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¿SABÍA USTED…

…que en 1988 se termina la construcción del Edificio Atrium diseñado por Díquez, González y Rivas?

1. Díquez, González y Rivas. Edificio Atrium. Vista desde el sureste, cruce de la calle Sorocaima con la avenida Venezuela, El Rosal, en fechas cercanas a su puesta en servicio (1988).

Díquez, González y Rivas (DGR) fue una importante oficina conformada por Edmundo Díquez (1934-2021), Oscar González Bustillos (1933-2015) y José Alberto Rivas (1935), cuya obra ocupó un lugar relevante y protagónico en la escena arquitectónica nacional durante más de 40 años.

Díquez. González Bustillos y Rivas coincidieron durante sus estudios en el seno de la escuela de arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, egresando en 1958, 1959 y 1960, respectivamente. Les correspondió, por tanto, vivir la transición entre la adscripción de la escuela a la Facultad de Ingeniería y su conversión en eje de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) en 1953. También pudieron apreciar en vivo los años cruciales de la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas, ser partícipes como estudiantes de la inauguración en 1957 del flamante edificio diseñado por Villanueva para albergar a la FAU y compartir la influencia de los distinguidos profesores que formaban parte de su núcleo fundador.

Sin embargo, sería la llegada al país en 1955 procedente de los Estados Unidos de José Alberto Rivas (hijo de venezolano y puertorriqueña nacida en Mayorca e hija a su vez de inmigrantes españoles), nacido en Puerto Rico y residenciado en Nueva York desde niño, quien dejó sus estudios de arquitectura en el MIT para hacerlos en la UCV, el momento que propició el encuentro entre los tres futuros socios. Rivas, quien no conocía bien la idiosincrasia local y pasaba momentos difíciles para adaptarse a la dinámica que se llevaba en la escuela de la UCV, fue de inmediato “arropado” por los “criollos” Díquez y González ayudándolo a aclimatarse haciendo gala de la hospitalidad venezolana para así convencerse finalmente que el país de sus ancestros sería también el suyo.

Aquello constituyó, sin duda, el germen que facilitó la decisión de asociarse tras reencontrarse luego de transcurridos sus primeros años de egreso. Díquez cursaría entre 1958 y 1959 un postgrado en arquitectura tropical en la Architectural Association -AA- (Londres), y entre 1959 y 1960 realizaría un viaje de estudios por Europa para entrar a dar clases de composición y diseño interior en la FAU a su regreso. González permaneció en el país incorporándose recién graduado al cuerpo docente de la FAU, fue designado como Secretario de la gestión del decano Julián Ferris (1959-1962) y electo en 1961 como vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA). Por su parte, Rivas realizaría entre 1961 y 1962 una Maestría en Planeamiento Urbano en Harvard, trabajaría para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y sería consultor en las áreas de vivienda y planeamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) entre 1963 y 1964.

2. Edmundo Díquez y Oscar González Bustillos. Izquierda: Perspectiva de la propuesta ganadora de concurso nacional para el pabellón que representaría a Venezuela en la Feria Mundial de Nueva York inicialmente pautada para 1962. Derecha: Foto del pabellón construido producto de la segunda propuesta realizada para la Feria, abierta finalmente entre 1964-65.

Así, fue en 1961 cuando Edmundo Díquez y Oscar González Bustillos decidieron asociarse y fundar una oficina de arquitectura desde la que realizarían su primer trabajo: la casa de Carlos Armando Figueredo en Lomas del Mirador, Caracas. Al año siguiente (1962) participarían y ganarían el primer concurso nacional de arquitectura abierto convocado en democracia: el proyecto del Pabellón de Venezuela para la Feria Mundial de Nueva York. Los elevados costos que la especulación originada a raíz del evento produjo, los cuales a su vez condujeron a postergar su apertura hasta el año 1964, obligaron a Díquez y González Bustillos a proyectar otro edificio de proporciones más modestas distinto al que los hizo ganadores del concurso, que hubo de realizarse prácticamente sobre la marcha confrontando grandes presiones de tiempo. Esta circunstancia que los obligó a establecerse en Nueva York el lapso que duró la construcción del pabellón, sirvió para que se reencontraran con José Alberto Rivas, (quien para entonces trabajaba en el BID) y decidieran allí crear la firma Díquez, González y Rivas, la cual cobró personalidad jurídica al regresar los tres a Caracas.

3. De izquierda a derecha: Edmundo Díquez, José Alberto Rivas y Oscar González Bustillos.

Según testimonio de Rivas, “Diquez, González y Rivas fue una forma de vida y no un lugar para ejercer la profesión”. El “pacto” adquirido en Nueva York también estableció que la oficina bajo cualquier circunstancia dividiría los beneficios económicos que se generaran en tres partes iguales. También que no saldría ningún proyecto en el que no participaran los tres, por lo cual crearon una metodología que les era propia y una forma de trabajo muy particular en la que lograron compartir las raíces creativas de cada uno de los integrantes: la sensibilidad artística de Díquez, el valor de lo constructivo proveniente de la experiencia de González y el énfasis en la fluidez espacial que aportaba Rivas, todo ello dentro de cánones signados por la racionalidad, el funcionalismo, las consideraciones medio-ambientales y la contundencia volumétrica. Adicionalmente, adquirieron el compromiso de controlar el tamaño y la escala de los proyectos que debían ejecutar de acuerdo a la capacidad de la oficina y de convertir el espacio de trabajo (una edificación de dos plantas ubicada en la calle La Guairita de Chuao) en lugar de formación para quienes allí participaban, amén de constituirse en punto de encuentro para arquitectos y profesionales afines.

4. Díquez, González y Rivas. Edificio Alcaraván, bulevar de El Cafetal en la entrada de la urbanización Santa Marta, 1967. Arriba: planta de ubicación y planta tipo. Centro y abajo: diversas vistas desde el exterior.

Durante los 50 años que se mantuvo Díquez, González y Rivas en funcionamiento (podría decirse que el último proyecto importante se realizó en 2004 pero que la sociedad en sí cesó al fallecer Oscar González en 2015), muchos fueron los trabajos memorables realizados teniendo todos como primer eslabón en cuanto a trascendencia y calidad el Alcaraván (1967), notable edificio de vivienda ubicado sobre el bulevar de El Cafetal en la entrada de la urbanización Santa Marta. (ver https://fundaayc.com/2021/04/18/sabia-usted-63/).

