El arquitecto Alfredo Cilento Sarli ha sido el ganador del Premio Alma Mater2025
Publicado por Breissy Bustamante.
Mayo 12, 2025
Tomado de UCV Noticias.
En el marco de la celebración del «Día del Egresado Ucevista», la Asociación de Egresados y Amigos de la UCV (@eucve), anunció al arquitecto Alfredo Cilento Sarli como el galardonado del Premio Alma Mater UCV 2025; reconocimiento que será entregado el próximo 30 de mayo en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela.
El presidente de la Asociación, Carmelo Cariello (@carmelo.cariello), destacó la rigurosidad del proceso de selección que han realizado desde noviembre del año pasado: “El jurado, compuesto por cinco personas, evalúa las credenciales académicas, profesionales y el impacto social de los postulados, quienes deben ser egresados ucevistas”.
En relación al arquitecto Sarli, con más de 65 años de trayectoria y exdecano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (@fauucv), será condecorado con la Orden Francisco de Venanzi. Cariello resaltó la loable labor realizada por el proyectista en el campo de la vivienda y desarrollo urbano.
“Su trabajo y legado en la universidad lo hacen merecedor. Este premio es muy significativo para él, reconoce su labor en proyectos como el Banco Obrero y su enfoque en vivienda sustentable”, subrayó Cariello.
El premio, que cumple su vigésima edición, es un símbolo emblemático para la comunidad ucevista. “Todos los ganadores han sido ciudadanos ejemplares, con impacto local e internacional”, afirmó el presidente de la Asociación de Egresados, quien también invitó al público en general a este acto protocolar que reconocerá a egresados con más de 50 años de graduados.
Finalmente, el profesor invitó a la comunidad universitaria a acercarse a la asociación para fortalecer la unión y respaldar los proyectos universitarios. “Es un orgullo decir: ‘¡Pertenezco a la Asociación de Egresados de la UCV!’”.
Vayan desde aquí nuestras más sinceras felicitaciones al profesor Cilento por tan merecido reconocimiento. Su trayectoria, compromiso y perseverancia lo avalan con creces.
1. Foto satelital de la manzana de San Francisco en la actualidad.
La manzana de San Francisco: un palimpsesto urbano en el corazón de Caracas.
Iván González Viso
La historia de esta manzana única del centro de Caracas se revela como un potente crisol donde se funden las tensiones entre la conservación y la transformación, entre la memoria y el progreso, entre la naturaleza implacable y la resiliencia humana. Un relato condensado que ilumina las complejas capas históricas que han dado forma al corazón de la capital venezolana.
¿Puede una sola manzana, incrustada en el corazón de Caracas, narrar las complejas tensiones urbanas que históricamente moldearon el centro de la capital venezolana? La respuesta parece residir en la historia de una de sus manzanas fundacionales: aquella que albergó el antiguo convento de San Francisco. Un enclave cuya trayectoria, desde la génesis misma de Santiago de León de Caracas, se erige como un microcosmos de las dinámicas urbanísticas y sociales que han marcado la ciudad.
2. Plano de Santiago de León de Caracas. Juan de Pimentel, 1578.3. Detalle del plano de Santiago de León de Caracas. Juan de Pimentel, 1578, resaltando la manzana donde se ubicarían la iglesia y el convento de San Francisco.
Desde aquel primer trazo de Juan de Pimentel en 1578, el convento franciscano ya ocupaba un lugar estratégico al suroeste de la plaza mayor. La llegada de los primeros frailes en 1565 culminaría en 1586 con la construcción del primer claustro.
4. Vista del Templo de San Francisco con el monasterio a la derecha (c.1851). Dibujo de Federico Lessman.
En 1593, se levantaría la iglesia de San Francisco, anexa al convento bajo la dirección del maestro Alarife Antonio Ruiz Ullán. Esta edificación no solo se erigió como un centro de fervor religioso, sino que también redefinió las relaciones con su entorno al congregar a la feligresía. La relevancia del convento se perpetuó en la cartografía de los siglos XVI y XVII, figurando consistentemente en los planos de la ciudad.
Sin embargo, la solidez de su presencia se vio repetidamente amenazada por la furia telúrica que históricamente ha sacudido Caracas. Los terremotos, especialmente el devastador de 1812, exigieron labores de reconstrucción para preservar su estructura.
