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NOVEDADES ARQUITECTÓNICAS DE AQUÍ Y DE ALLÁ


Museo Moderno de Estambul
Turquía
Renzo Piano Building Workshop + Arup
2016-2023
El Museo Moderno de Estambul (Istanbul Modern), el primer museo de arte moderno y contemporáneo de Turquía (Türkiye), fundado en 2004, abrió sus puertas a los visitantes en un nuevo edificio diseñado por Renzo Piano Building Workshop el jueves 4 de mayo de 2023. Se trata, sin lugar a dudas, de un edificio emblemático anclado a su tiempo y lugar, que sobresale por su sobriedad sin estridencias y que sustituye a la antigua sede ubicada en el mismo lugar, en el histórico barrio portuario de Gálata, en el frente marítimo occidental del Bósforo (paseo marítimo de Karaköy), actuando como bisagra entre el casco antiguo y la nueva zona comercial de Galataport.
Para tener una comprensión lo más amplia posible de la obra hemos decidido ensamblar información procedente de las publicaciones españolas AV Monografías 197-198 dedicada a Renzo Piano que en 2016 dispuso 4 de sus páginas a exponer el proyecto y Arquitectura Viva 256 que este año 2023 en 6 páginas reseñó ampliamente la obra finalizada. También de la descripción enviada por los proyectistas montada en https://www.archdaily.cl tras la apertura del museo, de la nota aparecida en https://arqa.com el 10 de mayo de 2023 y, finalmente, de la “Descripción del proyecto por Renzo Piano” publicada el 5 de mayo en https://www.metalocus.es.


Así, desde el momento en que se termina el proyecto (2016) podemos rescatar lo siguiente: “El nuevo museo forma parte de una intervención más amplia que, a través de un plan director, pretende regenerar 1,5 kilómetros del muelle. El acceso se hace por una rampa que conduce a una parte enterrada situada al norte de la parcela, separando el edificio del parque lindante. Para cubrir la mayor parte de la rampa, el nivel de la planta baja se levanta, y de este modo se mantiene también la conexión visual entre el parque y el vestíbulo del edificio, totalmente acristalado. Un sistema de colinas y escaleras cuidadosamente diseñado permite vincular la planta baja con los espacios públicos adyacentes”.



Dicha información, una vez concluida la obra se ampliará señalando: “Basada en una retícula de 8,4 x 8,4 metros, con columnas de hormigón armado diseñadas para resistir importantes seísmos, la nueva construcción busca preservar la memoria industrial de la sede original del museo. Con 10.500 metros cuadrados distribuidos en cinco niveles —tres sobre rasante y dos enterrados—, el volumen emerge sobre el zócalo retranqueado. En la fachada, la piel del edificio está formada por 300 paneles de aluminio que juegan con la luz cambiante del sol, entre pasarelas y escaleras exteriores de acero. (…) En un vacío de 8 metros de ancho y 16 de largo, una amplia escalera central atraviesa todos los niveles públicos, desde la entreplanta hasta la segunda planta. Otra escalera conduce al visitante desde el vestíbulo de la segunda planta a una azotea de 650 metros cuadrados elevada sobre un plano poco profundo de agua, que se extiende por la cubierta a modo de prolongación del Bósforo”.


Una descripción más amplia permite descubrir que, “las columnas circulares y los conductos mecánicos redondos forman un paisaje arquitectónico a nivel del suelo. Las formas redondas de estos elementos estructurales suavizan la transición entre la luz y la sombra y crean un ambiente luminoso y seguro eliminando la división nítida entre la luz y la oscuridad.
Una biblioteca, una cafetería, una tienda de museo, puntos de información y espacios de taller educativos se encuentran en la planta baja junto al vestíbulo principal. Una cerca de vidrio transparente debajo del volumen principal del edificio proporciona áreas protegidas para una terraza de esculturas al aire libre, así como espacios educativos para niños. Las áreas públicas del museo están conectadas por una amplia escalera central, suspendida en un gran vacío en el centro del vestíbulo principal. Desde el vestíbulo de la planta baja, las escaleras proporcionan acceso a un auditorio de 156 asientos en un entrepiso subterráneo. En la primera planta hay galerías pop-up y de fotografía, así como oficinas, aulas y espacios para eventos. El restaurante de la fachada sur cuenta con una terraza exterior con vistas al mar.


