Urban Forms es una exposición en la que la Colección Juan Carlos Maldonado (JCMC) busca identificar algunos de los vínculos formales, técnicos y teóricos que integran la selección fotográfica recientemente adquirida con la ya extensa obra de abstracción geométrica universal que la conforma y caracteriza.
La exposición comprende una serie de imágenes de Paolo Gasparini, fotógrafo italo-venezolano, quien documenta algunos de los esfuerzos modernos en el campo de la arquitectura, especialmente en Brasil y Venezuela. Nos brinda la oportunidad de percibir y estudiar los numerosos puntos de contacto que existen entre las experiencias arquitectónicas y las prácticas pictóricas a lo largo del siglo XX, particularmente a mediados del siglo XX, así como dentro del campo de la abstracción. Esto se debe a que la evidente cercanía formal que observamos entre estas obras no se debe a meras coincidencias, sino a las innegables huellas de búsquedas compartidas que los artistas visuales y arquitectos modernos del continente experimentaron durante ese período, al igual que sus homólogos europeos que los precedieron e influyeron, desde la Bauhaus alemana y el neoplasticismo holandés hasta la vanguardia soviética.
La exposición, en cierto modo, nos permite ver cómo las exploraciones realizadas por ambos grupos desde finales del siglo XIX hasta principios del XX finalmente convergieron en una serie de objetivos comunes. Entre ellos, las necesidades de dinamizar la superficie pictórica tanto de las obras abstracto-geométricas como de los muros desnudos de los edificios modernos; controlar y emplear adecuadamente la luz y el color; insuflar vida, de alguna manera, a los materiales y sus texturas, para que la ciudad fuera más que un simple entramado de estructuras funcionales carentes de cualquier dimensión estética; y, en definitiva, hacer de la ciudad un espacio habitable práctico y agradable para sus cada vez más numerosos habitantes.
Así pues, Formas Urbanas constituye una invitación del JCMC a reconsiderar un proceso largo y complejo, en el que artistas visuales y arquitectos, a veces en paralelo y a veces en estrecha colaboración, trabajaron para visualizar las formas de la ciudad moderna.
En el marco de la exposición, el próximo viernes 20 de marzo se tiene prevista la realización a partir de las 6:30 p.m. de una velada que incluye una charla sobre arte y arquitectura (en español) con el curador Ariel Jiménez y el arquitecto Henry Rueda, seguida de un concierto del Octoplus Ensemble con un programa inspirado en el diálogo entre la arquitectura moderna y las obras abstractas geométricas de la muestra.
En los días previos al arribo el pasado 15 de febrero del número 450 de este boletín semanal, solicitamos a un diverso grupo de colaboradores, amigos y asiduos lectores que nos manifestaran, libremente y sin compromiso, sus pareceres acerca de este significativo logro. Varios de los testimonios enviados fueron publicados justamente en el Contacto FAC de aquella fecha, pero quisimos reservarnos uno de ellos para que ocupara un espacio diferente en virtud de sus características y extensión.
Se trata del ensayo, revisado y actualizado, que nos hiciera llegar el apreciado Henry Rueda (Director del Departamento de Arquitectura. Associate Teaching Professor. Florida International University), elaborado con motivo del montaje de la exposición “A Fascination with Forms: The Architecture of Jesús & Ana Tenreiro” (“Una Fascinación por las Formas: La Arquitectura de Jesús & Ana Tenreiro”), importante reflexión crítica sobre dicho evento llevado a cabo entre diciembre de 2024 y febrero de 2025 .
Con nuestro agradecimiento a Henry, les transcribimos a continuación el texto que esperamos sepan apreciar como lo hemos hecho nosotros.
“A Fascination with Forms: The Architecture of Jesús & Ana Tenreiro”
Reescribir una autoría compartida: archivo, edición y exposición en la obra de Jesús y Ana Tenreiro.
Henry Rueda*
Durante décadas, la historiografía de la arquitectura venezolana, como tantas otras en América Latina, ha tendido a simplificar prácticas compartidas bajo la figura de un solo autor.
Este mecanismo, sostenido por inercias disciplinares y convenciones sociales de los tiempos, ha producido un canon tan estable como incompleto.
