Expo 2020 Dubai se ha pospuesto y se llevará a cabo del 1 de octubre de 2021 al 31 de marzo de 2022. La decisión se ha declarado después de que la mayoría de los dos tercios de los votos fuera superada dentro de una semana de votación iniciada el 24 de abril.
Con la situación actual de COVID-19, una Asamblea General de los Estados miembros de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE) era imposible de organizar, por lo tanto, los funcionarios tenían que votar a distancia. Una mayoría de dos tercios votaron, dentro de una semana, a favor de posponer la próxima Exposición Mundial por un año, «según lo propuso el Gobierno de los EAU a principios de abril junto a lo recomendado por el Comité Ejecutivo de la BIE el 21 de abril».
Sin embargo, la votación permanecerá abierta hasta el 29 de mayo.
En su declaración oficial, Expo 2020 Dubai señaló que “damos la bienvenida a esta decisión final, que permite a los países participantes de todo el mundo atravesar con seguridad el impacto de COVID-19. Este tiempo adicional también nos permite prepararnos para dar la bienvenida a un mundo más unido y resistente en 2021, donde celebraremos colectivamente la cultura, la creatividad y la innovación”.
Aunque la Expo 2020 se llevará a cabo en 2021, su nombre no cambiará. Dará la bienvenida a 192 países, además de empresas, organizaciones multilaterales y establecimientos educativos desde el 1 de octubre de 2021 hasta el 31 de marzo de 2022.
Dimitri S. Kerkentzes, Secretario General del BIE, comenta: “aplaudo la rápida respuesta de los Estados miembros del BIE. Su apoyo al aplazamiento de la Expo 2020 Dubai, que se aprobará formalmente el 29 de mayo, es una señal renovada de solidaridad y demuestra la voluntad compartida de trabajar juntos en ‘crear el futuro’ […] bajo el tema ‘Connecting Minds, Creating the Future’, Expo 2020 Dubai ofrecerá al mundo una plataforma única para compartir las lecciones, soluciones e ideas para un mejor mañana».
El pabellón reivindica la coautoría de Lilly Reich con una instalación, que tras su cierre prematuro, renacerá como libro
José Ángel Montañés
Instalación en el pabellón Mies Van der Rohe para reivindicar la figura de Lilly Reich.
22/03/2020
Tomado de elpais.com
Alemania estuvo presente en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 con un pabellón radiante, sencillo, moderno e intemporal, creado con mucho ingenio a base de cuatro tipos de mármol, vidrio y acero, y poco más. Hasta el punto de que hoy (su reconstrucción de 1986) sigue siendo admirado por todos los amantes de la arquitectura. El éxito de este edificio se lo llevó todo el arquitecto Mies van der Rohe. Pero él no estuvo solo, su trabajo se realizó, codo a codo, con Lilly Reich (Berlín, 1885-1947), diseñadora y profesora de la Bauhaus que, durante más de 10 años, trabajó (y compartió vida) con este destacado arquitecto cuya fama ha tapado con un manto de invisibilidad a su compañera.
Hasta ahora, que una beca que lleva el nombre de Lilly Reich, impulsada por la Fundación Mies van der Rohe que gestiona el edificio de Barcelona, ha recuperado y dado visibilidad al trabajo de esta pionera olvidada. El fruto de esta investigación le da la coautoría de edificio y también de la dirección artística, junto a Mies, de la sección alemana en toda la exposición internacional de Barcelona. También de la no menos famosa silla Barcelona, que se exhibió por primera vez, como trono real, en la visita oficial que hicieron los reyes de España al pabellón.
La arquitecta alemana Lilly Reich
Lo ha puesto en evidencia Laura Martínez de Guereñu (Guipúzcoa, 1973), ganadora de la beca, centrada precisamente en esta recuperación de Reich. El resultado de su trabajo se ha visto poco, muy poco. La instalación Re-enactment se inauguró el día 7 de marzo en el Mies y a los siete días se cerró, como todas, para luchar contra el avance del coronavirus. Por suerte, pronto volverá a ver la luz en forma de libro, en la que se recogerá todo este trabajo.
