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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Elocuencia de la mirada

Marina Gasparini Lagrange

Kálathos Ediciones

2025

Tomado de la contraportada

¨Cómo se transforma internamente lo que vemos, cómo dialoga nuestra psique con la realidad a través de la visión y cómo en esta la memoria, el sentir y la imaginación se conjugan: tales son las indagaciones fundamentales de este apasionante conjunto de ensayos. Si la vista se limita a reportarnos información del exterior, la visión la traduce en contenidos del alma sumando lo material y lo inmaterial. Nada como el arte logra intensificar dicho proceso; Marina Gasparini lo sabe y llama ¨mirada involucrada¨ a su método. Este le permite ¨entrar en las imágenes¨ plásticas o literarias haciendo lo que todo buen ensayista, desde Michel de Montaigne, se propone: abordar la vida multiforme con una perspectiva personal y libre de dogmas o deudas gremiales. El ensayo, a fin de cuentas, es un espacio visionario donde priman no las respuestas, sino las preguntas: el avance constante a un punto por determinar¨.

Miguel Gomes

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 449

Taurel & Cía. Sucrs., C.A., empresa pionera en el país en el ramo de los servicios navieros y la negociación aduanera, fundada el año de 1911 de la mano de Abraham Taurel, tiene la particularidad de que nace como un emprendimiento familiar sostenido en el tiempo hasta convertirse en la firma más importante del país en el área de su competencia.

1. Marruecos, 1892.

Mencionar Marruecos, al norte de África, como punto de partida de la historia de la compañía se hace inevitable a la hora de hacer un breve recuento de su historia. De allí provendría el ya mencionado Abraham Taurel, llegado a Venezuela a finales del siglo XIX quien, luego de promover variados negocios, asumió bajo su firma personal una iniciativa que, en principio, buscaba resolver los percances aduanales de sus allegados, dado que conocía perfectamente La Guaira, el puerto y sus mecanismos, desde un pequeño local ubicado en la calle Bolívar, entre la plaza Vargas y la Casa Guipuzcoana en La Guaira. Así, desde aquella modesta oficina aduanal, germen de la hoy prestigiosa compañía que lleva su apellido, Taurel empezó poco a poco a ofrecer a todo público de forma abierta trámites portuarios básicos de recepción de mercancías en puerto.

2. Tetuán, 1890.

Abraham, más adelante, invitó a su sobrino León, hijo de su hermano Jacobo Taurel y Myriam Benatar, a unirse al negocio, invitación que haría extensiva a los sobrinos de su hermano, los hijos de Jaime Benatar Sabah, que fueron llegando poco a poco al país procedentes de Tetuán. Por otra parte, Jaime Benatar Sabah (nacido en Tetuán y con apellido de origen sefardita) quien había venido a Venezuela alrededor de 1880 junto a su hermano Jacobo, luego de 14 años que constantes idas y venidas regresó definitivamente a su tierra de origen tras hacer una fortuna como marchante de mercancía seca. Aunque nunca más volvió a nuestro país, de los once hijos que tuvo con Hasiba Lasry Benguigui, cinco de ellos se involucrarían directamente con el negocio aduanero del pariente Taurel siendo el primero de ellos León, el sexto en orden cronológico.

3. Jaime Benatar Sabah y Hasiba Lasry Benguigui.

Así, León Benatar Lasry a mediados de 1919 con apenas 16 años decide seguir la huella de sus antecesores y se embarca rumbo a Venezuela para instalarse en La Guaira y montar junto a Taurel un negocio que además compartiría el espacio físico de la agencia aduanera de la calle Bolívar: La Caraqueña, pequeña tienda al detal donde se confeccionaban zapatos y sandalias de cuero, ubicada a un lado de la entrada de las oficinas.

“Cuatro años permaneció así el joven Benatar, codo a codo con Abraham Taurel, mientras levantaba la zapatería La Caraqueña y ayudaba a edificar la compañía que hoy por hoy ostenta en Venezuela el inapelable calificativo de número uno en logística y transporte internacional”, recogemos del libro Andares y Benatares, publicado con motivo del centenario de la empresa en 2011 bajo la dirección editorial y redacción de Anabella Troconis Neri.

Se dice que Abraham Taurel nunca pretendió hacer de la empresa portuaria el gran negocio de su vida mientras León, su sobrino, tras su pasantía por la agencia, se abriría camino a través negocios propios. Sin embargo, nunca se imaginó que los Benatar Lasry sí se tomarían la actividad muy en serio.