Todos los espacios del vestíbulo en los niveles superiores brindan a los visitantes una vista tanto del parque Tophane como de las aguas del Bósforo, manteniendo una conexión visual con los alrededores del museo que también ayuda a los visitantes a orientarse dentro del edificio.
El segundo piso tiene 3,300 metros cuadrados de espacio de exhibición que albergan galerías de exposiciones permanentes y temporales. Una escalera conduce desde el vestíbulo del segundo piso a una linterna de vidrio que se abre a una terraza de observación de 650 metros cuadrados que se eleva sobre un plano poco profundo de agua que se extiende por todo el techo. Se crea una conexión metafísica mediante los reflejos de la ciudad tanto en la característica del agua como en el mar, que se fusionan en una sola”.
Por otro lado, encontramos que “el nuevo Istanbul Modern ofrece un espacio especialmente diseñado para una gama dinámica de exposiciones temporales, programas educativos interdisciplinarios, proyecciones de películas y una extensa colección de arte accesible al público. Abarcando el período desde 1945 hasta el presente, la colección presenta obras de artistas internacionales que reflejan la creatividad artística de Türkiye y han desempeñado un papel activo en la transformación global del arte”, y que “…se inspiró en las aguas brillantes del Bósforo y sus reflejos de luz. Haciéndose eco de la historia de un sitio que se ha utilizado como puerto durante milenios, el contorno del edificio evoca barcos de diferentes tamaños que viajan de un lado a otro entre Europa y Asia, así como una criatura del mar que ha saltado desde el Bósforo en la costa. La fachada está formada por una secuencia de paneles de aluminio en forma de 3D que juegan con la luz solar cambiante, creando una envoltura brillante e iridiscente que evoca las escamas de los peces.


A su llegada, la planta baja transparente ofrece vistas al paseo marítimo y alberga la biblioteca del museo, espacios educativos (un área de talleres dedicada al proyecto «Discovery Space», desarrollado en colaboración con el Centro Pompidou de París) y para eventos, pantallas táctiles digitales, una cafetería y una tienda del museo que presenta nuevas colecciones de objetos inspirados en las exposiciones del museo. «Falso techo» de Richard Wentworth (2005), una de las instalaciones permanentes icónicas del antiguo edificio, da la bienvenida a los visitantes. Una amplia escalera central que conecta las áreas públicas del museo presenta una instalación específica del sitio de tres partes de Olafur Eliasson encargada específicamente para el nuevo edificio del museo por Istanbul Modern. Titulada “Tu viaje inesperado” (2021), la instalación parece flotar en el aire, jugando con la luz y el sentido del espacio de los visitantes.
El primer piso del edificio alberga la galería de fotografía, la galería emergente, los espacios para eventos, las salas de educación y las oficinas del personal. El restaurante de Istanbul Modern también está en este piso y ofrece vistas espectaculares del Bósforo y la península histórica desde una terraza al aire libre. El segundo piso alberga la galería de la colección permanente del museo, que ofrece un panorama incomparable del arte moderno y contemporáneo de Türkiye y más allá, así como la principal galería de exposiciones temporales.
El museo también cuenta con un auditorio de 156 asientos para los célebres programas de cine y eventos interdisciplinarios del museo. Una terraza de observación única en su tipo en la parte superior del edificio se cierne sobre una piscina de reflexión poco profunda que cubre todo el techo, brindando una vista de 360 grados del Bósforo y la ciudad. El diseño transparente y accesible del nuevo edificio refleja el espíritu del museo: una experiencia multifacética que ofrece a los visitantes exposiciones y programas orientados al público inspirados en la diversidad artística de la actualidad.
El nuevo edificio de Istanbul Modern se construyó con el apoyo conjunto de Eczacıbaşı Group, el patrocinador fundador del museo, y Doğuş Group-Bilgili Holding, su patrocinador principal.