En paralelo a estos embates naturales, el panorama social, económico, político y religioso de la Venezuela colonial experimentaba una profunda transformación con el auge del movimiento independentista. Este proceso culminó en 1821 con el decreto de supresión de los conventos masculinos. No obstante, no sería hasta 1837 que la comunidad franciscana se vería directamente afectada, cediendo su espacio para acoger a la Universidad, la Biblioteca y el Colegio Independencia. La iglesia, sin embargo, mantuvo su función para honrar a los héroes de la independencia y para las celebraciones litúrgicas cotidianas. La clausura de los conventos abrió un abanico de nuevas posibilidades para el edificio, que se adaptó como sede de la Universidad Central de Venezuela y como espacio para actividades del Congreso.
En 1840, el arquitecto Olegario Meneses emprendió la tarea de adecuar el espacio para su nuevo cometido universitario, proyectando la parte sur con un patio abierto y arcadas clásicas, marcando una nueva etapa en la vida del antiguo convento. Estas transformaciones no fueron exclusivas de este edificio. Numerosas estructuras del casco central de Caracas sufrieron destinos similares, evidenciando una valoración del patrimonio colonial por su ubicación estratégica, su potencial de uso y sus cualidades espaciales intrínsecas.
Paradójicamente, a pesar de su desaparición como centro religioso, la presencia urbana del conjunto arquitectónico se afianzó aún más en la memoria colectiva con la consolidación de un sistema de nomenclatura de esquinas basado en hechos históricos, edificaciones emblemáticas o leyendas urbanas. Este sistema, formalizado en el plano de 1843 de Ángel J. Jesurum, legó el nombre del convento-iglesia a la «esquina de San Francisco», bautizando así una manzana delimitada por las esquinas de San Francisco, Mercaderes, Pajaritos y la Bolsa. La plantación de una ceiba hoy centenaria frente al antiguo convento en 1866 añadió un nuevo hito que reforzó aún más la importancia de esta esquina en el imaginario caraqueño.
5. Fachada del convento de San Francisco en 1872, cuando se iniciaron los trabajos del Capitolio. Al extremo izquierdo aparece la ceiba como un árbol en crecimiento.6. Vista norte-sur de uno de los bulevares guzmancistas: a la derecha el Capitolio y al fondo la fachada colonial del templo de San Francisco medio escondida por la ceiba que ya es un árbol frondoso.
Tras la designación de Caracas como capital de la República, la necesidad de un cambio de imagen se hizo patente, materializándose durante el periodo de Antonio Guzmán Blanco. En 1872, bajo su mandato, se ordenó la demolición de las construcciones adosadas al lado norte del antiguo convento de San Francisco, dando paso a un proyecto de renovación urbana influido por el modelo francés. El objetivo era crear una nueva fachada acorde a las ideas de transformación que consolidarían el entonces llamado Bulevar Guzmán Blanco, impactando significativamente la estructura de la capital venezolana.
7. Plano topográfico de Caracas capital de los EE.UU de Venezuela. Estevan Ricard, 1874.8. Detalle del plano de Caracas de 1874 donde se muestra la nueva fachada norte de la Universidad proyectada por Juan Hurtado Manrique.9. La fachada de la Universidad en la época de Guzmán Blanco. Aún puede verse la estatua ecuestre del «Ilustre Americano» en la plazoleta.10. En línea con la fachada de la Universidad, Hurtado Manrique proyectó en 1878 en la esquina de La Bolsa el edificio que luego albergaría lo más importante de la Exposición del centenario del natalicio del Libertador de 1883 denominándose «Palacio del Centenario». Más tarde pasaría a ser la sede de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para integrarse al Palacio de las Academias cuando la CSJ ocupó su actual sede en la esquina de Dos Pilitas. La torre sirvió de observatorio de la Universidad. La foto fue tomada antes de la intervención de Alejandro Chataing en 1911.
Esta intervención fue publicitada como un logro gubernamental en el plano topográfico de Estevan Ricard de 1874. Paralelamente, se proyectó frente a la manzana del convento el Palacio Federal Legislativo, buscando generar un nuevo espacio urbano para la ciudad. El ingeniero Juan Hurtado Manrique (1837-1896) fue el encargado de esta operación, concentrándose entre 1873 y 1875 en la creación de la nueva fachada norte de la Universidad. Esta comprendía una torre neogótica de 35 metros y cuatro cuerpos, coronada por una flecha octogonal, y el edificio del Museo Nacional, también de estilo neogótico. Este importante conjunto urbanístico, opuesto al Palacio Legislativo, se complementó con un bulevar arbolado y la estatua ecuestre de Guzmán Blanco. Asimismo, se remodelaron los jardines interiores del convento, incorporando un trazado diagonal y esculturas en homenaje a Vargas y Cagigal. Posteriormente, en 1883, Hurtado Manrique se ocupó de trabajos internos de ampliación del Museo Nacional y de la adecuación del conjunto para la exposición del Centenario del Natalicio del Libertador. El espacio se preparó para exhibir los avances técnicos, agrícolas y artísticos del país, en un intento por replicar las exposiciones universales que se celebraban en Europa desde 1851.