4. El puerto de La Guaira (c.1930)

“En 1923, León Benatar logró asociarse y la empresa cambió de nombre a Taurel y Compañía. Dos años más tarde, Abraham Taurel, orgulloso del lugar y trayectoria que ocupaba la empresa que llevaba su apellido pensó que doce años eran suficientes para recoger los frutos en divisas y regresar a su país natal. Conforme a esto le vendió la empresa a León Benatar en cuyo registro dice lo siguiente: ‘Abraham Taurel, entonces domiciliado en Ceuta, y León Benatar, domiciliado en La Guaira, ambos mayores de edad, firmaron el 31 de diciembre de 1924 la compra-venta de la Sociedad Mercantil bajo la razón social de Taurel y Compañía’”.

5. Panorámica desde Cerro Colorado, del casco colonial de La Guaira. Año de 1930-1939.

El nuevo dueño de Taurel, agradecido con su fundador y consecuente con el trabajo que había desarrollado, dejaría a la empresa el mismo nombre, pero con un ligero cambio: le colocó Taurel y Compañía Sucesores.

6. León Benatar Lasry.

A partir de aquella venta León Benatar Lasry iniciaría un nuevo ciclo en el que involucrará a su familia directa animando a dos de sus hermanos menores a emigrar desde Tetuán siendo el primero en llegar Samuel (1925) y más tarde Meir (1928), ambos solteros. Les seguirían los dos hermanos mayores Rafael (1937) y José (1941) casados y con hijos. Por su parte, Reina algo mayor que Meir recalaría en nuestro país recién casada con el ya pujante empresario León Taurel en 1933.

“Si León llegó a Venezuela con la ventaja de tener en el país a su primo (León Taurel), Samuel llegaba con la suerte de tener a su hermano, ya empresario y dueño de la La Caraqueña y de Taurel y Compañía Sucesores”, se precisa en Andares y Benatares.

7. Samuel y Meir Benatar Lasry.

Con el tiempo el negocio de la zapatería, transformado luego en exportadora de cuero, sería dejado de lado y los tres hermanos pioneros (León, Samuel y Meir) con la posterior colaboración de Rafael y José concentrarían sus esfuerzos por consolidar la línea vinculada al ramo de los servicios navieros y la negociación aduanera, imprimiéndole a la empresa (que desde 1949 modificó su razón social pasando a denominarse Taurel y Cia. Sucrs, C.A.) el rasgo familiar que aún hoy en día la caracteriza y que con el tiempo fue evolucionando, donde los sucesores mantendrían una visión a largo plazo y una permanente actualización.

Los Benatar, con León a la cabeza, impulsados por el creciente éxito económico y con el objetivo de potenciar aún más el negocio aduanero, tomaron la decisión de invertir en una infraestructura que reflejara la expansión y la ambición de la compañía. Esta fase de inversión estratégica fue un catalizador directo para la eventual construcción de un edificio más sustancial y representativo, que simbolizaría la posición de Taurel en el comercio venezolano.

8. Ubicación del edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en La Guaira.

Es así como a comienzos de los años 1940 se toma la decisión de construir la sede corporativa de la compañía justo al frente del puerto de La Guaira (sector El Cantón) sobre la avenida costanera (luego transformada en la avenida Soublette) y próxima a la entrada del antiguo Terminal de Pasajeros, sobre un terreno de 800 m2, aproximadamente, que presentaba tres caras libres (norte, sur y este) y una (la oeste) donde el adosamiento obligaba a considerarla como un frente ciego. El proyecto sería encargado al reconocido arquitecto venezolano Carlos Guinand Sandoz, protagonista destacado dentro de la primera modernidad de la arquitectura venezolana, buscando con ello proyectar una imagen corporativa moderna y prestigiosa que destacase en medio del entorno donde se ubicaría.

9. Carlos Guinand Sandoz. Casa de León Taurel y Reina Benatar Lasry, avenida México, Caracas (1940).

Guinand, ya había realizado en 1940 la hermosa casa de habitación estilo art déco donde se residenciaron León Taurel y su esposa Reina Benatar Lasry, ubicada en la avenida México, Caracas (ver https://fundaayc.com/2023/03/26/algo-mas-sobre-la-postal-no-348/), lugar que se convirtió en el primer “refugio” de los migrantes vinculados a la familia que fueron llegando a Venezuela procedentes de Marruecos durante la guerra y la posguerra.

10. Fachada principal (norte) del edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A.

Con este antecedente y tomando como base el mismo estilo para el diseño de su fachada principal, Guinand resolverá el encargo proponiendo un volumen compacto de tres pisos que ocuparía todo el terreno y salvaría los cuatro metros y medio de desnivel entre la avenida Soublette y la calle posterior. Esto le permitirá mostrar hacia el norte una composición simétrica que destaca el valor de la planta baja como acceso discriminando las entradas peatonales de las vehiculares tratando los dos pisos superiores de oficinas mediante vanos que valoran la parte central sobre las laterales.

