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¿SABÍA USTED…

…que en 1929 se completó la construcción de lo que hoy es la Plaza Pérez Bonalde en Catia?

1. Plaza Cataluña, luego Pérez Bonalde (foto tomada aproximadamente en 1934).

A poco que uno observe el paulatino crecimiento urbano de Caracas a comienzos del siglo XX, registrado con precisión en los planos elaborados por el ingeniero Ricardo Razetti, notará el momento en el que la ciudad, que se mantuvo si se quiere contenida entre el Ávila al norte y el Guaire al sur y limitada por El Calvario al oeste y la quebrada Anauco al este, comienza a extenderse mediante intervenciones que rompen definitivamente con la estructura que hasta entonces había prevalecido y garantizado su ordenamiento: la del damero colonial.

En tal sentido, el “Plano de Caracas” de 1929, última de las representaciones de Razetti de la ciudad, se convierte en un documento fundamental para entender los cambios que a partir de entonces se acelerarían coincidiendo con el impacto que tendría la transformación de nuestra economía a raíz de la aparición del petróleo.

2. Plano de Caracas por Ricardo Razetti. 1929.

El análisis del documento, realizado con minuciosidad por Iván González Viso y Federico Vegas en el texto introductorio “Caracas a través de sus planos” de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), hace particular mención de la aparición al extremo noroeste de la ciudad, en el sector de Catia, de una urbanización “en construcción” que llevaba el nombre de “Nueva Caracas”. Al respecto señalan: “Su extensión equivale a 80 de las cuadras del centro tradicional. Por su escala y novedad es, proporcionalmente, la intervención más importante en la historia de Caracas. Viene a constituir un modelo de ciudad satélite, pues se encontraba separada del casco central por el largo brazo que partía hacia la Guaira y destinada para la clase obrera, una especificidad que difiere de la multifuncionalidad de la trama colonial. Comenzaban a manifestarse criterios de zonificación y desintegración. Nueva Caracas será la entrada al gran valle desde el mar y tendrá la multiplicidad y la vitalidad de un puerto enclavado en la montaña. Allí encontraron sitio los emigrantes que llegaron antes y después de la guerra”.

3. Detalle del Plano de Caracas de 1929 con el trazado de la Nueva Caracas «en construcción». Al norte la plaza Juan Crisóstomo Gómez (luego Sucre) y en el centro la plaza Cataluña (luego Pérez Bonalde).

En efecto, cuando en 1924 Renato Serrano, Gobernador del Distrito Federal, se dirige al Concejo Municipal de Caracas, informándole sobre las inversiones que se realizaban en el ensanchamiento de la avenida Sucre, “la cual enlaza entre sí los importantes caseríos de Las Tinajitas, Agua Salud, Agua Salada y Catia”, le abrió la puerta con dicha mejora vial a la urbanización de grandes extensiones de uso agrícola al oeste del centro de la capital. El primero de estos nuevos desarrollos es la ya citada Nueva Caracas, para cuya realización en 1928 se comienza a trabajar una gran extensión de terreno en el llamado “relleno de Catia” que implicó el embaulamiento de una parte de la Quebrada Caroata, cuyos afluentes eran las quebradas Agua Salud, Agua Salada y El Polvorín, entre otras.

Como bien registran Izaskun Landa y María Isabel Peña en el texto que sirve de introducción a la “Zona 2. La Nueva Caracas” del ya citado libro Caracas del valle al mar…, será en 1929, con la creación del Sindicato Nueva Caracas, que se promoverá en el sector “la construcción de un gran trozo de ciudad, en un terreno plano luego de atravesar un cuello entre cerros, desde el casco fundacional y en sentido noroeste, donde se desarrollaron unas 58 manzanas (rectangulares y cuadradas) diseñadas por el ingeniero Oscar Ochoa”.

4. Primeras edificaciones que se levantan en la Nueva Caracas donde funcionaron las oficinas del Sindicato Nueva Caracas (c.1928).

Pese a ser un emprendimiento privado, el Banco Obrero (BO), repitiendo la exitosa experiencia alcanzada en San Agustín del Sur, en donde estaba construyendo 200 viviendas; en Agua Salud, 95 viviendas construidas por contrato por los Hermanos Mancera; y 60 en Los Jardines del Valle, levantadas por los ingenieros C. Aza Sánchez y R. Valery Pinaud, decide construir 38 viviendas en la Nueva Caracas, también contratadas a los Hermanos Mancera y vendidas por Bs. 10.980 cada una. Estas últimas se hacen continuas, sin retiros laterales ni de frente. Además, sólo podían alcanzar un solo piso adicional, ya que el suelo era arenoso, inestable y con niveles freáticos altos corroborado por la existencia en las proximidades de la Laguna de Catia, nutrida con agua de la quebrada Caroata. Con ello como modelo, la Nueva Caracas se fue conformando primordialmente por edificaciones adosadas sin retiro de frente para vivienda y comercios, y áreas de uso industrial que ocupaban parcelas de mayor tamaño al sur.

