del contenido e incluso variaciones en el enfoque del mismo. Pero sin duda el cambio más notorio es el que se da a partir del número 40-41 (enero-marzo de 1970) cuando, presionado por los aires que provenían del proceso de Renovación Académica, Granados, en un inusual editorial donde explica los rasgos que habían identificado la revista desde su “modesta aparición en el año de 1961”, señala la finalización de una etapa y el comienzo de otra que se inicia con la incorporación de “criterios sobre los más candentes y actuales problemas que confronta nuestra Facultad, así como de algunos ejemplos recientes de la arquitectura venezolana”.
Consciente de que “está planteada una nueva estructuración de los estudios que se imparten en nuestra Facultad”, Punto 40-41 mediante el título “Renovación ¿Por qué? ¿cómo?” recoge parcialmente lo que venía aconteciendo en los espacios académicos de la institución dedicándole la mayor cobertura posible. Encabezado por el «Informe elaborado por el Departamento de Composición Arquitectónica» cuya jefatura ejercía Augusto Tobito y que contaba como jefes de talleres con: Dirk Bornhorst (Taller 1), Augusto Tobito (Taller 2), José Miguel Galia (Taller 3), Bernardo Borges (Taller 4), Ramón González Almeida (Taller 5), Carlos Raúl Villanueva (Taller 6) y Américo Faillace (Taller 7), al que se sumó el “Grupo de ampliación” conformado por Henrique Hernández, Carlos Becerra y José Miguel Menéndez, los editores de la revista logran adicionalmente plasmar la opinión dada como respuesta a una encuesta elaborada para la ocasión de hasta 23 profesores y 10 estudiantes.

También este ejemplar de la revista está signado por la aparición por primera vez como su portada de los resultados provenientes de un concurso promovido por la División de Extensión Cultural entre los estudiantes, cuyo valor gráfico dejaba atrás el predominio de la fotografía como elemento identitario de su tapa mantenido durante 39 entregas.
Dentro de este clima, Punto abre a partir del número 44 una “sección estudiantil” en la que se empezarían a mostrar trabajos realizados en los agonizantes talleres de composición que serían sustituidos por los provenientes de las nacientes unidades docentes. Cabe recordar que esta actividad divulgativa de los productos de los alumnos había sido llevada a cabo en su mayor medida por las diferentes publicaciones que fueron impulsadas durante años por el sector estudiantil (principalmente Taller y en segundo lugar Tauro 13).

Le corresponderá a la Tesis de Grado presentada en febrero de aquel año 1970 por el entonces bachiller Joel Sanz Pino inaugurar la sección estudiantil de Punto. De dicho trabajo es de donde proceden los dibujos que ilustran nuestra postal del día de hoy.
El proyecto con el que Sanz se gradúa, consistente en un sistema que sumaba vivienda y servicios para personas que se dirijan a zonas recreacionales estratégicamente ubicadas en el país que disfrutarían de estancias de más de un día, centra su atención en el diseño de unidades de vivienda móviles que estarían bajo la administración de un instituto recreacional promotor y garante del funcionamiento de la red “que las rentaría a los usuarios y cobraría a la devolución por servicios consumidos. Tendrían capacidad para dos personas, con posibilidades de remolcar otras unidades y de agruparlas estableciendo comunicación entre ellas”, según consta en la memoria preparada por su autor que acompaña los dibujos publicados en la revista.