Iván González Viso en la nota elaborada para Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señalará: “El prisma blanco, que se rige por patrones estilísticos de corte internacional y exhibe el nombre de la empresa en la parte central de la fachada, destaca por la limpieza geométrica de sus formas. Ventanas cuadradas protegidas por aleros horizontales flaquean un cuerpo central con dos balcones detallados con ligeras barandas apoyadas en elementos de mampostería. Un zócalo negro, que contrasta con la blancura del volumen, recorre toda la base del edificio generando un marco que bordea a manera de pórticos las entradas, con puertas talladas en madera. El friso que recubre la fachada está modulado por una retícula que ordena la composición”.

11. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Fachadas norte (arriba) y sur (abajo) en la actualidad.

La preeminencia de la fachada principal (norte) es clara con relación a la este y la sur tratadas con el uso de ventanas continuas que remarcan la horizontalidad  y a la vez dotan de iluminación las áreas de oficinas y servicios ubicadas en las plantas 1 y 2.

12. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Fachada este (arriba) y corte longitudinal (abajo) en la actualidad donde se observa la presencia de una mezzanina añadida posteriormente.

El programa contemplaba, además del uso para oficinas, el contar con un amplio depósito el cual ocuparía la planta baja con una altura y media cobrando preponderancia al ofrecerse hacia la fachada a través de los dos vanos de mayor tamaño.

13. Edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Plantas en la actualidad. Baja (izquierda), primer piso (centro) y segundo piso (derecha).

La planta rectangular de 750 m2 aproximadamente obedece a un módulo estructural de 6 x 5 mts que contribuye dar orden a la composición de las fachadas y permite la libre disposición de las áreas de oficinas. En total el edificio tuvo originalmente un área de construcción aproximada de 2334 m2, distribuidos entre planta baja (750 m2) y dos plantas tipo (de 780 m2 cada una) a los que hay que sumar la ubicación en la azotea un local de 24 m2 para los equipos de aire acondicionado.

14. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad y su entorno inmediato.

La altura de los entrepisos de oficina es de 3,50 mts. la de la planta baja 4,75, suficientemente cómoda para el funcionamiento del almacén. Por otro lado, La altura máxima medida hasta la parte superior de la fachada norte es de 15,80 mts. Su frente sur que sobresale solo dos pisos sobre la calle tiene una altura superior de aproximadamente 11,30 mts tomando en cuenta la cota superior del volumen de servicios de la azotea.

15. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad: Vista desde el noreste.

1958 marca el inicio de la expansión de Taurel & Cía. Sucrs., C.A. y de su reorganización interna con visión corporativa, y 1978 el de la expansión de la empresa cuyo crecimiento sostenido en el tiempo hoy en día ofrece los siguientes servicios: servicios navieros (atención integral de buques y representación de importantes líneas navieras en los cinco continentes); transporte internacional de carga (conecta con más de 180 países a través de una red de socios y aliados comerciales); agenciamiento aduanal (servicios de gestión y asesoría presentes en 14 aduanas nacionales); almacenamiento y distribución (servicios de: almacén general de depósito, depósito aduanero (In Bond) y depósito temporal con modernas instalaciones ubicadas estratégicamente que cuentan con estrictos controles de seguridad); y transporte terrestre (servicio de flete terrestre nacional con una flota de vehículos que garantiza que las cargas lleguen a tiempo en el lugar exacto).

16. El edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A. en la actualidad: Vista desde el noroeste.

Lo anterior ha estado acompañado de su diversificación hacia otras zonas del país (Catia La Mar, Valencia, Puerto Cabello, Barquisimeto, Maracaibo y San Antonio del Táchira) y del traslado de sus oficinas principales a Caracas.

A todas estas el emblemático edificio de La Guaira, aunque mantuvo su fisonomía y ha sido objeto de un muy buen mantenimiento, sufrió dos importantes modificaciones a comienzos del presente siglo: se incorporó en la altura y media de la planta baja original una mezzanina de 640 m2 para ser ocupada por archivos, y se comenzó a utilizar el nivel cero como estacionamiento. Así mismo, se construyeron en la azotea dos cuerpos: uno de 124 m2 que alberga una cocina y un comedor para los empleados y otro de 64 m2 para sala de máquinas. Por otro lado, la disminución de la carga operativa en La Guaira llevó a concentrar sólo en el piso 1 las oficinas dejando libre el piso 2.