5. Laguna de Catia, cerca de 1930.
6. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Röhl (1934) donde se muestra la relación entre la Nueva Caracas (empezando a ocuparse) y el casco central de la ciudad. A la izquierda (oeste) de la trama de la urbanización se puede observar la Laguna de Catia.

El trazado vial en retícula adoptó, para las calles que se desarrollan en sentido norte-sur, nombres de repúblicas del continente (Perú, Brasil, Argentina, Colombia, México, Chile, Bolivia, Ecuador), y para la avenida central (flanqueada por las de Argentina al oeste y Colombia al este), el de la Madre Patria (España). Ellas tres son las únicas cuyo recorrido transcurre sin interrupciones entre la avenida Sucre y La Silsa (prolongación de la avenida Morán o avenida Simón Bolívar).

7. Trazado de la Nueva Caracas mostrado en un detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.

Sobre el eje central, ocupando su corazón neurálgico destaca “una glorieta radial, inicialmente denominada ‘Plaza Cataluña’”, apuntará María Isabel Peña, la cual complementará el gentilicio de la avenida sobre la que se colocó.

8. Detalle del Plano de Caracas de 1956 donde se muestra el desarrollo de la Parroquia Sucre (incluida la Nueva Caracas) y su la relación con el casco central de la ciudad.
9. Viviendas en las veredas de la urbanización Urdaneta, Catia (c.1956).
10. Detalle de la Plaza Pérez Bonalde (c.1955).

El arbolado espacio público, que posteriormente se llamaría “Plaza Las Orquídeas”, adoptará a partir de 1946 el nombre de “Pérez Bonalde” en honor al poeta venezolano José Antonio Pérez Bonalde Pereira (1846-1892), máximo exponente de la poesía lírica del país del siglo XIX, nombre con el cual ha permanecido hasta hoy. Fue entonces cuando también se colocó en el centro de la rotonda un busto del escritor en mármol blanco sobre un pedestal, obra del connotado escultor caraqueño Lorenzo González (1876-1948) ejecutado en la Marmolería Artística Prof. Emilio Gariboldi.

11. Tres tomas en momentos diferentes del busto del poeta José Antonio Pérez Bonalde, obra del escultor Lorenzo González.

Desde la plaza, cuyo diseño se atribuye al urbanizador Oscar Ochoa, ubicada como se dijo sobre la avenida España, surgen seis calles que se conectan a las avenidas Argentina y Colombia: dos perpendiculares a la España en sentido este-oste (calle Washington), dos en sentido suroeste-noreste (calle La Engracia) y dos en sentido sureste-noroeste (calle La Castellana). Esa disposición en cruz y sus diagonales, determinaron su diseño radial compuesto por ocho jardines.

Cabe añadir que dentro de la planificación de la Nueva Caracas prevista por Oscar Ochoa (quien posteriormente también desarrollaría Altavista al norte de Catia y la urbanización Miranda al este de Caracas), se incluyó un club social y deportivo ubicado frente a la plaza Pérez Bonalde.

José Ignacio Cabrujas (1937-1995), quien vivió en la calle Argentina, entre quinta y sexta avenida, de la Nueva Caracas desde 1941 hasta 1960, es quien nos ha dejado a través de la entrevista que le hiciera Milagros Socorro para el libro Catia Tres Voces: María Carrasquel, Henríquez Hernández, José Ignacio Cabrujas (1996), imágenes reveladoras de sus vivencias en el sector y del significado que tuvo la plaza Pérez Bonalde en su tránsito por la adolescencia y juventud. En tal sentido confesará: “La plaza Pérez Bonalde y la avenida España constituían un entorno ritual. Allí se desarrollaban inmensos ritos: de iniciación sexual, de valentía, de virilidad, de feminidad”.

12. Fotografía de la Plaza Pérez Bonalde en los años 1950, cuando José Ignacio Cabrujas la hizo parte de su recorrido vital.

Para Cabrujas, muchas de sus experiencias están asociadas a la importancia que tenía la posibilidad de ir al cine, donde se alternaba entre el ir al Pérez Bonalde a ver películas norteamericanas, románticas, o ver mexicanas al España “a cuadra y media de la plaza Pérez Bonalde, bajando hacia la plaza de Catia”, para luego ir al comentarlas en el lugar que rinde honores al autor de “Vuelta a la patria”.

Cabrujas resume la importancia del lugar cuando transmite que para él Catia y la plaza Pérez Bonalde estaban asociadas al concepto de “comunidad”: “Y uso la palabra ‘comunidad’ con toda intención porque tiene una carga afectiva para mí y no me gusta usarla sino solo en esa instancia: lo que es común a todos, lo que les sucede a personas, la crónica y los estímulos comunes de las personas. Todo sucedía en un lugar que era capaz de autoabastecerse; si yo recuerdo esa etapa de la plaza Pérez Bonalde, lo primero que se me viene a la mente es que el resto de la ciudad no significaba para mí nada”.

13. Dos de los cines ubicados en la Nueva Caracas frecuentados por José Ignacio Cabrujas. El Catia (izquierda) y el España (derecha).