11. Planta del Palacio de Exposición del centenario del natalicio del Libertador Simón Bolívar (también llamada la «Exposición Nacional»), 1883.12. Aspecto del lado sur de la Universidad entre las esquinas de Pajaritos y Mercaderes. Añadiduras posteriores transformaron en patio esta entrada.
A comienzos del siglo XX, en 1911, la manzana experimentó una nueva transformación con la inserción de la Biblioteca Nacional, obra del arquitecto Alejandro Chataing (1873-1928), como parte de las “Obras del Centenario” de la Independencia de Venezuela.
13. Corredores y patio del convento de San Francisco, hoy Palacio de las Academias. Foto: Luis Felipe Toro s/f.
Chataing conservó la fachada neogótica de Hurtado Manrique, pero construyó un edificio completamente nuevo en cuanto a materiales, complementando otras intervenciones en los espacios universitarios. Chataing demostró un hábil manejo de los materiales, introduciendo el hormigón armado, elementos de estructura metálica y una ligera cubierta metálica en la sala de lectura. Ganador del proyecto por concurso, logró, mediante la cubierta translúcida y las rejas acristaladas, una iluminación uniforme en el interior, emulando salas de lectura como la de la Biblioteca Nacional de París. Considerado un edificio de estilo beaux-arts, la sala de lectura ocupaba un lugar central, rodeada por el depósito de libros. El hormigón se erigió como la solución para lograr un marco rígido capaz de sostener la estructura metálica. El carácter de esta arquitectura, que experimentaba nuevamente con el cemento, no dependía directamente del sistema constructivo, sino de la luz cenital y de la colección de libros visible entre los pilares de soporte de la gran cubierta, evocando la sala de lectura de la Biblioteca del Congreso en Washington. Cabe destacar que las “Obras del Centenario” fueron esenciales para el desarrollo de nuevas técnicas en la arquitectura venezolana.
14. Residencia San Francisco (1930), ubicada en la esquina de Pajaritos, edificación que comparte pared con la Iglesia de San Francisco, regentada por la Compañía de Jesús desde 1922, año en que regresaron a Caracas. Este edificio de vivienda, de tres pisos y doble «azotea», fue proyectado por el Hermano Coadjutor Luis María Gogorza y Soraluce, S.J. (1875-1947), con la participación del H. Cecilio Irigoyen. Foto tomada aproximadamente en 1954 cuando ya había sido realizado el Centro Simón Bolívar.
El regreso de la Compañía de Jesús a Caracas en 1922, con el objetivo de regentar la iglesia, planteó la necesidad de construir una nueva edificación en el interior de la manzana, en su lado oriental cercano a la esquina de Pajaritos. Para ello, en 1930, el Hermano Coadjutor Luis María Gogorza y Soraluce, S.J. (1875-1947), con la participación del H. Cecilio Irigoyen, construyeron al sur y adyacente a la Iglesia de San Francisco la Residencia San Francisco, un edificio de viviendas de tres pisos y doble azotea.
15. Nueva sede del Museo Boliviano. Esquina de Pajaritos (entre la avenida Sur 2 y la calle Oeste 6, al Sur del templo de San Francisco). Carlos Raúl Villanueva (1931-1936). Los relieves alegóricos de la fachada son obra del artista plástico venezolano Francisco Narváez.16. Detalle del “Plano de Caracas Monumental”. Ramón Sosa B. (1936).
Con el significativo aumento de los ingresos petroleros a partir de 1935, que representaban casi el 70% de las divisas del país, se desató un acelerado proceso de modernización que también afectó a la manzana de San Francisco. Entre 1934 y 1936, se construyó el Museo Boliviano, proyectado por Carlos Raúl Villanueva. Un edificio entre las esquinas de San Francisco y La Bolsa con un patio interior destinado a albergar la colección de objetos del Libertador, cuya creación había sido ordenada por un decreto de Juan Vicente Gómez en 1911. Inaugurado el 19 de abril de 1936 por el Presidente Eleazar López Contreras, el edificio de estilo art déco irrumpió en la esquina sureste de la manzana con un nuevo lenguaje que se extendería a otras manzanas del centro de la ciudad.