17. Dos vistas de las oficinas que funcionan en el piso 1 edificio sede de Taurel y Cia. Sucrs, C.A.

La empresa, que el pasado mes de julio cumplió su aniversario 114, celebra este 2025 los 80 años de vida de su sede corporativa original, la cual todavía mantiene su presencia y condición de centro neurálgico para las operaciones logísticas directamente relacionadas con el puerto demostrando su utilidad funcional y su importancia estratégica dentro del modelo de negocio moderno de Taurel. La obra que soportó estoicamente los embates de las lluvias torrenciales que azotaron al estado Vargas en diciembre de 1999 se trata, en definitiva, dada su elegancia original, de una pieza valiosa del patrimonio construido del Litoral Central. Su presencia continua, clara demostración del poder de la arquitectura como una declaración de prestigio y avance de una empresa pujante, contribuye significativamente a la identidad urbana y a la vitalidad comercial del área portuaria de La Guaira y sirve como un ancla visual y un recordatorio constante de la rica historia mercantil de la ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 9 y 10. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

1, 2, 3, 6 y 7. Taurel y Cia. Sucrs, C.A. Andares y Benatares. Anabella Troconis Neri (ed.), 2011.

4. La Guaira en Retrospectiva (https://co.pinterest.com/pin/389772542744797542/)

5. La Guaira en Retrospectiva (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=775996859204245&id=351805818290020&set=a.767745716696026)

8 y 14. Capturas de Google Earth.

11, 12, 15, 16 y 17. Cortesía Ing. José Benatar Cohen.

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Arquitecturas de la red

Lluis Juan Liñán

Ediciones Asimétricas

2025

Sinopsis

Arquitecturas de la red, de Lluis Juan Liñán, es una arqueología reciente de la comunicación de arquitectura en internet. Desde los primeros sitios web lanzados por arquitectos hasta la explosión de plataformas como ArchDaily o Pinterest, Arquitecturas de la red recoge los formatos de difusión que han sido arrastrados por la World Wide Web en su asalto y captura de la información arquitectónica, así como las lógicas editoriales y creativas que alimentan la reproducción de la arquitectura en la actualidad.

Lluis Juan Liñán. Arquitecto por la ETSA de València y Doctor Arquitecto por la ETSA Madrid. En la actualidad, es profsor en la ETSAM-UPM y Guest Lecturer en la Umeå University School of Architecture. Ha sido Visiting PhD en el MIT (2020), profesor en el Master en Proyectos Arquitectónicos Avanzados de la ETSAM (2017 – 2020) y Wortham Fellow en la Rice University School of Architecture (2015 – 2017). Su trabajo como investigador ha sido recogido en publicaciones como Bracket, CIRCO, o The Journal of Architectural Education.

ACA

¿SABÍA USTED…

…que en 1929 se completó la construcción de lo que hoy es la Plaza Pérez Bonalde en Catia?

1. Plaza Cataluña, luego Pérez Bonalde (foto tomada aproximadamente en 1934).

A poco que uno observe el paulatino crecimiento urbano de Caracas a comienzos del siglo XX, registrado con precisión en los planos elaborados por el ingeniero Ricardo Razetti, notará el momento en el que la ciudad, que se mantuvo si se quiere contenida entre el Ávila al norte y el Guaire al sur y limitada por El Calvario al oeste y la quebrada Anauco al este, comienza a extenderse mediante intervenciones que rompen definitivamente con la estructura que hasta entonces había prevalecido y garantizado su ordenamiento: la del damero colonial.

En tal sentido, el “Plano de Caracas” de 1929, última de las representaciones de Razetti de la ciudad, se convierte en un documento fundamental para entender los cambios que a partir de entonces se acelerarían coincidiendo con el impacto que tendría la transformación de nuestra economía a raíz de la aparición del petróleo.

2. Plano de Caracas por Ricardo Razetti. 1929.

El análisis del documento, realizado con minuciosidad por Iván González Viso y Federico Vegas en el texto introductorio “Caracas a través de sus planos” de Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), hace particular mención de la aparición al extremo noroeste de la ciudad, en el sector de Catia, de una urbanización “en construcción” que llevaba el nombre de “Nueva Caracas”. Al respecto señalan: “Su extensión equivale a 80 de las cuadras del centro tradicional. Por su escala y novedad es, proporcionalmente, la intervención más importante en la historia de Caracas. Viene a constituir un modelo de ciudad satélite, pues se encontraba separada del casco central por el largo brazo que partía hacia la Guaira y destinada para la clase obrera, una especificidad que difiere de la multifuncionalidad de la trama colonial. Comenzaban a manifestarse criterios de zonificación y desintegración. Nueva Caracas será la entrada al gran valle desde el mar y tendrá la multiplicidad y la vitalidad de un puerto enclavado en la montaña. Allí encontraron sitio los emigrantes que llegaron antes y después de la guerra”.

3. Detalle del Plano de Caracas de 1929 con el trazado de la Nueva Caracas «en construcción». Al norte la plaza Juan Crisóstomo Gómez (luego Sucre) y en el centro la plaza Cataluña (luego Pérez Bonalde).