Siempre teniendo el cine como eje (en Catia en los años 50 se contaban hasta ocho salas de proyección), Cabrujas redondeará el valor de foro o ágora que daba a aquel espacio público con nombre de poeta, a partir de una anécdota asociada a la película de corte social titulada “Nosotros los pobres”, protagonizada por Pedro Infante: “Después de ver aquella película de Pedro Infante, no era posible que nos fuéramos a nuestras casas sin constatar aquel milagro y aquella emoción que habíamos experimentado. Teníamos que felicitarnos e intentar extraer conclusiones sobre lo que habíamos visto”. Y continúa: “Éramos amigotes e íbamos a la plaza a hacer bromas, a reírnos, a hacer lo que llaman los españoles gamberradas, a eso íbamos a la plaza Pérez Bonalde: a ser muchachos. Muchachos en el sentido de que teníamos que sentarnos y hablar, sin orden ni por qué. Con el tiempo, bien pasado el tiempo, descubrimos que éramos algo, que teníamos una cierta identidad, claro que a nadie se le ocurrió decir que éramos el Grupo de la plaza Pérez Bonalde, eso era simplemente un afecto; pero algunos de nosotros empezamos a pensar que era importante vernos allí, que no ir una noche significaba perder algo, perderse una experiencia o la oportunidad de lucirse, de alardear entre nosotros mismos a ver quién era más inteligente o sacaba mejores conclusiones. Las discusiones eran increíbles, y las había de todo tipo… (…) Así, la plaza fue transformándose lentamente, muy lentamente, en un sitio de discusión. En la medida en que nos íbamos haciendo grandes, o nos arriesgábamos más, o leíamos más, se convirtió en una costumbre importante discutir”.

14. Otros dos cines ubicados en la Nueva Caracas. El Bolívar (izquierda) y el Esmeralda (derecha).

A medida que pasó el tiempo la plaza se convirtió, de acuerdo con el testimonio de Cabrujas, en “el lugar donde fingíamos y a medida que pasaba el tiempo fingíamos más, nos hacíamos más teóricos, más comunistas, más estetas, más conocedores, más gastrónomos, más mujeriegos… sin que eso fuera verdad, sin que eso fuera una experiencia. Éramos unos sofistas, unos retóricos, creíamos que el verbo suplantaba la realidad y nos daba poder. No éramos honrados, pero al mismo tiempo, en nuestro descargo debe decirse, éramos muy angustiados y todo eso lo vivimos sabiendo lo que vivíamos, sabiendo que lo que nos faltaba era grave y en verdad buscábamos que nos sucediera. Eso me lo concedo y se lo concedo a la gente de la plaza Pérez Bonalde”.

Catia experimentó una urbanización rápida y profunda bajo el régimen de Marcos Pérez Jiménez, transformándose de un paisaje semi-rural en una bulliciosa zona industrial. Este período atrajo importantes oleadas de inmigrantes italianos, portugueses, españoles y árabes, contribuyendo a la identidad de la zona como un «volcán de trabajo». La inauguración del Mercado de Catia cerca de la Plaza Pérez Bonalde fue vista como una clara señal de progreso, equiparando el desarrollo con la construcción.

15. Izquierda: Dos tomas de la avenida España en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX. Derecha: La avenida España transformada en el Bulevar de Catia.
16. La Plaza Pérez Bonalde en la actualidad.

Por su parte, la plaza Pérez Bonalde, testigo de la transformación de la Nueva Caracas, conservó su fisonomía hasta que a finales de los años 80 comenzaron las obras del Metro, que derivarían en la construcción de la estación que lleva su nombre y la creación del Bulevar de Catia sobre la que había sido hasta entonces la avenida España, del cual la Pérez Bonalde (al sur) y la Catia (al norte, colindando con la avenida Sucre) constituyeron sus extremos. La intervención del Metro la redujo a cuatro jardines sin alterar su perímetro total, así como tampoco la ubicación central de busto del poeta el cual en años más recientes ha mostrado claros síntomas de deterioro.

17. Diversas tomas del Bulevar de Catia en la actualidad.

El Bulevar de Catia desde su inauguración en 1982 se convirtió rápidamente en una pujante zona comercial y lugar de recreo y esparcimiento. Esta vitalidad comercial y recreativa se intensificó significativamente los fines de semana, atrayendo una gran afluencia de residentes de los barrios circundantes, incluidos los superbloques del 23 de enero, las Lomas de Urdaneta y Altavista y la parte baja de Los Magallanes, intensidad que convirtió el mantenimiento y cuidado de sus espacios y equipamiento en un tema que se debía atenderse con una frecuencia que no era respetada.

18. Vistas cenitales de la Nueva Caracas y sus alrededores en la actualidad (izquierda) y de la Plaza Pérez Bonalde y sus inmediaciones.