La exposición A Fascination with Forms: The Architecture of Jesús & Ana Tenreiro, presentada en la Washington Gallery de los Miami Beach Urban Studios de la Florida International University, entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, se inscribe en el esfuerzo por interrogar esa simplificación y por proponer una lectura más compleja, rigurosa y productiva de una de las obras fundamentales de la arquitectura venezolana del siglo XX.¹
Concebida por el Departamento de Arquitectura de FIU en colaboración con la Fundación Espacio, la muestra revisita más de tres décadas de práctica, entre 1963 y 1994, a través de seis proyectos construidos y tres no construidos, presentados mediante dibujos, fotografías y materiales de archivo. Lejos de una retrospectiva celebratoria, el proyecto curatorial se formuló como un dispositivo crítico de lectura, desplazando el foco desde el objeto terminado hacia los procesos intelectuales, culturales y proyectuales que sostienen la obra.²
Esta operación no aparece aislada. Forma parte de un momento particularmente fértil en la reorganización documental y crítica del legado de los Tenreiro. Dos hechos recientes lo confirman. Por un lado, la publicación del libro de Rafael Urbina, Jesús Tenreiro Degwitz.Arquitectura 1954–2007, que ordena proyectos, textos y referencias en un cuerpo editorial coherente y verificable.³
Por otro, la incorporación del archivo de Jesús Tenreiro al Getty Research Institute (Jesus Tenreiro-Degwitz papers), un gesto de alto impacto historiográfico que sitúa esta obra dentro de uno de los repositorios internacionales más relevantes para la investigación en arquitectura moderna y contemporánea.⁴
Estas dos operaciones, la editorial y la archivística, no clausuran una lectura: abren un campo de preguntas.
La exposición en Miami Beach debe leerse en ese mismo horizonte. Libro, archivo y muestra constituyen tres modos complementarios de activar un mismo corpus: la edición sistematiza, el archivo preserva y habilita nuevas investigaciones, y la exposición traduce ese material al espacio público y al debate disciplinar contemporáneo. En este cruce, la especificidad del proyecto curatorial no reside solo en la calidad de los documentos, sino en la posición crítica que asume frente a la autoría.
La historia ha tendido a asociar esta obra casi exclusivamente al nombre de Jesús Tenreiro, mientras que la figura de Ana Tenreiro ha quedado, en el mejor de los casos, en un segundo plano. Esa asimetría no se explica únicamente por decisiones individuales, sino por un entramado más amplio de prejuicios, convenciones profesionales y estructuras sociales que durante décadas limitaron la visibilidad de muchas arquitectas dentro de prácticas compartidas. La muestra propone una relectura que no consiste en “añadir” un nombre a una narrativa ya establecida, sino en reconstruir esa narrativa desde su propia lógica de producción.
El dispositivo expositivo refuerza esta lectura. Concentrarse en documentos gráficos y de archivo no es un asunto logístico, sino una toma de posición conceptual. Al desplazar el énfasis del objeto al proceso, la muestra invita a pensar la arquitectura como una práctica intelectual sostenida en el tiempo, donde la forma no es un fin en sí mismo, sino el resultado de una búsqueda rigurosa que articula espacio, estructura, luz, cultura y sentido.
La línea de tiempo, construida a partir de dibujos escaneados, notas y bocetos, fotografías familiares, viajes de estudio y otros, revela no solo la evolución de los proyectos, sino también la superposición entre encargos y concursos, la densidad del campo de referencias (filosofía, música, poesía, academia y docencia) y la coherencia de una ética del proyecto que atraviesa toda la obra.
En ese marco, la llamada “fascinación por la forma” se entiende menos como formalismo que como ética de la precisión: una disciplina del pensamiento proyectual donde la forma es consecuencia, no pretexto. Leída así, la obra de Jesús y Ana Tenreiro no puede reducirse a la expresión de una sola voluntad. La exposición hace visible una práctica de inteligencia y complicidad compartida, donde el proyecto se construye por sedimentación, diálogo y decantación crítica.