Finalmente, Renzo Piano remarca lo siguiente: “El edificio es un volumen sobre una fachada de vidrio transparente empotrado en la planta baja. Una fachada de panel de metal formado juega con los reflejos de la luz y el agua del Bósforo y le da al edificio una apariencia diferente y una vitalidad basada en el movimiento del sol. En el lado del parque, la sombra del follaje también producirá diferentes patrones en la fachada. En los lados este y oeste, la masa del edificio crea un espacio de doble altura que actúa como refugio para las actividades que se realizan debajo, mirando hacia la ciudad vieja hacia el oeste y dando la bienvenida a los visitantes que vienen del nuevo desarrollo de Galataport hacia el este”. Y cierra: “A nivel del suelo, las típicas columnas cuadradas de hormigón se vuelven circulares. Estas columnas circulares junto con los embudos mecánicos cilíndricos pueblan la planta baja, y con la ausencia de paredes opacas, esto crea un paisaje inesperado entre el parque y el mar”.
Las excelentes fotografías tomadas por Cemal Emden, Enrico Cano, Meltem Sarı son las que han acompañado esta nota.
ACA
Procedencia de las imágenes
Todas. https://www.metalocus.es/es/noticias/un-iridiscente-barco-inaugurado-el-museo-moderno-de-estambul-por-renzo-piano# y https://www.archdaily.cl/cl/1002887/museo-moderno-de-estambul-renzo-piano-building-workshop-plus-arup
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Acerca de la arquitectura
Alejandro Lapunzina
Editorial Nobuko
2023
Sinopsis
Acerca de la arquitectura recoge, en forma escrita, el relato verbal de cuatro conferencias de Alejandro Lapunzina que fueron parte de un ciclo homónimo organizado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires a través de la Casa Curutchet. Orientadas a un público heterogéneo, fundamentalmente compuesto por estudiantes y docentes de arquitectura, las cuatro conferencias abordaron temas como “La Idea de Arquitectura,” “El Lenguaje de la Arquitectura”, “Narrativa y simbolismo”, y “Poética de la Arquitectura”.
El libro concluye con un breve ensayo en el que Lapunzina presenta algunos de los elementos y fuentes que fueron parte del andamiaje teórico en el que sus conferencias están basadas.
ACA
NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

A Philosopher Looks at Architecture
Paul Guyer
Cambridge University Press
2021
Idioma: inglés
Descripción
¿Cómo deberían ser nuestros edificios? ¿O es más importante su usabilidad que su apariencia?
Paul Guyer sostiene que los objetivos fundamentales de la arquitectura identificados por primera vez por el arquitecto romano Marco Pollio Vitruvio (buena construcción, funcionalidad y atractivo estético) han seguido siendo válidos a pesar de los constantes cambios en las actividades humanas, los materiales y tecnologías de construcción, así como en los estilos artísticos y culturas.
Guyer analiza filósofos y arquitectos a lo largo de la historia, incluidos Alberti, Kant, Ruskin, Wright y Loos, y examina las formas en que sus ideas cobran vida en edificios de todo el mundo. También considera las obras y palabras de arquitectos contemporáneos como Annabelle Selldorf, Herzog y de Meuron y Steven Holl, y muestra que, a pesar de los tiempos y las modas cambiantes, la buena arquitectura sigue siendo algo por lo que vale la pena esforzarse.
Esta nueva serie ofrece perspectivas breves y personales de pensadores expertos sobre temas que todos encontramos en nuestra vida cotidiana.
ACA
OTRO LIBRO CENTENARIO