A pesar de los desafíos y ciclos de degradación sufridos, la Plaza Pérez Bonalde y su Bulevar circundante muestran una notable resiliencia. El hecho de que se mantuviera como la «zona más dinámica y principal punto de abastecimiento» incluso durante la pandemia sugiere que las necesidades humanas fundamentales de reunión pública, comercio y recreación están profundamente arraigadas y a menudo superan los reveses temporales o incluso la negligencia sistémica, demostrando que poseen un valor y una función intrínsecos para la comunidad que trascienden su condición física o sus problemas de gestión.Esto sirve para reiterar que los espacios públicos, especialmente aquellos que cumplen funciones sociales y económicas esenciales, a menudo exhiben una poderosa capacidad de autorrenovación, adaptándose a las circunstancias cambiantes manteniendo su condición de desahogo a sus comunidades a pesar de la adversidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2 y 3. Caracas del valle al mar. Último plano de Razetti (https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/)

5 y 7. Caracas del valle al mar. Zona 2. La Nueva Caracas (https://guiaccs.com/zona-2/)

6. Caracas del valle al mar. La ciudad del caballo (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

8. Caracas del valle al mar. La ciudad moderna (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/)

9. Egresados, Ex Alumnos y Profesores del Liceo Andres Eloy Blanco Caracas (https://www.facebook.com/groups/asoaeb/posts/10161132384895679/)

10. Un vistazo a la Caracas de ayer y de hoy. Plazas y parques de la vieja Caracas (https://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/08/plazas-y-parques-de-la-vieja-caracas.html)

11. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/); Estatuas de Caracas (https://estatuasdecaracas.blogspot.com/2014/04/antonio-perez-bonalde.html); y flickr (https://www.flickr.com/photos/erol70/13207061043/)

12. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/photo/?fbid=3326718684007228&set=a.374588649220261)

13. CURADAS (https://curadas.com/2021/10/05/caracas-de-pelicula-salas-de-cine/); y Retrospectiva. Las Salas de Cine de Caracas (https://www.facebook.com/groups/16917138878/posts/10158533087198879/)

14. La Venezuela de ayer en fotos (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/1647199342026769/) y (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/7219715894775058/)

15. Venezuela inmortal (https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/boulevard-de-catia-caracas-a%C3%B1os-50comparte/778165202282415/) y Caracas cuéntame (https://twitter.com/caracascuentame/status/1296491817022697475)

16. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/)

17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. Capturas de Google Earth

ES NOTICIA

Eduardo Souto de Moura nombrado Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025

Escrito por Reyyan Dogan

Publicado el 16 de julio de 2025

Tomado de https://www.archdaily.com

La Asociación de Arte de Japón ha nombrado al arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025. En su 36.ª edición, el premio reconoce la trayectoria de artistas en los campos de la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y el teatro/cine. El Praemium Imperiale se creó en 1988 para reconocer a personas cuyo trabajo ha contribuido significativamente al enriquecimiento del panorama cultural global. Souto de Moura fue reconocido por crear una arquitectura que conecta con el presente, conservando una calidad atemporal.

Estadio Municipal de Braga.

Nacido en Oporto en 1952, Souto de Moura estudió arquitectura en la Escola Superior de Bellas Artes do Porto y colaboró con Álvaro Siza antes de fundar su propio estudio en 1980. Su obra abarca una amplia gama de tipos y escalas de edificios, desde viviendas particulares hasta edificios públicos, caracterizados por un enfoque en la materialidad, la estructura y una fuerte conexión con el lugar. Entre sus proyectos más destacados se incluyen el Estadio Municipal de Braga, excavado en una antigua cantera; la Casa das Historias Paula Rego, conocida por sus volúmenes en tonos terracota; y el Centro Cultural de Viana do Castelo, diseñado para asemejarse más a una máquina que a un edificio.

Casa das Histórias Paula Rego.

La arquitectura de Souto de Moura es reconocida por su lenguaje formal claro y su atención a la artesanía. Sus proyectos emplean una paleta de materiales sobria, a menudo granito, hormigón, madera y ladrillo, y se integran estrechamente con el contexto y el paisaje circundantes. Su enfoque equilibra la simplicidad con una cuidadosa exploración del espacio, la luz y la textura, dando como resultado edificios que transmiten un sentido de pertenencia y continuidad. Su trabajo ha sido ampliamente reconocido por combinar la innovación con un profundo respeto por la historia y el lugar, creando una arquitectura que interactúa con los contextos contemporáneos a la vez que se nutre de las tradiciones y entornos locales.

Centro Cultural de Viana do Castelo.

«Quiero crear objetos donde la gente pueda vivir y ser feliz». – Eduardo Souto de Moura en una entrevista con ArchDaily

A lo largo de su carrera, Souto de Moura ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Pritzker de Arquitectura en 2011, el Premio Wolf en 2013 y el León de Oro al Mejor Proyecto en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2018. También ha sido galardonado con el Premio Arnold W. Brunner Memorial y la Orden Francesa de las Artes y las Letras, lo que refleja su influencia y prestigio internacional. Además de su práctica profesional, ha contribuido a la formación en arquitectura en instituciones como la Universidad de Harvard y la ETH de Zúrich. El Praemium Imperiale 2025 se suma a la extensa trayectoria de reconocimiento de Souto de Moura y lo sitúa entre los arquitectos contemporáneos más destacados cuyo trabajo combina rigor material, sensibilidad cultural y claridad conceptual, lo que subraya su continua relevancia e influencia dentro del discurso arquitectónico global.