La dimensión colectiva del proyecto curatorial es, en sí misma, parte del argumento. La investigación, el trabajo de archivo, la producción gráfica y la curaduría se articularon entre Caracas y Miami, en una fructífera colaboración que incluye a Rafael Urbina, Franco Micucci, María Isabel Peña de Urbina y Henry Rueda en la concepción curatorial, así como a miembros de la Fundación Espacio y equipos de estudiantes de arquitectura de FIU dedicados al procesamiento de dibujos, gráficos y archivos, y a la recuperación y puesta en valor del material fotográfico histórico.²
Esta infraestructura intelectual compartida no aparece aquí como un apartado de créditos, sino como condición de posibilidad del propio proyecto: sin ese trabajo distribuido, la relectura propuesta no sería viable.
Situar esta operación en Miami añade una capa adicional de complejidad. La ciudad, marcada por la presencia de múltiples diásporas latinoamericanas y por una relación ambigua con la memoria cultural del continente, se convierte en un espacio particularmente fértil para interrogar cómo se construyen y se transmiten los relatos de la arquitectura latinoamericana fuera de sus contextos de origen.
La exposición no solo presenta una obra al público local; también interpela los mecanismos de canonización que han operado en esa circulación internacional. No es casual que la obra de Tenreiro figure en instituciones y publicaciones de referencia, desde museos hasta revistas y libros fundamentales sobre la arquitectura latinoamericana: lo que está en discusión no es su relevancia, sino cómo se ha contado esa relevancia.⁵⁻⁷
En este sentido, la convergencia entre monografía, archivo institucional y exposición funciona como una estrategia de relectura historiográfica. La edición ordena, el archivo habilita, la exposición activa. Juntas, estas operaciones señalan la necesidad de revisar críticamente los modos en que se escribe la historia de la arquitectura y los esquemas de autoría que la sostienen.
La restitución de la figura de Ana Tenreiro no es un gesto de corrección simbólica tardía, sino una exigencia historiográfica: reconocer que las narrativas heredadas están atravesadas por omisiones estructurales y que esas omisiones empobrecen la comprensión de la obra.
La arquitectura no solo produce edificios; produce también relatos sobre sí misma. Y esos relatos, lejos de ser neutrales, reflejan relaciones de poder, estructuras de legitimación y convenciones culturales. Volver al archivo, editar una monografía y construir una exposición son, en este sentido, actos políticos en el campo del conocimiento: formas de intervenir en cómo se recuerda, se estudia y se enseña una obra.
A Fascination with Forms no clausura esta discusión; la abre. Al desplazar el foco desde la figura individual hacia la práctica compartida, la muestra invita a formular preguntas más amplias:
¿Cuántas otras obras seguimos leyendo bajo esquemas de autoría simplificados?
¿Cuántas colaboraciones permanecen invisibilizadas por la inercia del canon?
¿Qué otras historias esperan ser reescritas a partir de una revisión crítica de los archivos?
El valor de esta exposición no reside únicamente en la calidad del material presentado, sino en su capacidad para reintroducir la complejidad en el centro del relato disciplinar.
En un momento en que la arquitectura revisa sus propias estructuras de exclusión y sus modos de producción del conocimiento, este proyecto ofrece un caso concreto, históricamente situado, para pensar cómo se construyen —y cómo pueden transformarse— las historias que contamos sobre nuestra disciplina.
* Director del Departamento de Arquitectura. Associate Teaching Professor. Florida International University
– Referencias:
ArchDaily, “A Fascination with Forms: The Architecture of Jesús and Ana Tenreiro”, reseña de la exposición, 2025.
A Fascination with Forms: The Architecture of Jesús & Ana Tenreiro, documentación curatorial, Departamento de Arquitectura FIU / Fundación Espacio, 2024–2025.
Tribe, Michael L., Rodríguez, Pablo J. authors. Quantrill, Malcolm, Frampton Kenneth editors. Latin American Architecture Six Voices. College Station: Texas A&M University Press.
Fundación Arquitectura y Ciudad. Dossier y artículos sobre Jesús Tenreiro (etiqueta Tenreiro), Caracas.
Archivo Tenreiro / Archivo de Fotografía Urbana. Fondos documentales y fotográficos citados en la exposición.
Miami presenta su plan de mitigación para combatir el aumento del nivel del mar a 40 años
Escrito por Aaron Smithson
Traducido por Mónica Arellano
13 de julio 2021
Tomado de Plataforma Arquitectura
A principios del mes de julio, la ciudad de Miami publicó una versión preliminar de su plan integral para combatir los efectos del cambio climático. El llamado Stormwater Master Plan (SWMP) se implementará para aliviar la amenaza de inundaciones en toda la ciudad, mejorar la calidad del agua en la Bahía de Biscayne y fortalecer su costa contra marejadas ciclónicas más fuertes y frecuentes durante los próximos 40 años, en un costo total estimado de $ 3.8 mil millones de dólares.