5. Cinco obras realizadas por DGR (Díquez, González y Rivas). Arriba izquierda: Monumento conmemorativo del Sesquicentenario de la Batalla de Boyacá (1971). Arriba derecha: edificio General de Seguros (1974). Centro izquierda: edificio Atrium (1988). Centro derecha: ampliación del hotel Caracas Hilton (1984). Abajo: Sede Latinoamericana de Procter & Gamble (1998).

Sin entrar a enumerar ni detallar el prolijo portafolio de Díquez, González y Rivas que tiene en la realización de edificaciones de vivienda (uni y multifamiliares), hospitalarias, hoteleras y de oficinas, junto al diseño interior, sus puntos más fuertes, destacan como íconos representativos de su trayectoria tres obras realizadas con la impronta de la institucionalidad como bandera, que conforman una clara secuencia tipológica: el edificio General de Seguros (Chuao, 1974), el edificio Atrium (El Rosal, 1988) y el edificio de la Procter & Gamble (La Trinidad, 1998).

De ellos, tal vez sea el Atrium (a quien hoy hemos decidido dedicar esta nota) el que comporta un mayor compromiso urbano, hereda el carácter y la respuesta a las condiciones ambientales exploradas en General de Seguros y sienta las bases para la exploración espacial plasmada posteriormente en el Procter & Gamble, por lo que junto al ya mencionado Alcaraván pasaría a ser otro punto de inflexión dentro del camino andado por la oficina.

6. Ubicación del edificio Atrium en la urbanización El Rosal.

Comisionado inicialmente por el Banco Hipotecario del Este y terminado de construir en 1988, el Atrium se levanta en una parcela de 3.990 m2 con frente hacia la calle Sorocaima (lindero este), y las avenidas Venezuela (lindero sur) y Tamanaco (lindero norte), El Rosal, Municipio Chacao.

7. Edificio Atrium. Izquierda: Planta de acceso. Derecha: Ubicación en el entorno inmediato. (Como complemento y para aportar mayor claridad hemos decidido en este caso alterar la orientación convencional colocando el norte apuntando hacia en borde inferior de las imágenes)
8. Edificio Atrium. Izquierda: Planta nivel pent house. Derecha: Planta tipo oficinas. (el norte apunta hacia en borde inferior de las imágenes).

Resuelto respondiendo adecuadamente a la complejidad urbana de un terreno que posee dos esquinas, los 28.000m² de área bruta de construcción que tiene la edificación se encuentran distribuidos en tres sótanos con capacidad para 330 vehículos, dos niveles de uso comercial con acceso directo desde las calles, ocho plantas tipo destinadas a oficinas y dos niveles de remate reservados en este caso a oficinas ejecutivas con terrazas, jardines y espacios de doble altura.

9. Edificio Atrium. Izquierda: Fachada su. Derecha: Fachada norte.
10. Edificio Atrium. Izquierda arriba: Fachada este. Izquierda abajo: Corte transversal por el espacio central. Derecha: Vista desde el noreste, cruce de la calle Sorocaima con la avenida Tamanaco, El Rosal.
11. Dos vistas exteriores del edificio Atrium en la actualidad.

La nota firmada por William Niño Araque e Iván González Viso dedicada al Atrium publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), señala lo siguiente: “De arquitectura sugerente y sobriedad de líneas, el edificio se desarrolla alrededor de un atrio o espacio central abierto a la ciudad. Los jardines colgantes insertos dentro del gran atrio, sumados el material de arcilla escogido para el recubrimiento de las columnas exteriores, y la volumetría que incorpora grandes vanos horizontales protegidos por vegetación, unidos a la luminosidad y condiciones climáticas particulares de Caracas, lo hacen un espléndido edificio adaptado al trópico. En él se evidencia la exploración del espacio intermedio, del tránsito desde la calle hacia el espacio interior que, unida al juego de luz y sombra de sus volúmenes y textura, representó en su momento un ensayo de una nueva forma de afrontar la tipología de edificios de oficinas en el sector. El volumen, de ocho plantas y dos niveles para oficinas ejecutivas con terrazas a doble altura, se adapta a la forma del terreno articulado en dos cuerpos, uno bajo al sur, y la torre que ocupa el cuadrante noreste. El valor de la sombra como recurso para acentuar la expresividad de la forma, y la búsqueda de una arquitectura del lugar que atiende a la condición del clima y del trópico, son sin duda sus grandes virtudes”.

12. Vistas del acceso y el espacio interior del edificio Atrium en la actualidad.

También conviene destacar que el Atrium, previamente a la elaboración del comentario citado, había sido incluido por Niño Araque como parte de un grupo de edificios que respondían a una de las cuatro “éticas tendenciales de actuación” que constituían la base de lo que a su juicio soportarían la existencia de una “posible” Escuela de Caracas, manifiesta en la “excelente y variada calidad de nuestra producción arquitectónica” realizada de 1970 en adelante, “que abarca las múltiples visiones enraizadas con el lugar” centrada “en la renovada visión forma-figura-lugar”.

13. Algunas de las obras que para William Niño Araque ejemplifican «La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa», segunda de las «éticas tendenciales de actuación» de una «posible» Escuela de Caracas. Izquierda arriba: Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes, Escuela de Metalurgia de la UCV (1982-1987); Izquierda abajo: Felipe Delmont, Casa La Comarca (1983); Centro arriba: Hélène de Garay,el edificio de la Fosforera Venezolana (1990); Centro abajo: Oscar Tenreiro y Francisco Sesto, una de las casas Furió (1987); Derecha arriba: Julio Maragall y Miguel Carpio, edificio residencial Villa Bermeja (1981); Derecha abajo: Jimmy Alcock, Quinta La Ribereña (1976).