La mejor forma de evidenciar la importancia de Reich fue para Martínez de Guereñu recuperando uno de sus elementos claves: dos de las vitrinas de acero y cristal realizadas por ella. Una horizontal que ha colocado en el lugar que ocupa el lucernario de vidrio esmerilado, el lugar central del edificio que establecía las diferencias jerárquicas entre el espacio representativo del interior, para autoridades, y el exterior popular. Durante los pocos días en el que la instalación estuvo abierta no había diferencia entre lo de fuera y lo de dentro. La otra vitrina, vertical, la situó frente a la enorme piedra de ónice “para apropiarse de un espacio que hasta ahora la arquitectura le ha negado y restaurar su importancia”, explica Martínez de Guereñu.
En las dos vitrinas se mostraba el importante papel de Reich en la exposición internacional de Barcelona, ignorada hasta ahora. “Ella proyectó la presencia de Alemania en este pabellón y en el interior de ocho palacios novecentistas, una superficie de 16.000 metros cuadrados, cincuenta veces más grande que el propio pabellón, en el que más de 300 empresas alemanas presentaron sus productos”, explica Martínez de Guereñu. “El pabellón solo es la punta del iceberg de todo lo que hicieron Mies y Reich en Barcelona, pero solo ha trascendido este edificio”, explicaba.
La vitrina vertical instalada en el pabellón Mies van der Rohe.
La instalación que creó la vasca Martínez de Guereñu es tan sencilla y efectista como el trabajo de los dos alemanes: en las vitrinas de cristal y acero, calcadas de los tabiques del mismo material que dan personalidad al edificio, se podía ver la guía oficial, que editó Reich, de la presencia alemana repartida en los pabellones; acompañada de cartas, fotografías, patentes y marcas de productos que se exponían y que Reich tuvo la misión de “difundir en todas sus vitrinas”. Una labor que la comisaria ha realizado a partir de fotografías, la mayoría inéditas, y material que se conservan en archivos de Barcelona, Berlín, Dessau, Frankfurt, Madrid, Sevilla o Weimar. Como los planos de las vitrinas que la propia Reich resguardó en el Mühlhausen de Turingia durante la Segunda Guerra Mundial, ahora depositados en la colección Lilly Reich del Archivo Mies van der Rohe del MoMA de Nueva York.
En la segunda vitrina, vertical, se podía ver un documental a partir de imágenes de 1929 de Ramón de Baños, del día de la inauguración de la exposición, en la que se mostraba cómo los visitantes utilizaban el pabellón como la antesala para visitar el resto de los pabellones donde había presencia alemana.
La vitrina de Reich, situada en el punto central del pabellón.
“Todo este material permite ver, por primera vez, el diseño y la arquitectura que Lilly Reich creó para caracterizar las Secciones Alemanas en la Exposición Internacional de 1929 según un claro hilo conductor”, explicaba la investigadora que verá publicado, sin fecha concreta tras los acontecimientos, su trabajo en un libro. La única diferencia de estas vitrinas y las que creó Reich son el material. “Las originales eran de acero cromado, estas son de acero inoxidable”, explica la responsable de su recuperación. ¿Y qué pasará con ellas a partir de ahora? “Me gustaría que acabaran en un museo barcelonés, el del Diseño o el Museo Nacional de Arte de Cataluña, como memoria material y homenaje del trabajo de Reich”, concluye.
Dentro de la programación pautada por el Departamento de Extensión Cultural de la FAU UCV para el año 1964, la exhibición “4000 años de arquitectura mexicana” contó con un particular espacio durante los meses previos a las vacaciones académicas. Organizada con el apoyo de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) y el respaldo de la Embajada de México en Venezuela, la muestra logró una importante cobertura tal y como se refleja en las páginas 53 y 54 de la revista PUNTO nº 18, junio 1964.
Abierta el 22 de junio, se trataba de una gran exposición documental itinerante que abarcaba 4 milenios de arquitectura de una de las culturas más antiguas e influyentes dentro del contexto latinoamericano. La integraban trescientas treinta y tres reproducciones y se planteó como aporte a la conmemoración del cincuentenario de la Revolución Mexicana (1910-1924). Estuvo precedida y respaldada por la edición en 1956 de un importante libro cuatrilingüe de 330 páginas que llevaba por nombre el mismo que el de la muestra, realizado por el Colegio Nacional de Arquitectos de México (presidido por Pedro Ramírez Vásquez quien estuvo a cargo de la publicación) y la Sociedad de Arquitectos Mexicanos e impreso por Libreros Mexicanos Unidos.