El SWMP utiliza datos cartográficos extensos de la ciudad y de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para indicar mejor dónde, cómo y dentro de qué plazo se deben realizar los cambios recomendados. El informe propone una serie de acciones correctivas a corto plazo que se implementarán dentro de los próximos 50 a 70 años, incluidas actualizaciones urgentes y adiciones a los sistemas de gestión del agua de la región. Una serie de nuevos rompeolas se complementaría con ajustes para proteger la infraestructura existente de los altos niveles de agua; escotillas estancas, equipo eléctrico elevado y losas de concreto para una distancia al suelo adicional son solo algunas de las opciones que se proponen.
Las recomendaciones a corto plazo del SWMP también incluyen más remedios naturales para los graves problemas en cuestión, como la preservación, restauración y creación de ecosistemas de humedales que naturalmente disipan la energía de las olas e inhiben las marejadas ciclónicas. El informe no explica cómo la construcción de infraestructura gris a lo largo de la costa, que a veces causa un daño ecológico sustancial, coexistiría con un mayor compromiso con los arrecifes de coral, los criaderos de ostras y las marismas de la región.
El informe también describe una serie de ideas conceptuales a largo plazo para su finalización a finales de siglo, la mayoría de las cuales se basarían en una remodelación fundamental de la relación de Miami con el agua. Si el cambio climático avanza al ritmo actual o se acelera, es posible que la ciudad tenga que construir redes de carreteras elevadas, exigir que las casas se construyan fuera del plano del suelo y convertir ciertas calles bajas en canales. Si bien los planificadores locales aún no han formalizado propuestas tan radicales, reflejan tanto la urgencia de la situación como las soluciones imaginativas que probablemente se necesitarán para mantener los niveles actuales de habitabilidad de Miami.
El incidente fatal del condominio Champlain Towers South de 12 pisos en la cercana Surfside el 24 de junio ha generado más preguntas sobre la tensa relación entre los paisajes naturales y construidos del sur de Florida, particularmente en lo que se refiere a la integridad física de los rascacielos más antiguos de la costa. Si bien las causas de la falla estructural catastrófica del edificio probablemente se analizarán en el transcurso de varios años, los primeros informes especulativos han sugerido que la corrosión debida al aire salado del mar y la presión de las mareas podrían haber influido.
Según el Washington Post, la torre fue construida en 1981 sobre un terreno artificial recuperado de un humedal costero. Después de la remoción de los bosques de manglares que absorbían agua de forma natural y protegían las áreas del interior de las marejadas oceánicas, se colocó arena sobre el lecho de roca caliza porosa de Surfside. Al igual que muchos edificios en Florida y otras partes costeras de los Estados Unidos, Champlain Towers South se construyó en un terreno cambiante, propenso a la constante filtración de agua subterránea en su sótano.
A medida que el cambio climático altera y exacerba los ciclos de las mareas, algunos expertos en construcción sugieren que problemas similares podrían empeorar para el paisaje construido y la infraestructura de la región, incluidos los sistemas de alcantarillado y acuíferos. Existe alguna esperanza de que las soluciones descritas en el SWMP mitiguen estos efectos, aunque no está claro si podrán evitar los astronómicos costos ambientales, financieros y humanos de una crisis climática global que ya está en marcha en Florida.
Caracas: modern utopiaWork and legacy of north american architects in the 20th century
El próximo viernes 7 de septiembre a las 6:00 pm se inaugurará en la Design Gallery de MBUS (Miami Beach Urban Studies), FIU (Florida International University), en Miami Beach, la muestra “Caracas: modern utopia. Work and legacy of north american architects in the 20th century”, basada en el trabajo desarrollado por @CCScity450 para celebrar el 450 aniversario de la ciudad de Caracas y en el cual se registran obras, estudios y proyectos desarrollados por profesionales norteamericanos y venezolanos.
Para ese mismo día se tiene programado el desarrollo de un foro abierto a todo público.
La exposición cerrará sus puertas el 28 de octubre.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.