Cada unidad “estará dotada de todos los servicios necesarios para la alimentación… y la higiene, así como todo lo necesario para que la actividad principal que en ellas se realiza (el descanso físico y mental) y sus derivados, se satisfaga a plenitud; incluyendo para ello desde butacas-camas adaptables a la posición del cuerpo, aire acondicionado, equipos de sonido, televisión, libros, hasta ropa desechable para actividades de recreación”.
Luego de detallar lo correspondiente al sistema de movimiento de las unidades, se señala que “la unidad de vivienda será de plástico, en dos piezas (más los equipos y el sistema de movimiento), fácilmente almacenable y transportable y se unirá a las unidades de servicio por una rosca universal que contendrá los ductos e instalaciones necesarias para dar servicio completo durante la permanencia en ese sitio y abastecimiento para subsistir 30 minutos aproximadamente. (…) Las unidades de servicio podrán ser fijas o móviles, ambas con posibilidad de ser autónomas o recargables, dependiendo de la existencia o no de redes de servicio en la zona recreacional; también podrán ser subterráneas o superficiales, de crecimiento horizontal o vertical, o sea, con la mayor flexibilidad posible de crecimiento y adaptabilidad para que puedan existir en cualquier zona recreacional”.
Más allá del hecho de haber sido el primer trabajo estudiantil publicado ampliamente en Punto luego de su “viraje”, el trabajo de Sanz tiene un alto significado en varios sentidos: demuestra claramente la presencia de un diseñador preocupado por un tema de importancia en el marco del necesario desarrollo turístico del país; se desmarca de lo que en la época se consideraban temas prioritarios apuntándose a otra línea de trabajo que observa la vivienda desde lo temporal; ofrece otra variante en la industrialización de piezas con fines de su masificación y la incorporación de nuevos materiales; permite demostrar, resolviendo hasta el más mínimo detalle, la capacidad de diseño de su autor; y demuestra una opción viable para poder desarrollar las habilidades de un arquitecto no necesariamente restringidas al diseño de edificaciones, preocupaciones que nunca abandonó Sanz durante su trayectoria tanto profesional como docente.
Sanz, quien realizó su tesis en el Taller González Almeida, teniendo como profesores asesores a Pablo Lasala y Carlos Gómez de Llarena, obtuvo una calificación de 19 puntos, honor que le fue reconocido en el acto de graduación del 12 de marzo de 1970. Durante su tránsito como estudiante de la escuela de arquitectura de la FAU UCV Sanz fue ganador de un concurso como preparador de Geometría Descriptiva, y fue preparador de los profesores Ángel Martin, Omar Carnevalli y Pablo Lasala. También realizó una pasantía con el arquitecto Jesús Tenreiro. Ya graduado, Sanz (1947-2013) ganaría el concurso de oposición para dar clases en el Sector de Historia y Crítica en la FAU UCV y llevaría adelante una fructífera trayectoria tanto como docente en el área de diseño como profesionalmente, formando parte de la oficina S+P+A Arquitectos C.A. la que le fue reconocida al serle otorgado el Premio Nacional de Arquitectura el año 2000.
La “sección estudiantil” de la revista Punto al igual que otras que ya habían ido apareciendo a lo largo de los años no tuvo el rigor y la sistematicidad requeridos. Sin embargo, hay que reconocer que la misma se mantiene en el número 45, se interrumpe en el 46 (dedicado en pleno a Carlos Raúl Villanueva), se amplía si se quiere en el 49-50 cuando las Unidades Docentes muestran sus lineamientos junto a los trabajos de sus alumnos, y reaparece en el 52 continuando sin interrupciones hasta el 55.

Como dato curioso, para concluir, solamente apuntar que formando parte de la presencia estudiantil en el número 54 (mayo 1975) de Punto, apareció un extracto del trabajo enviado por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV a la Confrontación Internacional de Escuelas de Arquitectura a celebrarse en Madrid durante el XII Congreso de la UIA que se iniciaría en mayo de aquel año. El tema propuesto por los organizadores del Concurso fue el diseño de un hábitat provisorio para auxiliar a las víctimas causadas por desastres. El diseño corrió a cargo del joven Juan Carlos Parilli y de cuatro integrantes del Sistema Nacional de Emergencia contando con la colaboración de un total de hasta 15 compañeros de estudio. El profesor guía del trabajo fue Joel Sanz. La breve memoria aparecida publicada recogía: “Se debían contemplar los aspectos siguientes: Organización de conjunto; servicios de infraestructura; servicios complementarios (sanitarios, escuela, comedor); y sobre todo la ‘vivienda de emergencia’ propiamente dicha, incluyendo detalles y el proceso constructivo. En este trabajo se desechó la idea de una vivienda para hacer frente a la situación de emergencia y se plantearon unidades de emergencia, con un propósito muy diferente. Caracas, diciembre de 1974”.
Se trataba de darle continuidad a un enfoque que ya quien guiaba al grupo había venido desarrollando desde que era estudiante, de no perder la oportunidad de participar en un concurso (cosa que también formaba parte del comportamiento del docente conductor), y tal vez del inicio de una relación que perduraría en el tiempo entre el profesor y el talentoso estudiante que encabezó el equipo.
ACA
Procedencia de las imágenes
Todas. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad (http://www.edicionesfau.com/index.php?main_page=page&id=14&chapter=0)

Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ

El mapa turístico de las carreteras de Venezuela de 1958, editado por ARS y distribuido por Mobil Oil Company, intenta describir todo el potencial económico, diversidad cultural, y riqueza natural del país a finales de los años 50, una época donde, a partir del uso del automóvil y el crecimiento de la renta petrolera, se inició un súbito proceso de transformación estructural que sentó la bases para el desarrollo nacional, y donde se prestó especial atención a las grandes compañías petroleras que operaron en Venezuela, cuya presencia moldearía las prácticas así como los valores sociales y culturales del venezolano.
Según se indica en la viñeta del mapa, este súbito crecimiento se refleja en que, a partir del censo de 1950, el país había crecido en un millón y medio de habitantes llegando a alcanzar 6.512.000 almas en 1959. Para ese entonces Venezuela se organizaba territorialmente en 20 Estados, 2 Territorios Federales y 1 Distrito Federal. Las vías de comunicación y carreteras alcanzaban más de 24.500 kilómetros y los aeropuertos alcanzaban casi un centenar, distribuidos en todo el territorio contabilizado los oficiales y los privados, dando una idea del nivel de desarrollo, actividad y creciente movilidad al interior del país.
El mapa ilustrado a todo color de 64 x 94 cm., que muestra la red de carreteras que vinculaban toda la geografía de Venezuela, es muy representativo de la época, pues marca la introducción de la empresa Mobil Oil Company de Venezuela en la ciudad de Caracas a partir de 1958. Cabe recordar que desde 1957, la compañía norteamericana ya venía operando en el oriente del país con la venta de combustibles y lubricantes derivados del petróleo bajo del nombre de MobilGas.
Por esta razón, este plano obsequiado como cortesía en las estaciones de servicio resultó fundamental en la promoción de la marca y sus productos en Caracas, que se ideó bajo una interesante estrategia de marketing. Producido por Ediciones ARS para la compañía identificada con el logo del pegaso rojo, el mapa invitaba a viajar por el país desde la capital buscando tocar la fibra íntima del venezolano, mostrando su idiosincrasia.
Adornado con una cartela coronada por dos orquídeas moradas y al pie un curioso carruaje dorado tirado por caballos, que hace referencia a la evolución del automóvil, la viñeta muestra la información sobre la situación geográfica de Venezuela, la población, superficie, división política, vías de comunicación, y principales puertos, entre otros detalles. Los bordes se dibujan como si el plano fuese un pergamino antiguo, mientras que en el perímetro están señalados los grados de latitud y longitud que permiten referir al país al del sistema de coordenadas del globo terráqueo.
En él se mezclan dos niveles de información: la primera referida a las carreteras y vías de comunicación terrestre como forma de facilitar el tránsito a partir de la capital por todo el territorio venezolano; y la segunda, referida a la promoción del país y del turismo, mostrando sus bondades, sus principales actividades económicas y productivas asi como su flora, fauna, paisajes, y su gente destacando la diversidad de etnias, con distintos rasgos, tradiciones, vestimentas y costumbres.
Dentro de las actividades productivas se ilustran refinerías, pozos de extracción de petróleo, puertos de carga, industrias, actividades forestales, minería, las zonas de extracción de diamantes, zonas de diversos cultivos como el maíz, la cría de ganado vacuno y sectores de pesca de río y mar. De la misma forma se muestra desde la diversidad de su flora y fauna, hasta sus tradiciones llegándose a señalar fenómenos naturales como los rayos sobre el río Catatumbo.
El reverso del mapa muestra itinerarios turísticos o excursiones saliendo desde Caracas hacia el interior: desde Caracas a los Andes, descrita como la región de las nieves perpetuas y de la pesca de truchas; un paseo de 175 km. desde la capital hasta los Valles de Aragua y el monumento a Carabobo; una travesía de 705 km. desde Caracas hacia la ciudad de los crepúsculos, la tierra de sol amada y el lago de Maracaibo; una ruta de 542 km. desde Caracas hacia Coro y Punto Fijo, contando con el atractivo de los médanos de Coro; otra travesía de 384 km. desde Caracas a San Fernando de Apure, descrita como “paraíso de cazadores”; un paseo de 170 km. desde Caracas a “las mágicas playas de Barlovento” y, finalmente, otro paseo desde Caracas a Oriente (Cumaná) y la isla de las Perlas, «paraíso de pescadores» de 853 km. En la parte inferior se ofrece una tabla de distancias en kilómetros, entre Caracas y las ciudades del interior. Pero sin duda, lo más llamativo son las ilustraciones del venezolano y su vestimenta en traje típico asociados al recorrido por cada región. Cabe añadir que el plano, curiosamente, prescinde de toda la parte sur del Territorio Amazonas, entendemos que por la inexistencia en esa zona de comunicación terrestre para la época, lo cual no deja de ofrecer la sensación de un mapa incompleto al cual lo omitido pudo haberle aportado buena información sobre rubros propios de la selva venezolana.
El impreso de ARS ediciones forma parte de los productos elaborados por ARS Publicidad fundada en 1938 por Carlos Eduardo Frías. Una agencia que produjo diversas publicaciones siendo una de las principales referencias de la modernidad publicitaria venezolana y que por muchos años lideró con éxito el mercado de comunicación de marcas, por su creatividad, dinamismo y conocimiento del país. ARS creo grandes campañas, pero además tuvo el olfato para incorporar a su equipo creativo personajes de la talla de Alejo Carpentier, Arturo Uslar Pietri, el crítico Roberto Guevara y el artista Carlos Cruz-Diez en distintas épocas.
El plano en sí, además de un producto publicitario, es una breve guía turística ilustrada, cuya estrategia comunicacional logra relacionar el auge del automóvil y el turismo combinando la información práctica de distancias, rutas y recorridos por el territorio con lo pictórico, mostrando la realidad del país y su idiosincrasia para promover la empresa petrolera y su producto “estrella” para el momento, el lubricante MobilOil.
Para 1958 Mobil Oil Company contaba con más de 40.000 estaciones de gasolina en el mundo y sus productos derivados del petróleo estaban presentes en más de 75 países.
Este original mapa ilustrado que da cuenta de la diversidad y especificidad de cada región del país, es una curiosidad, que forma parte del repositorio de la American Geographical Society Library, de las bibliotecas de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee.
IGV

Para visualizar la imagen en mejor resolución VER AQUÍ