1940• El Colegio San Ignacio se funda el 8 de enero de 1923 en dos casas situadas en la Esquina de Mijares, Caracas. En 1924, el Colegio vive su primera expansión cuando los padres jesuitas compran la casa aledaña del expresidente Raimundo Andueza Palacio .
En 1938, se derriban las casas de la esquina de Mijares y se inicia la construcción del edificio que inaugurará el Presidente López Contreras el 9 de junio de 1940, siendo Rector Dionisio Goicochea s.j.
El edificio de cinco pisos con vista al Ávila y la ciudad de Caracas, fue proyectado en 1938 por el Hermano Coadjutor Luis María Gogorza y Soraluce, S.J. y en su construcción participan los HH. Sabino Aguirre y Juan José Leunda.
Esta segunda expansión le permite al colegio ampliar los laboratorios, tener aulas con mejor iluminación y ventilación, espacios para la recreación más generosos y una capilla. El edificio de líneas sencillas pasa a ser uno delo más altos de Caracas. La matrícula aumento de los 150 alumnos de la fundación a 670.
El colegio ocupó esta edificación hasta 1953, fecha en la cual se traslada a sus actuales instalaciones en Chacao las cuales fueron proyectadas por el arquitecto Erasmo Calvani.
El viejo edificio de la esquina de Mijares pasó a ser la sede de la recién fundada Universidad Católica Andrés Bello UCAB, hasta que ésta en el año 1979 fue trasladada a sus actuales instalaciones en Montalbán, La Vega.
1957•El 30 de noviembre el general Marcos Pérez Jiménez coloca uno de los remaches para unir los ramales de la vía férrea del Ferrocarril Puerto Cabello – Barquisimeto, dando por cumplida la primera etapa del Plan Ferroviario Nacional, aprobado en 1950, que tendría 4.250 kms.
Como parte de ese tendido se completó, entre otros, el Puente Agua Caliente, en El Palito, estado Carabobo.
Diébédo Francis Kéré presenta el Serpentine Pavilion 2017 en Londres
AD Editorial Team
Tomado de Plataforma Arquitectura
20 de junio 2017
Diseñado por Diébédo Francis Kéré (Kéré Architecture), la edición 2017 del Serpentine Pavilion fue presentada hoy martes 20 de junio en Londres. Concebido como un «micro cosmos», el pabellón ha sido diseñado para fusionar referentes culturales de Gando, la ciudad natal de Keré en Burkina Faso, junto con «técnicas constructivas experimentales». El arquitecto espera que el pabellón, como un condensador social, «se convierta en un faro de luz, un símbolo del relato y la unidad».
Una gran cubierta de madera, apoyada sobre un marco metálico, ha sido esculpido para imitar la copa de un árbol. Cuatro umbrales conducen a un patio central abierto, en donde el aire fresco puede circular libremente. La cubierta protege a los visitantes del calor veraniego de Londres y en caso de lluvia, «una serie de canales conducirán el agua por la cubierta para crear una espectacular cascada», antes de pasar a un sistema de drenaje en el suelo «para su posterior uso en la irrigación del parque». “En Burkina Faso, el árbol es un lugar donde la gente se reúne, donde las actividades del diario vivir se realizan bajo la sombra de sus ramas. Mi diseño para el Serpentine Pavilion tiene un gran techo suspendido hecho de acero y una piel transparente que cubre la estructura, lo que permite que entre la luz natural y lo protege de la lluvia. Los elementos de madera alinean la parte inferior del techo para crear un efecto de sombra dinámica en los espacios interiores. Esta combinación de características promueve un sentido de libertad y comunidad, como la sombra de las ramas de los árboles, el pabellón se convierte en un lugar donde la gente puede reunirse y compartir sus experiencias diarias.
Para mí, el sentido de apertura es fundamental en la arquitectura. En el pabellón, esto se logra a través del sistema de muros, que está compuesto por bloques prefabricados de madera montados en módulos triangulares, con pequeñas aberturas entre ellos. Esto le da ligereza y transparencia al edificio. La composición de las paredes curvas se divide en cuatro elementos, creando cuatro puntos de acceso diferentes al Pabellón. Separados de la cubierta, estos elementos permiten que el aire circule libremente por todas partes. En el centro del Pabellón se incluye una gran abertura con dosel que crea una conexión inmediata con la naturaleza. En tiempos de lluvia, el techo se convierte en un embudo que canaliza el agua en el corazón de la estructura. Esta recolección de lluvia actúa simbólicamente, destacando el agua como un recurso fundamental para la supervivencia y la prosperidad humana.
Por la noche, el dosel se convierte en una fuente de iluminación. Las perforaciones en los muros permiten vislumbrar el movimiento y la actividad al interior del pabellón. En mi pueblo natal de Gando (Burkina Faso), siempre es fácil localizar una celebración nocturna subiendo a un terreno más alto y buscando la fuente de luz en medio de la oscuridad. Esta pequeña luz se hace más grande a medida que más y más personas llegan a unirse al evento. De esta manera, el Pabellón se convertirá en un faro de luz, un símbolo de la narración y la unión”.
Nota: El Serpentine Pavilion 2017 estará expuesto en los jardines Kensington (Hide Park, Londres), aledaños a la Serpentine Gallery, del 23 de junio al 8 de octubre de 2017. Kéré es el 17º arquitecto en concebir un pabellón temporal para dicha galería que consiste en diseñar una estructura de 300 metros cuadrados que pueda ser utilizada como centro comunitario y café de día, y un foro para el aprendizaje, el debate y el entretenimiento por la noche. Kéré es conocido por estar comprometido con el diseño ecológico y tiene su despacho en Berlín. Sus obras más divulgadas son la premiada escuela de primaria en Burkina Faso y la instalación en la exposición Sensing Spaces en el London’s Royal College (2014).
La Fundación Arquitectura y Ciudad (FAC), a tono con la celebración de los 450 años de nuestra capital, ha concebido, producido y puesto a la venta la publicación del cuaderno «Colorea la arquitectura de Caracas», dirigido a todo público, pero especialmente a los niños, a quienes se busca ir involucrando en el conocimiento y los valores que tanto la ciudad como las piezas que la conforman poseen. El contenido del cuaderno abarca 20 obras que van desde la Catedral de Caracas y la Plaza Bolívar a las Torres de Parque Central pasando por el hotel Humboldt, la Plaza Francia, el Aula Magna y el Centro Simón Bolívar, por solo citar algunas. Cada imagen, además de estar a la espera de ser inundada de color, va acompañada de una breve descripción que también permite ubicarla en el tiempo y saber quien la proyectó. Los 500 ejemplares impresos que conforman el tiraje se pueden adquirir en la librería de Ediciones FAU UCV, El Buscón (Paseo Las Mercedes) y Sopa de Letras (Secaderos de La Trinidad).
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.