A principios de los años cuarenta, Caracas experimentaba un rápido crecimiento hacia la periferia, extendiéndose hacia el este y rompiendo el esquema de centralidad que se había mantenido durante siglos. Paralelamente, el casco fundacional sufría grandes transformaciones fruto de presiones demográficas, sociales y económicas, permitiendo a nuevas empresas constructoras demoler antiguas edificaciones para construir nuevas tipologías atadas la temprana modernidad arquitectónica. En 1943, el arquitecto español exiliado en Caracas, Rafael Bergamín, proyectó y construyó a través de su empresa Velutini y Bergamín C.A. un edificio residencial y comercial en la esquina suroeste de la manzana, la esquina de Mercaderes. Este edificio de planta irregular y corte modernista, con patios interiores y un volumen de tres cuerpos verticales, definió la esquina con su cuerpo más alto de forma curva y seis plantas, integrándose al conjunto urbano de la manzana con un lenguaje que se extendería a otras áreas del centro de la ciudad.
17. Edificio residencial y comercial, esquina de Mercaderes. Fachada en la esquina. Velutini y Bergamín C.A. Caracas, 1942.
A pesar de la importancia histórica de la manzana y del antiguo convento, ellos no escaparon a la vorágine por modernizar la ciudad, pues en 1956, el edificio fue mutilado para adaptarse a la inserción de las nuevas torres del Centro Simón Bolívar, que se convertirían en el nuevo emblema de la capital.
18. Render del proyecto (2007) para la restauración, ampliación y reciclaje del Edificio Sede del Antiguo Museo Boliviano, ubicado en la esquina de Pajaritos. Alessandro Famiglietti Siu. La obra se concluyó en 2008.
De esta forma, la manzana se fue transformando progresivamente con intervenciones de renombrados arquitectos, a los que se sumó posteriormente Luis Malaussena en 1953, quien realizó modificaciones en la Iglesia, cambiando los techos, colocando vigas de carreto y renovando el pavimento de mármol y los altares. Luego, con el traslado de la Universidad Central de Venezuela al moderno campus proyectado por Carlos Raúl Villanueva en terrenos de la antigua Hacienda Ibarra, el antiguo convento pasó a tener un nuevo uso como sede del Palacio de las Academias, incorporándose también en su interior espacios para la Corte Suprema de Justicia. Ya en el temprano siglo XXI, en 2007, Alessandro Famiglietti tuvo la oportunidad de rehabilitar y dotar de un nuevo programa al antiguo Museo Boliviano de Villanueva, incorporando un núcleo de circulación transparente bajo una lógica contemporánea, devolviéndole su valor urbano a la esquina de Pajaritos.
19-1. Evolución de la ocupación de la manzana de San Francisco en el tiempo. Planta del Convento y el Templo, período de la Colonia (siglo XVI). A. Claustro (1586): 1. Primer cuerpo. Patio, 2. Segundo cuerpo. Patio. B. Templo: (1593): 1. Nave Central, 2. Altar Mayor, 3. Sacristía, 4. Altar de la Capilla de la Tercera Orden, 5. Altar del Santo Niño de Belén, 6. Altar de Nuestra Señora de la Soledad.19-2. Evolución de la ocupación de la manzana de San Francisco en el tiempo. Planta de la exposición del Centenario de Caracas, 1883, período Republicano (siglo XIX). A. Universidad Central (nueva fachada 1873—1875): 1. Patio Vargas, 2. Patio Cagigal, 3. Patio Sur (1840), 4. Escalinata (1840), 5. Busto de Bolívar (1840), 6. Salón del Consejo Médico, 7. Salón de Pinturas, 8. Aulas, Salón Colegio de Ingenieros, 10. Salón Colegio de Abogados, 11. Corral de la Universidad, B. Templo C. Palacio del Centenario (1873): 12. Salón Floricultura, 13. Corral de animales, 14. Patio, 15. Salón Bolívar, Salón de Bellas Artes, 17. Salón Occidental, 18.Salón Sur, D. Capitolio: 19. Senado, 20. Cámara de, Diputados, 21. Bulevar Este, 22. Bulevar oeste, 23. Estatua ecuestre.