La “ética tendencial de actuación” a la que se ajustaría el Atrium, sería la enunciada como: “La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa” que, dicho sea de paso, expresa la manifestación más clara de lo esencial de los planteamientos de Niño Araque y dentro de la cual, además del Atrium, son representativas obras como: La Rivereña y la casa Bottome (Jimmy Alcock); las casas Furió (Oscar Tenreiro y Francisco Sesto); la casa La Comarca (Felipe Delmont); las casas Varela Nuñez y Puppio Vegas (Federico Vegas); la Escuela de Metalurgia de la UCV (Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes); el edificio de la Fosforera Venezolana (Hélène de Garay); el Monasterio Benedictino en Güigüe (Jesús Tenreiro); y el edificio residencial Villa Bermeja (Julio Maragall y Miguel Carpio).

Teniendo lo anterior como marco vale destacar que en su momento el Atrium fue incorporado en el catálogo de la exposición «Venezuela Arquitectura y Trópico 1980-1990», el cual formó parte de la quinta muestra de arquitectura de la Bienal de Venecia y fue Mención de honor, Categoría Diseño Arquitectónico, en la VII Bienal de Arquitectura de Quito 1990.

14. Vistas de la planta de acceso del edificio Atrium en la actualidad.

También fue publicado en el Catálogo “Arquitectura venezolana en la Bienal de Quito ‘90”, editado por la Fundación Museo de Arquitectura y en el libro de la VII Bienal de Arquitectura de Quito BAQ´90, editado por el Colegio de Arquitectos del Ecuador-Pichincha.

Hoy en día, el Atrium alberga la Bolsa de Valores de Caracas, la Embajada de Italia y las oficinas administrativas de la Alcaldía del Municipio Chacao y constituye un punto de referencia dentro del variopinto paisaje urbano de la urbanización El Rosal.

Nota

Con respecto a la compacta y sólida trayectoria de Díquez, González y Rivas, vale la pena recordar que, cuando el año 1997 el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) decidió otorgar el Premio Nacional de Arquitectura a Edmundo Díquez, por estar establecido en la normativa que el galardón debía ser individual y no colectivo, el arquitecto nacido en Margarita tomó la gallarda y noble decisión de renunciar al reconocimiento argumentando que la suya no se trataba de una obra personal sino de un equipo en el que, como declaraban los mosqueteros de Alejandro Dumas, trabajaban “todos para uno y uno para todos”, clara manifestación de los ideales de amistad, honor y lealtad que los caracterizaban. Sin embargo, aún se puede encontrar en todas las páginas en las que se menciona la trayectoria de Díquez, que el mencionado premio le pertenece cuando en todo caso debe entenderse como un laurel obtenido por un inseparable grupo de tres.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Fundación Museo de Arquitectura. Catálogo “Arquitectura venezolana en la Bienal de Quito ‘90”, 1990.

2 y 13. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

3. De lo urbano y lo humano. Arq. José Alberto Rivas. Díquez González Rivas. Edif. Alcaraván (https://www.youtube.com/watch?v=4jFOEyimkLE)

4. Architectural Design, nº 8, 1969; Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani, Caracas a través de su arquitectura, 1969; Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1982; https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/06/09/edif-el-alcaravan/

5. Colección Crono Arquitectura Venezuela; https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/07/21/torre-general-de-seguros/; Colección Fundación Arquitectura y Ciudad; http://guiaccs.com/obras/edificio-procter-gamble/

6. Capturas de Google Earth.

7. Captura de Google Earth; y @revistaentrerayas (https://www.instagram.com/p/CNWGpUUHN03/?img_index=4)

8, 9 y 10. Revista Punto, nº 68, abril 2000.

11, 12 y 14. @carlos_ancheta (https://www.instagram.com/p/DC60G7Nucxb/?img_index=1; 3; 10; 11; 12; 13; 14; 15; 19; 20)

2019• Torre Jalisco

2019• Se concluye la construcción y es ocupada la Torre Jalisco, ubicada en la calle Jalisco con Calle Orinoco, urbanización Las Mercedes. proyectada por el arquitecto Enrique Feldman. egresado de la Universidad Simón Bolívar (USB) en 1982.
El edificio proyectado en el 2015, tiene 14 planta (cada una de 700 m2) y 7 niveles de estacionamiento.
De sus 13.000 m2 de construcción, 5.040 m2 se destinan para oficinas, con áreas entre 40 y 60 m2 cada una.

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 440

La Compañía Anónima La Electricidad de Caracas, desde su fundación el 27 de noviembre de 1895 por parte del ingeniero Ricardo Zuloaga Tovar, fue durante más de un siglo una empresa destacada, no solo por la calidad del servicio que prestó, sino también por su vocación de modernidad e innovación. Fue pionera, además, en el desarrollo de programas de responsabilidad social que llegaron a amplios sectores de la población.

1. El químico Vicente Marcano, conocido como uno de los científicos venezolanos más destacados del siglo XIX, utiliza un dinamo impulsado por una máquina de vapor para iluminar la plaza Bolívar el 28 de octubre de 1873.
2. Luego de que Caracas fuera el lugar donde se conociera por primera vez la luz eléctrica en Venezuela (el 28 de octubre de 1873), al año siguiente (el 7 de noviembre) se vuelve a iluminar la Plaza Bolívar con motivo de la inauguración de la estatua ecuestre del Libertador.

Quizás valga la pena recordar, como antecedentes al surgimiento de la empresa, la secuencia de intentos fallidos por iluminar y electrificar la capital de la república que se remontan a 1873 descritos por Luisa Figuera en “El establecimiento del alumbrado eléctrico en Caracas a finales del siglo XIX”, artículo publicado en Tiempo y Espacio (v.19 n.51, Caracas, jun. 2009). Dicha secuencia tiene en el 28 de octubre de aquel año (fecha en la que se celebraba el día de San Simón, onomástico del Libertador Simón Bolívar), el 7 de noviembre de 1874 (al inaugurarse la estatua del Padre de la Patria en la plaza Bolívar de Caracas), y el 5 de julio de 1875 (conmemoración de un año más de la independencia), tres momentos efímeros, localizados e importantes que culminarían con las celebraciones en 1883 del centenario del natalicio de Bolívar, encabezadas por Antonio Guzmán Blanco, y que tendrían al empresario Carlos Palacios como protagonista en la exitosa prestación del servicio mediante una serie de plantas propulsada por combustible.

3. 1883: Fuegos artificiales desde una plaza Bolívar iluminada con motivo del primer centenario del nacimiento de El Libertador.