Parcelamiento y casas de Sete Cidades

Junto a Souto de Moura, entre los galardonados de 2025 se encuentran el pintor Peter Doig, la escultora Marina Abramović, el pianista András Schiff y la coreógrafa Anne Teresa De Keersmaeker. La ceremonia de entrega de premios está prevista para el 22 de octubre de 2025 en Tokio. Al igual que otros galardonados en arquitectura, como Shigeru Ban en 2024, Diébédo Francis Kéré en 2023 y Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa de SANAA en 2022, Souto de Moura es reconocido por su trayectoria y su influencia global.

ACA

ES NOTICIA

Un módulo restaurado de la Torre Cápsula Nakagin de Tokio se exhibe durante un año en el MoMA

Escrito por Antonia Piñeiro

Publicado el 15 de julio de 2025

Tomado de https://www.archdaily.com

El Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York presenta una exposición dedicada a la Torre Cápsula Nakagin del arquitecto japonés Kisho Kurokawa, del 10 de julio de 2025 al 12 de julio de 2026. Titulada «Las múltiples vidas de la Torre Cápsula Nakagin», la exposición ofrece una retrospectiva de los 50 años de vida del edificio. Construida en el distrito de Ginza de Tokio en 1972 y desmantelada en 2022, la torre se presenta a través de materiales contextuales, dibujos originales, grabaciones de archivo y una cápsula completamente restaurada. La exposición invita a la reflexión sobre cómo las ciudades abordan el envejecimiento de los edificios y la rápida transformación de las zonas urbanas. Los diversos materiales que documentan la continua evolución de la torre a lo largo de cinco décadas invitan al espectador a considerar cómo la arquitectura podría perdurar al asumir nuevos roles y funciones más allá de su propósito original.

Una de las obras más reconocidas de Kurokawa, y uno de los pocos proyectos realizados del movimiento metabolista, la Torre Cápsula Nakagin se erige como un experimento radical de vida urbana. El metabolismo japonés, desarrollado en la década de 1960, concebía los edificios y las ciudades como entidades dinámicas capaces de cambiar, a menudo basándose en principios biológicos. La exposición presenta la torre como un antiguo «símbolo del tecnofuturismo japonés de posguerra», que encarna una visión de arquitectura adaptable. Toma como punto de partida la propia declaración de Kurokawa: «Este edificio no es un edificio de apartamentos».

La torre constaba de dos núcleos interconectados de hormigón y acero que soportaban 140 «cápsulas» de ocupación individual, cada una equipada con interiores prefabricados y un televisor a color Sony. Las cápsulas se fabricaron fuera del edificio y se atornillaron al núcleo de la torre, encarnando la visión de Kurokawa de la arquitectura como un organismo vivo capaz de crecer y renovarse mediante ciclos metabólicos. Estas cápsulas debían reemplazarse cada 25 a 35 años para satisfacer las necesidades cambiantes, pero no se reemplazó ninguna, y las unidades originales permanecieron en su lugar hasta la demolición del edificio. El concepto de adaptación no se plasmó en la renovación estructural del edificio, sino en su reutilización funcional: a lo largo de cinco décadas, las mismas cápsulas se transformaron en oficinas, salones de té, galerías de arte y cabinas de DJ.

La exposición del MoMA presenta la cápsula A1305, una de las 14 restauradas a su estado original, adquirida por el museo en 2023 tras el desmantelamiento del edificio. Antiguamente ubicada en la planta superior de la torre, la cápsula ha sido restaurada utilizando componentes originales rescatados de otras unidades, incluyendo el conjunto completo de equipos audio-electrónicos que eran opcionales en aquel momento. Se exhibe junto con dibujos originales, fotografías, material promocional, películas y audios de archivo, entrevistas con antiguos residentes, un recorrido virtual interactivo por el edificio y la única maqueta arquitectónica que se conserva de 1970-72. La exposición traza la narrativa cambiante del proyecto, desde su comercialización inicial como microapartamentos para empresarios urbanos hasta su declive gradual y su posterior desmantelamiento.

Las Muchas Vidas de la Torre Cápsula Nakagin está organizada por Evangelos Kotsioris, Curador Adjunto, junto con Paula Vilaplana de Miguel, Curaduría Asociada del Departamento de Arquitectura y Diseño. Los miembros del MoMA tendrán la oportunidad de visitar la cápsula durante eventos especiales de activación en las galerías del museo a nivel de calle. Se organizará una programación pública adicional en colaboración con la Japan Society de Nueva York. La exposición se acompaña de un nuevo volumen de la serie «Uno a Uno» del MoMA, un libro ilustrado de Evangelos Kotsioris que explora el diseño, la construcción, la transformación, la demolición y el legado de la Torre Cápsula Nakagin.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 448

La revista Croquis. Arquitectura e Ingeniería de Venezuela irrumpe en el escenario editorial venezolano en enero de 1981 con la firma intención de convertirse en “un medio de difusión de ideas y de realizaciones vinculadas a la labor del Arquitecto y el Ingeniero”, tal y como se declara en el editorial aparecido en su número 1. Como suele ocurrir con frecuencia, con ello se buscaba llenar con entusiasmo un vacío entre las revistas de carácter comercial, escasas si se quiere a comienzos de una década en la que, coincidiendo con el período presidencial de Luis Herrera Campíns, se empezaban a sentir los rigores de una crisis económica que tendrá en el viernes negro (18 de febrero de 1983) su punto culminante.