Con las intervenciones de Hurtado Manrique, Chataing, Villanueva, Bergamín y Famiglietti, la manzana de San Francisco mantuvo su escala, pero adquirió nuevas lecturas formales con piezas y estilos diversos, que respondieron a la presencia monumental del Palacio Federal Legislativo, y la construcción del Centro Simón Bolívar.
Si bien a Hurtado Manrique y a Chataing se les puede atribuir gran parte de la imagen patrimonial e icónica que hoy tiene la manzana de San Francisco en el imaginario caraqueño, esta pieza urbana, lejos de sostenerse bajo una visión puramente patrimonial, es hoy el resultado de múltiples “capas de escritura” aplicadas sobre la misma “superficie” urbana.
19-3. Evolución de la ocupación de la manzana de San Francisco en el tiempo.. Planta que reconstruye la manzana de San Francisco período actual (siglo XX). A. Palacio de las Academias, B. Templo, C. Palacio del Centenario, D. Biblioteca Nacional (1911), E. Residencia San Francisco (1930), F. Museo Boliviano (1934—1936), G. Edificio Residencial y comercial (1943), H. Ampliación Museo Boliviano (2007).20. Resumen y situación actual de la ocupación de la manzana del antiguo Convento de San Francisco.
En ella tanto el antiguo convento como la iglesia de San Francisco se perciben atrapadas entre dos tiempos históricos: el de finales del siglo XIX, donde se promovió el estilo francés, y el de mediados del siglo XX, donde primó la forma moderna. En ella son visibles los profundos cambios edilicios que experimentó Caracas durante más de 400 años.
Nota
Este texto fue adaptado por su autor para el boletín Contacto FAC tomando como base el ensayo «La manzana del Convento de San Francisco de Santiago de León de Caracas: microcosmos de tensiones urbanas y visiones arquitectónicas», que forma parte del capítulo I del libro Las vidas de San Francisco: arquitectura, patrimonio y ciudad de Rodrigo Pérez de Arce y Emilio de La Cerda (editores). Ediciones UC, Centro UC, 2023.
IGV
Procedencia de las imágenes
1. Captura de Google Earth.
2, 3, 7 y 8. Irma De-Sola Ricardo. Contribución al estudio de los planos de Caracas. La ciudad y la provincia 1567-1967, 1967.
4, 5, 6, 9 y 12. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura, 1969
17. Henry Vicente. Arquitecturas desplazadas. Rafael Bergamín y las arquitecturas del exilio español en Venezuela. (Tesis doctoral). Universidad Politécnica de Madrid (2014).
19-1, 19-2 y 19-3. Iván González Viso. «La manzana del Convento de San Francisco de Santiago de León de Caracas: microcosmos de tensiones urbanas y visiones arquitectónicas», enRodrigo Pérez de Arce y Emilio de La Cerda (editores). Las vidas de San Francisco: arquitectura, patrimonio y ciudad de . Ediciones UC, Centro UC, 2023.
20. Iván González Viso (elaboración propia); y Captura de Google Earth.
A partir de esta semana que finaliza, el mundo de la arquitectura centrará su atención en Italia con motivo de la inauguración de la 19.ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia. La edición de este año, titulada «Inteligencia. Natural. Artificial. Colectiva», promete reunir a más de 750 participantes en una exploración multifacética del papel de la arquitectura en la adaptación al cambio climático, la migración demográfica y las formas de inteligencia artificial. Según las cifras publicadas, se prevé que la convocatoria del comisario Carlo Ratti sea la mayor Bienal de Arquitectura jamás celebrada en Venecia. A continuación, respondemos a 10 de las preguntas más frecuentes sobre la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025.
¿Qué es la Bienal de Arquitectura de Venecia?
La curaduría del pabellón de Corea del Sur está a cargo del Consejo de las Artes de Corea (ARKO).
Este año, la Bienal de Venecia celebra 130 años desde la primera Exposición Internacional de Arte en 1895. Sin embargo, no fue hasta 1980 que la arquitectura se incorporó a la programación artística más amplia de la institución, después del arte (1895), la música (1930), el cine (1932) y el teatro (1934). Desde 1999, también se ha incluido la danza, ampliando el alcance de la Bienal a seis disciplinas. Por lo tanto, la Bienal de Arquitectura de Venecia ha sido la exposición dedicada a la arquitectura desde 1980, invitando a representantes internacionales a exponer, visitar, participar y aprender a través de exhibiciones, instalaciones y eventos durante cuatro meses bajo una temática curatorial. La historia de la Bienal está documentada en su Archivo Histórico en Marghera y en la Biblioteca del Pabellón Central en los Giardini.
¿Cuáles son las fechas de la próxima Bienal de Arquitectura de Venecia?
Arsenale, Venecia, Italia.
Abierta al público general, la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 comenzó ayer sábado 10 de mayo y permanecerá abierta hasta el domingo 23 de noviembre. La preinauguración tuvo lugar los días 8 y 9 de mayo, y la ceremonia de entrega de premios se realizó también ayer, día de la inauguración oficial. La exposición principal cierra los lunes y el horario varía según el mes. La organización recomienda planificar la visita entre mayo y septiembre para aprovechar el horario extendido y la mayor variedad de eventos paralelos durante el verano.
El evento no es gratuito y la organización ofrece diferentes opciones de entrada según el número de días, las zonas a visitar y la posibilidad de realizar visitas guiadas. Puede encontrar información oficial sobre horarios, precios de entradas y opciones de compra en la página web oficial de la Bienal.
¿Cómo se organiza la Bienal de Arquitectura de Venecia?
Arsenale, Venecia, Italia.
Desde 1998, la Bienal de Arquitectura de Venecia se ha estructurado en torno a tres pilares principales: los pabellones nacionales (comisariados independientemente por cada país participante), los eventos colaterales (aprobados por el comisario designado por la Bienal) y la exposición internacional (comisariada por el comisario designado por la Bienal). Esta edición incluye 65 pabellones nacionales, 11 eventos colaterales y más de 750 participantes en la exposición internacional. En respuesta al público atraído por el evento principal, es habitual que se inauguren otras iniciativas, intervenciones y exposiciones paralelas en Venecia y sus alrededores durante las primeras semanas de la Bienal.
¿Dónde se celebra la Bienal de Arquitectura de Venecia?
Arsenale, Venecia, Italia.
Las sedes principales de la Bienal de Arquitectura y Arte de Venecia son los Giardini della Biennale y el Arsenale, un complejo de producción preindustrial originalmente destinado a la construcción naval. El Arsenale alberga 11 áreas de exposición y eventos, una librería y un bar-restaurante. En los Giardini se ubica el Pabellón Central de la Bienal, junto con la mayoría de los edificios de los pabellones nacionales, la biblioteca oficial, una librería y una cafetería.
La exposición internacional está presente en ambas sedes, concentrándose mayoritariamente en el Arsenale. Los pabellones nacionales se reparten entre los Giardini (26 este año), el Arsenale (22) y otras sedes del centro de Venecia (15). En 2025, algunos de los edificios de los Jardines de la Bienal estarán en proceso de restauración, por lo que la presencia de la organización en la ciudad será más amplia de lo habitual.
En palabras de la organización, «Venecia no solo albergará la Bienal de Arquitectura, sino que se convertirá en un laboratorio viviente. La propia ciudad, una de las más amenazadas del planeta ante el cambio climático, servirá de escenario para un nuevo tipo de exposición, donde instalaciones, prototipos y experimentos se distribuirán por los Giardini, el Arsenale y otros barrios».
¿Cuál es el tema de la Bienal y quién se encarga de elegirlo?
Pietrangelo Buttafuoco y Carlo Ratti.
La Bienal de Venecia está presidida por Pietrangelo Buttafuoco, con una junta directiva compuesta por Luigi Brugnaro (vicepresidente), Tamara Gregoretti y Luca Zaia. La Fundación La Biennale di Venezia decide, cada dos años, quién dirigirá la curaduría del evento. Este curador, a su vez, propone un tema para la exposición. El curador de este año es el arquitecto italiano Carlo Ratti, quien eligió como tema principal de la exposición centrarse en las diversas formas de inteligencia, ya sea natural, colectiva o artificial, como formas de colaboración para encontrar adaptaciones a las necesidades en constante evolución y cada vez más urgentes tanto de las comunidades como del medio ambiente. Para reflejar esta dirección, el título oficial de la exposición es «Inteligencia. Natural. Artificial. Colectiva».
La exposición se estructura en torno a tres áreas temáticas: Inteligencia Natural, Inteligencia Artificial e Inteligencia Colectiva, que culminan en una reflexión sobre la exploración espacial, no como una vía de escape, sino como un medio para mejorar la vida en la Tierra. A diferencia de los participantes invitados a la exposición internacional, los curadores de los pabellones nacionales, seleccionados por organizaciones nacionales, tienen una libertad significativa para interpretar, o incluso elegir no seguir, el tema oficial de la Bienal.
¿Cómo se eligen los países y diseñadores participantes?
