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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Textos de teoría y crítica y bibliografía sobre arquitectura moderna y contemporánea

VV.AA.

Antón Capitel (Coord.)

Ediciones Asimétricas

2018

Nota de los editores

Textos de teoría y crítica y bibliografía sobre arquitectura moderna y contemporánea es un libro con dos partes complementarias. La primera recoge una certera antología de 20 textos escritos por algunas de las voces más influyentes del panorama crítico y teórico de la ETSAM. La segunda parte recoge exhaustivamente la bibliografía producida por todos los profesores de esta Escuela desde 1940.

Esta doble entrada brinda al lector y al investigador, por primera vez, la posibilidad de comprobar fácilmente si la llamada Escuela de Madrid ha generado, a lo largo de las últimas ocho décadas, un pensamiento propio reconocible y coherente, más allá de las lógicas diferencias personales y si este coincide con la imagen que se tiene de ella.

Antón Capitel (coord.)

Grupo de investigación “Teoría y Crítica del proyecto y de la Arquitectura Moderna y Contemporánea”.

Autores de la antología de textos: Iñaki Ábalos, Antonio Bonet Correa, Alberto Campo Baeza, Antón Capitel, Fernando Chueca Goitia, Juan Antonio Cortés, Luis Fernández-Galiano, Antonio Fernández Alba, Carlos Flores, Juan Daniel Fullaondo, José Ignacio Linazasoro, José Manuel López-Peláez, Pedro Moleón, Rafael Moneo, María Teresa Muñoz, Juan Navarro Baldeweg, Gabriel Ruiz Cabrero, Carlos Sambricio, Fernando de Terán, Enrique de Teresa.

ACA

es noticia

Making Heimat. Alemania, País de Llegada

La exposición Making Heimat. Germany, Arrival Country, con la que Alemania participó en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2016, explora las condiciones urbanas, arquitectónicas y sociales de las ciudades de llegada en Alemania. El contenido expositivo fue desarrollado por el Deutsches Architekturmusem (DAM) junto con el estudio de diseño Something Fantastic en el contexto de la controversial política migratoria de “puertas abiertas” adoptada por Alemania en 2015. A partir de ocho condiciones con las que debe cumplir toda ciudad para integrar efectivamente a nuevos habitantes, Making Heimat busca visibilizar los efectos y posibilidades de las migraciones sobre las ciudades.

A raíz del éxito de la muestra, el Instituto Goethe decide retomar su contenido y difundirlo a nivel mundial. Es así como en 2018 se invita a curadores y diseñadores de nueve ciudades alrededor del mundo a replicar la exposición y generar al mismo tiempo contenido local vinculado a temas migratorios. En el caso de Caracas, la muestra Making Heimat se expondrá en paralelo al proyecto Plan B: Caracas, Ciudad de Salida.

La muestra Making Heimat. Germany, Arrival Country es patrocinada por el Instituto Goethe de Caracas, con el apoyo institucional de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y será inaugurada el viernes 1ero de febrero de 2019 a las 4:00 p.m. en la Sala de Exposiciones de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

La exposición podrá visitarse hasta el lunes 25 de febrero.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 144

Como suele suceder cuando un país modesto se embarca en la organización de un evento de “gran talla”, la Exposición Internacional que tuvo como excusa la conmemoración del bicentenario de la fundación de Puerto Príncipe, abrió la oportunidad para que el gobierno haitiano, liderado por Dumarsais Estimé, emprendiese la transformación de la capital en una ciudad “visionaria” y «moderna».

Tal y como hemos podido recoger de una crónica de la época elaborada por Hadassah St. Hubert, la exposición abierta durante el período comprendido entre diciembre de 1949 y junio de 1950, representó un importante esfuerzo por parte de las autoridades haitianas para promover la modernidad en una serie de frentes que incluyeron: el embellecimiento urbano, la cooperación internacional, la promoción del turismo a sitios históricos y la valorización de la cultura nacional, buscándose con ello presentar ante el mundo una imagen de país muy diferente a la que durante décadas se había asociado al atraso, el provincianismo y a prácticas religiosas denigrantes.

1. Derecha: Poster elaborado por la Pan American World Airways promocionando la Exposición Internacional de Haití. Izquierda: Revista Life, marzo 1959, primera página del artículo dedicado a la «Pequeña feria mundial» de Haití.