1. Editorial y contraportada del nº1 de la revista Croquis.

Habiendo fijado en la ciudad de Mérida su sede desde donde se comenzó a editar e imprimir, y si bien su primera edición recoge en su totalidad trabajos académicos y profesionales vinculados a la región de Los Andes, su fundador, el arquitecto José Martín Fernández, resaltaba en el editorial ya mencionado que las páginas de la revista “están abiertas a los planteamientos que impliquen alternativas para resolver con nuevos criterios basados en nuestra realidad, los problemas arquitectónicos, urbanísticos y tecnológicos del país, para contribuir en ampliar la visión sobre dichas actividades…”, a lo cual se añade la intención de “ser un instrumento de la libre expresión de las ideas de todos aquellos que quisieran manifestar sus opiniones, concepciones sobre cualquier aspecto o problemas vinculados al quehacer del Ingeniero y el Arquitecto” y, por si fuera poco, “promover a nivel nacional concursos de proyectos de arquitectura e ingeniería” y, además, “contribuir a reafirmar la conciencia conservacionista con respecto a los valores arquitectónicos de nuestro país y de América Latina”.

Tan ambiciosos objetivos buscarían ser plasmados mensualmente a través de una estructura y un equipo que tenía a Martín como su Director General, a Bruno Bellomo como Director Técnico, a Jaime Giraldo Valencia como Director de Ventas y Publicidad, y a Gustavo Febres Salas como Asesor Jurídico. El primer Comité de Redacción lo conformaban el periodista Asdrúbal Romero Yáñez acompañado de Martín y Bellomo, contándose además con un grupo de colaboradores especiales para el número y una corresponsalía en Caracas. Tanto la Oficina de Publicidad como la sede de la Editorial Croquis C.A. se ubicaban en La Arboleda, Mérida, corriendo la impresión a cargo de La Imprenta C.A. ubicada también en Mérida.

2. Contratapa y página de créditos con el Sumario del nº1 de la revista Croquis.

El Sumario del nº1 recogió, además del Editorial titulado “Croquis a sus lectores”, los trabajos: “UN PROCESO DE ANÁLISIS. El Pabellón de Alemania en la Exposición de Barcelona” del Arq. Eli Saúl Uzcátegui; “LA GUADUA y su contribución en los desarrollos regionales” del Arq. Washington A. Méndez; “CARRETERA MÉRIDA-PANAMERICANA” de los Ings. José Antonio Uzcátegui, Rafael Enrique Abreu, Alexis Sánchez y Juan Octavio Hurtado; “EDIFICIO DE OFICINAS OFICENTRO”, Mérida, estado Mérida, de la Arq. Ivana Giordani Estraccia; “TORRE EMPRESARIAL ALTO CHAMA”, Mérida, estado Mérida, del Arq. Claudio Corredor Muller; “EDIFICIO DE OFICINAS PILPERCA”, Mérida, estado Mérida, del Arq. Claudio Corredor Muller; “UNIDAD RESIDENCIAL MADRE JUANA”, San Cristóbal, estado Táchira de los Arqs. Norma García de Hernández, Otilia Viloria de Apitz y Rafael Alberto Apitz; “UNIDAD RESIDENCIAL ANTARAJU”, San Cristóbal, estado Táchira, de los Arqs. Norma García de Hernández, Otilia Viloria de Apitz y Rafael Alberto Apitz; “UNIDAD RESIDENCIAL LAGO SUR”, El Vigía, estado Mérida, del Arq. José I. Almeijeiras; y “CONJUNTO RESIDENCIAL CHACÓN GUERRA”, Cordero, estado Táchira, de los Arqs. Norma García de Hernández, Otilia Viloria de Apitz y Rafael Alberto Apitz.

3. Algunas de las páginas interiores del nº1 de la revista Croquis.

Aquella presentación en sociedad, de corte eminentemente regional, de 78 páginas, formato de 11 x 31 cms, impresa en papel glasé y de sobria diagramación, prácticamente sin anuncios publicitarios e información sobre la manera de suscribirse, ha quedado como testimonio y oportunidad para recoger lo que en el momento podían considerarse como reflexiones académicas, pero sobre todo muestras de parte de la arquitectura comercial que por entonces se realizaba en los estados andinos.