En efecto, cuando en 1924 Renato Serrano, Gobernador del Distrito Federal, se dirige al Concejo Municipal de Caracas, informándole sobre las inversiones que se realizaban en el ensanchamiento de la avenida Sucre, “la cual enlaza entre sí los importantes caseríos de Las Tinajitas, Agua Salud, Agua Salada y Catia”, le abrió la puerta con dicha mejora vial a la urbanización de grandes extensiones de uso agrícola al oeste del centro de la capital. El primero de estos nuevos desarrollos es la ya citada Nueva Caracas, para cuya realización en 1928 se comienza a trabajar una gran extensión de terreno en el llamado “relleno de Catia” que implicó el embaulamiento de una parte de la Quebrada Caroata, cuyos afluentes eran las quebradas Agua Salud, Agua Salada y El Polvorín, entre otras.

Como bien registran Izaskun Landa y María Isabel Peña en el texto que sirve de introducción a la “Zona 2. La Nueva Caracas” del ya citado libro Caracas del valle al mar…, será en 1929, con la creación del Sindicato Nueva Caracas, que se promoverá en el sector “la construcción de un gran trozo de ciudad, en un terreno plano luego de atravesar un cuello entre cerros, desde el casco fundacional y en sentido noroeste, donde se desarrollaron unas 58 manzanas (rectangulares y cuadradas) diseñadas por el ingeniero Oscar Ochoa”.

4. Primeras edificaciones que se levantan en la Nueva Caracas donde funcionaron las oficinas del Sindicato Nueva Caracas (c.1928).

Pese a ser un emprendimiento privado, el Banco Obrero (BO), repitiendo la exitosa experiencia alcanzada en San Agustín del Sur, en donde estaba construyendo 200 viviendas; en Agua Salud, 95 viviendas construidas por contrato por los Hermanos Mancera; y 60 en Los Jardines del Valle, levantadas por los ingenieros C. Aza Sánchez y R. Valery Pinaud, decide construir 38 viviendas en la Nueva Caracas, también contratadas a los Hermanos Mancera y vendidas por Bs. 10.980 cada una. Estas últimas se hacen continuas, sin retiros laterales ni de frente. Además, sólo podían alcanzar un solo piso adicional, ya que el suelo era arenoso, inestable y con niveles freáticos altos corroborado por la existencia en las proximidades de la Laguna de Catia, nutrida con agua de la quebrada Caroata. Con ello como modelo, la Nueva Caracas se fue conformando primordialmente por edificaciones adosadas sin retiro de frente para vivienda y comercios, y áreas de uso industrial que ocupaban parcelas de mayor tamaño al sur.

5. Laguna de Catia, cerca de 1930.
6. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Röhl (1934) donde se muestra la relación entre la Nueva Caracas (empezando a ocuparse) y el casco central de la ciudad. A la izquierda (oeste) de la trama de la urbanización se puede observar la Laguna de Catia.

El trazado vial en retícula adoptó, para las calles que se desarrollan en sentido norte-sur, nombres de repúblicas del continente (Perú, Brasil, Argentina, Colombia, México, Chile, Bolivia, Ecuador), y para la avenida central (flanqueada por las de Argentina al oeste y Colombia al este), el de la Madre Patria (España). Ellas tres son las únicas cuyo recorrido transcurre sin interrupciones entre la avenida Sucre y La Silsa (prolongación de la avenida Morán o avenida Simón Bolívar).

7. Trazado de la Nueva Caracas mostrado en un detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de 1941.

Sobre el eje central, ocupando su corazón neurálgico destaca “una glorieta radial, inicialmente denominada ‘Plaza Cataluña’”, apuntará María Isabel Peña, la cual complementará el gentilicio de la avenida sobre la que se colocó.

8. Detalle del Plano de Caracas de 1956 donde se muestra el desarrollo de la Parroquia Sucre (incluida la Nueva Caracas) y su la relación con el casco central de la ciudad.
9. Viviendas en las veredas de la urbanización Urdaneta, Catia (c.1956).
10. Detalle de la Plaza Pérez Bonalde (c.1955).

El arbolado espacio público, que posteriormente se llamaría “Plaza Las Orquídeas”, adoptará a partir de 1946 el nombre de “Pérez Bonalde” en honor al poeta venezolano José Antonio Pérez Bonalde Pereira (1846-1892), máximo exponente de la poesía lírica del país del siglo XIX, nombre con el cual ha permanecido hasta hoy. Fue entonces cuando también se colocó en el centro de la rotonda un busto del escritor en mármol blanco sobre un pedestal, obra del connotado escultor caraqueño Lorenzo González (1876-1948) ejecutado en la Marmolería Artística Prof. Emilio Gariboldi.