En la Exposición Internacional de la Bienal de Venecia 2021, el estudio austriaco MAEID participó con Magic Queen.
Cualquier país puede solicitar su participación presentando una solicitud al Presidente de la Bienal, firmada por una autoridad gubernamental competente. Una vez aprobado como participante, cada país establece sus mecanismos para seleccionar tanto su exposición como a sus curadores. Algunos países optan por convocatorias públicas, mientras que otros confían la tarea a instituciones culturales. La Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 incluirá 65 pabellones nacionales, con cuatro países representados por primera vez: la República de Azerbaiyán, el Sultanato de Omán, Catar y Togo.
Por otro lado, los participantes en la exposición internacional «Intelligens. Natural. Artificial. Collective» y los mecanismos para su selección son determinados por el curador de la Bienal. Este año, la visión curatorial de Carlo Ratti busca crear un laboratorio dinámico que reúna a arquitectos, ingenieros, matemáticos, científicos, climatólogos y otros expertos para recopilar diversas perspectivas sobre la responsabilidad de la arquitectura de adaptarse a un mundo cambiante. Este espíritu colaborativo se refleja en una convocatoria abierta de presentaciones, con el objetivo de incorporar diversas voces que ayuden a expandir la noción tradicional de autoría arquitectónica.
¿Todos los pabellones nacionales tienen su propio edificio en la Bienal?
Pabellón nórdico de los Giardini della Biennale diseñado por Sverre Fehn en 1962.
No. A lo largo de la historia de la Bienal de Venecia, 29 países han construido sus pabellones nacionales, desde Bélgica (1907) hasta Corea del Sur (1996). Una vez inaugurados, estos son gestionados por instituciones de sus respectivos países. Los países sin pabellones deben pagar una cuota de participación.
Una de las novedades de este año es la construcción de un nuevo pabellón permanente para Catar en los Giardini, diseñado por la arquitecta libanesa Lina Ghotmeh. Cabe destacar que contar con un pabellón permanente no garantiza la participación en todas las ediciones, como es el caso de Rusia y Venezuela, dos de los países que no participaron este año.
¿La Bienal de Arquitectura de Venecia otorga premios?
El Jurado Internacional de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025.
Sí, el Jurado de la Bienal otorga el León de Oro a la Mejor Participación Nacional, el León de Oro al Mejor Participante en la Exposición Internacional y el León de Plata a un Joven Participante Promesa en la Exposición Internacional. Además, el jurado puede otorgar una Mención Honorífica a la participación nacional y hasta dos Menciones Honoríficas a los participantes en la exposición principal.
El jurado de la edición de 2025, designado por la junta directiva de la Bienal por recomendación del comisario Carlo Ratti, incluye a la arquitecto sudafricana Mpho Matsipa, a la comisaria italiana Paola Antonelli y al crítico de arte e historiador suizo Hans Ulrich Obrist, quien será el presidente. Además de los premios seleccionados por el jurado, la Bienal también otorgará un Premio a la Trayectoria a la filósofa Donna Haraway y al fallecido arquitecto y diseñador italiano Italo Rota (1953-2024). La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar en Venecia el sábado 10 de mayo de 2025.
¿Cuál es el significado del premio León de Oro?
Parte central de la Basílica de San Marcos con la estatua de San Marcos con ángeles a los lados y el León dorado de San Marcos.
La historia del León de Oro se remonta a 1949, cuando se entregó por primera vez en la Bienal de Arte de Venecia. Su figura, el león alado, es el símbolo de San Marcos Evangelista, emblema de la ciudad de Venecia y de la República de Venecia, nación que desapareció en 1797 tras ser conquistada por las tropas lideradas por Louis Baraguey d’Hilliers en nombre de Napoleón Bonaparte.
¿En qué se diferencia esta edición de las exposiciones anteriores?
SpaceSuits.US – 02: *Estudio de traje espacial de tela mylar y beta, 2024.
La Bienal de Venecia es una institución que, mediante un formato fijo, busca reflejar las tendencias y los desafíos contemporáneos en las disciplinas que representa. Cada edición está comisariada por un equipo diferente y se organiza en torno al tema propuesto por dicha figura, lo que significa que no hay dos ediciones iguales. Si bien los países representados suelen ser constantes, la exposición se renueva cada dos años, al igual que el resto de las convocatorias.