4. Portada y página de créditos con el Sumario del nº2 de la revista Croquis.

Seguidamente, en febrero de 1981, Croquis, de acuerdo con lo prometido, lanzaría su segundo número de 66 páginas, de corte muy similar al primero, en el que se exploraría con otra tipografía para identificar la publicación, aparecería propaganda en las primeras páginas y se estructuraría el Sumario con base en el Editorial y cuatro grandes bloques: FORO, en que se daba cabida a diferentes artículos de corte tanto académico como profesional; ARQUITECTURA, dedicado a mostrar trabajos estudiantiles realizados en la Universidad de Los Andes, Mérida, y proyectos ejecutados en la región; INGENIERÍA que servía para mostrar notas y apuntes relacionados con el diseño estructural de obras civiles; e INFORMACIÓN en el que se abría la oportunidad de mostrar reseñas sobre eventos.

5. Portada y página de créditos con el Sumario del nº3 de la revista Croquis.

Podría decirse que el número 3 (mayo-junio 1981, 66 páginas) marcó importantes cambios dentro de lo que será la evolución editorial de la revista. En primer lugar, el nombre “Croquis” adquiriría un carácter propio que perduraría a lo largo del resto de las apariciones de la publicación y la contraportada estará ocupada con propaganda publicitaria. Por otro lado, los editores a través de un texto que titularían “Reafirmación”, al caer en cuenta de las dificultades que acarreaba mantener la periodicidad mensual inicialmente ofrecida, en virtud de la experiencia adquirida en los dos números anteriores y la complejidad que ello representaba, anunciarán que la revista tendrá carácter bimensual “ya que el hecho no es sacar una revista mensual ‘para cumplir’ sino lograr una revista que cumpla con los objetivos deseados”. También se abrirá la sección de ARTE, pasando el Sumario en adelante a estar conformado por el Editorial y los bloques FORO, ARQUITECTURA (donde se seguirían mostrando trabajos locales), INGENIERÍA y ARTE como novedad, el cual contendría una reseña de la exposición “Indagación de la Imagen (la figura, el ámbito, el objeto). Venezuela 1680-1980” abierta en la Galería de Arte Nacional, Caracas, entre 1979 y 1980, y una “Separata coleccionable” impresa en otro tipo de papel, que se dedicaría a temas específicos dedicándose la nº1 al “Arte Gótico”, excelente iniciativa que no perdurará en el tiempo. Otro dato no menor es que a partir de este número la Editorial Croquis (ya no como compañía anónima -C.A.- sino como sociedad de responsabilidad limitada -S.R.L-) comenzará a operar desde Caracas, claro síntoma de apertura que se notará en adelante.

6. Portada y página de créditos con el Sumario del nº4-5 de la revista Croquis.

El número especial 4-5 (114 páginas) cierra el primer año de Croquis. Denota de nuevo la dificultad de cumplir con la periodicidad bimensual ofrecida. Marca el inicio en la sección FORO de una serie de hasta tres colaboraciones del ingeniero Tomás Stohr sobre el tema del transporte urbano que se alternarán en el tiempo; muestra la publicación en INGENIERÍA del proyecto para “EL AEROMETRO DE MÉRIDA”; y la presencia por primera vez en el bloque ARQUITECTURA de obras fuera del contexto andino: el “CLUB DE GOLF DE LOS CANALES DE RÍO CHICO” de los Arqs. Luis Puchades, Juan Carlos Parilli y Alfredo Guinand; y la “TORRE CLEMENT” del Arq. Horacio López. Este número significará también la asunción de la Coordinación de Publicaciones del arquitecto Nuncio Guerra, cargo que ostentará hasta la desaparición de la revista. Igualmente, marcará la decisión de imprimirla (también hasta el final) en Tipografía América del Sur, C.A., Caracas.

Los números 6 (abril 1982, 70 páginas) y 7 (octubre 1982, 78 páginas), en los que crece significativamente el número de anunciantes, cubrirán aquel año manifestando tácitamente que la periodicidad había pasado a ser semestral.

7. Portada y página de créditos con el Sumario del nº6 de la revista Croquis.

En el nº6 Croquis comenzó a subtitularse “Arquitectura/Ingeniería/Arte en Venezuela” con el cual terminará sus días y a informar que su tiraje era de 3000 ejemplares, cifra nada despreciable. Marcó el momento de la primera colaboración en la sección FORO del historiador del arte José Antonio Arrieta donde escribiría sobre temas dedicados a la restauración y conservación (la cual perdurará hasta la desaparición de la publicación), y la incorporación por vez primera de “reseñas de libros”.

8. Dos de las páginas interiores del nº6 de la revista Croquis.

Pero lo más interesante es que ambos números, ya definitivamente abiertos a registrar temas nacionales de gran interés, incorporarán en el bloque ARQUITECTURA, por un lado (nº6), valiosa información proporcionada por la C.A. Metro de Caracas acerca de los aspectos funcionales tomados en consideración para el diseño de las estaciones de la Línea 1 (Propatria-Petare), y de los objetivos generales del proyecto de ambientación cultural y artística, mostrando un interesante despliegue descriptivo y gráfico de las estaciones: Propatria, Agua Salud, Caño Amarillo, La Hoyada, Parque Carabobo, Colegio de Ingenieros, Chacaíto, Parque del Este y Petare.

9. Portada y página de créditos con el Sumario del nº7 de la revista Croquis.
10. Dos de las páginas interiores del nº7 de la revista Croquis.