Entre 1883 y 1895 Caracas sufrió los avatares que afectaron el establecimiento del servicio de alumbrado eléctrico en toda la ciudad, producto de la controversia pública suscitada entre autoridades gubernamentales, Carlos Palacios y los dueños de la Compañía del Gas, iniciativa ésta liderizada por Henry Lord Boulton quien con la ayuda del presidente Guzmán Blanco, fundó en 1881 una compañía en la que participaron el propio Guzmán, el señor Manuel Antonio Matos, el señor Luís Vallenilla y otros capitalistas venezolanos. La diatriba atentó contra el buen desarrollo de un proyecto integral que se debatía en cuanto a la manera de generar la energía, y en el cual, finalmente, “La Compañía del Gas tomó el monopolio del alumbrado en Caracas, dejando a Carlos Palacios, sin la posibilidad de convertirse en el pionero del alumbrado eléctrico de la capital de la república”. Al respecto, Luisa Figuera puntualizará: “La situación que se generó con la implantación del alumbrado eléctrico en Caracas durante el gobierno de Guzmán Blanco, dejó clara demostración, que tanto el poder económico como el poder gubernamental, tenían mayor peso que las necesidades del colectivo, ya que finalmente se impuso el alumbrado de gas sobre la iluminación eléctrica que era mucho más ventajosa desde todo punto de vista”.

4. Sistema de alumbrado de Caracas (c.1910)

Por tanto, de no haber estado de por medio el juego de los intereses particulares mencionados Caracas, pudiendo ser la primera ciudad de Venezuela en contar con un servicio de alumbrado eléctrico permanente (la primera terminó siendo Maracaibo), vio demorada la consolidación de tan novedoso proyecto hasta que en 1895 nace la Compañía Anónima La Electricidad de Caracas que, sin embargo, tuvo que convivir con el servicio ofrecido por la Compañía del Gas hasta 1909.

Así, “Ricardo Zuloaga Tovar, … después de haberse enterado de ciertas innovaciones realizadas en Alemania sobre la energía eléctrica y vencer una serie de dificultades tanto económicas como burocráticas, concibió la idea de fundar una empresa que mediante el uso de la fuerza hidráulica fuera capaz de producir electricidad para abastecer a toda la ciudad capital (…) cuya misión era generar, transmitir y distribuir energía hidroeléctrica a distancia”, señalará Luisa Figuera.

5. Ricardo Zuloaga Tovar (1867-1932) y el interior de la planta de El Encantado.
6. Gráfica de la instalación de la planta hidroeléctrica El Encantado, en 1896.

Continuando, de la reseña publicada en Wikipedia hemos conocido que, con un capital inicial de 500.000 bolívares, La Electricidad de Caracas desde su creación “tenía como objetivo ofrecer el novedoso servicio de suministro de electricidad a la ciudad de Caracas, que en esa época contaba con 72.500 habitantes. Al año siguiente, en 1896, se inician los trabajos de construcción de la Planta Hidroeléctrica ‘El Encantado’, ubicada al este de El Hatillo, estado Miranda – Venezuela al pie del Peñón de las Guacas y en la zona conocida como el Cañón del río Guaire. La planta, con una potencia de 420 kilovatios, se inaugura el 8 de agosto de 1897” con la colocación de dos turbinas de eje vertical de la fábrica Suiza Escher Wyos, fecha que para muchos marca su verdadera inauguración ya que, luego de dos años signados por numerosas dificultades, fue entonces cuando arrancó en firme el desarrollo de la empresa.

7. Ruinas de la central hidroeléctrica de Los Naranjos.

La Electricidad de Caracas desde entonces fue registrando un crecimiento sostenido que tiene como momentos importantes: haber logrado en 1905 completar la iluminación plena de la ciudad; culminar la construcción de las plantas de «Los Naranjos» (1902) y «La Lira» (1911); lograr en 1917, cuando en Venezuela ni se hablaba de una Ley del Trabajo, mejorar las condiciones laborales de los obreros de la empresa además de construir las plantas de «Caoma», «Marapa» y «Mamo», en el litoral central, y la de «Curupao»; la sucesión de Ricardo Zuloaga Tovar en 1924 en el mando de la compañía por Oscar Augusto Machado Hernández (su sobrino), quien consiguió una empresa bien manejada y rentable; la construcción en 1933 de la primera línea de 69.000 voltios desde Curupao hasta Caracas y a finales de los años 40 de las plantas de «El Encanto» y «Arrecife»; la inauguración en 1956, bajo la gerencia conjunta de Oscar Machado Zuloaga (sobrino-nieto del fundador) y Ricardo Zuloaga hijo, de la primera etapa de la Central Termoeléctrica de Tacoa, ubicada en las inmediaciones de Arrecife en el Departamento Vargas (hoy estado La Guaira) la cual, debido a la creciente demanda, incorporó en 1961, 1962 y 1966 unidades adicionales que aumentaron su capacidad y previó en los años 70 una nueva etapa; y la puesta en servicio en 1958 y 1959 de las 2 unidades a gas con 20 MW c/u de la planta El Convento.

8. Planta termoeléctrica de Tacoa, Litoral Central. Izquierda: Primera etapa (1956). Derecha: Ampliaciones (c.1970)

Consideración aparte tiene la firma en 1966 de “un contrato con la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) para cambiar la frecuencia de 50 a 60 Hz en la ciudad de Caracas, con el objetivo de interconectar los sistemas eléctricos y aprovechar las ventajas del sistema de parques de generación existentes en el país especialmente los de CVG Edelca en Guayana. Así, en 1969 la Electricidad de Caracas comienza a formar parte del Sistema Interconectado Nacional. Luego, se inaugura la central a gas ‘Oscar Augusto Machado’, que fue la primera en América Latina operada por motores a reacción a través de control remoto”.

9. Oscar Machado Zuloaga (1920-1988) y Francisco Aguerrevere Porragas (1933-2001)

En 1973 Oscar Machado Zuloaga (1920-1988) asumió el cargo de presidente de La Electricidad de Caracas, hasta su retiro en 1985 cuando la asume Francisco Aguerrevere Porragas (1933-2001) quien profesionaliza la gerencia de la compañía dejando de ser una empresa familiar. Aguerrevere convierte a La Electricidad de Caracas “en una gran empresa diversificada, con inversiones en telecomunicaciones (participó en el consorcio que obtuvo la gerencia de CANTV), hidrocarburos, agua, manufactura, servicios y, por supuesto, electricidad mediante la internacionalización del servicio”.

