Es noticia

XI BIAU: se abre convocatoria de obras, publicaciones, trabajos académicos, investigaciones y fotografías

Por Fabian Dejtiar

18 Diciembre, 2018

Tomado de Plataforma arquitectura

La Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo es un evento de referencia en la comprensión de la situación actual y prospectiva de la arquitectura y urbanismo en la comunidad iberoamericana. El pasado 17 de diciembre se abrieron las convocatorias para la edición 2019, comisariada por Arturo Franco y Ana Román, donde se seleccionará las mejores obras de arquitectura y urbanismo, publicaciones, textos de investigación y trabajos académicos de las regiones involucradas.

La convocatoria para participar en la XI BIAU estará abierta hasta abril de 2019, y sus resultados se presentarán en Asunción (Paraguay) en octubre de ese mismo año, con un programa de actividades que incluirá la exhibición de los trabajos seleccionados, una serie de conferencias magistrales, ponencias especializadas y tanto mesas de debate articuladas alrededor del tema de la XI BIAU -aĩ paragua y (habito – el agua)- así como exposiciones y otras actividades paralelas, entre ellas, el reconocimiento de la trayectoria a una serie de maestros.

Para más información visitar el portal de la XI BIAU.

ACA

Es noticia

Richard Rogers gana la medalla de oro AIA 2019

Por Niall Patrick Walsh

Traducido por Mónica Arellano

6 Diciembre, 2018

Tomado de Plataforma arquitectura

Richard Rogers (1933) ha sido galardonado con la Medalla de Oro AIA 2019 por el Instituto Americano de Arquitectos. El arquitecto de renombre mundial y director fundador de Rogers Stirk Harbour + Partners ha sido reconocido «por su influencia en el entorno construido que ha redefinido las responsabilidades de un arquitecto con la sociedad».

En honor a «un individuo o una pareja de arquitectos cuyo cuerpo de trabajo ha tenido una influencia duradera en la teoría y la práctica de la arquitectura», la Medalla de Oro de la AIA a menudo se considera el honor más alto otorgado en los Estados Unidos para la arquitectura.

Como uno de los arquitectos líderes del movimiento británico de alta tecnología, el ganador del Premio Pritzker Richard Rogers se destaca como uno de los arquitectos más innovadores y distintivos de una generación. Rogers empezó a ser reconocido en los años 70 y 80, con edificios como el Centro Georges Pompidou en París (diseñado junto a Renzo Piano) y la sede de Lloyd’s Bank en Londres. Hasta el día de hoy, su trabajo juega con motivos similares, utilizando colores brillantes y elementos estructurales para crear un estilo propio, pero también altamente adaptable.

Rogers nació en Florencia, pero su familia se mudó a Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, cuando apenas era un niño. Después de asistir a la Architectural Association en Londres, Rogers estudió en los Estados Unidos en la Universidad de Yale, donde conoció a su compatriota británico Norman Foster. Después de graduarse, los dos arquitectos se unieron a Su Brumwell y Wendy Cheeseman para formar el Equipo 4 en 1963. Aunque su colaboración como Equipo 4 duró solo cuatro años, resultó ser una etapa formativa crucial en la arquitectura británica, ya que tanto Rogers como Foster pasaron a ser los personajes principales de la escena de alta tecnología.

En la década de 1990, Rogers se involucró en la política británica en la Cámara de los Lores (su título completo es Baron Rogers de Riverside). Esto originó una invitación por parte del gobierno para establecer el Grupo de Trabajo Urbano, que en 1998 llevó a cabo una revisión de las causas de la decadencia urbana y describió una visión del futuro de las ciudades británicas en el documento «Towards an Urban Renaissance». Durante 8 años también fue asesor principal de arquitectura y urbanismo para el alcalde de Londres.

En años más recientes, Rogers ha continuado produciendo obras de gran mérito, ganando el Premio Stirling en 2006 y 2009, y el Premio Pritzker en 2007.