11. Tres tomas en momentos diferentes del busto del poeta José Antonio Pérez Bonalde, obra del escultor Lorenzo González.

Desde la plaza, cuyo diseño se atribuye al urbanizador Oscar Ochoa, ubicada como se dijo sobre la avenida España, surgen seis calles que se conectan a las avenidas Argentina y Colombia: dos perpendiculares a la España en sentido este-oste (calle Washington), dos en sentido suroeste-noreste (calle La Engracia) y dos en sentido sureste-noroeste (calle La Castellana). Esa disposición en cruz y sus diagonales, determinaron su diseño radial compuesto por ocho jardines.

Cabe añadir que dentro de la planificación de la Nueva Caracas prevista por Oscar Ochoa (quien posteriormente también desarrollaría Altavista al norte de Catia y la urbanización Miranda al este de Caracas), se incluyó un club social y deportivo ubicado frente a la plaza Pérez Bonalde.

José Ignacio Cabrujas (1937-1995), quien vivió en la calle Argentina, entre quinta y sexta avenida, de la Nueva Caracas desde 1941 hasta 1960, es quien nos ha dejado a través de la entrevista que le hiciera Milagros Socorro para el libro Catia Tres Voces: María Carrasquel, Henríquez Hernández, José Ignacio Cabrujas (1996), imágenes reveladoras de sus vivencias en el sector y del significado que tuvo la plaza Pérez Bonalde en su tránsito por la adolescencia y juventud. En tal sentido confesará: “La plaza Pérez Bonalde y la avenida España constituían un entorno ritual. Allí se desarrollaban inmensos ritos: de iniciación sexual, de valentía, de virilidad, de feminidad”.

12. Fotografía de la Plaza Pérez Bonalde en los años 1950, cuando José Ignacio Cabrujas la hizo parte de su recorrido vital.

Para Cabrujas, muchas de sus experiencias están asociadas a la importancia que tenía la posibilidad de ir al cine, donde se alternaba entre el ir al Pérez Bonalde a ver películas norteamericanas, románticas, o ver mexicanas al España “a cuadra y media de la plaza Pérez Bonalde, bajando hacia la plaza de Catia”, para luego ir al comentarlas en el lugar que rinde honores al autor de “Vuelta a la patria”.

Cabrujas resume la importancia del lugar cuando transmite que para él Catia y la plaza Pérez Bonalde estaban asociadas al concepto de “comunidad”: “Y uso la palabra ‘comunidad’ con toda intención porque tiene una carga afectiva para mí y no me gusta usarla sino solo en esa instancia: lo que es común a todos, lo que les sucede a personas, la crónica y los estímulos comunes de las personas. Todo sucedía en un lugar que era capaz de autoabastecerse; si yo recuerdo esa etapa de la plaza Pérez Bonalde, lo primero que se me viene a la mente es que el resto de la ciudad no significaba para mí nada”.

13. Dos de los cines ubicados en la Nueva Caracas frecuentados por José Ignacio Cabrujas. El Catia (izquierda) y el España (derecha).

Siempre teniendo el cine como eje (en Catia en los años 50 se contaban hasta ocho salas de proyección), Cabrujas redondeará el valor de foro o ágora que daba a aquel espacio público con nombre de poeta, a partir de una anécdota asociada a la película de corte social titulada “Nosotros los pobres”, protagonizada por Pedro Infante: “Después de ver aquella película de Pedro Infante, no era posible que nos fuéramos a nuestras casas sin constatar aquel milagro y aquella emoción que habíamos experimentado. Teníamos que felicitarnos e intentar extraer conclusiones sobre lo que habíamos visto”. Y continúa: “Éramos amigotes e íbamos a la plaza a hacer bromas, a reírnos, a hacer lo que llaman los españoles gamberradas, a eso íbamos a la plaza Pérez Bonalde: a ser muchachos. Muchachos en el sentido de que teníamos que sentarnos y hablar, sin orden ni por qué. Con el tiempo, bien pasado el tiempo, descubrimos que éramos algo, que teníamos una cierta identidad, claro que a nadie se le ocurrió decir que éramos el Grupo de la plaza Pérez Bonalde, eso era simplemente un afecto; pero algunos de nosotros empezamos a pensar que era importante vernos allí, que no ir una noche significaba perder algo, perderse una experiencia o la oportunidad de lucirse, de alardear entre nosotros mismos a ver quién era más inteligente o sacaba mejores conclusiones. Las discusiones eran increíbles, y las había de todo tipo… (…) Así, la plaza fue transformándose lentamente, muy lentamente, en un sitio de discusión. En la medida en que nos íbamos haciendo grandes, o nos arriesgábamos más, o leíamos más, se convirtió en una costumbre importante discutir”.

14. Otros dos cines ubicados en la Nueva Caracas. El Bolívar (izquierda) y el Esmeralda (derecha).

A medida que pasó el tiempo la plaza se convirtió, de acuerdo con el testimonio de Cabrujas, en “el lugar donde fingíamos y a medida que pasaba el tiempo fingíamos más, nos hacíamos más teóricos, más comunistas, más estetas, más conocedores, más gastrónomos, más mujeriegos… sin que eso fuera verdad, sin que eso fuera una experiencia. Éramos unos sofistas, unos retóricos, creíamos que el verbo suplantaba la realidad y nos daba poder. No éramos honrados, pero al mismo tiempo, en nuestro descargo debe decirse, éramos muy angustiados y todo eso lo vivimos sabiendo lo que vivíamos, sabiendo que lo que nos faltaba era grave y en verdad buscábamos que nos sucediera. Eso me lo concedo y se lo concedo a la gente de la plaza Pérez Bonalde”.

Catia experimentó una urbanización rápida y profunda bajo el régimen de Marcos Pérez Jiménez, transformándose de un paisaje semi-rural en una bulliciosa zona industrial. Este período atrajo importantes oleadas de inmigrantes italianos, portugueses, españoles y árabes, contribuyendo a la identidad de la zona como un «volcán de trabajo». La inauguración del Mercado de Catia cerca de la Plaza Pérez Bonalde fue vista como una clara señal de progreso, equiparando el desarrollo con la construcción.

15. Izquierda: Dos tomas de la avenida España en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX. Derecha: La avenida España transformada en el Bulevar de Catia.
16. La Plaza Pérez Bonalde en la actualidad.

Por su parte, la plaza Pérez Bonalde, testigo de la transformación de la Nueva Caracas, conservó su fisonomía hasta que a finales de los años 80 comenzaron las obras del Metro, que derivarían en la construcción de la estación que lleva su nombre y la creación del Bulevar de Catia sobre la que había sido hasta entonces la avenida España, del cual la Pérez Bonalde (al sur) y la Catia (al norte, colindando con la avenida Sucre) constituyeron sus extremos. La intervención del Metro la redujo a cuatro jardines sin alterar su perímetro total, así como tampoco la ubicación central de busto del poeta el cual en años más recientes ha mostrado claros síntomas de deterioro.

17. Diversas tomas del Bulevar de Catia en la actualidad.

El Bulevar de Catia desde su inauguración en 1982 se convirtió rápidamente en una pujante zona comercial y lugar de recreo y esparcimiento. Esta vitalidad comercial y recreativa se intensificó significativamente los fines de semana, atrayendo una gran afluencia de residentes de los barrios circundantes, incluidos los superbloques del 23 de enero, las Lomas de Urdaneta y Altavista y la parte baja de Los Magallanes, intensidad que convirtió el mantenimiento y cuidado de sus espacios y equipamiento en un tema que se debía atenderse con una frecuencia que no era respetada.

18. Vistas cenitales de la Nueva Caracas y sus alrededores en la actualidad (izquierda) y de la Plaza Pérez Bonalde y sus inmediaciones.

A pesar de los desafíos y ciclos de degradación sufridos, la Plaza Pérez Bonalde y su Bulevar circundante muestran una notable resiliencia. El hecho de que se mantuviera como la «zona más dinámica y principal punto de abastecimiento» incluso durante la pandemia sugiere que las necesidades humanas fundamentales de reunión pública, comercio y recreación están profundamente arraigadas y a menudo superan los reveses temporales o incluso la negligencia sistémica, demostrando que poseen un valor y una función intrínsecos para la comunidad que trascienden su condición física o sus problemas de gestión.Esto sirve para reiterar que los espacios públicos, especialmente aquellos que cumplen funciones sociales y económicas esenciales, a menudo exhiben una poderosa capacidad de autorrenovación, adaptándose a las circunstancias cambiantes manteniendo su condición de desahogo a sus comunidades a pesar de la adversidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

2 y 3. Caracas del valle al mar. Último plano de Razetti (https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/)

5 y 7. Caracas del valle al mar. Zona 2. La Nueva Caracas (https://guiaccs.com/zona-2/)

6. Caracas del valle al mar. La ciudad del caballo (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

8. Caracas del valle al mar. La ciudad moderna (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-moderna/)

9. Egresados, Ex Alumnos y Profesores del Liceo Andres Eloy Blanco Caracas (https://www.facebook.com/groups/asoaeb/posts/10161132384895679/)

10. Un vistazo a la Caracas de ayer y de hoy. Plazas y parques de la vieja Caracas (https://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/08/plazas-y-parques-de-la-vieja-caracas.html)

11. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/); Estatuas de Caracas (https://estatuasdecaracas.blogspot.com/2014/04/antonio-perez-bonalde.html); y flickr (https://www.flickr.com/photos/erol70/13207061043/)

12. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/photo/?fbid=3326718684007228&set=a.374588649220261)

13. CURADAS (https://curadas.com/2021/10/05/caracas-de-pelicula-salas-de-cine/); y Retrospectiva. Las Salas de Cine de Caracas (https://www.facebook.com/groups/16917138878/posts/10158533087198879/)

14. La Venezuela de ayer en fotos (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/1647199342026769/) y (https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer/posts/7219715894775058/)

15. Venezuela inmortal (https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/boulevard-de-catia-caracas-a%C3%B1os-50comparte/778165202282415/) y Caracas cuéntame (https://twitter.com/caracascuentame/status/1296491817022697475)

16. Caracas del valle al mar. Zona 2. Plaza Pérez Bonalde (https://guiaccs.com/obras/plaza-perez-bonalde/)

17. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

18. Capturas de Google Earth

ES NOTICIA

Eduardo Souto de Moura nombrado Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025

Escrito por Reyyan Dogan

Publicado el 16 de julio de 2025

Tomado de https://www.archdaily.com

La Asociación de Arte de Japón ha nombrado al arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura Laureado del Praemium Imperiale de Arquitectura 2025. En su 36.ª edición, el premio reconoce la trayectoria de artistas en los campos de la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y el teatro/cine. El Praemium Imperiale se creó en 1988 para reconocer a personas cuyo trabajo ha contribuido significativamente al enriquecimiento del panorama cultural global. Souto de Moura fue reconocido por crear una arquitectura que conecta con el presente, conservando una calidad atemporal.

Estadio Municipal de Braga.

Nacido en Oporto en 1952, Souto de Moura estudió arquitectura en la Escola Superior de Bellas Artes do Porto y colaboró con Álvaro Siza antes de fundar su propio estudio en 1980. Su obra abarca una amplia gama de tipos y escalas de edificios, desde viviendas particulares hasta edificios públicos, caracterizados por un enfoque en la materialidad, la estructura y una fuerte conexión con el lugar. Entre sus proyectos más destacados se incluyen el Estadio Municipal de Braga, excavado en una antigua cantera; la Casa das Historias Paula Rego, conocida por sus volúmenes en tonos terracota; y el Centro Cultural de Viana do Castelo, diseñado para asemejarse más a una máquina que a un edificio.

Casa das Histórias Paula Rego.

La arquitectura de Souto de Moura es reconocida por su lenguaje formal claro y su atención a la artesanía. Sus proyectos emplean una paleta de materiales sobria, a menudo granito, hormigón, madera y ladrillo, y se integran estrechamente con el contexto y el paisaje circundantes. Su enfoque equilibra la simplicidad con una cuidadosa exploración del espacio, la luz y la textura, dando como resultado edificios que transmiten un sentido de pertenencia y continuidad. Su trabajo ha sido ampliamente reconocido por combinar la innovación con un profundo respeto por la historia y el lugar, creando una arquitectura que interactúa con los contextos contemporáneos a la vez que se nutre de las tradiciones y entornos locales.

Centro Cultural de Viana do Castelo.

«Quiero crear objetos donde la gente pueda vivir y ser feliz». – Eduardo Souto de Moura en una entrevista con ArchDaily

A lo largo de su carrera, Souto de Moura ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Pritzker de Arquitectura en 2011, el Premio Wolf en 2013 y el León de Oro al Mejor Proyecto en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2018. También ha sido galardonado con el Premio Arnold W. Brunner Memorial y la Orden Francesa de las Artes y las Letras, lo que refleja su influencia y prestigio internacional. Además de su práctica profesional, ha contribuido a la formación en arquitectura en instituciones como la Universidad de Harvard y la ETH de Zúrich. El Praemium Imperiale 2025 se suma a la extensa trayectoria de reconocimiento de Souto de Moura y lo sitúa entre los arquitectos contemporáneos más destacados cuyo trabajo combina rigor material, sensibilidad cultural y claridad conceptual, lo que subraya su continua relevancia e influencia dentro del discurso arquitectónico global.

Parcelamiento y casas de Sete Cidades

Junto a Souto de Moura, entre los galardonados de 2025 se encuentran el pintor Peter Doig, la escultora Marina Abramović, el pianista András Schiff y la coreógrafa Anne Teresa De Keersmaeker. La ceremonia de entrega de premios está prevista para el 22 de octubre de 2025 en Tokio. Al igual que otros galardonados en arquitectura, como Shigeru Ban en 2024, Diébédo Francis Kéré en 2023 y Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa de SANAA en 2022, Souto de Moura es reconocido por su trayectoria y su influencia global.

ACA