Dentro de esta exitosa trayectoria en los que la empresa operó sin percances mayores, no está de más destacar el voraz incendio que cobró un importante número de víctimas que ocurrió en «Tacoa» el 19 de diciembre de 1982.

El año 2000, la organización fundada en 1895 dejó ser una empresa privada de capital venezolano tras la oferta pública de adquisición de la estadounidense Applied Energy Services (AES), bajo cuya gestión La Electricidad de Caracas fue posteriormente estatizada en 2007.

10. Primer edificio sede de La Electricidad de Caracas, avenida Vollmer, San Bernardino. Anteproyecto realizado por Carbonell y Sanabria Arquitectos y proyecto por Tomás José Sanabria (1951-1953)
11. Edificio de Oficinas y Centro de Servicios, avenida Soublette, Litoral Central, sector Guanape. Tomás José Sanabris (1954-1956).
12. Ampliación de la sede de La Electricidad de Caracas en San Bernardino. Tomás José y Eduardo Sanabria (1970 y 1995)

Pues bien, a lo largo de estos 130 años más allá de las instalaciones que han acompañado las diversas plantas generadoras de energía, La Electricidad de Caracas ha contado con el acompañamiento de la arquitectura como símbolo de su prestigiosa imagen. Así tenemos que en 1951 se proyecta y en 1953 se concluye la construcción de su primer edificio sede en la avenida Vollmer de la urbanización San Bernardino, cuyo anteproyecto fue realizado por Carbonell y Sanabria Arquitectos y el proyecto por Tomás José Sanabria. Más tarde, en 1954, Sanabria lleva a cabo el anteproyecto de un edificio para la compañía que estaría ubicado en la avenida Nueva Granada que nunca se concretó. Luego, entre 1954 y 1956 le corresponderá también a Sanabria proyectar y construir el Edificio de Oficinas y Centro de Servicios ubicado en la avenida Soublette del Litoral Central (sector Guanape). Consolidado como arquitecto de renombre y profesional predilecto de la empresa, Tomás Sanabria, ahora junto a su hermano Eduardo, serán los encargados de proyectar la ampliación de la sede de San Bernardino (aledaña al edificio original) que se desarrollaría entre 1970 y 1995.

13. Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa. Tony Brewer (1990-1997). Ubicación

Dentro de esta saga, curiosamente sin la intervención de Sanabria, se inscribe el proyecto cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy: el Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa, ubicado en la Calle Principal, urbanización Santa Rosa, Caracas, que la Compañía Anónima La Electricidad de Caracas S.A.C.A. encarga en 1990 al arquitecto Ralph Anthony (Tony) Brewer Carías (1942-2015) cuyo proyecto elabora con la colaboración de Alejandra Sanoja Villalba y ejecuta bajo la supervisión de la arquitectura a cargo de los arquitectos Jorge Ortiz, Juan Alberto Ramírez y Eumilis Arellano concluyéndose su construcción en septiembre de 1997.

14. Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa. Tony Brewer (1990-1997). Planta tipo oficinas.

Brewer, formado en la FAU UCV entre 1963 y 1968 cuando egresa en el mes de mayo, integró en sus años de estudiante el Comité de Redacción (coordinado por Alberto Feo Corao) de los números 20 y 21 (año 1966) de la revista Taller. Luego pasaría a ser profesor de diseño arquitectónico hasta su jubilación a finales de los años 1990. Hijo de Charles Augustus Brewer Maucó (odontólogo) y Margaret Carías de Brewer, Tony forma parte de una reconocida familia junto a sus hermanos Allan (abogado y jurista), Charles (naturalista, polímata y explorador), Jimmy (odontólogo) y Lilly (diseñadora). Dentro de la disciplina tuvo una destacada trayectoria profesional.

El Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa, de acuerdo a la memoria descriptiva publicada en el catálogo de la IX Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura venezolana de fin de siglo. 1987-1998, evento en el que fue presentado en la categoría de “Oficinas, comercio y turismo”, “se trata de un edificio operativo donde la funcionalidad y el espacio fueron la esencia fundamental en el proceso de diseño. Cada función genera su propio espacio y cada espacio expresa su forma”.

15. Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa. Tony Brewer (1990-1997). Fachada este.

Fue estructurado con base en dos volúmenes: un basamento eminentemente de servicios y, sobre él, una torre de planta cuadrada de cinco pisos para oficinas, integrada solo en un nivel intermedio. “En su conjunto, se identifican volúmenes y objetos destinados a los servicios como lo son: circulaciones verticales, sistemas de ventilación y los elementos de protección solar que asisten al espacio interior; destacándose así la correlación entre los ‘espacios servidos’ y los ‘espacios de servicios’. Esta identificación de los espacios de servicio permite al usuario su franca aproximación, en función de los criterios de flexibilidad, mantenimiento y disposición o potencial adaptación a los cambios”.

Concebido como una totalidad “que se aprecia por la continuidad de sus espacios, objetos y formas”, destaca el “espacio central” del cuerpo de oficinas que se extiende desde el hall de acceso en planta baja hasta el sistema de cúpulas de luz en el techo. “Este criterio de continuidad y relación espacial es también válido por la presencia del espacio exterior dentro del espacio interno y la lectura del contexto urbano”.

16. Edificio de Oficinas y Servicios Santa Rosa. Tony Brewer (1990-1997). Hall de acceso.

Manteniendo el sello que Sanabria le imprimiera a los edificios que diseñara para La Electricidad de Caracas, Brewer lo reinterpreta destacando en el cuerpo de la torre la presencia del concreto obra limpia y de un cuidadoso sistema de protección solar, autoportante y autónomo estructuralmente del edificio, diseñado para reducir la carga calórica con el uso de parasoles fabricados con una delgada membrana de aluminio estandarizado, de fácil mantenimiento y sustitución, que se repite en todas las ventanas y no impide las vistas panorámicas sobre la ciudad principalmente de El Ávila y el Jardín Botánico.

El día siguiente a su fallecimiento, la revista entrerayas publicó el 4 de mayo de 2015 un artículo de Tony Brewer Carías titulado “Qué difícil es ser arquitecto en Venezuela” aparecido inicialmente en junio de 2007 en http://forum.skyscraperpage.com, del que resaltan ideas que aún tienen plena vigencia tales como:

“En Venezuela la arquitectura nunca ha sido una profesión que se respete en el campo de la construcción y el urbanismo, por supuesto con sus excepciones que hacen que se confirme la regla”.

“La profesión del arquitecto nos afecta mucho más de lo que nos imaginamos en nuestros ámbitos y edificaciones: en el trabajo, de compras, en la residencia, en la recreación y deporte e inclusive en las ciudades: nos afecta desde nuestro mundo más íntimo hasta los espacios públicos. Un mal diseño puede contribuir a promover la agresividad del individuo, al igual que un buen diseño puede promover la tranquilidad y productividad del individuo”.

“Hacer arquitectura en este país, es muy difícil y hacer buena arquitectura lo es mucho más, hay que luchar contra promotores, propietarios y gobernantes que buscan la eficiencia de la obra aplicando criterios de una “falsa economía”, como se puede ver en tantos casos…”.

17. Intervenciones recientes en la Torre La Previsora. Claro ejemplo de «ranchificación».

“Por último quería hacer referencia un verbo que se conjuga frecuentemente aquí en Venezuela, es una acción que evidencia muchas veces, lo que quiero enfatizar en esta reflexión, la no participación de los arquitectos en las tomas de decisión…. Ese verbo es ‘ranchificar’, muchas ciudades y edificios, de la categoría que sea, están propensos a ser ranchificados, acción de construir en edificios o ciudades existentes ‘anexos’, espacios, equipos, servicios, o cualquier modificación, sin la participación de un profesional que trate de preservar el orden y la dignidad de la edificación o de la ciudad que se trabaja”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 14, 15 y 16. Catálogo de la IX Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura venezolana de fin de siglo. 1987-1998, Museo de Bellas Artes, 1998.

1 y 4. @venezueladeayer (https://www.instagram.com/venezueladeayer/p/DBqsjnGxC84/?hl=es&img_index=1)

2. @metafcbusiensformcsxm (https://www.instagram.com/metafcbusiensformcsxm/p/DBrFm8TOXm1/)

3. La Guía de Caracas (http://laguiadecaracas.net/47732/1883-caracas-celebra-el-centenario-de-bolivar/)

5. CARACAS en retrospectiva II (https://www.facebook.com/groups/24371473543/posts/10154122798138544/)

6. CiudadCCS (https://www.ciudadccs.info/publicacion/390-0)

7. @climbingvzla (https://www.instagram.com/climbingvzla/p/CM7wmbrDq4P/?img_index=3)

8. @arquitecturavzl (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/DBy69oMpyh4/?hl=es&img_index=1); y La Guaira Histórica Colonial (https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=444919122329180&id=142182772602818&locale=es_ES)

9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

10 y 12. Caracas del valle al mar (https://guiaccs.com/obras/la-electricidad-de-caracas/)

11. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

13. Capturas de Google Earth

17. Cortesía del arquitecto Francisco Pimentel Malaussena.

1992• Torre David, Barquisimeto

1992• Luego de 13 años de iniciada su construcción se concluye la Torrre David, ubicada en la Calle 26 entre las Carreras 15 y 16, Barquisimeto, estado Lara, en el casco histórico de la ciudad, a pocos metros de la Plaza Bolívar de la capital del estado y a trescientos cincuenta metros del Teatro Juares.

El proyecto lo realizó el arquitecto Paolo D’Ongia Barcarola (Facultad de Arquitectura, LUZ 1989; M. Sc. Gerencia de la Construcción, UCLA – Universidad Florida EEUU).
El edificio, uno de los más altos de la ciudad, cuenta con un total de 20 plantas, 5 de ellas de uso comercial, 15 de oficinas, más 4 niveles de sótanos para estacionamiento y servicios. La Torre se complementa con un salón de convenciones y teatro, con un aforo de 320 puestos, una sala de exposiciones y un restaurante en uno de sus pisos altos, el cual tiene una excelente vista de la ciudad.

Foto Lara- En Redes / @alexjesux

HVH

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 432

Empresas Polar, el consorcio privado más importante de Venezuela, es hoy en día, como se revela en Wikipedia, “una corporación industrial … cuyas actividades productivas abarcan los sectores de alimentos, bebidas alcohólicas, gaseosas y productos de consumo masivo bajo sus filiales Alimentos Polar, Cervecería Polar, y Pepsi-Cola Venezuela”.

Sus inicios se remontan a mediados de los años 1930 del siglo XX cuando, tras la muerte de Juan Vicente Gómez, “el joven abogado caraqueño Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury (1897-1969) se hizo socio principal de la empresa familiar ‘Mendoza y Compañía’, que inicialmente fabricaba velas y jabones” y luego “tuvo la idea de establecer una compañía cervecera junto a Rafael Luján y Karl Eggers”, la cual inició sus labores el 14 de marzo de 1941 bajo la denominación de Cervecería Polar C.A., “con capital totalmente venezolano”, en una pequeña planta localizada en Antímano, al oeste de Caracas, cuya capacidad instalada era de 30 mil litros mensuales.

1. Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury (1897-1969) y la primera planta cervecera de Polar ubicada en Antímano (1941).

En 1943 con la incorporación a la empresa del joven maestro cervecero judío checoslovaco Carlos Roubicek (1916-2004), la empresa decidió “cambiar la fórmula de la cerveza producida por la planta, basándose en los gustos del público de entonces, lo que, junto a la publicidad adecuada la llevó rápidamente a convertirse en un producto popular”. En aquel entonces contaba “con 50 trabajadores, y debió enfrentar la competencia de otras 14 marcas, lo que fue sorteado tanto con la calidad del producto como un equipo humano de ventas”.

2. De izquierda a derecha: Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury, Juan Lorenzo Mendoza Quintero, Lorenzo Alejandro Mendoza Quintero y Carlos Roubicek.
3. Camión y flota de Polar en Antímano (c.1950)

Así, en 1950 surge bajo la supervisión de Juan Lorenzo Mendoza Quintero, hijo de Mendoza Fleury, la primera compañía comercializadora de los productos de Cervecería Polar que se caracterizó por implementar una agresiva campaña de publicidad y promoción que hizo historia en el mercadeo local por “la forma como el  inconfundible ‘oso’ invadió visualmente las paredes hasta del último bar de esquina del país”, desarrollándose “el sistema de distribución más completo que se haya instalado en Venezuela”, como se señala en “La historia de Empresas Polar y el origen de la fortuna de Lorenzo Mendoza”, texto publicado en la página web Economía en Crisis el 12 de febrero de 2016.

4. Plantas de Cervecería Polar en Oriente, Barcelona (izquierda) y Occidente, Maracaibo (derecha).

Desde entonces la compañía mantuvo un crecimiento sostenido: en 1950 se inician las operaciones de una segunda planta cervecera con una capacidad de 500 mil litros al mes, localizada en Barcelona, estado Anzoátegui, en el oriente del país; al año siguiente, se suma otra en Los Cortijos, en Caracas también con 500 mil litros de capacidad complementando la producción de la planta de Antímano; en 1961 se incorporaría otra planta en Maracaibo (la Cervecería Modelo C.A), para atender el occidente del país cuya capacidad ascendió a los 4 millones de litros mensuales.

5. Plantas procesadoras de maíz de Turmero, estado Aragua (izquierda) y Chivacoa, en el estado Yaracuy (derecha).

En 1960, “contando para entonces con tres plantas cerveceras en operación y siendo las hojuelas de maíz uno de los ingredientes principales de la fórmula de cerveza ideada por Roubicek, la empresa decidió construir su propia planta procesadora de maíz en Turmero, estado Aragua, con el fin de sustituir la importación de esta materia prima”. Esta decisión sería un paso determinante en el posterior desarrollo del negocio de alimentos, dando origen al impulso de la producción y comercialización de la harina de maíz precocida, basada en la patente venezolana que adquirió la Polar al ingeniero mecánico Luis Caballero Mejías, quien había inventado en 1954 el procedimiento industrial respectivo. Ello derivará en la aparición en 1960 de la Harina P.A.N., producto que a través de la empresa Remavenca tuvo en el mes de lanzamiento una venta de 50 mil kilos y que al fin de ese mismo año llegaría al millón de kilos mensuales. En 1963 se inauguraría una segunda planta para la producción de maíz precocido surgiendo la empresa Promasa ubicada en la encrucijada de Chivacoa, en el estado Yaracuy.

6. Planta Cervecería Polar, San Joaquín, estado Carabobo, proyectada por la firma «Modulor», integrada por los arquitectos Eduardo Guinand y Roberto Herreros y construida por la empresa Guinand & Brillembourg (1975-1978).

Un quinto y gran complejo cervecero se comenzará a construir el 5 de diciembre de 1975 en la población de San Joaquín, estado Carabobo, el cual empezó a operar en 1978 con una producción de 12 millones de litros al mes, convirtiéndose en la mayor y más moderna planta de América Latina para ese momento.

7. Vista aérea donde se resalta la presencia de Empresas Polar en Los Cortijos de Lourdes, Caracas
8. Los Cortijos. Planta de Cervezas Polar, 1951 (izquierda) y Centro Tecnológico Polar, 1994 (derecha).

Luego vendrán los años de ampliación de la cartera de productos elaborados o comercializados por la empresa y de su internacionalización y, junto a ello, la actividad paralela desde 1977 de la Fundación Polar (hoy Fundación Empresas Polar) a través de la cual fortalecerá su compromiso social y, desde 1994, del Centro Tecnológico Polar, laboratorio destinado a controlar y aumentar la calidad de todos los productos, cuyas sedes se encuentran localizadas en la zona industrial de Los Cortijos de Lourdes, al este de Caracas, próximos al lugar en que se había instalado desde 1951 (como ya se indicó) la segunda planta y donde se habían trasladado las oficinas principales con la adquisición y adaptación de una antigua industria textil. Por otro lado, en los terrenos de lo que fue la planta original (Antímano) se inaugurará en 1995 el Centro de Atención Nutricional Infantil (CANIA) institución que tiene como objetivo prevenir y atender la malnutrición, abordándola integralmente en la población pediátrica y mujeres embarazadas; y gestionar el conocimiento en salud nutricional.

Dentro del recorrido que abarca la creación, primeros pasos y crecimiento de Empresas Polar no deja de ser interesante el constatar cómo, entre plantas industriales y diversas edificaciones realizadas, se posee una variada colección de obras a la espera poder ser auscultada como base de una interesante investigación que recoja el grupo de profesionales involucrados, su relación con la firma y el origen y programación de los diferentes encargos. Por ahora, se conoce de la importante participación de la reconocida empresa Guinand & Brillembourg, C.A. en el proyecto y construcción de varias de las plantas.

9. Vegas & Galia. Conjunto Torre Polar-Teatro del Este (1952-1954).

De entre ellas sería imposible dejar de lado la solicitud que Mendoza Fleury le hiciera en 1952 a la ya para entonces reconocida firma de arquitectos Vegas & Galia, de proyectar una edificación que contara con una imagen corporativa impactante y acorde con el espíritu modernizador que vivía la capital de Venezuela, así como de dotarla, dada la inclinación de Mendoza hacia el espectáculo de categoría, de un teatro que sirviera de escenario para montar y presentar varias obras y revistas así como a la exhibición de cintas cinematográficas. De tal encargo surgiría el conjunto Torre Polar-Teatro del Este punta de lanza de la conversión de la plaza Venezuela en el nuevo centro de la ciudad y el cual por muchos años el Polar se convirtió en el edificio de oficinas más emblemático de la capital.

Dentro de esta interesante saga que estaría por elaborarse, ocuparía otro lugar prominente la construcción de la nueva sede, proyectada por Juan Carlos Parilli (Caracas, 1951) en 2003 y terminada de construir en 2005, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, el cual se erige como uno de los eslabones más recientes.

10. Imágenes del proyecto de remodelación interna del Teatro del Este (1985-1987). Juan Carlos Parilli con la colaboración de Francisco Arocha y Tabaire Pérez.