Como el 75º ganador de la Medalla de Oro, Rogers se une a una lista de ganadores estimados, entre ellos Frank Lloyd Wright (1949), Louis Sullivan (1944), Le Corbusier (1961), Louis I. Kahn (1971), IM Pei (1979), Thom Mayne (2013), Julia Morgan (2014), Moshe Safdie (2015) y Denise Scott Brown y Robert Venturi (2016). El año pasado, el premio fue otorgado a James Stewart Polshek.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 143

Si existe un material que se podría considerar representativo de buena parte de la fiebre constructiva que envuelve a Caracas durante las décadas de los años 40 y 50 del siglo XX ese es el mosaico vítreo. Vinculado a la llegada de inmigrantes italianos quienes trajeron, junto al gusto por su presencia, la técnica de la elaboración y la destreza en su colocación tanto funcional como artística, aprovechado por sus excelentes cualidades como revestimiento de fácil instalación que garantiza durabilidad y buen mantenimiento, es sin duda el elemento estrella con el que se recubre el Centro Simón Bolívar (CSB) y ejecutan los más importantes murales de la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC), dos conjuntos referenciales que servirán de antecedente y a la vez impulsarán a los constructores privados a incorporarlo como soporte de obras de arte que engalanarán las fachadas de edificios ubicados en importantes avenidas de nuevas urbanizaciones, dando con ello una importante señal de estatus.

Por otro lado, el uso del mosaico podría decirse que acompaña el definitivo triunfo logrado por el concreto armado por la misma época como sistema constructivo que se impone y abarca la casi totalidad de las edificaciones que desde entonces se realizan en nuestro país.

Blanca Rivero en la ponencia “El mosaico mural vítreo en el edificio moderno caraqueño”, presentada para la Trienal de Investigación FAU UCV 2017, registra como parte de su interesante investigación lo siguiente: “El mosaico vítreo llega a Venezuela para ser utilizado en la Ciudad Universitaria de Caracas de manos del comerciante italiano Paolo Cappellin, quien además de importar el material, ofrecía la instalación del mismo de manos de migrantes artesanos y mano de obra calificada que en principio subcontrataba para su empresa. El material venía desde la empresa Sarim, ubicada en Venecia.”

De esta manera, Rivero nos abre la oportunidad de encontrar en la figura de Paolo Cappellin (1919-2017) un referente importante en lo que fue la importación a través de la empresa Veneto Lombarda C.A. del material de origen veneciano y, en formato de 2×2 cm, que fuera utilizado en los primeros murales elaborados por Mateo Manaure en 1951 para los accesos del Estadio Olímpico de la CUC, cuando Manaure, recién llegado de París, comenzaba a transitar su etapa de abstracción lírica influenciada principalmente por Vasíli Kandinsky.

Para Cappellin, referido por Rivero, fue el edificio Caribe (1949) del arquitecto Arthur Kahn, “el primero en utilizar el mosaico vítreo de color amarillo en su pasillo interior” importado seguramente por su empresa. Simultáneamente Cappellin se dedicará también a la importación de mármol lo que le permitirá posteriormente crear otra empresa (Mármoles Venezolanos C.A.-MARVENCA-) que aún hoy perdura de la mano de sus sucesores habiendo ampliado su rango a la comercialización de mármoles y granitos nacionales.

Posteriormente, en virtud del éxito que obtuvo su utilización, el mosaico vítreo comenzó a fabricarse en el país a través de al menos dos firmas: Productos Cerámicos LLAMART y Cristalerías Nacionales C.A. (CRISTANAC), cuyo aviso aparecido en 1957 en el nº3 de A, hombre y expresión que hoy recoge nuestra postal nos ha permitido abordar el tema.