Como muestra de ello, de la invitación elaborada para el evento se puede extraer que “la Exposición Internacional 1949 de Puerto Príncipe será cultural, artesanal, artística, folclórica, comercial  e industrial” y como no podía dejar de subrayarse en años tan próximos a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, el historiador Georges Corvington la catalogó como «El Festival de la Paz». La revista LIFE (Vol. 28, Nº 11 del 13 de marzo de 1950), por su parte, apuntando en otro sentido más relacionado a su verdadera escala, la calificó de «Pequeña feria mundial» ya que a diferencia de eventos de otra magnitud, se partía de la base de atraer 70.000 visitantes, cifra que se cubrió con creces (se alcanzaron los 250.000) pudiéndose decir que el objetivo de llamar la atención internacional hacia Haití se logró. También se produjo un importante revuelo al conocerse que el evento tuvo un costo de más de $ 4 millones de un presupuesto nacional de $ 13.4 millones, lo cual en mayo de 1950 se utilizó como argumento para el derrocamiento del presidente Estimé. Paul Eugene Magloire, quien asume la presidencia en octubre de 1950, continuó la promoción gubernamental de la industria turística en colaboración con Pan American Airways a fin de atraer principalmente al público norteamericano. Del relato de Hadassah St. Hubert hemos conocido que, paradójicamente, “Magloire pudo aprovechar los cambios estructurales en la capital (promovidos por Estimé) para fomentar la industria turística naciente y ayudó a triplicar a los visitantes de Haití dentro de su régimen”, como parte de lo que se ha denominado la «Edad de Oro» del turismo haitiano.

2. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. Perspectiva aérea del recinto ferial.
3. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. Planta del recinto ferial.
4. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. Entrada principal
5. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. El Gran Palacio Presidencial
6. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. El Palacio del Correo

El área ocupada por la exposición (clasificada por la Oficina internacional de Exposiciones -BIE- como “internacional de segunda categoría” y que fue objeto de dos ceremonias de apertura: la primera el 8 de diciembre de 1949 y la segunda el 12 de febrero de 1950), abarcó una superficie  de 30 hectáreas en tierras de la Bahía de Gonave y fue conocida como Cité de l’Exposition o Cité Dumarsais Estimé. El master plan y el diseño de algunas de las edificaciones que posteriormente quedarían como sedes institucionales o de uso público (el pabellón presidencial, el pabellón turístico, el pabellón de la oficina de correos, el pabellón agrícola, la Fuente Luminosa y el Teatro de Verdure) corrió a cargo de la firma newyorkina A.F. Schmiedigen Associates Architects, quien había participado anteriormente en la Exposición Internacional de París de 1937. También trabajó en el proyecto de algunos pabellones de la “sección haitiana” el arquitecto graduado en Cornell Albert Mangones. Ambos, Schmiedigen y Mangones, tuvieron que sufrir las consecuencias de tener que lidiar con una mano de obra poco calificada que dificultó más de la cuenta la ejecución de la infraestructura.

En la Cité de l’Exposition, según Hadassah St. Hubert, “los visitantes pueden caminar por la recién creada vista a la bahía y observar palmeras y estanques en el área de Palmistes junto con una noria, un acuario y otras atracciones en los shows de Ross Manning. Otros sitios incluían una arena de peleas de gallos, actuaciones folclóricas en el Théâtre de Verdure, un pabellón turístico del gobierno haitiano junto con pabellones más pequeños que representan a los otros departamentos en Haití. Palmas susurrantes se alineaban en la arteria principal llamada Harry S. Truman Avenue, que representa cómo la Exposición atendía a los turistas estadounidenses”. Además de las edificaciones destinadas al país anfitrión, en la Cité hicieron acto de presencia: Estados Unidos, Francia, Italia, Bélgica, España, San Marino, Líbano, Siria, Palestina, Canadá, Venezuela, México, Argentina, Guatemala, Chile, Puerto Rico, Cuba y Jamaica, “que construyeron sus propios edificios y estatuas”. Ciudad del Vaticano (que levantó una capilla) y la Organización de Estados Americanos (OEA) también participaron en las festividades.

7. Exposición Internacional de Haití, 1949-1950. Vista del Pabellón de Venezuela

El proyecto del pabellón venezolano para la exposición haitiana, cuya perspectiva engalana nuestra postal del día de hoy, estuvo a cargo, en momentos políticamente muy agitados para nuestro país, del arquitecto Luis Malaussena (1900-1963).

Opacado por la importante obra pública por él desarrollada desde 1930 cuando regresa al país graduado en la l’École Spéciale d’Architecture de París y recién terminada su experiencia de los Grupos Escolares, el pabellón de Haití es considerado como una obra menor que a su vez se encuentra a la sombra del que Malaussena diseñó junto a Villanueva para la Exposición Internacional de París en 1937, referente a todas luces obligado.