1. Libro-catálogo de la exposición «4000 años de arquitectura mexicana», Sociedad de Arquitectos Mexicanos y Colegio Nacional de Arquitectos de México impreso por Libreros Mexicanos Unidos (1956).
Para contextualizar el momento en el que la exposición se concibe y la aparición del libro que la acompaña, nada mejor que recurrir al artículo “Palimpsestos constructivos. La impronta del pasado prehispánico en la modernización mexicana”, publicado por Cristóbal Andrés Jácome en la revista Caiana nº4 (2014) que se puede visitar en http://caiana.caia.org.ar/template/caiana.php?pag=articles/article_1.php&obj=152&vol=4: “En otoño de 1955 cambia el rumbo de los arquitectos en el poder. Carlos Lazo muere en un accidente aéreo el 5 de noviembre, lo cual marca el ascenso definitivo de Ramírez Vázquez en el panorama político-arquitectónico. Ramírez Vázquez reemplazó a Lazo como Presidente de la Sociedad Mexicana de Arquitectos, puesto que le otorga la posibilidad de organizar la exposición ‘4000 Años de Arquitectura en México’ presentada en la embajada mexicana en París gracias al entonces embajador de México en Francia Jaime Torres Bodet. La exhibición se hizo acreedora al ‘Gran Premio de Honor’ otorgado por la Sociedad de Artistas Franceses y en 1956 la Sociedad de Arquitectos Mexicanos publicaría su extenso libro-catálogo el cual contiene únicamente un párrafo de texto a cargo de Ramírez Vázquez y un extenso recorrido fotográfico que inicia con la pirámide de Cuicuilco y finaliza con tomas abiertas de Ciudad Universitaria. En conjunto se trata del cúmulo de imágenes en blanco y negro que desde una mirada enaltecedora, haciendo uso del contrapicado para observar los edificios, muestra el devenir histórico lineal de las construcciones mexicanas. A partir de entonces y hasta 1963 la exposición de fotografía arquitectónica viajaría a diversas embajadas de México en el mundo, reforzando un imaginario del progreso y la modernización a través de construcciones.”
Complementariamente, Jácome acota: “El guión curatorial de ‘4000 Años de Arquitectura en México’ no fue distinto a aquella exposición de 1952 en Ciudad Universitaria. Consistió en una reelaboración de ese montaje cuyos paneles fotográficos ofrecían la narrativa continua de las construcciones arquitectónicas del pasado y presente.”
Ahondando en detalles, en el libro Gonzalo Villa Chávez. Arquitecto, restaurador, acuarelista, publicado por la Universidad de Colima bajo la Coordinación General de Luis Ignacio Villagarcía (2006), y más precisamente en el capítulo titulado “La construcción de un arquitecto” a cargo de Guillermo García Oropeza, nos encontramos con que al referirse al colonial mexicano toca de soslayo la exposición y el libro-catálogo que nos ocupan de la siguiente manera: “Y por cierto que el colonial mexicano de las décadas revolucionarias nunca fue, seguramente, aceptado por el Establishment arquitectónico y así en un documento histórico muy significativo que fue el ambicioso volumen llamado (con mucho optimismo) 4000 años de arquitectura mexicana que fue publicado con bombo y platillo por la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y el Colegio Nacional de Arquitectos …, no aparece, ni para remedio ninguna obra del colonial mexicano …”, y complementa: “Así que la Revolución no encontró nada mejor para expresarse arquitectónicamente que el neoazteca o el colonial y así hubo que esperar hasta que Miguel Alemán nos trajera, con la utopía del desarrollo, el triunfo de la arquitectura moderna”.
La relevancia del libro y la exposición dentro del panorama crítico mexicano es resaltado por Gustavo López Padilla, quien en el blog Navegando la arquitectura publica el 17 de marzo de 2017 “Crítica en la arquitectura mexicana contemporánea” (https://navegandolaarquitectura.wordpress.com/2017/03/17/critica-en-la-arquitectura-mexicana-contemporanea/), donde señala: “En nuestro país todavía no existe una tradición consolidada de lo que tiene que ver con la documentación histórica y menos aún con lo que se refiere a la critica arquitectónica y urbana. Por mucho tiempo en términos de historia de la arquitectura moderna mexicana el libro Arquitectura Mexicana Contemporánea de Israel Katzman y 4000 años de Arquitectura Mexicana, editado por la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y el Colegio Nacional de Arquitectos de México, mas algunas publicaciones de revistas, como Arquitectura México, dirigida por Mario Pani o la colección de Cuadernos de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico, editados por la Dirección de Arquitectura del INBA, fueron de las pocas publicaciones que se realizaron con este tema.”
Si lo quisiéramos decir brevemente, “4000 años de arquitectura mexicana” resume apretadamente, con sus altos y bajos, la historia del desarrollo de la arquitectura de ese país con el objeto de lograr un amplio conocimiento de sus raíces y realizaciones más características a partir de las culturas prehispánicas hasta los años cincuenta del siglo XX. Apela fundamentalmente al trabajo fotográfico y se ve arropada por el hecho de que por esos años la arquitectura mexicana se vio particularmente impactada por la construcción de la Ciudad Universitaria de la capital azteca.
2. Diversas imágenes de la exposición «4000 años de arquitectura mexicana» que abarca desde el período precolombino (arriba) hasta la modernidad (abajo), pasando por el período colonial (centro)
De lo recogido en PUNTO podemos añadir que la exposición abarca , tal y como señala su título, un largo período que va “desde lo que los mexicanos llaman ‘raíz de su cultura’, dividido cronológicamente en tres ciclos: Despertar del Horizonte Arcaico (2000 A.C.-100 A.C.), Madurez del Horizonte Clásico (100 A.C.-950) y la época de agitación y movimientos militaristas que termina con la conquista española (950-1521). La Nueva Nacionalidad, otra época trascendente para México, está representada por la fusión de razas: la Tolteca, la Azteca y la Española. Con ella se inicia el período Colonial que durante trescientos años va formando en su propio desarrollo político, cultural y económico una conciencia firme que lleva a la gestación de un pensamiento y una acción por la independencia del Poder de España. La Independencia es un jalón perfectamente definido en la historia de México, como lo es asimismo el período dictatorial de Porfirio Díaz y la Revolución de 1910. Se cierra el último ciclo con el extraordinario exponente de la arquitectura mexicana de hoy, en esta exposición donde lo arquitectónico en función de historia va señalando los distintos espacios que determinan la conformación y razón de ser de un pueblo que, como el de México, está integrado por valiosos elementos étnicos que han influido poderosamente en su idiosincrasia.”
Presentes en la exposición, destacan como piezas pertenecientes al primer período, representado por la cultura Maya, las grandes ciudades del norte de Yucatán (Uxmal, Tulum, Chichen-Itzá y Kabáh) así como Teotihuacán en el Valle de México y la ciudad de Tula. De la Conquista resaltan la presencia del Convento (se construyeron en México más de 300 de ellos) y la Iglesia como elementos protagónicos que dieron paso al Barroco y el Churrigueresco como principales estilos. “El Neoclásico sería el estilo que define la época de Independencia y que los insurgentes acogen con calor”, abriéndose paso durante la dictadura de Porfirio Díaz diversas modas europeas entre las que se incluyen el Art Nouveau y el Art Deco recogidos de forma magistral en el Palacio de Bellas Artes (1904-1934). La Revolución, por su parte, no se destacó por asumir un carácter arquitectónico muy definido pero sin embargo es el momento donde empiezan a aparecer las primeras manifestaciones modernas vinculadas a su vertiente social en la que se devela una primera etapa de “constructivismo técnico” (despojado de preocupaciones estéticas) que deriva posteriormente en otra donde al valor constructivo y social se suma el estético en años posteriores a 1926. Será el momento en el que se manifestará la modernidad plena y el racionalismo de la mano de José Villagrán García, Juan O’Gorman, Luis Barragán, Ignacio Díaz Morales y Pedro Ramírez Vásquez, entre otros. Cierra el texto basado en “4000 años de arquitectura mexicana” aparecido en PUNTO 18, expresando de forma escueta lo siguiente: “La arquitectura mexicana de hoy sigue las directrices universales. Su importancia es reconocida. La muestra que se exhibe en nuestra Sala de Exposiciones da fe de ello. Tanto en el plano colectivo como en el individual, esta arquitectura posee valores positivos”.
2. Libro-catálogo de la exposición «4000 años de arquitectura mexicana», Sociedad de Arquitectos Mexicanos y Colegio Nacional de Arquitectos de México, Libreros Mexicanos Unidos (1956)
El 29 de febrero pasado se inauguró la exposición temática sobre el arquitecto paulista Rino Levi, en el centro Itau Cultural, en la céntrica Avenida Paulista de Sao Paulo. Denominada OCUPAÇÃO RINO LEVI, la muestra se inserta dentro de la 49ava edición del programa OCUPAÇÃO ITAU CULTURAL, y contó con la curaduría del arquitecto y critico Hugo Segawa, quien gentilmente nos envió la invitación e imágenes de la apertura del evento.
«Nacido el 31 de diciembre de 1901, Rino Levi se preparaba para cumplir 24 años y cursaba el cuarto año en la Scuola Superiore di Architettura di Roma cuando envía a Brasil la carta ‘A architectura e a esthetica das cidades’, publicada el 15 de octubre de 1925, en el periódico O Estado de Sao Paulo. En el texto, Levi anuncia ‘un nuevo espíritu, una arquitectura de volúmenes, líneas simples y pocos elementos decorativos’. La carta-manifesto buscaba una arquitectura brasileña adecuada a la naturaleza y las costumbres de sus habitantes: ‘Creo que nuestra floreciente vegetación y todas nuestras inigualables bellezas naturales pueden y nos deben sugerir a nosotros artistas ideas originales que otorguen a nuestras ciudades una gracia, vivacidad y color únicos en el mundo».
La muestra se inspira en la carta-manifiesto del joven Levi como base para narrar la vida y obra del arquitecto y urbanista quien participó en el proceso de modernización de Sao Paulo a partir del final de la década de 1920. Autor de diversos edificios que van desde residencias hasta cines y hospitales, Rino Levi (1901-1965) dejó un prolífico legado en el campo del proyecto arquitectónico, donde actuó también como profesor y contribuyó a reglamentar la profesión, alterando el modo de pensar de esa actividad en el país.
Con piezas del acervo cultural y personal, y videos inéditos -así como un recorrido en realidad virtual del cine Universo diseñado Levi y construido en 1939-, la extensa muestra rescata una trayectoria que se confunde con la historia y la cultura de las ciudades que el arquitecto y urbanista ayudó a construir.
Destacan en la expo el edificio Guarani (1936), el cine Iparanga (1941), la Casa Olivo Gomes (1949), la casa de Milto Guper (1951) y el Centro Cívico Santo André (1965), todos construidos en Sao Paulo.
La exposición estará abierta desde el 29 de febrero al 12 de abril de 2020, de martes a domingo con entrada gratuita, entre las 11 y 20 horas y cuenta con visitas guiadas en español, portugués, e inglés.
Enlace Fundación, Ciudad Laboratorio, Fundación Bigott, Alcaldía de Baruta y Hacienda La Trinidad Parque Cultural invitan a la exposición “CIUDAD COMPLETA. La Palomera. Reconocimiento y celebración” a inaugurarse el próximo 15 de febrero a las 11:00 a.m. en la Casa de la Hacienda La Trinidad Parque Cultural.
La muestra recoge el trabajo, las experiencias y aprendizajes del programa Integración en Proceso Caracas, que se han venido realizano en el barrio La Palomera desde noviembre 2018 y cuyo objetivo ha sido invitar a todos los ciudadanos a conocer La Palomera a través de su cultura, sus sancochos, sus espacios y su gente.
La invitación es también a cuestionar el estigma negativo que se conserva con respecto al barrio y abrirnos a descubrir parte de nuestra ciudad. La exposición está acompañada de una completa programación que abarcará los meses de febrero, marzo y abril la cual puede consultarse a través de http://www.enlacearquitectura.net.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.