En cuanto a las particularidades de esta edición, más allá del tema central, destacan la mayor escala del evento, los nuevos países participantes y el anuncio del nuevo pabellón permanente de Catar. Esta edición también promete involucrar a una mayor parte de la ciudad de Venecia, trascendiendo el recinto ferial para abrir los temas de debate a un público más amplio. Otra novedad destacable es el Manifiesto sobre Economía Circular, creado por Carlo Ratti, Arup y la Fundación Ellen MacArthur. El documento insta a los participantes a crear espacios, instalaciones y exposiciones que sirvan como ejemplos de diseño circular, con el objetivo de minimizar el impacto ecológico del evento. La iniciativa se alinea con el objetivo de la organización de obtener la certificación de neutralidad de carbono este año bajo la nueva norma ISO 14068, siendo el principal reto el impacto ambiental de los propios visitantes.
En cuanto al enfoque temático, las presentaciones preliminares de los pabellones nacionales y los participantes internacionales anuncian un mayor énfasis en la integración de la tecnología en las prácticas arquitectónicas. Esto podría incluir el uso de IA, tecnologías de construcción inteligente y fabricación digital en procesos de diseño, todo en el contexto de colaboraciones internacionales e interdisciplinarias, reflejando la naturaleza globalizada de la práctica arquitectónica contemporánea y su potencial para generar cambios significativos tanto a escala local como global.
Nota
De acuerdo a la información obtenida en la página oficial de la Biennale (https://www.labiennale.org/en/news/awards-biennale-architettura-2025), los premios otorgados ayer 10 de mayo día de la inauguración de la 19ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia han sido los siguientes:
León de Oro a la Mejor Participación Nacional:
REINO DE BAHREIN
Heatwave (Ola de calor) Comisionado: Shaikh Khalifa bin Ahmed bin Abdullah Al Khalifa, Presidente de la Autoridad de Cultura y Antigüedades de Bahréin Curador: Andrea Faraguna Expositores : Andrea Faraguna, Wafa Al Ghatam, Eman Ali, Alexander Puzrin, Mario Monotti Lugar: Arsenale
Menciones Especiales Participaciones Nacionales:
SANTA SEDE
Opera aperta
Comisionado: Cardinale José Tolentino de Mendonça, Prefetto del Dicastero per la Cultura e l’Educazione della Santa Sede
Curadores: Marina Otero Verzier, Giovanna Zabotti
Expositores : Tatiana Bilbao Estudio (Ciudad de México), MAIO Architects (Barcelona)
Lugar: Complesso di Santa Maria Ausiliatrice, Fondamenta S. Gioacchin, Castello 450
Expositores : cave_bureau, Palestine Regeneration Team (PART), Mae Ling Lokko y Gustavo Crembil, Thandi Loewenson
Lugar: Giardini
León de Oro a la mejor participación en la 19.ª Exposición Intelligens . Natural . Artificial. Collective .
Canal Café
Diller Scofidio + Renfro, Natural Systems Utilities, SODAI, Aaron Betsky, Davide Oldani
Lugar: Arsenale
León de Plata por una prometedora participación en la 19.ª Exposición Intelligens . Natural . Artificial. Collective .
Calculando imperios: una genealogía de la tecnología y el poder desde 1500
Kate Crawford, Vladan Joler
Lugar: Corderie, Arsenale
Menciones Especiales como Participantes en la Exposición Internacional
Urbanismo alternativo: los mercados autoorganizados de Lagos
Tosin Oshinowo, Oshinowo Studio
Lugar: Corderie, Arsenale
Elephant Chapel (Capilla del Elefante)
Boonserm Premthada
Lugar: Corderie, Arsenale
Además, como ya se mencionó, fueron otorgados dos Premios a la Trayectoria: uno a la filósofa Donna Haraway y otro especial (In Memoriam) al fallecido arquitecto y diseñador italiano Italo Rota (1953-2024).
La Comisión de Desarrollo Urbano y Territorial de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat en alianza con el Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela invita a participar en la segunda sesión del Ciclo de Conferencias on line 2025 sobre el Desarrollo Territorial y Urbano de Venezuela
II. EL ESPACIO PÚBLICO COMO ESTRUCTURADOR DE LA CIUDAD
Ponente: Arq. Maritza Rangel
Modera: Urb. Ariana Tarhan
Comentaristas: Arq. Franco Micucci y Urb. Zulma Bolívar
Jueves 15 de mayo
9:30 – 11:00 am hora Caracas
VIA ZOOM ID: 822 9314 6820 Passcode: 417882
Nota
La ponencia será de 40 minutos, 10 minutos para cada comentarista y 30 minutos de intercambio con los participantes.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.