Considerado como una pieza más que ilustra su formación academicista, que tan bien trabaja Silvia Hernández de Lasala en Malaussena. Arquitectura académica en la Venezuela moderna (1990), quien resalta la desinhibición con la que Malaussena utiliza los estilos a favor de “una renovada expresividad” caracterizada por la más absoluta libertad de interpretación y aleatoriedad de acuerdo al tema de que se trate, el pabellón forma parte de una aproximación a la tradición que emprende muy temprano pero que no abandona el uso de formas puras como secuela de su formación parisina próxima a Robert Mallet-Stevens.

El edificio, basado en un esquema en planta simétrico, conformado por dos volúmenes que albergaban las salas de exposición articulados mediante una sintaxis claramente académica por una galería curva, donde se distorsiona la escala a favor de un claro efecto monumental, evidencia la actitud con la que Malaussena toma la tradición como referencia, la cual de diferentes maneras ya había desperdigado en buena parte de su obra realizada entre 1930 y 1947. Si bien el renacer de una mirada hacia el pasado colonial propio de aquellos años se orienta, según nos apunta Hernández de Lasala, al empleo y realce “de técnicas constructivas de utilización popular, como el bahareque y las cubiertas de tejas y hojas de palma, pero además, por el empleo de elementos arquitectónicos, tomados de la tradición hispanoamericana en un sentido amplio”, en Malaussena no se encuentra presente “alguna clase de estudio exhaustivo acerca de los elementos  arquitectónicos que caracterizan la manera tradicional de construir en el país. (…) Por el contrario, las referencias a la tradición se presentan en una síntesis que actúa a través del recuerdo y sobre la base de reminiscencias de lo que a su juicio constituían los elementos de la arquitectura hispanoamericana”. De aquí que sean el neocolonial y el neobarroco los estilos a los que más apela Malaussena en esta etapa de su carrera siendo ellos los que mejor se adaptan a las tipologías edilicias que le toca abordar, entre los que se encuentra el modesto pabellón de Haití. Luego ya vendrán las obras públicas de grandes dimensiones y escala urbana, propias del período perezjimenista, donde utilizará un lenguaje más neoclásico, pero ello forma parte de otro relato.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal

Postal. Silvia Hernández de Lasala, Malaussena. Arquitectura académica en la Venezuela moderna, 1990

  1. Derecha: https://www.pinterest.com/cesarcorona/expo-1949-port-au-prince/

2, 3, 4, 5 y 6. https://www.pinterest.es/worldfairs/1949-port-au-prince-exposition-international/

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela

es noticia

Renzo Piano diseña el nuevo puente de Génova tras su colapso

Por Niall Patrick Walsh

Traducido por Fabian Dejtiar

20 Diciembre, 2018

Tomado de Plataforma arquitectura

Uno de los eventos más trágicos de Europa en 2018 fue el colapso del Puente Morandi en Génova, Italia, el 14 de agosto, que se cobró 43 vidas. Como consecuencia del desastre, el arquitecto Renzo Piano ofreció donar el diseño de un puente para reemplazar el anterior, después de haber sido profundamente afectado por la tragedia.

Justo antes de fin de año, el alcalde de Génova anunció que Piano liderará el proyecto de 200 millones de euros para el reemplazo del puente, inspirado en la histórica importancia marítima de la localidad.

Según lo informado por The Washington Post, el proyecto tomará 12 meses y se espera que se complete para fines de 2019. El puente ya no llevará el nombre de «Morandi», el arquitecto que había construido la estructura de hormigón armado.

El diseño de Piano, que presentó de forma gratuita, incorporará columnas con pesas que recuerdan la proa de un barco. En honor a las víctimas, 43 lámparas arrojarán una luz a través del puente, en forma de velas de barco. El equipo de diseño recibió instrucciones de no utilizar cables fijos en el diseño del puente para evitar recuerdos de los cables metálicos que se rompieron durante el colapso anterior.

Para la construcción, Piano trabajará en colaboración con la constructora Salini Impregilo, el ala de infraestructura del constructor naval Fincantieri, y la filial ferroviaria estatal Italferr. Más de cuatro meses después del colapso del puente, una causa definitiva del incidente no se ha declarado oficialmente. Tras el colapso, la atención se centró en el registro de mantenimiento del puente, en relación a las preocupaciones sobre su integridad desde hace décadas y cómo el colapso se asienta en el contexto más amplio del envejecimiento de la infraestructura italiana.

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