CRISTANAC, cuya fábrica se encontraba en el Barrio San Miguel de Maracay y sus oficinas en Caracas entre las esquinas de San Francisco y Sociedad en el edificio Magdalena, de cuya fecha de creación como industria nacional fabricante de “mosaico vidrioso” no poseemos datos exactos, ya aparece anunciada en el nº1 (1954) de A, hombre y expresión. Seguramente sigue la senda abierta por las importaciones iniciales provenientes desde Italia en cuanto a detectar un mercado pujante y creciente de uso del material y en cuanto a aprovechar al máximo las técnicas asociadas a su fabricación. De hecho, si los primeros murales de la CUC (1951-53) se realizaron con material veneciano fabricado por Sarim e importado por Cappellin, CRISTANAC ya empieza a abrirse paso y aparece de la mano de Pascual Navarro como firma fabricante de los “mosaicos vítreos industriales de 2×2 cm” del impactante mural curvo (259 x 1592 cm), fechado en 1954, ubicado en la Plaza Cubierta de la CUC y de otro igualmente curvo de menores dimensiones (308,5 x 1000 cm) diseñado por Mateo Manaure para el exterior del Aula Magna entre el corredor cubierto y las taquillas, el cual forma parte de la etapa correspondiente a una abstracción geométrica más influenciada por Kazimir Malévich y Piet Mondrian, que constituye el grueso de su aparición con un total de 26 de las 69 obras murales presentes en el campus entre 1951 y 1956, en las que CRISTANAC entre el 54 y el 56 seguramente fue importante proveedora de la materia prima y habilidosos artesanos los encargados de trabajarla para logran el grado de perfección que todos podemos todavía apreciar.

LLAMART, la otra empresa del ramo a la que hicimos mención anteriormente, estuvo involucrada (que sepamos) en tres murales realizado todos en “cerámica esmaltada” por Mateo Manaure en 1954: el que sirve de telón de fondo (302.5 x 1162 cm) al espacio ubicado fuera de la Plaza Cubierta presidido por el “Pastor de nubes” de Jean Arp (reconstruido en 1989 con productos de Cerámicas Carabobo); el que recubre la fachada este de la Sala de Conciertos (640 x 1465 cm) y el que engalana la fachada norte del Paraninfo (945×1670 cm) -inspirado claramente en Malévich-, permitiéndonos todos calibrar la utilización por parte del mismo artista de dos acabados distintos de un mismo material en idéntico formato ofrecidos por dos empresas diferentes.

Por el uso de qué producto proveniente de cuál firma se decantaron Víctor Vasarely, Fernand Léger, André Bloc, Sophie Taeuber-Arp, Alejandro Otero, Oswaldo Vigas, Carlos González Bogen, Alirio Oramas, Víctor Valera, Omar Carreño, Armando Barrios o Wilfredo Lam (aparte de los ya mencionados Pascual Navarro y Mateo Manaure) al momento de realizar sus murales en cerámica (tanto en espacios techados como a la intemperie), no lo sabemos así como tampoco el volumen que provino de Italia o de las dos empresas nacionales que hemos relatado. Lo cierto es que el formato predominante fue el mismo y el acabado vitrificado prevaleció, lográndose en todos los casos una altísima calidad de ejecución dentro de complejas composiciones geométricas (lo que se traduce en una mano de obra de primera) y prolongada durabilidad, aunque hoy el tiempo y la falta de mantenimiento hayan comenzado a hacer estragos.

A pesar de que Blanca Rivero centró su trabajo en identificar y analizar 20 edificios caraqueños cuyos permisos de construcción se otorgaron entre 1954 y 1956, que incorporan murales artísticos de mosaico vítreo en su concepción arquitectónica, ubicados en toda la extensión de la ciudad, sin duda nos ha ofrecido la oportunidad de comprender todas las implicaciones que su uso tuvo en aquel estelar momento donde seguramente CRISTANAC también se hizo presente. Su investigación no hace sino reforzar la idea del valor y presencia del material en la ciudad y su arquitectura y destacar no sólo el hecho de que quienes promovían las obras eran constructores de origen italiano sino la intervención en sus fachadas de connotados artistas, en especial Ennio Tamiazzo (1911-1982), quien desarrolló su trabajo plástico en Venezuela del 53 al 59 en paralelo a lo que acontecía en la CUC.

Reconocer “el mosaico mural vítreo como un elemento importante e imprescindible que forma parte fundamental de los materiales con los que fue construida la arquitectura moderna caraqueña”, que “representa parte irremplazable de la integración arte-arquitectura, al ser la materia desde la cual, dadas sus características físicas, se permitió dicha integración”, donde su “versatilidad, fácil instalación, manejo y comercialización fueron claves en la construcción de la modernidad en Caracas” y sin el cual “parte del lenguaje arquitectónico que la define no hubiese sido posible, ya que él constituye parte esencial que da unidad al aspecto final de las edificaciones”, son algunas de las conclusiones a las que llega Rivero dentro de la necesidad de ir sumando “criterios de apreciación para los edificios de la época” y que hoy para comenzar el año no podemos menos que compartir.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Revista A, hombre y expresión, números 1, 2, 3 y 4

1973• Unicentro El Marqués

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1973•  Se concluye la construcción e inaugura el Unicentro El Marqués, ubicado en un terreno plano de 33.300 m2 sobre la Av. Francisco de Miranda, en la conexión de entrada y salida de la urbanización El Marqués, diseñado dos años antes por Antonio Pinzani (1927-2009) arquitecto graduado en la Universidad de Venecia, Italia, en 1953, revalidando en la FAU UCV y recibiendo su título en la promoción 12C /1963. La estructura fue calculada por el ingeniero Antonio Frojo.
Este diestro profesional utilizó como criterios de diseño para este proyecto, algunos de los utilizados por él en el exitoso proyecto del Centro Comercial Chacaíto: separación de la circulación peatonal de la vehicular, amplios corredores para la circulación, protegidos de la insolación por largos volados estructurales. Los 42.600 m2 de construcción del centro comercial se desarrollan en solo dos niveles, en los cuales se distribuyen 142 locales comerciales, varios con características de «ancla», dos cines y una gran variedad de locales de diferentes plantas y áreas. Se complementa el centro comercial con un estacionamiento destechado para 1.300 automóviles.

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1967• Planta de tratamiento CIUDAD CARACAS, La Guairita

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1967•  Se concluye la construcción y pone en funcionamiento la planta de tratamiento CIUDAD CARACAS, mejor conocida como La Guairita, ubicada al final de la Av. Principal de Macaracuay, Caracas, estado Miranda.
La capacidad máxima de producción de la planta es de 7.500 litros por segundo, logrando para la fecha, abastecer un 25 % de las comunidades de la Gran Caracas. Utiliza como fuente de abastecimiento, los embalses Lagartijo, Taguacita y Taguaza (que se trasvasa a este último), Quebrada Seca y La Pereza, y el río Tuy.
Tiene una producción promedio mensual de 17.071.392 m3, para el consumo de aproximadamente 969.870 habitantes del Acueducto Metropolitano de la Gran Caracas. Esta Planta forma parte del sistema Tuy II.
La Planta fue construida por las Compañías DOF C.A. de Construcciones (ingenieros Oscar Pacheco Pifano y Darío Lugo Román, ambos egresados de la FI UCV 1945), supervisando la construcción de la obra el Ing. Frohmund J. Burger.

HVH

1975• Centro Comercial Propatria

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1975•  Se concluye la construcción, se ocupa y comienza a operar el Centro Comercial Propatria, ubicado en la calle Principal Simón Bolívar, de la Urbanización Propatria, Caracas, proyectado por el arquitecto Carlos Brando Paz (1924-2016) (FAU UCV, promoción 4-1955),
El nuevo centro comercial de 88.000 m2 de construcción, cercano a la estación terminal del Metro de Caracas, tiene extensas superficies resueltas en concreto en obra limpia así como su estructura portante. Las circulaciones fueron dispuestas de manera perimetral a los locales, permitiendo contemplar el movimiento de la clientela desde el exterior del edificio. Internamente la circulación es asistida por escaleras mecánicas.
Tiene 240 locales comerciales, tiendas por departamentos, dos cines, bowling, oficinas gubernamentales, oficinas, consultorios médicos y agencias bancarias.
Se complementa el centro con un estacionamiento para 1.500 vehículos
Carlos Brando P. fue integrante del grupo TABO del Banco Obrero, donde desarrolló diversos proyectos en equipo con otros profesionales, destacándose el Conjunto Multifamiliar Diego de Losada. En 1963 se incorporó como docente de la asignatura Diseño en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, cargo que mantuvo hasta su jubilación. En su práctica privada, asociado en algunos casos, proyectó el Club Campestre Los Cortijos, Caracas (1957) y el Centro Nacional de Telecomunicaciones CANTV con Guido Bermúdez, Pedro Lluberes e Isaac Van Praag, Caracas (1973). Fue Presidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela en 1976.

HVH

Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.