Enseñanza de la Arquitectura
Cultura moderna técnico artística.
Teodoro de Anasagasti.
Sucesores de Rivadeneyra, Madrid
1923
El libro, un fácsimil de la edición original de 1923, recoge las reflexiones sobre la enseñanza de la Arquitectura (planes de estudio, métodos de enseñanza, etc) de Teodoro Anasagasti (1880-1938). A pesar del tiempo transcurrido conserva actualidad y frescura. Anasagasti pasa revista de forma sistemática a todos los aspectos que inciden en la formación del arquitecto. La obra no sólo tiene un interés histórico -conocer la situación en los años veinte-, sino que en muchos casos, los acertados comentarios y observaciones de Anasagasti tienen todavía hoy plena vigencia.
De acuerdo a lo que publicara Carlos Flores en el nº240 de la revista Arquitectura del COAM, Madrid, enero-febrero de 1983, en conmemoración de los 60 años de la publicación del libro que nos ocupa, Anasagasti, Premio de Roma en 1910, Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Madrid del mismo año, Medalla de Oro (junto con Otto Wagner) en la Exposición Internacional de Roma (1911), Catedrático de Proyectos, Académico de Bellas Artes, Presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, hábil dibujante, combativo polemista, incansable viajero, arquetipo del profesional inquieto, abierto a todas las corrientes renovadoras, luchador esforzado en causas perdidas de antemano como ésta de la reforma de las enseñanzas de Arquitectura, tras la obtención del Premio de Roma y la realización de los viajes y permanencias en diversos países, inherentes al mismo (Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Austria y Alemania), se verá profundamente influido dada su personalidad de talante fundamentalmente abierto y libre.
Así, Anasagasti “se interesará por conocer las obras más destacadas de las vanguardias arquitectónicas, pero asímismo, por bucear en los planes de estudios de unos centros de enseñanza que, a su juicio, eran capaces de proporcionar al alumnado una formación acorde con los nuevos tiempos. (…) Enseñanza de la Arquitectura. Cultura Moderna Técnico-Artística, será la obra que resuma las experiencias y conocimientos obtenidos durante aquellos años de estudio en Europa, reflejando al propio tiempo sus propias ideas y las teorías elaboradas posteriormente sobre el particular. Anasagasti pretenderá una transformación drástica de los programas de enseñanza, eliminando materias y procedimientos anacrónicos mantenidos sólo como consecuencia de apatías y rutinas; también, un nuevo enfoque en las relaciones alumno-profesor, suprimiendo ‘las doctrinas dogmáticas y el apriorismo’ y rechazando la ‘absurda disciplina que obliga a la quietud y al silencio’. Acusadamente posibilista juzgará como lujo inútil la ciencia no necesaria, considerando el plan de estudios de 1914, entonces vigente, como ‘atiborrado de alta ciencia teórica que no encuentra empleo en las funciones ulteriores de la profesión’ (‘Cuando nos encontramos ante la vida se nos pregunta que sabemos hacer’). Los pilares sobre los que basa su ideario reformista serán: Obtención de conocimientos ligados directamente a la realidad (‘Al alumno le atraen las realidades; éstas deberán ser tocadas por él antes de dedicarse a la teoría’). La teoría como una continuación de la práctica o emparedada con ella (‘Para Kant el mejor modo de comprender es el hacer’). Materias, pocas y fundamentales, eliminando todo aquello que no sea absolutamente indispensable (‘Hay que redimir al alumno para que en sus horas libres sea capaz de desarrollar sus propias observaciones. Hay que redimir, también, al profesor’). Educación de la sensibilidad, capacitando al alumno para que descubra por sí mismo la realidad (‘La realidad ha de presentarse siempre ante nosotros como una revelación»). Supresión de toda retórica y engolamiento en los sistemas de enseñanza (‘El saber se ha hecho verbalista y ha llegado a ser opresor»).