Parilli quien ya había sido contratado por la Polar para llevar a cabo, con la colaboración de Francisco Arocha y Tabaire Pérez, la remodelación interna del Teatro del Este (1985-1987) con miras a su revitalización, disminuyendo su aforo e incorporando un bar-restaurante, locales comerciales, un centro de comida rápida y un bar con escenario, espacio para mesas y pista de baile, acomete la solicitud de diseñar la sede principal del consorcio buscando conformar una unidad con el edificio existente (ya mencionado en líneas anteriores), cuyo uso original de industria textil fue adaptado para oficinas, y que ya resultaba insuficiente para los requerimientos de la empresa.

11. Vista aérea del Centro Empresarial Polar.
12. Juan Carlos Parilli. Dos vistas del acceso al Centro Empresarial Polar.

Reinterpretar los valores formales y constructivos presentes en el noble edificio que desde ahora se busca acompañar, será una de las premisas fundamentales que asumirá Parilli en cuanto a la lectura del conjunto desde el frente que da hacia la cuarta transversal de Los Cortijos de Lourdes: “aleros de concreto, ventanas horizontales con antepechos y columnas de concreto a la vista en el plano de la fachada”, formarán parte del repertorio utilizado, según relata el proyectista en la nota publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

13. Juan Carlos Parilli. Centro Empresarial Polar. Planta primer piso.
14. Juan Carlos Parilli. Centro Empresarial Polar. Fachada sur.

También con respecto a la obra, que cuenta con 55.000 m2 de construcción a cargo de Modulor C.A., su autor señalará lo siguiente: “En el punto de unión entre ambos cuerpos se ubica el nuevo acceso, marcado por una gran marquesina que da paso a un espacio interno, iluminado naturalmente por tragaluces en el techo, que abarca toda la altura del edificio. Desde el atrio de entrada, ubicado en el nuevo centro del conjunto, se accede a los espacios de oficina de ambos cuerpos a través de una rampa que atraviesa un jardín interior, hacia el conjunto formado por el auditorio y las salas de reunión, ubicadas al fondo de la parcela. El jardín, centro recreativo y de intercambio social del conjunto, crea un microclima de exuberante vegetación, alrededor del cual se ubican, además del auditorio, servicios complementarios. La orientación desfavorable oriente-poniente de la parcela y del edificio existente demandó incorporar estructuras de aluminio más bajas y salientes para reducir la exposición de las fachadas, e igualmente se recurrió al uso de vegetación y celosías de aluminio para tamizar la luz en las áreas públicas y de circulación”.

Quizás valga la pena señalar que la inspiradora fachada del edificio existente a la cual hace referencia Parilli en su descripción, posteriormente fue totalmente alterada por otra compuesta de elementos modulares de aluminio en cuya composición se contempla la aparición rítmica de las ventanas ajustadas al orden modular impuesto.

Parilli, formado como arquitecto en la FAU UCV de donde egresa en 1977 de la entonces denominada Unidad Docente 5 (creada en 1972 y predecesora de la actual Unidad Docente Nueve) bajo la guiatura de Joel Sanz (1947-2013), fundó con éste (siendo todavía estudiante) una oficina en 1975 (a la cual también se incorporará Francisco -Paco- Arocha -1945-2021-), en la cual se dedicaban a participar de los variados concursos que por entonces se convocaban en nuestro país. Constituidos como S+P+A, desarrollarán una larga relación que perdurará hasta 2012 en la cual se alternaban la responsabilidad de liderar los proyectos que llegaban a la oficina por encargo o el protagonismo en los concursos en los que continuaron participando.

También compartirán la actividad docente en la Unidad Docente Nueve desde 1984, cuando Parilli gana el concurso de oposición en diseño en la FAU UCV donde ya era profesor contratado desde 1980. También ha sido profesor invitado en la Universidad José María Vargas (2000-2001), en la Universidad Simón Bolivar (1982) y al Workshop del Programa ADU 2020 en la Universidad de Tesalónica, Grecia.

15. Juan Carlos Parilli (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda (1985).
16. Juan Carlos Parilli (S+P+A, Arquitectos). Primer premio en el Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas” (2000).

Parilli dentro de S+P+A liderará, además de la nueva sede de Empresas Polar y la remodelación del Teatro del Este (ya citadas), la realización a mediados de 1990 de dos oficinas comerciales para el Banco Provincial (una en La Florida y otra en La Guaira), así como la Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda (1985) y la que obtendría el primer premio en el Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas” (2000). Actualmente Parilli continúa activo en la docencia y ejerce libremente la profesión. Mantiene vínculos con Empresas Polar recibiendo encargos dirigidos a resolver problemas puntuales de pequeña escala y cierta complejidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 13 y 14. CCS. Caracas del valle al mar (http://guiaccs.com/obras/edificio-sede-de-empresas-polar/)

1. Venezuela de Ayer (@venezueladeayer) (https://www.instagram.com/venezueladeayer/p/Cpx-sGDu5M2/); y wikiwand. Empresas Polar (https://www.wikiwand.com/es/articles/Empresas_Polar)

2. Empresas Polar. 80 años. Nuestra historia (https://empresaspolar.com/nuestra-historia/) ; y Empresas Polar (https://www.facebook.com)

3. Empresas Polar. 80 años. Nuestra historia (https://empresaspolar.com/nuestra-historia/)

4 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. Economía En Crisis (https://economiaencrisis.wordpress.com/2016/02/15/la-historia-de-empresas-polar-y-el-origen-de-la-fortuna-de-lorenzo-mendoza/comment-page-1/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

7 y 11. Captura de Google Earth.

8. 800Noticias (https://800noticias.com/chavismo-atendera-reclamos-de-los-trabajadores-de-empresas-polar) ; y Centro Tecnológico Polar. Investigación e innovación al servicio del consumidor (https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/media/1378252/libro-ctp_web-comprimido.pdf).

9. Caracas Cuéntame ( https://twitter.com/Caracascuentame/status/1251229964265021442)

10. Revista Punto, nº 68, abril 2000.

12. Grupo MDT. Centro Empresarial Polar (https://www.mdt.com.ve/proyecto/centro-empresarial-polar/); y CCS. Caracas del valle al mar (http://guiaccs.com/obras/edificio-sede-de-empresas-polar/)

15. Revista PUNTO, número 66-67, 1997.

16. Semanario Arquitectura HOY, nº 343, 30 de junio de 2000.