Por el otro lado, en el nº7 se atiende el proceso de avance de algunas de las obras que dieron apoyo a celebración de los IX Juegos Deportivos Panamericanos a realizarse en Caracas el año siguiente. Así, aparecerán los proyectos de Remodelación del Complejo Deportivo U.C.V. (Arqs. Bernardo Borges y Jacobo Koifman), el Parque Naciones Unidas (Arq. Jaime Esparza) y la Villa Panamericana (Arqs. Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes). También a partir del nº7 Editorial, Reseñas Noticias y Reseñas libros formarán un bloque que antecederá a los cuatro tradicionales.

El año III (1983) bajo las pautas establecidas a partir de 1982, verá la salida del número doble 8-9 (junio, 120 páginas) y el 10 (noviembre, 82 páginas).

11. Portada y página de créditos con el Sumario del nº8-9 de la revista Croquis.

Si por algo puede distinguirse el nº8-9 es por el llamado que se hace desde la redacción a prestar atención a la manera como se expresa la “Arquitectura Nacional”, a la luz de los resultados arrojados en los recientes concursos nacionales dedicados a la Catedral de Ciudad Guayana y al Edificio Administrativo de la Gobernación del Distrito Federal. También destaca un artículo elaborado por el arquitecto José Luis Colmenares titulado “Frank Lloyd Wright y el bloque textil”, y la numerosa cantidad de edificios reseñados entre los que sobresalen: la Central de Controles del Metro de Caracas en La Hoyada (Max Pedemonte y Pedro Ovalles), cinco torres de oficina diseñadas por la oficina Borges, Pimentel y Koifman, y el recién inaugurado Museo de Arte de La Rinconada de Mendoza & Dávila, ejecutado según la propuesta con la que ganaron el concurso nacional convocado para tal fin.

12. Portada y página de créditos con el Sumario del nº10 de la revista Croquis.
13. Dos páginas de la separata dedicada al Teatro Teresa Carreño publicada en la revista Croquis nº10.

Con la llegada del nº10 se dará la oportunidad de encontrar una de las mejores reseñas publicadas en Croquis. Ello ocurrirá cuando se les da la oportunidad de reproducir un rico material gráfico y fotográfico ofrecido por los proyectistas del recién inaugurado Teatro Teresa Carreño: Tomás Lugo y Dietrich Kunkel, el cual se presenta como una separata. Sin duda la obra no copa sólo el protagonismo del ejemplar de la revista, sino que se convierte en fuente de primera mano para conocer a fondo el edificio para ser estudiado por los interesados en ello. Apuntando en otro sentido, no se debe dejar pasar por alto la lectura del editorial que acompaña el nº10 titulado “Vivienda Popular y Marginalidad”.

Arribar al año 1984 implica toparse con los dos números que marcan el final de la vida de la revista. Se trata del 11 (de marzo, 72 páginas) y el 12 (de agosto, 80 páginas), los cuales marcan de nuevo una periodicidad semestral. Se trata de dos ejemplares que recogen la experiencia acumulada y con ello las mejoras en la diagramación, calidad de las imágenes y balance en la información suministrada.

14. Portada y página de créditos con el Sumario del nº11 de la revista Croquis.
15. Páginas interiores del número 11 de la revista Croquis.

En el 11 resaltan el texto dedicado por José Antonio Arrieta a presentar “El Castillo de San Antonio de la Eminencia de Cumaná” (sección FORO), la presentación de los proyectos para el “Bulevar de Caricuao” y el Parque Galindo elaborados por la Oficina de Diseño Paisajista Robles Piquer y Asociados, y del Pre-escolar Las Lomitas de la oficina Grioni, Usarraga y Betti (sección ARQUITECTURA), y el ensayo  crítico elaborado por José Luís Colmenares desde Estados Unidos titulado “El Museo de Arte de Atlanta. La síntesis de los maestros” sobe el edificio diseñado por Richard Meier (sección INTERNACIONAL).

16. Portada y página de créditos con el Sumario del nº12 de la revista Croquis.

Finalmente, el nº12 valdrá para dejar de nuevo un estupendo material gráfico y fotográfico sobre dos trabajos: el Museo de la Cultura de Valencia, proyectado por Jorge Castillo como resultado de un concurso del que resultó ganador y que logró construirse; y el desarrollo del proyecto (no construido) del Edificio Administrativo para la Gobernación del Distrito Federal de la oficina Grioni, Usarraga y Betti, propuesta que fue la ganadora del concurso convocado en 1981.

17. Algunas de las páginas interiores del nº12 de la revista Croquis.

Llama la atención que siendo el nº12 en el que se anuncia un aumento en el tiraje de la revista (pasando de 3000 a 4000 ejemplares), Croquis haya dejado de circular sin dar señales de que ello fuese a ocurrir, de acuerdo con la información que manejamos. Sin embargo, pese a estar en presencia de otro intento fallido por lograr extender la vida de una publicación periódica sobre arquitectura en nuestro país, nos queda el importante testimonio que a través de sus páginas nos legaron un grupo de creyentes en que ello era posible y que lograron plasmar a lo largo de 4 difíciles años.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad