Si existe algo en este mundo que una a Batman, la casa de tus abuelos y el dibujo a mano alzada, eso es sin duda la Arquitectura. Disciplina, técnica y arte por excelencia que consigue trascender a lo largo del tiempo y el espacio, tan necesaria como inevitable y tan bella como compleja. Presente en todo lo que nos rodea y a la vez, ausente en la conciencia de casi todos nosotros.
Por medio de esta serie de artículos nos hemos propuesto explorar algunos conceptos arquitectónicos y su relación con las diferentes facetas de nuestra vida cotidiana, como la ciudad, el cine o incluso nuestro propio hábitat. Intentando romper las barreras invisibles que parecen separar la arquitectura de la sociedad y acercando algunos temas complejos mediante reflexiones breves y cercanas que te harán pensar y observar a tu alrededor a través de una mirada suspicaz y curiosa.
José Moreno Ferre (Almería, 1991)
Arquitecto por la Escuela Politécnica Superior Alfonso X el Sabio de Madrid desde 2015. Su primer encargo (Casas Costacabana. Finalista Premio Arco 2019-2020 junto con Javier Peña), le llevó a la fundación de la oficina de arquitectura med.arquitectos en 2018. Desde entonces, trabaja diseñando, redactando y dirigiendo obras de diferentes escalas y tipologías. Además, sus inquietudes literarias y su pasión por la teoría arquitectónica, le ha llevado a escribir diversos textos críticos en publicaciones como [patio] y Travesias.
Javier Peña Alcalde (Almería, España, 1976).
Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada (ETSAG) desde 2002. Diploma de Estudios Avanzados para suficiencia investigadora. Actualmente desarrolla su actividad profesional como arquitecto en su estudio de Almería, el cual permanece en activo tras tres generaciones de arquitectos. Entre sus múltiples intereses destaca la arquitectura legal, siendo a día de hoy Secretario de la Unión de Arquitectos Peritos y Forenses de España (UAPFE).
El Premio Obel 2024 ha sido otorgado a Colectivo C733 por su logro único al completar 36 proyectos públicos en todo México en un periodo de tan solo 36 meses. Estos proyectos surgieron como parte de una iniciativa nacional liderada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) de México. Denominados colectivamente como los proyectos 36×36, estas variadas intervenciones han revitalizado con éxito una amplia gama de áreas urbanas y rurales vulnerables mediante un enfoque colaborativo y centrado en la comunidad. Esto se alinea con el tema central de la sexta edición del Premio Obel, «Arquitecturas con», que destaca iniciativas que impactan positivamente tanto a las personas como al planeta.
Colectivo C733 se formó en 2019 por la unión de los despachos de los arquitectos Gabriela Carrillo (Taller Gabriela Carrillo), Carlos Facio y José Amozurrutia (TO), junto con Eric Valdez (Labg) e Israel Espin. En respuesta al desafío lanzado por SEDATU, los arquitectos se unieron, reconociendo la importancia de las discusiones colaborativas, el intercambio de ideas y la compartición de conocimientos y experiencias.
Escuela primaria de Ayoxuxtla, Ayoxuxtla, Puebla (2021-2022).
Al unirse como un colectivo metaarquitectónico, la colaboración fue única en su capacidad de involucrar a 30 arquitectos y un equipo multidisciplinario de consultores, transformando rápidamente lo que suele ser un proceso largo en uno que se completa en solo unos meses. Como su primer proyecto surgió del concurso organizado por SEDATU en colaboración con la UNAM, muchos de sus miembros son estudiantes actuales o anteriores o profesores de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.
Mercado de Guadalupe, Tapachula, Chiapas (2020).
Inspirado en los principios del ingeniero uruguayo Eladio Dieste, el trabajo del Colectivo C733 se caracteriza por principios de diseño modulares, flexibles y rentables. Estos permiten múltiples iteraciones y adaptaciones, lo que permite que cada proyecto se adapte a su contexto específico y, al mismo tiempo, fomenta un sentido de parentesco arquitectónico entre ellos. A través de sus 36 proyectos, Colectivo C733 ha sentado un nuevo precedente en la revitalización urbana y rural, mostrando cómo los arquitectos pueden abordar con destreza diversos desafíos y, al mismo tiempo, satisfacer las necesidades de la comunidad.
«El Colectivo C733 ejemplifica el poder de la acción colectiva y el diseño colaborativo para responder rápidamente a las necesidades urbanas urgentes. Su capacidad para transformar 36 comunidades a través de intervenciones arquitectónicas reflexivas, dignas y que hacen un uso eficiente de los recursos es un modelo para futuros proyectos de obras públicas en todo el mundo«. – Extracto de la Declaración del Jurado
Estación Tapachula, Tapachula, Chiapas (2020).
Apoyado por la Fundación Henrik Frode Obel, el Premio Obel se otorga anualmente, enfocándose en cada edición en un tema específico que aborda un desafío único dentro del entorno construido. Ediciones anteriores han explorado temas como Adaptaciones, Emisiones, Ciudades, Reparación y Bienestar, destacando proyectos pioneros que muestran nuevas formas de trabajar con el entorno construido y natural. En esta edición, el tema desafía los roles tradicionales dentro de la arquitectura para fomentar entornos más inclusivos y adaptables.
El jurado de la edición 2024 estuvo presidido por Kjetil Trædal Thorsen, cofundador de Snøhetta en Noruega, y estuvo compuesto por Nathalie de Vries, socia fundadora de MVRDV; Louis Becker, principal de diseño y socio en Henning Larsen; Dr. Wilhelm Vossenkuhl, profesor emérito de filosofía de Alemania; XU Tiantian, fundadora de DnA en Beijing; Aric Chen, director general y artístico del Nieuwe Instituut en Róterdam; y Sumayya Vally, fundadora y directora de Counterspace.
Complejo deportivo Helios, Ciudad Acuña, Coahuila (2019-2020).
El desarrollo de sistemas constructivos en nuestro país, tanto en su vertiente proveniente de la academia como de la procedente del sector privado, ha estado estrechamente relacionado con el tema de la vivienda y más precisamente con la vivienda de interés social. Sin embargo, tras la experimentalidad que siempre acompaña la puesta a prueba de ideas no necesariamente convencionales, muchos de tales sistemas han derivado hacia su utilización en otro tipo de edificaciones e incluso han sido utilizados ya no para resolver temas de carácter masivo sino para atender solicitudes puntuales hechas por clientes específicos.
Otro asunto que envuelve la posible generalización o masificación de los mencionados sistemas es el relacionado con su divulgación y, yendo más allá, con su comercialización, que para la academia, salvo contadísimas excepciones, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza existiendo, por el contrario, en el ámbito privado experiencias realmente exitosas.
1. Dos sistemas constructivos desarrollados en el IDEC FAU UCV. Izquierda: SIEMA, utilizado por Henrique Hernández, Alejandro Calvo y Nora de la Maza en el Banco del Libro, Altamira (1983-1988). Derecha: SIPROMAT, Alejandra González con la colaboración Mailing Perdomo, Premio Nacional a la Investigación Tecnológica otorgado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICIT) en 1996.
Pioneros en cuanto a la búsqueda de soluciones novedosas para resolver problemas masivos los tenemos en las figuras de Fruto Vivas y Henrique Hernández, quienes abrieron las puertas para la incorporación del desarrollo tecnológico de la construcción en el campo universitario tanto en la docencia como en la investigación arquitectónicas, correspondiéndole al segundo ser partícipe principal de la creación del IDEC en la FAU UCV hace 50 años.
2. Fruto Vivas. Sistema Caroní (1963-1964).3. Fruto Vivas. «Árbol para vivir» (Casa Marín), La Trinidad, Caracas (1975-1978).4. Fruto Vivas. «El Tarantín», Barquisimeto (1977).
Por su parte, Fruto, menos riguroso que Hernández, vio siempre la posibilidad de experimentar en torno a las ideas que manejaba, aprovechando las oportunidades que se le presentaban en encargos que con el tiempo fueron surgiendo. Es así como planteará el “Sistema Caroní” (1964) concebido y puesto en escena para el proyecto del hotel para Ciudad Guayana que reseñáramos por estas páginas la semana anterior (https://fundaayc.com/2024/11/03/algo-mas-sobre-la-postal-no-427/), o la propuesta “Árbol para vivir” (comienzos de los años 70) donde entra en juego el concepto de “estructuras límite” que ha tomado cuerpo en diversas residencias uni y multifamiliares en diversas partes del país.
5. Sistema constructivo ORAAFLEX.
Bebiendo de estas fuentes desde su etapa de estudiante (aunque reconoce con más insistencia la influencia ejercida en él por José Miguel Galia), José Rafel Oráa, graduado de arquitecto en la UCV el año 1973, comienza a gestar la posibilidad de diseñar un sistema constructivo metálico-aporticado de piezas soldadas constituido por perfiles no mayores a los tres metros de longitud, que conforman una trama triangular, “cuya característica principal es la transmisión de todos sus esfuerzos a través de la red de diagonales que se generan en toda la vivienda al menor número de apoyos”, como ya ha comentado Oráa en diversas ocasiones.
El sistema, desarrollado a lo largo de diez años, derivará en la creación en 1983 de la firma ORAAFLEX dándose en 1984 la construcción de la primera vivienda unifamiliar en una pendiente de 45º (en momentos en que las ordenanzas lo prohibían) y, posteriormente, a la aparición del “Prototipo 2.7” premiado como mejor Sistema Constructivo por la Cámara Venezolana de la Construcción durante la celebración de Construya Vivienda 96. ORAAFLEX en su portal manifiesta haber llegado para el año 2011 a la sexta generación en la evolución del sistema y haber construido para 2012 más de 780 casas en el área metropolitana…y sumando.
6. Sistema constructivo ORAAFLEX.
El sistema constructivo se ha ido depurando con el tiempo. De sus inicios basado en un proceso de soldado, pasó a ser soldado y semi pernado hasta convertirse finalmente en un proceso totalmente pernado, circunstancia que ha permitido exportarlo a otros países y ofrecerlo bajo el concepto “Compre su kit estructural y arme usted su casa o si quiere nosotros se lo armamos”.
Así mismo, “el sistema está diseñado para realizar estructuras de óptima calidad, permitiendo rapidez de construcción, adaptabilidad a diferentes topografías, disminución del riego sísmico. La construcción con este sistema permite la reducción de la humedad, debido al poco contacto de la edificación con el terreno y un aprovechamiento máximo de la luz natural, gracias al empleo de ventanales y claraboyas en los techos. También reduce los costos de construcción empleados para los cimientos, debido a que usa pocos puntos de apoyo, lo que también reduce los tiempos de construcción”, se recogerá de https://es.wikipedia.org/wiki/Oraaflex_(sistema_constructivo_modular).
Ya desde el año 2004 ORAAFLEX, con 20 años de experiencia acumulada, estaba en condiciones de ofrecer un kit que podía “comenzar en 80 mt2, hasta crecer en forma armónica y modular a más de 200 mt2”, que ya para 2017 se había hecho presente en Costa Rica, Panamá, Colombia, Australia, España y Estados Unidos.
7. José Rafael Oráa y Rosauris Pérez Magalla. Casa Muguerza. Presentada en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito 2014.
Muy a tono con el espíritu de los tiempos que transcurren, ORAAFLEX, que desde 2002 funciona como una franquicia, hoy apunta “hacia una arquitectura responsable, en función de la eficiencia de la edificación y su menor huella ecológica”, buscando crear obras “de manera lógica, saludable y autosuficiente (en el ámbito energético) que no solo ofrece a sus usuarios unas condiciones de habitabilidad óptimas …, sino que además aporta elementos decisivos para poner nuestro grano de arena en frenar la crisis medio ambiental. Es así que ORAAFLEX logra que el impacto en el entorno sea mínimo. El objetivo es no dañar la biodiversidad, minimizar los cimientos intrusos, y realizar una estructura sismorresistente, que al tener un módulo constante, puede crecer o disminuir armoniosamente en su diseño. La arquitectura sostenible ha pasado de un movimiento marginal, a abanderar la vanguardia del diseño. Quien no construya así, está atentando contra el futuro de nuestras próximas generaciones”, apuntarán José Rafael Oráa y Rosauris Pérez Magalla en https://arquitecturapanamericana.com/casa-muguerza/.
La casa Ksazul de 1993 (cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy), forma parte de lo que podría considerarse como la primera etapa de desarrollo del sistema ideado por Oráa y uno de sus trabajos más emblemáticos. Identificada con el número 13 dentro de sus realizaciones, estuvo precedida, entre otras, por 4 propuestas presentadas en la VII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar de 1987 en las que empezaba a dar claras demostraciones de la factibilidad de su proyecto.
8. José Rafael Oráa. Casa Ksazul, urbanización Los Naranjos, Caracas. 1993. Emplazamiento.
Ksazul está construida en una parcela de 800 m² con una pendiente que supera los 45º, ubicada en la urbanización Los Naranjos, en la ciudad de Caracas, Venezuela. A tono con lo que ha sido la previsualización del sistema desde sus inicios, basado en la consideración de la topografía del terreno y el estudio del suelo que “permite conocer a qué profundidad está el esquisto o roca madre para llegar hasta ella, penetrarla y anclar allí los puntos de apoyo”, la casa fue construida conduciendo los esfuerzos a sólo 4 puntos para evitar al máximo los movimientos de tierra y cualquier intervención en el terreno, logrando así un uso eficiente del espacio y minimizando los gastos.
9. Casa Ksazul. Plantas.10. Tres tomas exteriores de la casa Ksazul.
De acuerdo a la descripción publicada en Arquitectura Venezuela (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/CHtnuhNJ0Vx/?img_index=1) “…la vivienda se separa del suelo permitiendo corrientes de aire que la mantienen fresca y evitan la humedad”. Además, “cuenta con una planta en forma de cruz; se accede a ella por una escalera en tijera, la cual sube medio nivel para encontrarse con un plano frontal. El volumen saliente de acceso no solo subraya la entrada, si no que franquea la iluminación interna. Una vez dentro, se manifiesta en una doble altura la cual contiene una escalera de hierro en forma de caracol, para conducir a la única habitación de la vivienda”, desde la cual se puede subir a un ático donde se ubica un estudio. (…) “Las paredes de las diferentes fachadas fueron revestidas con lajas de piedra que comparten la superficie con vidrios en tono azul tipo espejo, muy de moda en la década de los noventa”.
11. Algunas soluciones que han sido realizadas con el sistema ORAAFLEX.
ORAAFLEX, presente siempre en eventos nacionales e internacionales y que ya ha dado el salto para proponer edificaciones de mayor envergadura, ha sido ganador en tres oportunidades del Premio Mejor Sistema Constructivo otorgado por la Cámara Venezolana de la Construcción; en una oportunidad al mejor Diseño de Stand, (realizado en su totalidad bajo su Sistema) en Construya Vivienda dado por el Colegio de Arquitectos de Venezuela; Premio Salón Malaussena, como Solución de Viviendas Multifamiliares otorgado por el Colegio de Arquitectos de Carabobo; Premio Imagen del Año otorgado por Venezolana de Prensa y Promociones, Concurso INTEVEP donde fueron convocados premios nacionales de arquitectura y destacada arquitectos de fama internacional; Figura del año según el Circulo de Radio y Prensa; y a Principios del 2.006 con el Premio Nacional al mérito a la Industria de la Construcción, otorgado por la Corporación de Calidad de Venezuela.
12. Recientes propuestas promocionadas por ORAAFLEX.
Las obras que proyecta y construye ORAAFLEX están dotadas de un inconfundible sello que permite identificarlas allí donde se levanten. La alta capacidad de la firma para promoverse, convencida de contar con un producto que logra hacer realidad el sueño de poseer una casa accesible a quienes la tienen como sueño de vida, ha demostrado que la comercialización no es negativa per se y dado una importante lección sobre la factibilidad de ampliar el alcance de la prefabricación y de cómo manejar muchas de las premisas que Fruto Vivas quiso traducir en masificación sin lograrlo.
2002• Durante la gestión de Alfredo Peña al frente de la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas, la Secretaría de Planificación y Ordenación Urbanística de esa institución publica en el mes de diciembre «CARACAS SIEMPRE: un movimiento continuo -territorio fraccionado en busca de integración».
La hermosa y completa publicación busca dejar registro del contenido de la exposición homónima montada el 25 de julio de este mismo año en los espacios de la Estación de Bellas Artes del Metro de Caracas, la cual tuvo «como tema central el proceso y desarrollo de la ciudad en ocasión de celebrarse los 455 años de la fecha de fundación de Caracas».
La cuidada edición estuvo bajo la dirección de Leopoldo Provenzali, con la asistencia de Pablo Souto, textos de Ciro Caraballo, Omar Hernández, Pedro Rivas y Mónica Silva. El guión museográfico fue realizado por Armando Gagliardi y el diseño gráfico por Ana Isabel Reyna.