Anasagasti sostenía que el arquitecto debería ser un dibujante ‘hábil y exquisito’, puesto que ‘nuestro lenguaje es el dibujo’, y acusaba de ociosos los estudios vigentes en tales materias. (Tiene al lavado por inútil nadería y piensa que ‘proyectando se aprende a dibujar’). Insistirá repetidamente en la necesaria ‘educación del sentimiento’ que, a su juicio, se encuentra por encima de la razón, (‘sin sentimiento no es posible crear obras de arte’) enfoque romántico que no le impedirá, sin embargo, valorar las obras de ingeniería más destacadas a las que otorga una indiscutible potencialidad plástica considerándolas ‘tan bellas como los productos más refinados de la imaginación artística’. Juzga condición esencial que los proyectos dejen de ser escenográficos, ‘como fantasmas arquitectónicos’, deficiencia que será superada una vez que el control de cada proyecto, a lo largo de su desarrollo, sea compartido por profesores de disciplinas técnicas -construcción, resistencia de materiales, salubridad, etc.- en lugar de abandonarse en exclusiva al profesor de composición. El alumno deberá conocer cuanto antes lo que, en términos reales, representa el ejercicio cotidiano y normal de la profesión (‘No al final de los estudios sino desde el primer día de la primera asignatura deben abrirse las puertas de las clases, llevando a los alumnos a los laboratorios, a los talleres y a las obras’).
Tampoco dejará de insistir Anasagasti en la necesidad de una íntima e ineludible colaboración entre arquitectos, pintores y escultores -lo que resulta lógico en un seguidor entusiasta de la Secesión vienesa- colaboración que debería ser iniciada desde los años escolares abogando por una localización de tales enseñanzas dentro del mismo edificio. Los viajes, como medio idóneo de ampliar el horizonte vital y artístico del alumno, constituyen otro de los temas favoritos en los que el autor insistirá una y otra vez a lo largo de su ensayo.
El capítulo final incluye una serie de recomendaciones, agrupadas por temas, entre las que no faltan las referentes a las personas que deberían ser elegidas para las comisiones que estudien y redacten los nuevos planes, comisiones que según Anasagasti estarían integradas por el director, tres profesores y dos estudiantes de cada una de las escuelas de Madrid y Barcelona, dos profesores de academias de preparación de arquitectura y un arquitecto del máximo prestigio. En 42 puntos, divididos en secciones como principios generales, prácticas, laboratorios y talleres, viajes, pensiones y ampliación de estudios, preparación, matemáticas, construcción, dibujo, proyectos, etc., se va exponiendo un cuerpo de doctrina de validez general muchos de cuyos apartados encontrarían plena vigencia aún en nuestros días. Este libro, de propaganda y combate, como su autor lo califica, insólito en el panorama español de su época -y de muchas épocas- no hallaría la respuesta que su importancia e interés exigían; considerado hoy, se nos ofrece como un conjunto de sugerencias e ideas, libres de cualquier dogmatismo, aprovechables en buena parte y siempre estimulantes y vivas. El libro constituye también el mejor documento a nuestro alcance para descubrir la mentalidad del arquitecto, no siempre reconocible a través de una obra sobre la que gravitan influencias y contingencias de cada momento y en la que se superponen o suceden alternativas tan distintas como las procedentes de las influencias secessionistas y el Art Deco francés, de las tendencias casticistas e historicistas, de la ‘sinceridad estructuralista’ próxima a la estética del ingeniero, o de los planteamientos de L’Ecole de Beaux Arts, cuando no aparece teñida por el romanticismo más melancólico como ocurre en aquellos proyectos de Ciudad del Silencio o de Cementerio Ideal que le otorgarían amplia fama en plena juventud”.
ACA
INVITACIÓN

INVITACIÓN
La Comisión de Ambiente de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat de Venezuela invita al
Foro
LA ARBORIZACIÓN EN LO URBANO
Fecha: 23 de noviembre.
Hora: 2 a 6 p.m.
ID de la reunión:
861 3800 4700
Código de acceso:
206000
Para más información:
Inicio
ACA